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sábado, 26 de noviembre de 2011

New Order - Waiting For The Sirens’ Call (2005)

Sigo con la tradición de este otoño de hacer el post semanal sobre los discos que han ocupado fielmente mis escuchas en las últimas semanas. Es curioso en mi plano personal que me decidiera a rescatar el que fuera último disco de estudio de los de Manchester en unos tiempos (hace unas semanas) en los que se estaba fraguando una nueva recomposición de la banda, y que cuando volviera a darle unas pasadas musicales a este álbum de 2005 todavía no me hubiera enterado del regreso del grupo. Ese regreso no está exento de polémica al no incluirse en el mismo al bajista Peter Hook y darse el hecho de que éste además esté enfurecido y dispuesto a joder de cualquier forma posible el regreso de sus ex-compañeros. Luego, al final del post haré una reflexión sobre ello de pasada, pero ahora veamos cómo andaban estos muchachos antes de sacar su hasta ahora último disco de estudio.

2001 resultó un retorno glorioso de New Order, que no editaban lp desde “Republic” de 1993, un disco irregular en conjunto, aunque individualmente tenga momentos celebérrimos como “Spooky”, muy movidita, “Regret” o “World (Price of love)”. El regreso se concretó en el sobresaliente “Get Ready”, que ya se presentó con un fabuloso single llamado “Crystal”, que por otro lado incluye en su parte final unas notas que particularmente me recuerdan mucho a A forest de The Cure; nuevamente estamos ante el recurrente tema del seguimiento que realiza New Order a The Cure y The Cure a New Order desde el comienzo de sus trayectorias.

Este “Get Ready” se selló por parte de la formación completa de New Order, aquella formada por Stephen Morris a la batería, Peter Hook al bajo, Bernard Sumner a la voz y guitarras y Gillian Gilbert en los teclados. Sin embargo, Gilbert diría adiós al grupo tras la promoción correspondiente del disco y se reclutaría a Phil Cunningham para completar la formación. Este hecho para nada es irrelevante, ya que el enfoque del disco es radicalmente distinto al que probablemente hubiera tenido si Gillian hubiera estado en el ajo. Les anticipo antes de las conclusiones que les dejaré al final del artículo que “Waiting For The Sirens’ Call” cada vez me gusta más y que a día de hoy es uno de mis lps favoritos de la banda. Metámonos en el análisis de cada una de sus canciones sin más demora.

Hay que advertir (lo digo nuevamente) que la ausencia de Gillian Gilbert en New Order no es baladí en este caso, ya que en muchos de sus temas el disco tiene un fuerte carácter rockero, concediendo en la producción una mayor importancia a las líneas de guitarra y al bajo de Peter Hook, quedando los teclados en un 2º plano. Eso se puede apreciar en “Who’s Joe?”, glorioso inicio de intensa fuerza rockera, con un ritmo y melodía bastante seria y entregada. Sin dejar de lado la importancia de las guitarras e intentando sonar dentro del estilo del rock indie de la década donde se encuadra el disco, llega “Hey now what you doing”, quizás una de mis favoritas de la obra. Su sentir es mucho más luminoso o alegre que la sesuda “Who’s Joe?”, consiguiéndose un medio tiempo con matices rock muy acertado. El tridente de apertura me parece maravilloso, ya que el mismo se completa con la canción que concede el título al disco, que es una de las mejores composiciones de New Order de siempre. Poco a poco se va restando seriedad para en esta ocasión permutarla directamente por la emotividad, en la cual tiene mucho que ver la línea dibujada por Peter Hook y su bajo en esta ocasión. Ese toque de melancolía y esa parte final de la letra en la que Bernard se busca acompañamiento vocal femenino, son 2 de los principales activos de esta delicada y sentida composición que dignifica por sí sola el disco al que da título. Es curioso que el que fuera 1er. single del disco y que llega justo a continuación me produzca una cierta bajada de la emoción o de la percepción de excelencia sin reservas que experimento con las 3 primeras canciones. “Krafty” destaca por su inmediatez, y aquí sí que se da un mayor protagonismo a los teclados, con un recubrimiento muy poperito. No se hace para nada desagradable su escucha, pero está lejos de otros momentos parecidos de la historia de New Order como por ejemplo es la fabulosa “Bizarre love triangle”, composición de la que creo que viene la inspiración o al menos desde cuyo prisma se parte para haber dado lugar a “Krafty”. Con “I told you so” se pasa a un punto musical menos pop, menos luminoso y menos enérgico, buscando un medio tiempo electrónico, con una dosis generosa de adornos, entre los que destacan ciertos coros femeninos. Un ritmo frenético es el que muestra la nuevamente guitarrera de forma notable “Morning night and day”. New Order van reafirmando este sonido más rock en el disco y ya desde el título de esta canción se aprecia ese movimiento estresante al sucederse de forma muy rápida los distintos momentos del día.A continuación, “Dracula’s castle” muestra interesantes formas oscuras, en el corte menos evidente musicalmente del lp, destacando sobre todo esa misteriosa a la par que elegante introducción. Contrasta que después de este momento llegue el tema más superficial, pero en todo caso divertido y válido, de “Waiting For The Sirens’ Call”, que no es otro que el que fuera su 2º single “Jetstream”. Nadie puede negar que esos deletreos y la sencillez del estribillo, marca de la casa en varias de sus composiciones históricas, no se quedan grabados después de todo, aunque quizás de primeras escuchas no cause muy buena impresión. A esta “Jetstream” estimo que se le va cogiendo el punto con el paso de las escuchas, ya que en aquella primavera de 2005, cuando vio la luz con sencillo, no me llamaba mucho la atención. “Guilt is a useless emotion” es como coger el tema “I told you so” que hemos escuchado unos minutos antes, y darle una dosis mayor de ritmo y aceleración, con un enfoque o sensación más oscura. Quizás su estribillo resulte algo plano, pero el comienzo, con ese leve misterio presente en el poso que deja y los primeros versos tan interesantes que canta Bernard “otra semana en la ciudad, esperando que una oportunidad se presente delante de mí…”, ofrecen una apertura de tema notable cuanto menos. Es quizás el tema más nocturno y electrónico de la obra, personalmente me gusta mucho. Si queremos poner un ejemplo de género pop/rock para todos los públicos y con un sentir amable en las sensaciones que transmiten las cálidas líneas de guitarras de su instrumentación, es inevitable mencionar a “Turn”, la cual supone el penúltimo episodio de este interesante lp de New Order. Con una gran sencillez en su estribillo se consigue rubricar una pista notable y quizás la composición más pulida y menos agreste del disco para todo aquel que no sea seguidor de New Order o que no haya accedido a su obra aún; véase ese “aparta los ojos de mí”. Se termina con un tema rockero, el más rockero y contundente en su sonido del álbum. “Working overtime” al ser el fin de la obra, ayuda a dejarnos esa impresión de que New Order en su último trabajo ofrecieron una entrega principalmente dominada por las guitarras y el carácter más rock, dejando en un segundo plano los teclados y sintetizadores que les dieron la fama en su día. Como ya he mencionado varias veces en el post, la ausencia de Gillian Gilbert en este aspecto se ve claramente.

El que ha sido el último trabajo de New Order hasta la fecha, y el cual parecía poner punto y final a su trayectoria musical, hasta que por el motivo que sea Bernard Sumner, Stephen Morris y Gillian Gilbert hayan decidido reunirse al margen de Peter Hook para seguir con la leyenda en activo, es una obra que tarda en entrar. De primeras choca, ya que el enfoque más guitarrero nos puede descolocar, incluso aunque no se haya perdido la óptica del enfoque que tenía el igualmente fenomenal trabajo previo “Get Ready” de 2001.

Es innegable la calidad de por ejemplo los 3 primeros cortes de la obra sobre todo, y también del resto de capítulos que poco a poco terminan por mostrar su potencial oculto con el paso de las escuchas y de producirse la lenta digestión del disco. Lo que no se puede esperar, o al menos en mi caso particular así ha sido, es que el disco termine ganando tantos y tantos enteros en el foro interno de cada uno. Me parece un dignísimo disco a las alturas en que la banda lo editaba y que demuestra que una banda tras más de 20 años en activo puede dar lugar a cosas bastante decentes y acertadas.

Tras la gira de presentación, la cual se extendió razonablemente a lo largo del tiempo, se produjo el anuncio de que el grupo se disolvía y no sé si propiciado por ello, al poco tiempo el bueno de Tony Wilson, defensor a muerte de Joy Division primero y luego de New Order fallecía. Luego comenzarían a venir los enfrentamientos clásicos que ya se han visto previamente en bandas del rock como Pink Floyd o del pop como Spandau Ballet, en los que Hook parecía ir en contra del resto.

Y en este punto están New Order, es decir, anunciando que van a publicar un nuevo disco con temas descartados de las sesiones de la obra que hoy hemos revisado y actuando en Bélgica y otras sedes sin la presencia de Hook y sus inmortales notas de bajo y la forma de ejecutarlas sobre las tablas. A falta de que se publique ese nuevo material, que a buen seguro será realmente interesante (básicamente por la exigencia del disco a cuyas sesiones pertenece, que no es otro que el hoy escogido para este post), no hay nada más apropiado para meterse con “Waiting For The Sirens’ Call” y darle unas nuevas pasadas. Durante mucho tiempo lo tuve apartado y descartado como un trabajo irregular, y es su recuperación lo que me ha hecho verlo con distintos ojos. Rectificar dicen que es cosa de sabios, ¿no?

Respecto a nuestro programa de radio, no se pierdan hoy a las 16.00h en la sintonía de &radio de Torrejón de Ardoz el especial coloquio que haremos sobre Queen y su disco “The Game”, lo cual nos permite rendir tributo a Freddie Mercury justo cuando se cumplen 20 años de su fallecimiento. El miércoles sonará el programa debate que dedicamos a Supertramp y a su “Crime Of The Century”, el cual estaba previsto que sonara este pasado miércoles, pero que por problemas técnicos no se escuchó ni en &radio ni en RUAH. Esto será el miércoles 30 a las 21.00h en &radio y a las 23.00h en RUAH, pero lo primero es que esta tarde nos acompañen en directo. Además, si lo desean podrán participar telefónicamente, pues abriremos las líneas telefónicas por 1ª vez.
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sábado, 19 de noviembre de 2011

Pastora - Circuitos De Lujo (2008)

Siempre pensé que cuando el trío formado por Dolo Beltrán y lo hermanos Riba, Caïm y Pauet, desfilara por primera vez por el blog, lo harían de la mano de su primer disco, debido a que fue con la impagable “Lola” como les conocí, y porque en el mismo hay joyas intensas emocionalmente como “Lunes” y temas de un ritmo incontestable como “Mirona”, que hicieron desde un principio que me llamara la atención este trío.

Sin embargo, este otoño estoy siendo muy fiel a mis escuchas musicales del día a día a la hora de abordar los post de cada semana, cada sábado; es decir, en otras épocas el disco que publico poco tiene que ver con lo que ando entre oídos en esos días y solamente lo rescato para hablar del mismo y así de paso quitarle el polvo, pero no se da el caso de que esté obsesivamente con él en esos momentos. No obstante, con casi todos los discos desde septiembre hasta acá me ha sucedido que sí están de actualidad en mis escuchas en mis reproductores mp4 de ida y vuelta al currelo o en mis momentos solitarios de audiciones en mi cuarto.

