.

sábado, 29 de enero de 2011

Pulp - Intro. The Gift Recordings (1993)

Hoy me traslado personalmente 12 años atrás y a ustedes les propongo viajar 18 años en el tiempo para situarnos justo al inicio del despegue mediático y de éxito de la banda liderada por Jarvis Cocker. Les aseguro que ha sido accidental y no buscado el que hayan coincidido 2 bandas enfrentadas como Wet Wet Wet y Pulp en 2 semanas consecutivas, debido a los malos rollos de Jarvis Cocker con los escoceses encabezados por Marti Pellow. No obstante, al final la cosa ha resultado así y no deja de parecerme curioso.

Y es que desde antes de las navidades tenía ya en mente homenajear a esta especie de recopilatorio, que yo considero disco de estudio como me sucede con el gemelo en concepción “Japanese Whispers” de The Cure, por estas fechas, debido a que me hice con él al precio de 1999 pesetas en enero de 1999 (otra coincidencia, en este caso numérica), en aquellos días en los que cursaba el extinto e intenso curso de C.O.U.. Eran mis días de instituto y Pulp tuvieron un protagonismo bastante importante en aquella temporada 98/99, en la que durante diciembre me hice con “This Is Hardcore” y “Different Class” (regalo de cumpleaños y regalo de navidad, respectivamente) y sería en las rebajas de enero cuando en una mañana de sábado de excursión al centro de Madrid con otros amiguetes de instituto, me hice con esta obra en cuestión.

Por aquellos días, también adquirí la biografía de la editorial La Máscara sobre Pulp y sabía que “Intro” había sido una piedra de toque muy importante, o mejor dicho lo habían sido sus singles en solitario, destacando sobre todo “Babies” o “Razzmatazz”. Pulp parecían haber ido dando tumbos según explicaba aquella biografía desde su debut discográfico en 1983, aunque personalmente estimo que “Freaks” de 1987 es una gran obra, que de haber tenido una mejor producción sería muchísimo mejor.

Parece ser que allá por 1992 Pulp ya se habían asentado como formación, tras varias entradas y salidas de componentes, y contaban con su quinteto clásico formado por Jarvis a las voces, Candida Doyle a los teclados, Russell Senior a las guitarras y violines ocasionales, Nick Banks a la batería y Steve Mackey al bajo.

“Space”, supone una introducción al disco latente y misteriosa, llena de programaciones electrónicas, con Jarvis narrando la letra en plan susurrante, en lugar de cantándola, característica muy presente en esta obra, que rompe con un chorro de intensidad a cargo de los teclados de Candida un poco antes de los 4 minutos de su duración. Antes de ese estallido, la canción ha ido lentamente y de forma casi imperceptible ganando intensidad hasta que los golpes de la batería de Nick nos van haciendo imaginar que se pudiera avecinar un final así. “O.U.”, siglas de “Open university”, es un tema pop interesante, inmediato y que mostraba una mayor perfección en las formas de la banda a la hora de dar forma a una canción. Reside su importancia en que fue el 1º de los singles de esta etapa y en consecuencia el primer sencillo editado de los que se recogen en este disco. Si queremos reflexionar en su sonido, podríamos advertir una especie de adelanto del posterior éxito del grupo “Do you remember the first time?” en esta “O.U.”. “Babies” puede ser considerado como el primer clásico de la historia de Pulp. Aquí el grupo sí que consigue rubricar una perfecta canción pop, por si acaso la gente no hubiera tenido suficiente con la más que aceptable “O.U.”, con una melodía muy rítmica, nada estridente, sino más bien todo lo contrario, consiguiendo aunar sobriedad y animosidad, en la que Jarvis nos narra una historia de líos de faldas con 2 hermanas, con sus dosis de voyeurismo. Fue tal la importancia de este tema, que hasta se grabaron 2 videoclips para el mismo, destacando especialmente uno con una sucesión de planos e imágenes tremendamente vertiginosa, que se ajusta de forma genial al sonido de esta gran canción. Una composición hipnótica a más no poder, con una presencia importantísima de Candida Doyle a los teclados, pero en la que no son menos importantes los circundantes acordes de las guitarras, aparte de los sintetizadores es “Styloroc (nites of Suburbia)”. Jarvis nuevamente en lugar de cantar, narra la letra de la pista, creando un fuerte contraste entre el acelerado y recargado componente musical y su oscura y grave muestra vocal. Otro single, menos inmediato, por tener un sonido menos animado y aportar un toque más agrio en su percepción fue “Razzmatazz”. Con el tiempo se le va cogiendo el punto, pero en comparación con otros temas como los otros singles “O.U.” y “Babies”, su alcance de primera mano es mucho más cuesta arriba.Más allá de los singles, “Intro” destaca por la serie de geniales composiciones que guarda en su interior, que comúnmente denomino “joyas ocultas”. La principal maravilla desconocida para el gran público es “Sheffield: sex city”. Con una melodía claramente heredera de los años 70, con un retazo de nocturnidad en su impresión, Jarvis narra una historia que circunda alrededor del sexo y que entre otras cosas cuenta como la ciudad al unísono llega a la culminación del acto en cierto momento de la madrugada. No menos curiosa resulta la introducción a cargo de Candida Doyle, en la que habla de sus sensaciones al oír a sus vecinos follar “un sonido maravilloso, pero no como en las películas…”. Durante gran parte de la canción Jarvis narra la historia, alternando partes cantadas de forma excelente y con un gran sentido del ritmo (como esos puntuales estribillos; lo de puntuales es debido a que coinciden en la melodía, porque la letra varía en algún momento). La música es hipnótica a ratos, íntima, nocturna y quizás la más elaborada de todas las canciones que la acompañan en esta obra. Jarvis proclama que “la ciudad es una mujer, más grande que cualquier otra; sofisticada señorita, quiero ser tu amante, no tu madre o tu hermano…”. Dejando de lado los singles, es de mis canciones favoritas de Pulp de toda su trayectoria, por lo que les recomiendo que no dejen de lado escucharla de la forma que puedan. En la parte final se dispone una pequeña suite pop dedicada en teoría a una ex de Jarvis. “Inside Susan: a story in 3 parts” es precisamente eso, una sucesión de 3 pistas relacionadas en las que se cuenta el devenir de la tal Susan. De estas partes destaco “Stacks” que es una canción pop directa, animada y estupenda. “Inside Susan” propiamente, la parte mediada de la suite, es un tema también muy animoso y acelerado en su melodía, pero que contrasta fuertemente con un Jarvis narrador de la letra, en lugar de ejercer como vocalista melódico. Contrasta con el toque más oscuro y obsesivo que tenían “Space” o “Styloroc (nites of Suburbia)”, al ser en este caso una melodía mucho más alegre y luminosa. Tampoco resulta manco el íntimo final de suite y a la postre del álbum “Intro” que nos aporta “59 Lyndhurst Grove”, con una de esas piezas de corte más personal y comedidas que Cocker sabe firmar de cuando en cuando y que es claramente un anticipo de otras gloriosas canciones posteriores de Pulp como son “Tv movie” o “Dishes” de “This Is Hardcore”, por citar algunos ejemplos. Según he leído por ahí, a la tal Susan, en teoría la exnovia de Jarvis (no sé si sería su verdadero nombre o para no ser tan evidente se cambió el nombre de la misma y posteriormente se diera por aludida), no le hizo nada de gracia la suite de marras. Normal, supongo.

Estamos ante esos casos de disco especial, ya que su cohesión como obra es algo menos consistente debido a que es una agrupación de singles editados previamente. Sin embargo, “Intro” sería muy importante ya que de aquí en adelante Jarvis y sus compañeros se convertirían en una banda de gran éxito a nivel británico e internacional. En las composiciones de “Intro” ya se ve una mayor madurez y destreza compositiva, pero también personalmente creo que las labores de producción mejoraron sustancialmente la cosa, porque reitero que “Freaks”, de haber sido mejor pulido, sería una gran obra.

De aquí en adelante comenzaría el reinado de Pulp, que no fue mayor a nivel mundial debido a aquella guerra acuciada por los medios de comunicación entre Blur y Oasis, que con igual merecimiento fueron los grandes grupos de mediados de los 90. Pulp, al igual que Suede, quedaron en un 2º nivel del escalafón debido a la mediática rivalidad entre Albarn y James como los hermanos Gallagher.

No obstante, dejando de lado agravios comparativos con los grupos abanderados escogidos por el Melody Maker o NME, Pulp editarían tras “Intro. The Gift Recordings” 3 álbumes sin desperdicio. La senda la abriría el monumental “His ’N’ Hers” de 1994, con clásicos de la talla del ya mencionado “Do you remember the first time?” o “Lipgloss”; un disco en el que curiosamente se metió con calzador nuevamente “Babies”, como si hiciera falta tirar de este temazo para apuntalar la obra en sí. “Different Class” sería la culminación de la trayectoria ascendente de Pulp y aunque “This Is Hardcore” de 1997 fue recibido en un principio de forma fría, el tiempo se ha encargado de ponerlo en su lugar. No hace falta hablar más de esta época de la 2ª mitad de los 90 en Pulp, puesto que para ello ya tienen el post que dedicamos a “This Is Hardcore” tiempo atrás.

Resumiendo, “Intro. The Gift Recordings” viene a suponer el inicio de una tetralogía de discos monumental (reitero que lo considero disco de estudio; yo y mis manías discográficas). Ya en la portada se veía una evolución de imagen, mostrándose los Pulp con su look de su era clásica de los años 90, fotografiados en mitad del Soho londinense, iluminados por los numerosos carteles de neón de la zona en mitad de la noche, aunque el climax nocturno de la obra se alcanza en otra ciudad, Sheffield, en la obra maestra “Sheffield: sex city”.

Regresaremos a Pulp, no lo duden. Mi grupo favorito de la década de los 90 (al menos porque en esta época fue cuando mayor éxito tuvieron), es siempre objeto de escuchas cíclicas en mi vida. Les confieso que ha sido una experiencia muy satisfactoria volver a escuchar los 9 temas que conforman “Intro. The Gift Recordings” esta semana tumbado en la cama de mi cuarto a eso de las 20 o 21h, al estilo de lo que hacía justo 12 años atrás. Una época personal que tuvo sus cosas buenas y otras menos agradables; hoy tampoco tengo ganas de aburrirles con mi vida privada, pero quiero terminar el post apuntando que las cosas malas, siempre que se superan y se ven atrás en el tiempo, no son vistas de tan mala manera, por el simple hecho de que has sobrevivido a ellas. Con ello “Intro. The Gift Recordings” es banda sonora de una época de la que no tengo mal recuerdo de mi vida. Ni mucho menos. Espero que les guste.

