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miércoles, 27 de febrero de 2013

Concierto Los Niños Imantados. Madrid (24-02-2013)

Se montó un buen revuelo en las pasadas semanas en ciertos lugares de la red con motivo del evento que se iba a dar lugar en la sala Penélope para este pasado domingo 24 de febrero de 2013. Dentro de un evento llamado como “Carnapop”, se incluía como grupo protagonista del espectáculo a una formación de nombre Los Niños Imantados, que se venían a definir como banda tributo a Love Of Lesbian. Entonces, los seguidores de Love Of Lesbian comenzaron a ponerse nerviosos sobre si en realidad se trataba de una banda tributo o los Love Of Lesbian enmascarados bajo un nombre ficticio derivado de tirar del hilo de una de sus canciones más celebradas del disco que editaron en 2007 “Cuentos Chinos Para Niños Del Japón”.
Personalmente, a mi me dio igual 8 como 80, como decía no sé qué banda en la letra de uno de sus temas tótem, y me parecía algo curioso a lo que asistir, fuera lo que fuera. El evento lo que solicitaba es que la gente fuera disfrazada al evento; nosotros no fuimos menos y fuimos disfrazados de periodistas, ya que al margen de la actividad en los medios que hace servidor, de formación universitaria soy otra cosa distinta a lo que se cursa en la facultad de Ciencias de la Información; intruso me llamarán y para nada voy a rebatir a quien quiera tildarme de esa manera.
Entre pelucas de colores, sombreros llamativos y algún que otro “amante guisante”, nos situamos en una zona de la Penélope donde pudiéramos ver la actuación de forma tranquilita pero intensa a la vez, justo delante de una de las columnas que se sitúan en un lugar que joderá mucho la visión a gente que no tenga la suerte de estar en las 10 primeras filas. El concierto en principio estaba fijado para que diera comienzo a las 21.30h, pero no sería hasta las 21.55h cuando saltaron a escena Los Niños Imantados, tras una dura preparación de papeles o set list (todo tendría su explicación después y se puede ver en la siguiente foto), por parte de los roaddies.
Este sexteto, al igual que tradicionalmente los Love Of Lesbian en sus últimos años, se presentaron todos ataviados con unas pelucas a lo The Cure. Su salida a las tablas me recordó mucho al inicio del video vhs que tengo por ahí del “The Cure In Orange” y pensé que harían algo como lo que hace Robert Smith al comienzo del video, tirando su peluca al aire, ya que en esos días el bueno de Smith se había dado un buen corte de pelo para temas judiciales que tenían pendientes los Cure por cosas derivadas de “Killing an arab” y su mala interpretación por parte de grupos radicales de extrema derecha. Y estos muchachotes empezaron diciendo que Love Of Lesbian habían teloneado en su día a The Cure y que ya era hora de devolverles el favor. Con algún patinazo lírico por parte de su cantante (entonces entendimos el tema de pegar tantos papeles bordeando el palo del micro del cantante, siendo chuletas de letras de canciones), sobre todo en la 2ª de las versiones, abrieron fuego con “Just like heaven” y posteriormente “Boys don’t cry”. Estaba visto que las versiones no iban a ser solamente de Love Of Lesbian; todo esto iba a completar un fin de semana personal de conciertos muy de versiones, ya que la noche anterior en la sala Rock And Roll Radio Club asistí a un conciertazo de Clase Y Criterio, donde nuestro colaborador radiofónico Eduardo de la Mata se sumó al grupo para ofrecer una excelente noche de sábado.
Tras esta apertura que tanto me agradó a un “thecureólogo” como es servidor, a pesar de los fallos líricos mencionados, Los Niños Imantados comenzaron a tributar a la banda por la que existen. Correctísimo dar paso a “Houston, tenemos un poema”, que además permitió que me sacara la espina de que los auténticos Love Of Lesbian no la tocaran en las actuaciones de Móstoles o La Riviera del pasado año. Esto nos hacía intuir que el repertorio escogido por esta banda tributo iba a ser del palo del sector más desenfadado y descarado de Love Of Lesbian, cosa que finalmente fue así, pero que me hizo dudar por un momento cuando luego se atrevieron con “Nadie por las calles” del último disco. Para esa ocasión y para una posterior versión con letra readaptada del “Como una ola” a “Se me va la olla”, subieron al escenario a otro componente que hizo las veces del presentador de uno de los programas matinales de Radio 3, con el que los auténticos Love Of Lesbian tienen muy buen rollo (las 2 fotos previas muestras esos momentos de colaboración).
Y en este apartado también se hizo el ilusionismo invitando a gente que parecía ser de Vetusta Morla, a un supuesto Iván Ferreiro disfrazado de cura (que guardaba un buen parecido con el original, salvo por el pelo algo más largo de lo habitual que lo lleva tradicionalmente el auténtico, y si no, vean la anterior foto) y a algún otro miembro eventual que hizo las veces de músico de directo de los Love Of Lesbian de hacía años. En esta mascarada hubo lugar como ven para muchas simulaciones.
Dentro de la fiesta hubo mucho cachondeo y desenfado. Véanse que Los Niños Imantados fueron sucediendo “Me amo”, “Pizzigatos”, “El amante guisante”, “667” (esta con una buena sesión de director de coro a cargo de su cantante con la sala), el disparate sublime de “Si tú me dices Ben, yo digo Affleck”, “Miau” o “Algunas plantas”. Lo más serio que sonó fue “Incendios de nieve”, quizás un poco fuera de lugar, ya que incluso “Club de fans de John Boy” la hicieron en una peculiar versión de tango bastante curiosa, cuando el cantante volvió a escena, ya desprovisto de su aspecto de Robert Smith, convertido en un gnomo de jardín, subido en su seta y todo; compruébenlo en la fotografía arriba de este párrafo. Lo que les dejamos insertado abajo es el video que pude grabar de la siempre efectiva “Miau”.
En el aspecto de los componentes poco pudimos verles bien la cara, pero atisbamos que estos Niños Imantados se lo curran, ya que en su formación tienen a un bajista con cabeza afeitada al estilo de Joanra Planell y a un guitarrista de tupidas barbas muy parecido a Julián Saldarriaga. El batería, que también sacaba fotos al estilo de lo que hace en Love Of Lesbian Uri Bonet, estuvo mutado en un supuesto Blas de “Barrio Sésamo” casi toda la actuación, con su consorte Epi en los teclados justo a su lado. El guitarrista que hace las veces de Jordi Roig, tras “descureizarse” se enfundó un traje de amante guisante y luego invitó a todas las féminas que iban de esa guisa vestidas a subir al escenario mientras que se atrevían con la citada canción. Los Niños Imantados explotaron el papel más desenfadado en el directo que tenían antaño Love Of Lesbian, llevándolo al extremo, ya que, como hemos comentado en las ocasiones que hemos visto a Love Of Lesbian, el grupo ya no hace tanto el chorra en sus actuaciones como por lo visto hacían hace un tiempo.
Se terminó con “Algunas plantas” y “Los toros en la Wii (fantástico)”, donde el cantante se hizo un lío en la letra mezclando los versos de 2 estrofas al inicio, demostrando que Los Niños Imantados saben quizás mejor que la banda a la que tributan como poner el broche de oro a un concierto; me refiero a que los Love Of Lesbian recelaron mucho de meter la canción de cierre de su último disco en la última gira durante buena parte del verano pasado. El niño imantado Saldarriaga aludió a una hora de toque de queda que marcan por lo visto las autoridades para justificar el final del concierto. Me pareció ver en un set list que pendía de su teclado que tras “Fantástico”, había sitio para 2 más, estando “Shiwa” entre ese par… Cuando vi que en efecto se ponía la música y las luces se encendían para que Los Niños Imantados no volvieran más, irremediablemente me vino a la mente la pertinaz nota de piano que da la melodía principal de “Los niños del mañana” al ver que “Shiwa” se nos había quedado en los labios. Como verán en la siguiente foto, todo curradísimo: realmente se parecía mucho a uno de los componentes de Vetusta Morla.
Antes hubo sitio, eso sí, para más versiones. El “Ni tú ni nadie” de Alaska Y Dinarama al que se sumó el citado Iván Ferreiro y un fabuloso atrevimiento con el “Psycho killer” de mis también adorados Talking Heads que interpretó de forma soberbia el imantado Saldarriaga. La sala estuvo a tope y la gente se lo pasó en grande. Fue una fiesta más que un concierto. Un carnaval pop, como bien nombraron Los Niños Imantados al evento, que destiló buen rollo y camaradería entre los artistas principales y los invitados que subieron a escena. Abajo una foto que muestra un instante de la interpretación del gran clásico de los Talking Heads.
Je, hubo un momento en el que, tonto de mí, me dije: “¡Coño! Entre tanta versión a ver si resulta que son Los Niños Imantados los que se atreven con hacer una cover del “Rincón exquisito” antes que los verdaderos Love Of Lesbian”. No. Está claro que Radio 3 siempre tirará más que Radio Universitaria de Alcalá de Henares. Siempre ha habido clases. Al margen de ese anhelo personal, que en su día propusimos al auténtico Santi Balmes en nuestro programa de radio, sí que eché de menos algo más del sector desparramado de Love Of Lesbian, faltándome por ejemplo la aludida “Los niños del mañana”, “Marlene la vecina del Ártico” o, reitero, “Shiwa”. En este concierto no había lugar para “Allí donde solíamos gritar”, “Universos infinitos” ni “1999”; ciertamente, no hubieran pegado ni con cola, porque ya de por sí chirrió algo “Nadie por las calles” y su épica dentro de tanto esparcimiento. ¿Han notado el cambio de estilismo de bajista y guitarrista de la foto anterior a esta siguiente?
El set list fue el siguiente: “Just like heaven (The Cure cover)”, “Boys don’t cry (The Cure cover)”, “Houston, tenemos un poema”, “Nadie por las calles”, “Me amo”, “Psycho killer (Talking Heads cover)”, “Club de fans de John Boy (version tango)”, “Se me va la olla (Readaptación del “Como una ola”)”, “Pizzigatos”, “Ni tú ni nadie (Alaska Y Dinarama cover)”, “Incendios de nieve”, “El amante guisante”, “667”, “Si tú me dices Ben, yo digo Affleck”, “Miau”, “Algunas plantas”, “Los toros en la Wii (fantástico)”. La siguiente imagen muestra el tramo final de la actuación, con una generosa dosis de confeti, aunque no al nivel de las que emplean ciertos peces gordos del estado en sus fiestas privadas...
De verdad, créanme: no sé por qué se montó tanto revuelo previo al concierto con el asunto de si iban a ser los auténticos Love Of Lesbian o una banda tributo los que el pasado domingo iban a plantarse sobre el escenario de la sala Penélope. Yo salí de la sala con la sensación de que durante buena parte de la actuación tenía enfrente al propio Santi Balmes, rodeado de Jordi Roig, Oriol Bonet, Julián Saldarriaga y Joanra Planell, dándolo todo una vez más. ¿Hubo alguien más que tuviera la misma impresión que yo? Termino agradeciendo a Carme Tasias de Music Bus sus labores para acreditarnos como medio y poder informarles de este buen concierto.
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viernes, 22 de abril de 2016

