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domingo, 3 de enero de 2016

Concierto Danza Invisible / La Guardia. Madrid (26-12-2015)

Bueno, antes de nada, feliz 2016 a todos ustedes. He aquí la 2ª y última excepción a nuestro descanso navideño, que no está siendo tan acusado como podrán comprobar con esta crónica y lo que Alfredo Morales reportó del concierto de Kraftwerk en Grenoble. He de reconocerlo: al concierto que les voy a narrar iba bastante contrariado. Tras una larga siesta normalmente te levantas con el pie algo torcido y a eso se sumó que esa misma tarde ustedes lectores me avisaron de que en otro blog se estaban copiando varias opiniones de nuestras revisiones de discos, sin mencionar por lo visto la fuente origen presente.
Por ello, iba algo de mala gana, pero al menos había razones para intentar levantar el vuelo y tomárselo a bien, ya que además la entrada era un regalo de cumpleaños que me hicieron y el ir con el gesto torcido no es muy apropiado. La principal razón de poner buena cara es que Danza Invisible formaban parte del plan y ya saben que los de Málaga son un grupo que aprecio bastante, muy en desacuerdo con mi buen amigo Alfredo Morales, que los suele poner a caer de una burra (no siempre tenemos que estar de acuerdo entre amigos, faltaría más). Hacía mucho que a los Danza en sí no les veía en directo. La última vez data de los comienzos del blog, hace ya más de 7 años, en un intensísimo concierto en Alcalá de Henares. Curiosamente aquel verano de 2008 les vi en 3 ocasiones. Aquí abajo Javier Ojeda en un momento de la actuación de Danza Invisible en la que se sentó al borde del escenario.
Después, lo más parecido que vi a Danza Invisible, fue a Javier Ojeda en solitario interpretando temas de Danza Invisible en un concierto-festival, en el que iba acompañado de otros músicos que no eran Chris Navas, Antonio L. Gil ni Manolo Rubio. Por ello, a medida que se iba acercando la hora, se iban dejando de lado los nubarrones mentales para ser sustituidos por muchas ganas de ver a los Danza en escena. Llegamos a la sala But puntuales a la hora citada para la apertura de puertas (las 20.00h), y tras un ratito haciendo cola accedimos y nos situamos frente al escenario en 3ª fila en el lado contrario de donde estuvimos las 2 últimas veces que acudimos a esta correcta sala (cuyo único “pero” es su desalojo al terminar los shows) a ver a Second con Kuve y Los Ganglios. A continuación en primer plano Antonio L. Gil y en 2º plano el percusionista actual de los Danza Invisible en directo.
Se respetaron los horarios. Danza Invisible salieron a escena a las 20.30h muy puntualmente y abrieron con un acierto pleno: “El pintor y la modelo” de “Maratón” de 1985. Ya sabía que la habían recuperado hacía un tiempo, pero no dejó de sorprenderme que sonara y me alegró mucho, ya que en todas las ocasiones que había visto a Danza (4 hasta la fecha; además de las citadas de verano de 2008 hubo otro gran concierto en julio de 2006 en la avenida Pablo Iglesias en las fiestas veraniegas de Chamberí) nunca había caído. Aquí les inserto el video que grabé de la misma.

Ciertamente los Danza hicieron bingo. Bingo personal, voy a decir. Esto significa que no se dejaron ni un solo tema de los que son imprescindibles en uno de sus conciertos, bajo mi humilde punto de vista (dejando por imposible que la controvertida canción “Pero ahora” de “Efectos Personales” forme parte de algún set list del grupo); y esto tiene más mérito si además la duración de este concierto es un poco menor a la habitual de la que ofrece Danza Invisible. Venga, pongamos algún pero: de “Pura Danza” sí que me faltó “Donde el corazón nos lleve”; pero nada más. En la oscuridad aquí a continuación dejamos una foto de Manolo Rubio, que nos cogía justo al otro extremo.
En el escrutinio fueron lanzando hits de mayor y menor intensidad. Canciones por un lado queridas para los que nos consideramos seguidores de Danza Invisible a fondo (como por ejemplo que suenen de “Música De Contrabando”, disco de 1986, “Agua sin sueño” o “Espuelas”, esta última inmersa dentro de “El club del alcohol” al final del concierto) y otros trallazos de dominio público como “A sudar”, que fue de las primeras en desfilar, “Catalina”, en el tramo final del show y las inmortales “Sabor de amor”, que sonó a mitad de actuación (no tiraron de evidencia de guardársela para el final del show) y “Sin aliento”, que prendió fuego a la sala cuando se iba afrontando la recta final. Inserto el video que grabé de este temazo justo aquí (atención: el audio está más alto, ya que la cámara de mi móvil graba en mayor volumen que mi cámara de fotos).

Como curiosidad personal puedo comentar que hubo un momento en el que Javier Ojeda preguntó al público por preferencias para la siguiente canción que tocaría y acerté gritando “El ángel caído”; lo que pasó es que Javier no se percató de ello. Vean debajo a Chris Navas concentrado en su bajo.
El bis estuvo muy bien medido, ya que además del ya comentado final de fiesta tan efectivo que es “El club del alcohol”, se incluyeron la versión readaptada de Van Morrison “A este lado de la carretera” (que curiosamente se me había olvidado a lo largo del concierto y no reparé en la misma hasta que empezaron a sonar sus acordes) y “Naturaleza muerta”, la cual sí que esperaba con ganas (es una de mis favoritas de siempre y en lo que coincido con la persona que me regaló la entrada y que me acompañó a la sala But) y por la que empezaba a impacientarme al ver que a los Danza Invisible se les acababa el tiempo y no salía la bola del bombo. Oigan, que se me ha pasado, les inserto ahora aquí el temazo que es “Agua sin sueño”, que también la grabé en video.

