Véase en este artículo, por si no queda lo suficientemente claro, un matiz claro de denuncia ante la situación precaria de Madrid en el nivel internacional de cara a los artistas musicales de primer nivel. Como Lady Gaga, por mucho que recuerde con cariño aquella actuación que tuvo que doblar en el club Ocho Y Medio en los tiempos promocionales de “The Fame” en la capital, no aparece por Madrid ni a tiros (ni en la gira de “Born This Way” ni en la de “Artpop” ha venido), vimos la posibilidad de ver algo parecido en nuestra semana de vacaciones en Ibiza; ya saben que aquí hace tiempo que confesamos nuestra debilidad por Lady Gaga, por mucho que ello nos haya restado credibilidad ante los ojos de muchos.
Paseando por el paseo marítimo de Es Canar, municipio en el que estuvimos alojados, vimos que en el pub Charlie’s se anunciaba una actuación de una artista que tributa a la señorita Germanotta. Por lo visto tenía que hacerlo bien, ya que en el cartel promocional había citas a la propia Lady Gaga y su equipo de management que hablaban en positivo de Donna Marie, que es el nombre artístico de la cantante que tributa a la autora de “Poker face”.
Vimos el anuncio del show al poco de llegar a la isla y se llevaría a cabo un par de días antes de que nos marcháramos. Durante nuestra estancia en la isla, entre viajes en coche escuchando “Come Into My Life” de Gala y “Actually” de Pet Shop Boys (futuros discos a comentar en el otoño, ya se lo anticipo) viendo carteles que anunciaban que el día 19 actuarían Spandau Ballet en Sant Antony de Portmany y otras cosas, fui madurando la posibilidad de que nos pasáramos a ver el show de Donna Marie. Finalmente decidimos tomarnos algo en el local y ver la actuación la noche de marras.
Comenzó la actuación y estábamos en la barra del fondo del local frente al escenario. En una de esas veces que me fui por los laterales para sacar alguna foto, vi que había una mesa libre en 2ª fila y para allá que fuimos. Donna Marie se presentó en el escenario con la peluca azul de la era de “Born This Way”, botas altas acordonadas y un body muy a lo Gaga de su 3er. disco de estudio. No obstante, abrió el show con “Just dance”, donde ya demostró solvencia a la hora de imitar la voz de la original.
En sus coreografías no se exigía tanto como la verdadera Lady Gaga, pero los pasos característicos sí que los daba y bien dados, como fue en el caso de “Bad romance”, que es de los temas con más reconocimiento de baile dentro del imaginario de Lady Gaga. Donna Marie seleccionó, haciendo memoria, además de las ya citadas “Marry the night”, “Telephone”, “Marry the night”, “Judas”, “Born this way” y “The edge of glory”. Se pasó por el arco del triunfo “Artpop”, del cual no rescató ni “Applause” ni nada (me hubiera gustado ver cómo hubiera hecho el “Do what u want”; una pena).
Hizo un parón tras el cual regresó para cantar parte de las canciones de la banda sonora de “Sonrisas Y Lágrimas” (desconozco si Lady Gaga ha hecho eso alguna vez o si es que Donna Marie ha formado parte del reparto de dicho musical en alguna ocasión), y para este momento salió con un vestido blanco y puro que rompió con la estética arriesgada de Gaga (vean la foto de aquí abajo). Luego, acto seguido se quitó el vestido blanco y con una chupa de cuero sobre el atuendo anterior terminó con otros 2 temas de Lady Gaga, que no recuerdo bien si fueron “The edge of glory” y “Born this way”.
Estuvo unos 35 minutos Donna Marie sobre el escenario de Charlie’s y nos entretuvo bien. No tiene mala voz, pero si nos ponemos a comparar su tono con el de la original Lady Gaga (la cual siempre he dicho es una grandísima cantante, con una gran voz), palidece. Le echo en cara que para los más fans como nosotros no hubiera metido algún tema más arriesgado del repertorio como “Scheibe” o “Paparazzi”, y también es feo que dejara completamente marginado a “Artpop”. No obstante, me lo pasé bien y me gustó asistir. A falta de que Lady Gaga venga a Madrid algún día de estos, es lo más a mano que tuve (a no ser que algún día si visito Roma, París o Londres, también dé la casualidad de que Lady Gaga esté por allí en esas fechas; no suelo desplazarme por conciertos fuera de Madrid, la verdad).
Es una vergüenza que Madrid sea ninguneada por Arcade Fire, Madonna, Pet Shop Boys, Katy Perry o la propia Gaga en sus últimas giras. Y ya si nos ponemos con U2 es simplemente vergonzante para Madrid que Barcelona vaya a tener 4 fechas y la capital ninguna. Esto es lo que nos queda a los madrileños: una ciudad que en su día estuvo en la cabeza de la cultura internacional y que a día de hoy es ignorada.
Se prometía fiesta en la sala Independance Live con el concierto de Jenny And The Mexicats del pasado jueves 30 de julio de 2015 y se cumplió con dicha promesa. El cuarteto oficial, conformado en sexteto en el directo, se presentaron en Madrid con energía y ganas de defender con soltura y ritmo su último disco “Ritmo Frenético”, que compila el material de sus 2 álbum editados hasta la fecha en México. Y es que también es muy cierto el título del disco, ya que el grupo, si pretendemos ser sintéticos, se podrían definir como ritmo frenético; pero ya saben que aquí no somos parcos en palabras y solemos extendernos. Pues tras esta introducción, continuemos.
Nos preparamos de forma algo rara para el concierto, ya que pasamos la tarde rindiendo tributo al malogrado Javier Krahe, el cual nos dejó hace un par de semanas (y que me ha quedado como asignatura pendiente de por vida disfrutar in situ de su directo, cosa que de forma muy reprochable fui dejando y dejando con una seguridad de cogerle algún día en la sala Galileo). Estuve viendo entrevistas al gran Krahe y no me dio por recuperar el material del grupo que iba a ver, cosa que sí hice las tardes anteriores.
Menos mal que me dio por ver una última vez la dirección actual del club Independance Live, viendo que está situado en la acera de enfrente de los cines Ideal, en el nº 1 de la calle doctor Cortezo. La última vez que acudí a dicha sala, su emplazamiento era en la calle Santa Engracia. A la hora acordada estábamos en la nutrida cola que sorteaban los andamios de remozado de la fachada del teatro que hace esquina con la plaza de Jacinto Benavente situado al lado de la sala de marras. Poco después de las 21.30h accedimos al recinto y nos situamos delante de la columna más alejada de la puerta, la cual disponía de un poyo que nos servía de alivio puntual. Nos sorprendió una sesión exclusiva de Depeche Mode como previo al show, cosa que como sabrán los más viejos del lugar me agradó sobremanera. Cuando bajábamos las escaleras sonaba “Just can’t get enough” y hubo tiempo para que sonara en la sala “Everything counts”, “Enjoy the silence”, “See you”, “It’s no good”, “Shake the disease”, “Suffer well” o “Dream on” de los de Basildon hasta que Jenny, Pantera, Icho, David y sus 2 acompañantes para el directo salieran a escena.
