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viernes, 6 de marzo de 2026

Madonna - Ray Of Light (1998)

ANTECEDENTES E INTRODUCCIÓN.
Hubo una época en que a Madonna se le atribuía siempre la cualidad de la reinvención. A poco que vivieran los 90 recordarán que aquello de “Madonna se reinventa” era una muletilla bastante usual. Casi al nivel de “Los Rolling Stones son incombustibles”. Algo había de cierto en ello, quizá no en las dosis suficientes como para convertirlo en dogma, pero sí que hubo algo. Madonna comenzó fuerte la década de los 90, si incluimos 1990 en dicha década, con el gran éxito de “Vogue”. Todo esto, no lo olvidemos tras el terremoto de “Like A Prayer” (1989).

“Erótica” (1992) fue un disco a caballo entre lo tórrido y lo polémico. Letras de alto voltaje y la edición de forma simultánea de un libro llamado “Sex” que ya pueden suponer que no eran cuentos infantiles, crearon una notoria polémica. Ahí quedaron canciones como ”Deeper and deeper” o la canción título. “Bedtime Stories” (1994) era un disco, sobre todo en lo conceptual, más recatado, pero con signos de búsqueda de nuevos sonidos. Por ejemplo, en la canción título contó con la colaboración, en la composición, de Björk y de gente vinculada con el trip hop como Marius de Vries y Nellee Hooper. En España nos tocó de cerca el single “Take a bow”, por su videoclip rodado en Antequera y su tono taurino.

Otro giro de orientación fue “Something To Remember” (1995) una recopilación de baladas, con unas cuantas que habían aparecido en películas, y que pretendía alejarse algo de la imagen algo sexualizada de anteriores obras. El primer single fue una canción nueva: “You’ll See” y dejó cosas interesantes como la colaboración con Massive Attack para hacer una versión de “I want you” de Marvin Gaye.

Podemos considerar un cambio de tercio total que su siguiente proyecto musical fue cantar en la banda sonora de “Evita” (1996), la película del gran Alan Parker. No fueron pocos los que desconfiaron de las dotes musicales de Madonna para afrontar vocalmente un musical. Consciente de ello Madonna tomó clases de canto y cumplió solventemente con papel de Eva Perón.

Lo que nos ocupa en este artículo es la siguiente referencia: “Ray Of Light” (1998). Madonna, que siempre ha tenido buen olfato para acompañarse de la gente adecuada, contó con la producción de William Orbit. Esto significó una música más basada en atmósferas y ambientes, arreglos sutiles y una mezcolanza de estilos electrónico: house, new age, ambient, trip hop…Las letras y algunos detalles tienen tendencia hacia la mística, cosa que no es de extrañar, pues Madonna estaba fascinada con la Cábala, el hinduismo y el budismo, etc.

Para los estándares de Madonna incluso se puede hablar de disco “experimental”, pero tampoco esperen cantidades masivas de vanguardia, más bien una obra de sonido misterioso, introspectivo e hipnótico. Todo ello sin olvidar que la materia prima es el pop. El disco funcionó de maravilla; fue número uno en diecisiete países y habrá vendido alrededor de dieciséis millones de discos. Con semejantes expectativas lo mejor es pasar ya a analizar la obra.

ANÁLISIS DEL DISCO.
1. “Drowned world/Substitute for love”: El cambio en la dirección del sonido de Madonna se presenta ya de inicio. No es una intro contundente, épica o que sea una patada en la puerta. Al contrario, es una balada ambient, de sutiles bases electrónicas y semejanzas al trip hop. Madonna canta con suavidad, con una candencia acariciante. No es que sea canción usada como introducción, es una señora canción de más de cinco minutos de arreglos ambientales. Y además es bastante bonita. Fue tercer single. En el vídeo Madonna va sorteando agobiada paparazzis hasta llegar a casa y abrazar a su hija. La idea a transmitir es un cambio en el paradigma de celebridad que la cantante estaba buscando. Como refrendo al final de la canción Madonna canta” he cambiado de parecer, esta es mi religión”. También es de notar el impacto del nacimiento de su hija en octubre de 1996. “El mundo sumergido” al que alude el título es una mención a la novela postapocalíptica de J.G. Ballard del mismo nombre Empezamos bastante bien.

2. “Swim”: Más movida es esta canción, que se inicia incluso con algunos acordes de guitarra eléctrica. Y en efecto es un medio tiempo con cierto sentido del ritmo, pero todavía basada en bases electrónicas sutiles. La línea vocal es sobria, pero melodiosa y accesible. Una canción misteriosa, amable y hecha y producida con gusto.

3. “Ray of light”: Y esto, damas y caballeros, es un temazo, un pepino de canción, un hit incontestable. Es un manual de cómo hacer una canción dance de fuertes bases y beats incluyendo un sofisticado toque hipnótico de misterio. Parece como si fuera una canción dirigida tanto a la pista de baile como a la mente. Todo está en su sitio, incluso los leves acordes de guitarra eléctrica hacen su función. Fue segundo single del disco. Su vídeo musical es bastante conocido y amalgama a toda velocidad imágenes cotidianas de varias ciudades del mundo, dando la sensación de estrés moderno. También vemos a Madonna bailar. El tema esencial de la letra es la libertad, conseguida a través de mirar al mundo con diferentes ojos.

