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viernes, 31 de enero de 2020

La tumba de Falco (Turismo DMR #1)

Inauguramos una sección nueva. Con esta sección en la cual, de forma muy humilde, nos hacemos “youtubers”, lo que haremos será completar huecos de cuando en cuando en los que no podamos mantener nuestro ritmo habitual de programa de radio o artículo de revisión de disco tema a tema (que no se crean que los artículos que hacemos no llevan su tiempo).

Es decir, que a diferencia de los artículos de conciertos, que se publican cuando sean, estos artículos se publicarán los viernes o sábados, dentro de nuestra actividad semanal, siempre que no estemos en alguno de nuestros parones vacacionales (de hecho, en los parones vacacionales ya muchos sabrán que los artículos de conciertos sí que ven la luz de forma excepcional).

Esta idea de hacer vídeos sobre los lugares musicales que visito en mis viajes, me venía rondando hace tiempo. Me hubiera gustado hacer 1 en la localización de los vídeos de The Cure de “The hanging garden” y “The caterpillar” en Londres, o en las puertas de la mítica sala Le Zenith de París (quizás en un futuro, cuando revisite esas ciudades).

En mi viaje a Viena del 6 al 10 de enero, una visita ineludible, por ser muy fan de él, era visitar la tumba de Falco en el Zentralfriedhof (cementerio central, como supondrán en traducción) y presentarle mis respetos. Aquí les inserto el vídeo al respecto y a ver qué les parece; como esto es una entrada que informa de un videoblog, no me extiendo más, ya que lo que procede es ver y escuchar el vídeo. Veremos cuándo tiene lugar nuestro próximo vídeo de “Turismo DMR”. Si por mí fuera, serían muy frecuentes, pero como supondrán, tanto el tiempo libre como el dinero disponible no nos permiten todo lo que desearíamos.
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viernes, 24 de enero de 2020

Fischerspooner - Sir (2018)

ANTECEDENTES E INTRODUCCIÓN.
Si en mi anterior articulo hablé del, a mi juicio, grupo más importante que salió del movimiento electroclash, en esta ocasión cruzamos el atlántico y de las Islas Británicas nos vamos a Nueva York para encontrarnos con el otro gran grupo de este movimiento. La unión del compositor Warren Fischer con el letrista, cantante y actor, Casey Spooner daría bastante que hablar en los primeros años de la década de los 2000, además de un grupo musical eran todo un colectivo artístico que incluía bailarines, actores y vocalistas. El objetivo del grupo era romper las barreras entre las diferentes formas de arte, una performance donde la música está a la misma altura que la estética.

Reivindicando el movimiento queer, el grupo se hizo un hueco en el seno de la comunidad gay con sus actuaciones en las que no faltaba la provocación y la desinhibición, creándose una fama de absolutos entertainments. El cantante Casey Spooner nunca ocultó su condición gay y siempre fue muy abierto con el tema.

Su primer álbum, titulado simplemente “#1” (2001) fue todo un acontecimiento gracias a ese hit que fue “emerge” y que ha quedado como uno de los temas electroclash mas importantes, hasta el punto de que, desgraciadamente, para muchos Fischerspooner son simplemente el grupo de “Emerge”.

Con su segundo largo “Odyssey” (2005), dan un giro algo más pop y realizan el que quizás sea su mejor álbum. Era un disco que gracias a singles como “Never win” o “Just let go” tenía todos los atractivos para convertirse en el álbum que llevase al grupo al éxito masivo. Sin embargo, esto no ocurrió y a pesar de una exitosa gira en la que fueron cabeza de cartel en muchos festivales, el fracaso de “Odyssey” llevaría al grupo a una situación difícil.

Su tercer y último álbum hasta el momento fue “Entertainment” (2009), diez canciones bastante diversas donde el grupo demuestra el buen momento compositivo en el que se encontraban con temas claramente pop dance como “Supply and demand” o “We are electric” junto con otros más experimentales como “Amuse bouche” o “Danse en France”. El álbum sin duda hace honor a su nombre y fue una lástima la poca repercusión que tuvo.

Fischerspooner estuvo girando hasta 2011 con este material y después se desvaneció. Parecía que la actividad se había parado de forma radical y el grupo se había quedado en el aire o se daba por acabado después de tres álbumes, en los que no se habían alcanzado los resultados esperados.

Sin embargo, a mediados de 2017 llega la noticia de un nuevo álbum del dúo con el adelanto del single “Have fun tonight”, un tema abiertamente gay que va determinar el concepto del álbum: un álbum oscuro y muy sexual hecho desde una perspectiva abiertamente homosexual contando además con un colaborador de lujo en producción y composición, nada menos que Michael Stipe de R.E.M..

Finalmente a principios de 2018, 9 años después de “Entertainment” se publica éste nuevo álbum “Sir”, el cual valoraremos para considerar si esta larga espera ha valido la pena.

ANÁLISIS DEL DISCO.
1. “Stranger strange”: el álbum se abre con un tema que va a dejar claro que nos encontramos ante el disco más oscuro del dúo, con unos sintetizadores que dibujan una atmosfera misteriosa a partir de un ritmo lento, estático y algo pesado. Casey Spooner se adentra en un mundo polisexual, emocionante e inquietante plagado de encuentros con extraños sin nombre, la frase “yes Sir. Can I call you Sir?” de donde sale el título de este álbum, es muy ilustrativa a este respecto.

2. “TopBrazil”: Es uno de los singles más claros y eso a pesar de ser un medio tiempo un tanto oscuro en una especie de cruce entre los últimos Depeche Mode y Fever Ray, donde Spooner nos hace participes de su juego sexual sobre un fondo electrónico que logra crear una atmosfera realmente sórdida gracias a una retorcida línea de sintetizador que contrasta con lo accesible del estribillo. Fischerspooner logran, sin duda, uno de sus singles más efectivos. El tema conto con un video donde Spooner está en una especie de sauna con un montón de tíos en porretas; sin duda un video muy sexual que para algunos fue escandaloso, pero que como bien dijo Spooner: si el video lo hubiese hecho Nicki Minaj nadie se habría escandalizado.

3. “Togetherness”: Es uno de los temas estrella del álbum. Destaca la colaboración de Caroline Polachek, ex-componente del grupo Chairlift, que pone un toque algo dramático en una intervención donde su voz, si bien reconocible, es deformada en estudio para hacerla aún más exagerada. El resultado es un tema elegante y sutil con un cierto grado de experimentación.

4. “Everything is just alright”: Estamos ante lo poco de este álbum que nos puede transportar en parte a los tiempos del electroclash. Sin duda un tema repetitivo con una buena base dance y un estribillo facilón que nos trae parte de esos Fischerspooner de principios de la década pasada.