Comandados por la bellísima Jenny Ball y por el enérgico Pantera (Alfonso Acosta), que son claramente los líderes a vistas del público, The Mexicats comenzaron con potencia en los primeros compases. Y empezaron con una canción de título apropiado como es “Starting something”, la cual nos fue introduciendo poco a poco en el show, con su ritmo relajado y algo hedonista. El ritmo comenzó a desbordarse en el tramo final de esta pieza, donde las notas de la trompeta de Jenny comenzaron a fluir. El grupo se presentó a grito pelado de Pantera en la 2ª canción “Me voy a ir”, tal como mandan los cánones y tal como suena en estudio. Con esta canción el grupo no quiso terminar de despegar aprovechando la inercia del final de “Starting something” y se movieron en la cadencia llevadera de las notas de esta canción. “On the hill” fue subiendo el ritmo, obligando por su melodía más saltarina a que la gente se moviera más y más, cediendo el turno a la versión del bolero “No dejes de quererme” que concedió otro de los momentos relajados de la noche.
Jenny se quejó de no disponer de un palo de micro y tener que apañarse como buenamente pudo entre micrófono y su trompeta. Es curioso como esta rubia pasaba de dirigirse al público en español a hacerlo en inglés en la misma disertación; al respecto Pantera soltó alguna broma. Como el ir y venir de las olas en una playa en la que está subiendo la marea, cada cierto tiempo se iba subiendo el ritmo y con “I will go” se echó más leña al fuego, sobre todo gracias a las notas de trompeta de Jenny que sin duda animan mucho los temas del grupo cuando suenan.
Vean a Pantera a los pies de Jenny en la foto superior. El concierto tuvo sus matices, aunque se abundara en el ritmo y baile, apostando mucho por la mezcla de sonidos de rock independiente con cumbia e incluso otros momentos que se acercaban a la bossa nova; también hubo algún momento de acierto en el que el reggae hizo acto de presencia de la mano de “Me and my man”, con una introducción a cargo de Jenny en donde nos confesó sus avatares a la hora de preguntar al público de sus conciertos si les gusta el reggae.
Hay que remarcar que ya abandonando el sector de inicio sonó “Head in my heart”, de factura más íntima, en los que la dulzura de la voz de Jenny Ball brilló con la mayor fuerza de la noche. Éste quizás fue mi momento favorito de la actuación. Fue un pasaje de ejecución sonora sublime; es curioso que en un set list que vi por ahí figuraba tachada, como si la hubieran descartado para la actuación. Celebro que rectificaran si iba a ser así. “Heaven knows” nos mantuvo en el reposo y la calma y de alguna manera supuso un punto final a los temas tranquilitos.
Hubo un par de colaboraciones de postín. La primera con Míster Kilombo (vean la foto de aquí arriba), el cual subió a las tablas para devolver el show a terrenos saltarines tras el comentado sector más calmado. “Se viene” fue el tema con el que Míster Kilombo acompañó con energía a Jenny And The Mexicats. Tras este remarcable momento de colaboración llegó la canción “Labios”, que ha sido sin duda uno de los temas que más han sonado del grupo en los últimos tiempos y que el público de la sala Independance celebró como se merecía. Ya hemos advertido que a estas alturas del concierto no habría lugar para momentos pausados, y por tanto siguió la marcha desaforada con “Frenético ritmo”, donde los coros se gritaron de forma bullanguera por toda la sala, con “Sasha y Esteban” o “Llueve en el mar”. Y es que incluso “Duele al caminar”, también sonaba animada ya a estas alturas, básicamente porque la audiencia ya estaba excitada al máximo y hacían de cada acorde y cada palabra cantada por Jenny o coreada por Pantera un jaleo que impulsaba la música.
También se sumó al grupo el productor de la banda Juan García (observen la foto de arriba del presente párrafo), al que cariñosamente llamó “enanito” Jenny al llamarle al escenario para comenzar el tramo final del show. Juan García, se subió al escenario al grito de “¡Viva México cabrones!” para interpretar junto a la banda “Boulevard”. “Flor” y “Verde más allá” (muy apropiada para mí en esa noche en la que hacía unas pocas horas me había despedido de mi trabajo de oficina hasta septiembre), ambos temas del primer disco del grupo, cerraron la parte troncal para pasar a los bises, donde JATM no se hicieron mucho de rogar para salir (Pantera, al igual que un día hizo Carlos Caballero de La Broma Negra, mostró su extrañeza ante la costumbre de los bises de salir para volver a entrar en escena) e interpretar 3 temas más para cerrar en todo lo alto. Destacar que primero salieron Jenny y Pantera y luego se sumarían el resto de componentes. En los bises aparecieron “Amplifier” (muy relajada y divertida), “Even it out” (donde se hizo la presentación de rigor de todos los miembros de la banda) y “The song for the UV house mouse” con la que se añadió una propia extra más, una canción que por lo visto el grupo no tocaba desde hacía tiempo. Aquí abajo Jenny y Pantera en solitario en plenos bises.
Jenny And The Mexicats estuvieron más o menos una hora y media en el escenario frente a un público entregado que disfrutó con cada pasaje musical que se les ofreció. Las ovaciones y los aplausos fueron in crescendo a medida que avanzaba la actuación y por ello el grupo finalizó el show con un bis de 3 canciones que terminó poniendo el lazo perfecto a un concierto que se celebró en una fecha inmejorable; ya saben que nosotros somos mucho de analizar la idoneidad de la época del año con la música que se escucha y creo que Jenny And The Mexicats funcionan muy bien en estas noches de verano. Además, este pasado 30 de julio, que en otro verano madrileño hubiera sido uno de los días más chungos de calores, teniendo en cuenta las semanas de calor excesivo que llevamos, fue un día de respiro en el que salir a la calle (de día o de noche) no suponía una hazaña digna de locos.
Todos nos fuimos satisfechos. El público de haber podido bailar al son de la propuesta, Jenny And The Mexicats por haber ofrecido un concierto muy bueno, en el que solamente algún fallo técnico (que afectó a las voces de Jenny que se perdieron en parte de alguna canción) restó algo de brillo y nosotros por haber sido uno de los medios acreditados para poder informarles de lo sucedido, lo cual para nosotros siempre es un tremendo honor. Agradecemos a Pablo Camuñas de Promociones Sin Fronteras que una vez más contara con “DMR”.
Ya avisamos en nuestro artículo que informaba sobre nuestras vacaciones veraniegas presentes que el parón podría verse solamente alterado por algún concierto eventual. Y este próximo jueves 30 de julio de 2015 a las 21.30h haremos una excepción a nuestro necesario y merecido parón de actividad estival para acudir al concierto que Jenny And The Mexicats ofrecerán en Madrid.
La formación acaba de editar en España un compendio de sus 2 discos de estudio hasta la fecha. Las canciones que se han integrado en este “Frenético Ritmo” de 2015 serán protagonistas de la fiesta que montará el cuarteto en la céntrica sala Independance, lugar al que ya hace un tiempo que no acudimos.
Creemos que la ocasión merece la pena y por eso haremos este hiato en nuestro descanso, para luego poder contarles por aquí lo que Jenny, Icho, David y Pantera ofrecerán este jueves. Agradecemos a Pablo Camuñas de Promociones Sin Fronteras que se acuerde de nosotros y considere a “DMR” como medio de comunicación válido para estos menesteres. Para nosotros siempre es un honor.