Pastora me ha acompañado con su 3er. trabajo “Circuitos De Lujo” durante varios domingos anteriores (los que nos sigan en Twitter, Facebook o Tuenti lo sabrán por varias actualizaciones de estado) y en días que no han sido domingos, por lo que lo tengo calentito y con muchas ganas de reflexionar sobre el mismo. Este disco hay que decir que lo tenía hace mucho tiempo en cola de espera, y que ya en su día cuando vio la luz me llamó mucho la atención sobre todo debido a “Cuánta vida”, que fue un tema notorio debido a su uso en la campaña publicitaria de una operadora de telefonía, creo recordar.

Cierto es que Pastora son un grupo que no es fácilmente comprensible para el público de a pie. Su propuesta va más allá de lo sonoro y se extiende a lo visual, apartado en el que Pauet Riba tiene mucha responsabilidad con sus proyecciones que acompañan las composiciones musicales creadas por su hermano Caïm y las letras tan personales que firma Dolo y que a su vez interpreta con ese regusto de acento andaluz en su música vocal al micrófono. Quizás nuestro país no esté preparado para darle a un proyecto como éste la importancia que se merece.

Cierto es que en 2004 fue cuando “Lola”, y ese juego de palabras con su propio nombre (“No me llames Dolores, llámame Lola”) en la letra puso a Pastora en la primera plana del aburrido panorama musical. Era un soplo de aire fresco, con esa sutil electrónica en sus formas instrumentales y ese deje andaluz de la propia Dolo Beltrán al cantar. El videoclip era sumamente gracioso, representando una de esas fiestas en casa de alguien que terminan de irse de las manos. Fue compañero este tema de mis vivencias personales en aquellos días, unos días que recuerdo con mucho cariño y supongo que en el plano personal eso tendría mucho que ver para que Pastora quede en mi retina como banda sonora de unos tiempos felices (la música muchas veces es eso para cada uno, ¿no?). No obstante, en lo puramente musical, el siguiente single “Mirona”, por sus rítmicas bases, de toque leve funky terminó de unirme a este trío catalán.

Es curioso que con “La Vida Moderna” y con la elección de “Desolado” como single promocional, Pastora girara tanto en el lado promocional del grupo, al elegir esta pieza tan triste, delicada e íntima. Supongo que parte del motivo que llevó a editar como sencillos más destacados del disco protagonista del post de hoy a “Cuánta vida” y “Grandes despedidas”, resida en que el grupo intentara retomar ese lado más movido y vibrante y en estos 2 temas el gran ritmo es el denominado común de ambos. Metámonos de lleno en el disco, el cual no es cortito, ya que tiene 13 temas de marras para descubrir.

Un tema que te calará tras 3 o 4 escuchas es el inicial “Paseo encendido”. Y es que aunque tiene un cierto tono amargo en su melodía, el ritmo y energía están más que presentes en esta apertura vigorosa. Uno de los singles, más concretamente el 2º del disco, se dispone igualmente en el 2º lugar del set list. “Grandes despedidas” es un tema pop, muy rápido y acelerado, que ejerce correctísimamente como embajador de la obra en su papel de single, ya que ofrece pistas sonoras muy claras de por dónde van a ir los tiros en varios momentos de “Circuitos De Lujo”. “1000 kilómetros” es un corte con una leve melancolía, un medio tiempo muy acorde con estos días de otoño que nos ocupan, en el que Dolo plantea esa ausencia sentimental que tan mal cuerpo nos deja. La línea de guitarra ofrece un cálido colchón a esta bonita pieza. La siguiente pieza “Domingo de resaca” podría justificar con su título el hecho de que haya concedido a “Circuitos De Lujo” de forma totalmente accidental varias escuchas en domingos anteriores recientes. Este tema es uno de los ejemplos más placenteros, melódicos y relajantes del disco. Es una maravilla sonora que te permite mecerte como si estuvieras tumbado en una hamaca, acústica y sonoramente hablando. En algún que otro momento se mete la correcta intensidad con la batería y guitarras rompiendo solamente parte de la mesura de esta joya en forma de canción. Pero el hecho de que cambiemos rotundamente de palo en el 5º corte, de la mano de otro single del álbum (y a día de hoy mi tema favorito de los que contiene) no nos va a suponer ningún trauma, sino una experiencia muy satisfactoria. Y es que “Cósmica” tiene un encanto muy especial. Su estribillo, el cual acapara la mayor intensidad electrónica de sus partes, es sumamente pegadizo, con unas partes líricas fenomenales ejecutadas a la perfección por Dolo: “No descansa, va y te atrapa, tiene el don de la facilidad. Siempre alergia a la primavera, se vuelve lúdica, cósmica”. Una pista más eléctrica que electrónica (aunque por su ritmo pueda parecer lo contrario), con sus inicio lleno de una base de programaciones nerviosas sobre la que se disponen esas notas de teclado tan cristalinas. El videoclip de estética y fondos futuristas, nos muestra a Pauet cómodamente sentado en su silla con su portátil al mando de las proyecciones, un Caïm dándolo todo a la guitarra eléctrica y a una bellísima y sensual Dolo Beltrán. Y es que aunque en su día “Cuánta vida” me llamó mucha la atención y sigo considerando que es un tema notable y muy vivo y animado, tras conocer posteriormente “Cósmica” y más cuando se sitúa previa en el orden del disco, a día de hoy me parece poca cosa. Intentando dejar de lado agravios comparativos entre canciones, a “Cuánta vida” hay que concederle el mérito de poner a “Circuitos De Lujo” en primer plano del panorama musical, debido a su utilización en campañas publicitarias, lo cual permitió a Pastora exponerse mucho en televisión y llamar la atención a mucha gente. En lo formal es un tema más electrónico que “Cósmica”, sobre todo más allá del estribillo, en el que las formas guitarreras toman un mayor protagonismo. También fue single “Me tienes contenta”, 7º corte de la obra, la cual es bastante luminosa, llena de energía y entusiasmo. La línea de batería es interesantísima, muy en la onda de un “Speed of sound” de Coldplay, y este tema en todo caso nos puede evocar mucho a las formas más puras del sonido Pastora, residiendo ahí su mayor activo: representar a la perfección las formas estilísticas sonoras del grupo y el poso que transmiten sus canciones.“Bolero falaz” en parte sigue la estela que ha dibujado “Me tienes contenta”, aunque con una estructura menos electrónica, acercándose más al pop tradicional. Estamos ante otra canción vital, alegre, aunque en la letra Dolo se queje de cierta actitud desconcertante por parte de esa media naranja que protagoniza la misma; supongo que en casos como los que describe Dolo, “que si vengo, que no voy, que si estoy, que me pierdo…”, lo mejor es tomárselo con un ánimo semejante al que transmite esta composición; de lo contrario, estamos perdidos. “Cosas malas”, sobre todo por la línea rítmica rotunda de su bajo, nos puede evocar vagamente a “Mirona” del primer lp del grupo. El aspecto de esta canción es más sombrío que el de los últimos temas que la han precedido, una especie de medio tiempo que viene bien para afrontar el, para mi gusto, otro gran momento del disco, y ante el papel de “Cósmica” como single, la verdadera joya oculta de “Circuitos De Lujo”. Y es que el carácter épico o trágico en ciertas partes que tiene “Cuerpo transparente”, al describir ese anonimato, o transparencia social, como cuando Dolo dice eso de “No tengo carisma”, es un placer para los oídos en el sentido melódico. Un tema vibrante, rítmico, que puede ser la horma del zapato de “Cósmica”, con la diferencia que a la hora de hablar de una especie de antihéroe en la letra en “Cuerpo transparente” se hace en 1ª persona, y que en todo caso supone uno de los puntos destacables de una obra notable, más que notable. Con esta factura rítmica Pastora consigue crear temas bailables, que para nada caen en lo anodino o vacuo. Lo curioso es que el inicio no nos hace pensar que el tema adquiera ese ritmo a medida que va avanzando y sobre todo cuando llega el estribillo, con una electrónica intensa y sublime. Todo un temazo este “Cuerpo transparente” y en definitiva una alegría que nos damos para afrontar la parte final del álbum. “Parece que viene” rompe de golpe con el barroquismo rítmico de “Cuerpo transparente” con un comienzo acústico y una envoltura melancólica, que se acrecienta cuando entra el cuerpo sonoro ambiental y de matices orquestales que tiene esta pieza, la cual nos ofrece variedad al conjunto de temas que ofrece “Circuitos De Lujo”. La parte instrumental final es de una belleza formal apabullante y Dolo Beltrán se ajusta a la perfección a la exigencia que supone una parte musical como esa, alcanzando no solo en esta parte de la canción, sino en anteriores también, un registro de interpretación realmente sentido y emocionante. Para nada es un tema inmediato, y más aún al situarse en la parte final, pero irán apreciando su valía, que es mucha, con el paso de las escuchas. “Decibelios”, penúltimo capítulo del disco, ofrece una candencia de programaciones pausada y una envoltura sinuosa, sugerente y levemente misteriosa. No obstante, el tema más nocturno, heredero del mejor trip hop de finales de los 80 es la canción título, que cierra formalmente el disco. Es una forma inmejorable de rubricar un disco que nos ha ofrecido varios pasajes y momentos emocionales a través de la música. “Soy una máquina” se empeña en repetir una y otra vez Dolo en la canción, que por otro lado es la de mayor duración del disco, superando los 5 minutos. Es común el añadido que supone “Extrarradio”, si cabe mucho más desnuda, con leves apuntes sonoros programados, que dejan el protagonismo principal a Dolo a la voz. Resulta muy emotiva y especial su disposición como epílogo y rubrica una parte final que nos envuelve en un mundo onírico y de ensoñación, que no en vano nos hace creer que el ritmo electrónico vivido en pasajes anteriores de “Circuitos De Lujo” sea objeto de nuestra imaginación.

Rara concepción sin duda, o al menos quizás más propia de otras épocas anteriores, la que se empleó para la promoción de “Circuitos De Lujo”, puesto que “Cuánta vida” salió con bastante tiempo de antelación respecto al lp, o al menos esa es la percepción que yo tengo como seguidor del grupo en los medios. Eso propició que no se aprovechara el tirón que este pegadizo tema tenía y otorgó cuando vio la luz y se asoció a la ya mencionada de forma reiterada campaña publicitaria.

“Grandes despedidas” tuvo hueco aún en los medios y emisoras, pero de forma más que injusta, debido a su brutal pegada, “Cósmica” pasó inadvertida y no es hasta hace relativamente poco tiempo cuando he podido descubrir a esta joyita. No obstante, aunque “Circuitos De Lujo” podría haber tenido una mayor repercusión, estimo que salvó la papeleta para Pastora, ya que el trabajo individual de sus 2 primeros singles fue inestimable.