El concierto, quizás también por ser en Madrid y por ser en una sala parecida a la antigua Aqualung, me recordó mucho al correctísimo disco en directo de mediados de los 90 “Al Compás De La Banda”, y es que ayudó mucho que sonaran piezas coincidentes en listado como “La estanquera del puerto” o “Reina del Caribe”, muy relevantes dentro de ese lp en vivo que les recomiendo mucho que escuchen si aún no lo han hecho; tomando en parte una impresión del propio Javier Ojeda que leí por ahí, quizás no sea un disco tan fresco como el “Directo” de los años 80, pero es más que aprovechable.
Ya lo he citado. Quizás la mayor sorpresa me la supuso “Espuelas”, cuando sonó insertada en “El club del alcohol”. Sonó corrosiva e intensa, mucho más que en estudio, con un Javier Ojeda que bramaba al micrófono eso de “Vivo o muerto…”. También me sorprendió que sonara íntegra “Por ahí se va”, otro hit del grupo de los últimos 90 y que solamente recordaba haber escuchado en forma de guiño (quizás un par de versos cantados por ahí por Javier) en alguno de los conciertos anteriores que había visto de Danza.
Poco más de hora y 15 minutos, pero muy bien aprovechados. Un set list sin fisuras, que contentó a los fans y los no tan fans y que contó con el cuarteto clásico a pleno rendimiento. Antonio L. Gil, al cual tuvimos justo enfrente, demostró lo buen guitarrista que es, con momentos tremendos de interpretación de los acordes melódicos de los hits de Danza, Chris Navas sigue con su característica forma de tocar el bajo, con sus inseparables gafas de sol y con esa conservación física que nos hace dudar de un pacto con el diablo a lo Dorian Grey, por no mencionar en ese aspecto al señor Ojeda (en primerísimo plano en la foto de arriba de este párrafo), por el que tampoco parecen pasar los años. Y es que el cantante de Danza Invisible es puro nervio (había un chico al lado mío que se partía de risa al intentar sacarle una foto a Javier, diciendo que no paraba de moverse) y estuvo a su nivel; si bien, la vez que más desaforado le vi fue en el concierto de 2008 en Alcalá de Henares. No obstante, Javier estuvo a su nivel, y si no, como ejemplo, la foto que ponemos a continuación, completamente desgañitado; de hecho, comenzó con americana y terminó sin ella.
Por cierto, por lo visto los Danza el día anterior tuvieron algún incidente en no sé qué pueblo por no sé qué multa; Javier Ojeda en varias ocasiones soltó reprimendas al aire al alcalde del pueblo en cuestión y se le notaba a ratos la mala leche al respecto. Y, perdón, no podemos olvidar al carismático Manolo Rubio, el “sargento Furia” apodado por Javier Ojeda, que con sus teclados y guitarras aporta el toque y rúbrica a la música de Danza Invisible. Danza Invisible contaron con un batería de turno (desde que se fue Ricardo Texidó en los 90 nunca ha habido un miembro oficial en esa sección) y un percusionista que se sumó a guitarras en el tramo final. El batería que toca con La Guardia también se sumó a los Danza en un momento. Luego Javier Ojeda completaría el intercambio al sumarse a La Guardia en el bis de su correspondiente actuación.
Pues muy contentos terminamos con lo ofrecido por Danza Invisible. Sigo contento a día de hoy, una vez asentadas las sensaciones. Terminó siendo un regalo muy acertado. Además, a Danza Invisible siempre les había visto en fiestas municipales y al aire libre. Siempre es un punto distinto ver a un grupo en sala. Pero aquí no acababa la noche. Y es que, aunque yo no sea muy seguidor de La Guardia (como sí que lo soy de los Danza Invisible), hubiera sido una tremenda y horrenda falta de respeto hacia Manuel España y sus muchachos dar la espantada y marcharnos del recinto una vez terminada la actuación de Danza Invisible. Yo no soy de esos.
Tardaron algo más de lo previsto en salir a escena La Guardia, pero cuando lo hicieron, lo hicieron con determinación. Ni mucho menos soy un experto en la discografía de La Guardia (quizás mi buen amigo David Sánchez Arribas sería quien, si hubiera venido al concierto, podría contarles algo con más conocimiento que servidor), pero lo que sí se pudo palpar fue el enfoque claro del grupo. Apoyados en su pop con matices country en muchos momentos (también a eso ayuda el look de algunos de los músicos que están junto a Manuel España en La Guardia), ofrecieron una hora y 15 minutos de actuación muy rítmica. A continuación un primer plano de Manuel España.
Fue en los primeros segundos cuando sonó uno de sus recordados éxitos “Mil calles llevan hacia ti”. El público respondió con entusiasmo a este trallazo que La Guardia decidieron situar en 3er. lugar (creo recordar) de su repertorio para que la gente terminara de meterse en el concierto. Varios fueron los temas que se me terminaron quedando de la actuación como “Pequeña Lolita” o “Blues de la Nacional II” (uno que ha vivido siempre (ahora y antes) pegado prácticamente a esa autopista no le puede pasar desapercibido un tema titulado así. Les insertamos a continuación un fragmento que grabamos de “Mil calles llevan hacia ti”.

La Guardia sí que no se salieron del guión y sí que se guardaron para el final del su actuación su tema más reconocible: “Cuando brille el sol”. No obstante, ahí no terminó la fiesta y hubo espacio para que Manuel España y su grupo, en este caso acompañados por un enérgico y entregado Javier Ojeda sellaran su actuación con “Mueve tus caderas”, la cual funcionó bastante bien como cierre del concierto y de un evento que resultó muy apañado. Y aquí de seguido un cachito de “Cuando brille el sol”. Suban el volumen, que este fragmento lo grabé con la cámara de fotos.