5. “Have fun tonight”: Fischerspooner tienen ganas de fiesta y nos animan a despreocuparnos de todo y simplemente dejarnos llevar sin pensar en nada más. Ciertamente es un tema un tanto extraño porque a pesar de haber una intención de crear un tema dance, no es muy generoso en bpms. Sin embargo, esos bajos tan incisivos producen que desaparezca el efecto “medio tiempo” y nos quede un buen tema para la pista de baile, bastante minimalista ya que cuenta tan solo con una leve melodía. No es extraño que se eligiera este tema para adelantar el álbum, esos potentes bajos son realmente contagiosos y por otro lado sorprende en el sentido de no parecer prácticamente a nada que el grupo hubiese hecho antes.

6. “Discreet”: Esta canción está inspirada en los chats de sexo que ofrecen las diferentes aplicaciones para móviles. Nos encontramos ante un medio tiempo bastante minimalista donde la voz de Spooner se mezcla con otras femeninas. El tema tiene una base con un buen potencial para crear un tema dance, pero Fischerspooner prefiere mantener la tensión y que el tema no termine de despegar, una pena.

7. “Strut”: Sórdido y con algún ligero toque glam, es un tema decadente donde destaca el trabajo con los sintetizadores, que por un lado crean un fondo musical inquietante y misterioso y por otro introducen sonidos bastante cortantes e incisivos que van apareciendo a lo largo de la canción. El tema llega a culmen cuando Spooner suena desesperada en la frase “this is not love”, dejando entrever una cierta confusión ante un mundo donde el sexo lo invade todo.
8. “Get it on”: Estamos ante una de las canciones más optimistas del álbum donde en una noche cualquiera el protagonista encuentra al compañero perfecto con el cual no debe fingir ser lo que no se es. Musicalmente el tema empieza con unos pesados teclados que van marcando una melodía que se irá repitiendo durante toda la canción. Lo realmente interesante y que hace a la canción funcionar muy bien son los distintos detalles se van apareciendo por momentos, realmente imaginativos y poco esperados, como esos toques de percusión al final.

9. “I need love”: En este tema Spooner se nos muestra vulnerable y agotado deseando ser querido después de una serie de excesos que no parecen acabar. Tiene una buena melodía que le añade algo de dramatismo, pero los exagerados filtrados de voz de Spooner hasta el punto de hacerla ridícula en algunos casos, echan abajo un tema con buenas ideas.

10. “Butterscoth goddam”: El álbum vuelve a subir enteros con esta canción en la que bajo un fondo minimalista. El grupo se muestra bastante sensual y parecen estar haciendo una perfecta descripción de su paraíso personal. Un tema sinuoso y oscuro bastante alejado de lo que se espera del grupo, pero que indudablemente es todo un acierto.

11. “Dark pink”: Estamos ante la curiosidad del álbum. Un tema de poco más de dos minutos, que si bien encaja con la temática sexual del disco, no lo hace en el terreno musical. Aquí la electrónica sombría que invade todo el disco deja paso a un tema luminoso donde destaca una sección de metales y hasta cierto aire country. Lo dicho, la rareza del disco.

12. “Try again”: Nuevamente Spooner se muestra vulnerable y alicaído ante nosotros en una de las canciones más personales del álbum. En ella se relata la ruptura del cantante con su pareja. La desesperación y el miedo hacen su aparición envueltos sintetizadores repetitivos y cálidos que son un fondo muy adecuado para este tema tan desgarrador.

13. “Oh rio”: El martilleo grave de los teclados crea una atmosfera densa en la que la voz amenazante de Casey nos conduce a un mundo de sexo crudo, confusión y hedonismo no exento de un enfoque algo decadente muy presente en las referencias a los inconvenientes de la edad y el cansancio. Unas risas irónicas parecen hacer mofa de nuestro protagonista y el viaje propuesto en “Sir” termina de forma misteriosa, tal como comenzó.

RESULTADO, CONCLUSIONES Y REFLEXIONES.
Podríamos considerar “Sir” una especie de “Erotica” homosexual. El sexo es el tema central del álbum y lo llena todo tocando varios palos: las relaciones esporádicas, las adicciones o las nuevas tecnologías aplicadas a la manera de conocer gente para practicar sexo. Sin duda la apuesta era fuerte. “Sir” es el álbum más arriesgado del grupo tanto en temática como también en sonido con un giro hacia un sonido muchas más oscuro y decadente que los aleja de los buenos tiempos del electroclash.

El álbum no tiene la inmediatez de sus tres discos anteriores, puesto que está lejos de las estructuras más pop de esos álbumes. Sin embargo, incluye bastantes aciertos que demostraban que, si se lo proponían, Fischerspooner aún tenían bastante que decir aparte de enriquecer su escueto catalogo con nuevas canciones. Otra cosa es que la larguísima espera haya valido la pena. Aquí debemos ser sinceros: “Sir” es un buen disco y los que hemos seguido a la banda lo disfrutaremos, pero esperábamos algo más después de 9 años nada menos.

Tras la salida del álbum, el grupo realizaría algunos conciertos y festivales que tampoco serían muchos dados los modestos resultados de “Sir”. El pasado mes de octubre el grupo anunciaba su disolución. Una pena, pues era de los pocos supervivientes del electroclash que habían conseguido un sonido muy característico. Curiosamente su último concierto lo dieron en el Low Festival de Benidorm. Tenía sentido, pues sus conciertos siempre fueron muy exitosos en nuestro país; ¿qué mejor lugar para acabar una carrera tan extraña como interesante?

Texto: Alfredo Morales.
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domingo, 19 de enero de 2020

Programa Travis “The Man Who” (Temporada 11/ Programa 5)

Aunque su estreno oficial fue el sábado 7 de diciembre de 2019 a las 16.00h en el dial de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH), su grabación y 1ª emisión no oficial (digamos pre-estreno) en el mismo dial fue el sábado 9 de noviembre de 2019 a las 14.10h.

En este ítem de la presente 11ª temporada de nuestra andadura en las ondas, prestamos atención a un exitoso disco de final de década, siglo y milenio. Era el momento en el que parecía que los británicos Travis iban a poder dominar el panorama musical. Y puede que lo hicieran en aquel 1999, pero en el futuro de no dejar de ser una banda relevante, pero no líder.

En cualquier caso, y consideraciones de repercusión al margen, “The Man Who” es un disco muy bueno. Pudimos escuchar en 1er. o 2º plano todas sus canciones y Mariano González y Víctor Prats expusimos nuestras opiniones sobre la banda y la obra en sí que nos ocupaba.

Por si no lo escucharon en su momento, aquí les dejamos insertado el reproductor con el podcast y también el enlace a su alojamiento en Ivoox: https://www.ivoox.com/dmr-11-5-audios-mp3_rf_46695682_1.html
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viernes, 17 de enero de 2020

Temporada 11/ Programa 6: El Último De La Fila y “Astronomía Razonable” (1993)

Se acabaron las vacaciones navideñas de “DMR”; ya hasta Semana Santa y sus aledaños seguiremos con nuestro ritmo habitual semanal con artículo de revisión de disco o, como en esta ocasión, nuevo programa de radio.