Peor han ido las cosas con la última entrega de Pastora “U.V.E.N.” (Un Viaje En Noria), el cual sí que ha pasado bastante más desapercibido y del que no he tenido noticias hasta que he retornado al grupo con motivo de recuperar las escuchas de sus 3 primeros discos, y principalmente la de este “Circuitos De Lujo”, que hoy nos ocupa. Sobra decir que lo antes que pueda me haré con él, para ver qué nos ofrecen este grupo que tanto admiro en su 4ª entrega, si no contamos con el disco de remixes que medió entre “Circuitos De Lujo” y esta última obra.

El que fuera el 3er. disco de Pastora es válido para todos los públicos. Su electrónica no es inaccesible o cargante, para nada. Pastora destaca por hacer una música de baile muy elegante, y que se acompaña de esa sensual forma de cantar de Dolo Beltrán, lo que termina por darle una personalidad clarísima al proyecto, sumada a las proyecciones visuales de Pauet. Este disco, con ese predominante rojo en su portada, con las líneas negras que hacen de trazado de esos mencionados circuitos, y con esa clavija sonora, es de notable o notable alto si lo vemos con buenos ojos. Espero que le saquen provecho, o al menos a algunos de sus temas, aunque ya saben que desde aquí defendemos la escucha completa de los discos. Cada cual después ya que haga lo que quiera. Espero que Pastora dure mucho y sigan entregándonos periódicamente discos tan buenos como sus 3 primeros trabajos. De momento aún tengo el 4º pendiente de escuchar, y creo que ya estoy tardando. Hoy les dejo a ustedes con el 3º, que no es moco de pavo.

Respecto de nuestro programa de radio, informarles que este próximo miércoles a las 21.00h en &radio de Torrejón de Ardoz y a las 23.00h en Radio Universitaria de Alcalá de Henares, podrán escuchar el estreno oficial del coloquio que hace ya varias semanas dedicamos a Supertramp y su disco “Crime Of The Century”. Además, varios de los colaboradores de este programa que podrán escuchar este miércoles, tomarán parte del especial que dedicaremos a “The Game” de Queen el próximo sábado 26 de noviembre, prácticamente coincidiendo con el 20º aniversario de su muerte. No se pierdan ninguna de las 2 citas, ni la del miércoles, ni la del sábado 26 en &radio de Torrejón de Ardoz a las 16.00h.
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lunes, 14 de noviembre de 2011

Discos, música y reflexiones entrevistó a La Broma Negra

Ya advertimos en su día en la crónica del concierto de Oberón en la sala Cats el pasado 28 de mayo del presente año, que habíamos conocido a una banda de proyecto musical realmente interesante. Igualmente, de La Broma Negra ya les acercamos más recientemente la revisión del último de sus discos “Joyas De Princesas Muertas”. Bien, pues este miércoles son los protagonistas de nuestro programa semanal en RUAH e &radio, el 6º de nuestra 3ª temporada en las ondas.

Carlos Caballero y Alex Gómez, cantante y guitarrista de la formación respectivamente, se desplazaron hasta los estudios de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH) para llevar a cabo un programa de una hora de duración en el que hablamos sobre el disco “Joyas De Princesas Muertas”, obra protagonista del programa en cuestión, y también sobre la trayectoria del grupo en general.

Además, también hubo lugar para que Alex y Carlos interpretaran un par de temas en formato acústico, que a decirles verdad sonaron realmente interesantes en ese formato. Creo que quedó un buen programa, con lo que les invitamos a que este miércoles 16 de noviembre de 2011, en nuestro horario habitual, es decir, a las 21.00h en la sintonía de &radio de Torrejón de Ardoz y en Radio Universitaria de Alcalá de Henares a las 23.00h, no se pierdan la hora de radio que compartimos con La Broma Negra y su música.

Los 2 links dispuestos en el anterior párrafo corresponde a las emisiones on-line de ambas radios donde emitimos, pero si residen en Alcalá de Henares pueden sintonizar el 107.4 Fm para escuchar RUAH y si viven en Torrejón de Ardoz pueden hacer lo mismo con &radio en el 92.2 Fm en las mismas horas indicadas. Arriba del artículo les dejamos una fotografía que nos sacamos con el grupo en el estudio.
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sábado, 12 de noviembre de 2011

Pink Floyd - Animals (1977)

Sigo regateando la responsabilidad a la hora de abordar a los gigantes del rock y de la música en general Pink Floyd de afrontar el análisis de sus consideradas 3 grandes obras (véanse “The Wall”, “Dark Side Of The Moon” y “Wish You Were Here”). Si el primer post que concedí a los Waters, Gilmour y cía. correspondió a un disco infravalorado o traspapelado dentro de su discografía como es el fabuloso “Meddle”, hoy al menos sí que tomo por banda uno de los que sí están enmarcados en su era grande y no en vano se sitúa entre los 3 trabajos que he mencionado entre paréntesis, siendo de alguna forma el 4º lp más valorado, al menos si no contamos la era Barrett.

Y es que “Animals” es emblemático desde su portada, quizás la más fácilmente recordada del grupo o la más espectacular por el despliegue que supuso. No me negarán ustedes que atar a un cerdo hinchable gigante en una de las descomunales chimeneas de la tétrica, siniestra, mastodóntica y lúgubre Battersea Power Station (en activo aún en aquellos días) y sacar una instantánea global no tiene mérito y que además el resultado es fabuloso. Puede resultar minimalista el significado del prisma de “Dark Side Of The Moon”, o los sencillos ladrillos blancos de “The Wall”, incluso choca mucho detenerse a ver ese acalorado saludo de “Wish You Were Here”, pero la portada de “Animals” representa ambición en proporción tal como el del tamaño del edificio que refleja.

El grupo estaba inmerso en sus años de más gloria y con la formación más memorable en pleno rendimiento, aquella compuesta por David Gilmour como vocalista y guitarrista, Roger Waters al bajo y voces, Nick Mason como batería y Rick Wright en los teclados. La resaca de “Wish You Were Here” todavía duraba en aquellos días en los que el grupo comenzó a dar forma a Animals. El disco se comenzó a gestar en la gira anterior y la inercia de Pink Floyd en aquellos momentos era inmejorable. El resultado fue una gran obra conceptual, con un corto listado de temas, pero de duración kilométrica en algunos casos (marca de la casa), que pasamos a analizar sin más demora.

La 1ª composición es la 1ª parte de “Pigs on the wing”, que ofrece un carácter acústico y relajado, con un leve poso de melancolía, que al fin y al cabo no es más que una introducción a la primera de las obras maestras que tiene el disco y que son las 3 composiciones centrales. Y es que “Dogs” es una pieza de 17 minutos de duración, muy del estilo y gusto de Pink Floyd, al estilo de esas composiciones gigantes tipo Echoes de Meddle, que ya comentamos hace un tiempo, y en el que la canción evoluciona y ofrece numerosas partes muy interesantes, tanto líricas como instrumentales. Ciertas partes de la letra son incisivas a más no poder como cuando Gilmour dice eso de que “…tienes que transmitir confianza a la gente que mientes y cuando ellos te den la espalda tienes la posibilidad de clavarles el cuchillo”. La melodía quizás más recordada es esa que ofrece unos acordes tan claros de guitarra eléctrica, demostrando el virtuosismo del grupo y en especial de Gilmour. Aunque la presencia de los teclados de Wright tiene sus retoques o añadidos que son inestimables, lo cierto es que “Dogs” es más bien recordada por sus guitarras y estructura de rock clásico.“Pigs (three different ones)” me llama la atención principalmente por la interpretación vocal en este caso de Roger Waters con esa especie de risa o repetición que hace en una parte de la letra oída en el comienzo de la pista. Es una pista más desenfadada que la sesuda “Dogs”, con un carácter levemente hipnótico en las melodías que entrelaza. Con “Sheep”, que fue el único corte de la obra incluido en el recopilatorio “Echoes”, el grupo gira un poco más la rueda de graduación de intensidad rockera de “Animals”. El tema es un auténtico trueno en varias de sus partes y un ejemplo del sector más abrasivo de Pink Floyd. Igual que la 1ª parte de “Pigs on the wing” era una intro a la obra, la 2ª parte es una especie de epílogo o cierre, que da carácter global o conceptual a la obra, rubricando su envoltura correctamente.

La lástima principal de “Animals” no reside en sus resultados comerciales, los cuales fueron notables, o su calidad, la cual es indiscutible, sino en el hecho de que en su proceso de creación, desde que comenzó su génesis, se produjeron las primeras grietas incurables en el seno de la banda, las cuales se fueron acrecentando en los siguientes años y desembocarían en el desmantelamiento de la banda en los años 80, o mejor dicho en su reconversión.

¿Quién fue el culpable? Pues sí, el malo de la película parece que está aceptado de forma generalizada que es el amigo Roger Waters, al cual no le vamos a discutir en ningún momento su nivel como músico y compositor, pero al que sí reprocharemos su actitud con sus compañeros, especialmente con Mason y sobre todo con Wright. El hecho de que los teclados de Richard sean sibilinos y secundarios en la producción no es fruto de la casualidad o despiste, sino que fue el inicio de un mobbing claro hacia el teclista de la formación por parte del cada vez más autoproclamado líder Roger Waters, el cual consideraba a Wright un vago.

Con “The Wall” y su gran éxito, Waters terminó de convencerse de sus ansias de dominar en exclusiva Pink Floyd, con la única salvedad de mantener a Gilmour y para “The Final Cut” Richard Wright ya no era parte del grupo. Luego vendrían peleas legales, más peleas legales, malas formas en las entrevistas con recaditos al rojo vivo de unos a otros componentes, etc. Es una pena que esta obra conceptual, que se basa en el libro de Orwell “Rebelión En La Granja”, y su estratificación social a través de los grupos formados por los animales que protagonizan las canciones del disco, supusiera el comienzo del fin de Pink Floyd. No obstante, dejando esas leves consideraciones al margen de la música en sí, estamos ante una de las grandes joyas en forma de lp que editó el cuarteto clásico de Pink Floyd en los años 70. Aprovechen su recuperación o escucha como se merece.

Respecto a nuestro programa de radio, avisar que ya está subido el programa nº 4 de esta temporada sobre 10cc y su “Deceptive Bends”. Esta semana lo estará con gran seguridad el 5º sobre R.E.M. y “Automatic For The People”. Muy importante es informarles que hoy a las 16.00h en la sintonía de &radio podrán escuchar el especial que dedicaremos a Lady Gaga y su “Born This Way”. Del programa de estreno de este miércoles a las 21.00h en &radio y a las 23.00h en RUAH… Bueno, esta semana haré un post especial al respecto y les cuento más a fondo. De momento, esta tarde estén ahí a las 16.00h en la emisión on-line de &radio de Torrejón de Ardoz.
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sábado, 5 de noviembre de 2011

Golpes Bajos - Devocionario (1985)

Ya estamos nuevamente a vueltas con el asunto o debate tan manido en esta bitácora de los “mini-lps” y considerar a un disco como trabajo discográfico principal dentro de una discografía oficial de un grupo o no por el hecho de que incluya menos de 8 canciones. Considero a los 3 ítems discográficos de los 80 de Golpes Bajos discos a todos los efectos y ya está. Esta es mi posición y con su última entrega antes de su disolución me pasa lo mismo.

