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domingo, 14 de noviembre de 2010

Concierto Dr. Sapo. Madrid (11-11-2010)

Antes de nada, explicar una pequeña cosa que afecta a la dinámica tradicional del blog. A partir de este momento, los artículos de conciertos serán publicados en días distintos al día en el que publique el artículo de revisión del disco protagonista de la semana, que como bien saben, y salvo contingencia de algún tipo, tradicionalmente es el sábado. Los artículos de crónicas de eventos son especiales, y como tales serán posteados en días distintos, para también en parte no saturarles en demasía, puesto que sé de la longitud de los artículos que publico; he llegado a la conclusión de que si a un post de revisión de disco normal le sumamos uno de un concierto, pueden terminar con la vista cansada frente a sus pantallas de ordenador. Aclarado esto, a lo que vamos.

Con el presente artículo, Dr. Sapo completa la “triple corona” de “Discos, música y reflexiones”: artículo de revisión de disco, programa de radio (incluyendo entrevista) y ahora crónica de concierto. Fue hace unos meses cuando les hablamos por 1ª vez del proyecto liderado por Miguel de Lucas. Este año 2010, como ya sabrán muchos de ustedes, ha visto la edición de su 3er. trabajo discográfico, “No Hay Fronteras”, y la extensa gira de presentación del mismo llegaba este pasado jueves 11 a la sala Galileo Galilei de Madrid.

Fuimos acreditados como medio para cubrir el evento y aquí les dejo la crónica de lo que nos ofrecieron Miguel y sus compañeros de Dr. Sapo. La hora fijada para el concierto eran las 21.30h, con actuación previa de teloneros, de los cuáles llegué a saber su nombre en el mismo concierto. La banda en cuestión era Ecco, y he de advertirles que resultaron de lo más interesantes y animados. Ahora les explicaré.La puntualidad se cumplió casi escrupulosamente, siguiendo el esquema de actividad que previamente me confirmó el propio Miguel de Lucas vía e-mail. Es decir, a las 21.30h en punto salían a escena los teloneros, el grupo Ecco. Quizás algunos dirán que veo todo con buenos, ojos, pero Ecco, así se llamaba la formación que nos ofreció el aperitivo o primer plato de la noche, fue un grupo que convencieron a la sala Galileo Galilei. Gran parte de la culpa la tuvo la energía a raudales que provenía de parte de su vocalista. Durante la media hora que estuvieron en escena, César Sánchez, así se llama el vocalista de Ecco, se comió completo las tablas de la sala Galileo, moviéndose sin parar, pero con cuidado de no pegarse un leñazo por culpa del cableado que minaba el escenario. Su lenguaje corporal incluyó poses dinámicas, movimientos rápidos y desafiantes y sobre todo destaca en su figura una voz potente y profunda, que en algunos momentos me evocaba al Bunbury que lideraba a los Héroes Del Silencio más gloriosos. En lo musical, Eco muestra una razonable intensidad musical, cercana quizás a los Sôber no tan metaleros, aunque también hubo lugar para piezas más amables en su sonido como una denominada “El escultor de agua” (o al menos así la recuerdo), que me agradó especialmente. César el vocalista, lejos del divismo, entre canción y canción se dirigió a la audiencia para introducir cada una de las canciones; esa cercanía siempre se agradece. Por sacar una pega, extramusical en este caso, quizás el hecho de que me pareciera entender en uno de los mensajes que César soltaba al público que sean simpatizantes del Real Madrid; a un atlético como yo (como ya saben ustedes) y más en la semana en la que se confirmó que seguimos con la racha de sequía ante nuestros vecinos, no me hizo mucha gracia; lo intuyo por el hecho de que al presentar a sus 4 compañeros en escena, al referirse al teclista Andrés dijo: “Más blanco que yo, y ya es decir, tiene todas las teclas blancas…”. Bueno, no se puede ser perfecto. Dejando estas pequeñas bromas de lado, decir que Ecco me divirtieron y me agradaron durante prácticamente toda su actuación. De todas sus canciones, menos quizás una, todas me mantuvieron muy atento a su ejecución en escena y su sonido y envoltura sonó muy agradable a mis oídos. Les garantizo que cuando el telonero no me agrade, lo diré abiertamente; no se piensen que uno regala los elogios por que sí. Arriba del presente párrafo, una imagen de Ecco en mitad de su actuación.Sobre las 22.20h, tras la notable actuación de Ecco, llegaba el turno de Miguel de Lucas, Kike Corman, Fernando Vasco y David a la batería, sustituyendo a Loren; Dr. Sapo con su formación actual, vamos. Tras afanarse el grupo mismo en colocar sus instrumentos, la máquina sonora comandada por Kike, Fernando y David comenzó a funcionar y Miguel haría acto de aparición montado en esa minibici tan graciosa, que a su vez es protagonista de la portada del último disco de la formación de nombre “No Hay Fronteras”, que ya revisamos en el blog y que tuvo su programa de radio en el que entrevistamos al propio Miguel. ¿Se han fijado en el floripondio que escudaba el mastil del micro de Miguel de Lucas en la foto que figura arriba de este párrafo?El comienzo fue semejante al del disco. Tras la intro sonora, hasta que Miguel empuñó su guitarra y se dispuso ante el micro, comenzaron los compases de la canción que da título al 3er. disco “No hay fronteras”. Miguel es un tío muy salao, se lo digo yo que le conozco en persona, y ese carisma con mezcla de cierta macarrería simpática estuvo patente en cada una de las interacciones que tuvo con el público entre canción y canción. Pudo permitirse incluso llamar la atención, cual profesor de instituto o primaria, al público del fondo de la sala que estaban rajando cuando él nos estaba contando alguna historia. La actitud de Miguel provocó que el concierto se caracterizara por una magnífica comunión entre audiencia y grupo, ayudando a darle un toque cálido y cercano al show, cosa que ya de por sí es fácil de conseguir en un recinto como la sala Galileo Galilei. A continuación, Kike Corman al bajo.Durante la hora y media que Dr. Sapo estuvo tocando, dispusieron un repertorio sin fisuras, en el que incluyeron todos y cada uno de los temas de sus 3 discos que más agradan a sus seguidores. No faltaron “Al tran tran” o “Territorio apache”, cuya interpretación de la última citada se la marcó en solitario Miguel de Lucas, mientras que Fernando Vasco se marcaba una coreografía flamenca o un baile de sevillanas al margen derecho de Miguel; debajo de estas líneas pueden ver una imagen que representa ese momento. Fernando Vasco, por cierto, se ha dejado crecer el pelo de forma considerable respecto a las fotos promocionales de hace unos meses y nos llamó la atención el fuerte parecido físico que mostraba con el mítico Frank Zappa, al menos en la portada de su disco “Does Humor Belong In Music?”. Al menos así me lo indicó mi amigo acompañante de la noche y parte de razón tenía. Fernando hizo las veces de “segundo de a bordo” de la velada, también marcándose alguna intervención graciosa al micro mientras que Miguel nos contaba algo a los asistentes entre canción y canción, como cuando puntualizó que “como nos gusta hablar de follar” en lugar de follar a secas como afirmaba el propio Miguel. Kike Corman por su lado estuvo en un plano más reservado, centrado en su bajo y David a la batería tampoco se afanó en quitar protagonista a Miguel y Fernando que se erigieron en los principales animadores de la noche. También cayeron piezas como “Perdí las alas”, que fue muy celebrada por la sala. En el apartado de los ya clásicos del repertorio del grupo, agradó especialmente “Luna de menta”, que se dispuso en la parte inicial del show y que precisamente es protagonista de un anuncio o cuña de RUAH del programa “Que Te Den Por El Fútbol”. Esta canción fue uno de los momentos mejor recibidos en la sala y en la que la gente se mostró más animada. Se sumó el hecho de ser un tema muy rítmico y bueno y por otro lado el situarse en la parte inicial del show, cuando la audiencia está más calentita y nerviosa.Dr. Sapo alterna emotividad con marcha y buen rollo. En el primer sector de canciones hubo sitio para “Mundo mágico” o “Bajo el sol”. Faltó por ejemplo “Uno y dos son tres”, que en su día Miguel se marcó en acústico en nuestros estudios de Radio Universitaria de Alcalá de Henares. A lo largo de la gira de Dr. Sapo, y como explicó el propio Miguel de Lucas entre canción y canción en algún momento, hay sitio para shows acústicos en el que él solito se enfrenta al público. Quizás ahí es donde hay cabida para este tema y por ello el concierto de la sala Galileo Galilei, quizás uno de los puntos clave de la gira, se concibió como un concierto dinámico, ágil y acelerado. Abajo vemos a David en su batería.Uno de los momentos más importantes de la noche vino cuando llegando al final del concierto, (bueno, finalmente resultó ser el final verdadero y definitivo, ahora les explicaré) Dani de Despistaos hizo acto de aparición, de forma arrolladora, por cierto, para cantar a dúo con Miguel el tema en el que ya colaboró hace tiempo “Por ser el primero”. Dani barrió el escenario durante los minutos que estuvo sobre el mismo y mostró una intensidad y entrega apabullante. Brutal. Estupendo final de concierto, de no ser porque en principio ahí no terminaba el show, sino la parte central o troncal del mismo. Quedaban los bises (3 en concreto), que se quedaron inéditos por asuntos burocráticos o contractuales del mundo nocturno y de las salas de concierto. Vaya tela…Poco antes de que se interpretara “Por ser el primero” y aprovechando el impass para presentar a los componentes de Dr. Sapo, el grupo regaló al público varias camisetas promocionales de la banda y el disco, de distintos colores. Yo cogí una, con tan mala suerte que era una talla “M”, que regalaré a alguien que le valga. Hablando de camisetas, y siguiendo con ese punto humorístico que tiene Miguel, hay que comentar la camiseta negra con la que Miguel salió a escena, en la que rezaba el lema “Rana tu padre”. Con un par, ¡claro que sí! Respondiendo a la pregunta que Zappa lanzaba en su día y que antes he mencionado con eso del parecido razonable entre el guitarrista de Dr. Sapo Fernando Vasco y el propio Zappa, sí, el humor tiene cabida en la música (y si no que se lo pregunten a Nacho Cano y aquel disco que lanzó en su día de título “Amor Humor”; otro con un par).El repertorio superó finalmente de sobra la quincena de canciones y también desfilaron por el set list personajes ya clásicos del repertorio de Dr. Sapo como Rogelio el caracol, Pepito o Tarzán y sus problemas en la ciudad. La controvertida “Zurraspas”, llegó de la mano de una introducción vocal demasiado gráfica por parte de Miguel, que de no ser porque llevaba el estómago vacío, me hubiera revuelto las tripas. “Decir te quiero” también apareció finalmente por la parte final del concierto, para conceder otro gran momento de la noche.Solamente eché de menos a “Un erizo como yo”, aunque ésta estaba programada en el bis previsto y “El árbol del amor”. No obstante, lo que se pudo escuchar a lo largo de la hora y veinte minutos que duró el concierto, fue altamente satisfactorio, y Dr. Sapo no escatimó a la hora de poner todas sus cartas sobre la mesa. Explicaré lo del bis. Al estar en primerísima fila, pude ver el set list y comprobar que había 3 temas de propina (“Si mi sol”, “Sam” y “Un erizo como yo”). Sin embargo, cuando se terminó el dueto con Dani de Despitaos, vi que algo no iba bien. Parece ser que desconectaron el micro y la corriente del escenario y se encendieron las luces de la sala, invitando al personal a abandonar el recinto. Miguel no lo tomó bien, terminando en calzoncillos en el escenario en señal de protesta ante la negativa por parte del gerente de la sala a dejarle al menos interpretar un tema más, cosa que a su vez el público pedía insistentemente. No hubo forma y ahí se acabó el show, o bueno, realmente tras interpretar “Camisetas”. Si no se creen lo de la intensidad con la que salió a escena Dani de Despistaos, les dejo como prueba la siguiente fotografía.Tras la actuación, hablé escuetamente con Miguel, al cuál saludé y agradecí la acreditación para nuestro blog y programa de radio para el concierto. Pude preguntarle rápidamente por la gira y por el incidente de los bises. Por lo visto el motivo del jaleo final es que contratas un tiempo de actuación, hasta una hora determinada y de ahí no te puedes pasar. Evidentemente Miguel me dijo que se fue algo mosqueado por ni siquiera dejarle tocar uno de los 3 temas de los bises que habían pensado incluir. Sobre la gira, me confirmó que su concierto favorito fue uno en Oviedo, curiosamente ante solamente 12 personas. En ese apartado me explicó que muchas veces más que de la cantidad de gente que acude, depende de la actitud de los mismos. Razón no le falta: más vale una sala a medio llenar y que esté animada y metida en el concierto, que un recinto a tope lleno de zombies inertes que ni sienten ni padecen ante tu música. No pude hablar más, ya que Miguel salió al centro de la sala y las numerosas seguidoras y amigos personales de Miguel de Lucas le solicitaban una y otra vez, ante lo que me pidió comprensión. Viendo lógico la situación y teniendo en cuenta que había que regresar a casa para madrugar el viernes, consideré lo más adecuado dejar a Miguel con sus fans, liberándole de tener que prestarme atención.Gran concierto de Dr. Sapo, únicamente empañado por el asunto del “no bis” que acabo de comentarles. Merece la pena asistir a un concierto de esta banda de Guadalajara por varios motivos, pero principalmente porque vas a pasar un buen rato en compañía de sus animadas y simpáticas canciones y el buen rollito que desprenden. Deseamos mucho éxito a Dr. Sapo en lo que les queda de gira de presentación y en proyectos futuros. Como siempre, espero que les haya gustado el post de este evento; éstos, son unos artículos que en toda ocasión considero muy especiales.
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sábado, 13 de noviembre de 2010