Love Of Lesbian - El Poeta Halley (2016)

ANTECEDENTES E INTRODUCCIÓN.
Ya iba siendo hora de que el grupo liderado por Santi Balmes volviera a publicar. Casi se iban a cumplir 4 años del lanzamiento de “La Noche Eterna. Los Días No Vividos”, ese doble disco increíblemente ligero, y el quinteto ya venía avisando meses atrás de que el plazo de espera para escuchar nuevo material en formato de larga duración se iba a acabar. Por cierto, que en la 1ª frase de este artículo haya dicho lo de “grupo liderado por Santi Balmes” no es una puntada sin hilo. Luego lo iré justificando.

El anterior trabajo, al que el propio Balmes calificó en nuestro programa como un ejercicio de generosidad, permitió al grupo afianzar su notable masa de seguidores y ganar alguno que otro más gracias al papel que canciones como por ejemplo la desternillante “Si tú me dices Ben, yo digo Affleck” jugaron como singles. El grupo triunfó allá donde fue y eso se vio en conciertos como el de Madrid en La Riviera y otros muchos ofrecidos en festivales donde fueron cabeza destacada de cartel. 

Ahora bien, los componentes del grupo son inquietos y al margen de Love Of Lesbian hacen sus aventuras. Santi Balmes desde 2012 ha publicado un par de libros, dirigidos a distintos sectores demográficos de lectores y el 2º de a bordo Julián Saldarriaga también se ha atrevido con ejercicios musicales paralelos como el que ha llevado a cabo con Mi Capitán. De lo que Oriol Bonet, batería de la banda, Jordi Roig, el otro guitarrista, y el bajista Joanra Planell hayan hecho por su cuenta, lo confesamos, nos han llegado menos noticias; por cierto, al respecto y a modo de intro de la cuenta atrás para el nuevo disco, el grupo grabó un desternillante video en el que parodiaban una entrevista en la que hablaban de lo que habían hecho en este parón de actividad. Merece la pena que lo busquen en Youtube y lo vean, se echarán unas risas.

Y por fin en este 2016, llega “El Poeta Halley”. De primeras nos damos de frente con una nueva posible broma en forma de juego de palabras, que tan usual de ver es en Love Of Lesbian, por aquello del famoso cometa. Pero, no. No nos encontramos ante un disco chorra o con excesos de humor y ya informamos, antes de pasar a analizar el listado de sus canciones, que no hay hueco para cosas tan alocadas como “Me amo” o “Marlene, la vecina del Ártico”.

Este “El Poeta Halley” es el disco más serio, sesudo y concienzudo que Love Of Lesbian ha editado hasta la fecha. Supera en ese sentido a “1999 (O Cómo…)”. Aquel disco de hace 7 años, ofrecía en su listado unas cuantas canciones de sonido más desenfadado, dentro de su conceptualización en el desarrollo de la narración de una antigua historia de amor, recordando su ocurrencia una década atrás y viendo el presente de la misma y sus rescoldos.

Ahora bien, el concepto principal aquí seguido (ya que “El Poeta Halley” tiene una idea que planea -y nunca mejor utilizado este verbo- durante su minutaje) tiene una metáfora mucho menos accesible y difícil de captar de primeras. En las letras se puede apreciar claramente que nos encontramos ante las composiciones donde Balmes más intenta plasmar sus inquietudes como escritor (en el formato que sea -novelista, poeta, letrista-) y sus figuras líricas avanzan en un mayor nivel de complejidad, si bien sin llegar a los niveles de un Manolo García de El Último De La Fila en sus momentos más encriptados.

Por tanto, “El Poeta Halley” no es un disco fácil. Aquí no vamos a hablar de si es mejor, peor o compararlo en nivel de satisfacción con los anteriores trabajos de Love Of Lesbian. No es nuestro propósito. Nuestro trabajo es intentar acercarles los temas que lo componen e intentar interpretar lo que la banda nos plantea en estas nuevas canciones. Llevamos varias semanas con su escucha y creo que ya podemos atrevernos con él. Vayamos paso a paso y con cautela.

ANÁLISIS DEL DISCO.
1. “Planeador”: Arranca el disco con sonido ambicioso tras superar los primeros compases íntimos y acústicos. La máquina sonora rítmica entra con bríos nerviosos. Santi Balmes plantea en la letra de alguna manera la pérdida de la falta de inspiración lírica de un creador, o al menos eso sacamos de la metáfora de “Planeador”. La canción arranca, para, mete ritmos intensos (que me evocan al Springsteen más épico de “Born To Run”) y a ratos hay pasajes arrolladores. Termina de la misma forma que empezó, es decir, marchándose sigilosamente.

2. “Bajo el volcán”: Metan en una batidora a “Allí donde solíamos gritar” y “Universos infinitos”. Quizás les salga como resultado una cosa aberrante o nosotros pensamos que podría salir una genialidad como es “Bajo el volcán”. Love Of Lesbian aciertan con el single de adelanto. Una canción intensa, tanto en lo lírico (donde en este caso la letra vuelve a tratar el tema del amor que se acabó en otra interesante metáfora) como en lo instrumental. Ha tenido un videoclip acertado, donde vemos a los componentes del grupo en un compendio de imágenes de anuncio de apocalipsis. A día de hoy quizás sea nuestra favorita del disco. Los primeros sonidos no sé por qué me evocan a “2502” de Second, pero en texturas menos eléctricas, ¿les pasa a ustedes lo mismo?

3. “Cuando no me ves”: Sin adoptar un sentir de sonrisa abierta, la verdad es que “El Poeta Halley” arranca con energía y fuerza, pero con un cariz muy serio en su trasfondo. “Cuando no me ves” sigue en el empeño de conformar una apertura muy movida, siendo la canción más acelerada en su totalidad hasta el momento. Podría ser futuro single del disco; tiene todas las trazas para ello y destaca en su potencial con respecto a muchos otros capítulos del disco que no son tan para las masas. 

4. “Los males pasajeros”: Uno de los puntos más positivos que veo en “El Poeta Halley” es el arranque tan bueno que ofrece. Sus 4 temas de aperturas, cada uno en su sonido y formas, aciertan. “Los males pasajeros” nos da la bienvenida al sector calmado y reflexivo del lp. Y quizás sea de las mejores composiciones en ese sentido. Su estribillo “se irán, huirán, fluirán…”, con leve sensación de desánimo en el cantar relajado de Santi, es fácil de recordar y deleitará a buen seguro a cualquier seguidor de recorrido de la banda. También considero adecuado el subidón de intensidad que tiene la canción en su tramo final, remarcando el mensaje del ya comentado estribillo.

5. “IMT”: Toca el turno de “IMT”. Esta es una de las canciones que creo que mejor funcionarán en directo. Es una pista de sonido rockero, con cierta rabia y mucho desdén en la interpretación vocal de Santi Balmes. Los coros ayudan lo justo y necesario para una canción que ofrece una dosis de contundencia solvente y que no desmerece.