Este sábado en nuestro espacio en las ondas prestaremos atención a uno de los discos nacionales de mayor éxito en la década de los 90. “Astronomía Razonable” fue el disco de la consagración como gran banda del dúo formado por Quimi Portet y Manolo García al incluir dentro de sus temas canciones inmortales como “Lapiz y tinta” o “Como un burro amarrado en la puerta del baile”.

Hemos intentado que este programa fuese un programa-entrevista o al menos contase con la leve participación de alguno de los 2 protagonistas principales de la obra, pero no nos ha sido posible. Por ello seremos Mariano Gónzalez y Víctor Prats los que daremos nuestras impresiones sobre este gran lp.

La cita será este sábado 18 de enero de 2020 a las 16.00h en la sintonía de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH). Por cierto, les informamos ya de paso que la emisora vuelve a tener continuidad, con lo cual ya les informaremos de los días y horas en los que nuestro programa será repetido.

Links de interés:
Evento en Facebook: https://www.facebook.com/events/2879937385428889/
Emisión on-line RUAH: http://www.ruah.es/emision-online/
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domingo, 22 de diciembre de 2019

Mejor Single Nacional 2019 DMR: “La isla” de Dorian

Un año más, nuevamente la elección de este humilde título honorífico que venimos otorgando en los días previos a la Navidad en los últimos años, ha estado muy reñida. Entre los 3 candidatos propuestos “Raros” de Miqui Puig & ACP, “Buen viaje” de Anni B Sweet y “La isla” de Dorian, ha habido un empate a 15 puntos entre los 2 últimos citados; en esta ocasión, Miqui Puig y su ACP, ganadores hace un par de años quedaron descolgados con 12 puntos.

El citado empate se ha tenido que definir por el hecho de que Dorian ha sido la opción favorita de 3 de nuestros 6 tertulianos del programa de radio; por el contrario, Anni fue la opción favorita de solamente uno de nuestros tertulianos, a lo que se sumó el hecho de ser la opción más “gustada-favorizada-retweeteada” en nuestros mensajes en las redes sociales.

Les damos nuestra enhorabuena simbólica a Dorian por este humilde reconocimiento (más para un grupo que ha obtenido distinciones tan importantes en su trayectoria) y les dejamos insertado el videoclip de la canción ganadora y aprovechamos una vez más para desearles unas felices fiestas y que el 2020 les traiga cosas muy buenas.
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viernes, 20 de diciembre de 2019

DMR cierra por vacaciones de Navidad 2019

Ya saben de nuestra sana tradición de desconexiones puntuales en 3 periodos al año. Y ahora llegan las navidades y por ello hasta el día 18 de enero no retornaremos con nuestra actividad habitual semanal.

En estos días de asueto 2.0, solamente romperemos nuestro letargo para anunciar nuestro mejor single nacional 2019, como viene siendo tradición en los últimos años. Hasta entonces, entreténganse con nuestro fondo de armario (artículos antiguos y programas de radio hasta la fecha -reproductor lateral-).

Les dejamos con esta imagen navideña de las luces de la calle José del Hierro del distrito de Ciudad Lineal. Feliz Navidad y que el 2020 les resulte un buen año; en lo personal, por muchos motivos, echaré mucho de menos este 2019, en el que, si bien no todo ha sido bueno, sí que ha ofrecido cosas inolvidables en el sector positivo.
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viernes, 13 de diciembre de 2019

La Broma Negra - Los Extraños Tienen Los Mejores Caramelos (2018)

ANTECEDENTES E INTRODUCCIÓN.
La Broma Negra son un huésped común de este blog. Bien sea a base de crónicas de conciertos o análisis de discos, cada cierto tiempo tienen una cita con nuestra escritura. En lo que a análisis de discos se refiere, hemos escrutado al milímetro, desde “Joyas De Princesas Muertas” (2010), toda su discografía. Solamente quedaba pendiente por formar parte de esta bitácora “Los Extraños Tienen Los Mejores Caramelos”. Para mí es honor llenar este hueco, en lo que de hecho es la primera ver que me encargo de desmenuzar el contenido de un disco suyo.

Sí que he tenido el gusto de redactar crónicas de varios de sus conciertos y de, por lo tanto, plasmar todo el gozo que supone un evento en directo de La Broma Negra. Por mi parte es un placer escribir sobre cualquier cosa que tenga que ver con esta banda. ¿Qué nos trae de nuevo “Los Extraños Tienen Los Mejores Caramelos”? Comencemos por la parte musical. Dentro de los sonidos del disco se suprimen casi todos los elementos electrónicos, quedando así exento del componente techno. De esto se sigue que el tono general es más orgánico. Se añaden elementos nuevos; por un lado en algunas canciones se nota incluso alguna vena folk, de otro las voces de Laura ganan bastante protagonismo.

Es un disco, además, que requiere de varias y atentas escuchas para que se produzca el efecto deseado y que la música cale. Esto no es defecto, simplemente una característica. Según vayamos aumentando nuestras escuchas, más desfrute iremos obteniendo. Esto no significa que no haya estribillos épicos o memorables. En cuanto a la música, ya hemos destacado su desconexión de la electrónica. Concretando un poco vemos que hay sombríos elementos de dark folk (“Odio al cantante pero amo la canción), pop sencillo y elegante (“Rey cuervo”), explosiones atronadoras (“Demonios en el jardín”), emotividad a raudales (“Banderas de nuestros padres”)… Sin embargo a pesar de esta razonable variedad, el disco tiene una sensación de unidad imbatible. Se hace difícil distinguir segmentos o agrupaciones de canciones; es un disco que se tiene que ver como un todo.

En cuanto a las labores instrumentales, que se haya prescindido de la vertiente techno no significa que David Infantes no haya aportado nada. Se pueden escuchar ráfagas de piano y arreglos sintéticos de carácter más ambiental que otra cosa. La guitarra de Alex Gómez tiene momentos en que se afila, y ahí tenemos por ejemplo a “Demonios en el jardín” para confirmarlo; normalmente usa acordes sencillos pero contundentes y suficientes para dejar un sesgo concreto. También hay arreglos de bajo y violín a cargo de músicos de estudio. La percusión, a cargo de Laura Pérez, tiene una sonoridad peculiar. Suena sencilla, pero seca y contundente. En los momentos más aquietados se mueve a medidos golpes de bombo o timbal y en los más movidos tiene un nerviosismo casi industrial. No sé si es un ejemplo particularmente adecuado, pero en el caso de esta segunda tipología de canciones casi podemos acordarnos de la atronadora percusión del “The Dreaming” (1982) de Kate Bush, aunque sin llegar a su locura y si acaso en alguna canción del final del tracklist.