Señoras y señores, este fin de semana no esperen artículo de revisión de disco. Ni lo esperen hasta el 18 o 19 de septiembre (según acordamos ayer entre Mariano González y servidor). De momento toca recuperar fuerzas y retornar con más ganas tras el verano con más artículos y en teoría con la 7ª temporada de radio, siempre y cuando siga existiendo una emisora que desee contar con nosotros.
Allá por las citadas fechas retornaremos con la actividad, en la que de momento Alfredo Morales se toma una excedencia temporal por motivos laborales hasta noviembre más o menos. En este plazo de tiempo de asueto, no descarten que pueda haber algún post de algún concierto al que acudamos, que nunca se sabe. Pero eso es actividad extraordinaria alejada de nuestra rutina de trabajo.
Lo que quizás hagamos de cuando en cuando es comentar alguna cosa en nuestros perfiles de redes sociales de Twitter y Facebook, con alguna recomendación musical o reflexión que nos venga a la cabeza. Al margen, con el nuevo cambio de look que hemos implantado al cumplir los 7 años, puede que sigamos retocando el html de la plantilla para hacer más atractiva la imagen de la página. Los comentarios los dejamos respondidos a la presente fecha e iremos respondiendo a los que vayan ustedes incorporando en la medida que los vayamos notando.
Disfruten de playas, piscinas, montañas, viajes, helados, buenas comidas veraniegas y la compañía de seres queridos. Todo ello acompañado de buena música. La foto que preside el post es de mis vacaciones en Menorca de 2011. Bonita playa, ¿verdad? Feliz verano y nos vemos en septiembre.
Costó, pero hemos completado otra temporada de radio. Hablé en su día que mi intención era reducir el número de entrevistas, pero creo que este año no nos hemos quedado cortos en este apartado con entrevistas a Bauer, Mendetz, Eladio Y Los Seres Queridos, ELE, Deniro y La Broma Negra. Teniendo en cuenta que la temporada han sido 16 programas, al igual que en la 5ª temporada, 6 entrevistas es un número bastante notable de entrevistas, teniendo en cuenta el trabajo que dichas entrevistas conllevan.
No crean que me he olvidado. En este apartado de entrevistas este año comenzamos con las entrevistas internacionales, y aunque no fue un programa completo, sí que tuvimos ocasión de realizar una breve entrevista al músico estadounidense Owen Ashworth sobre su anterior proyecto Casiotone For The Painfully Alone y su gran lp de 2006 “Etiquette”. Con muchos nervios contactamos con Owen por teléfono (no nos han dicho nada en RUAH de la conferencia telefónica) y creo que salimos bien del paso.
El esfuerzo de las entrevistas realmente merece la pena, ya que haber contado con estos invitados ensalza a nuestro programa de radio y proyecto de difusión cultural musical en general que es “DMR”. En tanto a coloquios, lamentablemente se recordará a la 6ª temporada de “DMR” como aquella en la que Mariano González permaneció inédito en estudio, colaborando solamente por teléfono en todos los programas-coloquio y también en ese híbrido de coloquio-entrevista con el que rubricamos la temporada junto a La Broma Negra. En homenaje a Mariano, he querido voltear el asunto de los cutremontajes, siendo él el protagonista de la foto del post de resumen y el resto de colaboradores los insertados de manera salchichera vía Paint.
Analizando estadísticamente los discos que hemos comentando, me sorprende lo actuales que hemos estado en esta ocasión, ya que casi todos los discos son de los años 2000, con solamente 3 discos de los años 80 y uno de los 70. Los 90 quedaron inéditos. A veces estas cosas salen así. Qué curioso, la verdad.
Agradezco a Mariano su participación por teléfono y también a mis apreciados colaboradores José Antonio Sánchez, Alfredo Morales, Óscar Cañas y Luis F. Novalvos sus participaciones en los programas a los que acudieron en esta temporada. A continuación les dejo el listado de programas que han formado nuestra 6ª campaña radiofónica y aquí el enlace a nuestro perfil de Ivoox donde encontrarán alojados todos los programas: http://www.ivoox.com/escuchar-audios-abacab_al_7681_1.html
A todos los que nos han escuchado en alguna ocasión, ya fuera en directo, en redifusiones dentro de nuestros horarios de emisión en Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH), ya saben, los miércoles a las 23.00h y los sábados a las 16.00h, les agradezco muchísimo su atención.
También, aunque he mencionado a sus bandas en el primer post, agradezco mucho a Gabriel Bauer, Stefano Maccarrone, Eladio Santos, Elena Iturrieta, Nano Ruíz, Álex Gómez, Carlos Caballero y David Infantes que nos atendieran para hablar de sus proyectos musicales y en particular de uno de sus discos. Agradezco también a Pablo Arribas “Pichurra”, Pablo Camuñas, Cookie y Carme Tasias sus gestiones como responsables de comunicación para facilitarnos dichas entrevistas.
Casi podemos asegurar al 99% que habrá 7ª temporada, la cual comenzará el 2º fin de semana del mes de octubre. Pero, nunca se sabe. No conviene asegurar nada futuro al 100%. Si finalmente toca, ahí estaremos y les esperaremos. Mientras tanto, si quieren, revisen en nuestro fondo de armario de esta 6ª temporada y anteriores.
Dmr 6-1: Of Monsters And Men - “My Head Is An Animal” (2013).
Dmr 6-2: Arcade Fire - “Reflektor” (2013).
Dmr 6-3: Casiotone For The Painfully Alone - “Etiquette” (2006) (incluye entrevista con Owen Ashworth).
Dmr 6-4: Morrissey - “World Peace Is None Of Your Business” (2014).
Dmr 6-5: Bauer - “Azul Eléctrico” (2014) (programa entrevista con Gabriel Bauer).
7 años señores. Ahí es nada. Y ya tocaba cambiar de cara esto, que desde el 2º aniversario (días aquellos gloriosos para la selección española de fútbol), no virábamos en la imagen de “DMR”. Hemos apostado por los fondos blancos (dejando en el olvido el amarillo verdoso que ha presidido el blog durante un lustro) y por unos tonos azules y verdes que en parte hacen que el cambio no sea radical del todo. Apostamos por la simplicidad en el título pasando a ser “DMR” en la cabecera. La foto que preside este artículo conmemorativo inmortaliza el look de “Discos, música y reflexiones” de los últimos 5 años.
Intentaremos conseguir en el html de la plantilla de blogger incluir lo de las entradas comprimidas (el famoso “leer más”) y el cambio estará completado. Lo más reseñable en este año ha sido incluir en nómina oficial a Mariano González y Alfredo Morales. Ahora somos 3 redactores, que nos alternamos en las revisiones de disco de cada fin de semana en el que no tenemos estreno radiofónico (cuando hay nuevo programa el artículo de la semana busca la promoción de lo que hagamos en la radio) y también en las crónicas de conciertos.
A ratos cuesta mantener el ritmo, teniendo en cuenta que seguimos también con nuestra vertiente radiofónica, y gracias a que ahora somos más, la cosa se aligera para mí, lo cual es un alivio. Tengo poco más que decir, la verdad. Celebremos los 7 años con este cambio de look. En breve tomaremos vacaciones y retornaremos en septiembre a mediados con mucha fuerza y ganas. ¡Larga vida a “DMR”!