Hace ya tiempo que revisamos “A Santa Compaña”, que es el único considerado lp como tal de forma global. Llegado 1985 Golpes Bajos estaban considerados como una formación consolidada dentro del panorama musical emergente español asociado a La Movida, aunque la formación tuviera sus raíces en Vigo y no en Madrid. “Malos tiempos para la lírica” funcionó bien como tema extraíble, y no en vano es el tema que ha quedado para el recuerdo de la formación.

No podemos obviar que en 1985, tras haberse alcanzado el climax musical y cultural en el año anterior, con la edición simultánea de los considerados mejores discos de los grupos abanderados de esa escena underground española, comenzaba el lento declive que fue devorando a los grupos poco a poco. Golpes Bajos fueron pioneros en el campo de las disoluciones tras “Devocionario”, en dura lucha temporal con Derribos Arias, que estimo se fueron al garete en los mismos días que los Coppini, Cardalda, García y Novoa.

Antes, lo que fue su última propuesta en forma de disco lo considero un gran trabajo. Un conjunto excelente de 6 canciones que, enfrentado a mi postura de defensa de la obra, en los pocos portales donde está analizado, está tildado de pedante y elitista. A mi me gusta mucho, y en el post de hoy, en estos días en los que considero muy adecuada su escucha, voy a abogar por su defensa a ultranza. No es irrelevante el hecho de que a Golpes Bajos les descubriera de forma definitiva a través de “Desconocido” y aunque ya sabía de la existencia de “Malos tiempos para la lírica”, éste tema fue el que me animó a acercarme al grupo.

La apertura con esa instrumentación misteriosa, delicada y muy rica en matices de la mano de “Prólogo”, sienta las bases del sentido conceptual de la obra, ya que el tema que en parte ofrece el título al disco, “Santos de devocionario”, retornará a las estupendas formas sonoras de este primer paso de la obra, en la que la insinuación instrumental es lo más reseñable y en el que Germán Coppini sencillamente ofrece unos coros que si cabe suman más al maravilloso misterio que tiene este cortito tema de introducción. No obstante, esta elegancia manierista no se pierde en la ya mencionada “Desconocido”, 2º corte de la obra, que en parte ofrecía un marco de lo que podría ser quizás ahora la distancia entre las 2 cabezas visibles de Golpes Bajos, es decir, Cardalda y Coppini. Esa magistral letra en la que se esboza el recuerdo de una estrecha amistad y los reproches posteriores al término de la misma “no me llames de amigo si me vas a dejar dolido, mi amigo”, es uno de los mejores ejercicios líricos de la historia de Golpes Bajos, quizás a la altura de la excelente “Tendré que salir algún día” de su primer disco. Recuerdo que en 2003 conocí este tema gracias al especial de “Acordes en espiral” de los volúmenes en dvd de “La Bola De Cristal”. En esos días, los cuáles a pesar de ciertos retazos amargos, recuerdo con especial cariño, un servidor de ustedes trabajaba en el departamento de discos de la gran empresa de nuestro país de grandes almacenes. En nuestra zona podíamos poner a modo de marketing en una pantalla dvds musicales y yo opté un día por poner éste de “La Bola De Cristal”. Mientras estaba atendiendo a la gente y cobrando algún que otro cd que se vendiera, recuerdo que los sonidos de la parte instrumental del inicio, con ese aire de ensoñación y que, por otro lado, supone un ejercicio de mesura y sosiego increíble, me llamó especialmente la atención. A día de hoy, sobra decir que este dvd (solamente ese) de “La Bola De Cristal” obra en mi poder, puesto que en junio de 2004, cuando ya no trabajaba en esa empresa, me lo compré aprovechando los descuentos habituales del día de la música del día 21. Los ejercicios de suave electrónica a cargo de Cardalda, alejándose del estruendoso fairlight, tan en boga en aquellos días, son lo que más personalidad da al corte. Es una notable experiencia escuchar este tema con la luz de otoño de las 5 de la tarde de fondo, mientras que te relajas a la hora de la siesta. Como casi todo el mundo en este país (“tan bien organizado” laboralmente hablando) a esas horas está en la oficina de lunes a viernes, prueben a hacer el experimento un sábado o domingo; pero eso sí, en días no lluviosos, en los que el cielo esté despejado. Como ven, yo sigo intentando transmitirles mi forma tan personal de escuchar y experimentar la música que tengo. Una genial locura es el tercer tema titulado “La virgen loca”. No es ni más ni menos que darle una pequeña vuelta de tuerca a “Escenas olvidadas” del anterior disco y contar con un desgañitado Coppini, que poco a poco irá cogiendo arrestos en el disco. Aquí se marca Germán algún que otro grito desgarrado interesantísimo y alguna interpretación melódica vocal graciosa como cuando dice aquello de “Jesús, María y Jose” (con el “Jose” sin acentuar la 2ª sílaba), dándole un enfoque menos solemne al trío de personajes que menciona. Más deternillante es ese pasaje de “… y pobre del que yo vea correr, ni tan tocaros siquiera, porque probaréis de mi zapatilla durmiendo calientes la noche entera…” o el “¡No me peque usted madre!” que también hay perdido por ahí. En todo caso, “La virgen loca” es otro tema notable del disco, que escucho con júbilo cuando le llega el turno cada vez que me pongo con este álbum.Se da un giro más a la intensidad del disco en el siguiente pasaje, para que luego de ahí al final poco a poco se retorne a la calma y reposo que transmitía el prólogo de la 1ª pista. Llega “Ayes”, con un ejercicio instrumental acelerado y Coppini perfectamente sincronizado con la música. Esos “Ayes de sacrílego” suponen otro acierto más del disco, hasta ahora sin mácula. Es curioso que con esos portales en los que se ha comentado y criticado el disco, no comparta el gusto por las “Travesuras de Till”, el único tema al que salvan de la quema en esos artículos. Me parece algo sosa en lo instrumental, aunque en la letra no deja de ser interesante escuchar esas historias derivadas del género literario de la novela picaresca que se nos presentan. Mejor me parece “Santos de devocionario” que da el fin a la obra, con ese toque conceptual al retornar a las formas del inicio, ya que no es más que el desarrollo formal del “Prólogo”. La letra choca, pero el sentir con el que la interpreta Coppini y sobre todo esa instrumentación tan elegante y excelsa es una delicia para los oídos. En el recopilatorio que incluía toda la obra de Golpes Bajos, se metía otra versión alternativa de “Travesuras de Till” a modo de cierre, pero personalmente tampoco estimo que difiera mucho de la primera toma y me parece mucho mejor cerrar con esta “Santos de devocionario”.

El problema de Golpes Bajos fue el espíritu inquieto de Coppini, lo cual llevó a la disolución del grupo tras este “Devocionario” que hoy hemos analizado. Germán en aquellos días, y en su vida en general, es un culo de mal asiento. Recordemos que antes ya estuvo en otro gran grupo como Siniestro Total, y en 1985 ya se había cansado de Golpes Bajos.

Supongo que Germán Coppini se marcharía con un deje parecido al que se representaba en el elegante videoclip grabado para “La Bola De Cristal” de “Desconocido”, en el que en un café del estilo de escritores, Germán salía por la puerta mirando atrás a un Teo Cardalda sentado con algo de resquemor en la barra de la cafetería. Ese videoclip es excelente y en el mismo aparecen 3 de los componentes del grupo (creo que falta Pablo Novoa), representando los tiempos felices y dando la impresión de que la situación posterior, quizás tras alguna guerra, ha separado los mundos en su día unidos de las personalidades representadas en la historia. Es impagable el momento en el que Teo sale tocando el piano y señala un periódico en el que pone “Por la República”.

Germán me da la impresión de que es un tío complicado. Personalmente tuve un leve encontronazo, no directo, en una entrevista que se le realizó en el notable radioblog “Luz De Gas” a cargo de su titular Juan Duque. Me parece que es una personalidad complicada, y en todo, aunque no llegó a la altura de un Fernando Fernán Gómez y su mítico “¡A la mierda!”, sí que no me dejó un buen sabor de boca, a alguien que en definitiva es un admirador de su obra, no solo en Golpes Bajos, sino de otras cosas de su etapa en solitario o en su actual proyecto Lemuripop junto a Alex Brujas. En parte y como él dice en “Desconocido”, me dejó dolido.

No obstante, haré el ejercicio de diferenciar entre persona y artista; sigo pensando que Coppini es un maestro, aunque en lo poco que indirectamente he tratado con él (ya que la movida personal no fue más que una apreciación que hizo a una pregunta que le dejé por escrito en “Luz De Gas”) no haya tenido una experiencia satisfactoria. El retorno en 1998 de Golpes Bajos fue a destiempo y mal enfocado, aunque el propio Germán en aquella entrevista en “Luz De Gas” aún defendía la propuesta. Personalmente creo que fue un patinazo, pero errores cometemos todos.

Golpes Bajos cerraron su andadura a mitad de la década de los 80, al margen de esa desacertada o, mejor dicho, mal planteada reunión de 1998, con un trabajo digno y con una elegancia en sus formas increíble. A pesar de su corta duración y de su carácter refinado y excelso, también hay lugar en “Devocionario” para algún momento sumamente animado como “La virgen loca” o aceleraciones rítmicas tales como “Ayes”. Yo me quedo sobre todo con “Desconocido”, la cual a día de hoy y tras 8 años cumplidos de haberla conocido y escuchado intensamente, me sigue produciendo la misma emoción y buenas sensaciones que el primer día. Y esto que he apuntado es algo difícil cuando sobrexpones una canción a muchas escuchas, ya que en estos casos lo más sencillo es que termines quemándola.

La controvertida portada, con esa imagen de procesión religiosa, que en parte nos evoca a esa España profunda que muchos grupos musicales comenzaban a tener presente en aquellos días (Gabinete Caligari, Radio Futura) en sus composiciones, cuadra correctamente con el contenido. El misterio musical y esas sensaciones planteadas sobre todo en “Prólogo” y “Santos de devocionario” nos pueden trasladar fácilmente a algún monte perdido y boscoso, por el que a medianoche desfile la santa compaña, a la que el grupo aludía en su trabajo anterior. Golpes Bajos regalaron 3 discos estupendos en los años 80 y opino vehementemente que “Devocionario” no palidece para nada frente a “Golpes Bajos” o “A Santa Compaña”. Cada cual que piense u opine lo que quiera. Esta es mi postura.

En tanto a nuestro programa de radio, este pasado miércoles por fallos técnicos personales (en esta caso quiero dejar claro que no fueron inherentes a ninguna de las 2 radios donde se emite nuestro espacio) no se pudo emitir el programa nº 5 de la temporada sobre “Automatic For The People” de R.E.M.. En consecuencia, ese será el programa que podrán escuchar este próximo miércoles a las 21.00h en &radio de Torrejón de Ardoz y a las 23.00h en Radio Universitaria de Alcalá de Henares. El audio del programa nº 4 sobre 10cc y “Deceptive Bends” aún estoy pendiente de subirlo a nuestro perfil de Ivoox.
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sábado, 29 de octubre de 2011

Genesis - Duke (1980)

Tenía ganas de hablar ya de este disco. Es más, creo que es increíble que habiendo cumplido 3 años de blog no haya sido objeto de análisis en post semanal todavía. Parte de la explicación reside con total seguridad en que es una obra que me gusta mucho escuchar en el mes de octubre y comienzos de noviembre de cada año, y más concretamente en la franja horaria entre las 19.30h y 22.00h cuando ya ha anochecido. Manías que tiene uno en este caso, pero por el motivo que sea, en años anteriores me ha pillado a contrapié con otros discos o artículos preparados, pasándosele su “época anual” que tiene para mí.