Arcade Fire - The Suburbs (2010)

Tenía pensado ya desde hace mucho mucho tiempo hablarles de esta banda canadiense, que no son un estilo de banda pop/rock tradicional al uso, debido a la cantidad y tipología de instrumentos que utilizan y también al carácter de sus canciones. Arcade Fire son una rara ave dentro del panorama musical internacional, que sin traicionar sus principios, han conseguido crear una interesante legión de seguidores a lo largo del mundo, que entre otras cosas les permite atreverse con el Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid, como recinto para su fecha en la capital dentro de su gira el próximo 20 de noviembre.

Debido a la cercanía de ese concierto, llevo varias semanas metiéndome en el universo de Arcade Fire, recuperando sus 2 primeros discos e interiorizando el nuevo trabajo de título “The Suburbs”. Aunque en su día, cuando comencé a discurrir de qué forma aparecerían Arcade Fire en el blog, apostaba por hablar de su disco de debut, el aplaudido “Funeral” de 2004, a última hora he decidido apostar nuevamente por la actualidad y presentarles lo que ha sido su nueva entrega editada el pasado mes de agosto.

Poniéndonos en antecedentes, hay que decir que Arcade Fire comenzaron su andadura a comienzos de década y que la banda está comandada principalmente por la pareja compuesta por los músicos y cantantes Win Butler y Régine Chassagne, que a la sazón son pareja sentimental. El grupo se compone de muchos más componentes, superando la media docena de miembros oficiales; éste es otro aspecto poco común en las bandas pop. De esta forma, el grupo en escena se puede asemejar a unos Talking Heads de la gira del disco “Speaking In Tongues”, y ya de paso señalamos que el vínculo con la banda liderada por David Byrne en su día es mayor al haber dispuesto alguna vez de la colaboración de dicha eminencia del mundo musical.

“Funeral” fue un disco que buscó revolucionar el mundo de la música. Y en gran parte lo consiguió, ya que mezclaba elementos clásicos y otros poco comunes en el rock y pop, como la introducción de violines o incluso acordeones. Este trabajo está considerado como una de las mejores obras de la primera década de siglo y milenio e hizo que músicos como el líder de Coldplay Chris Martin bebiera los vientos por ellos (en teoría gracias a Julián Ruiz, que fue quien se los descubrió).

Pasarían 3 años hasta que “Neon Bible” hiciera acto de presencia. Es un buen trabajo, de corte menos épico en general que el que tiene “Funeral”, pero con auténticos himnos como la canción que lo titula, “No cars go”, “Keep the car running” (supongo que en homenaje a Luís Moya y Carlos Sainz) e “Intervention”, siendo esta última la que más nos podría recordar al primer disco de la banda. No es que ni “Funeral” ni “Neon Bible” sea ninguno de los 2 ejemplos de inmediatez musical, pero “Neon Bible” es más agreste a la hora de acceder al mismo; al menos “Funeral”, por la contundencia y la fuerte carga emocional de sus composiciones, llamaba más la atención de primeras escuchas. En todo caso, “Neon Bible” a la larga también termina por agradar. Ya al menos aquí vemos un enfoque distinto en sus 2 primeras obras.

También he de reconocer que “Neon Bible” es un disco que en su día conseguí, pero que quizás debido a su menor inmediatez escuché unas 3 veces, dejándolo en barbecho hasta el día de hoy. Es el disco que tengo menos asimilado y fundamento la idea de darle tiempo y escuchas en el hecho de que a día de hoy voy encontrándole cada día más bondades. Arcade Fire vinieron en su día a tocar al Summercase, extinto festival, y se olvidaron de concierto de gira al uso, al margen de festivales en la capital. De hecho, hará cosa de año y medio, con ciertos buenos amigos que conocí en el concierto de Franz Ferdinand, hablábamos y suspirábamos por un concierto propio de los canadienses en los momentos previos de ver a Kapranos y compañía. En una semana llegará la anhelada hora.

Y tras esta intro, para presentarles someramente a la banda por si no la conocían, pasemos a “The Suburbs”, 3ª obra de estos muchachos. De primeras, lo que hice fue ver el listado de canciones y ya ahí pude sacar ciertas conclusiones antes incluso de escucharlo. La 1ª, sabiendo del carácter poco inmediato del grupo, fue que tras comprobar que se incluían ni más ni menos que 16 canciones, fue darme cierto respeto a la hora de imaginarme una escucha ciertamente densa. La 2ª fue que al ver el título de ciertas canciones, con un diferencial entre las mismas entre paréntesis y con un cuerpo troncal en la misma, atisbé un acercamiento a Funeral, en el cual se incluían 4 canciones con la palabra “Neighborhood” en el título. Aquí nos encontramos 2 “Half light” y 2 “Sprawl” que ahora pasaremos a ver.

El disco comienza con la canción que le otorga el nombre. “The suburbs” tendrá su 2ª parte, al igual que los otros temas ya comentados, justo al final de la obra. Arcade Fire nos reciben en su 3ª entrega con un pop suave, con unas marcadas notas de piano de sonido amable y alegre. En definitiva no deja de ser un pop de carácter clásico, que además nos muestra al Win Butler de siempre al micro, aunque en sus tonos de mayor falsete no sé por qué me recuerda en algún momento a Damon Albarn de Blur. Un comienzo calmado, que nos da paso a un trueno de canción en la forma de la más oscura y a la par vibrante “Ready to start”. Esta canción ha sido el single de adelanto y ha permitido al grupo aparecer con mucha frecuencia por ejemplo en el canal de tv Kiss Tv, con la difusión del videoclip mil y una veces. Ese clip muestra el potente, frenético y furioso directo del grupo, en el que se ven los primeros planos de las caras de los componentes en estado de trance y totalmente entregados sobre las tablas. También se ven ciertos amagos de Win de cargarse su guitarra, al estilo de lo que hizo en un video de “Intervention”. La canción muestra un potente muro de sonido, quizás no tan rotundo como la vigorosa “Neighborhood #3 (power out)” de su disco de debut, pero en todo caso es un tema que funciona y a buen seguro pondrá el Palacio de los Deportes patas arriba cuando suene el 20 de noviembre. No obstante, el disco va a discurrir más bien por sonidos más calmados, con distintos estados de ánimo (eso sí), y la intensidad, o mejor dicho, la celeridad y el vértigo no va a ser la tónica habitual en sus 16 cortes. De hecho, “Modern man”, con un sonido algo cercano a New Order y al bajo de Peter Hook, se abre camino en una senda sonora decadente y relajada, que con el paso de las escuchas se convierte en un oasis de calma siempre bien recibido. El manierismo en las formas no se pierde en la obra, al menos en la 4ª y 5ª canción. “Rococo” muestra un claro uso de las secciones de cuerda que tan famosos han hecho a estos chicos de Canadá, aunque quizás este tema adolezca en el aspecto de que se pasa de metraje y repetición vocal. El sonido de su melodía es ciertamente hipnótico y debe ser toda una experiencia escucharla con alguna sustancia añadida a su lado emocional. Una de las joyas de la obra, al menos desde mi punto de vista, llega en el 5º lugar con la increíble “Empty room”. Es otro de los ejemplos de ritmo y aceleración de la obra, en este caso de la mano de los violines. Además supone la carta de presentación vocal de Regine Chassagne. Es una canción de un tremendo brío y energía, y en todo caso una de las mejores piezas de “The Suburbs”. Win regresa a las tareas vocales tras este puntazo a cargo de su mujer, en “City with no children”, la cual cuenta con una estructura de guitarra eléctrica bastante aguerrida, dentro de una cadencia más relajada. Un tema medio de pop, en el que Régine escuda en los coros a Win de forma correcta. Llegamos a los “Half lights” y la 1ª parte de la mano de la voz de la señora Chassagne nos puede recordar vagamente a la acongojante canción de cierre de “Funeral”, aquella gloriosa e intensa “In the backseat”. No se alcanza un regusto tan trágico como en aquella y Win no deja sola a Régine en las tareas de voz. No obstante, se destila una melancolía muy interesante en su melodía, centrado ello principalmente en los sonidos de las secciones de cuerda. Precioso momento del disco. La 2ª parte de “Half light”, con el añadido de título “(no celebration)”, gana en ritmo, pero sin perder en lo que a envoltura emocional se refiere.En una obra extensa se puede llegar a algún momento de dispersión o pérdida de la atención, y estimo que en esta parte central es donde se acumulan quizás los temas más prescindibles de la obra. “Suburban war” y “Month of may” quizás no sean dentro de “The Suburbs” sus momentos más válidos, ya que no aportan gran cosa al sonido de la obra; sin sonar mal, son de las canciones que más difícil cuesta recordar durante las primeras escuchas y etapas de asimilación de la obra. Puede que dentro de “Suburban war” resulte algo curioso la subida de intensidad melódica de la parte final. “Month of may” tiene su gracia en su alto ritmo, pero aquí Arcade Fire pierden sus marcas instrumentales, sonando como cualquier banda indie de vecino. Eso sí, a buen seguro si suena en el Palacio de los Deportes, creo que montará un buen revuelo por su vértigo y velocidad. Sin embargo, tras estos 2 momentos medianos llegamos a “Wasted hours”, que se perfila como el corte de mayor quietud (algo parecido a lo que sucedió en su día con la canción “Neon bible”) y nos regala unos minutos ciertamente placenteros. “Deep blue” continúa la senda que ha dejado “Wasted hours”, al menos en su comienzo, remarcando ciertos coros que se marca Win. No obstante, “Deep blue” más bien palidece frente al gran temazo que llegará para sucederla en el orden, que no es otra que la soberbia “We used to wait”. El halo de intensidad y carga emocional de Arcade vuelve por sus fueros gracias a esta estupenda composición que nos enfrenta a la parte final que nos presentará otra agradabilísima sorpresa. El comienzo con la inquietante melodía de piano y los acordes perdidos de guitarras en la parte trasera de la producción nos preparan para el sencillo pero emocionante estribillo, que es donde se congrega la gran fuerza de esta composición. Como preludio, y afrontando ahora a los “Sprawls”, la primera parte “(flatland)” nos prepara para esa estupenda composición que será la 2ª parte de sobrenombre “(mountains beyond mountains)”. Es de los temas de factura más triste y sombría del disco. Sin embargo, en la 2ª parte, Régine Chassagne se vuelve a adueñar vocalmente hablando de otro bombazo dentro de la discografía de la banda. En esta pieza “Sprawl II (mountains beyond mountains)”, Arcade Fire saben fusionar de forma magnífica todos los componentes o marcas sonoras de su trayectoria con la electrónica e incluso con el techno pop. Es una pista tremendamente pegadiza y dependiendo de si en el futuro sea editada como single o no, se puede perfilar como una de las grandes joyas ocultas de Arcade Fire. En caso de ser elegida como sencillo, lo que se hará básicamente será justicia con la misma. El tono tan hedonista a ratos de la voz de Régine, ayuda a crear una sensación muy curiosa junto a las melodías de teclados y sintetizadores que incluye. Se llega al final del disco con el “(continued)” de “The suburbs”. Un fade out del tema de apertura, con Win y Régine decayendo vocalmente de la mano y perdiéndose en el horizonte auditivo de nuestro equipo hi-fi, nuestro mp3/mp4 o los altavoces de nuestro ordenador.