Las letras de Carlos Caballero siguen siendo un ingrediente que aporta un sabor personalísimo a La Broma Negra; son oscuras, simbólicas, laberínticas, pródigas en referencias artísticas e históricas. De las mejores que se puedan escuchar en español. Las letras son cantadas, como no podía ser de otra forma, por la voz grave y enigmática del propio Carlos Caballero, otro elemento inseparable del grupo y catalizador del atractivo de las canciones.

En fechas posteriores a la publicación del disco se sucedieron una serie de acontecimiento desazonadores para los seguidores de La Broma Negra. Álex Gómez y David Infantes han dejado la banda. Especialmente crucial es la baja del primero, pues llevaba casi tres décadas de militancia. Por respeto a nuestros amigos de La Broma Negra y teniendo en cuenta que insistir o profundizar en este tema bordearía el amarillismo no desvelaremos ningún pormenor. La formación que ha dado los últimos conciertos ha variado. En el último tampoco estaba Laura Pérez, pero según parece no es una salida definitiva. Sin embargo, el proyecto continúa; no sabemos con qué formación, pero será con Carlos Caballero como cabeza pensante e ideólogo. Sea como sea nosotros, en DMR, seguiremos muy de cerca la evolución del proyecto.

ANÁLISIS DEL DISCO.
1. “Odio al cantante pero amo la canción”: El disco comienza con unos leves acordes de guitarra acústica, una percusión minimalista y una atmósfera decadente. Comenzamos a oír la voz de Laura Pérez, que no se limita a unos simples coros sino que es parte importante de la melodía vocal. Más tarde se oirá la voz cavernosa de Carlos, y es el contraste entre ambas voces uno de los alicientes de este primer tema. Se trata de una especie de dark folk, recogido y acariciante. Es arriesgado empezar un disco así, pero en última instancia el resultado es bastante bueno. La letra tiene una identidad muy clara con la música, evocando ambas un romanticismo lúgubre y misterioso.

2. “Niñera de gigantes”: Más rítmico y nervioso es este tema, cuyas estrofas son propias de un pop reflexivo y algo tétrico. El estribillo gana en energía, viendo por primera vez atisbarse el rock. La estructura es peculiar, a mitad de canción irrumpe la voz de Laura Pérez introduciendo una melodía propia. La canción parece pararse y arrancar en varios momentos. Medio tiempo de composición sinuosa que va ganando con las escuchas. La letra es francamente curiosa, introduciendo elemento culturales: se cita a Maribárbola (uno de los personajes de “Las Meninas” de Velázquez), y a la shakespereana Ofelia.

3. “Rey cuervo”: Melódico y elegante piano pop que, a ritmo de medio tiempo, aporta un momento agradable y algo melancólico. Nuevamente los coros de Laura Pérez se intercalan dando un buen efecto. Los arreglos de fondo son leves pero dan un buen toque. Sabemos que Carlos Caballero es un fan de Kate Bush, ¿cuando la letra menciona “dicen que hizo un trato con Dios”, será una referencia a la cantante británica? Por la canción Running up that hill (A deal with god)”. Solo es, conste en acta, una especulación. Es uno de los singles del disco. Cuenta con un simétrico vídeo donde los componentes de la banda aparecen vestidos con la indumentaria de la portada mientras cantan y tocan en un paraje campestre.

4. “Sirenas”: Empieza de forma meditabunda juntando el piano y la percusión. En cuanto entra la voz de Carlos la canción adquiere un tono de inquietante ensueño, muy adornada por unos atmosféricos teclados de David Infantes. La música suena a leyenda, a cuento misterioso. En un momento dado Carlos Caballero da un emotivo quiebro vocal. En la letra se inserta un fragmento de “La canción del pirata” de José de Espronceda. Tiene un vídeo muy acorde con la letra, en el que la sirena no es otra que Laura Pérez.

5. “Banderas de nuestros padres”: Una de las canciones bandera (nunca mejor dicho) del disco. Tiene buenas virtudes para destacar; las estrofas son misteriosas y el estribillo es potente y épico. Uno de los momentos con sabor más emotivo del disco. La percusión de Laura Pérez ayuda dar consistencia al estribillo. La letra podría hablar de las penalidades que hubieron de pasar nuestros padres (o abuelos) en tiempos oscuros. De lo mejor del disco. Tiene un vídeo donde se ven algunas imágenes de los pormenores de algún viaje del grupo para dar un concierto.

6. “Séptimo hijo varón”: Una canción que empieza con el lema de la Santa Compaña tiene puntos para ser bastante curiosa. El caso es que la música es intensa y emocional, con una entregada actuación vocal de Carlos y una buena musculatura instrumental. Suena apasionada y algo torturada; sin duda su mayor virtud

7. “Rimas y leyendas”: Además de tener un título “becqueriano”, tiene una fortaleza musical a prueba de bombas. Quizá sea el número más pegadizo del disco; también de los más animosos. Por un momento, al menos líricamente, la música abandona la melancolía y la oscuridad. Que encima la letra incluya elementos históricos (el rey Juan, el Rey Borbón, Los Infantes de Aragón) me parece estupendo. Y si añadimos lugares de Madrid como San Ginés o La Casa de las Siete Chimeneas, miel sobre hojuelas. En directo es infalible.
8. “¿Quién te ha dado vela en este entierro?”: Fuerte contraste con la canción anterior. El lúgubre y atmosférico comienzo da paso a una turbulenta y áspera música con una no menos áspera letra. Los fuertes redobles de batería y algunos toques de guitarra añaden una buena cantidad de intensidad. Corta en duración, es uno de los puntos más turbados, nerviosos y menos accesibles del disco.

9. “Demonios en el jardín”: Primer single del disco y, además, todo un pelotazo. Hablando en plata, quizá sea canción más cañera del tracklist. Las voces y guitarras distorsionadas y la vehemente percusión hacen que bordee casi el rock industrial. Aunque es un poco agreste, va ganando con las escuchas. La letra abunda en imaginería religiosa sacada de “El Paraíso Perdido” de John Milton. La simbiosis entre la rudeza de la música y el oscuro misticismo conforman una canción realmente potente. El vídeo tampoco es manco; en él aparecen los miembros del grupo con atavíos religiosos moviéndose en el interior y alrededores de una iglesia.

10. “Teme al hombre de un solo libro”: Los primeros treinta segundos son de una liviandad casi lírica. A continuación llega un furibundo cambio de ritmo basado en una atronadora percusión y unas potentes guitarras. A partir de ahí, salvo algún pequeño interludio, todo es ya intensidad y pasión. Conjuga bien con “Demonios en el jardín”, aunque es menos oscura. Lo que sí es cierto es que forman un binomio arrebatado y eléctrico.