Vamos con un grupo que está dando mucho que hablar en los últimos años. Ellos ya han pasado por este blog en varias ocasiones con motivo de sus exitosos conciertos, pero ha llegado la hora de que pasen también a nivel discográfico. Es por eso que se me ocurrió que la mejor forma de hacerlo era a través de su último álbum “Lubricante”, publicado el pasado año 2014.
Llegué a Los Ganglios gracias al videoclip de “LOL” que descubrí por casualidad en internet. A partir de ahí fui tirando del hilo y descubriendo un grupo que aunque le gusta tirar hacia la electrónica, no le hace ningún asco al punk, la cumbia o el rockabilly.
Discográficamente el grupo solo posee tres referencias en el mercado: “Cataclismo Electoral”, “La Guapa Y Los Ninjas” y este último “Lubricante”. Ellos parecen no darle mucha importancia a estar sacando discos constantemente y parecen mucho más preocupados en actuar en directo (ya han pasado tres veces por Madrid presentando su último álbum y las tres de manera exitosa) y en publicar nuevas canciones acompañadas por sus respectivos videoclips. Hay que decir que Los Ganglios es un proyecto totalmente audiovisual, hasta el punto de que hay canciones que sin su video no se llegan a comprender totalmente (caso de “LOL”).
“Lubricante”, al igual que “La Guapa Y Los Ninjas”, recopila canciones que ya circulaban en muchos casos por internet desde hace años, unidas con unas pocas nuevas. Adentrémonos en el mundo particular de Leli Loro, Xoxé Tetano y Rafael Filete. Un mundo de canciones surrealistas, que en el fondo nos están contando nuestra propia vida.
ANÁLISIS DEL DISCO.
1. “Yayo Umberto”: El álbum comienza con un tema que empieza con la frase “un buen día moriremos ...”, una manera muy feliz de empezar un disco. Al final no es para tanto, se trata de un tema pop electrónico con un cierto toque de dubstep donde se nos expone la inconsistencia de la vida. Dentro de 200 años alguien puede que pregunte por nosotros pero a nadie le importara, seremos como mucho un vaguísimo recuerdo en la memoria de algún descendiente. “Yayo Umberto” llevaba bastante tiempo circulando por internet (unos tres años), aunque en una versión primitiva que ha sido muy mejorada para ser editada como parte de “Lubricante”. El tema está muy bien elegido para abrir el disco; es una buena canción muy disfrutable de manera individual, pero que a la vez pone las bases para el trallazo que la sigue.
2. “LOL”: Quizás su canción más conocida hasta el momento, era prácticamente obligado que la rescataran para el álbum. El mundo de internet y la perdida de la riqueza del lenguaje en su canción sin duda mas Kraftwerk, tanto que parece casi un homenaje a los alemanes: ruidos electrónicos propios de “Pocket calculator” y una estrofa que se repite una y otra vez. No habremos alcanzado el futuro robótico que Kraftwerk anunciaron a finales de los 70 pero que narices, tenemos a los LOL Cats que están muy bien.
3. “Al final”: Aquí realizan un ejercicio curioso y es el hacer no la segunda parte, si no la primera parte de la canción “Amelie Poulain”, que aunque nunca ha sido publicada oficialmente, es bien conocida por los fans del grupo y forma parte de prácticamente todos sus conciertos. “Al final” cuenta de una manera menos punk cómo es la relación de la pareja antes de que llegue el fatídico comento en el que el chico ve el poster de “Amelie”. Para esta canción se hacen acompañar de Lorena Alvarez a la voz y de unos toques de sintetizador saltarines acompañados de algún que otro guitarrazo de Rafael Filete. Esperemos que por fin para el próximo álbum se decidan a publicar “Amelie Poulain”.
4. “Gafas de aluminio”: esta es una canción muy antigua sobre un hombre antiguo que no es moderno aun siendo de hoy. Quizás muchos no podrán tragar con una pieza tan surrealista, pero a mí me atraen esas voces roboticas y ese fondo musical tan denso. Existe una versión reciente de esta canción donde tiran más por el dance y que finalmente no ha formado parte del álbum, decantándose por la versión antigua.
5. “Babieca hiede”: Podemos considerarlo el single de presentación del álbum y sin duda uno de los muchos temazos que incluye. Un tema trance, a partes hipnótico donde se nos cuenta la historia del caballo del cid, un caballo que no olía muy bien. El single incluye un sampler de “Los cuentos de Canterbury” con esos gritos desquiciados que sorprendentemente encajan en la canción a la perfección.
6. “Viejo sátiro hipertenso”: O la triste realidad del amor y el sexo en la tercera edad. La canción ya llevaba varios años en el repertorio del grupo. Les ha costado bastante llegar a una versión definitiva. Existía una versión bastante simple a piano y voz que no estaba nada mal. Al final les ha quedado un medio tiempo de canción ligera electrónica que le va muy bien a esa letra sobre el amor platónico entre un octogenario y una enfermera con coletitas.
7. “VHS”: Una canción antigua que circulaba por internet con su correspondiente video donde podíamos ver a Los Ganglios hacer visitas al cementerio intercaladas con imágenes típicas de los años 80, época dorada del VHS. La canción empieza con un ritmo clásico de aquellos teclados Casio baratos, tan característicos en los hogares españoles de los 80, para continuar con una melodía irresistible que no te la puedes quitar de la cabeza al estilo de esos estribillos melódicos que tan bien hacían los primeros OMD. Los Ganglios consiguen que sintamos nostalgia por algo tan aberrante e incómodo como eran las cintas VHS y eso es todo un logro.
8. “Calvario”: Otro de los temas estrella del disco que fue estrenado poco antes de su salida. Se trata de un medio tiempo que se acelera un poco en el estribillo (con unos ritmos que hacen que te imagines en una playa de la Republica Dominicana) donde nos cuenta la historia de unas reuniones nostálgicas donde señores entrados en años relatan sus batallitas que en realidad eran “hazañas birriosas porque en el fondo eran todos unos cagones”. El tema de la alopecia hace su aparición con ese original estribillo “no eran fachas ni eran rojos, eran calvos ...” y es que cuando se te cae el pelo da igual que seas de derechas o de izquierdas: ante todo y sobre todo eres calvo, el resto es totalmente secundario.
9. “En Noruega”: Otra canción antigua atribuida al Maese Testarossa que supongo que viene de la época donde Xoxé Tétano estaba muy influenciado por Manu Chao. Como he comentado alguna vez, ciertas canciones de Los Ganglios, a pesar de estar disfrazadas de ese surrealismo tan suyo, esconden historias chungas; ésta es una de ellas donde nos cuentan que en el paraíso noruego también hay drogadictos como en todas partes. La canción incluye unos curiosos extractos de programas de hípica; ¿son tan retorcidos Los Ganglios o fue simple casualidad?