“The Suburbs” es un excelente 3er. trabajo por parte de Arcade Fire. Además, en estos tiempos que corren el 3er. disco es crucial de cara a definir un grupo. Muchos grupos que muestran buenas maneras en el 1er. y 2º disco, se terminan por romper o comienzan su trayectoria descendente a partir de su 3ª obra. Sin embargo, el hecho de que Arcade Fire, aunque “Funeral” esté muy reputado, hayan ido en camino ascendente en tanto a popularidad desde sus inicios, han propiciado que con “The Suburbs” hayan subido cualitativa y cuantitativamente. Lo ya comentado de la difusión del clip de “Ready to” start y el hecho de su concierto a bombo y platillo en el Palacio de los Deportes son una muestra de ese auge de la banda.

Y lo bueno de todo esto es que el grupo no ha fundamentado ese aumento de la popularidad en vender su alma al diablo y facturar un disco facilón. Es cierto que el manierismo y aspecto barroco de sus composiciones de su obra de debut está a un nivel distinto al de la mayoría de composiciones de “The Suburbs”, pero sin embargo esa esencia no se pierde y lo podemos comprobar en piezas como “Rococo” o “Empty room”. La dosis justa de accesibilidad en temas como “Ready to start” han jugado el papel, pero sin renunciar ni a un ápice de calidad. Parece además que dicho título “Preparados para empezar”, muestra de forma subliminal una declaración de intenciones para que Arcade Fire atente a los primeros puestos del panorama musical mundial.

Lo malo de “The Suburbs” es que quizás se haga algo extenso y evidentemente en un disco que tiene ni más ni menos que 16 temas, es complicado que no se cuele algún tema más flojo, como ya hemos comentado. No obstante, esos temas más débiles tampoco es que suenen mal, simplemente están alejados de los momentos más excelsos de la obra.

Se emplea un buen rato en escuchar al completo el disco de esta semana. Pero hay que decir que al llegar al fin de la audición, te queda un claro regusto de que lo que has estado escuchando no es para nada baladí. Este álbum de pantanosa portada, con un coche visto desde atrás en un paisaje verdoso, es la verdadera carta de presentación de Arcade Fire al primer nivel o primera fila del panorama musical internacional tras 2 trabajos de una calidad brutal y que poco a poco han ido llegando a los oídos de toda la gente. Ahora solamente falta comprobar su directo. En unos días les hablaré de ello, de momento quedarse con la última obra de estudio de Arcade Fire es una buena elección para gastar una horita aproximadamente de este fin de semana que tienen por delante.
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sábado, 6 de noviembre de 2010

Interpol - Interpol (2010)

Creo que no he leído hasta la fecha una sola crítica que ensalce, y casi ninguna benévola o salvatoria hacia el último trabajo de Paul Banks y sus compañeros de Interpol. Y en parte, como se suele decir, cuando el río suena agua lleva; es decir, que quizás nos encontremos ante una floja entrega, esta última de nombre igual que el del grupo “Interpol”, por parte de esta banda neoyorkina liderada por un británico, sin estar hablando en este caso de Talking Heads, evidentemente.

No voy a ir a contrapelo asegurando o defendiendo que estamos ante el mejor álbum que han grabado Interpol hasta la fecha, pero sí que seré de aquellos que le concede una cortesía al menos temporal a la obra. Me refiero a que quizás con el paso del tiempo y el macerado suficiente de los temas en la retina puede que hagan que en el futuro veamos al disco de nombre homónimo de la banda con mejores ojos. Y, ¿en qué baso esta suposición? Pues en el simple hecho, siempre personal, de que tras 2 años y medio en las barricas tras la última escucha que le concedí, al recuperar “Our Love To Admire” con motivo de refrescar su contenido de cara al próximo concierto del día 13 al que asistiré, me ha parecido de una calidad mucho mayor a la que en su día me reportó cuando salió hace 3 años.

Algo parecido me sucedió con “Antics”. Un lp que a día de hoy y escucha tras escucha me da la impresión de que cada vez se acerca o tiende más, pero sin llegar a cortarse con el eje de coordenadas, al nivel de exigencia que desprende el fabuloso debut de 2002 “Turn On The Bright Lights”. Ahora iré comentando las canciones una a una y en el final del artículo plantearé las conclusiones y reflexiones sobre el posible devenir futuro de Interpol. Analicemos someramente lo que ha experimentado la banda desde su última edición discográfica y gira promocional hasta la fecha.

Terminada la promoción de “Our Love To Admire”, comenzaron a surgir rumores sobre un posible escarceo musical en solitario del cantante y líder de la banda Paul Banks. Un hecho que se confirmaría en efecto en el pasado 2009 con el disco “Julian Plenti… Is Skyscraper”, del artista Julian Plenti, que no es otro que el propio Paul Banks con un sobrenombre artístico para su carrera en solitario. El disco seguía en parte la tradición de Interpol, pero con una carga musical menos intensa y un sonido a ratos más amable y de menor penumbra que algunas composiciones atormentadas de Interpol. Se trata de un disco aceptable, pero sin alardes, que supongo que le reportaría personalmente a Banks aire fresco.

En lo que al grupo en sí se refiere, el proceso de grabación del nuevo disco se ha cobrado desgraciadamente una víctima dentro de la formación origen de Interpol. El carismático bajista Carlos Dengler ha terminado abandonando el redil una vez que casi se había finalizado el proceso de grabación. Los motivos reales los desconozco. El hecho es que es una pena que un miembro que marcaba tanto estilo dentro del grupo, con sus poses glamourosas y estáticas en el directo, y siendo un bajista perfecto para crear ese universo y atmósfera musical tan particular de Interpol, haya dejado la banda. Además, recuerdo que de aquel concierto accidentado personalmente de noviembre de 2007, por el asunto ya conocido de los gorilas de seguridad, me llevé la púa de Dengler al vuelo. Esto, de forma un poco estúpida, hace que tuviera más empatía ante este llamativo miembro del cuarteto que formaba Interpol

El comienzo del disco no se puede decir que sea desacertado. “Success” se presenta con una melodía de lo más interesante y llamativa de la mano principalmente de la guitarra eléctrica. Además, Banks se muestra con arrojo y fuerza en el micrófono, lo cual suma también a dar forma a una brutal composición de apertura. Quizás me sobran los coros que secundan a Paul Banks en los estribillos, pero en general es una estupenda composición, que puede estar a la altura de los siempre llamativos inicios de álbum que ha dispuesto Interpol en su trayectoria. En lo que a la letra se refiere, nos puede dar que pensar el pasaje “He triunfado, no competiré mucho más. No creo que esté destinado a mostrarte nada. Tengo 2 secretos, pero solamente te he contado uno”; ¿puede ser que de esta forma se pueda intuir el próximo fin de la banda como tal? Esta especie de mensaje, sumado al abandono de Dengler, nos puede inclinar a pensar en ese sentido, ¿no creen? “Memory serves” quizás es un tema con poca gracia. Ofrece un ritmo más lento a la par que sombrío y el estribillo no es que tenga mucho gancho. Quizás el mayor interés es el lúgubre sonido de las cuerdas de guitarra distorsionada que suenan en la parte final del entramado sonoro. En el 3er. lugar del listado, nos encontramos a “Summer well”, cuyo primer medio minuto, con esa misteriosa línea de bajo y la estructura básica de la pieza, nos hace imaginarnos que nos encontramos ante algo novedoso. A la postre, la canción evoluciona a lo que podría denominarse un medio tiempo del registro personal de Interpol, que sin sonar mal, no nos muestra nada especial. El riesgo o novedad viene a continuación, por si tras “Success” la 2ª y 3ª canción no nos han complacido lo suficiente. Y es que “Lights” ha sido el controvertido single de adelanto. Un tema muy poco inmediato y que debido a ello gana mucho tras varias escuchas. Se muestra lento, conformando quizás el single menos frenético de Interpol de su trayectoria y de los más oscuros en sus formas. De igual forma, dispuso de un clip promocional de lo más curioso, y tenso. “Lights” es una pista sombría, pero que en su parte final logra alcanzar una intensidad bastante interesante y que igualmente a lo largo de toda su duración tiene una solemnidad y tensión muy importante. En la parte central del disco Interpol se disponen seguidos los 2 primeros singles. También coincido con la mayoría de los críticos y fans en destacar a “Barricade” como una de las canciones a tener en cuenta de este lp. Los latigazos de guitarra eléctrica tan característicos de Interpol en auténticos clásicos de su historia como “Obstacle 1” o “Evil”, evolucionan a unos acordes saltarines de lo más interesantes, sumados a unas notas de bajo muy marcadas. Banks no escatima en energía a la hora de cantar. Lo que sí que descuadra es el campestre y soleado videoclip promocional, el cual en lo que a la disposición del grupo se refiere, me recuerda algo a “Wrapped around your finger” de The Police, por eso de estar cada uno en su zona, alejado del resto, concentrado en tocar su instrumento.“Always malaise (the man I am)” continúa, para mi gusto, en la buena senda mostrada tras los 2 singles. Se trata de una canción misteriosa, oscura, decadente y con unos interesantes cambios de ritmo cuando Paul afronta la parte lírica que dice “actuaré de una determinada manera, controlaré lo que pueda, este es el hombre que soy…”. Quizás estemos ante una de las composiciones más llamativas en tanto a lo que la forma se refiere del lp. Puede que sea una de los pasajes favoritos de los aficionados de toda la vida a esta banda. “Safe without” palidece nuevamente, y más tras 3 de las mejores canciones del disco “Interpol”. Se pasa de repetitiva en el estribillo y también en la estructura musical, con ese bucle de guitarra que sube y baja tan solo una nota del pentagrama. Busca el hipnotismo, pero creo que falla, ya que se trata de una composición de sonido o textura bastante inofensiva, lejos del cierto oscurantismo que puede llegar a destilar la banda, o que al menos nos ha mostrado a lo largo de estos años. “Try it on” se presenta con una melodía de piano y un sonido cuanto menos llamativo. Destaca el compás marcado por Sam Fogarino desde su batería. En esta ocasión, buscando el carácter hipnótico con la repetición de estructuras melódicas muy sencillas, el grupo consigue acertar, ya que nos presentan una composición novedosa y no un registro a medio gas dentro de su estilo. Es una preciosidad de canción, quizás una de las joyas ocultas de la obra, a no ser que se edite como single tardío, que versa sobre el fin del amor y la lucha por intentar que no se marche. El estribillo nos muestra a un Paul Banks desesperado y bastante emotivo a ratos. A través de unas leves programaciones o arreglos electrónicos, está unida umbilicalmente a la penúltima canción del álbum. “All of the ways” muestra una pieza lúgubre, quizás algo cercana a la acertada “Lighthouse” que ponía fin a “Our Love To Admire”, debido a la quietud que muestra. Su base sonora, aunque cede el protagonismo de la composición a la voz de Paul Banks, se muestra imperturbable y compacta, escudando el discurso del vocalista. Se trata de otra pieza en la que el protagonista de la letra se enfrenta a la pérdida del amor y pregunta a su amada si el otro que le ha sustituido es mejor que él. Aceptable pieza esta “All of the ways” para llegar al final de la obra, que quizás se pasa algo nuevamente de repeticiones de letra en la parte final; aún así, es bastante potable. “The undoing”, a pesar de no sonar mal del todo, si la comparamos con los otros 3 finales de obra de Interpol, languidece notablemente. No llega ni en broma a la altura de “Leif Erikson”, ni de “A time to be so small”, ni de “Lighthouse”. En lo musical se vale de los teclados para darle una mayor envoltura época y afronta un tono melancólico y derrotista por parte de Banks, apoyado ineludiblemente en su letra.