11. “Yo soy solo el mensajero”: Este segmento de intensidad sigue acrecentándose. Esta canción es apocalíptica no solo por sus referencias líricas sino por los abrumadores arranques de desesperación que expresa la voz de Carlos Caballero. Da la impresión de ser un grito de dolor, una queja existencial. Densa y oscura, su situación en el disco es todo un acierto. Peculiar y rotunda.

12. “Conquistadores”: La percusión se mueve casi a ritmo militar y las guitarras acústicas dan a la canción una sonoridad antigua. Tiene sentido; la letra habla de los conquistadores españoles del S. XVI. La sensación que nos transmite es de tensa calma, como la inquietud de un grupo de hombres adentrándose en tierra incógnita. Casi me la imagino como banda sonora de la película “Oro” de Agustín Díaz Yanes.

13. “Martín pescador”: El disco se cierra de manera épica. La voz de Carlos suena trascendente y se apoya en una sólida base de percusión. Los arreglos de gaita, por su parte, dan una atmósfera enigmática acorde con la letra. Esta canción tiene hechuras de himno y se trata de la música con más producción del disco. Excelente cierre que además tiene el último vídeo que ha sacado La Broma Negra hasta el momento; sin muchos medios, aunque bien aprovechados, las imágenes tienen un sabor de leyenda medieval.

RESULTADO, CONCLUSIONES Y REFLEXIONES.
No decepcionan La Broma Negra. Son capaces de parir discos diferentes entre sí y, sin embargo, mantener intacta su esencia. Este disco es lo más orgánico que tiene desde que se inmiscuyeron masivamente en la electrónica con “Joyas De Princesas Muertas” (2010). Se intuye también un sentido más hermético, donde hay algunos resquicios que cuestan un poco más aprehender pero que se irán haciendo nítidos con las escuchas.

La mayor parte de densidad instrumental está en su tramo final, pero incluso en los instantes reposados hay un sentimiento turbulento, algo torturado. Los fans de La Broma Negra se encontrarán encantados, y los oyentes casuales si tienen un poco de paciencia no tardarán en apreciar con agrado los atractivos de “Los Extraños Tienen Los Mejores Caramelos”.

Por nuestra parte queremos que La Broma Negra siga, bien como grupo, bien como proyecto personal de Carlos. Como a resultas del periodo de la presentación de este disco ha habido bajas importantes en la formación, lo escuchamos con un plus de melancolía. Lo que no oculta nuestro deseo de que algún día las aguas vuelven a su cauce y saboreemos un poco los viejos tiempos. En cualquier caso presiento que todavía nos esperan un buen puñado de canciones que disfrutar.

Texto: Mariano González.
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lunes, 9 de diciembre de 2019

Programa Everything But The Girl “Amplified Heart” (Temporada 11/ Programa 4)

Quedamos muy contentos de lo que hicimos en el programa anterior, el cual dedicamos a “Temperamental”. Y, como además teníamos previsto que en una de las próximas ocasiones en las que coincidiésemos con Luis Felipe Novalvos en antena, dedicar el espacio a “Amplified Heart”, no nos tembló demasiado el pulso al hacer por primera vez en nuestra historia radiofónica 2 programas consecutivos dedicados al mismo grupo.

Y es que Ben Watt y Tracey Thorn así lo merecen. Con este item dedicado a uno de sus discos de mayor aceptación, de momento nos daremos por satisfechos. Durante la hora de programa pudimos disfrutar de todas sus canciones, ya fuera en 1er. o en 2º plano y aportamos nuestras ideas y reflexiones sobre aquellos días del dúo.

Como verán en la foto, estuvimos presentes Mariano González, Luis Felipe Novalvos y Víctor Prats. Por si no nos acompañaron en el directo del pasado sábado 23 de noviembre de 2019 en el dial de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH), les dejamos insertado el reproductor y enlace a su alojamiento a Ivoox: https://www.ivoox.com/dmr-11-4-audios-mp3_rf_45232885_1.html
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viernes, 6 de diciembre de 2019

Temporada 11/ Programa 5: Travis y “The Man Who” (1999)

El fin de siglo, milenio, etc., fue una época en la que ante la caída del brit pop y su auge de unos años atrás, dejó un panorama sin una banda dominadora clara del éxito internacional. En esos días fue cuando Travis explotó su éxito gracias a su disco “The Man Who”. Sin embargo, serían los Coldplay con unas formas parecidas en sus 2 primeros discos los que tomarían el poder poco después.

Travis quedaría relegado a un 2º lugar en la repercusión internacional, editando discos y singles notables. Sin embargo, tras tantos años, creo que el disco que hoy nos ocupa es si no su mejor trabajo uno de los mejores y es definitorio y banda sonora ineludible del año en el que fue editado.

Este sábado 7 de diciembre de 2019 a las 16.00h en el dial de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH), debatiremos sobre este disco y su calado. 2 voces hablaremos sobre él: Mariano González y Víctor Prats. No nos falten.

Links de interés:
Evento en Facebook: https://www.facebook.com/events/485948585681277/
Emisión on-line RUAH: http://www.ruah.es/emision-online/
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lunes, 2 de diciembre de 2019

Concierto Marina Jade. Madrid (29-11-2019)

La primera toma de contacto grande de tus canciones propias con el público es forzosamente una ocasión especial para un artista. No importa mucho el recinto, o cuántas personas acudan; en la memoria, es de suponer, quedará grabado el acontecimiento con el recuerdo siempre fresco de las primeras veces. Pues para esta ocasión Marina Jade tuvo incluso la oportunidad de que dicha toma de contacto fuera en una sala con solera, la Sala El Sol de Madrid, y de que la concurrencia fuese entusiasta y receptiva. Y con razón; no era la presentación de un disco, sino una primicia, un regalo para los fans consistente en una muestra de la futura música de Marina Jade. Haciendo un poco de biografía recordamos que Marina Jade, nombre artístico de Marina Rodríguez, nació en la localidad sevillana de Montequinto. Probablemente la recuerden por su paso por OT 2017 y quizá hayan escuchado su canción “Drinking like i’m sober”. No obstante, su vinculación con la música es muy anterior, recibiendo educación musical vinculada con la viola desde pequeña. Se puede intuir que entre su estilística cabe el pop, el soul, o el R&B, recibiendo influencia de artistas como Adele, Christina Aguilera, o Andrés Suárez.
Del concierto nos informó Carme Tasias de Music Bus, confiándonos la cobertura del evento. Personalmente fue una ocasión agradecida, ya que hacía unos cuantos eones que no visitaba un lugar como la Sala el Sol, uno de los tótems de la música en directo en Madrid. Toca agradecer también la ayuda prestada por el staff de El Sol para proveerme de una banqueta desde donde ver sentado el evento, toda vez que aún conservo algunos problemas físicos.