4. “Candy perfume girl”: Bajamos un poco las revoluciones con un medio tiempo brioso, pero con unos detalles de guitarras al estilo del rock alternativo de los 90 que sobre todo se notan en el cambio de ritmo hacia el final de la canción, momento en el cual suenan varias distorsiones, Las bases siguen siendo electrónicas, de tal modo que casi podríamos hablar de ¿techno-rock? En cualquier caso, Madonna suena más desafiante que en anteriores canciones. No es de lo más destacado, pero no suena mal.

5. “Skin”: La canción más larga del disco, con más de seis minutos. Hay aspectos del disco que podemos ir destacando. Como el hecho de que la voz de Madonna adopta un tono más bajo que en la mayoría de los discos de su obra hasta entonces. Esto viene bien para canciones como ésta, misteriosa, estilizada, de bases obsesivas y algo oscura. Una canción que, por sus bases, totalmente electrónicas, entra dentro del dance, pero lo adereza con un buen sentido de la atmósfera. Aunque se extienda quizá un poco más de la cuenta, es una de las joyas ocultas del disco.

6. “Nothing really matters”: Empieza como una canción ambiente, pero pronto se convierte en el momento más lúdico del disco. Vendría a ser como una especie de funk electrónico, sencillo y pegadizo, con aportaciones de gran parte de los músicos de los que se hizo acompañar Madonna durante la grabación de “Ray Of Light”: Marius De Vries, William Orbit y Pactrick Leonard. Fue el último single del disco, allá por febrero de 1999. El vídeo musical tenía aires orientales y Madonna lucía bien con un kimono rojo diseñado por Jean Paul Gaultier.

7. “Sky fits heaven”: Vuelve la mezcla de ambient con potentes beats. Es una electrónica que recuerda a “Skin”, aunque con un estribillo menos ensimismado y más épico. Y este toque entre el baile y la hipnosis es lo que le da ese toque tan particular y acertado a este disco. A eso de los tres minutos se insertnr unas guitarras distorsionadas que casi suenan a música industrial, aunque accesible. Me gusta el toque de la canción. Otra joya oculta más- Parte de la letra se inspiró en un escrito del poeta británico Max Bragg.
8. “Shanti/Ashtanghi”: Todos los intereses de Madonna en el hinduismo el budismo y el yoga convergen en esta canción. Partiendo del hecho de que la letra está en sánscrito y está sacada de una oración que se recita antes del yoga, la música coherentemente suena a oriental. Todo ello mezclado, eso sí, con unas reptantes bases electrónicas que van ‘progresando durante la canción. Sí que parece algo así como una letanía, y la melodía vocal de Madonna a medio camino entre lo recitado y lo cantado. El caso es que, aunque suena más o menos mística, la canción por momentos es incluso juguetona.

9. “Frozen”: Me encanta esta canción. Digamos que, si tuviera que hacer una recopilación de 20 o 25 canciones favoritas de los 90, “Frozen” podría estar en ella. Es una afortunadísima muestra de arreglos clásicos de cuerda, sonidos electrónicos atmosféricos, y Madonna cantando de una manera extrañamente sugerente, Los canturreos que dan pie al estribillo son un detalle leve, pero estupendo. Flirtea magistralmente con la electrónica downtempo,el trip hop y los suntuosos arreglos orquestales. El vídeo es también una baza ganadora. Dirigido por Chris Cunningham, tiene atmósfera oscura, casi gótica, pareciendo la propia Madonna una especie de bruja, No sé si viene mucho a cuento decirlo, pero la Madonna de moreno me parece particularmente sexy. El single, allá por febrero de 1998, fue todo un éxito, siendo la carta de presentación de “Ray OF Light”. Que hayan pasado ya 28 años me deprime un poco.

10. “The power of goodbye”: Esta canción es, podríamos decir, el momento melancólico más químicamente puro de la obra. Lo es de forma honesta, causando una genuina sensación de tristeza. Puede que se un tanto obvia, pero es eficiente para lo que se propone, y la producción es más bien electroacústica combinando arreglo de cuerda, guitarras acústicas, y en menor grado de eléctrica, y las consabidas bases electrónicas. Lo más destacable, no obstante, creo que es la bonita melodía vocal de Madonna. Fue cuarto single. En Reino Unido fue una doble cara A junto con “Little star”, de la que ya hablaremos.

11. “To have and not to hold”: Entramos en la parte final del disco, conformada por tres canciones etéreas, flirteando mucho con el ambient y basadas en atmósfera suaves y ensoñadoras. Esta canción sigue los cánones de una balada, pero con arreglos y una ejecución tan introspectiva, que te deja pensando más que conmovido. Los toquecillos ambientales de sintetizador son deliciosos y evocadores. Canción para escuchar a oscuras o a media luz.