Y esto es el último disco que Interpol nos ha ofrecido este año 2010. Es un disco pasable, pero sin lugar a dudas inferior a lo que estos muchachos de Nueva York nos han entregado en lo que llevan en esto de la música. Si fuera un disco de debut, estaríamos hablando de otra cosa, pero Interpol está ya en su 4 disco y cercanos a cumplir la década de existencia, desde su debut en 2002. Estamos en condiciones de exigirles un poquito más.

No obstante, es un disco que nos presenta 5 canciones bastante agradables como “Success”, “Barricade”, “Lights”, “Always malaise (the man I am)” y “Try it on”. El resto de composiciones, no es que sean malas, pero quizás son algo tediosas y están exentas del gancho personal de Interpol. No atinan correctamente en dar con esa envoltura oscurantista y decadente, más que gótica o siniestra, o de moverse en el sector más movido y guitarrero del grupo.

Esta obra en general, y la ya mencionada letra del tema de apertura “Success”, hacen que me pregunte por el futuro de Interpol. El hecho de que una formación compacta durante 8 años se empiece a desmembrar, no deja de ser otra luz de alarma. La marcha de Dengler y el debut en solitario de Paul, sumado a la poca consistencia de este 4º lp y ese mensaje en la letra de “Success”, me inclinan a pensar que le queda poco tiempo a Interpol como grupo. Espero equivocarme y que en lo que sería su 5º disco de estudio, el grupo vuelva a regalarnos un álbum al nivel tan satisfactorio que otorgan sus 3 primeros trabajos.

Veremos qué es lo que sucede en el futuro. De momento, justo dentro de 7 días tendré la oportunidad de volver a verles en directo, tras aquel concierto de tan ingrato recuerdo para mí, debido a la actitud de los empleados de seguridad de La Riviera. Confío en que al celebrarse en un recinto más amplio como es el Palacio Vistalegre, no se repitan esos incidentes. Para ello, igualmente me conformaré con una octava o décima fila y ladeada hacia uno de los extremos del escenario, para evitar ser el foco de las iras de los gorilas de turno.

Ya les contaré cuando les deje por aquí la crónica. De momento, métanse a escuchar este disco y pregúntense si ustedes también son de los que como yo y la mayoría de fans y críticos hemos recibido este disco de Interpol, de interesante portada oscura y con influencias cubistas, con algo de frío. De igual forma, tampoco soy de los que lo han criticado más ferozmente, como han podido leer. Opino que es un disco aceptable sin más, con algunos buenos instantes, pero para nada creo que sea tan fallido como han afirmado algunos. No obstante, y volviendo a algo que apunté al comienzo del post, al 4º trabajo de larga duración de Interpol habrá que concederle una cortesía sonora temporal. Quizás esas canciones que a día de hoy no nos llaman la atención, pueden que mejoren la percepción actual que tenemos de ellas, quedando en la retina durante un tiempo y recuperándolas en su justo momento. Interpol, o mejor dicho, los 3 discos anteriores de Interpol, son como el buen vino: mejoran con el tiempo. Veremos si el 4º a la larga sigue la tradición.

Por cierto, que ya casi se me olvidaba comentarles la actualidad de nuestro programa de radio: esta tarde a las 19.00h no se pierdan nuestro espacio, que al igual que el pasado miércoles estará dedicado a Supertramp y su trabajo “Even In The Quietest Moments…”. Este próximo miércoles 10 de noviembre a las 23.00h en http://www.ruah.es/online.html les llegará el turno a Talking Heads y a su disco revisado recientemente en el blog “Little Creatures”. Confío en verles ahí.
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sábado, 30 de octubre de 2010

Concierto Casiotone For The Painfully Alone. Madrid (23-10-2010)

Hacía mucho tiempo que esperaba poder ver al genial Owen Ashworth al frente de su proyecto Casiotone For The Painfully Alone en vivo. Ya en la revisión de su imprescindible obra “Etiquette” de 2006 les comenté parte de mi interacción personal con Owen y su proyecto. Para no repetirme, que no es el objetivo de este artículo, les resumo que justo 2 semanas antes de descubrir a Casiotone For The Painfully Alone, allá por noviembre de 2006, Owen Ashworth había realizado un concierto en la Sala Galileo o Sala Neu!

Han tenido que pasar 4 años para que la alegría y tristeza se fusionen en un mismo hecho. Si hace unas semanas les hablaba del cierto tono amargo supuesto que me suponía quizás el concierto de Supertramp, en lo referido a que quizás fuera la última vez que les viera en activo (cosa que no se sabe y que solamente es una suposición o conjetura, debido a la edad de Davies, Helliwell y cia.), aquí sí que tenía ya la certeza de que era “el último tren” al que me podía subir para ver a Casiotone For The Painfully Alone en directo. Owen anunció unos meses atrás que justo al cumplirse 13 años de su proyecto musical (el 5 de diciembre de 2010), daría por finiquitado su periodo de actividad, centrándose en nuevos proyectos musicales.