Fue puntual Marina Jade subiendo al escenario. A las 22:00, más o menos, ya estaba sobre las tablas haciendo música. La peculiaridad del concierto fue su carácter íntimo y acústico; bastó con la presencia de Marina Jade, y el pianista y guitarrista Alberto Torres para defender unas canciones bastante auspiciosas. Muchas de las canciones llevaron un marchamo introspectivo, algo melancólico, pero ello fue compensado por una actitud pizpireta, divertida y jolgoriosa. Ataviada de una manera casi gótica, desde el primer momento Marina Jade mostró una actitud divertida y dicharachera, que hizo brotar unas cuantas sonrisas entre el público.
Como no podía ser de otra forma, al tratarse principalmente de una primera toma de contacto con el público de canciones recién salidas del horno, el setlist estuvo compuesto en su mayor parte por temas que todos desconocíamos más el añadido de unas cuantas versiones. El fuego se abrió con su tema más conocido hasta ahora, “Drinking like i’m, sober”; el concierto nos sirvió para confirmar la solidez de la canción, que trasladada al formato acústico sigue manteniendo sus virtudes melódicas. Acto seguido llegó “El ruido de las calles”. Según la propia Marina se trata de una canción de amor entre dos mujeres, lo que significa el cumplimiento de una promesa; la promesa de que la primera canción de este tipo que compusiera tendría a dos mujeres como protagonistas. Conviene no perder de vista que Marina Jade es una entusiasta defensora del movimiento LGTBI. EL resultado es una canción chisposa y con encanto, que como curiosidad va desgranando diversos lugares de Londres donde trascurre la historia de la composición.
“Corales” fue la siguiente canción. Como Marina Jade estuvo muy locuaz entre canción y canción, al final nos acabamos enterando de la trastienda de casi todas las composiciones. En este caso habla de una amistad surgida por un grupo de Whatsapp que para Marina se ha convertido en algo especial. Es una bonita melodía, a tono con el sentimiento de la letra. Por si fuera poco la interpretó sentada en el suelo y en compañía de su pareja, quedando todo muy cuqui y muy bonito.

Tiempo para una versión. En concreto una versión de “Vuelve”, de Andrés Suárez, uno de los indisimulados héroes musicales de Marina Jade. Se trató de una cover coherente y respetuosa que comparte el espíritu acústico de la original. También hubo momentos para que pasaran invitados por el escenario. El primero de ellos fue Gonzalo Caps, que compartió con Marina la canción “Tanatofobia”. Ambos se conocieron en OT y, según contaron, la química entre ellos fue instantánea. Podemos dar fe de ello en base a la gran complicidad que hubo entre los dos en el escenario.
Volvemos a las canciones de Marina Jade de la mano de la gratificante “Arritmia”, y sobre todo de “Sin volver”, canción compuesta a medias con una amiga poeta que subió al escenario mientras sonó. Nuevamente un fragmento emotivo y compenetrado.
Es conocida la absoluta admiración que Marina Jade siente por Adele, así que no es nada extraño que alguna de las versiones anunciadas fuera de la estrella británica. Dicho y hecho. Pudimos escuchar la versión de “All I ask”, buen momento para refrendar la buena voz de Marina (si es que no lo había hecho ya) y mostrar un escrupuloso respeto por la original. Siguiendo con la retahíla de sorpresas, Marina nos explicó el fundamento de la siguiente canción, “Anna”. Se trata de una dedicatoria a una de sus mejores amigas, que vino exprofeso desde Oviedo para asistir al concierto y sacar, de paso, unas cuantas instantáneas. De hecho Anna era la fotógrafa que desde la parte trasera del escenario estuvo durante todo el evento sacando fotos. La proximidad entre ambas se hizo más acusada durante la interpretación, dando como resultado otro momento emotivo que añadir. También fue curioso ver a Marina tocando el ukelele.

Las relaciones tóxicas fueron el sujeto del siguiente tema, “No vas a volverme a ver”, cuya intro incluyó una furiosa (aunque con salero) diatriba de Marina contra cierta persona que cuadra con la temática de la canción. Este momento añadió un poco de vitriolo a noche, dejando un evidente mensaje. Lo que siguió a continuación era conocido de sobra por todos, pero no en boca de Marina Jade; la versión de “Back to black” de Amy Winehouse destacó por encima de todo por el magnífico desempeño vocal, redondeando un estupendo homenaje a la ya legendaria y malograda cantante británica.
Como la mayoría del setlist lo iban conformando canciones melancólicas, fue la propia Marina quien dijo que había llegado la hora de cambiar de tercio. Lo siguiente que iba a sonar, ya fuimos avisados, tenía que ver con el sexo. Y así sonó “Nasty things” que, en efecto, pareció sensual y cabaretera. Como anécdota, el olvido de la letra por parte de Marina, que hubo de recurrir momentáneamente a una chuleta. No obstante, lo hizo con tanto desparpajo que incluso quedó como una anécdota simpática y espontánea.
El momento más emocional de la noche fue el deparado por la canción que Marina ha compuesto para dedicársela a su hermana Dulce. La emotividad vino dada por varios aspectos; por un lado la letra habla, de forma sencilla y tierna, de la pena por la ausencia de su hermana (que vive en Madrid desde hace dos años); por otro lado Dulce subió al escenario y se sentó junto a Marina, que se puso a los mandos del piano, durante toda la interpretación de “Una vez más”. Un conato de lágrimas estuvo presente durante varios momentos en los ojos de las hermanas.
Y a continuación al fin pudimos escuchar la que fue presentada como futuro single. Se llama “Solas tú y yo” y sonó cercana a los ritmos urbanos, pero con un interesante toque personal que la alejaba de géneros en boga como el trap. Es una canción pegadiza y animosa que puede desempeñar perfectamente el papel de single, junto con las canciones que se fueron desvelando.
Hubo tiempo para una canción más, que fue una versión del “Good as hell” de Lizzo. Fue un fin de fiesta realmente adecuado, divertido e interactivo, donde el público tuvo el cometido de cantar a medias el estribillo. Más interactivo fue todavía cuando Marina bajó del escenario y estuvo un momento entre el público. Sin duda podemos decir que fue un final feliz.
La actitud en directo de Marina Jade destacó por la desenvoltura y la naturalidad. Los entreactos de las canciones estuvieron trufados de anécdotas y matices sobre las canciones. Pero lo más importante, claro está, fueron los destellos musicales. Marina Jade acredita una buena voz que se encarna en unas canciones interesantes y con gancho. El concierto fue un derroche de entusiasmo bipartito, en el que disfrutaron plenamente público y artista.
En “Discos, Música Y Reflexiones” esperamos que Marina Jade tenga un brillante porvenir en la música y que este concierto sea el primero de una larga serie. Mencionar también que la primera canción nueva se lanzará el próximo 20 de Diciembre. Por nuestra parte también queremos acordarnos de Carme Tasias de Music Bus, que hizo posible que acudiésemos a la Sala el Sol para la cobertura del concierto.