Creo que el toque otoñal se lo concede la que para mi es la gran canción de la obra “Duchess”, por esa melancolía que transmite en su ampulosa melodía y en la ciertamente triste letra que explicaré cuando me meta de lleno en el tradicional “mega-párrafo” de análisis formal del track list de la obra.

Es importante apuntar que a comienzos de la década de los 80, Genesis se había consolidado como un trío, compuesto por Tony Banks a los teclados, Phil Collins como batería y Mike Rutherford como encargado de las cuerdas, como de forma grandilocuente se reflejó en el anterior disco de la banda “…And Then There Were Three…”. Este disco, bajo mi punto de vista personal, a pesar de contar con pesos pesados de la historia del grupo como es el “Follow you, follow me”, o la incontestable “Many too many”, carece de consistencia y a ratos se hace algo pesado. No hay que obviar que el grupo llevaba en estado de recomposición permanente desde el trauma que supuso la marcha del vocalista Peter Gabriel, que en los días en que se editaba este disco que hoy revisamos facturaba su aclamado 3er. trabajo en solitario, y posteriormente el abandono del guitarrista Steve Hackett.

Poco a poco el éxito comercial del grupo iba en aumento debido a éxitos puntuales en forma de singles como el citado “Follow you, follow me” y en 1980 confirmarían su buen estado de forma con la que quizás sea la gran obra de los Genesis de la “Era Collins”. Y es que “Duke” es una obra ambiciosa, que casi llega a la hora de duración, con un listado de 12 temas variados, con toques progresivos en su sonido adaptados a los nuevos tiempos y con ejemplos pop que ayudaron a que el éxito comercial de la banda se siguiera afianzando.

Es curioso que se empiece con un tema que luego readaptaría en su primer disco en solitario el vocalista Phil Collins. “Behind the lines” aquí suena mucho más ampulosa y con una gran fanfarria sonora que le da un retazo monumental al inicio de “Duke”. Las guitarras se aceleran emulando a los sonidos más avezados de los días de “Nursery Crime”, entrelazándose con los fabulosos teclados de Tony Banks. Más de 5 minutos de canción que en realidad forman una suite con las 2 siguientes canciones. De forma umbilical conecta con la maravilla que ya les he advertido que es “Duchess”. Estamos ante un tema nocturno, melancólico, lleno de rabia en el proceder vocal de Collins ante el micrófono, el cual describe el declive de la carrera de una cantante, esa supuesta “duquesa” a la que alude el título de la canción. El tema dispone de un videoclip con un barbudísimo Phil Collins, ataviado con sombrero y gabardina y con el grupo dispuesto a ratos de forma lánguida en una sala de proyección (de esos momentos del video, he sacado la imagen de este post del grupo, puesto que no encontraba ninguna otra de 1980 de la formación). La composición es grandiosa desde su sinuoso y misterioso comienzo, lleno de matices interesantísimos, y que en definitiva sella una sección instrumental perfectísima para escuchar estos días sobre las 20.30h, cuando ya ha anochecido por completo, y si sobre todo tienen la suerte de estar en sus domicilios para apreciarla en soledad, que es realmente como se le saca el jugo a este temazo increíble. “Duchess” conecta con la 3ª pieza de esta suite de inicio, de título “Guide vocal”. Es un epílogo casi acústico, muy cortito en duración, que no pretende para nada entrar en competencia con la excepcionalidad de “Duchess” o el recargo sonoro de “Behind the lines”. Curiosa resulta la 4ª pista “Man of our times”, dispuesta sobre unos estridentes teclados a cargo de Tony Banks, y con un Phil Collins desaforado a la voz. A pesar de su notable desasosiego, quizás asociado al estrés que puede tener ese mencionado “hombre de nuestros tiempos”, resulta sorprendente que en el estribillo de la misma hay lugar para un cierto poso de melancolía en su melodía, el cuál notarán si se detienen a escucharla prestando atención. Uno de los grandes temas pop del disco y en consecuencia uno de los singles y éxitos comerciales de “Duke” es la siguiente pieza. “Misunderstanding”, además de contar con un videoclip que mostraba a Collins conduciendo un descapotable y escenificando esa confusión telefónica en alguna cabina de teléfono, es un tema accesible y fácilmente disfrutable, con unas líneas de guitarras medias comedidas y melódicas que se alejan de los excesos (por otro lado maravillosos) que se pueden apreciar en otras canciones de la obra. “Heathaze” comienza con semejanzas sonoras a “Guide vocal”, pero posteriormente se desmarca, conformando un tema con un sonido más agrio y lleno de entrega en algunas de sus partes.El gran tema pop extraído del disco, y que debido a su éxito o aceptación en la historia de Genesis marca un antes y un después en la discografía de la banda, es “Turn it on again”. Las guitarras melódicas de Rutherford, con las notas de teclados justas de Banks conforman un tema directo, rítmico y lleno de alegría, ilusión y buen rollo. Sin embargo, quizás es el tema que menos tenga que ver con el conjunto de la obra, pero aquí, en mitad del listado se hace agradable un respiro pop de estas características. Hay lugar para una balada desconsolada como es la sentida “Alone tonight”, la cual abre la parte final de la obra. Acto seguido llega “Cul-de-sac” con una estructura no clara, nada evidente, en la que sobre todo destacan el bombo que tienen los teclados de Tony Banks, siguiendo el patrón marcado en el comienzo de la obra “Behind the lines”. Estamos ante otro tema rotundo, que mezcla a partes iguales el sentir que te dejaba “Man of our times” con la ya mencionada canción de apertura de la obra. Tras tanto bandazo sonoro o sacudida que hemos experimentado en “Cul-de-sac”, ahora se dispone un tema con una mayor mesura titulada “Please don’t ask”, con un leve toque nocturno, en el cual los teclados de Tony Banks son más bien envolventes para este medio tiempo que nos permite coger fuerza durante sus minutos de duración, ya que el final instrumental compuesta por el combo “Duke’s travels” y “Duke’s end?” es un ejercicio sesudo, progresivo, oscilante y que busca darle carácter cíclico a la obra, retornando su sección final, propiamente en “Duke’s end?”, a los sonidos y melodías que conformaban la estructura troncal del inicio que pudimos escuchar tres cuartos de hora atrás con “Behind the lines”. En “Duke’s travels” sobre todo hay que destacar el increíble papel de Tony Banks en sus teclados. Phil Collins hace acto de presencia a eso de los 6 minutos cantando parte de “Guide vocal”. En todo caso es un final mágico y que le confiere ese carácter de unidad a la obra, dándole un enfoque conceptual.

Los Rutherford, Collins y Banks comenzaban los 80 con buen pie. “Duke” fue nº 1 en la lista de discos más vendidos en el Reino Unido y sus singles “Misunderstanding” y “Turn it on again” funcionaron realmente bien en sus papeles individuales. En los años venideros el grupo editaría en 1981 “Abacab” (¿de qué me suena a mi ese título?) y en 1983 su disco de título homónimo. Estos 2 trabajos a día de hoy están considerados obras menores en comparación con el protagonista de esta semana, pero en todo caso a mi me parecen dos auténticas joyitas en forma de álbum, con una razonable ración de excelentes canciones en su interior.

Quizás la percepción de que “Abacab” y “Genesis” estén en parte en el olvido resida por un lado en el enorme éxito del posterior “Invisible Touch” de 1986 y por otro lado en que Phil Collins, “muy a su pesar” como suele declarar, iniciara su trayectoria en solitario con un celebradísimo primer disco de estudio “Face Value” en el mismo 1981 donde se editaría también “Abacab” y comenzara a darle importancia a partes iguales a su trayectoria en solitario y a su papel en Genesis. Creo que lo mencioné en post anteriores, no sé si cuando analicé “Abacab” o “Face Value” de Collins, pero el caso es que Phil hizo un claro guiño a la portada de “Duke”, con ese personaje dibujado frente a una ventana en mitad de la noche (véase la luna), en el videoclip de “In the air tonight”.

“Duke” es una gran obra. Quizás uno de mis discos preferidos de Genesis. Estoy de acuerdo en el irrefutable hecho de que trabajos posteriores como “Abacab” o “Invisible Touch” son más accesibles, pero si a este álbum se le considera por gran parte de la gente como la última gran obra absoluta de Genesis (dejando de lado el éxito comercial o pegada masiva de trabajos posteriores), por algo será.

Respecto a la radio, avisar que hasta el sábado 12 de noviembre no volveremos a hacer un coloquio especial en directo a las 16.00h. Seguimos con nuestro programa de estreno semanal los miércoles a las 21.00h en &radio y a las 23.00h en RUAH, tocando el turno esta semana de revisar el disco “Automatic For The People” de R.E.M.. Esta tarde pueden volver a escuchar a las 19.00h en RUAH el programa de esta semana sobre 10cc y su “Deceptive Bends”, el cual subiré a lo largo de la próxima semana a nuestro perfil de Ivoox. Y ya saben que el lunes, martes y jueves a las 21.00h en &radio pueden escuchar repeticiones de programas antiguos si lo desean.
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martes, 25 de octubre de 2011

Concierto Second. Madrid (20-10-2011)