Terminó el concierto y como teníamos mucha hambre salimos echando patas para zamparnos unas hamburguesas en una cadena de comida rápida cercana a la sala. No nos quedamos en esta ocasión a intentar saludar a Javier Ojeda, al cual podemos considerar amigo de “DMR” tras la entrevista que le hicimos ya hace unas temporadas y el backstage tan interesante que tuvimos en Torrejón de Ardoz hace unos años (donde en un pequeño debate a colación sobre un artículo que Javier hizo en su blog sobre Springsteen, incluso nos deleitó cantando a capella un par de versos de “I’m on fire”), ni tampoco pude quedarme a charlar con una buena seguidora de nuestro programa de radio, Mai, que también acudió a la cita y que tuvo la suerte de estar en primerísima fila y frente al palo del micrófono de Ojeda/España. En la siguiente foto verán a Javier Ojeda en su colaboración en las tablas junto a La Guardia.
En definitiva, me lo pasé muy bien. Fue una noche de buena música en una muy buena sala (la sala But reitero que es muy buen sitio cuyo único punto negativo es su desalojo) y con un ambiente fenomenal. La gente vivió el concierto con emoción y mucha ilusión, pero desde el mantenimiento de las formas, sin que la histeria se desatara y provocara situaciones incómodas.
Danza Invisible y La Guardia terminaron muy bien el 2015, tocando en Madrid, en una sala de buen aforo que prácticamente completaron y demostrando que en el escenario siguen funcionando muy bien, por mucho que hayan pasado décadas de sus momentos de mayor apogeo mediático. La vida tiene sus etapas.
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domingo, 27 de diciembre de 2015

Concierto Kraftwerk. Grenoble (13-11-2015)