Texto, fotografías y vídeos: Mariano González.
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viernes, 29 de noviembre de 2019

Of Monsters And Men - Fever Dream (2019)

ANTECEDENTES E INTRODUCCIÓN.
Si bien tengo pendiente de adquirir este disco en formato físico (cosa decidida para el mes de diciembre), tras haberlo escuchado varias veces en Youtube antes de asistir al concierto de hace unos días en Copenhague, creo que ya estoy en condiciones de poder hablarles de “Fever Dream”. Y así de paso comento un disco del año en curso, que creo que en este 2019 aún no lo había hecho (llego justito para ello). De entrada les afirmaré que es un disco que está perfectamente al nivel de los 2 discos anteriores. Me gusta mucho.

El 3er. trabajo de estudio de los islandeses, tiene unas ligeras variaciones en los matices sonoros estilísticos, que en parte justifican que muchas de las nuevas piezas me gusten mucho; no me había percatado de ello, pero al leer críticas en otros sites, he visto que lo que hay es menos folk y más toques derivados de los años 80. Normal en mi caso entonces.

Al quinteto formado por Nanna, Ragnar o Raggi, Arnar, Kristján y Brynjar, “Beneath The Skin” les supuso una confirmación de las buenas pautas mostradas en su debut. No pudimos verles en aquella gira en directo por Madrid, pero el disco nos gustó bastante y ya le hicimos su correspondiente crónica y programa de radio.

Cuando ya suponía que al grupo le iría tocando editar nuevo material, ¡bingo! Me llega, no recuerdo a través de qué medio, una notificación del nuevo single “Alligator”. Canción rotunda, contundente y potente, que por otro lado no sirve para hacerse una idea del contenido del disco en general.

Puede llevar a engaños, pensando en que el grupo ha radicalizado algo más su sonido, pero dentro de “Fever Dream” no deja de ser una rara avis, ya que el carácter general del disco a ratos es bastante cercano al medio tiempo y a veces a la melancolía e introspección. No en vano, “Alligator” en directo, cuando la experimentamos en directo, no la tocan de forma tan arrolladora como su toma de estudio. En cualquier caso es una gran canción que nos aventuraba que los OMAM no iban a dar un paso en falso en el disco de “la prueba del algodón” en los últimos tiempos, es decir, el 3º.

Después escuché otros adelantos como “Wars” con Raggi tomando buena parte del protagonismo vocal o “Wild roses”, con Nanna comandando una canción que podría ser el mejor ejemplo del carácter que transmite en general “Fever Dream”. Como ven, ya estoy hablando mucho de las canciones, con lo que mejor entonces pasemos al análisis de ellas una a una.

ANÁLISIS DEL DISCO.
1. “Alligator”: Ya lo he mencionado en la intro, “Alligator” es un trueno. Estamos ante una de las canciones más enérgicas y fuertes de la discografía del grupo. Las bases son duras, Nanna y los efectos sobre su voz suenan exagerados; todo ayuda a una sensación de potencia subida al máximo (dentro de lo que OMAM nos han ofrecido en su trayectoria vital hasta la fecha). El estribillo acierta, incluyendo además parte del título de la obra, siendo quizás el más pegadizo de “Fever Dream”. El videoclip es un poco raruno, con pesadillas sufridas por Nanna que recrean por un lado bien las sensaciones que transmiten la letra y melodía. Gran single, claramente quedará como un clásico del grupo como un “Crystals” o un “Mountain sound” por ejemplo.

2. “Ahay”: Ya en la 2ª canción del disco se aprecia el cambio sonoro y nos enfrentamos a “Ahay”, una composición más representativa del conjunto de “Fever Dream”. Raggi se suma con decisión a las voces, y Nanna da las réplicas adecuadas y puntuales, cantando a dúo el estribillo. Paradas melódicas y reinicios marcan el devenir de este medio tiempo delicioso de muy buen gusto. Decidieron excluirla curiosamente a partir de nuestro concierto danés, pero la cambiaron por la siguiente canción del disco, que nos gusta algo más si cabe.

3. “Róróró”: No les voy a negar que me sacó una leve risa leer el título de esta canción. “Róróró” es un ejercicio de exquisitez dentro de “Fever Dream”. El estribillo no es nada evidente, pero es un ejemplo de maestría vocal por parte de Nanna que es la que se encarga de la voz. La melodía de piano es cristalina y notable. Canción de sensaciones dolidas y emotivas, pero sin caer en la lágrima fácil. Fue un tremendo gustazo vivirla en directo. Es una de las joyas ocultas de “Fever Dream” a la presente fecha, ya que no ha sido single ni tampoco creo que lo sea lamentablemente, ya que en sentires parecidos se le ha adelantado la también correcta “Wild roses”, de la que hablaremos un poquito más adelante.

4. “Waiting for the snow”: Llegamos a otra delicia musical, en este caso con el capítulo más recogido e íntimo del disco. Con poquísimos elementos instrumentales, apenas una melodía de piano de sonidos engravecidos, leves aportes sintéticos y algunos retoques de autotune que modifican la voz, Nanna se vale de sobra para ponernos el vello de punta con “Waiting for the snow”. Canción realmente emotiva, sentida, bonita, preciosa y también dolida. Es de las que primero pueden entrar, y es curioso, ya que sus texturas no son de un pop animado ni mucho menos, pero destaca sobremanera dentro del conjunto. Como ven, otra pieza a altísimo nivel que sigue subiendo la nota a “Fever Dream”. Maravillosa.

5. “Vulture, vulture”: El grupo es consciente que quizás nos hemos movido en terrenos demasiado quietos, y por ello ahora es momento de retomar el mayor brío. Lo hacen con “Vulture, vulture”, con un dueto perfecto de Raggi y Nanna, con estribillo directo y acertado. Es una canción perfecta para el directo, pero curiosamente ni en Copenhague ni en los últimos shows la han metido. Buena pieza que nos permite retomar el pulso tras los momentos íntimos encadenados previamente.

6. “Wild roses”: Llega el turno del 2º single del disco, con un videoclip protagonizada por una Nanna llamativa (sin maquillaje alguno), bailando sobre agua. Esta canción es quizás el mejor compendio de lo que es “Fever Dream”, ya que aúna emotividad con intensidad y cierta épica/potencia (sobre todo en su tramo final). El in crescendo que ofrece “Wild roses” es tremendo. Hay lugar para arreglos manieristas y para otros de corte más monumental en el sector final que le confieren grandeza. Buena canción sin lugar a dudas y acierto en formato single.
7. “Stuck in gravity”: He aquí uno de los capítulos más recogidos y sentidos que se anota Ragnar a las voces. Si bien “Stuck in gravity” es una canción más que válida, es personalmente de las que menos me llenan, por lo que la considero como una transición a otras pistas. Transición que no me molesta ni mucho menos, pero que tampoco me llega, aunque los empeños (sobre todo en el tramo final muy arriba) y el buen hacer de Raggi en las voces logran resultados.