10. “Infocreación”: Seguimos con la parte chunga del álbum. “Infocreación” es una canción donde la electrónica fría se contrapone con unos coros femeninos que no impiden un ambiente ciertamente siniestro y decadente. No es para menos, se trata de la historia de una persona que se pasa todo el día pegado al ordenador teniendo como actividad coger fotos de famosos o famosetes, ponerlas en el photoshop y añadirles bigote, cuernos, etc. Vamos que es la típica historia de alguien que lleva una vida deprimente y un día sale en el periódico que se le han cruzado los cables y ha matado a todos sus vecinos porque decidieron en junta poner un ascensor con la consiguiente derrama que le impedirá seguir pagando el internet.
11. “El Quijote P”: junto con “Babieca hiede” el tema más bailable del álbum. Si “El Quijote P” no te hace mover los pies, simplemente es que estas muerto. Leí no sé dónde que Fangoria mataría por tener un tema así en su repertorio y la verdad es que musicalmente “El Quijote P” es un tema muy Fangoria: pop, house, melodías claras y estribillo que engancha. Otra cosa es la letra, aquí nos topamos con el lado más gamberro del trío y nos cuentan la historia de alguien que se encuentra una cinta VHS con una versión de dibujos animados que resulta ser porno. Lo mejor es que esa versión del Quijote porno existió en realidad; desde luego como dice la canción “no hay respeto por las obras maestras”.
12. “El canario”: El disco acaba con este breve tema sobre las casualidades y ese amigo canario que siempre es el mismo. Forma parte de ese tipo de mini canciones que han ido colgando por internet como “El papa negro “o “Paella valenciana” que espero algún día ver publicadas.
RESULTADO, CONCLUSIONES Y REFLEXIONES.
“Lubricante” es un disco que no tiene ningún desperdicio. Eso sí, no intentes estudiarlo concienzudamente. Es mucho mejor simplemente disfrutarlo siempre y cuando te guste el humor surrealista y los ritmos electrónicos.
A pesar de recopilar muchas canciones antiguas, “Lubricante” tiene menos carácter de recopilación que “La Guapa Y Los Ninjas”, ya que incluye algunas canciones nuevas y se ha buscado un sonido que unificada un poco el disco.
Sin duda, “Lubricante” es el disco que necesitaban Los Ganglios para aumentar más si cabe su larga base de seguidores. Sin embargo ellos van poco a poco y sin demasiada ambición. Es muy difícil que el grupo se convierta en un auténtico superventas pero con la cantidad de gente que consigue arrastrar en sus conciertos bien podrían pasar a tocar en salas mucho más grandes de las que nos tienen acostumbrados.
Los Ganglios es el grupo que necesitábamos en estos tiempos de crisis permanente, tan surrealistas y a la vez crudos a la hora de contar la cotidianidad. Que duren muchos años.
Deniro ponían punto y final a la gira de su tercer disco “Sueño Que Arde” por todo lo alto con una nueva cita en la sala El Sol, recinto en el que no tocaban por primera vez. El grupo venía a refrendar el buen trabajo y resultado que han obtenido con este “Sueño Que Arde” y damos fe de que lo lograron. La cita era un viernes (en eso el grupo ha tenido ojo tanto en la presentación en el mes de noviembre como en esta nueva ocasión que comentamos) y el lugar inmejorable.
Los chicos de Deniro vinieron a acompañarse de Amnesia. Un grupo del que desconocíamos trayectoria, obra y milagros y que nos gustaron. Con un cantante de barba frondosa y gafas de sol al frente, el grupo destacaba también por su teclista, de enérgica actitud y vestimenta algo rapera que contrastaba mucho con el resto de la banda; de hecho, que él saliera el primero nos hizo pensar en otro tipo de propuesta musical.
Finalmente Amnesia se nos mostraron como un grupo de pop rock que de primeras escuchas nos parecieron de buen acierto melódico en sus temas. Tuvieron un generoso espacio de tiempo para ofrecernos su música, superando la media hora de rigor que suele concederse a los artistas invitados y salieron más que airosos. Su cantante dispuso de un nutrido grupo de gruppies que poblaban las primeras filas, a cual más guapa (aunque la más guapa era una pelirroja que estaba apoyada en la columna que hace de vértice en la sala) y que enloquecían ante las poses del solista, que en un tema incluso se arrodilló en el suelo como si le diera un ataque a lo Ian Curtis. Lo dicho, Amnesia brillaron, incluso en un momento en el que el teclista y otro de los músicos se quedaron solos en plan instrumental (la melodía de ese fragmento nos encantó). Fueron algo más que un buen aperitivo para el plato fuerte de la noche.
El quinteto de Deniro no tardó mucho en salir tras la finalización de la actuación de Amnesia. Nano, Dave, Niño, Johnny y Óscar salieron una vez más a comerse el escenario y así lo hicieron. De “Sueño Que Arde” creo que no se dejaron nada y lo celebramos. En esta ocasión “El luchador” no abrió el show, sino que ocupó casi el mismo lugar que en el disco, es decir, para cerrar la fiesta junto a “Arde” que fue en sí el tema de cierre de la actuación. No muy lejos de los primeros compases el grupo disparó “Entre tú y yo”, el que creemos si no el mejor tema del discos uno de los mejores y que en un panorama musical nacional justo debería haber sido una de las sensaciones de esta temporada. Con acierto el grupo decidió grabar profesionalmente la toma de esta cita de este temazo. Nosotros, con mucha vergüenza, les insertamos el video cutre que grabamos; háganse un favor y busquen en el canal oficial de Deniro en Youtube cuando esté subida la toma buena.
Otro de los temas pilares, “Haima de cristal”, sonó en el tramo final del concierto. Vimos a Dave sentir mucho esta canción y es que Nano ya nos comentó en el programa que compartimos no hace mucho con él el significado de esta canción para el tremendo vocalista que es Dave Gómez. Apuntalando el inicio del show estuvieron la canción de “Sueño Que Arde” “Cruce de caminos”; el listado de temas del último disco fue distribuyéndose de forma muy espaciada. Un comienzo de concierto que abrió con “Agua” de su primer lp “El Extraño Disfrazado De Normal”.
Aunque “Sueño Que Arde” nos encandila y nos parece un tremendo trabajo discográfico, Deniro no han nacido con este disco y en su discografía hay lugar para muchos temas que funcionan de manera brutal en directo. Quizás el tótem de las canciones históricas de Deniro es “Secta”. Tuvo sus apropiados galones de estar situada en el tramo final del concierto y la sala El Sol la recogió como se merecía la ocasión: enloqueciendo y moviéndose sin parar al ritmo de las cuerdas tan afiladas de los muchachos de Deniro.
No hubo casi lugar para levantar el pie del acelerador. Niño Sánchez, que fue quizás el más enrollado y bromista entre canción y canción, en algún momento hizo ironía al respecto de la potencia de Deniro en directo. Los momentos calmados los supusieron sobre todo “Mi canción”, un pasaje muy bonito y sentimental de la hora y 25 minutos de actuación y también “Haima de cristal”, que sonó, curiosamente, menos intensa que en su versión de estudio.