En el apartado de la radio, comentarles que este miércoles 2 de febrero a las 23.00h el programa versará sobre “Vauxhall And I” de Morrissey. Esta tarde a las 19.00h pueden escuchar la repetición del programa de este pasado miércoles dedicado a “The Pacific Age” de OMD. Y, con esto terminamos por hoy, informarles (aunque ya lo hice vía twitter hace un par de días) que ya está subido el audio del programa sobre “Brothers In Arms” de Dire Straits (“Dmr 2-13” en el reproductor de ivoox de la columna derecha del blog).
Leer más...

sábado, 22 de enero de 2011

Wet Wet Wet - Popped In Souled Out (1987)

Uno de los grupos de los que erróneamente en nuestro país se tiende a pensar que son un fenómeno de un solo éxito es la banda escocesa Wet Wet Wet. En parte es cierto que su versión de la canción de The Troggs “Love is all around” para la banda sonora de “Cuatro Bodas Y Un Funeral” ha sido lo que más repercusión ha tenido en nuestro país y poco más, pero sin embargo en el Reino Unido esta banda llevaba teniendo un aceptable éxito desde la 2ª mitad de los 80.

Podríamos afirmar que Wet Wet Wet son un grupo algo parecido a otras bandas como New Order, The Lightning Seeds o Erasure, que en España a la mayoría del público suenan a chino (salvo por 2 o 3 canciones), pero que en lo que a las islas británicas se refiere y también a nivel mundial son más conocidas; ya se sabe que los Pirineos son un aislante sonoro en ambos sentidos de circulación demasiado importante.

Según he leído y he oído por ahí, Wet Wet Wet en sus inicios eran un grupo que se dedicaba a hacer versiones ni más ni menos que de los Clash del malogrado Joe Strummer. Escuchando posteriormente la romántica revisión de “Love is all around” e incluso su disco de debut, que es el que he escogido para esta semana, esta curiosidad de la banda encabezada por el cantante Marti Pellow puede parecer mentira. Junto a Pellow casi siempre han estado a su lado en el grupo Tommy Cunningham, batería y fundador real del grupo, Neil Mitchell a los teclados y Graeme Clark al bajo, que a su vez eran los componentes que daban forma al por entonces cuarteto oficial de Wet Wet Wet.

“Popped In Souled Out”, en lo que su traducción algo macarrónica al español podría ser, significaría algo como “Dentro del pop, fuera del soul”. Esto en cierta forma es una medio broma o coña, ya que Wet Wet Wet es un grupo cuyo estilo pop y fresco en la mayoría de ocasiones está fuertemente impregnado de cierto soul blanco; según algunos como Jarvis Cocker un “falso soul horrible”. Luego les hablaré de esa polémica con el líder de Pulp, pero eso será en el apartado de conclusiones, después del análisis del disco.

El debut discográfico de larga duración de Wet Wet Wet se abre con la canción que terminó de llamarme la atención con respecto a la banda. “Wishing I was lucky” es un ejercicio pop muy rítmico, basado en unas notas de teclado muy marcadas a cargo de Neil, con una guitarra eléctrica dirigiendo la melodía de forma muy acertada en ciertas partes de su duración, destacando también el bajo tan vibrante del que se nutre. Algo que ayudó perfectamente a la canción fue el simpático videoclip que se grabó, en el que aparecían los 4 componentes del grupo viendo la tele y a medida que iban dando al mando a distancia se introducían en el aparato, saliendo en el programa que estaban viendo en cuestión. De mis canciones favoritas de Wet Wet Wet de siempre; al respecto de lo referente a mis parecidos razonables, es innegable la semejanza entre el cantante Marti Pellow y el presentador Jesús Vázquez en este videoclip. “East of the river” bebe de las canciones más pop y comerciales de décadas anteriores, con esos elementos clásicos y de viento que la adornan. Un tema orquestal a ratos, muy luminoso y lleno de vitalidad y buen ánimo. En lo lírico no es muy complicada, destacando ese estribillo cantando en un registro tan alto por Pellow. En parte, se puede establecer un tímido parecido musical con “Shout to the top” de los Style Council de Paul Weller y Mick Talbot. “I remember” toma el relevo, volviéndose algo más sensual en su sonido, restando algo de carácter hinchado, haciendo uso de una marcada base rítmica de percusión y bajo. Con un tema de este estilo, parece ser que los Wet Wet Wet quisieran tomar el relevo de unos Spandau Ballet en trayectoria descendiente por aquellos días. Un tema de este estilo no cuesta imaginárnoslo en la voz de Tony Hadley y con esos instrumentos y toques de viento y saxo a cargo de Steve Norman. Entre los 4 singles promocionales hubo lugar para 2 baladas. Quizás “Angel eyes (home and away)” es la más acertada de las 2. Su videoclip muestra al grupo vestidos con traje y corbata, siguiendo la estética de la portada de la obra, y también se escenifica a una orquesta tocando, que está directamente relacionada con ese aporte clásico del sonido de la canción. Tampoco es que se trate de una composición con un estribillo muy marcado. Quizás su mayor atractivo resida en ciertos adornos vocales que se marca Marti Pellow, demostrando ser un correctísimo cantante, dentro de lo que es un gran sonido romántico, dando lugar sin duda un clásico con mayúsculas dentro de la historia de esta formación escocesa. Puede que la canción que más éxito tuvo del disco fue “Sweet little mistery”. Después de “Love is all around”, fue la siguiente canción que conocí del grupo y aunque no suena mal, he de decir que jamás me ha llamado especialmente la atención. Era objeto de redifusión constante en el programa “So 80’s” de la Vh1 que veía frecuentemente allá por el 2000-2001. Aquí el grupo se marcó otro clip interesante, al menos por el hecho de rodarlo en Gambia. “I don’t believe (Sonny’s letter)” se sobrepasa en lo que a envoltura pastelera se refiere, excediéndose quizás en repeticiones líricas, que le restan interés y más aún cuando le dará el relevo otro sencillo y en todo caso una tremenda balada.“Temptation” fue el 4º single. Tiene un enfoque parecido a “Angel eyes (home and away)”. Lo único que aquí el estribillo es más claro que en la otra, y quizás por esa evidencia sonora es más fácilmente olvidable o, mejor dicho, no es recordada con tanta intensidad para los seguidores de la banda como sí sucede con “Angel eyes (home and away)”. En todo caso y dejando estos agravios comparativos respecto a “Angel eyes (home and away)”, “Temptation” es un corte muy correcto y que suele escucharse con agrado cuando llega su turno en el track list, que incluso incluye un interesante solo de guitarra eléctrica como preludio de su parte final. Un ejercicio pop notable, con una intensidad importante es “I can give you everything”. Particularmente me resulta muy interesante la versión en directo en el dvd “Playing Away At Home” que representa un concierto de los Wet Wet Wet en el estadio del Celtic de Glasgow completamente abarrotado. Después de este momento tan animado y genuinamente pop, da pereza meterse en una balada “souleada” como es “The moment you left me”, que en parte me recuerda a uno de los singles posteriores del grupo como fue “Hold back the river”. Algo mejor resulta “Words of wisdom”. Un ejercicio de pop con ciertos aires funkies, en lo referido a la línea del bajo, y cuya textura en parte nos podría recordar a ciertos retazos de los Level 42. En esta pieza aparecen algunas ayudas vocales, o mejor dicho adornos, en forma de coros femeninos, los cuales le dan un pequeño toque hedonista a esta pista. Abundando en el sector soul y romántico de la obra, Wet Wet Wet se marcan ahora una aceptable revisión de “Don’t let me be lonely tonight” de James Taylor, con una remarcable presencia en los instrumental de los elementos de viento y con Marti Pellow gustándose especialmente en las tareas vocales. Si no tenemos en cuenta la distinta versión de “Wishing I was lucky” que da final a la obra, esta banda escocesa pretende cerrar su disco de debut con la saltarina y animada “World in another”. Una maniobra pop que no desentona, pero que confirma algo que apuntaré a continuación en las reflexiones o conclusiones: la parte final del disco palidece respecto a la 1ª mitad. La distinta versión de “Wishing I was lucky” quizás tiene un mayor énfasis en los elementos de viento y resulta interesante sobre todo ver las variaciones de entonación que ofrece Marti al cantar respecto al single reconocido.

A nivel del Reino Unido sobre todo, “Popped In Souled Out” tuvo muy buena acogida. Ya lo he mencionado, pero hay que remarcar que Wet Wet Wet es un grupo que no ha tenido nunca una especial repercusión en España, más allá del éxito mundial del “Love is all around”. El grupo liderado por Marti Pellow era una banda de estética juvenil, con esa imagen de niños guapitos y buenos, algo pijos quizás, que hacen pop suavecito; estas características hacían que el grupo, como es habitual en estos casos, tuviera un amplio sector de fans entre el público femenino. La portada del disco, como han podido ver en mitad del artículo, puede representar perfectamente la elegancia sonora dentro del género pop que ofrece el álbum.

Consideraciones comerciales o sociales aparte, y centrándonos en lo estrictamente musical, el debut de esta banda escocesa es un aceptable disco pop. Eso sí, dispone de lo que sería una “cara a” del vinilo de una muy alta exigencia, y por el contrario la 2ª parte del disco es mucho más anodina y con un gancho sonoro mucho menor en intensidad. Por ello, afirmo que este álbum, restando un par de temas de la parte final hubiera quedado mucho más redondo.

Tras este disco, Wet Wet Wet alcanzarían el nº 1 con un single benéfico para una fundación infantil con una versión de The Beatles de “With a little help from my friends” y continuarían una tradición de discos editados a finales de los 80 y comienzos de los 90, que en las islas británicas tuvieron un éxito comercial razonable, hasta que “Picture This” y su ya citado hit para “Cuatro Bodas Y Un Funeral” les proporcionara su momento de máximo esplendor. En aquellos días de tanto éxito fue cuando el cantante de Pulp, Jarvis Cocker salió en un programa de tv con una camiseta que ponía “Odio a Wet Wet Wet” y les tildó de “grupo de falso soul horrible”; lo he comentado varias veces respecto a otros piques o rivalidades dentro del mundo de la música: me encantan Pulp (mil veces más que Wet Wet Wet), pero por ejemplo escuchando este disco de Pellow y sus compañeros lo paso igualmente bien.

Sin embargo, el grupo no aprovechó el tirón en demasía, alargando demasiado lo que sería su siguiente obra, que pasaría bastante desapercibida a pesar de algún medio hit con algún single perdido. Luego llegaría la marcha de su fundador, el batería Tommy Cunningham, algún disco en solitario de Pellow y la final reunión hace un tiempo, con nada de repercusión o eco en los medios (al menos en lo que se refiere a nuestras tierras). “Popped In Souled Out” es un disco que les ayudará a sentirse animados, ya que destila alegría en muchos de sus cortes. Eso nunca viene mal. También tiene su dosis de baladas por si quieren hacer uso del mismo para algún otro momento. No creo que les disguste, siempre y cuando dejen las consideraciones peyorativas de la comercialidad a un lado y se centren en pasarlo bien.

En nuestro programa de radio en RUAH dedicaremos este próximo miércoles 26 de enero a las 23.00h el programa a Morrissey y su disco “Vauxhall And I”, pudiendo si lo desean esta tarde a las 19.00h escuchar la repetición del programa de este pasado miércoles, en el que estuvimos analizando la magna obra “Brothers In Arms” de Dire Straits. Como ya “twitteé” ayer, el audio del programa sobre “The Top” de The Cure ya está subido y disponible para que lo escuchen en el reproductor de la columna derecha del blog como “Dmr 2-12”.
Leer más...

sábado, 15 de enero de 2011

Oberón - Insomnio De Una Noche De Verano (2010)

El año 2011 nos traerá nuevos discos de bandas internacionalmente tan importantes como U2, Coldplay y quizás The Killers entre otros, o de artistas de tanta dimensión mediática como la controvertida Lady Gaga. Sin embargo, hoy nos vamos a centrar en una novedad discográfica de un grupo nacional que ya han pasado por nuestro blog y programa de radio, al que siempre he considerado como una formación con una propuesta interesante y que suena realmente bien. Estoy hablándoles de la banda granadina Oberón, que a finales de 2010 ha lanzado al mundo su 2º trabajo discográfico de título “Insomnio De Una Noche De Verano”, un disco que moralmente se puede considerar prácticamente de 2011.