Poco a poco la banda murciana Second va poniendo su banderita de triunfo en distintas sedes dentro de la capital, y de paso saldando cuentas pendientes. Si ya avisaron en la actuación del pasado Universimad 2011 que había existido alguna tentativa frustrada anterior para que el grupo tocara en el festival, el ciclo “Retratos” de los Teatros del Canal era otro evento con una historia parecida, ya que parece ser que hace un par de años el grupo estuvo a punto de actuar dentro del ciclo, pero finalmente no fue posible.Aparte de saldar la deuda pendiente con el evento, el grupo nuevamente ofreció un concierto fabuloso en Madrid. El mismo no puede quedar empañado por el hecho de que a Sean Frutos se le escurriera la letra en “De Buenos Aires”, ya que las 2 horas de actuación que propuso el quinteto dejó satisfechos a todos los que allí acudimos, en parte también porque el grupo se hizo eco de las peticiones de los seguidores a través de las redes sociales, de cara a confeccionar el set list; de esta forma descubrí que los gustos de los seguidores de Second son muy afines a los míos, lo cual es lógico ya que un servidor de ustedes en definitiva es un admirador ya desde hace un tiempo del trabajo de esta formación.Fue un concierto en un teatro que rozó el lleno absoluto o al menos ofreció la impresión de ello durante la actuación. Las localidades eran numeradas, y te permitía poder tomarte algún momento de descanso sentándote si te hacía falta; yo, dentro de mis labores como medio acreditado, también me acerqué a las inmediaciones del escenario para tomar fotografías desde distintos puntos de vista de la sala, aunque debido a la precariedad de mi cámara, las imágenes son muy oscuras y de baja calidad. Abajo a duras penas les muestro a Sean desgañitándose en mitad de la parte acústica del show, escudado por Nando Robles y Jorge Guirao con su bajo y guitarra respectivamente.La puntualidad fue exquisita y el comienzo vino de la mano de la potentísima “Mañana es domingo”, uno de los mejores temas del último trabajo del grupo, como ya indicamos en la revisión de dicho disco en el post de hace unas semanas atrás. Dicha intensidad se mantuvo con la inmediatez del acierto en forma de canción que es “A las diez” de “Fracciones De Un Segundo” y acto seguido con la marchosa y bailable “Demasiado soñadores”, canción título del trabajo que es objeto principal del motivo de la presente gira que tiene ocupado al grupo. A continuación una imagen del bajista de Second Nando Robles, concentrado en sus tareas instrumentales.Luego vino un bloque interesante, encabezado por el tema de transición que es “Muérdeme”, para dirigirse a una sección o combo melancólico compuesto de 2 de mis temas favoritos de la discografía del grupo, lo cual me satisfizo sobremanera como podrán imaginar. Primero hubo lugar para la sentida “Horas de humo”, la cual fue objeto de un artículo que realicé en el blog “¿Canciones o lecciones?”, en que ya saben que colaboro periódicamente. Fue genial escuchar este tema nuevamente en directo, pero más genial aún fue que fuera enganchada a una de las grandes composiciones de “Demasiado Soñadores”, que ya saben que destaqué en su día cuando publiqué su post de revisión, me estoy refiriendo a “En pequeñas cosas”. Por lo que comentó Sean, este gran tema, incomprensiblemente no había sido aún interpretado por el grupo en directo, y en consecuencia fue uno de los temas que acertadamente fue escogido para el set list debido a las peticiones formuladas por los fans en las redes sociales que ya he mencionado anteriormente.El concierto prosiguió con el repaso de más temas de “Demasiado Soñadores” como “Psicopáticos” y “De Buenos Aires”, con el ya comentado lapsus lírico de Sean, el cual supo salir con maestría del trago, pidiendo sinceras disculpas y bromeando con el asunto al advertir que el motivo del fallo residía en que no pudieron ensayar más el tema por un viaje a Londres que realizó en ese semana el guitarrista de la banda Jorge Guirao. Fue muy de agradecer, al menos supongo que internamente para el propio Sean, la cálida ovación con la que le obsequió el público cuando se advirtieron los apuros del vocalista al final de la citada canción. Se llegaría al final de la 1ª parte de la actuación con el clásico ya a estas alturas por excelencia de Second, “Rincón exquisito”, con el primer single de “Demasiado Soñadores”, “N.A.D.A.”, que sonó solemne y concisa, para rematar con la más bailable “Autodestructivos”, que no escatimó a la hora de cerrar el repertorio eléctrico durante un rato.El sector acústico dispuso de varias de las sorpresas de la noche, concretadas sobre todo en otra de mis favoritas del lp “Invisible”, “Her diary” (solamente me faltó “Fortune day” de ese disco) y “Sometimes” del previo “Pose”. “Fracciones De Un Segundo” obtuvo una representación de 2 temas en este apartado del show, primero con la fabulosa “Conocerte”, con Sean esforzándose en la armónica además de en las voces, que abrió este segmento acústico, y posteriormente con la ligera sorpresa que supuso la selección de “En el viaje”. Sin embargo, mi gran momento (y no es que “Her diary” o “Conocerte” no me supusieran sendos momentos favoritos de la noche) de esta parte estuvo concretada en el cierre de “Demasiado Soñadores”, la sensacional “Tu alrededor” (que cada día que pasa me gusta más), que además dio carpetazo a esta 2ª parte del concierto, con su luminoso carácter y con Sean moviéndose entre el público y solicitando a varios de los asistentes que se encargaran de esos coros que se incluyen en el final de esta pista. A más o menos distancia, pueden ver el set acústico de Second en las imágenes que flanquean este párrafo.El regreso al formato eléctrico, lo cual puede ser considerado como un bis de 4 temas, alternó a partes iguales momentos más calmados como “Más suerte” y el único tema rescatado del primer disco de la formación “Watching the moon”, con arreones de la talla del tema “Invisible” y el ya tradicional cierre de concierto de la mano de la rotunda e incisiva “Rodamos”. Con los últimos acordes de esta canción se ponía el punto y final a casi 2 horas de actuación realmente buenas, y, ¿saben? Realmente me dio la impresión de que el concierto durara apenas una hora por lo entretenido que fue y lo bien que me lo pasé (con pocas bandas he tenido una sensación parecida de que el tiempo pasara tan volando; quizás con Arcade Fire hace casi un año, donde la hora y media parecieron en efecto tres cuartos de hora escasos). La siguiente imagen muestra al guitarrista y teclista Javi Vox en la penumbra.Del set list tengo poquísima queja, ya que dentro del mismo se incluyeron casi todos mis temas preferidos de Second. Quizás me resulte algo extraño que no se tirara de “Todas las cosas” con la tentativa por parte del grupo de que el aforo total del teatro se subiera al enorme escenario, recreando lo que el grupo hacía unos meses antes como en aquel concierto en la sala Joy Eslava de 2010. No será la última vez que podamos ver a Second este año por Madrid. Les queda el festival asociado a una conocida gran superficie comercial que se celebrará en el Palacio de los Deportes. No obstante, creo que esa ocasión no será tan especial como la que pudimos vivir este pasado jueves. El grupo derrochó simpatía y no solo Sean fue el encargado de interaccionar con el público, sino que también el bajista Nando Robles, el batería Fran Guirao y el guitarrista y teclista Javi Vox tuvieron momentos para dirigirse a la audiencia; destaco la coña que se marcó Javi Vox con Sean, hablando de patentar una idea de implantar asientos modulables en el teatro al estilo de un coche monovolumen. Quien se mantuvo en un segundo plano fue Jorge Guirao, que apenas luchó por robar mayor protagonismo del que ya se gana merecidamente con sus labores inestimables a la guitarra eléctrica.Termino remitiéndome a las primeras ideas que expuse al comienzo de la presente crónica, es decir, que Second cada vez son de forma más clara una apuesta segura de calidad y buena música dentro del panorama sonoro nacional. Creo que a estas alturas y aunque el grupo está en mitad de su “Gira Autodestructiva”, el grupo puede hacer un balance muy positivo de este 2011 en el que su 5º disco de estudio ha visto la luz ofreciendo un magnífico resultado y que tendrá como premio que el quinteto se pueda despedir del mismo defendiendo su directo en el marco incomparable del Palacio de los Deportes. Intentaremos no perdérnoslo. Terminamos el post agradeciendo una vez más a Mónica Caballero de Promociones Sin Fronteras la labor que ha realizado por su parte de cara a facilitarnos informar sobre este concierto en nuestra página.
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sábado, 22 de octubre de 2011

Katy Perry - Teenage Dream (2010)

Realmente la relación musical que tengo con Katy Perry es bastante parecida a la que ya describí en su día que tengo con su rival Lady Gaga cuando la Germanotta pisó por 1ª vez este blog con el artículo que dedicamos a “The Fame Monster”, ese maravilloso 2º disco de estudio de la controvertida artista. Y es que las 2 divas coinciden en el aspecto de que me llamaran la atención un par de canciones pegadizas de su primer lp masivo (ya que ambas tienen trayectoria anterior bastante minoritaria y alejada de sus propuestas actuales) y de esa forma hacerme con sus respectivos lps.

Digo lo mismo que en su día dije sobre Lady Gaga en aquel post inicial de su paso por este blog: alguno quizás se esté rasgando las vestiduras por el hecho de que Katy Perry sea protagonista de un post semanal en la presente bitácora. En todo caso, esto es lo que hay, y si hoy dedico el artículo a este disco y artista es porque algo aprovechable tiene. Créanme.

Si con Lady Gaga sus discos “The Fame” y “The Fame Monster” quedaron en la cola de espera interminable que tengo de discos a escuchar, y solamente la casualidad quiso que tomaran avance de posiciones en esa lista personal que tengo, con “One Of The Boys” Katy Perry corría el mismo peligro. Con su debut me hice hace tiempo motivado por la pegadiza y de llamativo videoclip (¡menudas patorras que se gasta la Perry al final del mismo remangándose el vestido de novia!) “Hot ‘n’ cold”. Hay que advertir que Perry estaba en su primer disco, por lo menos hasta el mencionado single “Hot ‘n’ cold”, enfocada en un rollo comercial pero con toques indie; digamos en una vertiente algo parecida a la de Lilly Allen. Luego, poco a poco Katy fue acercando posturas al pop masivo y comercial abandonando el regusto vagamente alternativo de alguna de sus composiciones.

No sería hasta este verano cuando en un viaje a Castellón lo fui escuchando en el coche en una compilación de última hora improvisada que grabé en un cd, en la que por fruto de estar a mano en la carpeta de turno del pc estaba por ahí el disco. “One Of The Boys” no obstante me parece de una inconsistencia mayor que el “The Fame” de Gaga, el cual tiene una 2ª parte estimo bastante anodina, salvo “Summerboy”. Aquí, salvo los 2 o 3 singles y la canción título que abre el disco, el lp es por lo general flojo desde mi punto de vista.

Sin embargo, este verano pasado tuve un dejavú en un momento de inspiración y recordé que hacía unos meses escuché una nueva canción del 2º disco de la Perry que no sonaba mal y tenía buen gancho sonoro. Sin embargo, el título se me escurría. Lo que sí hice fue engancharme a la popera y masiva “California gurls” y su impagable videoclip. Luego más tarde descubriría que el tema que me llamó la atención es precisamente el que da el título al disco en sí, “Teenage dream”, y recuperando su visionado en youtube terminé por darle una 2ª oportunidad a Perry haciéndome con este 2º trabajo de larga duración (3º de la artista si contamos con el llamado “Katy Hudson” de 2001) y procediendo a su escucha.

De primeras tuve una sensación parecida a la que tengo del anterior trabajo de la artista, pero el haberlo seguido escuchando me ha hecho ver que no está mal del todo. En todo caso, ha sido compañero de escuchas en las pasadas semanas de forma bastante intensa, y como él ha ocupado gran parte de mi esparcimiento musical, lo tengo muy fresco y me apetece reflexionar sobre Katy Perry y el lado pop actual, se lo traigo en el post de esta semana. Paso acto seguido a hablarles de las 12 canciones que incluye.