12. “Little star”: Podríamos definir esta canción como una nana ambient donde todo es etéreo y al mismo tiempo tiene una ternura naif encantadora. Bonita de una forma distinta a lo usual, pues, aunque sea muy leve en sus formas te quedarías escuchándola un rato más. Suena a nana porque líricamente está atada a Lourdes Leon, la hija de Madonna (“nunca olvides quién eres, pequeña estrella). Como decíamos anteriormente fue doble cara A en Reino Unido, junto con “The power of goodbye”.

13. “Mer girl”: Esto sí que es ambient puro y duro, matizado por la línea vocal de Madonna, que siendo suave la mayor parte del tiempo, a veces cobra más vigor, Instrumentalmente bastan unos leves y atmosféricos toques de sintetizador. Siendo Madonna un ejemplo de pop efervescente, es peculiar el cierre de disco con esta seguidilla de canciones bordeando a veces lo new age.

RESULTADO, CONCLUSIONES Y REFLEXIONES.
Si me preguntan, “Ray Of Light” podría ser mi disco favorito de Madonna. Sí, es verdad que fue una reinvención en forma y fondo. De un lado abrazando estilos musicales poco obvios y con un origen apartado del mainstream para dar lugar a un disco que, de todos modos, es perfectamente disfrutable por cualquier oyente medio. Del otro lado, Madonna, se interna en temáticas más introspectivas y espirituales, con arreglos evocadores y etéreos. El experimento fue bienvenido y fue un disco exitoso.

Podemos hablar de canciones sueltas que llegaron poco después de “Ray Of Light”. Por ejemplo “Beautiful stranger”, como parte de la banda sonora de “Austin Powers: La Espía Que Me Achuchó”, con un rollo sesentero que no sonaba mal. Yo la tengo asociada, apunte viejuno, a los días de C.O.U. y Selectividad. Otra canción suelta fue la versión de “American pie” de Don Mclean, y también fue para una película: “Algo Casi Perfecto” (2000), que estaba protagonizada por Madonna. Lo de Madonna y el cine lo dejamos para otro día, pero si lo que más se recuerda es la canción (que dicho sea de paso cercena cuatro minutos de la original) imaginen cómo será la película.

Más avanzado el 2000 llegaría “Music”, muy influenciado nuevamente por la electrónica, pero con unos fundamentos estilísticos y estéticos más kitsch y petardos (no en el mal sentido). Para ello reclutó al productor y músico suizo Mirwais, quien poco antes había tenido fortuna con “Disco science”. La canción título fue éxito, y algunas como “Don`t tell me” también sonaros bastante”. Ojo a “What it feels for a girl” en su version single, no de disco, porque es una macarrada importante, acompañada además por un vídeo musical de Guy Ritchie, que por entonces era pareja suya.

En 2002 llegó otra canción para una película: “Die another day”, como tema principal de la película de James Bond del mismo nombre; la última de Pierce Brosnan como 007. Generalmente bien recibida, Menos éxito tuvo su disco “American Life” (2003), líricamente muy marcado por el 11 S, la guerra de Irak y la administración Bush. La crítica fue bastante negativa con la canción título, y los singles posteriores no tuvieron mucho alcance. Así con todo, me gustó “Love profussion” , el último de los sencillos, que es una golosina pop.

Un par de años después Madonna volvería con otro pelotazo. Y es que el disco “Confessio on a dance floor” (2005), traía consigo “Hung up” que con su sampling de Abba y su infecciosa melodía vocal se convirtió en un gran éxito. El álbum en sí, era un homenaje a la música disco, pasada por el filtro del siglo XXI. “Sorry”, el segundo single, también tuvo bastante repercusión.

Tras publicar material en directo, en 2008 llegó “Hard Candy”, con refuerzos como Justin Timberlake y Timbaland. No se puede decir que fuera mal recibido. De hecho, fue número 1 en 20 países, pero la crítica fue más divisiva. A mí personalmente “4 minutes”, p.ej, no me dice gran cosa. En 2009 llegó su recopilatorio “Celebration”, y otro disco en directo. A partir de aquí estrictamente hablando solo hay tres L.P: “MDNA” (2012), cuyo single principal “Give me all your loving” no me gusto casi nada, “Rebel Heart” (2015) y “Madame X” (2019) influenciado por la música latina y que prácticamente no conozco, Lo demás son directos, remezclas y E.Ps.

Madonna reinventándose, o adaptándose, ha ido resistiendo los años. Y ha tenido que competir con artistas, más o menos, herederas suyas. A principios de los 2000 podrían ser Britney Spears y Christina Aguilera. Una década después Lady Gaga o Katy Perry, y ciertamente de unos años a esta parte Madonna no es el evento, por así decirlo, de antes, pero su legado y hoja de servicios es muy extensa y significativa.

Texto: Mariano González.

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