El pasado 13 de noviembre se presumía un gran día a nivel musical. Me enteré que la gira que estaba realizando Kraftwerk por Francia con paradas en Lille o Marsella entre otras, tendría una parada en Grenoble, ciudad que se encuentra a unos 110 km de Lyon, donde paso varios periodos a lo largo del año. Y, ¿qué son 110 km para mí? Pues nada, así que compre mi entrada ilusionado de ver de nuevo al hombre maquina un año y medio después de su magnífico concierto en el Festival Nuits Sonores de Lyon, del que ya hicimos el correspondiente artículo en este blog.
Evidentemente poco podría haber cambiado el show de Kraftwerk en tan poco tiempo teniendo en cuenta el inmovilismo del grupo y que no han publicado absolutamente nada nuevo (su último trabajo de estudio “Tour De France Soundtracks” data nada menos que de 2003). Pero me equivoque en parte. Está claro que Kraftwerk sigue innovando en directo, cosa que hace mucho tiempo dejó de hacer en estudio. Me desplacé al lugar de los hechos, el MC2, MC por lo de “Maison de Culture”, edificio con un diseño como de nave espacial que parece que va a echar a volar en cualquier momento; ya nos gustaría en Madrid tener algo así donde se programan constantemente conciertos de interés, pero no tengo ninguna esperanza ya que viendo el perfil del equipo de gobierno de Carmena en cuestiones culturales estamos abocados al rock calimochero y lindezas del estilo.
Ya en la entrada de la sala que se encontraba dentro de la nave espacial, se agrupaba la gente esperando su apertura. A su lado el puesto de merchandising, que como siempre pasa en los conciertos del grupo acaba siendo devorado por los fans a la salida y eso a pesar de sus precios nada populares. Entramos en la sala que se llenó totalmente, lo cual tiene un mérito total ya que meter unas 2000 personas en una ciudad como Grenoble es como si Kraftwerk van a Burgos y llenan, pero bueno mejor que no vayan a Burgos que allí los fans de la electrónica están bastante tronados como pude comprobar en un festival donde actuó el ex-Kraftwerk Karl Bartos y que terminó con autobuses volcados y trasgos en un estado desatado provocado por las sustancias ilegales.
Llegan las ocho y con puntualidad casi perfecta se apagan las luces, nos enfundamos las gafas 3D y el robot nos da la introducción “Meine damen und herren. Ladies and gentlemen, heute abend, aus Deutschland, die Mensch-Machine, Kraftwerk”. Se baja el telón y aparece el cuarteto capitaneado por Ralf Hütter con sus trajes que son una mezcla entre la película Tron y Spiderman. Aunque puedan parecer ridículos, los propios trajes juegan con el efecto de las imágenes 3D sobre todo en temas como “Planet of visions” o “Aerodynamik”, pero no adelantemos acontecimientos.
Esta vez no empezaron con “The robots” como hicieron en el concierto de Lyon, sino que fue “Numbers” la encargada de inaugurar un gran concierto. Por supuesto le seguiría “Computer world”. La combinación de ambas canciones se ha convertido en todo un clásico en las presentaciones del grupo desde el año 91 en la gira “The Mix”. El efecto 3D de los números abalanzándose sobre nosotros era digno de ver, así como el ordenador gigante en “Computer world”.
El grupo no dejaría este álbum y atacaría “Home computer” en una versión que se recrea más en los sonidos llegando en algunos momentos a parecer una jam electrónica mientras la letra queda reducida al mínimo. Sin dar ningún tipo de descanso llega “Computer love” en una versión que, aunque es más deudora de “The Mix”, también incorpora elementos de la versión original; es lo que me encanta de Kraftwerk que su falta de creatividad en estudio en los últimos tiempos la suplen con su inquietud por hacer de cada concierto una experiencia diferente a nivel de sonidos. No hay prácticamente dos conciertos iguales de Kraftwerk y por eso vale tanto la pena ir a verlos.
De repente una calculadora gigante invadió la pantalla. Era el turno de “Mini calculateur” versión en francés de “Pocket calculator” que el grupo mezcló al final con la versión en japonés “Dentaku”. Al final nos habían ofrecido todo el álbum “Computer World” para comenzar el concierto. Ahora tocaba el turno del álbum “The Man-Machine”. ¿Lo tocarían también entero? Pues casi. Empezaron con la canción que da título al álbum. Ver esas figuras en 3D inspiradas en la obra del artista ruso “El Lissitzky” es toda una experiencia. Entonces llego uno de los platos fuertes “Spacelab”, donde el fondo es una nave espacial donde se encuentra el grupo y vemos a satélites recorrer la tierra hasta poner el punto de mira en Grenoble, donde la nave espacial aterriza justo al lado del lugar de concierto (que también parecía otra nave espacial como hemos comentado). Se pueden imaginar la reacción entusiasta del público.
Para aprovechar tal euforia el grupo nos ofrece su mayor hit “The model”, una canción inevitable en sus shows y cuya representación en imágenes siempre me pareció pura clase con esas modelos en blanco y negro y que ahora serán abuelas o bisabuelas o estarán criando malvas. Tras este gran clásico de la música electrónica llegó “Neon lights” donde los visuales eran distintos tipos de luces de neón representando por ejemplo una farmacia, una discoteca, un hotel curiosamente llamado “Kristallo” (como una de las canciones de su olvidado álbum “Ralf und Florian” de 1973) y hasta pudimos ver el neón de un puticlub con la chica en ropa interior invitando a entrar.
En este punto las canciones de “The Man-Machine” dejaron paso al primer clásico del grupo y tema de una importancia total y absoluta en la historia de la música electrónica. Me refiero a “Autobahn”. Sin este tema de 1974, la historia de la música hecha con sintetizadores sería totalmente distinta y confieso que uno de los pocos motivos por los que me gustaría conducir un coche es para poner los 22 de minutos que dura “Autobahn” en su versión original. En Grenoble sonaría una versión más corta pero igualmente disfrutable y aplaudida por el público.
De “Autobahn” pasamos al álbum “Radiactivity” con el tema “Airwaves” en una nueva versión entre la experimentación electrónica y los ritmos más bailables; bien podría haber formado parte de “The Mix”. Tras ella la introductoria “Geiger counter” nos lleva directamente a otro de los momentos clásicos del grupo y del concierto: la propia “Radioactivity” en la versión que hacen últimamente en japonés e inglés introduciendo en la letra la palabra Fukushima en relación con el accidente nuclear ocurrido en Japón en 2011.
Tras una merecida ovación del público llegaron un par de temas del álbum “Electric Café” o “Techno Pop”, como ha sido renombrado en las reediciones. Así interpretaron la propia “Electric café”, una canción peculiar con ese vocoder un tanto exagerado y la letra en francés con una parte central en español. Le siguió “The telephone call” toda una sorpresa ya que no es una canción que toquen a no ser que presenten todo su catálogo en alguna de esas ciudades afortunadas como Londres, Nueva York, Los Ángeles o Paris entre otras. La versión que hacen en directo es toda una demostración de originalidad e inteligencia, basada en la versión “House telephone”. Se elimina totalmente la parte vocal que corría a cargo de Karl Bartos (es la única canción del grupo a la que puso su voz), añadiéndose un montón de samplers con timbres telefónicos y diferentes voces; el resultado en mi opinión es mejor que el original, siempre pensé que a esta canción lo que le fallaba era esa parte vocal que la llevaba a terrenos demasiado pop. El tema funciona mucho mejor como instrumental donde Kraftwerk tienen vía libre para experimentar.
Como no “Tour de France” haría su aparición en una versión que combina la versión de 1983 con toda la suite de la versión 2003. ¿El resultado? 15 minutos de pasión por el ciclismo, reconocibles melodías y samplers de bicicletas y aliento de corredores. Y de la bici pasamos al tren, era claro que no podía faltar “Trans-Europe Express” con su clásica parte de metal sobre metal y ese tren virtual tan original. Las cortinas se cierran y Kraftwerk nos abandonan, pero solo momentáneamente.
La gente empieza a reclamar el tema “The robots”. Dicho y hecho: de repente empieza a sonar esa marcha robótica tan característica que todos conocemos, se abre la cortina y aparecen ellos, los robots, después de años en los que Kraftwerk los retiraron de escena para sustituirlos por el video con las imagines en 3D, han vuelto. Eso sí, cambiados: ahora visten el uniforme del grupo en la portada de “The Man-Machine” (camisa roja, corbata negra). Realmente tienen un aspecto mucho más humano que en versiones anteriores, tanto que en ocasiones parecen más humanos que los propios Kraftwerk; al menos se mueven más. Mientras los robots realizan su danza robótica, el grupo los controla desde fuera del escenario mientras suena la canción totalmente pregrabada, es el momento playback del concierto pero es un playback muy justificado.
Se cierran las cortinas y ahora sí aparece el grupo de nuevo para ofrecer “Aerodynamik” y “Planet of visions”, dos de las canciones más recientes del grupo (aunque las dos tienen más de una década), que serían muy bien recibidas ya con el público completamente rendido.
El grupo terminó como tenía que terminar con “Music non-stop” en su versión más larga incluyendo la suite completa con las partes “Boing boom tschak” y “Techno pop”. Como es habitual, el grupo fue dejando el escenario uno a uno de izquierda a derecha. El primero en hacerlo fue el videoperador Falk Grieffenhagen, que ocupa el puesto en escena que antes ocupaba el miembro fundador Florian Schneider, y es curioso el cierto parecido entre ambos pareciendo Falk una versión cuarentona de Florian.
El siguiente fue Fritz Hilpert, que antes de su salida nos ofreció su clásico solo de sonidos de percusión a través de ordenadores y demás maquinaria disponible en su consola.
A este le siguió Henning Schmitz con su solo de sintetizador de bajo.
Finalmente Ralf Hütter, único miembro fundador que queda en el grupo, hace su solo dibujando la melodía de “Music non-stop” y se despide con un “bonne nuit, auf wiedersehen” con un público que no paró de celebrar el espectáculo que acababa de terminar. Como es costumbre en el grupo no hubo bises, cosa muy de agradecer.
Al salir de la sala como era previsible, la gente devoraba el merchandising del grupo. Yo por mi parte me hice con una camiseta con los cuatro ciclistas de “Tour De France” sobre fondo negro bastante chula y es que hay que decir que Kraftwerk son perfeccionistas hasta para el merchandising, que es de un gusto exquisito y para todas las edades, no como la mayoría de los grupos que tienen un merchandising ridículo y propio de adolescentes aun siendo grupos viejunos. Con un gran sabor de boca salimos del MC2, contentos de haber visto de nuevo al grupo más influyente de todos los tiempos.
Kraftwerk es más que un grupo, es una obra de arte, un concepto, por eso funcionarían aunque no quedase un solo miembro original y el show lo hicieran los robots con un playback ¿Qué grupo podría hacer lo mismo? Desgraciadamente, al llegar al centro de Grenoble nos llegó la noticia sobre los atentados en Paris, algo que marcaría para siempre ese 13N que desgraciadamente no será recordado por el concierto de Kraftwerk. La mente humana es todo un reto a seguir investigando: mientras unas personas buscan pasar un buen rato disfrutando de la música, otras personas buscan matar a esas mismas personas.