6. “En busca del mago”: Cambio radical de tercio. “El Poeta Halley” entre otras cosas pasará a la historia de la discografía de Love Of Lesbian por contener la canción más triste y melancólica que hayan podido componer hasta el momento y en un futuro. “En busca del mago” ofrece la narración de un cuento o fábula de un pájaro que es complemento de los números de magos. Tanto en la letra como en la melodía se alcanzan cotas de mucho sentimiento. Aunque la moraleja es positiva (hay que mirar siempre hacia delante), no deja de ser un tema que será curioso de experimentar en vivo si es que lo incluyen en los set list, que veremos.

7. “Océanos de sed”: Me gusta mucho “Océano de sol” de Antonio Vega, y en este disco hay otro temazo que incluye la palabra “océano”, en este caso en plural, y no siendo de aguas. Canción de sonido crespuscular, afrontada desde una épica ambiciosa. Los punteos y acordes de las guitarras eléctricas en las estrofas me gustan mucho. Perfecta para escuchar en un atardecer primaveral de los que se acercan en estas fechas.
8. “Psiconautas”: “Psiconautas” es la canción que más debate o controversia pueda haber causado, incluso en el foro interno de la banda (por lo que leí en una entrevista que comentaba el bajista Joanra Planell). Aquí los Love Of Lesbian se vuelven progresivos/psicodélicos. Y es que “Psiconautas” envuelve 2 canciones en una sola. Una primera parte en la que la letra muestra al Balmes más reconocible con el pasado (yo lo veo en versos como “el padre gritó “¡psicodelia!”, y después brindó”) y que podría ser la continuación de “Algunas plantas” y lo que le sucede al mozo protagonista de aquella canción tras una noche de excesos. En esta primera parte de “Psiconautas” está el sonido más relajado y pop del disco. Sin embargo, llegamos a una zona instrumental, muy psicodélica, de transición que desemboca en una 2ª parte de sonido contundente y muy oscuro. Composición compleja, larga y que hay que asimilar con su tiempo. Termina entrando, como le sucedió al propio Joanra según él confesó y como me ha pasado a mí, aunque yo no llego al punto de decir “ésta es la canción”. También será curiosa de ver en sus conciertos de la presente gira.

9. “Canción de bruma”: Lugar ahora para un momento íntimo en el que la voz de Santi Balmes suena realmente profunda. “Canción de bruma” se pasa casi en un suspiro. Incluso supone curiosamente un momento de relajo tras la propuesta anterior que nos ha supuesto un mayor desgaste de atención.

10. “Contraespionaje”: Seguimos en el sector relajado. Medio tiempo amable el que nos ofrece “Contraespionaje”, siendo una especie de leve subida de intensidad con respecto a la lenta canción anterior. Sobria y relajada melancolía, visto en versos como los del estribillo: “septiembre vendrá a buscarme y aún no sé la lección sobre saber comportarse al nacer y en el adiós”. Canción que pasa desapercibida en el listado de canciones, siendo de alguna forma, parafraseando su letra, como un vecino que trabaja como gris funcionario.

11. “El Yin y el Yen”: Toca levantarse un poquito para moverse y saltar. Para eso llegan los riffs endiablados de “El Yin y el Yen”. Quizás sea la canción que más chirría dentro de la medición tan controlada del disco. Su título, con juego de palabras marca de la casa, y su sonido gamberro nos evocan quizás a capítulos del pasado como “Miau” de “1999 (O Cómo…)”. Reparemos en su mensaje: su letra es hiriente y pagaría por saber a quién le ha dedicado Santi Balmes esta canción de “vete a tomar por el culo” que ha firmado. Quizás todo sea creación literaria, pero quien se dé por aludido del círculo cercano al del letrista de Love Of Lesbian sabrá bien qué es lo que habrá hecho. En algunos lugares, sin embargo afirman que Balmes habla de sí mismo… Solamente él sabrá.

12. “El ciclo lunar de Halley Star”: La canción marchosa por excelencia del disco, para mí más que la anterior “El Yin y el Yen”, es la que ahora toca. Este combo de 2 canciones rompe el sentir del segundo sector del disco. Love Of Lesbian se atreven con sonidos funk que les quedan muy bien. “El ciclo lunar de Halley Star” engancha por sus coros y es una canción donde Santi Balmes a ratos exagera mucho su voz más rasgada como cuando canto eso de “la peor versión de mi”. Estamos ante otro de mis capítulos favoritos del disco y que evoluciona de forma muy curiosa (reparen en su primer minuto y luego escuchen el último y verán los cambios).

13. “El poeta Halley”: El disco termina con una canción que termina nivelando la balanza a favor del sentir íntimo e introspectivo de “El Poeta Halley”. Y para más señas es la canción título. Balmes planea con su discurso sobre una melodía acústica de factura melancólica y termina cediendo el micro al maestro Joan Manuel Serrat que termina recitando unos versos, que en metáfora plantean nuevamente aspectos sobre los que un escritor muchas veces pueda reparar.

RESULTADO, CONCLUSIONES Y REFLEXIONES.
¿Éxito? Sí: número 1 en la lista de discos más vendidos. Así es el resultado en términos cuantitativos, lo cual no es poco, pero ahondemos un poco más en todo. Opino que “El Poeta Halley” es un disco notable. Love Of Lesbian ofrecen el trabajo hasta la fecha más maduro que han llevado a cabo y no sé si quizás el más ambicioso. Santi Balmes puede que no suene tan cercano en lo que narra como en otras ocasiones, y nos obliga a más escuchas para intentar desentrañar el sentido del disco, cosa que aún no sé si habremos hecho correctamente. La idea de la inspiración del creador literario flota sobre el contenido de la obra, siendo el tema principal (sobre otros muchos) y en ese sentido por eso creo que Balmes ha entregado a sus compañeros de banda su disco más personal.

No creo que sume muchos nuevos adeptos este álbum a la legión extensa de seguidores de Love Of Lesbian (cierto, lectores de la presente bitácora: del anterior dijimos lo mismo, pero este aspecto yo creo que es más acusado en esta nueva entrega). Ni tampoco creo que haga falta (ojo: 3 salas La Riviera con entradas agotadas en poquísimo tiempo desde que salieron a la venta en días consecutivos). “El Poeta Halley” es un trabajo que a muchos seguidores de la banda gustará y a otros quizás les cueste más llegar a cogerle el punto a la complejidad del disco, ya que incluso los temas menos sesudos tienen su aquel. Es un disco para escucha en la intimidad. Su digestión auditiva es más amable en el salón de tu casa o habitación que por la calle (y eso que yo lo he estado machacando en paseos por el centro de Madrid en mi reproductor mp4). Hay que prestarle mucha atención para saber sacarle su esencia.

Creo que el grupo ha preferido hacer 3 salas La Riviera por su formato y su sonido, que por lo general es introspectivo e íntimo. A pesar de que hay cabida para temas más moviditos o cañeros, la sensación de esos pasajes queda eclipsada por la profundidad que transmiten los capítulos más recogidos y emocionales. De haber sellado un trabajo más desenfadado, es probable que los lesbianos se hubieran atrevido ya por fin en solitario con el Palacio de los Deportes, aunque ya recordemos que allí ya triunfaron a finales de 2011 dentro del Fnac Music Festival, siendo claramente el grupo que más histeria desató en aquel cartelazo.

Tengan paciencia con “El Poeta Halley” y ofrézcanle más escuchas de las habituales que pueda precisar un disco para que lo tengan asimilado. Es un lp elegante, bien elaborado y estructurado de forma correcta, que nos plantea un viaje al interior del sentimiento del creador literario (y por extensión al del propio Santi Balmes), que por lo general nos va a provocar una escucha relajada y placentera aderezada con algún momento más acelerado o potente para no resultar excesivamente monolítico.

Les voy a hacer más fácil su idea de este disco, si es que se da el caso de que sean también fans de The Cure (grupo favorito de quien escribe y al que curiosamente Love Of Lesbian telonearon en el “Dream Tour” de 2000): “El Poeta Halley” sería como el “Bloodflowers” de la discografía de los de Sant Vicent dels Horts; es decir, no llega a la perfección o alcance de “1999 (O Cómo…)” (que sería el “Disintegration” particular de Love Of Lesbian), pero los más fans de la banda lo abrazarán con sumo cariño.
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lunes, 2 de julio de 2018

Concierto Love Of Lesbian. Madrid (30-06-2018 16:00h)