Ya lo he comentado tan solo unas pocas líneas atrás, fue “Teenage dream” la 1ª canción que escuché del disco al que precisamente concede título. Me suena que vi su video en Kiss Tv y recordaba vagamente la fiesta final del videoclip con esos bailes y bengalas encendidas que se aprecian. Y es que esta canción tiene un estribillo muy bueno y además el videoclip que se grabó del tema es igualmente muy válido. Nos evoca a esos sueños adolescentes en los que te hubieras escapado con tu primer amor, cogiendo un coche y marchándote de viaje sintiéndote joven y aprovechando la experiencia al máximo. Lo único que esas cosas suceden en Estados Unidos donde aún estando en el instituto puedes tener carnet de conducir y coche para hacer esas cosas. En España la cosa se retrasaría un par de años hasta el comienzo de la Universidad. Estamos ante un tema pop con unas partes líricas muy sensuales, como es ese apéndice al estribillo “haré que tu corazón corra a través de mis vaqueros ajustados, seré tu sueño adolescente esta noche”. Los versos son simples, sencillos, pero efectivos como “mi corazón se para cuando me miras”. Lo mejor de este tema es que realmente me hace viajar 13 años atrás en el tiempo. Quizás esta canción debería haber visto la luz en aquellos días y me hubiera servido de inspiración. Bueno, pasemos a la siguiente que quizás me estoy poniendo algo denso y no es mi intención. Rubrico afirmando que esta canción que fue single en 2010 y curiosamente ha sido la que menos tiempo estuvo en el nº1 en EEUU, ha sido uno de mis temas preferidos en este 2011 que fue cuando la terminé de descubrir. De la belleza de Katy en el video de “Teenage dream” se pasa al horror caracterizado en el que la convierten en el clip de “Last friday night (T.G.I.F.)”, en el que también aparece por ahí Kenny G, colaborador en una parte de este tema. Puede ser uno de los temas más cercanos al pop de “One Of The Boys”; quizás se trate de un descarte del mismo, no sé. No suena mal del todo, pero realmente su videoclip no es mi preferido del disco y eso me influye negativamente a la hora de tener percepción sobre la misma. A pesar de su toque irónico y ciertos momentos impagables, prefiero simplemente escuchar esta canción sin más adornos cuando escucho el disco en mi cadena. Quizás el gran hit de “Teenage Dream” haya sido “California gurls”. Aquí Katy invita al rapero Snoop Dogg, el cual a la vez es su rival en el videoclip de fantasía dentro de un mundo de golosinas, en el que Snoop dirige a un ejército de ositos de gominola que buscan derrotar a Katy, a la par que la hacen cortes de manga, pero que sucumben ante los disparos certeros de los tubos de nata que la Perry se enrosca en su bikini (estimo que la captura de cierto fotograma del videoclip que encabeza el post me ha quedado resultona, ¿no?). El tema en lo que a su letra se refiere, es una oda a las jóvenes chicas de California, poniendo de relieve y ensalzando los tópicos que las rodean. Un tema resultón, con coros acertados, y una melodía pop genuina y a la par ingenua que con justicia se ha convertido en uno de los éxitos de los últimos tiempos. Con lo que ya no comulgo dentro del lp de esta semana es con “Firework”. Bueno, hay que decir, ya que aún no lo he advertido, que todo single extraído ha sido nº1 en los Estados Unidos igualando el record de Michael Jackson con los sencillos de “Bad” obtenido 5 tops en lo más alto de un mismo disco. Pues la 4ª canción también ha sido en consecuencia nº1, pero su carácter tan hinchado no me gusta nada; del asunto de los números 1 de este disco, lo que me cabrea es que precisamente mi protegida “Teenage dream” es la que menos semanas estuvo en lo más alto de las listas en su momento. Katy sin embargo intenta dignificarse como vocalista en su estribillo, cantando en sus registros más altos, pero aparte de eso personalmente no me llama más la atención. Simpática supone la reiterativa “Peacock”, en la que podemos apreciar una vuelta de tuerca al “California gurls”, pero con un toque no muy alejado de matices del anterior disco de Perry “One Of The Boys”. En “Teenage Dream” también hay lugar para temas de corte más contundente e incluso rockero. Véase sin ir más lejos la siguiente “Circle the drain” en la que Katy hasta mete alguna palabrota en la letra para darle si cabe un toque más radical “quiero ser tu amante, no tu jodida madre”. Sin embargo, choca mucho que tras esta potente y aguerrida “Circle the drain” de instrumentación realmente arrolladora, se presente uno de los temas más pastelosos de la obra.No obstante, “The one that got away” no me resulta desagradable ni excesivamente empalagosa. Tiene un punto bonito y aunque es bastante azucarada, creo que su bondad reside en el sentir con el que Katy Perry afronta su interpretación vocal. Se está barajando como single tardío de la obra, pero está en duda con otro tema que escucharemos más adelante y que sería mi clara opción como 6º single. El single más oscuro y farragoso ha sido “E.T.”, que de hecho en su edición como sencillo ha contado con otro rapero, en este caso Kaney West, como estrella invitada. Tampoco me gusta en exceso esta “E.T.”, que incluso me evoca a las texturas musicales en las que se movía en su día un controvertido dúo que triunfó a comienzos del milenio, aquellas T.A.T.U. de Rusia. “Who am I living for?” no abandona el sector menos pop del disco, suponiendo un tema más sombrío, que pierde intensidad respecto a “E.T.”, pero solamente en el plano instrumental, ya que en lo que a la voz se refiere Katy se esfuerza mucho en el estribillo de la misma cuando se pregunta una y otra vez “¿para quién estoy viviendo?”. Ahora llega “Pearl” que es otra balada que ofrece unas interesantes partes prosaicas fuera del estribillo, que quizás es su punto más débil. No es un mal tema este “Pearl”, sobre todo por las partes ajenas al estribillo, pero particularmente estimo que queda totalmente eclipsada y anclada en el olvido por culpa de la gran joya oculta (de momento, ya que puede que sea single puesto que celebridades del mundo blogger como Pérez Hilton están a favor de que se edite como tal) de la obra. Y es que mi tema preferido del disco a día de hoy, por encima incluso de “Teenage dream” o “California gurls” es “Hummingbird heartbeat”. La letra es otra metáfora de esas tan del gusto de Katy, haciendo en este caso uso de los pájaros y de las abejas para dar forma al tema pop por excelencia del disco. Hablando en general, la música normalmente nos gusta porque lo que nos entre por los oídos nos resulte armonioso o despierte ciertas buenas sensaciones en nuestro ser; realmente no sé lo que me produce en mi interior “Hummingbird heartbeat”, pero simplemente diré que es un tema que me levanta la moral y me llena de energía. Quizás parte de la culpa de ese efecto en mi interior es la base rítmica potente y sólida que tiene y los acordes de guitarra eléctrica tan acertados que aporta, que acercan el tema a la postura de artista medio-indie que en sus primeros pasos con “One Of The Boys” parecía ofrecer Katy. Instantes de la canción, como cuando dice “el sabor de tu miel es tan dulce”, me encantan por la conjunción de elementos sonoros que se suman en esos segundos. También el puente al estribillo “incluso cuando las estaciones cambien, nuestro amor seguirá igual” me agrada mucho. Y en la parte final, cuando suenan fuerte las guitarras y Katy engancha el estribillo con esa frase “extiende mis alas y hazme volar”, estimo que hay otro punto muy bueno de la canción. En conjunto una maravilla pop y de los temas más válidos del disco. Es común que muchas veces que escucho el disco me quedo anclado en este penúltimo tema y lo escucho 2 o 3 veces más. Confío en verla como 6º single del disco y con un videoclip excelente que le haga justicia al tema. Tengo opiniones internas encontradas con “Not like the movies” como cierre. Y es que tras un tema tan bueno, o al menos que a mi así me lo parece como “Hummingbird heartbeat”, cualquier cosa me parece insuficiente. Quizás su carácter acústico y casi a capella es correcto para darle el cierre a “Teenage dream”, con ese halo de balada atormentada que tiene; o quizás no. No obstante, con todo esto tampoco creo que “Hummingbird heartbeat” fuera un correcto final de disco. Su carácter realmente no pega para ese papel. No sé, en estos momentos en los que escribo este artículo no tengo muy claro que como cierre sea correcto o no “Not like the movies”, pero lo que es impepinable es que el disco en sí termina, más allá de que se incluyan algunos remixes o versiones alternativas ocultas de “California gurls” o “Teenage dream” en algunas ediciones.

Katy Perry ha sido la triunfadora de la 2ª mitad de 2010 y la 1ª mitad de 2011 de forma indiscutible y en parte aprovechando el parón que Lady Gaga se tomó hasta editar “Born This Way”. Ha topado la lista de singles más vendidos con todos los singles editados y sus videoclips en youtube han conseguido unos registros de visualizaciones realmente increíbles. Además, en los premios mediáticos otorgados por Mtv o los Grammy ha sido igualmente reconocida y en nominaciones no tuvo parangón, ni siquiera Gaga, la cual simplemente ha solventado la papeleta con “Born This Way”.

Este “Teenage Dream” es más consistente que “One Of The Boys” como disco, lo que pasa es que sigo diciendo que no llegan a la lógica que tiene por ejemplo “The Fame Monster” de Lady Gaga. También hay que tener en cuenta que tiene un número de canciones mayor y eso siempre complica alcanzar un carácter compacto a la obra, cosa reservada a maestros como Arcade Fire que con 16 temas en “The Suburbs” dieron luz a un disco sin fisuras y ensamblado de manera sublime. De hecho Gaga ha patinado ligeramente con la exageración en listado de temas que es “Born This Way”; una mayor criba y un menor número de temas hubiera ayudado inestimablemente a la rival de Perry en su, para mi, 3er. disco de estudio tras “The Fame” y “The Fame Monster”.

Es innegable el hecho de que Katy Perry es una de las nuevas divas. A mitad de su veintena, al igual que Gaga, suponen la nueva hornada que definitivamente han jubilado a Madonna (ya era hora que la Ciccone descansara algo), junto a otras compañeras de reparto como Beyoncé, Rihanna y propuestas más interesantes como Adelle. Además Perry es una chica que está más buena que el pan, y eso siempre ayuda; en ese terreno creo que golea a Gaga, aunque un servidor es de los que piensa que si la Gaga se peina o corta el pelo de cierta forma y si no se sobrepasa en el maquillaje también es resultona, y mucho.

Les animo a que escuchen “Teenage Dream”. Es un disco amable, con pocos momentos estomagantes (aunque algunos hay), y en todo caso con algunas joyas de pop comercial como la canción que le da el título o la hasta ahora joya oculta “Hummingbird heartbeat”. Con mi colaborador de tertulias radiofónicas Alfredo Morales, debatiendo sobre Gaga, él siempre me ha dicho que cuando la misma no se toma en serio es cuando mejor suenan sus composiciones. Estimo que a Perry ahí le sucede lo mismo y en los temas más desenfadados es donde resulta más fuerte el tirón de esta californiana que en sus primeros pasos musicales estaba enfocada como una cantante religiosa cristiana… ¡A saber qué pensaran de ella sus seguidores primerizos afines a esos patrones de conducta! Sin ir más lejos, observen la portada del disco que nos ocupa, con Katy completamente desnuda tumbada encima de una nube rosa. No me negarán ustedes que la vida da unas vueltas increíbles en ciertas ocasiones, ¿no?