De forma exclusiva, y antes de que el disco estuviera disponible en las tiendas, hemos tenido acceso al mismo a través del contacto directo con el grupo, al que ya podemos considerar a todos los efectos como una banda amiga de “Discos, música y reflexiones”, por el trato que hemos tenido con algunos de sus miembros, con motivo sobre todo de la grabación del programa de radio en el que charlamos con su cantante Kike López, en aquel día sobre el prometedor debut de la formación “Meridiano Cero”.

Para este nuevo disco, la formación sigue siendo la misma. El quinteto que conforma Oberón sigue estando compuesto por Kike López como cantante, Paco Troya a la guitarra, Gregorio Torices al bajo, Raúl López a la batería y Paco Ortega como teclista. Algunos temas ya se pudieron ir escuchando poco a poco a lo largo del año pasado en el myspace del grupo; desde aquí, como es tradición, vamos a analizar al completo este 2º disco de este grupo de Alfacar, para que se vayan haciendo una idea de lo que van a poder encontrar.

Hace tiempo, cuando estaba empezando a conocer el trabajo de Oberón, recuerdo que entré en su myspace y me encontré con un adelanto de lo que sería su 2º álbum, el cuál finalmente ha terminado por ser el primer single y además el tema que da comienzo a la obra y de paso lo titula. Por tanto, la pista “Insomnio de una noche de verano” no es para nada baladí dentro de este lp. Estamos ante una composición tremendamente vital, acelerada, rítmica, alegre y vertiginosa. Un comienzo de disco que desborda buen ánimo y que a buen seguro pondrá el patio patas arriba cuando suene en los conciertos de la banda de aquí en adelante. Además, se ha grabado un acertado y sencillo videoclip del grupo tocando rodeados de fans y amigos, muy en concordancia con el sonido de esta canción, la cuál nos habla de una historia desbordante en ganas de vivir el momento y pasarlo bien. Se cambia de tercio en el 2º paso que damos en el disco, ya que “Éramos dos” tiene un regusto más agrio, melancólico y es que ya desde el propio título nos imaginamos que la historia trata sobre el fin del amor y la separación de quien quieres. Este tema va ganando una intensidad increíble, terminando en una atmósfera fuertemente emotiva en la que te dejas llevar completamente por los coros finales de Kike al micro. Por lo general este nuevo lp de Oberón va a tener un enfoque menos pop y más rock e indie en su sonido respecto a “Meridiano Cero”. En ese sector se encuentra la reflexiva y nocturna “La cruz”, que en su día di con ella en la página de RTVE, con la que el grupo tentaba nuevamente para representar a España en Eurovisión. Además, en la web del ente público televisivo estaba acompañada la misma con un videoclip bastante apañado, en el que veíamos a los componentes del grupo enfrascados en el estudio, inmersos en sus tareas instrumentales o vocales, que por desgracia a día de hoy no aparece por youtube (o al menos yo no he conseguido volverlo a ver). En el plano instrumental es genial la melodía de la guitarra eléctrica y toda la base latente que sostiene su dirección. “Ahora” abunda en el sector rock, dando nuevo protagonismo a las cuerdas, las cuales a ratos son de una notable intensidad, destacando el vibrante bajo de Gregorio al conferirle parte importante al ritmo de este tema. Con unos interesantes acordes se presenta “Maestros” que vuelve a conceder un papel notable a los teclados a cargo de Paco Ortega, los cuales le dan una envoltura más pop y fantasiosa sobre todo en el estribillo tan emotivo que contiene esta canción; creo, y si no lo intentaré hablar con Kike o cualquier otro miembro de Oberón en un programa que estoy gestionando grabar con el grupo para esta 2ª temporada de nuestro espacio de radio, que es un tema muy personal para el cantante de Oberón Kike López, el cuál aparte de ser un excelente vocalista y compositor, también es maestro de primaria. Supongo que tras escuchar la canción, sabiendo esto último que les apunto, sabrán muy bien de qué les hablo. Reitero, es un tema muy intenso en el plano emocional, que nos da paso a “Un salto a mejor”, que regala nuevamente una generosa dosis de ritmo de cuerdas en gran parte de su metraje, pero que a la par ofrece unos interesantes cambios de ritmo, con sus correspondientes paradas; recuerden que en el primer disco de “Oberón” había lugar para piezas muy interesantes en lo que a la estructura se refiere como era la gloriosa “El lugar”.Si hablamos de intensidad quizás uno de los momentos más claros y más rockeros de esta 2ª obra de Oberón es “El bosque de Cebrián”. En “Insomnio De Una Noche de Verano” uno de los puntos más claros es que se define mucho más claramente el sonido del disco, en lo referido a las vigorosas guitarras eléctricas, siendo quizás paradigmática “El bosque de Cebrián”, que vagamente nos puede evocar a “Rencor” del primer trabajo del grupo para que se puedan hacer una idea. “Caída sin red” retorna a los parajes más suaves y ligeros que Oberón ofrece de cuando en cuando, asociados en lo lírico al final de las historias de amor, reflejado en este caso en la citada “caída sin red” a la que evoca esta canción. “Tu nombre” da una vuelta de tuerca en lo que a melancolía se refiere respecto a la canción que le antecede, no solo en el sonido de la pieza, algo más oscuro en las partes fuera del estribillo, sino también en la letra, ya que aquí los recuerdos no son amables como sí lo eran en “Caída sin red”. Una de las grandes joyas ocultas es “Parar el tiempo”, situada en la parte final del disco. Estructuralmente es una canción interesante, con una melodía realmente luminosa y llena de vitalismo, que incluye ciertos matices rítmicos que para nada la hacen monótona y que incluso en algunos momentos me evoca a algún guiño de “Turning japanese” de The Vapors. Una gran pieza, y de mis favoritas de “Insomnio De Una Noche De Verano”. “Nada en esta calle” no es para nada un mal final de disco. Tiene una melodía más marcada a ratos y contundente, pero en todo caso creo que aporta la intensidad y emoción necesaria para conferir un cierre adecuado y acorde con lo que Oberón ha dispuesto en esta su 2ª entrega discográfica, ya que nuevamente la complejidad de la estructura de la canción permite ofrecernos distintos fragmentos con segundos notablemente distintos en su sonido y ánimo.

Oberón con “Insomnio De Una Noche De Verano” han venido a confirmar que son un grupo que hay que tener muy en cuenta. Sus canciones disponen melodías realmente interesantes, llevaderas y todo ello está inconfundiblemente mezclado con el sentimiento que estos 5 muchachos ponen a la hora de componer su música y de grabarla en el estudio.

El sonido que se dispone es menos inmediato que el que se ponía sobre la mesa en “Meridiano Cero”. Quizás las canciones que más fácilmente puedan entrar a cualquiera son las 3 primeras y el resto de las composiciones requieren un tiempo mayor para conseguir disfrutarlas como se merecen. Es el caso por ejemplo de las 2 últimas canciones del disco, que con el tiempo estoy seguro que al igual que a mi me sucede, se convertirán en algunas de sus favoritas. Continuando con el análisis meramente instrumental, he de decir que me ha dado algo de lástima no poder escuchar a Paco Ortega y sus siempre interesantes notas de saxofón, que tanta personalidad dieron al grupo en temas como “Pretty song” de “Meridiano Cero”; Kike al respecto ya me comentó en la entrevista que le realizamos, que Paco no veía muy claro introducir el saxofón en las composiciones, a pesar de los ánimos que le daban el resto de los componentes de Oberón para que accediera a ello. No obstante, aquí el enfoque es distinto. Por lo general “Insomnio De Una Noche De Verano” es un disco más rock y contundente que “Meridiano Cero”, a pesar de que la ópera prima de Oberón incluyera trallazos realmente intensos puntuales como “Mundo desquiciado” o “Rencor”.

El disco, sin embargo muestra una portada estrictamente pop, con ese dibujo de los componentes del grupo, con un fuerte colorido, lo cuál puede llevarnos a engaños. Esta primavera Oberón comenzará a defender su nuevo disco en directo. Por los alrededores de Madrid ya estamos deseando volver a verles con un repertorio mucho más amplio derivado de sus 2 discos ya editados y en el que podremos alternar esas tremendas composiciones que formaban parte de “Meridiano Cero” con estas otras igualmente acertadas que les han tomado el relevo.

No hay duda de que este 2011 discos como “Born This Way” de Lady Gaga y el esperado nuevo trabajo de Coldplay serán los que marquen el ritmo discográfico del año. Pretender que “Insomnio De Una Noche De Verano” les haga sombra quizás sea algo exagerado, pero sí que es imprescindible que le hagan un hueco en sus rincones musicales, ya que Oberón es un grupo que siempre reporta unos buenos minutos sonoros cuando pones a reproducir alguno de sus discos.

Quizás de “Insomnio De Una Noche De Verano” hay que esperar algo más asequible como sea el hecho de que siga permitiendo a Oberón escalar dentro del panorama musical nacional, como por ejemplo que el videoclip de la canción que da título al disco y es el primer single se vea con regularidad en Kiss Tv, que es lo único de televisión musical que nos queda a nivel nacional.

Dicen que el éxito trabajado es el más duradero, y quizás hagan falta 4 discos, como sucedió con otra gran banda como Second, para que Oberón comience a tener una difusión acorde con la calidad musical de sus composiciones. Yo confío en que el grupo siga trabajando y poco a poco vayan ampliando fronteras. Desde mi humilde blog y programa de radio de tan corto alcance en Radio Universitaria de Alcalá de Henares siempre tendrán mi apoyo; por fortuna, hay otras figuras y periodistas en medios con más posibles y difusión que también abogan por la música de Oberón, lo cuáles podrán hacer más que un servidor por la causa.

En breve intentaremos tener de nuevo a este grupo en nuestro programa de radio, a la par que repasaremos varias canciones de este disco. De momento, este miércoles podrán escuchar un programa dedicado al inmortal “Brothers In Arms” de Dire Straits, que en parte viene a cumplir con la petición de uno de los seguidores habituales del blog y programa, el gran Serreina autor del sobresaliente blog sobre el 7º arte “Afición Por Y Para El Cine”. ¡Ah! Y esta tarde a las 19.00h la redifusión del programa dedicado a “The Top” de The Cure.
Leer más...

sábado, 8 de enero de 2011

Roxy Music - Stranded (1973)

El público general que no conozca demasiado a fondo la trayectoria musical de Roxy Music, puede tener una idea algo sesgada de su estilo. Comúnmente se tiende a pensar que la banda liderada por el dandy Brian Ferry se movió siempre en los derroteros elegantes, refinados y románticos de su última obra de estudio “Avalon”, por otro lado, quizás su momento de mayor éxito. Y pensar eso es un error.