Comenzaré diciendo que Love Of Lesbian son mi banda española contemporánea favorita. Si me pongo a tratar de racionalizarlo, si me pongo a elucubrar, quizá pueda argüir muchos argumentos. Por ejemplo la voz de Santi Balmes, peculiar y emotiva; tengo la sensación de que podría declamar el listín telefónico y seguir provocando, en un sentido o en otro, emociones. También podría hablar de las letras, de una lírica sencilla, sólida y profunda hasta niveles espeleológicos. Cómo no, podría hablar del empaque como grupo y de su funcionamiento de máquina bien engrasada. No obstante, esto de las afinidades musicales consta más de vísceras que de neuronas, así que supongo que hay algo instintivo en mi aprecio por Love Of Lesbian.
Andan los lesbianos celebrando sus 20 años desde su fundación, sin duda una marca apreciable para una banda. Yo no sé cuántos años cumplo escuchándoles, pero son los suficientes como para que sus canciones me hayan sido útiles en días relucientes, grises y lúgubres. Inmersos algunos en una vida bastante extraña. Ya les había visto anteriormente, pero un aniversario tan redondo requería un acto de presencia; al menos como partícipe en este soplado de velas que simboliza esta gira. O dicho en corto, acudir al Circo Price era una forma de decir gracias.
Me van a permitir un inciso. Estas líneas son muy importantes. He de dar gracias a las personas que han hecho posible que pueda haber venido a pesar de mis sempiternos achaques y goteras. Como requiero a toda costa ver los conciertos desde un asiento, he de mandar un afectuoso agradecimiento a Carme Tasías de Music Bus por hacer las gestiones oportunas para encontrarme acomodo en la grada en una localidad privilegiada, al lado mismo del escenario. Estupendo detalle que agradezco enormemente. Un segundo agradecimiento ha de ir para Víctor Prats, que ha confiado en mí para cubrir este concierto para el blog “DMR” y ha movido diligentemente todos los hilos que podía para conseguir la acreditación.
Hacía ya mucho tiempo que no acudía al Circo Price. En concreto desde mayo de 2011 con motivo de un concierto de Human League, presentando su disco “Credo”. Es un sitio siempre agradable de visitar; coqueto y con esa configuración circular tan peculiar. Sin duda una peculiaridad del concierto era la hora. Hoy, sábado 30 de Junio, Love Of Lesbian han dado un doble programa musical cuyo primer pase ha sido a las 16:00 y el posterior a las 20:45. Ya de por sí ofertar un programa doble es, como poco, insólito; pero comenzar a las 16:00 (fuera de un festival) es, como dijo Santi Balmes, “un poco friki”. Da igual; ni el calor, ni la atávica llamada de la siesta, ni el Mundial, mermaron un ápice el entusiasmo de un público exultante y excelentemente predispuesto.
Tras recoger la acreditación, llegarme hasta el asiento y esperar levemente, todo parecía listo para comenzar. Tal como efectivamente fue. De buenas a primeras veo a Julián Saldarriaga sobre el escenario manejando un teclado y animando sobremanera la excelente disposición del público. Después se oye un estallido de vítores y gritos y al volverme hacia la pista veo que Love Of Lesbian van a acceder al escenario a través del público. Esto ya prometía incluso antes de empezar la música.
Ya están todos colocados en formación. Santi Balmes, bien flanqueado por Jordi Roig en la guitarra (y prácticamente a mi lado), Julián Saldarriaga en la otra guitarra, Ricky Falkner en el bajo (tras la salida de Joan Ramon Planell), Oriol Bonet en la batería más un percusionista adicional y Dani Ferrer a los teclados. En varias canciones hubo una sección de viento. Detalle novedoso e interesante que, y quizá sea impresión mía, quizá no alcanzó un sonido muy alto en la mezcla y no se oyó con la misma nitidez que el resto de los instrumentos. Bien; una vez enunciada la alineación vamos con el partido.
Si miramos primeramente con un gran angular, he de decir que el concierto fue divertido. Muy divertido. Una pasada. Cada canción ganó un porcentaje de viveza, de potencia, de entusiasmo. En particular Santi Balmes es un maestro de ceremonias casi perfecto; hiperactivo, jovial, carismático. Sabe cómo parecer enormemente natural, probablemente porque ciertamente lo es. Prácticamente todo el Price bailó a su son. Pero es que además contó con el concurso de una banda sólida, en plena forma.
La primera canción ya empezó arrasando. “Carta a todas tus catástrofes” pasa por ser una canción que, por motivos musicales y extramusicales, es una de mis predilectas. Fue un contagio de entusiasmo poderoso y energético. El “vamos a localizarte” comenzó a meter a la gente en el concierto a niveles de inmersión profunda.

La segunda canción volvió a visitar su primer disco en castellano (“Maniobras De Escapismo” -2005-) de la mano de la canción título. Y con semejante demostración de buen pop de toda la vida, no resultó difícil mantener el nivel de entusiasmo. El caso es que Santi Balmes, con su habitual retranca, dijo que la siguiente canción debería llamarse, por aquello de la hora, “Tardes reversibles”… pero claro, la canción se llama “Noches Reversibles” sea el momento que sea. La primera incursión en el magnífico “Cuentos Chinos Para Niños Del Japón” (2007) fue un plato fuerte, coreado a pulmón libre sin disminuir ni un momento la intensidad. Todo lo contrario; la línea “creo que voy a empezar a romperme” estalló como un verso comunal y atronador.
A continuación aterrizamos con, posiblemente, la canción más “single” de “El Poeta Halley”; o lo que es lo mismo, “Cuando no me ves”. Esta canción, a juzgar por cómo suena y cómo es recibida en directo, puede convertirse en un clásico de repertorio. Retorno a “Maniobras De Escapismo”, disco dominador en este inicio. “Domingo astromántico” es una de las baladas por antonomasia, y por derecho propio, de la banda catalana. Emocionó como suele, pero casi rejuvenecida. Contó con la presencia del músico y productor David Soler tocando un… ¿artefacto? Un especie de teclado-theremin-lo que sea, de peculiar sonoridad.
No nos movemos de disco para escuchar “Música para ascensores”, otro buen momento de “Maniobras De Escapismo” traducido a pura orfebrería pop. Lo que vino después, a título personal, es una de mis canciones favoritas de Love Of Lesbian. El maravilloso inicio de “Cuentos Chinos Para Los Niños del Japón”, esto es “Universos Infinitos”, era una de las canciones que imploraba que sonasen. Y vaya sí sonó. La intro, adornada con las lucecitas de los móviles, fue la clásica, con todo lo que eso conlleva; una melancolía ingenua y fascinante. Inopinadamente el cambio de ritmo fue brutal y estrambótico, con la fulgurante y repentina aparición de Arkano que con su estilo propio empezó a rapear a toda tralla las siguientes estrofas. No negaré que la versión canónica es la que me llega, pero está bien que de vez en cuando se den vueltas y revueltas a las canciones. Si una banda no se aburre, tampoco lo hará el público. Gracioso el apunte de Santi Balmes, “yo creía que tenía labia hasta que conocí a Arkano”.
Santi Balmes presentó “Contraespionaje” como “una canción sobre el paso del tiempo” y una acertadísima interpretación ha hecho que me interese más por ella y que pueda ocupar dentro de mi aprecio un peldaño más alto cuando escuche su último disco la próxima vez. Buen momento la advertencia que coreamos todos los presentes: “era la vida, imbécil”. Una grata sorpresa.
Lo posterior fueron vientos huracanados. “La noche eterna”, semi-canción título de su álbum de 2012, fue el momento donde más se lució la banda como conjunto. Inapelable y rotunda en todos los aspectos, incluido el instrumental, su estructura compleja y su apasionamiento nos dejaron a todos en nuestro sitio. Un momento álgido; para enmarcar. Del huracán al intimismo. “Mi primera combustión”, tocada a solas entre Santi Balmes y Julián Saldarriaga, puso el contrapeso reposado aunque en modo alguno descartable. Fue una buena remembranza de “Maniobras De Escapismo”.
¿Qué es de una celebración de cumpleaños sin invitados? Pues en este punto llegó la tercera, tras David Soler y Arkano. Amaia, de sobra conocida por su fulgurante ascenso desde Operación Triunfo, fue invitada a interpretar uno de los puntales de Love Of Lesbian: “Allí dónde solíamos gritar”. Esta canción la han interpretado de varias formas a lo largo de los años. Más allá de la versión primigenia, la han tocado muchas veces con el efecto “de menos a más”, y en este concierto lo hicieron con una invitada. Amaia interpretó como solista la primera parte de la canción, con la sola ayuda del piano, para fundirse después en un hermoso dueto con Santi Balmes y rematar de forma torrencial una de las canciones más emocionales del grupo. Esta canción siempre es un activo y Amaia ciertamente demostró entenderla muy bien.
Cuando Santi nos dijo que había llegado el momento de retroceder a 1999 todos supimos captar adecuadamente este anuncio y nos preparamos para una de las canciones, a mi entender, más oscuras y desoladoras de Love Of Lesbian. La propia “1999”. La canción que reproduce a cámara lenta el momento en que una relación hace “crack”. No defraudó su potencial de emotividad y Santi Balmes, acaso por eso, se bajó al foso y cantó pegado al público. La “outtro” con el “Por qué te vas” de Jeanette sigue bien presente como un apéndice más de la canción.
Tiempo, a continuación, para irse bien lejos. A “Belice” más concretamente, una de las habituales de “La Noche Eterna. Los Días No Vividos” (2012) y con Santi momentáneamente a los teclados. A pesar de su toque fatalista esta canción nunca falla. Su frase: “A quien madruga, Dios no existe” ha pasado ya al acervo de la banda. Y vinieron más invitados. Santi lo presentó con entusiasmo y cariño: “me envió un mensaje a las tres de la mañana y me dijo que no tenía nada que el sábado por la tarde y que si podía sumarse”. Claro que pudo. Estamos hablando de Leiva, acaso uno de los músicos más célebres de nuestro país y entusiasta atlético (credencial suficiente para que una persona me caiga bien). Leiva colaboró en el estupendo e hipervitaminado single de 2014 “Manifiesto delirista” y el resultado fue uno de los chutes de optimismo más directos de la noche. Diversión y colegueo sobre el escenario y tanta (o más) diversión entre el público. Acto seguido llegó el momento de uno de los relucientes y exitosos singles que han ido cimentando la fama de los lesbianos. Hablamos del “Club de fans de John Boy”, una buena dosis de pop de algarabía y jolgorio. Imposible no venirse arriba.