Todo invitaba a ello, añadido al hecho de ser la última gira de Owen como Casiotone For The Painfully Alone: concierto celebrado en sábado y precio amigo de las entradas, tan solo 16 euros. Tan pronto me enteré, gracias al portal de post de blogs de Paperblog, en el que “Discos, música y reflexiones” colabora, no tardé mucho en hacerme con mi ticket. Llegó el día del concierto, casi de puntillas y con poco tiempo para asimilar y terminar de interiorizar los 2 primeros discos de Owen y su última entrega, que eran los trabajos que menos asimilados tenía de Casiotone For The Painfully Alone. Con “Twinkle Echo” y “Etiquette” no había problema. El motivo de no disponer de tiempo, estribó en que se cruzaron por delante los conciertos de Brandon Flowers y Loquillo, y también a posteriori llegarán Interpol y Arcade Fire, con sus consecuentes recuperaciones de sus discografías, y uno no da para más. Llegué puntualmente a la sala Moby Dick a las 21h, que era la hora a la que se avisaba en la entrada que se abrirían las puertas. Había estado en una ocasión en dicho recinto, pero no en plan de concierto, sino en una trasnochada juerga de jueves con algunos compañeros de trabajo hacía 4 años y medio atrás.Fui de los primeros en acceder, y me dispuse en primera fila del escenario completamente a la derecha según miras al mismo. Es curioso que los asistentes se colocaran como mucho en 4ª fila, dejando libre el hueco que mediaba entre esa distancia y el escenario para ver a los teloneros. Y esto es algo que no me esperaba: que hubiera teloneros. El caso es que en el ticket no se ponía nada al respecto, pero tras entrar y ver que había 3 micrófonos dispuestos al frente y la mesa con los sintetizadores, samplers y programadores de Owen arrinconada al fondo del escenario, me hacía pensar que sí los habría.Y así fue. A las 21.30h aproximadamente, saltaron a escena un trío masculino compuesto por guitarra acústica, guitarra eléctrica y bajo. También había una estructura de percusión o proyecto de batería con un platillo y 2 tambores en la retaguardia. Se presentaron como The Secret Society y animaron la sala durante una media hora aproximadamente con un total de 8 canciones de su repertorio. Actitud indie, con cara de palo y extrema seriedad (marca de la casa en grupos indie), pero en el plano musical sonaron a ratos muy interesantes, presentando piezas de lo que será su siguiente álbum, de las cuales me llamó especialmente la atención la rítmica “La casa junto al mar”. Como cierre dispusieron una intensa versión de una pieza del malogrado Vic Chesnutt, que basó su intensidad en el aspecto de que el vocalista y guitarra acústica, se encargó de dar uso a la estructura de percusión situada a sus espaldas, con tanta energía que hasta alguna astilla de las baquetas llegaron a mis pies. Otras curiosidades dentro de la actuación previa de The Secret Society, fueron las interacciones del grupo con el público, que en gran parte ya era el que estaría para Casiotone For The Painfully Alone. Por ejemplo, nos advirtieron que su batería estaba de gira con otra banda que por lo visto tiene y también dijeron que Owen es en sí un tío muy majo, pero le reprocharon que ni en Barcelona ni esa noche les estuviera viendo; al respecto hicieron alguna broma con los asistentes, entre los cuáles había más de algún clon razonable del amigo Owen Ashworth. Luego les comento más de ello. En una pieza el grupo invitó a otro músico que había en la sala para tocar una de las canciones del repertorio, y ese fue el primer momento en el que el cantante se ensañó brutalmente con el platillo y los tambores. En resumidas cuentas, The Secret Society fue una banda a la medida de la noche, tanto por el carácter sombrío y a la par contundente de sus piezas, como por el local en el que se desarrollaba la velada; quizás que una canción que se titule “La casa junto al mar” y la gorra que llevaba el guitarra eléctrica, que no sé por qué me evocaba cierto aire marino, quedaban muy acorde en un local tan marítimo u oceánico como es la sala Moby Dick. Las 2 fotos de arriba muestran a The Secret Society en acción como trío y también como cuarteto en un momento puntual.Tras el aperitivo de turno, llegaba la hora de que Casiotone For The Painfully Alone saltara al escenario. Llegó por lo visto desde la entrada principal, ya que le vi acceder desde atrás, para entrar unos pocos minutos a los camerinos y luego acceder al escenario, que en tiempo record se quedó en una estructura minimalista tras quitar los amplificadores, cableado y estructura que requirieron The Secret Society, para dejar solamente presente la mesa en la que Owen dispone toda la parafernalia electrónica de Casiotone For The Painfully Alone. Un poco antes de las 22.30h daría comienzo el show. A destacar la tenue iluminación de la sala, que si cabe hizo más íntimo el espectáculo.No obstante, la poca iluminación no nos evitó llevarnos una cierta sorpresa al ver a un Owen Ashworth perfectamente afeitado, muy alejado de la imagen que tenemos de él con una poblada y espesa barba siempre al frente de su proyecto. ¿Será éste el primer detalle con el que Owen va poco a poco dejando de lado su vida como Casiotone For The Painfully Alone? En todo caso, sea lo que sea, a mi me pareció toda una indirecta declaración de intenciones. Casiotone For The Painfully Alone dispuso un comienzo suave y poco comercial, y eso ya es decir mucho dentro de un proyecto tan peculiar como es el de Owen. Me refiero a que durante los primeros 20 minutos de concierto, Casiotone For The Painfully Alone no ofreció ninguna pieza de “Etiquette”, centrándose principalmente en sus 2 últimas entregas, que a día de hoy no tengo muy controladas como son “Advance Base Battery Life” y “Vs. Children”, ambos de 2009. Entre las mismas, pude identificar quizás mi favorita de “Vs. Children” que no es otra que “Man o’war”. Aparte de esta pieza, he de reconocer que durante las 6 primeras canciones anduve bastante perdido.Fue tirando hacía la mitad del concierto cuando Owen pisó el acelerador y el ritmo no paró hasta que el evento finalizó. Desde que sonó “I love Creedence” hasta el final del concierto, Casiotone For The Painfully Alone fue encadenando gran canción tras gran canción, incluyendo ciertos momentos realmente sorprendente, a la par que muy agradables. El comienzo del núcleo duro del show vino de la mano de la citada “I love Creedence”, que sin embargo sonó mucho más melancólica debido a ciertas notas de teclado o programaciones que Owen introdujo para la ocasión. En realidad, esta modificación hizo que el sonido de la pieza estuviera más acorde con la letra de la misma, restándole ese cierto aire irónico que tiene su versión original de estudio.“Etiquette” cayó casi al completo. Posteriormente se presentó casi sin compás de espera “Cold white Christmas” y “Scattered pearls”. Esta última canción, es quizás de los mejores momentos de “Etiquette” y una de las grandes composiciones de Casiotone For The Painfully Alone de toda su trayectoria. Cierto que en estudio es Jenn Herbinson quien canta de forma muy apropiada la historia de la chica que se lleva un sofoco al ver cómo se ha cargado el collar de su abuela en la discoteca. No obstante, ya había escuchado varias versiones en directo de Owen y hay que reconocer que lo hizo bastante bien. Fue de los momentos que más disfruté y bailé de la noche. No faltaron a la cita tampoco “Bobby Malone moves home”, abundando en el sector más grave y maldito de Casiotone For The Painfully Alone y “Nashville parthenon”, que fue cantada por Owen de forma muy sentida, y en la que en el plano instrumental sustituyó los cálidos sonidos, que se asemejaban a ciertas cuerdas de “Cabron” de Red Hot Chili Peppers, por unas distorsiones electrónicas abigarradas, que sumaron al componente experimental del repertorio.Pasaré a mencionarles los momentos más destacables, como siempre desde mi óptica personal. Quizás uno de mis momentos favoritos fue cuando llegó “Young shields”, para mi gusto la mejor canción de “Etiquette”. Desde una intro de sonidos que ya me hacían intuir que llegaba su turno en el setlist, hasta el desarrollo íntegro de la misma, la intensidad del sonido y el entrelazado de sintetizadores, samplers y programaciones de esta pieza terminaron por concederme el punto más álgido personalmente de la velada. No en vano, esta canción fue la que en su día me abrió los ojos al escuchar “Etiquette”. Encadenada a este trallazo sonó una de las sorpresas agradables de la noche. Llegaba la hora de que hiciera acto de presencia la minimalista, depresiva (líricamente hablando) y desgarradora “Tonight was a disaster”, que es una de las joyas ocultas que se alojan en el 2º disco de Casiotone For The Painfully Alone “Pocket Symphonies For Lonesome Subway Cars”. No hay que dejar de lado que Owen se marcó una aceptable cover de “Streets of Philadelphia” del “Boss” Springsteen y como tal la introdujo, simplemente diciendo “esta es una canción de Springsteen”. Sonó excelente y moderadamente bien ajustada al registro vocal de Owen. Los samplers y sintetizadores que Owen ha introducido en ciertas partes, le dan un carácter solemne a esta canción, sin necesidad de haber hecho un escarnio de ella, como muchos pueden imaginar a priori.Y encadenando los momentos cumbre del show con los bises, decir que Owen salió a escena una vez más tras abandonar en primer término el escenario para completar una hora y 10 minutos de repertorio con 3 temas de propina que metió en los bises. En el añadido sonó en primer lugar “Optimist vs. the silent alarm (when the saints go marching down)”, pero destaco sobremanera que “Toby, take a bow” se situara en esos compases finales del espectáculo, regalándome otro momento impagable asociado a la interpretación en directo de uno de los temas que más admiro de toda la discografía de Casiotone For The Painfully Alone. Los teclados y el sonido delicado e íntimo que ofrece esta pieza, hicieron de la Moby Dick el salón de una casa en la que Owen parecía estar tocando rodeado de un buen grupo de amigos.En tanto al público asistente, decir que Owen consiguió completar de forma meritoria aproximadamente unas tres cuartas partes de la sala Moby Dick, con un aforo en tanto al 75-80% de la capacidad máxima, lo cual, teniendo en cuenta lo poco popular y mainstream de la propuesta musical de Casiotone For The Painfully Alone no está nada mal. El público se notaba que era una audiencia fiel a Owen y en las ovaciones que dedicamos a Ashworth tras cada una de las canciones se notó a partes iguales el cariño que se le tiene a este músico y también el hecho de que estábamos ante una despedida. No se puede decir que los asistentes trataran mal a Casiotone For The Painfully Alone, sino más bien todo lo contrario. Como curiosidad, mencionar que había mucho chico con gafas, barba y algo de sobrepeso en la sala, llegando a contar al menos a 5 o 6 réplicas razonables de mr. Ashworth; el colmo fue cuando Owen apareció en escena perfectamente afeitado, lo cual le quitaba algún kilo de encima en lo que a aspecto se refiere. Por cierto, y aunque suena a coña que yo lo diga, pero Owen es bastante alto y tiene una gran envergadura.Owen por su parte estuvo bastante serio, como es habitual en él. En los primeros compases del concierto llamó 2 veces la atención al personal de la sala, quejándose de ciertos problemas de sonido y de monitorización, siendo bastante tajante al 2º aviso al decir “es la última vez que lo digo…”. En el apartado de interacción con el público, aparte de alguna tímida introducción de algún tema, como de alguna que dijo “este tema trata sobre un problema” o la ya mencionada intro de “Streets of Philadelphia”, Owen simplemente se dirigió a nosotros con varios “Thanks” a secas y algún “Thanks for coming”. Antaño, al menos en la gira de “Etiquette”, añadía al “Thanks” un “a lot” que en esta ocasión no salió de su boca. También hubo un momento en el que preguntó al viento si habíamos estado en el partido de fútbol que se celebraba un par de calles más abajo (supongo que vio el ambiente que se vivía por la zona esa tarde) y también tuvo un momento de viaje al pasado, haciendo memoria y recordando que había estado en Madrid 4 años atrás en aquel concierto de la Sala Neu!Al final del concierto, estuve divagando durante unos minutos, meditando si quedarme a ver si podía departir algo con Owen. Tras estar 10 minutos en la sala, mientras dj Algora amenizaba el resto de la noche y completaba el cartel de la Moby Dick del sábado, decidí marcharme. Por fortuna, tuve la ocasión de reencontrarme con aquel ex-compañero de trabajo que me introdujo en Casiotone For The Painfully Alone. Por motivos que no vienen a qué explicar, de forma repentina aquel compañero dejó el trabajo y perdí el contacto. Tenía la certeza casi al 100% de que le vería en la sala y tras creer localizarle, no estando muy seguro e invadiéndome una estúpida timidez a la hora de acercarme y preguntar si era él, fue él quién tomó la iniciativa y se dirigió a mí. Junto a un amigo suyo, enfilamos la salida de la Moby Dick y dejamos el recinto atrás, viendo muy cuesta arriba poder acercarme a Owen. Pensé esto debido a la timidez que creo que emana de Owen y, aunque alguna vez me escribí con él, en los últimos e-mails que le escribí no obtuve ninguna respuesta cuando le dije que acudiría al concierto.Llegando al final de la presente crónica, he de decir que quedé muy satisfecho del concierto en la sala Moby Dick. Todo fue estupendo: el que no hubiera seguratas impertinentes (más preocupados de las pobres fotos que hacen los asistentes que de la propia seguridad del recinto), la buena actuación de The Secret Society como más que aceptables teloneros, el lugar en sí (no sé, pero me gustó vivir el concierto en la sala Moby Dick, y eso que iba con ciertas dudas o reservas preconcebidas de forma errónea) y sobre todo poder ver a Casiotone For The Painfully Alone en lo que fue su última actuación en Madrid. Owen Ashworth ha llegado al fin de una era. Casiotone For The Painfully Alone será historia del mundo indie de la música moderna a fecha de 5 de diciembre del presente año. En los 4 años que llevo conociendo a Owen, y que curiosamente fue por estas fechas prácticamente, he disfrutado mucho de su música y del halo tan especial que destilan sus composiciones. Que haya seleccionado Madrid como uno de los lugares donde ha recalado su gira de despedida es un detalle que le agradezco; no sé si en parte fue propiciado porque le machaqué mucho el asunto cuando alguna vez intercambié algún correo electrónico con él (y más aún cuando hacía poco que había pasado por la capital).
En todo caso, desde “Discos, música y reflexiones” deseamos toda la suerte del mundo a Owen Ashworth en proyectos venideros. Con que sean la mitad de interesantes que Casiotone For The Painfully Alone valdrán la pena. Ha sido un placer disponer de su música durante estos 13 años, aunque personalmente solamente la lleve conociendo 4 años. Como reza el título del programa de José Luis Casado en La Otra de Telemadrid, “nos queda la música” y aunque Casiotone For The Painfully Alone llegue a su fin, lo que es cierto es que los 5 discos de estudio de Owen seguirán ahí por los siglos de los siglos. Amén.
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Lady Gaga - The Fame Monster (2009)

Alguno o alguna probablemente se esté rasgando las vestiduras o estará borrando “Discos, música y reflexiones” como blog al que sigue, quitándolo de su google reader o de su lista de links favoritos, al ver sobre quién vamos a hablar esta semana. Muchas veces se lo he dicho, y si es preciso me repito: aunque tengo claro cuál es el tipo de música que me gusta principalmente, estoy abierto a muchos estilos o artistas y, sobre todo, me sacudo rápidamente los prejuicios. ¿No se han percatado que en este blog conviven artículos sobre grupos tan dispares como Faith No More y Nena Daconte o Amistades Peligrosas y Marillion? Pues, ¿de qué se extrañan a estas alturas de la película?

Y quizás, si además les sumo la afirmación de que el que se puede considerar 2º trabajo discográfico, “The Fame Monster”, de Stefani Joanne Angelina Germanotta (Lady Gaga para los amigos), es uno de los mejores discos que he escuchado en lo que va de año, es probable que el ratón de más de alguno se haya dirigido a la esquina superior derecha del navegador de turno que utilice. Pero es que así lo creo, y de aquí parte la idea que quiero transmitirles esta semana.

Con Lady Gaga los prejuicios o las ideas preconcebidas van por delante. De acuerdo, estamos ante uno de los fenómenos musicales más estrafalarios y controvertidos desde el punto de vista estético surgido en los últimos tiempos, al que se le suman afirmaciones y sentencias por parte de la protagonista que no dejan indiferente a nadie. Escandaliza, que algo queda, ¿no? No obstante, aquí no nos centramos en los aspectos que rodean al grupo o cantante que nos ocupe, aunque sí que lo comentemos de forma ineludible. Ya lo saben, lo que nos importa es la música.