Texto y fotografías: Alfredo Morales.
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lunes, 21 de diciembre de 2015

DMR cierra por vacaciones de Navidad 2015

Seguimos con la sana tradición de mantener un “calendario escolar” de actividad 2.0 en “DMR” y por ello en Navidades (como comenzamos a hacer el año pasado) también nos tomamos un descanso más que merecido.

Tras la finalización del programa del sábado en directo sobre Heaven 17, la grabación esa misma tarde de un programa-entrevista (con el que retornaremos tras las presentes vacaciones), la subida del podcast del programa sobre “Never For Ever” de Kate Bush y su correspondiente artículo, toca parar al menos durante unos días.

Retornaremos con ganas en 2016 con más programas de nuestra 7ª temporada de radio, más artículos de revisión de discos de los 3 redactores que formamos el blog de “DMR” y con más crónicas de conciertos. La vuelta a la actividad será la semana del sábado 16 de enero de 2016, en la que habrá un nuevo programa de nuestra 7ª temporada de radio, el cual iremos promocionando durante la citada semana.

No obstante, ya sabrán los seguidores de “DMR” que siempre hay excepciones al parón de actividad, y dichas excepciones suelen estar asociadas a que vayamos a algún concierto y publiquemos crónica del mismo; en estas Navidades de eso algo habrá, ya se lo anticipamos.

Al margen de un par de crónicas de conciertos que serán excepciones a nuestro letargo navideño, también puede que comentemos algo (siempre relacionado con el mundo de la música) en nuestro perfil de Twitter y página de Facebook. ¿Aún no nos siguen en dichas redes?

Les dejamos con esta imagen que preside el post, tomada ayer por la tarde-noche en la madrileña calle Alcalá. Aprovechamos este post para desearles felices fiestas y que el próximo año sea benévolo con ustedes.
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domingo, 20 de diciembre de 2015

Programa Kate Bush “Never For Ever” (Temporada 7/ Programa 5)

Durante el programa que dedicamos a Peter Gabriel y su 4º disco de estudio establecimos comparaciones entre ese trabajo y el “The Dreaming” de Kate Bush, artista que en más de una ocasión ha colaborado con Gabriel. Tirando del catálogo de discos comentados en el blog, la única opción que teníamos era el “Never For Ever” (“Hounds Of Love” ya tuvo su programa de radio) y por eso dedicamos este programa al 3er. disco de estudio de Kate.

Mariano González vía telefónica (en cutremontaje de nuevo y en forma borrosa y etérea) y servidor de ustedes en los estudios de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH) llevamos a cabo en directo este programa el pasado 5 de diciembre de 2015 en riguroso directo a las 16.00h. No hubo redifusiones, debido a que en semanas posteriores RUAH continuaba sin continuidad (valga la redundancia) y por ello es la primera ocasión que tendrán de escuchar el programa si no estuvieron presentes en el directo.

El 3er. disco de estudio de Kate Bush es muy aprovechable. Escogimos 4 de sus notables canciones y esperamos que los comentarios tanto de Mariano como míos les puedan ser útiles y de su interés. A continuación el link a Ivoox donde pueden descargarse el podcast y el reproductor insertado aquí para escucha directa sin moverse a otras tierras de internet: http://www.ivoox.com/dmr-7-5-audios-mp3_rf_9789384_1.html
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viernes, 18 de diciembre de 2015

Temporada 7/ Programa 6: Heaven 17 y “The Luxury Gap” (1983)

En el último programa que realizaremos antes de nuestro parón navideño (sí, ya les avisamos de que descansaremos por Navidades de nuestra actividad global, aunque eso ya lo anunciaremos en el blog en próximos días) hemos tenido a bien reivindicar un grupo dentro del techno pop de los años 80 que quizás en España no sean muy recordados.

El grupo formado por el trío compuesto por los ex-Human League Ian Craig Marsh y Martyn Ware y el cantante Glenn Gregory tuvieron en sus 3 primeros discos sus días de mayor gloria. De Heaven 17 hemos escogido el 2º, ya que el debut “Penthouse And Pavement” ya tuvo su programa de radio, “The Luxury Gap”.

Con este disco de 1983 tendremos ocasión de escuchar (no cabía duda) su gran hit “Temptation” y otras tantas buenas canciones dentro de un disco bastante recomendable. Estaremos en los estudios de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH), salvo catástrofe o imprevisto, Alfredo Morales (gran experto en Heaven 17) y servidor de ustedes Víctor Prats y Mariano González seguirá participando por teléfono.

La cita será este sábado 19 de diciembre a las 16.00h. Les esperamos, ya que hasta el 16 de enero no habrá nada nuevo como diría Miqui Puig en una de las últimas grandes canciones de Los Sencillos.

Links de interés:
Evento en Facebook: https://www.facebook.com/events/1528677607445751
Emisión on-line RUAH: http://www.ruah.es/online.html
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viernes, 11 de diciembre de 2015

Austra - Olympia (2013)

ANTECEDENTES E INTRODUCCIÓN.
En su día me quede con las ganas de reseñar una serie de discos que yo califico como “La saga Austra”, me refiero a todo lo que ha salido de este colectivo de músicos que aparte del grupo madre han desarrollado otros proyectos no poco importantes: Katie Stelmanis la cantante del grupo ya contaba con un excelente álbum en solitario antes de formar Austra. Por su parte la percusionista Maya Popsteski además de militar en Austra tenía su propio proyecto en solitario llamado Princess Century y el dúo Trust junto a Robert Alfons, aunque este último grupo ya son palabras mayores y por supuesto pasaran por este blog.