Y la apuesta subió. En la apoteosis de la energía positiva y la diversión llegó el jolgorio festivo y descacharrante de “Los toros en la Wii (Fantástico)”. Esto es lo bueno de los conciertos, la sincronía entre el artista y el público, y los pequeños momentos de felicidad reconcentrada. Esta canción parece compuesta y nacida para el directo. Moló hasta la salida de la canción, que incluyó un fragmento de “Lobo hombre en París” de La Unión.
Momento para los bises, y su pertinente sucesión de acontecimientos. La banda se va, el público implora, la banda vuelve. Todo en su sitio. Como en su sitio estuvo el regreso a las tablas. Fue el turno de “Incendios de nieve”, canción entrañable donde las haya y de la que se podría decir lo mismo que de la anterior. Parece que ha sido concebida para el directo; propicia, casi exige, la participación del público a base de silbidos o coros. En la parte de los silbidos, Santi nuevamente lanzó una de sus chanzas: “una vez, en esta parte, parece que nos abucheaban”. Pues quedó estupenda.
Quedaban dos canciones y ambas pertenecen a su último disco, “El Poeta Halley”. Aunque quizá no hayan alcanzado el reconocimiento de otros temas, son dos composiciones muy personales para la banda y en esta fecha conmemoratoria es muy pertinente que suenen. Pero es que además lo hicieron muy bien. “Bajo el volcán” fue el primer single de su última referencia y dentro de su compleja sencillez, la canción progresa estupendamente. Es normal que la canción fuera bien recibida y coreada. Como también lo fue la profunda (mucho más de lo que parece, diría yo) “Planeador” que nos trajo con su letra numerosas reflexiones sobre la creación, el paso del tiempo, la nostalgia… Referencias maleables, quizá, para cada uno. Como final de concierto sonó estupendamente, fue cantada con agrado y calor.
Una última reflexión sobre lo que significa Love Of Lesbian la dejó Santi Balmes antes de irnos, a modo de anécdota, cuando dijo que mientras paseaba un día por Barcelona se le acercó una persona que le había reconocido y le dijo sencillamente: “gracias”. A grandes rasgos eso es lo que sentíamos todos los asistentes al Circo Price. Agradecimiento. Así que, queridos Love Of Lesbian, muchas gracias. Nos vemos pronto, espero. Quisiera reiterar mi agradecimiento a Carme Tasías de Music Bus por sus gestiones y su trabajo en favor de “DMR” en general y mío en particular.

Texto, fotografías y vídeos: Mariano González.
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sábado, 14 de enero de 2012

Love Of Lesbian - 1999 (O Cómo Generar Incendios De Nieve Con Una Lupa Enfocando A La Luna) (2009)

Ya con el simple hecho de escribir el título completo del disco que nos ocupa, me he cepillado medio post de esta semana. Qué chiste más facilón y tonto; dirán que yo me digo y me respondo todo, ¿no? Bueno, al grano. Con algo en lo que no estoy de acuerdo al 100%, sino que más bien estoy en descuerdo en algún grado (aunque tampoco le enmiendo a la totalidad) con mi buen amigo y colaborador en la radio Alfredo Morales, es con que el momento actual del indie español sea algo infumable en su totalidad.

Personalmente, yo no me creo ni por un lado a las vertientes que afirman que vivimos una 2ª edad de oro, pero tampoco me voy al otro extremo que defiende mi buen contertulio, que es decir que todo el indie patrio es detestable. Sé de dónde viene parte de la inquina de mi colaborador, pero eso ya supongo que lo explicará él en un post de su gran blog “El gato Kilo”, aunque en todo caso ya ha hecho mención a esa idea en alguna ocasión.

Un servidor de ustedes no traga con todo, sino que soy selectivo y para dar mi visto bueno a las cosas les doy varias y varias escuchas, las cuales pueden hacer que varíe mi percepción final sobre un grupo o disco. Con nuestros protagonistas de hoy no me sucedió así. Con Love Of Lesbian más bien la cosa ha ido in-crescendo últimamente, por curiosidad derivada de nuestra mediana (ya que no supone mejora respecto al año pasado, sino que encima bajaremos un puesto al menos, del 3º al 4º) participación en la actual edición de los Premios 20Blogs. Ahí hubo un blog sobre el grupo que lideró la clasificación, pero que luego fue descalificado por no cumplir alguna de las bases.

Se daba la casualidad de que en esos días un servidor de ustedes iba a ir acreditado al Fnac Music Festival, cosa de la que ya saben debido a post anteriores y ahí estaba el grupo en cuestión. A los chicos liderados por Santi Balmes como guitarrista y vocalista principalmente, y complementados por Julián Saldarriaga como guitarra, Oriol Bonet a la batería, Joanra Planell al bajo y Jordi Roig como guitarra, les conocía de oídas (básicamente por su llamativo nombre, cuyo sentido era básicamente creo que el hecho en sí de llamar la atención, según declaraciones del propio Balmes). Les pude poner cara en una serie de Tv que no fue valorada en su día, a cargo de Corbacho, aquella “Pelotas”, que un seguidor futbolero como yo no me perdía ni un solo día. Pues allí salieron en plan frikis algunos Love Of Lesbian para un casting que se realizaba a grupos que aspiraban a darle un himno al equipo de fútbol de ficción de la serie en sí.

Y aquí tiene cabida otro de mis amigos y colaboradores, Mariano González, el cual sí que era admirador de más largo recorrido que yo de Love Of Lesbian y sabía del carácter algo despreocupado y festivo de la banda, ya que me dijo que incluso tenían una especie de cover del “We are the world” con la letra diciendo algo de “Julián the world”… Me he detenido en cosas más serias y todavía no he constatado ese punto humorístico del grupo, aparte de la soleada y animada tonada creada para la serie de televisión “Pelotas”, a modo de himno de La Unión F.C..

Con esto, yo me decanté por catar el lado serio y más reciente del grupo, con el que la banda parece que por fin ve recompensado su largo devenir. En parte hay paralelismo con Second (mi banda predilecta del panorama indie nacional, como ustedes saben), ya que ambos grupos llevan más de una década en activo, con varios discos en el mercado (siendo los primeros en inglés) y es en estos días cuando por fin están llegando a un público más amplio de forma merecida.

Si hablamos de padres del indie nacional, es fácil que cualquiera responda automáticamente Los Planetas, y aquí lanzo otra cuerda para hilvanar esta, quizás, caótica presentación del post de hoy. Los de J ya desfilaron por acá con su “Una Semana En El Motor De Un Autobús”. Un gran disco, conceptual, y que desarrolla una idea a partir del final de una relación amorosa y ver las distintas etapas y estados de ánimo que sufre el protagonista, una de las 2 partes afectadas lógicamente.

Bueno, pues en “1999” (discúlpeseme el no poner el apéndice que tiene, pero es que estoy vago o con leve tendinitis mecanográfica) Love Of Lesbian plantean una tesis de ver una relación que se terminó desde el prisma del tiempo. En concreto una década. Varias de las canciones están encuadradas en el tiempo recordado o recrean esas vivencias, y el tema de apertura y el de cierre son visiones o actuaciones de la actualidad derivadas de recrear o sumergirse en esos recuerdos, a ratos algo dolorosos. Luego hablaremos más del conjunto de la obra, en global, pero ahora pasemos a ver qué ejercicio lírico ha querido plasmar el cantante y letrista del grupo Santi Balmes en el que de momento es el último trabajo de estudio de Love Of Lesbian.