El motivo estriba en que esta banda en la que se reunieron varios genios musicales como Brian Eno, Phil Manzanera, el propio Ferry y otros más, comenzaron su andadura allá por comienzos de los años 70, en los que la psicodelia y el glam campaban a sus anchas. Y Roxy Music no eran una excepción a esas corrientes, y más aún si tenemos en cuenta que en sus primeros días se encontraba en sus filas el peculiar Brian Eno aportando su granito de arena.

Uno de mis discos favoritos de Roxy Music precisamente es el primero que editaron tras la marcha de Brian Eno, que comenzaría en esos días a labrar su leyenda como productor de gran éxito. Les hablo del lp “Stranded” de 1973, el protagonista de esta semana. Este disco muestra el giro estilístico que poco a poco iría afrontando Roxy Music durante la década en activo que les quedaba por delante, pero por otro lado se ven en la superficie las aludidas formas musicales asociadas a las modas sonoras imperantes en la época en cuestión.

En el plano de la formación de Roxy Music, destacamos lo ya indicado de que “Stranded” sería el primer lp que editó el grupo sin Eno en la formación. Los Roxy se componían de Ferry a la voz, Phil Manzanera la guitarra, Paul Thompson a la batería (de mismo nombre y función que el de Franz Ferdinand), John Gustafson al bajo y Andy Mackay y Eddie Jobson encargándose de instrumentos de viento y sintetizadores.

El comienzo con la apabullante y bullanguera “Street life”, no deja de ser una celebración con varios elementos psicodélicos, con un Brian Ferry realmente rimbombante a las voces, convirtiéndose en la canción más alegre de “Stranded”. En el 2º lugar en el track list, “Just like you” nos permite relajarnos tras el vibrante inicio de disco. Confirma la sección tranquila de Roxy Music y en parte nos encontraremos con una canción bastante parecida como final del disco. Existen piezas de orden exótico y con un toque muy sensual como “Amazona”, que a la par tiene una parte central psicodélica instrumental de lo más interesante. “Psalm” destaca por su melodía de piano y las notas de saxofón, y esa especie de sermón que nos suelta Brian durante casi toda la extensión de la letra.Tras ella, “Serenade” ofrece uno de los momentos animados del disco, con esa melodía de bombo y platillo, pero de una forma más sobria y elegante que la enrevesada y divertida “Street life” que dio comienzo al álbum. Un punto que no deja indiferente a nadie nos lo encontraremos a continuación. “A song for Europe” es una canción de corte clásico instrumental, regusto amargo, que nos enfrenta a un Brian Ferry casi trágico en sus tareas vocales, lo cuál sorprende sobremanera en la parte final de esta pista. Tras esta exageración vocal de Ferry, Roxy Music dispone una composición compleja titulada “Mother of pearl”, con unos primeros compases endiablados y llenos de rabia, ritmo e intensidad, para posteriormente desembocar en una canción de tiempo medio y sonido más amable y llevadero, entre cuyos versos podemos escuchar nombres como Zarathustra ni más ni menos. Para el final se nos dispone una pieza íntima y preciosa titulada “Sunset”, que tras tanta combinación de emociones como las que Roxy disponen sobre este disco, no viene nada mal para ir haciendo balance a la par que escuchas una melodía relajada y relajante.

Ni mucho menos “Stranded” es el disco de mayor éxito y repercusión de Roxy Music de su historia. Sin embargo, hay varios críticos que aplauden a esta obra y yo en este sentido no les voy a quitar la razón. Tras esta obra Roxy Music continuarían una exitosa trayectoria con reconocidas obras de gran éxito como “Country Life” o el ya mencionado “Avalon” en los años ochenta, tras el cual el grupo se separó hasta que hace unos años regresaran en cierta manera a la actividad.

A su favor está que su líder o cabeza visible es una de las grandes figuras del pop/rock de todos los tiempos, siendo considerado como uno de los cantantes más elegantes de la música moderna. “Stranded” no es una excepción en lo que a las portadas tradicionales de Roxy Music se refiere, con una foto de una preciosa mujer en la misma, que en este caso no es ni más ni menos que una conejita de “Playboy” de la época, tumbada sobre el suelo de lo que puede ser una selva o bosque.

Quizás sea un poco arriesgado comenzar con “Stranded” para hablar por 1ª vez de Roxy Music en el blog. Si a ustedes les da por escuchar los discos que propongo en los sistemas actuales de escucha de música on-line y tal, no sé si hubiera sido más apropiado tomar a “Avalon” como piedra de toque. En todo caso, a mi me gusta el riesgo y hay que decir que una vez que le coges el punto a “Stranded” descubres que se trata de un álbum muy entretenido y nada monótono de escuchar. Además, una banda cuyo cantante es el gran vocalista Brian Ferry, es difícil que suene mal. Como pasará con casi todos los grupos que han pasado y pasarán por el blog, en el futuro ya volveremos a la obra de Roxy Music, los cuales, como ya he mencionado, siguen en activo y llevan cierto tiempo coqueteando con volver a editar nuevo material, habiendo estado intermitentemente de gira en los últimos años.

Para finalizar por esta semana, comentarles que este miércoles retomamos la 2ª temporada de “Discos, música y reflexiones” en Radio Universitaria de Alcalá de Henares. En nuestra emisión on-line (puesto que no sé si tendremos muchos seguidores en el área metropolitana de Alcalá de Henares que cojan nuestro dial… Digan “hola” los aludidos) podrán escuchar el programa que esta temporada he dedicado a mi banda favorita de siempre The Cure, en este caso analizando su criticada e infravalorada obra “The Top” de 1984. Espero que les guste el programa. Esta tarde a las 19.00h sonará la repetición del programa dedicado a Angelik Acid, con entrevista incluida a Raúl y Jordi, dos de sus componentes. Por cierto, el audio del programa de The Cabriolets lo subiré de aquí al miércoles en cuanto pueda; la demora a la hora de subirlo a nuestro perfil de ivoox en tanto a la fecha en la que fue emitido, ya comienza a ser importante, por lo que pido disculpas si alguien lo está esperando.

Por cierto, ¿qué prefieren ustedes? ¿Las revisiones largas o algo más cortito como el artículo que hoy he dedicado a “Stranded” de Roxy Music? Espero sus opiniones al respecto.
Leer más...

sábado, 1 de enero de 2011

Manic Street Preachers - This Is My Truth Tell Me Yours (1998)

Los Manic Street Preachers es un grupo que no sabría muy bien dónde encajar. Esta banda de Gales, son un ejemplo raro en nuestro país, ya que su éxito masivo no es que sea demasiado grande y podrían abanderar quizás la vertiente indie del pop/rock internacional que ha desembarcado en nuestras fronteras. Sin embargo, el disco que es protagonista del blog para esta semana, es algo que nos hace dudar, ya que en su día fue un tremendo éxito comercial y tuvo una repercusión muy importante en España. Quizás sea el punto más álgido a nivel de alcance de los Manic en nuestro territorio, aunque existan obras (sobre todo anteriores, como “Everything Must Go”) que estén mejor valoradas en lo que a calidad musical se refiere por la crítica; no obstante, “This Is My Truth Tell Me Yours” no es un disco flojo. Su éxito se fundamenta en unas composiciones de alto nivel.

En parte, este disco es una continuación del sonido marcado en el previo “Everything Must Go”. Un disco en el que se incluían clásicos de la discografía de la banda en forma de canción, como es el caso de “A design for life”. En lo que a la formación se refiere, se confirmaba el trío tras la ya permanente por aquellos días desaparición de Richey Edwards, siguiendo James Bradfield como voz y guitarrista, Sean Moore a la batería y Nicky Wire como bajista.

La trayectoria de Manic Street Preachers se podía considerar sólida por aquellos días de 1998, pero sin embargo, daba la impresión de que estos galeses estaban uno o dos escalones por debajo, en lo que a repercusión mediática y conocimiento general por parte de la gente se refiere, respecto a bandas contemporáneas como Blur u Oasis, al menos en nuestro país; sin embargo, a pesar de ser compañeros de quinta, no veo clara la inclusión de Manic Street Preachers dentro de la hornada de grupos asociados al brit pop de los 90 como tal.

Por otro lado, y dejando de lado las evidentes diferencias de estilo musical, podríamos establecer un tímido paralelismo con OBK, protagonistas del post de la pasada semana, al afirmar que “Antropop” dentro de la discografía de Jordi y Miguel y “This Is My Truth Tell Me Yours” dentro de la trayectoria de Bradfield y sus compañeros, supone su momento de máximo esplendor y éxito comercial, continuando la senda iniciada en “Everything Must Go”.

Quedaban lejos los tiempos más cañeros de los Manic, y esto se viene a demostrar en el reflexivo tema de apertura de título “The everlasting”. Para nada nos encontramos ante un tema inmediato. Estamos ante una composición con un leve poso melancólico en ciertas partes, y con un James Bradfield sensacional al micrófono. “The everlasting” es una canción que de primeras no te conquista, pero que con el paso de las escuchas se puede convertir en tu favorita del disco, como quizás me sucede a mi a estas alturas de la película y tras varias escuchas de la obra. El single más recordado a nivel histórico, no solo dentro de este disco, de Manic Street Preachers es aquel memorable “If you tolerate this your children will be next”, basado en nuestra cruel guerra civil, con un videoclip que en algunas ocasiones daba algo de grima (en lo referido a los personajes con la boca y los ojos sellados), con esos tonos azules intensos y las blancas vestimentas de los miembros de la banda. En el video aparecía algún periódico de la época a la que alude la canción, en la que se veía el nombre de Azaña en la portada. En lo instrumental es una canción ciertamente emotiva, con una orquestación muy efectista y ambiental, que crea una atmósfera envolvente y compacta. Que se dispongan 3 singles seguidos, nos puede evocar en parte a “The Joshua Tree” de U2; este hecho siempre hace que la segunda parte de un disco sea más agreste de escuchar y tarde más en ser asimilada, pero en todo caso aquí se presenta uno de los momentos más contundentes del álbum, gracias a “You stole the sun from my heart”. Un poco de intensidad y arrojo no viene mal, tras tanta carga emotiva, crepuscular y melancólica, y tanto Bradfield a las voces, como él mismo y sus compañeros a los instrumentos se encargan de ofrecer algo más de rock. “Ready for drowning” mantiene de forma digna la intensidad vivida en “You stole the sun from my heart”, al menos en lo que a las guitarras se refiere. Ciertos matices de órganos, no dejan de resultar interesantes por otro lado en este tema. “Tsunami” aporta unos minutos exóticos, con matices orientales en su sonido, en lo que es una composición pop moderadamente alegre. No sé el efecto que causará esta canción si se escucha en alguna radiofórmula de Tailandia a día de hoy… Probablemente esté prohibida por decreto estatal o algo así. Como curiosidad hay que apuntar que “Tsunami” también se ganó los honores de ser single en los días de promoción de “This Is My Thruth Tell Me Yours”. “My little empire” es el momento más sombrío que nos han presentado en lo que llevamos de disco los Manic Street Preachers. Peca algo de monotonía y nos sirve para descargar algo de tensión tras los 4 singles del disco, más “Ready for drowning” que estaba colada entre medias.“I’m not working” resulta atractiva, sobre todo en sus partes más lánguidas, que son las que se alejan del punto álgido que supone el estribillo. Poco a poco se recupera el ritmo, ya que “You’re tender and you’re tired” gana en desarrollo sonoro, con una base de piano bastante animosa y con una producción que concede un efecto de eco ciertamente especial a la voz de Bradfield. Es una canción de pop/rock muy correcta en las formas, que tiene un estribillo con un cierto gancho y unas partes prosaicas que no desentonan. “Born a girl” aporta otros minutos de calma y de una pausada belleza casi acústica, en la que James nos dice que “hubiera deseado nacer como chica y no como este desastre de hombre”; en este penitente estribillo se alcanzan unos instantes de una delicadeza y sentimiento muy especiales. “Be natural” realmente es de los temas menos impactantes o memorables de la parte final. No viene a aportarnos nada nuevo, al menos en el plano estrictamente instrumental, que no nos haya reportado ya “I’m not working”. Un tema pasable en comparación con 2 joyas ocultas que nos encontraremos entre las 3 piezas que cierran el disco. La primera de ellas no se hace esperar y se presenta en la forma de la orquestal y luminosa “Black dog on my shoulder”. Un tema que desprende una gran alegría y optimismo, vestido de tintes clásicos instrumentales y un cierto aire folk y acústico. Un acierto y en definitiva una pieza que viene a restar melancolía a este “This Is My Truth Tell Me Yours”, que por lo general se mueve en esos derroteros reflexivos, tanto en lo musical como en lo que a la letra se refiere, como estarán pudiendo comprobar. Esta “Black dog on my shoulder” tiene una parte final instrumental sencillamente deliciosa e irresistible. La siguiente joya oculta será la que cierre el disco, pero hay que dejar claro que “Nobody loved you” tampoco es manca. Nos enfrentamos a una canción de las del sector rockero más intenso del disco, que precederá a la también intensa, pero más bien en el plano sentimental y emotivo, “S.Y.M.M.”. Otra gran joya oculta es este cierre, con un ambiental estribillo, con una estructura que llega a tocar la fibra sensible, y con un James Bradfield sensacional al micrófono, controlando a la perfección las subidas y bajadas de tonos vocales y las entonaciones que la canción precisa. Sublime final para un disco que supera de sobra la nota de un 7,5 sobre 10.