Todos sabemos que Lady Gaga es el último tsunami mainstream del mundo de la música y que gracias a “Just dance” y sobre todo a “Poker face” y “Bad romance”, ha puesto patas arribas el mundo entero; todo ello sumado a lo controvertido de la envoltura que tiene Lady Gaga, tanto en su actitud, como en su forma de vestir.

He de reconocer que no sé por qué motivo en su día me hice con “The Fame”, debut de Lady Gaga, disco que más allá de sus singles aún no he escuchado, teniéndolo a día de hoy perdido por ahí. “¡Toma ya!”, dirán ustedes. Sin embargo, aún sin haber escuchado su debut, a mediados del presente año, un poco antes del verano, descubrí el tema perteneciente a su 2º álbum “Bad romance”, en un concurso de Singstar que se celebra de cuando en cuando en un conocido restaurante musical de la capital. La canción me pareció muy pegadiza y me supuso lo justo para hacerme con el 2º disco de la artista, que es en realidad un mini-lp de 8 temas (fíjense que el miércoles hablábamos de este formato de ítem discográfico con Javier Ojeda de Danza Invisible en nuestro programa) que además en su título solamente añade el término “Monster” al ya existente “The Fame”.

Y aquí la casualidad, bendita casualidad, hace acto de presencia, ya que “The Fame Monster” tenía todas las papeletas para verse acumulado en el montón de discos pendientes de escucha, quedando traspapelado indefinidamente, como le ha pasado a su predecesor “The Fame”, el cuál conseguí movido principalmente por “Poker face” y “Just dance”. Pues eso, que por casualidad hace cosa de 4 semanas me dio por escucharlo, casi de forma accidental. ¡Madre mía! No sabía lo que me estaba perdiendo. “The Fame Monster” es un brutal disco de dance, con un techno pop estupendo y que además muestra a una más que aceptable cantante, que crea unas melodías con un sorprendente gancho emocional en cada una de las pistas. Analicemos pues estos 8 temas que Lady Gaga ha sacado para continuar la estela de “The Fame”; no en vano, “The Fame Monster” está comúnmente editado como un doble cd, cuyo 2º disco que incluye el paquete es el propio “The Fame”.

Empezar con un bombazo pop y dance como “Bad romance”, es poner de inicio toda la carne en el asador y más aún si se dispone en 2º término “Alejandro”, también rutilante single de la obra que nos ocupa. Es un poco la concepción de orden de track list de comienzo arrollador, que ya me comentó Alberto Comesaña en su día en nuestro programa de radio, con motivo de hablar del álbum “La Profecía” de Amistades Peligrosas. Esa electrónica tan consistente y pretenciosa, con Gaga moviéndose en sus registros vocales más graves y contundentes y los primeros compases tan álgidos, con esos coros y juegos vocales de Lady Gaga “Rah rah roma ma ma… Ga ga Ooh La la…”, (me hace mucha gracia ese “Ga ga Ooh La la”, porque al soltarlo parece que la Gaga está encantada de haberse conocido; y en parte creo que así es) ponen sobre la mesa un hit mundial y un claro llenapistas de baile. Es uno de los grandes temas de finales de 2009 y 2010. En la letra, parece que Lady Gaga muestra parte de sus miedos y fobias en el terreno sentimental, aspecto que va a tratar de forma clara en casi toda la obra, mostrando el amor como sufrimiento en la mayoría de ocasiones. El videoclip, repleto de coreografías, con Lady Gaga con varios modelitos arriesgados, y con unos ojos saltones de lo más curiosos en algún fotograma, ha sido elegido como el mejor clip del año y la verdad es que es un video bastante llamativo, al menos por su final tan gore con el cadáver del supuesto amante de la Gaga calcinado en la cama, con ella al lado echando chispas por su sujetador; sin duda, marca de la casa de la moza. Un gran tema dance, pero que para nada va a ser el mejor tema del disco; creo que hay momentos mucho mejores. Llegamos a “Alejandro”, que abandona la épica de “Bad romance” para dar forma a un tema dance más calmado, con cotas sonoras menos elevadas, y que como curiosidad tiene los juegos vocales de nombres masculinos en castellano que Lady Gaga suelta de vez en cuando con un simpático acento y que al principio te rompen la cintura auditiva, pensando que va a decir “Alejandro” en lugar de “Roberto” o “Fernando”. Otra vez la controversia llega de la mano del videoclip, en el que Lady Gaga sale disfrazada de monja; en parte nos puede recordar a Madonna y aquel controvertido y ya mítico clip de “Like a prayer”, centrado básicamente en el punto común de meter el dedo en la yaga en el campo de la religión. Tiene interesantes momentos y aunque quizás sea arriesgada y no tan inmediata como “Bad romance” a mí al menos me ha acabado llegando, sobre todo al centrarme en ciertas melodías vocales llevadas muy bien por Lady Gaga al micro. En lo instrumental, me recuerda a ratos a la canción “Moi Lolita” de la cantante francesa Alizée, ¿no les pasa a ustedes? No obstante, y debido a su menor inmediatez, no ha sido vista con tan buenos ojos por todo el mundo como sí ha pasado con “Bad romance”. Bueno, y tras haber escuchado lo que todos, o casi todos, ya conocen porque Lady Gaga y estas 2 composiciones han estado hasta en la sopa en lo que va de año, llegamos a lo desconocido, es decir, el territorio en el que mejor me muevo y en el que más me gusta abundar: los temas que no son singles y que son incluso mejores que los singles en sí. Y entre los 8 temas, si quitamos los 3 singles (luego hablaremos del corte “Telephone” con Beyoncé), solamente hay un tema que bajo mi punto de vista o gusto personal palidece. ¡Ni más ni menos que 4 joyas ocultas! Sí, 4 joyas ocultas. Y ahora encadenamos 3 hasta que nos encontremos con “Telephone” en el 6º lugar del listado de la obra. La primera es la que viene a dar en parte el título a este 2 disco de Lady Gaga. “Monster” muestra nuevamente el lado menos amable del amor, describiendo con un tono derrotista que le da un gran encanto a la canción, lo que es un amor o una relación posesiva que aminora a la otra persona. Hay claras referencias personales hacia sí misma, como al comienzo cuando se empieza “no me llames Gaga”, reivindicando su propia naturaleza más allá de su personaje público, y cuando claramente al final de la canción mete el título de la canción que le abrió las puertas de la fama “Just dance” cuando dice “Solamente quería bailar, pero me cogió y llevó a casa, ¡uh, oh! Había un monstruo en mi cama… me arrancó las ropas, me comió el corazón y después el cerebro”. Creo que Lady Gaga tiene ciertos traumas personales internos que le hacen zozobrar en el terreno sentimental, y de hecho algunos rumores al respecto me han llegado recientemente. “The Fame Monster” en parte viene a mostrar el lado humano del personaje, y “Monster” en sí es ejemplo de ello. Todo ello está construido sobre una melodía nuevamente techno pop y dance estupenda, sin estridencias y moviéndose en un terreno electrónico accesible, con mucho gancho y sin dejar de lado el baile, más allá de lo que Lady Gaga nos cuente en su letra. En su melodía, más allá del estribillo, el cual es muy sencillo “ese chico es un monstruo, m-m-m-monstruo”, me quedo sobre todo con la arrítmica estrofa que le precede y el resto de parte lírica. En “Monster” lo más válido no es el estribillo, sino las partes ajenas al mismo. Compruébenlo y me cuentan. No todo es dance en esta obra. Y ahora llega una balada de corte clásico, basada sobre una melodía de piano titulada “Speechless”. En nuestro Twitter les dejé ayer como referencia que este tema ha sido mi canción personal de la semana. Y es que en realidad es una delicia de pieza. Estamos ante una balada, pero enfocada desde la pérdida del amor y de la depresión. Arreglos orquestales y sobre todo la melodía de piano, que sin ser muy complicada resulta acertada, es lo que protagoniza el campo instrumental. Pero aquí lo que hay que destacar es la reivindicación que se anota Lady Gaga como vocalista. Es increíble lo bien que canta; más allá de su versión de estudio he podido ver a Lady Gaga en videos en directo interpretando este tema de forma más acústica (a ratos “a capella”), y el sentimiento que le pone a esta canción es muy plausible. Haciendo un juego de palabras, Lady Gaga nos deja “sin palabras” tal como reza el título de la pista, desmarcándose durante unos minutos del dance imperante, y mostrando diversidad de estilo; lo cual es algo muy de agradecer, y si encima es en forma de una pieza tan bonita como esta, ya ni les cuento. El final es glorioso y en parte hasta nos muestra a una Lady Gaga entregada sentimentalmente, en el que incluso dice que puede renunciar a su carrera por amor: “chico, te prometo que no volveré a hablar, y que nunca volveré a amar, nunca escribiré una canción y ni siquiera cantaré…”. Precioso cierre de canción con un fade out natural vocal a cargo de Lady Gaga brillante. Es la gran joya oculta del disco.Volvemos al dance de la mano de “Dance in the dark”, que quizás muestra el estilo de baile más directo y menos complicado de Lady Gaga a lo largo de toda la obra. Aquí la fuerza la tiene el estribillo, al contrario de lo que pasaba con “Monster”, y en el apartado instrumental destaco cierta melodía de teclados que en parte me recuerdan ni más ni menos que a “Strangelove” de Depeche Mode; si la inspiración viniera de ahí, ¿qué mejor lugar para tener un punto de referencia? Es un gran tema, y podría ser una joya oculta, lo que pasa es que tras 2 cortes de tan altísimo nivel como “Monster” o “Speechless”, nos puede parecer un tema menor, y en realidad en comparación con estos 2 citados lo es. No obstante, “Dance in the dark” es una canción de calificación notable. Y llega Beyoncé y “Telephone”… Bueno, ¿qué quieren que les diga? Pues que no todo el monte es orégano y es nos enfrentamos al tema más evidente de “The Fame Monster”, con una electrónica de lo más chabacana y descarada. Claro, no podría arriesgarse mucho en esta situación y este tema es un ejemplo de comercialidad que se ve a mil millas. No me gusta nada, lo escucho sin más, pero me alegra saber que las buenas maneras se recuperarán después. Bajo mi punto de vista, “Telephone” es mil veces inferior a “Bad romance” o “Alejandro” y al resto del disco. Es el rival más débil y la única repercusión que ha tenido se debe a que se han juntado las 2 que se han juntado. Pero más allá de eso… En fin, que a otra cosa. Se nos presenta otra joya oculta, que viene a rescatarnos de la comercialidad sin ton ni son (porque siempre he dicho que la comercialidad bien enfocada y con calidad la adoro). “So happy I could die” abunda ya desde su título en el sentido trágico y oscuro de las letras de la obra. El comienzo del estribillo, con esa velocidad vocal que muestra Lady Gaga, y los sencillos coros “eh eh, yeah, yeah, eh eh, ah ah” conforman la columna vertebral de uno de los grandes momentos del disco. Parece que Lady Gaga, incluso dentro de lo que para ella (y para muchos) es una situación placentera “feliz en un club con una botella de vino, nuestros ojos brillando como estrellas, porque estamos pasándolo bien; tan feliz que podría morir. Ser tu mejor amigo, sí te amaría siempre, arriba en las nubes, seríamos más felices que nunca. Tan feliz que podría morir” no deja de lado el sentido trágico de la vida; algo que en parte (y salvando las diferencias de estilo, música, género, tiempo, personaje, persona, etc.) le pasaba a Morrissey en “There is a light that never goes out”, cuando iba en su coche con la persona a la que amaba y pensaba que no habría mejor forma que morir que tener un accidente de tráfico en ese momento. Quizás, eso sí, Morrissey y Lady Gaga tienen más cosas en común, al menos en el aspecto personal, de lo que pensamos; en lo musical, aparte de esta pequeña coincidencia lírica, no tienen nada que ver evidentemente. Alguien alguna vez me ha preguntado por las “reflexiones” del título del blog; pues esto último, por ejemplo, puede ser una. “So happy I could die” es junto a “Monster” y “Speechless” mi canción favorita de la obra, por encima incluso de los singles de relumbrón “Bad romance” y “Alejandro”. Dance del bueno en estado puro. El final de la obra llega de la mano de una controvertida y complicada pieza. Con un sonido electrónico manierista y casi vodevilesco, el tema “Teeth” se aleja en lo sonoro de todas las piezas que han aparecido hasta el momento. Es un curioso capítulo final, que me deja fuera de juego y que quizás sea el corte que junto a “Telephone” menos me llama la atención del disco. No obstante, “Teeth” al menos arriesga y como punto y final no está mal después de tanta emoción envuelta en sonidos dance y bailables que Lady Gaga nos ha dispuesto durante estos minutos.