Deniro lograron más de 3 cuartos de entrada en la sala El Sol y estuvieron acertados en su hora y 25 minutos de actuación. Creemos que Dave Gómez, arriba de este párrafo en primer plano, cada día que pasa está más seguro al frente de Deniro como cantante y nosotros hemos apreciado un avance notable desde el concierto de noviembre a éste de fin de gira. Nano retornó a su inconfundible look de cresta y laterales rapados y escenificó la imagen del disco con la cruz de la portada del disco marcada en su camisa; apuntar que Nano por su parte roció entre canción y canción muchas veces al ambiente con polvos de purpurina, para dar un toque algo místico al envoltorio. Notables son también los momentos en los que Nano gira sobre su eje sin parar mientras que toca su eléctrica, sin perder el ritmo ni el equilibrio; algo muy visual y que es marca de la casa de Deniro en directo.
Johnny Sánchez, en la imagen de arriba en el centro, es el músculo de Deniro en su bajo y así lo demostró, siendo rotundo y contundente a las líneas de base. Niño Sánchez, con sus inseparables lentes de sol, demostró su valía como guitarra solista. Su conjunción con el ritmo que provenía de las cuerdas de Nano se entendieron a la perfección. Óscar quedó sepultado en imagen debido a la muralla que suponía el cuarteto Nano-Dave-Johnny-Niño en primera línea, pero los zurriagazos a su batería se notaban bien en el sonido.
Conclusiones: Deniro están en uno de sus mejores momentos. Es una pena que ahora pare el grupo, ya que se les ve en perfecto estado para meterse en más actuaciones y da rabia pensar lo bien que funcionarían en muchos festivales en los que desgraciadamente no van a estar en sus carteles en el próximo verano. “Sueño Que Arde” supone una partida de Deniro. Una apuesta que sin dejar de lado la contundencia y fuerza rock del grupo, abunda en mayores matices que puede permitir al grupo ganar más adeptos. Por lo bien que funciona el quinteto en escena y por lo bueno que es su último disco, creemos que Deniro deberían haber conseguido un mayor botín en repercusión y extensión de su influjo. El mundo de la música no es fácil y muchas veces el don de la ubicuidad es la varita mágica para crecer.
Con canciones como “Haima de cristal” o “Entre tú y yo” es cuestión de tiempo que Deniro den un paso más adelante. De momento nosotros les hemos podido ver en el plazo de apenas medio año buenos resultados en la sala We Rock y en la sala El Sol. Lo que pasa es que humildemente creemos que el grupo debería llegar a más gente. Con esta crónica, con la del concierto del pasado noviembre, con la revisión del disco “Sueño Que Arde” y con el programa que dedicamos al grupo en el que entrevistamos a Nano Ruiz confiamos en haber puesto nuestro humilde grano de arena para que Deniro ganen repercusión. Se lo merecen. Seguiremos atentos a sus pasos futuros desde “DMR”. Agradecemos al propio Nano Ruiz y al señor Pablo Arribas “Pichurra” que contaran con nosotros para informar de tan estupendo concierto que disfrutamos a más no poder.
Con el programa-coloquio-entrevista que tuvimos con La Broma Negra sobre su disco “Déjanos La Luz Encendida” terminamos nuestra 6ª temporada de radio. Queríamos innovar para finalizar la temporada, aunando entrevista y coloquio, haciendo entrevista en directo (sin la red imaginaria que tanta tranquilidad otorga el “grabado”) y creo que salimos airosos.
Hubo algún fallo técnico que pudimos solventar, pero el programa salió adelante. Álex Gómez, Carlos Caballero y David Infantes, componentes actuales de La Broma Negra se desplazaron hasta los estudios de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH), al igual que nuestro tertuliano Alfredo Morales para llevar a cabo el programa, cosa que agradezco sobremanera.
Mariano González no pudo venir y completó la 6ª temporada inédito en los estudios debido por desgracia a su limitación motriz temporal. Participó por teléfono y de ahí el nuevo cutre-montaje humorístico que ponemos para sobrellevar este asunto con filosofía e intentando quitarle hierro.
Pudimos debatir y preguntar a La Broma Negra sobre muchos aspectos del disco. Seleccionamos varios de los temas notables de “Déjanos La Luz Encendida” para su escucha en directo y nos ajustamos prácticamente a la perfección a nuestra hora de contenido. El programa lo llevamos a cabo en directo el pasado sábado 6 de junio de 2015 a las 16.00h. Hubo posteriores redifusiones los miércoles 10 y 17 de junio a las 23.00h y el sábado 13 de junio de 2015 a las 16.00h en el dial de RUAH.
Aquí insertamos el reproductor para que escuchen el programa y también les dejamos el link a donde está alojado el audio en Ivoox por si desean descargárselo. Agradezco a los componentes del grupo su asistencia presencial a nuestros estudios (más teniendo en cuenta que vinieron en transporte público, ojo) y también a mis compañeros Alfredo Morales y Mariano González que asumieron el reto de realizar esta entrevista: http://www.ivoox.com/dmr-6-16-audios-mp3_rf_4673886_1.html
Estoy tremendamente contento de haberme equivocado en los pronósticos que hice en las últimas líneas de la crónica de hace 5 años del concierto que Spandau Ballet ofrecieron en el Palacio Vistalegre. Suponía que aquella era una ocasión única y que no habría más oportunidades para volver a ver al quinteto neorromántico en acción. Craso error pensar eso. Desde hace varios meses el grupo anunciaba nueva gira con motivo del nuevo recopilatorio con 3 temas nuevos que han editado no hace mucho y no podían dejar de lado a su querida España. Y menos mal que este grupo, no como muchos otros artistas internacionales, tienen a bien acordarse de Madrid también.
No dudé para nada en sacarme la entrada para revivir una experiencia tan buena como la que tuve en el coso cubierto de Carabanchel en marzo de 2010. La subida del importe de la entrada ha estribado en el exagerado I.V.A. cultural que nos asola. Fuimos con tiempo al Palacio de los Deportes, dando un paseo desde donde resido y estuvimos en la cola una media hora, con unos últimos 15 minutos antes de entrar algo agobiantes debido a que por motivos de movilidad de la zona nos obligaron a ponernos al sol de la plaza de Felipe II. Más o menos había la misma congregación de gente que en 2010 a las puertas con la misma antelación. Por eso mismo conseguimos una situación muy parecida a la de 2010: en 4ª fila y muy centraditos frente al micrófono de Tony Hadley.
Los conciertos, sobre todo cuando la espera desde que abren puertas (las 19.00h) se hace larga hasta que sale el grupo y se apagan las luces (en este caso las 21.30h) se lleva mucho mejor en buena compañía y en este caso tuvimos la ocasión de conocer a unas cuantas parejas de generaciones anteriores a la nuestra con las que tuvimos unas conversaciones muy agradables e interesantes. Todo esto ayudó a que casi sin darnos cuenta llegara el momento en el que las luces se apagaron y salieran a escena los 5 más 1 (ahora Spandau Ballet llevan otro teclista en sustitución de la corista de antaño). La verdad es que hacía tiempo que no encontrábamos tan agradable compañía sin conocimiento previo para un concierto; nos hemos encontrado con gente muy maja en muchos conciertos y en esta ocasión ha sido una de las mejores. Un buen plano de Tony con Steve aquí abajo.