Hoy me he decidido a repasar el segundo y hasta la fecha último álbum de Austra “Olympia”. Los segundos álbumes suelen tener un punto traumático, sobre todo si vienes de un primer disco notable como fue “Feel It Break”, álbum que dio a conocer a Austra y con el cual estuvieron girando sin descanso durante casi dos años. La gira de “Olympia” ha sido igual de extensa o incluso más; de hecho su primer concierto en Madrid perteneciente a esa gira fue cubierto por DMR.

Además de un primer álbum que fue un éxito de crítica, el álbum de Trust “Trst” tampoco había pasado desapercibido con lo cual las miradas estaban puestas en este segundo álbum de Austra “Olympia” el cual iremos analizando canción a canción.

ANÁLISIS DEL DISCO.
1. “What we done?”: El álbum comienza de forma extraña con este tema en el que Postepski se emplea en buscar una serie de sonidos electrónicos un tanto retorcidos que consiguen darle una sensación de misterio a una historia en la que la protagonista tiene una aventura con una chica menor. La sutileza del fondo musical termina por explotar y la profunda voz de Katie consigue dejarte en ese punto emotivo que tanto recuerda a los temas de “Feel It Break”. Definitivamente Austra han vuelto.

2. “Forgive me”: Mucho más melódica que la canción que precede, “Forgive me” es un tema de electro pop entre la Human League y Bjork. No llega a ser muy bailable, ya que un cierto toque oscuro está presente, al igual que el tema del arrepentimiento de manera casi obsesiva. Esta canción fue elegida como tercer single y contó con un video subido de tono donde podemos ver como se practica la prostitución y el voyerismo en un parque, algo mucho más habitual de lo que nos pensamos; como pieza audiovisual es todo un acierto, pues incluso siendo un videoclip duro consigue transmitir ternura, necesidad y desesperación. Tan solo Katie aparece en el video y su papel es irrelevante.

3. “Painful like”: Éste fue uno de los temas desvelados antes de la salida del disco. Se trata de un tema con pretensiones dance, muy luminoso, que marca claramente la diferencia con los temas del álbum anterior, mucho más oscuros. “Painful like” tiene una letra muy simple, pero a la vez muy efectiva sobre vivir libremente donde sea si no puede ser en tu ciudad. Podría ser un himno gay electro-indie; Stelmanis declaró en su día sentirse muy afortunada de vivir en una ciudad tan libre sexualmente como Toronto y que “Painful like” estaba dedicada a todos aquellos que no habían tenido la misma suerte. El tema contó con un curioso video donde la banda aparece con estética fluorescente y todo termina un poco de manera caótica con unos patinadores y hasta monstruos venidos de otros mundos.

4. “Sleep”: Podría titularse perfectamente “Drunk”, pues la sensación es que Katie nos está contando una experiencia íntima con alguien que conoces estando borracho; yo creo que a todo el mundo le ha pasado. Aquí lo interesante realmente es como los sintetizadores consiguen emular en un medio tiempo poco ortodoxo, esa sensación de falta de voluntad que nos transmite la letra.

5. “Home”: Se trata del single principal del álbum, y es simplemente todo un temazo desde el primer momento en el que comienza con ese piano machacón y Katie con esa voz inconfundible diciéndonos que no puede estar tranquila en la cama si no está su pareja con ella. A pesar de todo esto, estamos ante un tema bastante luminoso con algunos toques orientales. Lo curioso de “Home” es que es un tema que va in crescendo; llega a su culmen en la última parte para luego irse apagando poco a poco. En definitiva un tema incontestable, ya clásico en su repertorio. Por supuesto “Home” contó con su video donde podemos ver a los componentes del grupo en una sala en lo que parece ser los momentos que preceden a la salida al escenario. El acierto de este clip es el saber jugar y deformar esa naturalidad que muchos grupos intentan vender para crear una naturalidad impostada y artificial; todo es tan natural que no puede ser otra cosa que falso.

6. “Fire”: Estamos ante unos de los temas más interesantes a nivel instrumental de este álbum. Ese comienzo dramático con esas cuerdas sintetizadas y esos coros envolventes te atrapan para luego, sin abandonar ese dramatismo, ir hacia terrenos más dance siempre acompañado de las voces de Katie y las hermanas Romy y Sari Lightman. Un auténtico lujo.
7. “I don’t care (I’m a man)”: Actúa simplemente como pequeña introducción de apenas un minuto hacia la segunda mitad del álbum, con una letra mínima donde Katie parece ponerse en la piel de un misógino al que nada parece importarle excepto su propia satisfacción.

8. “We become”: Estamos ante uno de los temas en los que más se nota el trabajo de las voces de las gemelas Lightman. La melodía es una auténtica delicia: por un lado tiene un punto veraniego, pero por otro es melancólica y triste. Un medio tiempo que va de menos a más.

9. “Reconcile”: A veces en las segundas partes de los discos, éstos se desinflan; no es para nada el caso de “Olympia”. En “Reconcile” tenemos un tema de gran intensidad, potenciándose en el estribillo (lo cual compensa la simpleza de éste). De nuevo los coros y diversos juegos de voces están muy presentes, notándose el trabajo grupal que lo aleja de su álbum de debut.

10. “Annie (oh muse, you)”: Ciertamente sensual, moderadamente bailable combinando acertadas percusiones e influencias house, es de los temas en los que más se nota ese cambio entre el tinte gótico del primer álbum y la luminosidad de la obra que nos ocupa. Aquí Austra dejan la oscuridad y se abren a la luz.

11. “You changed my life”: Los primeros minutos de este tema podrían pertenecer perfectamente al primer y único álbum en solitario de Katie Stelmanis, ya que es una pieza agridulce tocada al piano. Sin embargo, en un momento dado la banda entra con Maya a la cabeza (su batería esta omnipresente en el tema) y se crea una melodía repetitiva que podría seguir minutos y minutos sin cansar. Desgraciadamente no pasa de tres.