“This Is My Truth Tell Me Yours” llegó en un momento en el que el brit pop decaía y los últimos trabajos de Blur, Oasis o Pulp no fueron recibidos con demasiado entusiasmo. En aquellos momentos hubo bandas que aprovecharon el momento para despuntar, sobre todo los Radiohead de Thom Yorke con su obra maestra “Ok Computer” y otras bandas como los Travis de Fran Healy, los Placebo de Brian Molko y los Manic se llevaron parte del pastel de los últimos años de la década de los 90.

James Dean Bradfield y sus compañeros Moore y Wire se ganaron con justicia esa porción de éxito, ya que esta obra que hemos revisado y editaron en 1998 es un disco notable. Su portada, por su fondo azul y las vestimentas claras con las que aparecen los 3 componentes de la banda, nos puede evocar fácilmente al videoclip de “If you tolerate this your children will be next”. Quizás este lp peca de ser algo extenso, tanto en la longitud de los temas (casi ninguno baja de los 4 minutos largos de duración) y en el listado de temas (13 en total). Esos fueron los días de mayor apogeo de los Manic, no solo a nivel de España, sino internacional. En nuestro país recuerdo que con la compra del disco en algunas tiendas, te regalaban una entrada para su concierto en la sala La Riviera… ¡Qué tiempos aquellos! “If you tolerate this your children will be next” recuerdo que fue banda sonora de anuncios publicitarios, con la consecuente difusión o extensión del conocimiento de la misma dentro del público generalista. Por otro lado me acuerdo muy bien de que tanto el clip de esta canción, como los de “You stole the sun from my heart” y “Tsunami” fueron notablemente emitidos en los programas de los 40 Principales de Canal + de aquellos días.

Sin embargo, creo que los Manic no aprovecharon bien este empujón comercial y en la pasada década que acabamos de abandonar, no les fue todo lo bien que hubiera cabido esperar tras este “This Is My Truth Tell Me Yours”. Ni “Know Your Enemy”, ni “Lifeblood”, ni “Send Away The Tigers”, ni “Journal For Plague Lovers” han conseguido un impacto tan potente como la obra que hoy hemos revisado. De hecho, quizás la banda tardó mucho en editar el posterior “Know Your Enemy” y eso quizás propició que se enfriara considerablemente la moda o fiebre de los Manic Street Preachers.

No obstante, cabe lugar para la esperanza, puesto que el último disco que han editado los galeses (no me pregunten por qué motivo durante mucho tiempo pensé que los Manic eran franceses… Quizás sería por el video de “Motorcycle emptyness”) este 2010 “Postcards From A Young Man” ha conseguido hacerse con una críticas excelentes y uno de sus singles abanderados “(It’s not war) Just the end of love” está teniendo en la actualidad una fuerte difusión en canales como Kiss Tv de la mano de un excelente videoclip rodado en plano secuencia y a cámara lenta, el cual representa una partida de ajedrez que termina de la forma más inesperada. Es de una belleza plástica brutal y acompaña correctísimamente a un temazo en toda regla, en la vertiente más rock de los Manic Street Preachers, y que quizás puede suponer un punto de inflexión a favor de Bradfield y cia., lo cual puede que les devuelva a los niveles de popularidad de los finales de los 90 que hoy hemos analizado. Yo, visto lo visto, he de hacerme con este último trabajo “Postcards From A Young Man”, vistas las excelentes críticas que le sitúan como uno de los grandes trabajos del ya año pasado y visto el potencial de “(It’s not war) Just the end of love”, un tema que por otro lado me encanta. No obstante, la propuesta de hoy es echar la vista atrás 13 años. A ver qué les parece como piedra de toque de este 2011.

Por cierto, que tengan ustedes un feliz año nuevo; ya saben que esta semana no ha habido programa nuevo en la radio y estamos con redifusiones de los mejores momentos de la 2ª temporada. No sé si esta tarde a las 19.00h les ayudará a llevar la resaca de anoche escuchar en http://www.ruah.es/online.html la emisión del programa en el que entrevistamos a Javier Ojeda de Danza Invisible y en el que repasamos el disco “Música De Contrabando” de esta banda malagueña. Si alguno hace la prueba, ya me contará.
Leer más...

sábado, 25 de diciembre de 2010

OBK - Antropop (2000)

De un dúo moral compuesto básicamente por Andy McCluskey y Paul Humphreys (aunque también acompañados por Malcolm Holmes y Martin Cooper; de ahí lo de “dúo moral”) asociados a la música electrónica y que conforman los OMD, pasamos a otro grupo electrónico, también compuesto su nombre por 3 letras, siendo la 1ª de ellas la “O”, pero en este caso del panorama nacional. Probablemente, aunque ustedes no hubieran leído el título del post, muchos ya habrían acertado a estas alturas que hablamos de OBK, la pareja musical formada por Jordi Sánchez y Miguel Arjona.

Podría existir allá por el año 2000 cierta incertidumbre respecto al futuro de OBK. Esto estaba motivado por 2 cosas, por un lado el discreto resultado de su último disco de estudio “Trilogía” y por otro lado el lanzamiento de un bien aceptado recopilatorio de sus singles del 91 al 98, con la ya mítica portada de la botellita naranja y azul. En aquel compendio de hits, se incluían buenísimas remezclas o nuevas tomas de “Historias de amor” y de “¿De qué me sirve llorar?”, que enmendaron la tibia repercusión alcanzada por “Trilogía”.

No soy muy amigo en mis post de hablar de los productores de los discos, salvo en algunas ocasiones, pero esta vez es ineludible no comentar el papel tan importante que tuvo Carlos Jean a la hora de poner su parte en la consecución del éxito tan importante que alcanzó en su día el que sería el siguiente trabajo de OBK de título “Antropop”, y con el que el grupo entró con excelente pie en el nuevo milenio, dando por zanjada cualquier especulación que podría surgir sobre la permanencia o la situación de la banda en aquellos días; el lanzamiento de aquel recopilatorio podría dar a pensar a muchos que eso sería el final de OBK para posteriormente trabajar cada uno de los componentes por separado, pero por fortuna no fue así.

La electrónica elegante y refinada se deja ver desde los primeros segundos en la comedida y melancólica “Yo sé que no”. Una más que correcta apertura de álbum, que puede representar sin ningún lugar a dudas el sonido que predominará en “Antropop” y que también nos presenta una letra que trata básicamente de ese amor que tanto duele y que también va a estar muy presente en todo el disco. Acto seguido nos damos de frente con una de las composiciones más aguerridas y contundentes de OBK de toda su historia. “Tú sigue así” de hecho fue el single de adelanto y el que hizo buena parte del trabajo para que el disco llegara a la gente y el dúo formado por Jordi y Miguel se pusiera en boca de todos en aquellos primeros meses del año 2000. Fue inestimable el efectista, excelente y apropiado videoclip rodado por J.A. Bayona, con ese ambiente nocturno y el personaje que juega con la alteración genética para rejuvenecer y cambiar su aspecto en sus salidas nocturnas. A veces la distribución de canciones es caprichosa en el orden de un disco y no deja de ser algo curioso que se encadene aquí el 1er. y 2º sencillo. “El cielo no entiende” trata de esos amores siempre puestos en tela de juicio, con una letra que puede interpretarse como una queja al viento contra la intolerancia y la homofobia o también puede entenderse como la narración de un posible adulterio o qué sé yo. Es un tema más alegre, menos oscuro y menos rockero (dentro del techno-pop de OBK) que “Tú sigue así”, y que tuvo si cabe mayor impacto social debido a su elección como sintonía de la Vuelta Ciclista a España de aquel año. Pues, ¿qué quieren que les diga? No es ni de lejos mi favorita del disco. Y de esta alegría, no tanto en la letra, sino en el brío de la melodía, pasamos a una atormentada canción, concretada en “Eterna canción”. Aquí el grupo y la producción a cargo de Jean se valen de efectos de corte clásico para darle una envoltura distinta al tema. Es quizás de las favoritas de los fans de toda la vida de la banda dentro de “Antropop”. Otro tema que no fue single, pero que lo hubiera podido ser sin ningún rubor, y que suele gustar mucho a toda la gente que accede al disco es “Lo tengo que dejar”. Este tema se vale de una intensa letra que trata sobre el fin del amor y lo mal que se pasa en el abandono o en el fin de una relación de pareja, apoyada en una melodía muy emotiva y a ratos cercana a ciertos sonidos de los Depeche Mode más inocentes en sus melodías, sin necesidad de caer en lo simple, en ejemplos brutales como “But not tonight”. Aquí tengo sin embargo que darle un pequeño capón a Carlos Jean, ya que la versión “demo” que figura en el posterior disco de inéditos y remezclas de “Antropop”, de título “Extrapop”, es infinitamente mejor a la versión que figura en “Antropop”. Aún así, es una composición extraordinaria, y que en su día, cuando pude charlar con Jordi y Miguel en un backstage en Torrejón de Ardoz en junio de 2006, les pedí que la incluyeran de nuevo en sus setlist de las giras; al menos Miguel me prometió que lo meditarían. Desde mi punto de vista, “Lo tengo que dejar” es la gran joya oculta de “Antropop”, por lo que no me la pierdan de vista.El tercer single fue “Falsa moral”, y como ya sucedió en “Eterna canción”, OBK y Jean se valen otra vez de arreglos de corte clásico u orquestal para darle una forma grandiosa a esta sentida canción, que nuevamente trata de los amores no entendidos por la sociedad, y que al menos en el clip que se grabó se intento enfocar en este caso en las parejas con una gran diferencia de edad y, para más INRI, entre profesora y alumno; el videoclip es tremendamente emotivo y muy bonito, otro excelente trabajo audiovisual. No obstante, el corte clásico da lugar aquí a una melodía más amable que la más dolida línea instrumental que protagonizaba “Eterna canción”. El 2º tema en contundencia de la obra es “No soy bandera de nadie”. Una pista que en directo sonaba muy potente y que se te quedaba muy marcada; al menos eso me sucedió cuando vi a OBK en directo por 1ª vez allá por finales de septiembre o comienzos de octubre de 2000. Los últimos 2 temas volverán a las formas suaves y a la emotividad, dando por zanjado el terreno más cañero con “Tú sigue así” y “No soy bandera de nadie”, aunque “No me arrastraré”, dentro de lo que cabe, mantiene cierta intensidad instrumental. “Muero por ti” es de las canciones más sentidas y bonitas de “Antropop”. Sí, de acuerdo, se la puede acusar de algo ñoña, pero en todo caso, quizás junto a “Falsa moral”, son los momentos más emotivos del disco. Para terminar se nos presenta la balada de desamor “Nada queda ya”. Un final fuertemente melancólico, que pone el cierre a uno de los mejores discos de la historia del pop español de la pasada década.