Comienza la obra con el capítulo que nos pone en antecedentes y que además ha sido una de las canciones más celebradas por separado del disco. “Allí donde solíamos gritar” nos plantea la situación de encontrarnos a 10 años vista de unos tiempos concretos y en esta ocasión nos invita a trasladarnos a algún lugar simbólico o referente de aquellos días. Esta canción es uno de esos ejemplos que yo califico como de potente intensidad melancólica; ello se basa en una letra que destila ese poso necesario de melancolía, visto en muchas frases de la letra, y una armadura musical bastante intensa y con mucho cuerpo. Hay partes de la letra que me gustan mucho como cuadran en la estructura como es el caso de “vertical y transvesal, soy grito y soy cristal, justo el punto medio, el que tanto odiabas…”. Hablar de los videoclips del disco es necesariamente hablar de 2 actores, Carlos y Marinaa, que se encargan de protagonizar esas imágenes en polígonos industriales abandonados, en cercanías de vías de tren, en zonas elevadas de puertos marítimos industriales, y en cierta manera la colección de imágenes de “Allí donde solíamos gritar” entronca varias de las fases tratadas a lo largo del disco (claramente por ejemplo en la imagen en la que rompen ventanas, que es una alusión directa al tema de cierre). Otro paralelismo con Second y además en el mismo 2009 es “Rincón exquisito”. Si nos ponemos a comparar ambas composiciones, las 2 tienen mucho en común: tratar de un lugar especial, asociado a una relación pasada y compartir ese enfoque de intensidad emocional que he descrito antes. Esta semana he propuesto que ustedes se decanten en las redes sociales sobre cuál de las 2 canciones prefieren. Pueden votar comentando aquí si lo desean. Si cabe más repercusión individual ha tenido como single o tema al margen del conjunto de “1999” “Club de fans de John Boy”. Aquí se narra parte de esa historia pasada, en la que el chico tiene que tragar con los gustos musicales de la chica y asistir a un concierto de alguien que no le gusta mucho; lo curioso es que al final se acaba autoconvenciendo de ello. La letra describe perfectamente el fenómeno fan, que en parte también sufrirán los propios Love Of Lesbian desde ambos lados de la barrera y el clip muestra una correcta representación de los 2 actores protagonistas de las imágenes del disco (incluida la portada del álbum) en mitad de un concierto, pero no de John Boy, sino de Love Of Lesbian. “Las malas lenguas” se presenta con unas líneas de guitarras muy animadas, adornadas por sutiles efectos electrónicos. En parte es darle un toque de mayor ánimo a la melodía de “Club de fans de John Boy”, sobre todo por las programaciones añadidas en este caso y la vitalista sección de guitarras que tiene. Otro gran momento del disco, que con la 4ª pista y las 2 previas, conforma un cuarteto de arranque de la obra sobresaliente. Uno de los temas más bailables (siendo insistente en buscar comparar a Second y Love Of Lesbian, recordándome mucho a esta el posterior “Demasiado soñadores” de los de Murcia) es “Algunas plantas”. La letra es un viaje de tripis descrito por Balmes, rimando “Congo” con “bongos”, aludiendo al líder de los Beats y acusándole de ser muy hippie. Los coros a cargo de Carlos Cros, en tono de falsete, le dan un toque luminoso, muy exótico, al corte y quizás sea uno de mis temas preferidos del disco; no en vano, cuando Balmes anunció en el pasado Fnac Music Festival en Madrid que llegaba el turno de tocarla, se notó en la audiencia del Palacio de los Deportes que era un momento esperado. En muchos conciertos de la gira, el grupo ha hecho una coreografía de la misma cuanto menos graciosa, que abunda en ese lado humorístico de la banda del que ya me advirtieron. Será en el 5º episodio con “Cuestiones de familia” cuando se nos ofrece un momento de respiro y calma, para poder ir asumiendo o asimilando varias de las sensaciones que nos ha ido mostrando el grupo y sobre todo tras el anfetamínico viaje de la 4ª composición “Algunas plantas”; “(de muy buena calidad)” deberían haber apuntado al título de la 4ª canción del disco estimo. “El ectoplasta” reporta el momento más acelerado hasta el momento, básicamente para sacarnos de la quietud que nos ha supuesto la reflexiva “Cuestiones de familia”. Mucho ritmo para conceder sitio en el 7º puesto, llegando al ecuador del álbum, a “Segundo asalto”, otro single del disco. En este caso en el clip se ve al grupo con Balmes dentro de un ring enfrentándose a la actriz Mónica. Un medio tiempo correcto, con un poso desesperanzado en la forma de afrontar las tareas vocales por parte de Santi Balmes, que le otorga de esa forma la personalidad principal a esta canción.Seguidas llegan las 2 que podríamos decir que son canciones título del disco. Primero es “Incendios de nieve”, que destaca principalmente por abundar en la tradición del rock catalán, por esos coros tan animados que ofrece, que no en vano me recuerdan a cierto pasaje que Loquillo incluyó en su mítico “Mis Problemas Con Las Mujeres” de 1987, en el cual el Loco cantaba incluso en catalán. No obstante, y a pesar del buen ánimo que transmite “Incendios de nieve”, que sin lugar a duda llena de energía y refulgente por esos coros comentados, me quedo con “1999”, y creo que el grupo también; al menos su cantante dijo en el Fnac Music Festival algo así como que siempre le resulta un placer cantar esa canción (aquel día para colmo contó con Iván Ferreiro como acompañante para ejecutarla). Y no es para menos. Estamos ante otra canción de esas que destilan una melancolía de perdedor, que tanto encanto levantan, y tanto suelen gustar al menos a gente como a mí. Partes de la letra como la simple frase “Ya no hay ganas de seguir el show…” dejan las cosas bien claras, y es que esta canción sintetiza y revela parte de la totalidad del conjunto del disco. Soberbia y probablemente entre las 3 mejores del disco. Ya no hay ganas de escuchar nada más, parafraseando la letra de la canción “1999” tras atender a la misma, y es que te quedas con una sensación de final de historia que te sacia y satisface. No obstante, aún hay lugar para 5 capítulos más, casi como un epílogo a la obra, o al menos así me lo parece tras situarse en el 9º lugar a “1999”. Primero llega la cambiante “Te hiero mucho (historia del amante guisante)”, que es un tema simpático y algo naif, que tampoco se esfuerza en tener mucho protagonismo dentro del disco, o al menos esa impresión me da a mi. Mejor resulta la intensísima “Cuando diga ya”. Una tremenda descarga de rock, acelerada, incisiva, mordiente, y con un ritmo y vértigo fenomenal en su estribillo, en el que para ganar velocidad se deja de lado el toque sucio y farragoso de las partes prosaicas. Y se sigue rematando la jugada para bien a medida que llegamos al final del álbum con “Miau”. Aquí estamos ante la que sería supuesta “cara b” de “Algunas plantas”. Nuevamente está Carlos Cros con sus coros en falsete acompañando a Santi Balmes, mientras el vocalista del grupo regala “Fucks you por igual” a diestro y siniestro. Perdonamos el hecho de buscar rimar “Matahari” con “Rastafari”, en un claro homenaje involuntario al gran letrista pepinero que a ratos fue José María Cano dentro de Mecano. El penúltimo capítulo es “La mirada de la gente que conspira”, un tema de rock medio al que se le va cogiendo el punto con el paso de las escuchas. Tiene esas partes de ritmo machacón y un mayor gancho melódico en el estribillo. En definitiva es un corte con buenos cambios de ritmo, que nos pone correctamente en situación para afrontar ese capítulo final ansiado, que por fortuna nos reportará una sensación parecida a la que “1999” concedía en el 9º lugar del set list. Ahora sí, la lenta, decadente y en parte conciliadora con el pasado “Voy a romper las ventanas” (aunque su título no haga que así lo parezca), nos deja el cierre del álbum con sus más de 6 minutos de duración en la que Zahara acompaña a Balmes de forma clara, ya que en “Allí donde solíamos gritar” también se dice en los créditos que participa, pero yo al menos no la identifico tan fácilmente.

Con su disco “1999” Love Of Lesbian terminaron de consagrarse dentro del panorama indie y de la música española en general. No en vano, al grupo le ha ido bastante bien, y a vista de 2 años de su edición, la banda sigue sacándole provecho, cosa que por ejemplo Second no ha podido hacer con su igualmente gigantesco “Fracciones De Un Segundo” editado en el mismo año, ya que los de Murcia han tenido que sacar el si cabe mejor “Demasiado Soñadores” este 2011 para seguir luchando.

Volviendo al carácter del álbum, hay algo muy importante a lo que no podrán acceder si solamente se descargan el disco, que es el libreto. Asunto para nada baladí, ya que en el mismo hay una carta escrita por Balmes dirigida a la otra parte protagonista de esa historia sentimental que se desarrolló en 1999, y sobre la que circunda este magnífico álbum. Me pregunto, ¿será cierto que Balmes se ha inspirado en alguna vivencia real o simplemente ha intentado recrear lo que hubiera sido ello, en ese caso de forma increíblemente real?

En todo caso, si es todo real, daría una fortuna por ver la cara de la chica que junto al propio Santi Balmes protagonizó aquella relación al escuchar este disco y leer la carta escrita dirigida a ella por el propio Santi. Párense un momento a pensar en ello. Es algo íntimo y personal, pero Balmes lo hace universal, y todos en mayor o menor medida hemos tenido nuestro propio “1999”, con sus sufrimientos, ilusiones y posos en el recuerdo, ¿no?

Esperaremos pacientemente el siguiente paso de estudio de Love Of Lesbian. “1999 (O Cómo Generar Incendios De Nieve Con Una Lupa Enfocando A La Luna)”, ahora lo escribo otra vez completo, ha sido un trabajo que probablemente el paso del tiempo tratará de forma muy benévola y que se hará un hueco de oro en los repasos que se hagan a los discos más válidos de la 1ª década del siglo XXI en nuestra música. Eso se lo garantizo.

Terminar diciendo que esta tarde en &radio a las 16.00h tenemos coloquio especial en directo sobre The Human League y su disco “Crash”. En nuestro estreno semanal del miércoles podrán escuchar tanto en RUAH a las 23.00h como en &radio a las 21.00h la 2ª parte del programa especial sobre Mecano y su trabajo “Ya Viene El Sol”, en el que participó el descubridor de la banda y productor Miguel Ángel Arenas “El Capi”. También saben que lunes, martes y jueves en &radio a las 21.00h podrán escuchar programas antiguos o repeticiones.