12. “Hurt me now”: Austra se despiden con una pieza de alto contenido dramático. Sintetizadores abrasadores y derroche vocal. Puede recordar por su intensidad a temas como “The choke” de su disco anterior, pero yo pienso que “Hurt me now” es mucho más excesivo, algo a lo que Austra no tienen miedo ya que ellos son excesivos en más de un aspecto. El tema contó con un video un tanto siniestro donde aparecen una serie de extraños personajes en una sala bailando; entre ellos destaca una mujer verde que parece venida de otro planeta y cuya cabeza cortada acaba en las manos de Katie. Todo muy alegre.

RESULTADO, CONCLUSIONES Y REFLEXIONES.
Ante la papeleta de resolver su segundo disco, Austra han salido más que airosos. No han repetido la fórmula del primero, muy al contrario han cambiado bastante el planteamiento. “Feel It Break” era un disco oscuro, muy electrónico, realizado mayormente por Katie Stelmanis en una habitación ayudada de ordenadores. “Olympia”, por el contrario, es un trabajo grupal donde el trío se ha visto convertido en sexteto aportando cada uno sus ideas, letras, música, etc.

El resultado es el de un disco mucho más orgánico, perfeccionista y luminoso que su debut. Lo curioso es que ambos discos se complementan perfectamente, cada uno mostrando las diferentes caras de Austra.

En cuanto a repercusión ha superado con creces la conseguida con su primer álbum, con lo cual podemos hablar claramente de triunfo, aunque aún son un grupo de culto y les falta bastante para entrar en los puestos más altos de las listas. Pero bueno, al menos han entrado, que es lo importante.

El futuro de Austra tras “Olympia” es prometedor a la vez que cambiante. Ya no son un sexteto, sino que han vuelto a la formación de trío (cuarteto en directo con Ryan Wonsiak a los sintetizadores). Las hermanas Lightman han dejado el grupo para consagrarse a su propio proyecto, Tasseomancy, y Katie ha declarado que el próximo lanzamiento de Austra irá en una onda mucho más electrónica. Al menos así lo atestigua el ep “Habitat”, que incluye cuatro temas no incluidos en “Olympia” de corte experimental con excepción de la canción que le da título. Esta canción, aunque se perfilaba como un single claro, terminó excluida de las sesiones de “Olympia” y ciertamente en cuanto a sonido pertenece más a “Feel It Break”, con lo cual es normal que se quedase fuera pero ante la presión de los seguidores del grupo decidieron finalmente darle salida en forma de ep e incluso dotar a la canción de un video que no deja indiferente donde podemos ver en unas habitaciones de hotel a una serie de parejas que pueden resultar incomodas a las mentes más conservadoras.

Maya por su parte sigue lanzando material como Princess Century, una vez desligada de Robert Alfons y Trust. Ahora solo falta que Katie, Dorian y Maya se vuelvan a meter en el estudio para volver a sorprendernos con un nuevo álbum que puede ser el que definitivamente les dé el empujón definitivo hacia el éxito.

Texto: Alfredo Morales.
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domingo, 6 de diciembre de 2015

Programa Peter Gabriel “4 (Security)” (Temporada 7/ Programa 4)

Decidimos elegir a Peter Gabriel y su quizás disco de estudio más complicado para el 4º programa de la 7ª temporada que se llevó a cabo el sábado 21 de noviembre de 2015 en la sintonía de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH) en riguroso directo a las 16.00h.

El programa no ha dispuesto de redifusiones sucesivas los 2 siguientes miércoles a las 23.00h, ni el siguiente sábado a las 16.00h debido a que en estos momentos RUAH no está emitiendo en diferido y solamente tiene señal en directo. Por tanto, si no estuvieron escuchando el directo, aquí tienen la oportunidad ahora.

El programa fue el primer mano a mano de Mariano González (en rezo en espíritu en el cutre-montaje de rigor) y servidor de ustedes Víctor Prats, ya que en nuestro núcleo de colaboradores no hay ningún otro ferviente seguidor de la trayectoria de Peter Gabriel. Debido a la extensión de las canciones de este “4 (Security)”, solamente pusimos 3 temas en lugar de los 4 habituales.

Debido a la cierta complicación que puede ofrecer este disco, confiamos que con este programa hayamos conseguido hacérselo un poco más cercano. A continuación insertamos el reproductor para que escuchen el programa aquí mismo y el enlace a Ivoox donde está alojado por si prefieren descargárselo: http://www.ivoox.com/dmr-7-4-audios-mp3_rf_9614071_1.html
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viernes, 4 de diciembre de 2015

Temporada 7/ Programa 5: Kate Bush y “Never For Ever” (1980)

A colación de mencionar a la gran Kate Bush en el programa anterior que dedicamos a Peter Gabriel y su “4 (Security)”. Nos entraron ganas de hablar de “The Dreaming”. ¿Qué es lo que sucede? Que aún no está comentado por escrito en el blog (ya saben que para que le hagamos un programa de radio primero ha de tener su artículo de revisión tema a tema en el blog). 2ª opción era “Hounds Of Love”, pero resulta que en la 2ª temporada ya tuvo su programa de radio; ¿recuerdan?

Nos quedaba “Never For Ever”, que pasó por el blog hace 6 años y al que reivindicaremos como un disco clave dentro de la historia de Kate. Este disco abrió las miras musicales de la artista, desencorsetándose de las formas más clásicas de sus primeros 2 discos.

Este “Never For Ever” dejó atisbos del malditismo del siguiente paso discográfico, el citado “The Dreaming” y confirmó a Kate como artista grande más allá de ser una joven promesa.

Estaremos en el programa Mariano González en el teléfono y servidor en el estudio. La cita este sábado 5 de diciembre de 2015 a las 16.00h en directo en el dial de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH). Recuerden que no hay redifusiones en RUAH hasta nueva orden, así que no se pierdan el directo de este sábado.