El set se volvió más austero que en 2010, en aquel “Reformation Tour”. Este “Soulboys Of The Western World Tour” no dispuso de telón de fondo para ver las imágenes del grupo ampliadas, ni tampoco la corista que acompañara a Tony a las voces (los coros femeninos siempre funcionan mejor que los masculinos que aportaron el resto de componentes). Peccata minuta estas cosas, ya que con lo que sonó y el grupo puso sobre las tablas durante las 2 horas clavadas de actuación sobró para que todo el mundo saliera montado en una nube del recinto de la calle Goya. Comencemos a comentar lo que propusieron musicalmente los Spandau Ballet.
Se empezó el listado de temas con la canción, tras una intro en la que se apreció un amago de “Musclebound” (con algunos de sus sonidos marcados, pero que luego olvidarían en absoluto tocar), “Soul boy”. Éste es uno de los nuevos temas del grupo, el cual desconocía y no jugó mal su papel de apertura. Si bien es cierto que tan pronto terminó esta nueva canción y empezaron los riffs endiablados de “Highly strung” de “Parade” fue cuando la gente entró en la verdadera histeria que se mantendría constante prácticamente hasta las 23.30h cuando se encendieron las luces del Palacio de los Deportes.
Me recordaron algo en la disposición de canciones los buenos de Spandau Ballet a Morrissey, en lo referido a que en esta ocasión también metieron seguidos 2 temas en los primeros compases que casi me llevan al colapso de la emoción. Si en octubre el que fuera líder de The Smiths casi me tumba con el comienzo de “The Queen is dead” y acto seguido “Speedway”, aquí fue cuando los Kemp, Hadley y cia. se pusieron con “Only when you leave” como tercera canción del show y acto seguido la brutal balada “How many lies?”. En 2010 “Only when you leave” también sonó pronto, al igual que su predecesora en esta noche “Highly strung”, con lo que hubo un poco de “dejavú” en ese sentido. No obstante, la fuerza melódica del single de mayor relumbrón de “Parade” volvió a capturarme y a experimentar unas sensaciones sonoras increíbles. Tony la interpretó de manera sublime al micrófono. A continuación les insertamos el fragmento de video que grabamos; como siempre, no esperen grandes cosas de los videos que subimos.
Y para darme el remate, según se termina esta pista comienzan a sonar los acordes de “How many lies?”, esa pedazo de balada del lp “Through The Barricades”; aquí se echó mucho de menos los coros femeninos en el tramo final, ya que la voz del teclista es menos apropiada para ello. Sin embargo, esto fue un mal menor, ya que nuevamente Tony se volvió a lucir al micrófono, adornándose lo necesario en todos los recovecos vocales que le ofrece esta fabulosa composición de Gary Kemp. Me dejaron tocado durante un buen rato y ya satisfecho de haber escuchado casi del tirón dos de mis temas predilectos del grupo. Y ahora el video (también solamente un cachito) de “How many lies?”.
Para intentar no ser demasiado lineal, que a veces puede resultar un poco aburrido, voy a desviarme del orden del set list y comentar que “Through The Barricades” como disco perdió peso en este concierto; de hecho, hasta los bises no volvió a tener protagonismo con la canción que lo titula. Es curioso, ya que hasta entonces ni había reparado en esta preciosa composición. “Through the barricades” abrió los bises y permitió que el grupo poco a poco fuera recuperando al sexteto en escena, primero saliendo Tony con Gary a la guitarra acústica. Poco a poco la canción fue ganando todo su peso para terminar en todo lo alto como bien saben ustedes. Aquí un fragmento que grabamos de esta bonita pieza, su sector final.
No hizo acto de presencia “Fight for ourselves”, ni otros temas tan válidos como “Virgin” o “Cross the line”; al menos “Virgin” ya la escuché en 2010 en Vistalegre, con lo que solamente me quedé otra vez con “Cross the line” en el tintero (¿quizás para una próxima ocasión? Ójala). Pues eso, que del álbum “Through The Barricades”, poquito, pero lo que hubo muy bueno.
“Parade” y “True” tuvieron el peso correspondiente a sus 4 singles. Si bien hay que diferenciar que “True” fue el disco encargado con sus singles de agitar sobre todo el tramo final de la actuación. Con “Parade” el grupo reventó el inicio del show con las ya comentadas “Highly strung” y “Only when you leave” y poquito después la emotiva “Round and round”. Del disco de la paloma en la portada los singles “menores” “Communication” y “Lifeline” aparecieron seguidos en el tramo final del grueso del show. Y poco después vino “True” para cerrar lo principal y parar unos instantes para los bises. Nuevamente Tony no quiso hacer el sostenido del “said” del 2º puente, cosa que lamentamos, pero que puso de manifiesto (por otras maniobras vocales de quitar el hipo) que no lo hace porque no le apetece; una pena, ya que sería un momento de tremendo lucimiento para uno de los mejores cantantes de la historia del pop. Arriba del párrafo “Lifeline” prácticamente completa y aquí abajo un pequeño fragmento de “True”.
En la parte central de la actuación hubo varios combos de canciones. Hubo una especie de hadley, digo medley (esta coña o broma la tengo desde hace muchos años pensada; discúlpenme la chorrada) donde Spandau Ballet tocaron del tirón y prácticamente completas “Reformation”, “Mandolin”, “Confused” y “The freeze”. Muy bonito fue que tras terminar el sector más nuevaolero de la noche, Tony dedicara el mismo al malogrado Steve Strange (recordamos que junto a Boy Gheorge, los Spandau fueron costaleros del ataúd de Strange en su multitudinario entierro de hace unos meses). La parte de la newwave tuvo su continuación con “To cut a long story short”, que sonó con todos los honores individualmente y antes con “Chant nº1 (I don’t need this pressure on)”, que también estuvo independiente en su interpretación antes del combo de temas menos emblemáticos. Abajo Gary a los sintes en la fase de las canciones de la nueva ola.
Otro combo que supuso una parte diferenciada del show fue cuando el grupo tocó de seguido la bonita canción de pop soul (muy del estilo de la banda) “This is the love” y “Steal”, que Tony interpretó de forma muy crooner. No faltó, pero situada por ahí en medio, en tierra de nadie, “Once more”, el tema inédito que el grupo firmó en 2009 cuando se reunieron. No estuvo mal, pero supuso más bien un respiro en medio de la vorágine en la 2ª mitad de la actuación. A continuación un primer plano de Martin Kemp al bajo.
Me gustó mucho el detalle que Spandau Ballet tuvieron con el público que no puede estar cerca del escenario. Cuando Martin Kemp, Steve Norman, John Keeble y el teclista de apoyo, del que no hemos encontrado el nombre por ahí, se quedaron solos en el escenario tocando la instrumental “Glow” (más sector new wave), Tony y Gary se fueron a la parte de atrás a un mini escenario donde tocaron en acústico “Empty spaces” y un fragmento inicial de “Gold” donde Tony prácticamente cedió el micro al Palacio de los Deportes para que fuéramos nosotros quienes cantáramos la canción por excelencia de Spandau Ballet. Vean la foto con Tony y Gary en el escenario trasero para interpretar el citado pasaje acústico.
He de confesar que también me agradó bastante que se seleccionaran temas de “Heart Like A Sky” de 1989, un disco que aquí siempre hemos defendido. Además de la adecuada “Empty spaces”, que hizo las veces de “With the pride” (como ya la escuché en 2010 no me molestó para nada la permuta), también se metieron con el tema “Raw”, que fue uno de los grandes singles. Ahora toca una foto del resto del grupo en el escenario principal, pero sin Gary y Tony.