**AVISO IMPORTANTE DE ÚLTIMA HORA: El Especial The Human League será en la sintonía de RUAH y no en la de &radio. Para escucharlo, este sábado 14 de 16.00h a 17.00h, pinchen aquí.
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viernes, 23 de diciembre de 2016

Mejor Single Nacional 2016 DMR: “Bajo el volcán” de Love Of Lesbian

Aquí tiene lugar la excepción a la pausa vacacional navideña que tradicionalmente nos estamos tomando en “DMR”. En nuestro 8º año de existencia, hemos creado un título a nivel particular, que si bien no es a día de hoy un premio económico, ni una estatuilla conmemorativa, es un título que al menos a nosotros nos hace ilusión conceder; si por ejemplo a “DMR” nos consideran en algún lugar “mejor programa de radio musical” o “mejor blog musical” de un año, el título ya en sí nos agrada y nos llena de orgullo y satisfacción, que no todo tiene que ser económico (si bien, en futuro, quién sabe…).

Por ello, hemos decidido escoger el mejor single editado a nivel nacional en este 2016 que afronta sus últimos días. Preseleccionamos 3 canciones: “Bajo el volcán” de Love Of Lesbian, “Nivel inexperto” de Second y “El baile” de Izal, bandas a las que precisamente hemos podido ver en esplendoroso directo en la primera mitad del año.

El sistema de votación, a propuesta de Mariano González, ha sido conceder 1, 2 o 3 puntos, según orden ascendente de preferencia, a cada candidata por parte de los 6 miembros que a la presente fecha conforman el equipo fijo de colaboradores radiofónicos de “Discos, música y reflexiones”. Por ello, en esta elección hemos participado el propio Mariano González, Óscar Cañas, Alfredo Morales, José Antonio Sánchez, Luis Felipe Novalvos y servidor de ustedes Víctor Prats.

Tras la emisión de los votos (meditada durante la pasada semana por cada uno de los componentes, que ayer jueves 22 de diciembre cada uno individualmente emitió su veredicto), el resultado ha sido tremendamente nivelado: Izal 13 puntos, Love Of Lesbian 13 puntos y Second 10 puntos. Descartados nuestros buenos amigos de Murcia, había un empate técnico entre los madrileños y los catalanes que se ha resuelto por el “goal average”, traducido esto en que ha resultado ganadora la canción que más veces ha sido elegida por los colaboradores en su primer lugar por 3 a 2.

Y el ganador ha sido, como han podido leer en el título, “Bajo el volcán” de Love Of Lesbian, rutilante primer single de su último lp de estudio “El Poeta Halley”, el cual ya revisamos hace unos meses por estas tierras. Felicitamos muy sinceramente a Julián, Joanra, Jordi, Oriol y Santi por este título. Les dejamos insertado el videoclip del single y confiamos en que el quinteto de Sant Vicenç Dels Horts se sientan contentos al enterarse de resultar vencedores de este galardón, que es más bien honorífico que otra cosa como ya hemos explicado.

Por nuestro lado, continuamos de vacaciones hasta la semana del sábado 14 de enero en la que retomaremos la habitual actividad de “DMR”; nos ha gustado llevar a cabo esta excepción. Disfruten de “Bajo el volcán” de Love Of Lesbian (y también de las otras 2 finalistas) y nos vemos pasadas las fiestas. Felices navidades y les deseamos que el próximo año 2017 sea bueno con ustedes.
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viernes, 14 de septiembre de 2012

Concierto Love Of Lesbian. Móstoles (12-09-2012)