8. “Sleepwalker”: Ahora nos encontramos con otra de mis favoritas de “Fever Dream”. Fue reconfortante escuchar “Sleepwalker” en directo en Copenhague, ya que además no me la esperaba. Lo que más me gusta de esta pieza es el estribillo, protagonizado por la voz de Nanna y unos coros que funcionan bastante bien. Según otras webs, debo ir contracorriente, ya que en algunos de esos sitios consideraban a esta pieza de lo más prescindible de “Fever Dream”, cosa con la que no estoy de acuerdo; la considero una joyita oculta.

9. “Wars”: Otro momento destacable es “Wars” (de las pocas que ha tenido el lujo de disponer de un lyric video de OMAM, cosa común para todas las canciones de los 2 discos anteriores). Es una canción pop llevadera, bien construida, con un acertado sentido del ritmo y fácil de recordar. El estribillo a dúo entre Raggi y Nanna es directo y efectista. Ragnar lo definió en Copenhague como un momento bailable, y razón no le falta.

10. “Under a dome”: Dentro de los capítulos introspectivos que tiene Ragnar en las voces, me quedo más con “Under a dome” que con “Stuck in gravity”. En esta pieza, estamos ante una pieza más oscura y decadente. Además es que también es un acierto la aparición de Nanna cuando toca. Como pasó en “Waiting for the snow”, en la producción se hace uso de efectos vocales para crear una sensación de cierto desasosiego que funciona de forma correcta.

11. “Soothsayer”: Cosa común a los discos de Of Monsters And Men, bajo mi punto de vista, es que acaban con auténticos temazos. Si previamente “We sink” y “Yellow light”, cada una de su padre y de su madre, me parecieron 2 tremendos triunfos para rubricar “Beneath The Skin” y “My Head Is An Animal” respectivamente, aquí “Soothsayer” continúa la tradición. Nanna es la encargada de las voces. En general es una canción de músculo eléctrico en las guitarras, siendo uno de los momentos más destacables para Brynjar en el disco, y con un estribillo atinado con Nanna haciendo alguna variación aguda que le va muy bien. Quizás sea algo repetitiva, pero como me gusta mucho su estribillo, podría estar escuchándola fácilmente en un extended mix incluso. Eché de menos que no la tocaran en directo. Final de obra magistral.

RESULTADO, CONCLUSIONES Y REFLEXIONES.
Creo que Of Monsters And Men han pasado con nota la prueba del 3er. disco. El tercer lp para muchos grupos en los últimos tiempos ha supuesto el comienzo del declive. Yo considero que los OMAM con este trabajo no deberían iniciar ningún camino descendente. Han variado de forma sutil sus formas más folk para afrontar cambios en su sonido que les dan un mayor espectro musical.

Las críticas en general son positivas. De aprobado solvente. Aquí, como han podido leer, somos más entusiastas e incluso me atrevería a decir que este disco de portada rosada en lienzo con ese ojo tan inquietante en el centro, pudiera convertirse fácilmente en mi favorito del grupo hasta la fecha (cosa nada fácil viendo los 2 precedentes).

Ojo, advertencia: no es un disco inmediato. Fue a partir de la 4ª escucha cuando empecé a caer en los matices y detalles que hacen de “Fever Dream” una gran obra. Recuerdo hacer su primera escucha un domingo por la mañana y darme la impresión de que no sonaba mal, pero no emocionarme especialmente. Por eso, concédanle tiempo y escúchenlo espaciado. Si no les llega en la 1ª o 2ª escucha, dejen unos días o semanas y retómenlo un par de escuchas más pasado ese tiempo. Quizás, como a mí me sucedió, noten el cambio. No se hace nada pesado.

Son 11 canciones, no llega ni a 3 cuartos de hora, con lo que en duración es más que adecuado para dejarte con esa sensación de quedarte con ganas de más.

La aceptación y repercusión del grupo a nivel internacional sigue patente. Han agotado entradas en muchos sitios europeos (en Copenhague no agotaron, pero la sensación fue de lleno absoluto), lo cual es indicativo de que el grupo sigue teniendo tirón.

Debido al cierto giro estilístico, no radical, que ofrecen Of Monsters And Men en este disco, quedo con una ardiente curiosidad con lo que la banda nos ofrecerá allá por 2022 (supongo que por ahí es cuando vería la luz lo que sería su 4º lp). De momento estoy con muchas ganas de hacerme con este disco en formato físico (no tardaré muchas semanas en darme el paseo que tengo programado para hacer una ligera remesa de adquisición de cds originales). Siempre además le tendré un cariño especial a “Fever Dream”, ya que por primera vez (y espero que no por última) fue en su gira cuando vi a OMAM en directo. Y además en Copenhague. Eso siempre sumará.

Supongo que en la presente temporada 11 de radio le intentaremos hacer hueco, con lo que desde aquí conmino a mi amigo y colaborador Mariano González que comience a hacer los deberes por si llega la ocasión. Estén atentos, les mantendremos informados. De momento, OMAM es de las pocas bandas que llevamos al día, al haber revisado en este blog todos sus discos editados hasta la fecha. Por algo serán uno de mis grupos favoritos actuales y ya puedo decir de la historia de la música moderna en general.
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domingo, 24 de noviembre de 2019

Programa Everything But The Girl “Temperamental” (Temporada 11/ Programa 3)

No se pueden imaginar lo bien que lo pasamos llevando a cabo este programa el pasado sábado 9 de noviembre de 2019 a las 16.00h en el dial de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH). Confiamos que al escuchar el audio puedan sentirlo. Tanto fue así, que en el siguiente programa decidimos continuar inmersos en el buen gusto musical que siempre han desprendido las composiciones de este dúo formado por Ben Watt y Tracey Thorn.

Escogimos su disco “Temperamental”, el que a la postre fue el último disco de estudio del dúo. Nos permitió sumergirnos en las 2 vertientes de EBTG, la electrónica y el elegante medio tiempo.

En los estudios de RUAH estuvimos Mariano González y Víctor Prats debatiendo sobre esta obra del año 1999 en particular y en general sobre el legado y el buen hacer a lo largo de su trayectoria de Tracey y Ben. Por si se lo perdieron, aquí insertamos el reproductor para su escucha y les dejamos enlace a su alojamiento en Ivoox: https://www.ivoox.com/dmr-11-3-audios-mp3_rf_44661522_1.html
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