Este trabajo de portada de diseño futurista, de tonos blanquecinos y suaves, es el punto más alto de éxito y repercusión de OBK. Gran parte de la culpa la tuvieron los 2 primeros singles “Tú sigue así” y “El cielo no entiende”. Los videoclips también ayudaron mucho en resaltar el valor de la obra. Y no olvidemos que “El cielo no entiende” fue sintonía de La Vuelta de aquel año, con su consecuente exposición mediática. “Antropop” fue el resultado de la unión 2 músicos en su mejor momento y un productor, Carlos Jean, en estado de gracia, que por otro lado empezaba a labrar de forma firme su fama como excelente encargado de las mesas de mezclas.

Esta buena acogida derivó en una gira sin fin, que se alargó durante meses y que propició el lanzamiento de un disco que deriva de “Antropop”, llamado “Extrapop”, con remixes y algún tema inédito (como la remezcla o versión fusionada de “Personal Jesus” y “I feel you” de Depeche Mode en “I feel Jesus”), que incluía algún que otro gran acierto como la versión demo ya comentada de “Lo tengo que dejar”.

“Babylon” sería el siguiente disco de OBK allá por 2003, el cual siguió una estrategia parecida con la edición de “Lucifer” como primer sencillo, con otro videoclip marca de la casa de J.A. Bayona. El éxito en mayor o menor medida se mantuvo y era hora de lanzar otro recopilatorio, de nombre “Sonorama”, con varios de los éxitos del grupo, acompañado en esta ocasión por un cd con varios de sus videoclips. La repercusión bajaría sin embargo con el siguiente trabajo de estudio “Feeling”, ya que quizás “Sin rencor” no fue un single demasiado bien entendido, poco apropiado o alejado de lo que eran las entregas de OBK. Quizás quisieron arriesgar mucho con esta, por otro lado, excelente y delicada canción, pero el caso es que “Feeling” bajó mucho en repercusión respecto a “Babylon” y mucho más con respecto al disco protagonista del artículo de hoy. Con motivo de la gira de “Feeling”, fue cuando vi por 2ª vez a OBK en directo, soportando una lluvia impropia del mes de junio en 2006.

“Ultimátum” ha sido la última entrega por parte de Miguel y Jordi. Lanzado en plena crisis de la industria discográfica, podemos concluir que es un disco que en proporción ha tenido más aceptación que “Feeling”. “Yo no me escondo” ha sonado relativamente bastante. OBK supongo que ahora estarán en proceso de composición de nuevos temas y no a mucho tardar recibiremos su nueva entrega. Hoy queremos proponer recuperar uno de los discos más celebrados del comienzo del milenio, con el que OBK estuvieron en lo más alto del panorama musical español. Es un disco con 10 canciones que se escucha del tirón, sin precisar de saltar de pista en ningún momento. Además, como ya han pasado 10 años de su edición, quizás les traiga muchos recuerdos asociados; ¿dónde estabas tú cuando sonaba “El cielo no entiende” en las ondas con insistencia? No sé de ustedes, pero yo, a medida que escuche otra vez el disco estos días (por si no han sido suficientes las escuchas que le he dado en las semanas previas), haré el experimento de intentar recordarme en aquellos días del año 2000.

No sé si esta tarde a las 19.00h estarán ustedes con la sobremesa de la comida de Navidad aún, pero si no tienen nada que hacer, les propongo que en http://www.ruah.es/online.html escuchen la redifusión de nuestro programa dedicado a The Cabriolets, con entrevista a su guitarrista Manuel Cabezalí. Este próximo miércoles a las 23.00h no habrá nuevo programa, como ya sabrán, sino que podrán escuchar nuevamente, si lo desean, el programa que compartimos con Javier Ojeda de Danza Invisible. Por cierto, que se me olvidaba: feliz Navidad y próspero 2011 de parte de “Discos, música y reflexiones”. En principio, si no hay novedad, nos vemos por aquí el próximo año.
Leer más...

martes, 21 de diciembre de 2010

Discos, música y reflexiones entrevistó a The Cabriolets

Lo prometido es deuda, y pese a graves incidentes en el campo personal surgidos en las últimas horas, tal y como les comenté en el artículo de revisión de disco del pasado sábado, aquí les desvelo lo referido al programa que emitiremos mañana en nuestro espacio radiofónico en Radio Universitaria de Alcalá de Henares.

Uno de los grupos más interesantes surgidos en los últimos tiempos, The Cabriolets, serán los protagonistas de nuestro programa de este miércoles 22 de diciembre a las 23.00h. El grupo liderado por Bimba Bosé está de actualidad con su reciente 2ª entrega discográfica “Close”, que ha salido a la luz en este otoño que ya abandonamos, y que como sabrán los seguidores del blog, ha sido hace un par de semanas el disco protagonista de la revisión de turno.

No obstante, no será su vocalista quien represente a su grupo en nuestra emisora, sino su guitarrista Manuel Cabezalí, a su vez integrante del grupo Havalina, el que durante la hora de duración de nuestro espacio nos comentará vía telefónica varios aspectos sobre este nuevo álbum, sobre la dinámica del grupo, el presente y futuro de The Cabriolets y muchas otras cosas. Para más información, no se pierdan nuestro programa este miércoles a las 23.00h, bien en nuestra emisión on-line, o bien en el 107.4 FM si residen en Alcalá de Henares; se lo recomiendo especialmente, pues creo que el programa que ha resultado es bastante interesante y atractivo.

Por otro lado, es también importante que no se pierdan este espacio, pues será el último programa antes del parón de 2 semanas que realizaremos con motivo de las fiestas navideñas. Hay que apuntar que para aquel que quiera pasar la última hora del miércoles 22 de diciembre y 5 de enero en nuestra compañía (mientras se espera a sus Majestades los Reyes Magos de Oriente), podrá disfrutar de la redifusión del programa especial dedicado a Danza Invisible, en el que contamos con Javier Ojeda, y la reposición del programa que dispuso de Jordi Claver y Raúl López de la banda Angelik Acid respectivamente.

Regresaremos el 12 de enero con nuevos programas con la 2ª parte de esta 2ª temporada, la cual se alargará hasta el mes de julio del ya cercano 2011. En la reanudación tenemos en mente realizar nuevas entrevistas tanto a grupos consolidados dentro de la historia del pop/rock español y otros bandas emergentes o jóvenes promesas, además de los ya habituales programas de revisiones de discos al uso, sin entrevistas de por medio.

Por otro lado, en lo personal, suerte que el programa ya lo tenemos grabado, porque de lo contrario, si fuera en directo, probablemente no podría llevarse a cabo debido a la pérdida de mi abuela materna este pasado lunes, no teniendo ganas en estos momentos de hacer prácticamente nada. En parte, sirva este programa como homenaje, queriéndoselo dedicar a ella desde estas líneas, ya que en el momento en que se grabó no intuía este desenlace y en la locución del programa no habrá mención alguna. Descansa en paz abuela Julia.

Finalizando por hoy, espero que mañana estén presentes en nuestra emisión on-line a las 23.00h. Nos veremos en enero con nuevo material. Hasta entonces, sean buenos y disfruten de la música.
Leer más...

sábado, 18 de diciembre de 2010

Orchestral Manoeuvres In The Dark - History Of Modern (2010)

Desde hace unas semanas atrás tenía una deuda en el blog con uno de los seguidores del mismo, El gato kilo. Aunque ya estaba algo al tanto de ello, El gato kilo me recordó que los Orchestral Manoeuvres In The Dark habían sacado un nuevo disco al mercado. Según había leído a comienzos de año, el trabajo parece ser que se iba a editar en el presente mes de diciembre, pero, en contra de lo que suele suceder en el mundo de la música que es que se retrasen los lanzamientos, los OMD se adelantaron y sacaron su disco a finales de septiembre de este año.

Tras el citado aviso por parte de El gato kilo, rápidamente me hice con el trabajo y me comprometí a realizar un artículo sobre el mismo en el blog antes de final de año. Resulta que “History Of Modern”, así se llama la nueva entrega de OMD, es un excelente regreso por parte de los componentes del grupo. No obstante, pongámonos en antecedentes antes de hablar del nuevo trabajo en sí. Dejando de lado el artículo del mini concierto de presentación del grupo en los estudios de M80 de las pasadas semanas, no sé si recordarán que el primer artículo (y hasta la fecha único en el blog) de revisión de disco lo dedicamos a “The Pacific Age” de 1986.

Aquel sería el último disco que la formación clásica de OMD con McCluskey y Humphreys al frente, escudados por Malcolm Holmes y Martin Cooper, editarían en su historia. Se produciría la marcha posterior de todos, menos McCluskey que siguió comandando solito la nave de Orchestral Manoeuvres In The Dark durante los duros años 90 para las formaciones de los años 80 (y más aún para los grupos de pop de sintetizadores). En la citada década, Andy McCluskey consiguió algún medio hit respetable como “Pandora’s Box”, “Dream of me (based on Love’s theme)”, un tema que se basa en una composición de Barry White para Love Unlimited Orchestra y su último buen momento que fue la emotiva “Walking on the milky way”. “Sugar Tax”, “Liberator” y “Universal” serían los más o menos aceptables lps de la década y tras el último de los citados, editado en 1996, se paró la máquina de OMD.