¿Qué mejor para despedir el verano que afrontar una última semana de piscina abierta en mi urbanización cargadita de conciertos? Este pasado miércoles iniciábamos unos días intensos en este apartado, asistiendo a las fiestas patronales de Móstoles para ver a Love Of Lesbian. Ya lo avisó Santi Balmes cuando estuvo en nuestro programa de radio hace unos meses, informando que en nuestra región harían un concierto de alguna fiesta mayor de los municipios de alrededores de Madrid. Y así fue, pero, para nuestra mala suerte, la ciudad escogida fue Móstoles. Lo de la mala suerte, es porque nos pilla justo en la otra punta de donde vivimos y lo que nos ahorramos en la entrada, al ser un concierto gratuito, nos lo gastamos en gasolina (y más con los precios desorbitados y vergonzosos que cuesta en estos días el carburante).
Iniciamos nuestro peregrinar por vías desconocidas para nosotros 2 horas antes del inicio y tuvimos bastante suerte a la hora de encontrar sitio para aparcar, ya que lo dejamos a 10 minutos andando del escenario del parque Finca Liana donde actuaban los catalanes. No era la primera vez que íbamos a ver un concierto a Móstoles. La vez anterior fue hace 3 años para ver a Revólver, lo que pasa es que aquella vez partíamos desde Madrid y la disposición fue distinta, ayudado también porque aquel concierto cayó en sábado y no en un duro miércoles.
Bueno, pues a las 22.15h ya estábamos frente al escenario y vimos que había un nutridísimo grupo de personas ya agolpadas, como si estuviéramos en un concierto de pago en cualquier sala. Luego, con una petición de escrutinio que hizo Santi Balmes en el concierto, nos dimos cuenta que éramos más los que veníamos de fuera, que los mostoleños, mostolenses o mostovitas (como nombró el cantante de Love Of Lesbian a los residentes de Móstoles en un momento de la actuación). Aún así conseguimos situarnos más o menos bien y desde nuestra situación veíamos la parte de al lado del escenario donde el grupo estaban en espera de que llegara la hora de saltar al escenario.
Hubo puntualidad por parte de los 5 componentes oficiales y sus 2 músicos acompañantes para esta gira y a las 23.00h, con el sonido de la instrumental e interludio del último disco “La Noche Eterna. Los Días No Vividos” que es “Tercero segunda”, saltaron al escenario para comenzar con el trallazo que es la propia canción “La noche eterna”. Teníamos como referente el concierto del festival del día de la música, el cuál escuchamos el pasado 23 de junio a través de Radio 3 mientras veíamos el España 2-0 Francia de la pasada Eurocopa de Polonia y Ucrania. Pues precisamente esta “La noche eterna” no sonó en aquel concierto, lo cual consideré un error. Es un buen inicio de disco y, como pasa en muchos casos, es también un gran comienzo para un concierto. Composición larga, épica, sesuda e incluso a ratos algo siniestra por el tono tan desencajado que utiliza Balmes al micrófono. Un acierto, como lo fue en general el primer bloque de 5 canciones, completado por las 3 siguientes, que fue a la par un telón de acero inquebrantable y de gran solidez para presentar el último disco, ya que el quinteto de apertura pertenecía al nuevo disco del grupo. Abajo mostramos un momento de trance de Balmes en mitad de la interpretación de “La noche eterna”.
Y no se puede negar que el grupo no tenga buen ojo, ya que en esos primeros compases se nos regalaron la “springsteeniana” “Nadie por las calles”, junto a las notables “El hambre invisible” y “Los seres únicos”. Sería “La niña imantada” de “Maniobras De Escapismo” la que rompería el dominio del último disco del grupo “La Noche Eterna. Los Días No Vividos”, y que al mismo tiempo levantó las primeras reacciones de emoción del público, que entiendo que celebraba más los temas de discos antiguos que los del último, no porque el último trabajo de Love Of Lesbian sea malo (considero que es bastante bueno), sino porque a las canciones que llevan tanto tiempo acompañándote se las recibe por lógica con mejor ánimo.
No obstante, prosigamos con el balance de lo que sonó de “La Noche Eterna. Los Días No Vividos”. No tardaría mucho en salir “Wio (antenas y pijamas)” y “Belice”, 2 de las más valoradas por amplios sectores de seguidores de la banda y que no han caído en desgracia de ser descartes para los conciertos, como sí le ha sucedido a “Los toros en la Wii (fantástico)”, que también es una de las favoritas de muchos, pero que a estos chicos no se les ha puesto todavía en gana regalarla en directo.
Resultaron notables más bien los momentos más desparramados que estos 2 más solemnes. Se pudo ver que primero “667” y acto seguido “Si tú me dices ven, yo digo Affleck” dentro de los bises, pusieron al público patas arriba, pero ahí tuvo mucha culpa Santi Balmes, ya que en “667” se subió a las vallas de seguridad que separan al público (vean la imagen de arriba del párrafo) y en “Si tú me dices ven, yo digo Affleck” se puso esa camisa floreada que lució en el día de la música, que pueden ver en la foto de aquí abajo, y que ya es un clásico dentro del vestuario de esta personalidad del mundo indie musical español; ¿para qué voy a engañarles? En ese momento que Balmes hace una pausa vocal tras el “… Si ahora el dj pusiera “Dancing queen”…”, le grité a Balmes un “hombre objeto” que no sé si llegó a escuchar, pero me dejé la garganta con ese propósito. Fueron 2 momentos memorables de un bis apoteósico, el cuál se rubricó con “Algunas plantas” y un sin dios total, con Balmes portando una bandera o no sé qué, que ponía “Te amo” o algo así, Joanra con una gorrita de colores con hélice de niño pequeño y el público enardeciendo y dejándose las cuerdas vocales con cada “no tienes fondo”, que coreaban a más no poder.
Y ya con esto, podemos hablar de las compañeras de disco que acompañaron al cierre “Algunas plantas”. Es claro y comprensible que “1999 (O Cómo…)” (permítanme acortar el título completo) es un disco que tiene un peso importantísimo en el porcentaje de reparto de canciones del setlist de un concierto de Love Of Lesbian. De las gordas no se dejaron ninguna. Aparecieron seguidas, y más o menos mediada la actuación, la propia “1999” (con un apéndice del “¿Por qué te vas?” de Jeanette) y el “Allí donde solíamos gritar”, que una vez más tocaron en in-crescendo, desde el a capella de los primeros compases, hasta que termina todo el grupo a toda máquina; eso sí, esta vez Balmes obvió los últimos versos que suelta en los segundos finales de la toma de estudio. Pero es que no terminó ahí la cosa, ya que antes de que se afrontaran los bises y anexas a estas 2 composiciones, llegó la celebérrima “Las malas lenguas” y luego “Club de fans de John Boy”, uno de los momentos lógicos de mayor anhelo de la noche, que pondría fin a la parte troncal del show. No podemos olvidar a “Segundo asalto”, que con su sonido desesperanzado, fue la encargada de iniciar el repaso de los temas seleccionados de “1999 (O Cómo…)”. Y para terminar con este penúltimo disco hasta la fecha de Love Of Lesbian y comenzar a hablar de las sorpresas, algo que no me esperaba fue que “Incendios de nieve” sonara este pasado miércoles en la Finca Liana de Móstoles y menos aún que lo hiciera como comienzo de los bises. Les inserto el video que grabé de “1999”; como siempre, no pidan milagros a mi precaria cámara de fotos.
Hay que reconocer que “Incendios de nieve” fue un momento que el grupo se curró mucho y Balmes aprovechó para hacer alguna gracia, como cuando sacó nuevamente a colación a Angela Merkel, preguntando al público que si ante una proposición sexual de esta canciller que supusiera saldar la deuda de nuestro país, diríamos sí o no; Balmes dijo, “por ahí uno ha dicho que sí. ¡Eso es un patriota!” y luego hizo la pregunta sobre si aceptaríamos lo mismo, pero propuesto por uno de los Love Of Lesbian. Las gruppies gafapastas que se congregaron no pudieron cantar más alto el “sí” siguiendo el ritmo de los silbidos de “Incendios de nieve”, pero en un momento del concierto se quedaron con los dientes largos y una profunda envidia hacia Jordi Roig, al ver como Balmes elegía a este de sus compañeros para darle un pico. Aquí debajo, una imagen de un trío inquebrantable formado por Oriol Bonet a la batería, Joanra Planell al bajo y Santi Balmes a la guitarra eléctrica.
Y, quizás con la ya comentada “La noche eterna”, no hubo lugar para mayores sorpresas. Por ello pasemos ahora a hablar de los momentos más animados y marchosos. Ya hemos hablado de “Algunas plantas”, “667” o “Si tú me dices ven, yo digo Affleck”, pero es que salvo “Incendios de nieve”, Love Of Lesbian ofrecieron un bis cargado de diversión. Y a ello sumaron inestimablemente “Marlene, la vecina del Ártico”, esa especie de “Marta tiene un marcapasos” del mundo musical indie, en la que Balmes se encargó de hacer una extraña pareja entre el mencionado en la letra Phil Collins y Justin Bieber y por otro lado la grandiosa y apoteósica “Me amo”. Fueron 2 momentos que fueron encadenados y superada la hora y media de concierto por entonces, pusieron al público más patas arriba aún, por si acaso no lo estaba ya lo suficiente.
Fue agradable escuchar en la parte inicial temas como “Noches reversibles” o “Los colores de una sombra”, las cuales completan el setlist que vivimos y que a continuación les dejo en riguroso orden: “Tercero segunda” (Intro), “La noche eterna”, “Nadie por las calles”, “El hambre invisible”, “Los seres únicos”, “La niña imantada”, “Wio (antenas y pijamas)”, “Noches reversibles”, “Segundo asalto”, “Los colores de una sombra”, “Belice”, “1999”, “Allí donde solíamos gritar”, “Las malas lenguas”, “Club de fans de John Boy”. BIS: “Incendios de nieve”, “Marlene, la vecina del Ártico”, “Me amo”, “667”, “Si tú me dices ven, yo digo Affleck”, “Algunas plantas”.
¿Echan en falta alguna? Yo varias, pero principalmente “Los toros en la Wii (fantástico)” y “Universos infinitos”. No me voy a poner exigente, ya que esperar que suenen canciones de menor relumbrón como “Shiwa” (con la que podrían haberse marcado un final apoteósico, como reza el título de algún video que hay por youtube que me hace mucha gracia) o “Mon petit cabroin” será pedir demasiado. No obstante, fue raro que temas como “Houston, tenemos un poema” o “El ectoplasta” no sonaran, sabiendo de lo que gustan al grupo. No obstante, las únicas pegas graves que le pongo al repertorio son las 2 primeras canciones que he mencionado en este párrafo.
Por lo demás, comentado la actitud de los componentes, podemos decir que Santi Balmes está perfectamente consolidado como un líder carismático (aunque tenga sus detractores que le hayan hecho hasta que cierre su cuenta en Twitter), que es capaz de animar un concierto por sí solo y que no para de moverse por el escenario, poniendo una y mil muecas (en la foto de arriba del párrafo le pille una), que a más de algún advenedizo dejan completamente en fuera de juego.
Del resto, el 2º de a bordo Julián Saldarriaga (en una imagen oscura representado arriba, ya que nos cogía en el otro lado del escenario respecto a nuestra situación y la cámara no da para más), se mantuvo en un discretísimo segundo plano, en un extremo de las tablas con sus guitarras y demás. Destacó la energía desprendida por Oriol Bonet en la batería. Quizás fue el que más feliz y activo del grupo se mostró, siguiendo perfectamente la rueda a Balmes, incluso con sus limitaciones propias de su instrumento; además, fue el encargado de sacar alguna que otra foto (demostrado en la siguiente foto que les pongo) que más tarde sube a Twitter a la cuenta oficial del grupo, ya que no en vano él es quien se encarga de gestionarla. Joanra sumó su grano de arena en el tramo final, con su gorrita ya comentada, al lado cómico del grupo, el cual se ha dejado algo de lado en los 2 conciertos que he visto a Love Of Lesbian. Jordi Roig, muy parejo a Saldarriaga, en el extremo opuesto del escenario, justo enfrente nuestra, estuvo muy aplicado a sus labores. Los otros 2 músicos que acompañan al grupo, también a su trabajo, y sin intención alguna de quitar el protagonismo a los pesos pesados del negocio.
Fue un concierto de notable. De 8 sobre 10. Solamente hubo esos 2 fallos de set list de “Universos infinitos” y “Los toros en la Wii (fantástico)”, que me atrevo a afirmar que no son gustos personales míos, sino que más de alguno estaría de acuerdo en ello. Al menos “Universos infinitos” sí que ha sido tocada en algunos conciertos de este verano, pero lo que está haciendo el grupo con “Los toros en la Wii (fantástico)” no lo alcanzo a entender. No sé si nos atreveremos a intentar proponer realizar un programa con algún componente del grupo para nuestra 4ª temporada para hablar de “La Noche Eterna. Los Días No Vividos”, y en caso de que así sea, si volverían a acceder a atendernos como amablemente sí hizo Santi Balmes, pero esta cuestión de la canción que cierra la nueva obra del grupo y su inclusión en los directos no la excluiría de la entrevista; con lo de esta canción el grupo están siendo un poco “niños del mañana” (los fans y los componentes del grupo ya saben a qué me refiero).
No deja de ser algo chocante, ya que Love Of Lesbian se han caracterizado por disfrazarse, hacer coreografías particulares en algunos temas y más cosas en sus conciertos, pero tanto en el Fnac Music Festival del pasado mes de diciembre de 2011, como en Móstoles he asistido a unos conciertos muy serios de actitud (aunque llenos de buen rollo), en los que no ha habido lugar a esas marcas de la casa del directo del grupo, aunque no podemos dejar de mencionar la ristra de sujetadores que Balmes se puso por montera al sonar “Me amo”. Habrá que ir a un concierto de sala que den en Madrid este otoño/invierno y ver si la cosa sigue igual de formal.
Era casi la 1 de la madrugada cuando los 7 lesbianos del Apocalipsis se despidieron cantando a capella con el público el “¡fantástico!” de “Los toros en la Wii (fantástico)” (¡toma qué cojones, para poner los dientes largos!) e iniciamos el largo regreso a casa, con un paseo interminable por Madrid, que incluyó un soporífero tránsito por los eternos y lentos (obligados a base de radar) túneles de la M30; les aseguro que en gasolina, viendo el precio al que está, me he gastado lo mismo que me hubiera costado sacarme una entrada para ver al grupo en cualquier sala de Madrid. Pero es que el leit motiv de todo esto era ver cuanto antes al grupo, más allá de cualquier consideración anexa o circunstancias más o menos favorables que rodearan a la cita. Había muchas ganas por verles y de momento no sabemos cuándo volverán por Madrid. Fue una buena experiencia. El concierto resultó muy bueno. Repetiremos. Seguro.
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