Termino invitándoles a que esta tarde a las 16.00h y hasta las 18.00h sintonicen la señal de &radio en el 92.2 FM si residen en Torrejón de Ardoz o entren en su emisión on-line (http://laradioabierta.com/emisora-radio-abierta-922fm-en-vivo) para escuchar un programa coloquio especial sobre Mecano y su disco “Ya Viene El Sol” de 1984. El programa tendrá alguna que otra sorpresita, con lo que les recomiendo que no se lo pierdan. En nuestro estreno semanal de esta semana, el miércoles a las 21.00h en &radio y a las 23.00h en RUAH, dedicaremos nuestra hora a 10cc y su disco “Deceptive Bends”. El lunes, martes y jueves en &radio a las 21.00h pueden igualmente escuchar programas anteriores en repetición, por si no tienen nada mejor que hacer.
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lunes, 17 de octubre de 2011

Discos, música y reflexiones cubrirá el concierto en Madrid de Second (20-10-2011)

Ya saben ustedes que Second ha lanzado este año 2011 su nuevo y 5º trabajo discográfico “Demasiado Soñadores”, el cual ya revisamos no hace mucho en estas tierras. Es un excelente nuevo álbum de los chicos de Murcia, que en estos meses se están encargando de presentar en directo en una amplísima gira por toda la geografía española denominada “Gira Autodestructiva”, siendo el título de la misma un claro homenaje a una de las canciones más llamativas del nuevo lp.

Este jueves 20 de octubre Second hacen parada en Madrid, más concretamente en los Teatros del Canal dentro del ciclo de “Conciertos Retratos”, para ofrecer en un marco incomparable su potente directo. El grupo se está encargando de diseñar un programa a base de recuperar canciones antiguas no comunes, por lo comentado por sus componentes en las redes sociales, y no solo ofrecer contundencia a raudales, como ya hicieran en su paso por el Universimad de este año (la foto que encabeza el artículo corresponde a dicha actuación), sino también dejar hueco para formato acústico.

La cita es a las 21.30h este jueves, con apertura de puertas a las 20.30h, y las entradas están a precios realmente asequibles; una relación calidad-precio excelente, teniendo en cuenta las buenas sensaciones que este quinteto liderado por el vocalista Sean Frutos reportan cuando acudes a uno de sus shows. Les dejo aquí el link para adquirir las mismas por si se animan: http://www.teatroscanal.com/users/comprar-entradas.aspx?code=comprar-entradas-ciclo-conciertos-retratos

En esta ocasión “Discos, música y reflexiones” acudirá como medio de comunicación acreditado para dar cobertura al evento y así posteriormente comentarles por estas latitudes de la red lo que haya dado de sí el concierto. Evidentemente estará bien que lean el post que aquí publicaremos con la crónica de la actuación, pero será más provechoso para ustedes que acudan al recinto para vivirlo de primera mano si tienen ocasión; eso se lo garantizo. Termino el post nuevamente agradeciendo a Mónica Caballero de Promociones Sin Fronteras la deferencia a la hora de acreditarnos como medio de comunicación para informar del concierto.
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sábado, 15 de octubre de 2011

The Specials - The Specials (1979)

El final de la década de los 70 suele recordarse musicalmente principalmente por los días en los que el punk campaba a sus anchas, con el dominio y expansión de grupos como Sex Pistols, Ramones o The Clash, y por otro lado como los orígenes de la nueva ola y todos sus sonidos asociados. Sin embargo, en esos días, aparte de también existir un revival mod gracias a “Quadrophenia” de The Who, tuvieron en el género del ska uno de sus distintivos sonoros. Este género tomaba influencias del reggae jamaicano, caracterizándose por la inclusión de muchas secciones de viento y teclados vertiginosos y machacantes. Al frente del género, estimo que de forma indiscutible, históricamente hablando se sitúan Madness y el grupo que hoy nos ocupa y que hace poco pudimos ver en directo en el En Vivo 2011, The Specials.

Estos muchachos de Coventry, al igual que la mayoría de formaciones de ska, eran ciento y la madre. Sin embargo, es curioso que entre sus componentes no destaque un líder principal. Ni siquiera su vocalista melódico Terry Hall parece imponerse aunque sea ligeramente a sus compañeros el vocalista y jaranero Neville Staple, al guitarrista Linval Golding, a Sir Horace Gentlemen al bajo, al también Roddy Radiation Byers, al batería John Bradbury o al teclista y compositor de gran parte de los temas Jerry Dammers. Eran los días en los que el término skinhead aún no tenía connotaciones ideológicas de ultraderecha, ya que muchos skins originales eran seguidores de The Specials y para nada cuadraría que profesaran la religión de una banda en la que 2 de sus componentes principales, Neville Staple y Linval Golding, eran de raza negra.

The Specials destacaban por hacer versiones readaptadas al reggae de temas clásicos. No en vano uno de sus temas míticos, “A message to you, Rudy” es una versión, al igual que “Monkey man”, las cuales se les atribuye erróneamente a ellos como autores originales. Madness no fueron menos e hicieron prácticamente suya el “It must be love” de Labi Siffre, pero sin duda los naughty boys eran menos propensos a las covers que los rude boys. El debut es una pieza básica dentro de la historia del género del ska y de la música en general. Un disco muy entretenido que pasamos a revisar en el siguiente párrafo como protagonista de esta semana.

Pues nada, clásico para empezar. Se abre con “A message to you, Rudy”, una versión que popularizó el grupo y que muestra perfectamente esa simbiosis ska/reggae que el grupo profesó. Las notas de los metales de viento se hacen acreedoras del protagonismo principal del tema, que está cantado a dúo por Terry Hall y Neville Staple. Un gran momento sin duda alguna. Se gana ritmo en la segunda pista gracias a “Do the dog”, “Not the donkey” puntualiza Neville en los coros. Una canción acelerada esta “Do the dog” que da paso a un momento más pausado como es “It’s up to you”, lo cual nos sirve de descanso para afrontar un latigazo de ritmo como es “Nite club”, algo que no te esperas por ese comienzo pachanguero y dubitativo que tiene hasta que Terry dice eso de “…gastando dinero”. Los coros femeninos que tiene “Nite club” suman inestimablemente a la locura y desenfreno que ya de por sí tiene este vertiginoso tema. Retornamos a la pausa y los momentos anodinos, rítmicamente hablando me refiero, al darse paso a “Doesn’t make it alright”. Hay una alternancia casi perfecta hasta el momento, ya que el desenfreno y vértigo vuelven de la mano de “Concrete jungle”, en el que se aborda el tema de la violencia callejera. No en vano, recuerden lo que Linval dijo antes de que el grupo la tocara en directo en el En Vivo 2011. “Too hot” tiene una cadencia reggae relajada y que transmite un buen rollo interesante, contrastando con la tajante línea vocal que tiene. En la parte final se acelera algo, ganando intensidad mientras se remarca el título de la pista por parte de Terry y Neville.Grande, muy grande es la versión de “Monkey man” que hizo el grupo. Un tema jaranero, con unos coros casi ininteligibles a cargo de Neville Staple, y unos coros que invitan a la juerga y al cachondeo, dispersados por casi la completa totalidad de la canción. Animada resulta “Dawning of a new era”, que sigue perfectamente la estela que ha dejado la jaranera “Monkey man”. Sin embargo, acto seguido “Blank expression” nos deja un poco en fuera de juego con su estructura y sus paradas y arranques, con esos leves acordes reggae que tiene en su raquítica melodía. Interesante resulta “Stupid marriage” con esa intro de Neville Staple metido en la piel del personaje Judge Roughneck, para luego meternos en ese panorama desolador que describe Terry Hall al micrófono en el resto de la letra. El tema de los matrimonios no se deja de lado en la pista de corte reprochable “Too much, too young”; si no me creen, escuchen a Terry decir aquello de “… Ahora estás casada y con un hijo cuando podrías estar divirtiéndote conmigo”. Nuevamente no hay quien coja lo que dice Neville Staple en sus partes vocales tras Terry; solamente me quedo con ese “… conmigo” final que suelta. Momento de gran intensidad, con inicios y paradas marcados por un “¡Uno! ¡Dos!”, cortesía de Staple es “Little bitch”. Las guitarras de Roddy Radiation son un jodido trueno que no cesan en todo el tema y sobre las cuales un vertiginoso Terry Hall, casi sin respirar, escupe toda la letra casi del tirón, solo interrumpido por esas señales mencionadas de Neville. Curioso final supone “You’re wondering now”, quizás el tema más ingenuo y lento del disco, bastante repetitivo en su letra, y que permite que el estribillo “te estás preguntando ahora, qué hacer. Ahora ya sabes que este es el final”. De hecho, el tema termina así, de golpe, de forma muy apropiada realmente. Junto a “Too hot”, fue el único tema del disco que no sonó en el set list que The Specials dispusieron para su actuación en el En Vivo 2011.

The Specials ya se habían ganado un respeto por sencillos de gran éxito como “Gangsters”, pero con el papel que jugó individualmente fuera de este debut de larga duración “A message to you, Rudy”, el grupo terminó de confirmarse como una de las sensaciones del momento y uno de los grupos preferidos por la chavalada y la juventud de las islas británicas de aquellos días, por su sonido callejero, su estética refinada y los temas populares que trataban.

Seguiría el éxito del grupo con temas como “Ghost town”, número 1 para la formación en 1980 y otras composiciones como “Rat race”. Tras el 2º disco, el grupo se comenzó a resquebrajar y se produjo una escisión notable cuando Lynval, Terry y Neville formaron por su cuenta el Fun Boy Tree. Es inestimable ver el videoclip de “Driving in my car” de Madness en el que el pobre mencionado trío son objeto de burla de los naughty boys cuando están haciendo autostop para ir a Coventry y los Suggs, Chas Smash y cía. les hacen una pedorreta dejándoles en la acera tirados; lo gracioso es que los chicos se lo toman a bien.

El teclista Jerry Dammers sería quien permanecería principalmente en el grupo en los 80, dando lugar a algún tema notable, como el homenaje que hicieron a Nelson Mandela con “Free Nelson Mandela”. Sin embargo, Dammers es el único de los componentes clásicos que a día de hoy no están de gira con el grupo. El debut discográfico de The Specials es un disco por lo general divertido y animado. Representa también en parte a una época en la que lo que más se recuerda es el punk. La imagen de la portada y contraportada muestra al grupo como una temible panda callejera, cuya instantánea trasera nos puede hacer pensar que el grupo está viendo un partido de fútbol en una pantalla gigante de alguna “fan zone” al uso en alguna plaza de algún país organizador de un mundial de fútbol. El look hooligan no en vano va unido en gran parte a la estética que crearon Madness y The Specials, aunque en un sentido mucho menos refinado. Estoy seguro de que si deciden escuchar este disco lo van a pasar bien.

Esta semana en nuestro programa de radio podrán escuchar el miércoles a las 21.00h en &radio y a las 23.00h en RUAH un programa dedicado al disco “True Colors” de Cyndi Lauper. El lunes, martes y jueves en &radio a las 21.00h podrán escuchar repeticiones de programas de nuestro fondo de catálogo, pero más importante aún es que el próximo sábado 22 de octubre haremos un especial en directo a las 16.00h en la misma &radio sobre “Ya Viene El Sol” de Mecano.
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