Daba la impresión de que el grupo había desaparecido, y en realidad pasarían 10 años hasta que McCluskey volvería a la carga, pero eso sí, ahora nuevamente con sus antiguos compañeros Holmes, Cooper y Humphreys a su lado. El motivo era hacer una gira basada en llevar al directo nuevamente el glorioso “Architecture & Morality” de 1981, junto a algunos otros éxitos de la banda. La gira fue un gran éxito y con motivo de la misma el grupo recaló de la mano del extinto festival Summercase en 2007 en Madrid y Barcelona para desatar la histeria en sus actuaciones. Se llegó a editar un cd y dvd conmemorativo de la gira.

Pero la cosa no quedaría ahí y el grupo decidiría meterse en el estudio para dar forma a nuevas composiciones. Según palabras del propio Andy que pude escuchar en persona hace unas semanas, el objetivo era recuperar el sonido de sus 4 primeros álbumes, pero sonando correctamente en la actualidad, adaptado a los nuevos tiempos. No sé si exactamente habrán conseguido eso, pero lo que sí es seguro es que “History Of Modern” es un más que digno retorno de OMD tras 14 años y tras 24 desde la última vez que se editó un lp por parte de la formación clásica. Pasemos a analizarlo canción a canción.

Comenzamos con un tema enérgico desde sus primeros compases llamado “New babies: new toys”. La voz de Andy suena algo extraña debido al efecto de la producción, pero resulta interesante la pieza con su marcada electrónica, muy heredera del sonido de hace décadas. Un buen comienzo, pero ni de lejos el mejor tema que nos vamos a encontrar en “History Of Modern”. De hecho, en 2º lugar viene situado el primer single de título “If you want it”. Estamos ante un tema con una gran carga emotiva en su sonido y melodía y a ratos nos puede evocar a una mezcla entre “Joan of Arc” (no confundir con “Maid of Orleans”) y “Walking on the milky way” del último disco de OMD con McCluskey en solitario al frente. Se ha aprovechado de un videoclip en el que aparecen Paul y Andy como espectadores en un teatro, viendo una coreografía de danza. De esta forma, se sigue a un buen nivel, que subirá en intensidad al encontrarnos en 3er. y 4º lugar las canciones que conceden el título al lp con su 1ª y 2ª parte. No sé cuál me gusta más, de verdad. La parte 1 de “History of modern” es nuevamente una composición muy emocional, y que de hecho causó su efecto en el recientemente comentado evento sobre el concierto que dieron en exclusiva OMD en M80 el pasado 29 de noviembre de 2010. Es tal la valía de “History of modern (part 1)”, que hasta ha conseguido quitar protagonismo a “If you want it” a la hora de promocionar el disco en actuaciones en la radio y televisión. La parte 2ª es otra real maravilla. No obstante, aquí el mayor acierto va más concentrado en lo que es la parte del estribillo, en la que la interpretación del Andy al micro consigue dejar muy satisfecho a quien escucha el tema. Quizás “History of modern (part 1)” y “History of modern (part 2)” son mis temas preferidos del nuevo disco de Orchestral Manoeuvres In The Dark. Quizás me repita mucho en ocasiones; soy consciente de ello, pero es que vuelvo a estimar que “Sometimes” flaquea en exceso tras estas 2 pequeños tesoros que acabamos de escuchar, no siéndole para nada favorable su situación detrás de los mismos. No obstante, aunque es un tema crepuscular, con un Andy muy sombrío en su interpretación, acompañado en los coros por una correcta vocalista femenina, no es un tema que haya terminado de cuajar en mi parte consciente. Habrá que darle tiempo por separado, evitando su escucha tras las plausibles partes 1 y 2 de “History of modern”. En todo caso, dispone de una melodía bastante bella en sus formas, con algunos apuntes o notas de teclado o sintetizador de carácter cristalino que le confieren una delicadeza única. “RFWK” es un tema interesante, con una melodía de medio tiempo, y en la que volvemos a escuchar a McCluskey con su registro más agudo y exagerado. Siempre es un placer. “New holy ground” tiene un enfoque más clásico y oscuro en su sonido, intentando retomar ciertas formas que OMD exploraron en sus discos “Organisation” y “Architecture & Morality”; no se puede obviar que según palabras del propio Andy McCluskey hace unos días en M80, el grupo han tenido muy en cuenta el sonido de sus 4 primeros discos, y en este aspecto “New holy ground” es un ejemplo de ello. Un tema en definitiva manierista y muy suave, que demuestra que OMD siguen sabiendo hacer las cosas bien.“The future, the past and forever after” puede recordarnos un poco a los días del grupo en los que Andy estaba en solitario al frente. Podría tratarse de un tema que no desentonaría para nada por ejemplo en “Sugar Tax” de 1991. ¿Qué hace que tenga esta percepción? Sencillamente el regusto de eurodisco que hay en su instrumentación. Volvemos a formas que pueden evocarnos al pasado con “Sister Mary says”, que fue en su día la canción que se filtró como adelanto en internet, allá por comienzos de verano. El gato kilo de hecho me comentó que a él le sugiere una mezcla entre “Enola Gay” y “Pandora’s box”; y tiene mucha razón, si ustedes se fijan detenidamente. Finalmente, ha sido editada como 2º single, apropiándose quizás del primer videoclip impersonal de la historia de la banda, es decir, el primer clip promocional en el que no aparece ni Andy, ni Paul, y ni mucho menos Malcolm o Martin. Es un buen tema, con una melodía de teclados muy interesante y llevadera, aunque personalmente no es de lo que más me emocione del disco. Sin embargo, se escucha bien y sin problemas. Lo que resulta curioso es una experiencia como “Pulse”, la cual no sabemos muy bien situar en un punto de partida respecto del pasado o historia de Orchestral Manoeuvres In The Dark. Quizás sea la excepción que confirme la regla, pero aquí no sé muy bien en qué momento de su discografía se inspiró el grupo que tuvo bien presentes sus 4 primeros discos a la hora de componer las canciones de “History Of Modern”. Personalmente es una canción que permite aportar variedad a la obra, en la que Andy se sirve nuevamente de apoyo vocal femenino para defenderse al micrófono, en el cuál alterna partes muy sombrías de timbre en las estrofas prosaicas, y un punto más álgido en el estribillo con los citados coros. “Green” nos devuelve a las texturas melancólicas y pausadas tras el ritmo de “Pulse”. El estribillo es bastante bonito, sencillo y nuevamente emotivo. Como están pudiendo leer, y escuchar si a la par están con la audición del disco, en “History Of Modern” la emoción es algo que juega un papel muy importante en el resultado final. Penúltima etapa de la obra, concretada en “Bondage of fate”. Lenta cadencia de sintetizador, con tímidos coros femeninos, para situar en esta recta final otra pieza lenta, delicada y sin demasiados sobresaltos, salvo algunos momentos antes de alcanzar el tercer minuto de duración. El curioso final que aporta “The right side?”, siendo un claro homenaje a Kraftwerk, es el colofón perfecto para la obra. ¿No les parece a ustedes que hay una fuerte semejanza entre los sonidos y melodía de esta canción con los de “Europe endless” o “Endless, endless” del “Trans-Europe Express”, que hace ya mucho revisamos, del citado grupo alemán? Los teclados principales son evocadores y también la duración de la pista, que sobrepasa los 8 minutos, es un claro indicador. Que OMD vuelvan a dar forma a temas que nos evocan a los Kraftwerk más gloriosos (como por ejemplo ya hicieron en “Dazzle Ships”) es otro buen signo de vitalidad para el aspecto compositivo a estas alturas de la película por parte de Orchestral Manoeuvres In The Dark. Y hasta aquí llegan las 13 canciones de “History Of Modern”. Pasemos a las conclusiones o reflexiones finales.

“History Of Modern” ya venía aproximándose desde comienzos de verano. Ya les he comentado que recuerdo que como anticipo sonoro en youtube y otros canales, se subió el audio de “Sister Mary says” en su versión casi definitiva. A la postre este tema ha terminado siendo el 2º single y no el primero como se pensaba en un primer momento. Cuando el disco se lanzó a mediados de septiembre, por desgracia, el lanzamiento pasó prácticamente desapercibido para el público generalista y solamente los fans más cercanos estaban al tanto; de hecho, a mi se me pasó el lanzamiento y fue El gato kilo quien me lo advirtió o recordó, en un gesto que derivó en esta promesa que hoy cumplo con el artículo de revisión del disco antes de fin de año. Recuerdo que parte de la prensa gratuita se hizo eco del lanzamiento cuando ya habían pasado varias semanas de la salida del disco a la venta.

Es evidente, leyendo el párrafo que se sitúa arriba de éste, que Orchestral Manoeuvres In The Dark ya han pasado de sobra o han dejado atrás claramente su etapa gloriosa, o mejor dicho, de reconocimiento de las masas y de gran repercusión mediática. A otros grupos, el hecho de parar durante muchos años para posteriormente regresar, les ha venido bien, pero con OMD quizás la prensa no se ha mostrado tan atenta. O puede ser que OMD hayan llegado casi los últimos a esta era de reuniones de bandas de los 80, cuyos ejemplos más gloriosos de retorno fueron el de Duran Duran en 2004; no olviden que Spandau Ballet también han pasado casi de puntillas con su reunión el año pasado.

Dejando de lado estos aspectos masivos y de relevancia en los medios de comunicación, hay que apuntar que es un placer y una excelente noticia que Orchestral Manoeuvres In The Dark sigan en activo en estos días, girando de forma más que digna con unos conciertos interesantísimos, y editando obras tan notables como “History Of Modern”. Este trabajo de OMD, el primero en 14 años o en 24 si tenemos en cuenta que el último con la formación moderna fue “The Pacific Age” de 1986, es un trabajo muy válido, al que se le puede dar un 7 sobre 10, fácilmente. Eso sí, quien se esperaba un “Architecture & Morality” 2ª parte debido a ciertas declaraciones previas de los componentes de la banda antes del lanzamiento del disco, quizás se decepcione algo, pero sería un craso error tomarse la escucha de “History Of Modern” desde esa vertiente.

Además, el lp recupera la esencia de las formas y colores de las portadas de los discos de los comienzos del grupo, con esas líneas de colores sobre fondo naranja, que evoca en parte a una mezcla entre la portada de “Dazzle Ships” y “Architecture & Morality”. Si a esto le sumamos el hecho para nada baladí de que los OMD a día de hoy se encuentran en activo con su formación clásica (McCluskey, Humphreys, Holmes y Cooper), la noticia es doblemente buena. Larga vida a OMD; con “History Of Modern” no se merecen que desde aquí proclame otra cosa para terminar con su artículo, aparte de que tras la grata experiencia vivida con ellos hace unas semanas, en la que pude conocerles en persona, les tenga una enorme simpatía y afecto desde entonces por lo majos que son en el trato directo; lástima que en su época díscola tuvieran un enfrentamiento directo con otro de mis artistas admirados, Tino Casal, en las fiestas de San Isidro de 1983.