El disco de esta semana es actualidad. Creo que no hace falta mencionarles la repercusión mediática que tiene Lady Gaga en estos días y lo que han sonado y están sonando los singles del álbum “The Fame Monster” en la radio, televisión, etc. en lo que va de año. Por si hay alguna duda, Lady Gaga es el gran fenómeno musical del momento. Parece que poco a poco va confirmando su supremacía con respecto a la otra artista que surgió en su momento para competir frente a frente con ella, Katy Perry. Y no será por belleza, ya que, con todo el respeto del mundo hacia el sector femenino en este próximo comentario o apreciación, Katy Perry está mil veces más buena que la Gaga (también es un gusto personal, por supuesto). No es como el caso de Madonna y Cyndi Lauper, en el que la Ciccone es algo más agraciada o al menos más provocativa que la simpar Lauper.

Lady Gaga, que no Berta Collado (de hecho hay un grupo de Facebook que aboga porque son la misma persona… Estaría gracioso que la Collado fuera a entrevistar a Lady Gaga cuando venga a España en diciembre), está en plena gira por todo el mundo presentando el disco protagonista de esta semana en el blog. Fíjense qué cosa más curiosa me sucede con Lady Gaga: sin haber escuchado aún sus discos, cuando salieron las entradas a la venta para Madrid hace unos meses, hasta medité sacarme entrada por ver el acontecimiento. Más que nada por el hecho histórico en sí, ya que en esos momentos solamente conocía 3 o 4 singles. Claro, luego entré en el portal de venta de entradas y al ver que el pie de pista costaba 70 euros, me dije “va a ser que no”. Y a día de hoy, si es que aún quedaran entradas para el 12 de diciembre, tampoco iría porque creo que es un precio muy elevado. Y todo ello a pesar de que “The Fame Monster”, como ya les he relatado, es en mi opinión un tremendo disco.

Se trata de un álbum que ya desde su portada llama la atención, con esos ojos tan llamativos de Lady Gaga, con la boca tapada con el cuello vuelto de su chaqueta y con esa cubista peluca triangular, que en parte me recuerda, no sé por qué motivo, a la carátula de la película “Amadeus”; ¿será un guiño en realidad? Lo desconozco. Ya he mencionado que actualmente lo pueden encontrar en formato doble, con el debut de Lady Gaga como añadido en el 2º cd.

Habrá que ver los derroteros por lo que avance Lady Gaga en los siguientes años. Una cosa tiene a su favor: que el escándalo va asociado a ella y a su apogeo. Es decir, la delicada Britney Spears se hizo famosa con su carita angelical y actitud de niña buena, y cuando salió a la luz la vividora disoluta que en realidad es, no ha levantado cabeza. Quizás Lady Gaga se venga abajo si algún día deja de lado sus vestidos imposibles y sienta la cabeza.

Muchos dirán, y de hecho muchos critican a Lady Gaga en ese aspecto, que esta cantante es un producto prefabricado y una descarada maniobra de marketing. Sí, está claro y no lo voy a negar. Pero vuelvo a remarcar la idea principal que defiendo en este post. Lo que quiero es que dejen de lado el universo Gaga y se metan en lo que es la música en sí y escuchen sin prejuicios, parafraseando lo que es el título de un disco de George Michael. Además, siempre he defendido la idea de que si lo comercial es bueno, ¿qué más da? Lo bueno, bueno es y punto. Sé que muchos de ustedes harán el esfuerzo, y de hecho me gustará ver sus comentarios tras 2 o 3 escuchas. Otros, por otro lado dirán: “anda y que te zurzan”, actitud igualmente que respeto, faltaría más.

Lo que será su tercer disco será una entrega que mida realmente la valía de esta chica en el plano musical, y en teoría será su 2ª obra de larga duración, si es que a “The Fame Monster” se le considera un mini lp o un ep. Yo, al igual que me sucede con “Devocionario” de Golpes Bajos o “Maratón” de Danza Invisible, lo considero disco de estudio principal a todos los efectos; manías que tiene uno.

Lo he reconocido al principio, tengo pendiente escuchar “The Fame” (y fíjense que aunque “The Fame Monster” me ha encantado, me da pereza cogerlo por banda), pero su 2º disco es un ejemplo de que Lady Gaga es una buena compositora y una buena cantante. Esta chica tiene un gran sentido del ritmo y la emoción melódica, lo cual es una ecuación de éxito sin posibilidad de fracaso, y más aún cuando ya has labrado una imagen pública que hace gran parte de la promoción.

Vuelvo al inicio del artículo para animarles a escuchar este mini lp de 8 canciones. Estoy casi seguro que, a no ser que sean anti-dance, les va a gustar. Llámenme pesado, pero les repito una vez más que se quiten los prejuicios y aparquen a un lado la imagen pública de Lady Gaga. Obvien si puede ser el vestido de filetes de carne que lució recientemente en una gala, sus sujetadores con bengalas y otras lindezas y solamente escuchen las canciones. Si tras realizar el experimento ni siquiera “Speechless” les gusta, perderé la fe en la música.

Termino el presente artículo, tal como comenté en el post del cambio de horario hace una semana, con lo que nos atañe en lo que a nuestro programa de radio se refiere. Como bien saben, este pasado miércoles tuvimos el programa especial dedicado a Danza Invisible, con Javier Ojeda como protagonista a través del teléfono. A todos aquellos que estuvieron el miércoles en la emisión on-line y en las ondas, muchas gracias pues conseguimos uno de los mejores registros de audiencia que ha tenido nuestro espacio hasta la fecha. Para aquellos que se lo perdieran, esta tarde a las 19h tienen una nueva oportunidad para escucharlo. Con el tiempo tan malo que hace, ¿qué plan mejor para esta tarde que estar una hora en compañía del simpático líder y cantante de Danza Invisible? En caso de que no puedan y no lo escucharan el miércoles, en unos días tendrán disponible el podcast en ivoox y en consecuencia en el reproductor lateral del blog nombrado como “Dmr 2-5”. Este miércoles próximo se emitirá el programa, que por un fallo del servidor no sonó hace una semana, dedicado a Supertramp y a su disco “Even In The Quietest Moments…”. Espero que también les guste.

¡Ah! Se me olvidaba. Ya estamos también en Facebook. Ayer completé el registro, poniendo un nombre algo raro y esquemático “Discos Música Reflexiones Abacab”, pero es que no hacía más que darme mil y un problemas a la hora de generar el perfil, con el asunto relativo al nombre. También tengo desde hace tiempo un myspace personal, que voy a transformar en breve en el myspace del blog/programa de radio. Cuando lo tenga listo y maqueado, se lo comentaré. De momento ya nos tienen en Twitter y Facebook. Por cierto, no se pierdan el “twitteo” diario relacionado con el mundo de la música que les iré dejando.
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martes, 26 de octubre de 2010

Discos, música y reflexiones entrevistó a Danza Invisible

Con el ánimo de no saturar el blog de publicaciones este próximo sábado, puesto que ya tenemos 2 post previstos, procedo a publicar este artículo especial, también buscando en parte que mañana presten especial atención a nuestro programa en Radio Universitaria de Alcalá de Henares. Además, de pasada aprovecho para anunciar (como si no se hubieran dado ya cuenta) que hemos mejorado el diseño del blog introduciendo la 3ª columna (al fin), aprovechando de esta manera más el ancho de página y descargando de widgets la única sidebar existente hasta la fecha, y que desde este pasado domingo “Discos, música y reflexiones” ya está en Twitter para que nos puedan seguir más de cerca. En breve también estaremos en Facebook. Es el signo de los tiempos, y aunque no soy muy fan de las redes sociales, éstas son imprescindibles a día de hoy para el desarrollo del blog. En fin, pasemos a lo que realmente es el motivo de este artículo especial.

Este miércoles 27 de octubre de 2010, y en el nuevo horario de emisión de “Discos, música y reflexiones”, es decir, a las 23.00h, inauguramos las ediciones especiales de nuestro espacio en su 2ª temporada, en las que entrevistamos a la banda protagonista del programa en cuestión. Tras el intento frustrado de que en el programa de estreno de esta 2ª temporada consiguiéramos entrevistar a alguna persona cercana al protagonista de aquel día, el gran Tino Casal, será en esta semana cuando abramos fuego con estos especiales que hacemos con tanta ilusión.

Y no hemos podido empezar esta temporada con mejor invitado posible. Tras alguna tentativa fallida realizada en nuestra primera temporada, por fin tenemos el gusto de entrevistar este miércoles 27 de octubre a las 23.00h a la mítica banda Danza Invisible. Durante la hora y cuarto aproximadamente que durará nuestro espacio, charlaremos con su vocalista y cabeza visible, Javier Ojeda, que nos hablará de toda la trayectoria de su banda. Se incluirán menciones a su presente, de la mano de su nuevo disco “Tía Lucía”, pero la charla se focalizará principalmente en el álbum “Música De Contrabando” del año 1986, que es el lp que revisamos esta semana.

Creo que nos ha quedado un programa bastante entretenido y simpático. Sin duda alguna, la buena disposición y gracejo natural de Javier Ojeda han ayudado inestimablemente a realizar un espacio fresco y natural. Confiamos en que sus percepciones tras escucharlo sean las mismas que las que nosotros hemos experimentado tras comprobar el resultado final. Espero que la mayor parte de ustedes puedan estar mañana en la emisión de nuestro espacio a las 23.00h. Si no, confío que a comienzos de la próxima semana tengan ya disponible el audio en nuestro perfil de ivoox, para que los que no puedan escucharlo mañana por un motivo u otro lo puedan oír cuando les venga bien. Como curiosidad, comentarles que la fotografía que encabeza este artículo, pertenece al concierto con el que nos deleitó en las fiestas de Alcalá de Henares de 2008 en la Plaza Cervantes este imbatible grupo malagueño (de esta forma compenso en parte la falta de imágenes del post o crónica que realicé en su día).

Seguimos trabajando en nuevos e interesantes programas especiales. La ilusión por llevar a cabo más espacios de este tipo sigue presente, más allá de que nuestra moral se vea minada en ocasiones por el poco interés que algunos managers y jefes de comunicación de ciertas bandas o artistas muestran hacia nuestra emisora Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH). De momento, están todos invitados este miércoles 27 de octubre a las 23.00h en http://www.ruah.es/online.html o en el 107.4 FM si residen en Alcalá de Henares, a escuchar este programa/entrevista dedicado a Danza Invisible. A medida que haya más novedades les iremos comentando. Hasta entonces, sean buenos y disfruten de la música.
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sábado, 23 de octubre de 2010

Los Mundos De Jairo propone: Siniestro Total - Menos Mal Que Nos Queda Portugal (1984)

Seguimos hoy con la acertada tradición que ya iniciamos hace un tiempo de realizar intercambio de colaboraciones. Tras haber llevado a cabo sendas experiencias con Ordago13 de “10 Historias 10 Canciones” y Nat de “En Bromerio”, hoy tengo el tremendo placer de poder realizar este trueque de artículos con mi buen amigo Jairo de “Los Mundos De Jairo”. Reitero: aquel que se vea con ánimos y le apetezca realizar un intercambio, no tiene más que comentármelo. Con esto, decirles que mi artículo de esta semana, el cuál versa sobre el devenir de mi equipo de fútbol, el Atlético de Madrid, lo podrán encontrar en http://losmundosdejairo.blogspot.com/2010/10/conozcamos-otros-blogsdiscos-musica-y.html.