En este apartado del disco de 1989 a mí me hubiera gustado mucho que hubieran recordado la bonita “Crashed into love”. A otros que estaban cerca de mí a las espaldas les hubiera vuelto locos “Be free with your love”, pero ni una ni otra cayeron en esta ocasión. Es un tremendo detalle por parte del grupo eso de que se fueran a la otra punta a tocar. La gente de las últimas filas quedarían encantados de ello. Quizás si se hiciera esto más a menudo se acabarían las tortas por las primeras filas. O no. ¿Quién sabe?
A muchos les hizo temer que esa versioncilla en acústico de “Gold” supusiera el fin del protagonismo de esta pista en el show, pero yo sabía que no podía ser así. Primero porque no se tocó completa y 2º porque Tony no es de esos que deja el micro media canción al público. Fue un bonito juego y nada más. “Gold” retornaría en el bis para poner el punto y final de forma monumental (arriba del párrafo nuestro video). Con el público completamente rendido ante el grupo, los 6 componentes dieron todo en la última pista con la que sellaron 2 horas de actuación de nota sobresaliente.
En tanto a los componentes Tony Hadley al micrófono estuvo portentoso otra vez. Demostró que por él no pasan los años. No ha perdido ni un tono de su voz y se comentó en nuestro grupo que si cerrabas los ojos era como escuchar la voz de los discos de estudio. Verdad absoluta. En su relación con el público creo que incluso en un momento nos señaló cuando le estábamos mirando y a la vez señalándole a él y estuvo tan educado como un vendedor de unos grandes almacenes, preguntando en varias ocasiones a la audiencia si estábamos bien y vestido como un pincel, cambiando la corbata por un fular para esta ocasión. Abajo un primer plano de Tony muy centrado en el show.
Gary Kemp estuvo correcto y movidito, pero quedó algo eclipsado por un Steve Norman más multinstrumentista que nunca y que no paró de comerse el escenario con la guitarra, tocando los timbales, con coros y sobre todo con su personalísimo saxofón que concedió el toque elegante imprescindible a las canciones de Spandau Ballet. Siempre llama la atención ver en fila a los 4 Spandau libres de posición en el escenario bien juntitos como hicieron en 2010 y en esta ocasión también hubo momentos de misma instantánea como la siguiente.
John Keeble estuvo en la batería escudado por su gong trasero y haciendo ciertas apariciones de protagonismo que eran necesarias. Martin Kemp fue el más sobrio de todos, con su bajo y sus marcadas líneas (nuevamente muy destacable en “To cut a long story short” cuando se puso en uno de los bafles frontales a darle a las cuerdas) de su instrumento. El teclista funcionó bien, pero cuando hubo que desgranar las melodías sintéticas de los comienzos del grupo Gary Kemp también asumió el rol de ponerse con ello en primer plano (lo han podido ver gráficamente en una foto más arriba).
Venga, vamos con los “peros” personales al set list. Voy a dejar de lado temas que me gustan pero que ya escuché en Vistalegre en 2010, pero aún quedan pistas como “Pleasure”, “Code of love”, “Revenge for love”, “Cross the line” o “Crashed into love” que me hubieran encantado escuchar. El set list fue más arriesgado que en 2010. Spandau Ballet concedieron más espacio a su primer disco “Journeys To Glory” y también a los temas nuevos (cayeron los 4 nuevos desde 2009). En este sentido se apreció un concierto de una banda más en movimiento que lo de 2010. Aquel grandísimo concierto fue una actuación de gira de reunión que daba la impresión de gira puntual de grandes éxitos. Quizás con esta nueva gira se pueda intuir que haya más ocasiones en años venideros de ver al grupo en la carretera. O no; a ver si me voy a volver a equivocar en esta ocasión en el sentido inverso.
El sonido fue algo peor que en Vistalegre y el show fue más íntimo que en Vistalegre. El formato “Ring” del Palacio de los Deportes causa una sensación rara, con esos telones negros que tapan las gradas y crean la sensación de caja o cubo. En Vistalegre hubo gradería y la pantalla de fondo que ofreció un mayor empaque o fastuosidad. Sin embargo, el resultado musical fue igual de satisfactorio. A mí me gustó algo más el set list de 2010, pero creo que en esta ocasión hubo puntos muy buenos como el de recuperar “Empty spaces” para el formato acústico, aunque ello supusiera sacrificar a “With the pride” (que algún día podrían plantearse volver a tocarla en formato normal de estudio).
Vean en la imagen superior a Tony Hadley brindando con nosotros con whisky y cerveza. A las 23.30h terminó el concierto, pasamos por el merchandising con compra de camiseta por parte de uno de nuestros amigos como acertado recuerdo o souvenir de tan memorable noche y en las escaleras de subida a la calle nos encontramos con una de nuestras más fieles radioyentes Mercedes, a la cual nos encantó saludar y poder charlar con ella un ratito; ella fan acérrima de Miguel Bosé y también de Spandau Ballet no podía faltar en esta ocasión.
El grupo de gente que nos conocimos nos fuimos a celebrar el evento a una cervecería enfrente de los accesos de la calle Goya del recinto y he de decir que hacía tiempo que una caña con limón no me sabía tan bien (tenía una sed de aúpa). En el bar hubo momentos graciosísimos cuando otro grupo de fans que estaban en todo lo alto se pusieron a corear “Gold” a grito pelado. Yo me contagié y les hice los coros desde el fondo del local, como no podía ser de otra forma. Tras las cañas y viendo que el local cerraba ya, hicimos una intentona para rubricar la noche con la guinda de quizás conocer a algunos de los componentes. Nos dimos un paseo por las puertas de acceso a vestuarios del Palacio de los Deportes, pero lo único que vimos fue a la gente del pase VIP marcharse tras haber departido con el grupo dentro. Desistimos pasado un rato pensando que quizás se hubieran marchado los componentes por otro lado (no había furgoneta o autobús de cristales tintados en esa zona) y tiramos para casa con agradecido acercamiento a nuestra casa por parte de una de las parejas amigas que conocimos esa noche.
Imaginé una buena experiencia a priori nuevamente con Spandau Ballet, pero no tan buena como lo fue de nuevo. Quizás musicalmente o por repertorio y sonido (que a ratos en el Palacio de los Deportes fue algo regular) me quedaría con el de 2010 en Vistalegre, pero por la gente con la que compartimos la experiencia y el recinto en sí donde está situado (me encanta poder ir dando un breve paseo de 20 minutos a un concierto y eso me lo permite el Palacio de los Deportes), me quedaría con esta nueva ocasión. Quedé encantando de ver nuevamente a una de mis bandas favoritas y confío en que no sea la última ocasión y les pueda ver nuevamente en un futuro. Con este 2º concierto no se me han saciado las ganas de ver a Tony Hadley, Gary Kemp, Martin Kemp, Steve Norman y John Keeble en directo. Y esto no se crean que me pasa con todos los grupos que adoro. No voy a mencionar otras bandas en sentido opuesto, ya que no es el momento de apalear a nadie sino de ensalzar lo bien que lo hacen Spandau Ballet en directo. Nuevamente, ¡gracias Spandau Ballet!