Links de interés:
Evento en Facebook: https://www.facebook.com/events/1711347575760641
Emisión on-line RUAH: http://www.ruah.es/online.html
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jueves, 3 de diciembre de 2015

Concierto Digo Detroit. Madrid (28-11-2015)

Contra varias adversidades tuvieron que luchar los barceloneses Digo Detroit en su visita a Madrid para presentar su nuevo EP “Ascendente”. Fallos de sonido, retraso en el horario que les impidió desarrollar todo el set list que tenían planeado, jugarretas técnicas, etc.. Aún así salieron solventes, ahora mismo les contamos.
Llegamos a la sala poco antes de las 21.30h. En el cartel ponía que desde las 20.30h comenzaba la velada con el grupo Multiversal a modo de artista invitado, pero por si acaso pregunté a Cookie de Promociones Sin Fronteras para no estar en la sala mil horas antes de que empiece la cosa realmente. Sin embargo, nada más abrir la puerta de la sala vimos que Digo Detroit estaban en escena (¿habremos llegado tarde?). Era la prueba de sonido y rápidamente un empleado de la sala amablemente nos invitó a que nos diera el fresco de la noche sin dejarnos decir ni media, informándonos que aún estaba cerrada la sala. Al menos sí que le saqué a qué hora sería conveniente que nos volviéramos a pasar. Por ello a las 22h puntuales estuvimos allí, siendo nuevamente muy amablemente atendidos en la puerta por el mismo empleado previo, y a los 2 minutos los Multiversal se plantaban en el escenario.
Multiversal, cuarteto compuesto por 4 chavales tremendamente jóvenes, se mostraron con soltura en el escenario. Dispusieron de un sonido limpio y perfecto que les permitió presentar las canciones del que será su EP “Realidades” (que sale a la venta el 2 de febrero de 2016) y ofrecer alguna versión respetuosa del “Devuélveme a mi chica” de Hombres G; no era casualidad, curiosamente, que 2 canciones antes me los imaginara como unos primigenios Bonitos Redford (nombre previo de los Hombres G) en actuaciones en Rockola antes de saltar al estrellato. Multiversal tienen madera. Tocan con dinamismo y sus composiciones son aceptables, con vistas a que en un futuro puedan dar más en el clavo. A nada que tengan una buena promoción, es una banda que por otro lado podrá disponer de una buena legión de groupies. A nosotros nos llamó la atención el batería, el cual en su forma de ponerse en la banqueta, tocar y algo en su aspecto, nos recordó lejanamente a Stephen Morris de Joy Division y New Order. Arriba y abajo de este párrafo pueden ustedes ver a los Multiversal.
Tras la vital y refrescante sesión de Multiversal, los componentes de Digo Detroit comenzaron a colocar su set de escenario lo antes posible coordinándose con la recogida del material de Multiversal e intentaron empezar lo antes posible para no acusar en exceso el “toque de queda” que tenían fijado. Sin embargo, un fallo técnico, con el grupo ya preparado para arrancar, provocó otros 3 minutos de retraso; Feli Cedeño, el cantante de Digo Detroit, salió del paso como buenamente pudo.
Arrancó finalmente la música y Digo Detroit comenzaron a ensamblar los temas de su nuevo “Ascendente” con algunas otras composiciones antiguas a las que revisaron su sonido/textura y con algún tema que ha sido descartado para este nuevo EP. “Temblar”, el single de relumbrón de “Ascendente”, apareció en el 2º lugar del set list y las adversidades de la noche al menos respetaron los minutos de protagonismo de esta canción tan representativa de Digo Detroit. A continuación les insertamos el video que grabamos de la misma.

Sin embargo, el grupo sufrió en exceso por momentos fallos en las mezclas. A Pilar Rodríguez había ocasiones en las que casi ni se la escuchaba en sus importantes coros y voces de apoyo a Feli y eso ensombreció el desarrollo de canciones del repertorio de Digo Detroit que son en sí bastante válidas y animadas. El grupo no desfalleció y puso la mejor de sus caras, máxime cuando ni siquiera pudieron disfrutar de un solo bis.
El desarrollo del concierto transcurrió bien medido en lo que orden del set list se refiere. Feli se afanó en intentar romper ese “perímetro de seguridad” que se crean en ciertos conciertos (cuando normalmente hay tortas por estar en la 1ª fila) y en intentar conseguir que el público que asistió a la sala Fotomatón coreara varios de los estribillos de los temas.
Y, como Feli (aquí arriba en primer plano) acertadamente dijo, es verdad que hay varios temas que se quedan rápidamente en la memoria; yo en estos momentos tengo el estribillo que dice “¿Cómo nos vamos a querer?” en mi mente, perteneciente a la canción “Encapsulados” que no se situó precisamente en el sector final del concierto. Abajo dejamos un primer plano de Pilar Rodríguez, teclista y voces de Digo Detroit.
No sabemos de quién fue la culpa de lo atropellado de la actuación del grupo, pero fue una lástima. Muchas veces, cuando pasa el tiempo y se logra el éxito, los grupos recuerdan con nostalgia estos conciertos dificultosos. Esperemos que sea el caso de Digo Detroit y este concierto sea una anécdota en el futuro cuando ya hayan venido otras veces por Madrid a recintos más grandes y con menos problemas en el desarrollo de su actuación.
No obstante, queremos concluir con buen sabor de boca, y es que si dejamos de lado la pulcritud no lograda en las formas, Digo Detroit sí que ofrecieron casi una hora de actuación llena de un pop melódico muy aprovechable y llevadero. Escogieron bien los temas que tenían que sonar y a pesar de que la forma en que sonaron no fuera la mejor versión, sí que se apreciaba un buen acierto en las melodías de las canciones. Nosotros al menos lo pasamos bastante bien. Terminamos el artículo agradeciendo a Cookie de Promociones Sin Fronteras, a la cual también Digo Detroit dieron las gracias en el concierto dedicándole el tema “Error”, que haya contado con “DMR” para poder informarles de este concierto.
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