El pasado miércoles se celebró la ceremonia de entrega de los galardones de los Premios 20Blogs. Mencionarles que este año hemos conseguido hacer podio en nuestra categoría, firmando una 3ª posición que mejora sustancialmente el 79º puesto del primer año que participamos e incluso el 6º (compartido con el 7º y 8º) de la edición anterior. En dicha ceremonia mencionar que lo pasé en grande, principalmente en compañía de un par de compadres blogueros como es el inconfundible Hasta Los Cojones de “Lo Que Me Toca Los Cojones” y el gran Mariano Zurdo de “Blog De Literazurda”, ambos simpares blogueros y, en cierta medida, celebridades dentro del mundillo de la blogosfera, tanto por su trabajo en respectivas bitácoras como por su carisma. También tuve la oportunidad de poner cara y charlar con buena gente, y ya familia bloguera, como José de “The Greatest Hits”, Manuel de “Un Universitario Cualquiera” o Turula de “Turula’s Blog”. Esperemos que el próximo año demos el relevo a nuestro amigo y compañero Ordago13, flamante ganador en nuestra categoría con su ya mencionado blog.

Resumiendo, que me voy por las ramas; pues derivado de este concurso, una de las mejores cosas que me ha reportado ha sido tener la oportunidad de conocer a gente muy válida y muy maja. Todos los mencionados en el anterior párrafo y otros ausentes como Las Cucarachas o el imbatible Juan de Luz De Gas son ejemplos de ello. Sin embargo, quizás quien se lleve la palma es quien esta semana os va a hablar aquí de nada más y nada menos que la subversiva banda gallega Siniestro Total, y además de sus años de más gloria quizás o por lo menos su etapa más mítica. Jairo es una buenísima persona. Alguien afable, amistoso, campechano (como todo caballero castellano que se precie) y sobre todo muy buena persona. Su blog, “Los Mundos De Jairo”, es una estupenda bitácora de actualidad deportiva, que a su vez mezcla cierta nostalgia al realizar emotivos tributos a futbolistas que en su día prometieron, pero que por un motivo u otro no llegaron a eclosionar en la sección “Estrellas Fugaces”. En su día, aparte de por compartir sentimientos colchoneros futboleros, me captó la atención en la IV edición de los Premios 20Blogs por su humanidad, humildad y respeto a la hora de comentar la actualidad, lejos de los fanatismos imperantes en el cada vez más desquiciante y cabreante periodismo deportivo. Huelga decir que les recomiendo encarecidamente que se den un garbeo por los mundos de mi buen amigo Jairo.

Les advierto que Jairo ha hecho a su vez un genial artículo revisando el inmortal lp “Menos Mal Que Nos Queda Portugal” de Siniestro Total. Antes de dejarles en compañía de Jairo, con su permiso y sin ánimo de extenderme más y restarle protagonismo en su semana en nuestro blog, quiero comentarles 2 cositas de la radio. Ya vieron el post (o si no, léanlo ahora) del cambio de horario en Radio Universitaria de Alcalá de Henares, que pasa a ser a las 23h en lugar de a las 22h, pero sin verse modificado el día de emisión que seguirá siendo los miércoles. Bien, pues por algún motivo técnico, por lo visto esta semana no sonó el programa que íbamos a dedicar a Supertramp y a su disco “Even In The Quietest Moments…” Este programa sonará en principio, si todo marcha bien, el miércoles 3 de noviembre, puesto que, y aquí viene la 2ª cosa que quería comentarles, este MIÉRCOLES 25 DE OCTUBRE A LAS 23.00H en RUAH, les tenemos preparada una SORPRESA en nuestro programa… Espero verles ahí en directo y que de paso les guste. También espero que no haya fallos con la emisión del programa, como sucedió por lo visto este pasado miércoles. No me enrollo más y les dejo en manos del gran Jairo, que a buen seguro les va a tratar muy bien esta semana. Nos vemos en 7 días.

“Tiempo hace que comentando con mi buen amigo Abacab, sobre música y sobre fútbol, llegamos a un pequeño acuerdo para realizar sendas colaboraciones. En esta misión mi grupo y disco propuesto no es otro que “Menos Mal Que Nos Queda Portugal”, de la banda gallega Siniestro Total; a modo de anécdota y antes de entrar en materia sobre mi humilde análisis de este disco, me gustaría relataros como conocí a este grupo.

Eran tiempos de E.G.B., y curiosamente un servidor estudió en los curas. Para sorpresa, en el libro de 6º de Religión, en un comentario de texto aparecía una canción de Siniestro total, y es curioso pues viendo en ese libro sólo estampas de santos, el ver unos tíos de negro y aire desgarbado era chocante, algo que despertó mi interés hacia estos personajes. Revisando en la discografía de mi padre pude encontrar, junto a sus cds de Los Chichos, el Junco y demás calorros, un “grandes éxitos” de la banda, que pasó a formar parte de mi colección de viejos cd’s junto mis grupos ochenteros que siempre me han atraído, por supuesto de música española.

No os he comentado que la canción que me despertó el interés, se trataba de “¿Quiénes somos? ¿de dónde venimos? ¿a dónde vamos?”, canción que por otro lado cierra el disco que os voy a comentar.

“Menos Mal Que Nos Queda Portugal” nace en el año 1984 y es el disco que precede al famoso “Bailare Sobre Tu Tumba”, gran éxito de la banda. Cabe decir que esta banda gallega sufre muchos cambios en su agrupación a lo largo de toda su trayectoria musical. En este año 84 se mantiene la espina dorsal del grupo nacido en 1981 compuesto por Miguel Costas guitarra eléctrica y voz, Alberto Torrado bajo y coros y Julián Hernández batería y coros. Es el mismo grupo que empezó con la diferencia que Miguel sustituye a Alberto en la guitarra, y hemos de decir que en el grupo ya no está Germán Coppini, vocalista entre 1981 y 1983. Una vez hechas las presentaciones pasamos a ver qué temas encontramos en un disco con 14 canciones.

La elegida para abrir es “Tipi, dulce tipi” una canción algo gamberra al más estilo cherokee, con sus jaus y todo; la música llama a la fiesta como la canción indica, “señales de humo nos avisan que llegamos tarde y nos demos prisa”… “Toro Sentado está de cumpleaños, con agua de fuego lo festejamos”; en el youtube podéis ver la interpretación con cascos de obra y movimientos desacompasados. El segundo tema es “E.L.E.V.E.N.”; es un homenaje a Matt Murdock y Ray Charles, una gran desconocida y que deja paso a una de mis favoritas “Que corra la nicotina”, empezando con unos acordes secos y entrando con el mítico “gua churu gua”. Esta canción a día de hoy sería polémica y más como están las autoridades sanitarias con el tema del tabaco. Aún así no sé si sacarle tintes políticos a esta canción de letra pegadiza, en la cual no solo dice “fuma negro sucio blanco, crápula español, producto nacional”, parece más una protesta lanzada hacia la intolerancia de la gente, que una inocente canción que fomente el tabaquismo patrocinada por ducados. La siguiente canción viene con moraleja; “Assumpta” es una chica de Barcelona de la cual el personaje de la canción se enamora, pero sufre un desengaño cuando esta “de Safari se ligó a un rastafari”, la verdad que parece una canción de patio de colegio, pero la música es buenísima y la moraleja es aún mejor cuando ésta sufre en sus carnes lo que sufre el afectado, “la mala cornada que la deja tirada en el suelo” no es otra que el pago con la misma moneda. El siguiente track que nos presenta el disco es “Menea el bullarengue”, una canción que hace mención por los distintos estilos de música de distintos países, sea “un boggie, un vals, La Marsellesa o nuestro Himno de Riego”. Canción de nuevo gamberra como en su línea. Y llegado este punto encontramos en el disco una de las joyas de la banda, su peculiar “Sweet home Alabama” versión galaica, y quien no ha disfrutado con “Miña terra galega”; en mi lugar de nacimiento, El Bierzo tenemos una marcada unión con Galicia, y esta canción podía ser un himno para todos los gallegos lejos de su tierra, que con morriña recuerdan ese cielo gris campante de lluvia.
La siguiente canción está ligada a mi especialidad, el deporte, en concreto nos habla de “Keke Rosberg”. Y ¿quién es este personaje? Posiblemente os suene su hijo Nico Rosberg, el que maneja un Mercedes y está pasando por encima de Schumi. Pues bien esta canción puede decirse que va dedicada a su progenitor, el piloto finés de los 80, campeón del mundo en el 82 con solo una carrera ganada pero una gran regularidad; por ese año 84 su temporada era de desastre con continuas retiradas. Si tenéis ocasión de oír la canción, veréis como puede resumir la temporada de este gran piloto en la letra de la misma. La siguiente canción me deja descolocado, ¿será por su etapa en el colegio de curas? “Señor ilumina mi corazón” es uno de esos temas que descolocan con solo 4 estrofas que asemejan a un salmo y unas notas musicales que rellenan 2:40 minutos. “Oh, qué raro soy” es el siguiente tema, y la rareza de esta canción reside en la normalidad con la cual se relata: uno es raro por no beber, por trabajar e ir a misa… pero eso es así, ¿o no? Encontramos en el disco la canción “Te quiero”, una de las que he oído y no se por qué, pero en mi se despierta una sonrisa; el repetitivo “ino, ino, ino” le da un toque muy especial de rima fácil pero agradable. Y el “yo me dedico sólo al vino, vino, vino”, con ese “yo te quiero, te quiero” estirado y los acordes de guitarra hacen de esta canción una de mis favoritas del disco. “Sonorice su templo”, es una canción que se desarrolla de manera rápida y de nuevo veo marcado sentido religioso en ella, una burla clara, por supuesto, y gamberra. Y como antesala al gran tema de este disco que mencione al principio, llega la versión de “My whole world falling down” de Brenda Lee. Una canción de los sesenta, en la que la versión de Siniestro denomina “Si Yo canto”; no solo exageran el desafine a propósito, sino que de nuevo versionan una canción transformándola en otra que no parece recordarnos a la anterior. Y por último, y tras analizar como buenamente he podido este disco, y ahora valoro más el trabajo de mi amigo Abacab, posiblemente mis escasos conocimientos musicales hayan hecho de este análisis una pesadez, pero he disfrutado como un enano, re-escuchando las canciones, oyendo a un grupo que me marco de niño, y que aún escucho, pues no son pocos todos sus éxitos y ojala pronto los pueda ver en concierto, aun así llego al final del disco. Y esa primera canción que escuche en su día y que despertó en mi no solo el interés por el grupo, sino una inquietud en su letra; esas estrofas marcadas con interrogantes dan que pensar “¿Quiénes somos? ¿de dónde venimos? ¿a dónde vamos?” Son preguntas que no sabemos contestar en ocasiones de la manera correcta, en función de la manera de ser preguntados, para mi sin duda es la mejor canción de este disco y posiblemente la mejor de este grupo.

Bueno, un saludo y os espero en mis mundos.”
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