Una última cosa, que se me olvidaba, y en este caso dirigida al grupo directamente (aunque no creo que traduzcan y lean este artículo): espero que cumpláis vuestra promesa de venir de gira propia a nuestro país este próximo 2011, y si puede ser al margen de festivales. Aunque con vosotros “París bien vale una misa”, también hemos de apuntar que tampoco nos apetece gastarnos una pasta exagerada en la entrada, por el hecho de que os sitúen en el cartel de uno de estos macroeventos, que no me agradan demasiado en particular.

Sobre la radio decirles que el programa que dedicamos a Prefab Sprout y su disco “Steve McQueen” sonó, pero con fallos de sonido o ruido en nuestra emisión on-line. Confío en que la repetición de esta tarde, en unas pocas horas, a las 19.00h suene mejor. El miércoles tenemos un programa especial con entrevista incluida. El martes haré un post al respecto desvelando la sorpresa, pero de momento les adelanto que el programa de este miércoles a las 23.00h será el último de nuestra 2ª temporada hasta su reanudación después de las navidades. El próximo día 21 les explico más.
Leer más...

sábado, 11 de diciembre de 2010

The Cabriolets - Close (2010)

A la gente que ve los cambios como algo negativo, se la puede acusar fácilmente de conservadores e incluso de cobardes, ya que esas variaciones pueden resultar en algo mejor o por lo menos mantener el nivel de interés respecto a lo que había antes. Y creo que The Cabriolets con su nuevo disco “Close” están dentro de ese 2º supuesto planteado con respecto a los cambios.

El grupo liderado por Bimba Bosé ha evolucionado a un sonido más rock y menos electrónico y pop que mostraron en su ópera prima “Demo”. Parte de la “culpa” de este nuevo enfoque redunda en la partida de la banda del componente David Unison. Recuerdo que la primera vez que escuché a The Cabriolets fue en directo en el Festival Rock In Rio. De hecho, ya les dejé crónica de aquel evento en su día, constituyendo la primera entrada de crónicas de conciertos que publiqué en el blog, y en aquellas líneas apunté que lo que había escuchado de The Cabriolets me había resultado muy agradable. Como en aquella ocasión, debido a que dábamos nuestros primeros pasos en el mundo de la blogosfera, no tenía la costumbre de subir fotos, saldo en parte aquella deuda y les dejo aquí una imagen de Bimba y sus muchachos en directo a las 17.30h de un caluroso día de julio en Arganda del Rey.Volviendo al plano discográfico y de estilo, The Cabriolets han pasado de inquietudes musicales asociadas a la electrónica plasmadas en su interesante primera entrega discográfica “Demo”, a afrontar un estilo muy cercano o influido por las corrientes del rock británico de la década de los 90. Estos nuevos territorios musicales son muy de los gustos de la mayoría de los componentes actuales de la formación, según han afirmado en alguna que otra entrevista a los medios. Un cambio de registro interesante y que ha dado lugar a un más que notable 2º lp por parte de este actual cuarteto formado por Bimba a las voces, por Diego Postigo al bajo, y las nuevas incorporaciones de Manuel Cabezalí a la guitarra y Pablo Serrano a la batería. Pasemos a analizar las canciones que ofrece “Close”.

“Shining” es un ejemplo claro del cambio sonoro. Una canción construida sobre una estructura clásica de rock, con bajo, guitarra eléctrica rítmica y batería. Sobre esa melodía, muy saltarina y rítmica, Bimba se presenta al micro demostrando una vez más su valía como vocalista, de sobra ya contrastada a estas alturas. Un buen inicio este tema “Shining”, que nos proporciona una llevadera dosis de ritmo para ir abriendo boca. En 2º término “Blackmail” se presenta con una estructura más cáustica de inicio, con un ritmo más duro y menos vertiginoso, aunque en su estribillo se abandona la marcada base de batería que tanta rotundidad le confiere en las partes más prosaicas. Ya con “Blackmail”, sumado a las directrices mostradas en “Shining”, nos podemos hacer una meridiana idea de los nuevos derroteros musicales abordados por The Cabriolets. “Classifieds” nos presenta una canción muy sensual en sus formas, sobre todo en su primer minuto de duración. El estribillo resulta irresistible, una vez que el tema ha ido sumando componentes sonoros a su estructura melódica. “Fast & slow” a ratos concede un gran protagonismo al bajo y debido en parte a ello y otras más cosas, quizás es el tema más contundente de los 4 que hemos descubierto, aunque sin salirnos demasiado dentro de los picos de intensidad que está mostrando el grupo en el álbum. De uno de los momentos más ágiles y veloces de la obra junto a “Shining” hasta el momento, pasamos a uno de los momentos que suponen un medio tiempo de la mano de “Good day”, que tiene un sonido más clásico y menos indie en su melodía, acercándolo en parte al jazz al menos en lo que la base rítmica se refiere. “Crepuscular” no deja de ser en un primer momento chocante, con esa aguerrida línea de guitarra, que arremete cíclicamente a lo largo de su metraje. Este tema se vale de un ligero regusto oscurantista para sumar diversidad de estados de ánimo a “Close”. También las líneas del bajo a cargo de Diego son contundentes en esta composición.Dejando de lado el sonido oscuro, pero ganando intensidad sonora, “Pyromaniac” se presenta con Bimba alcanzando ciertos registros vocales altos que llaman especialmente la atención. Llegamos a una canción que personalmente es de las que más me gustan de “Close”. “Now & here” es un tema que alterna una fuerte intensidad y sentido épico en el estribillo, con una sensualidad y misterio muy interesantes en las estrofas fuera del mismo. Quizás uno de los puntos más interesantes de comprobar cómo suena en los directos de The Cabriolets. De hecho, “Now & here” ha sido elegido como 2º single del álbum y ha contado con un curioso videoclip que alterna diversas técnicas de rodaje. “Tenderizer” podría ejemplarizar perfectamente esas nuevas influencias plasmadas en “Close” por parte de los miembros de The Cabriolets. Es un tema que puede evocarnos fácilmente a canciones de grupos de los 90 como Elástica por citar un ejemplo. Llegando al final del disco, nos encontramos con la canción que da título a la obra, la cual destaca por un brutal ritmo en buena parte de la misma, aunque en otras partes podría ser un perfecto compendio del nuevo estilo que la banda ha afrontado en su 2ª obra de estudio. Es apropiado que esta canción por tanto dé el título al lp, puesto que podría definir o resumir ella misma, a grandes trazos las marcas sonoras de la obra a la que concede el nombre. “Diamonds” está dispuesta en penúltimo lugar de la obra. Ha sido el acertado single de presentación del disco, ya que es una elegante composición, muy bien elaborada, con su correspondiente ritmo y melodía, pero sin caer en el terreno de lo evidente; como curiosidad, ahí quedan los aplausos o palmas al final del corte que se oyen. Y como mayor curiosidad, está el videoclip grabado para su promoción, filmado en blanco y negro, con gente que aparece con máscaras que representan el rostro animado de los miembros del grupo. El cierre llega de la mano de “Beauty in vogue”, un tema acústico e íntimo, ligero e inmediato, que nos reporta un curioso final de obra tras tanto ritmo indie. Es una composición exótica que se vale de instrumentos atípicos respecto a los que han copado la trama sonora de “Close” y que supone un epílogo único dentro de su naturaleza en este interesante trabajo de The Cabriolets.

En este segundo trabajo, The Cabriolets han cambiado de estilo, lo he dicho ya varias veces y es evidente si escuchamos algún tema de “Demo” como por ejemplo la deliciosa y bailable “Cadáver exquisito”. Aquí hay que apuntar otro punto de variación: todo “Close” está compuesto en inglés, no habiendo ni un solo tema en español. Lo de la variación tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Lo mejor sin duda estriba en el plano artístico y de la novedad. Una banda que ya desde sus primeros pasos se muestra inquieta y abierta a cambios importantes en el concepto de su música, siempre es de agradecer. Y más aún si el trabajo ofrecido es de una exigencia como la que The Cabriolets ofrecen en “Close”. El punto problemático está a la hora de crear una fiel legión de seguidores. Arriesgarse a no establecer un sonido o un estilo en los primeros discos, hace que la audiencia media no sepa muy bien por dónde van los tiros y sea más difícil fidelizarlos.

Con este cambio de estilo, en definitiva, y cerrando lo expuesto en el apartado anterior, es probable que The Cabriolets hayan aumentado su legión de seguidores, aunque la masa de los mismos no sea tan intensa o marcada por no haberse definido aún un estilo claro, cosa que quizás suceda en las siguientes entregas discográficas de la banda. De momento, este disco con esa a priori chocante portada con el cuadro de la cabeza de una oveja, es un trabajo enfocado al rock indie heredero del sonido de los 90. No obstante, quizás únicamente decir que el grupo ha dejado de lado la electrónica para adoptar el rock es sintetizar mucho, puesto que también el grupo ha ganado en contundencia y ha dejado de lado el carácter más pop y bailable que se mostraba en muchas piezas de su anterior entrega “Demo”.

Una cosa está clara con “Close”: la fuerte pegada y ritmo de sus canciones hacen que se convierta en un disco de mucho interés para su presentación en directo. De hecho, los componentes de la formación en varias entrevistas concedidas en los últimos meses a diversos medios, han puesto de manifiesto que ese es uno de los puntos fuertes del disco protagonista de esta semana, el directo que ofrece. Si The Cabriolets ya me supusieron una buena impresión la primera vez que les veía (a la par que les oía) en el Rock In Rio de 2008, sin lugar a dudas sus conciertos deben ser ahora al menos igual de interesantes. Fue una lástima que por coincidir en día y hora con la ceremonia de entrega de la V Edición de los Premios 20Blogs, no pudiera acudir al concierto que el grupo ofrecía en la sala El Sol el pasado 20 de octubre, al cual estaba acreditado.

The Cabriolets son un grupo interesante, que suena muy bien, y quizás una de las propuestas musicales más atractivas de los últimos tiempos (al menos a mi siempre me han parecido así). “Close” es un buen ejemplo como 2º trabajo discográfico y la aceptación que está recibiendo es buena, si tenemos en cuenta los tiempos que está atravesando la industria musical. Para mi gusto personal, es un disco muy agradable de escuchar, muy rítmico y consistente. Ahora llega el turno de defender “Close” sobre las tablas, pero ese es un terreno en el que Bimba y los suyos saben desenvolverse con solvencia, con lo que el éxito está asegurado, más allá de que el material discográfico sea igualmente muy válido. Desde “Discos, música y reflexiones” continuaremos siguiéndoles la pista, ya que siempre nos llamaron la atención The Cabriolets y su propuesta y ese hecho no ha cambiado con este giro de estilo sonoro.

Terminamos con lo referido a nuestro programa de radio. Esta semana tuvimos problemas con nuestro proveedor de internet y por tanto nuestro programa solamente sonó en la emisión en las ondas para todo aquel que resida en Alcalá de Henares y pueda sintonizar el 107.4 FM. Sin embargo, la emisión on-line, debido a los fallos comentados, no sonó. Con esto, el programa sobre el disco “Steve McQueen” de Prefab Sprout sonará este próximo miércoles, para que ustedes puedan escucharlo a través de nuestra web http://www.ruah.es/online.html. Esta tarde a las 19.00h lo que haremos será repetir el programa dedicado a Nik Kershaw. Aclarado este punto, les dejo con The Cabriolets y nos vemos en 7 días.
Leer más...