Primero de todo, les informamos que ya tenemos fecha para el regreso tras las vacaciones: retomaremos la actividad habitual el próximo viernes 19 o sábado 20 de septiembre con un artículo de revisión de disco semanal. La temporada de radio la retomaremos el 2º fin de semana de octubre. Dicho esto, al lío correspondiente a otra de las excepciones a nuestro largo descanso veraniego. Nada mejor que iniciar el duro año (porque el año de verdad,
salvo para ociosos, desempleados, jubilados, prejubilados y otros colectivos,
comienza en septiembre) que arrancar de la mano de algún concierto de fin de
semana en esos primeros compases. Desde hace ya unos años tenemos esa suerte de
tener planes de este tipo y se los hemos ido contando año tras año. Tenía mis
dudas para este 2014, ya que solamente atisbaba en el horizonte la entrada que
ya tengo para saldar mi deuda en directo con Morrissey ya en octubre, pero
gracias a nuestro amigo y tertuliano radiofónico Luis Felipe Novalvos, el
pasado sábado disfrutamos de un evento muy apañado.
jueves, 11 de septiembre de 2014
Concierto Duncan Dhu. Pozuelo de Alarcón (06-09-2014)
lunes, 25 de agosto de 2014
Concierto Pet Shop Boys. Gijón (01-08-2014)
Nueva excepción (y creo que la última ya) de publicación en mitad de nuestro letargo veraniego. Al igual que hizo con su experiencia viendo a Kraftwerk en Lyon, es nuestro amigo y colaborador Alfredo Morales quien nos habla del concierto que Pet Shop Boys ofrecieron en Gijón hace unas semanas atrás. Estuve a puntito de sumarme a él en ese viaje, pero se me terminó yendo de presupuesto y continuaré teniendo a PSB en la lista de grupos pendientes de ver en el escenario en persona. No me lamento más y les dejo a continuación con la narración de Alfredo y las mejores fotos que sacó.
Por si no lo sabéis, los Pet Shop Boys pertenecen a ese olimpo
sagrado de grupos a los cuales adoro. Al ser bastante populares en España, les
he visto en directo nada menos que 11 veces, que se dice pronto, y les hubiera
visto más si una lesión en la pierna no me hubiese impedido desplazarme al
Palacio de los Deportes de Madrid para asistir al Performance Tour de 1991, con
lo cual mi primer concierto de los PSB fue ya con el Nightlife Tour del año
2000.
El otro día alguien me dijo que la evolución de Depeche Mode era algo espectacular e increíble y eso les había permitido tener un público más amplio que por ejemplo los Pet Shop Boys; cierto es que la evolución de los de Basildon desde sus comienzos hasta mediados de los 90 es impresionante, pero, claro, no es lo mismo partir de “Speak And Spell” que hacerlo desde “Please”, primer álbum de los PSB, que ya poseía una calidad incontestable. Para llegar al primer gran disco de DM tenemos que situarnos en el cuarto álbum de la banda “Some Great Reward”. Los Pet Shop Boys nunca necesitaron evolucionar de esa manera porque sencillamente tenían poco que mejorar (también es verdad que no es lo mismo sacar tu primer disco con 20 años que con más de 30 como en el caso de Neil Tennant).
Por otro lado y como le decía a esta persona la carrera de Tennant/Lowe me parece mil veces más interesante que la de las huestes de Martin Gore: álbumes, giras teatrales, musicales, ballets, bandas sonoras. Por el contrario la carrera de DM es más previsible que mi nómina y se reduce a álbum y gira cada cuatro años. Los PSB jamás han hecho un disco malo, parece que su perfeccionismo en el estudio se lo impide. Los tienen mejores y peores, pero nunca malos. En cambio DM nos han regalado unas cuantasmierdas
mediocridades en forma de álbum, sobre todo en los últimos tiempos donde parece
que el objetivo es sacar cualquier cosa para justificar una gira. Que no se me
entienda mal, no se trata de echar porquería sobre DM, grupo al que le tengo un
gran respeto y del que poseo una enorme cantidad de discos (aunque todavía me
falta el “Truño Delta Machine”), es solo que objetivamente la
comparación entre ambos grupos no deja en buen lugar a DM y mucho menos en los
últimos años donde el trío parece una parodia de lo que fueron.
Lo que sí que es cierto es que en popularidad los Depeche ganan por goleada. A mí me parece totalmente normal. Como grupo es mucho más fácil de asimilar por la masa que los Pet Shop Boys. Tennant y Lowe tienen demasiadas facetas diferentes dentro de su producción musical, es un grupo que igual te hace un “Go west”, que compone temas para estrellas olvidadas o realiza una banda sonora para la película de cine mudo “El Acorazado Potemkin”. Claramente un grupo como DM que es “sota, caballo y rey” y encima no son homosexuales tiene más posibilidades de llegar a las masas. En fin ahora vendrá algún fanático de DM a lincharme pero soy un perfecto atleta y será difícil atraparme.
Esperaba con paciencia poder asistir a algún concierto de la gira “Electric” de los PSB. Todos los videos que había visto me parecían buenísimos, como siempre cambiando el concepto con cada nueva gira. Eso es algo que siempre agradeceré de ellos, hay grupos que vistos una vez vistos todas. Son incapaces de ofrecer algo nuevo a sus incondicionales y como les funciona bien, pues para que cambiar nada. Afortunadamente no es el caso de los PSB que siempre buscan ofrecer algo diferente a lo anterior, tanto visualmente como a nivel de setlist (aunque como es lógico hay 4 o 5 canciones que son inamovibles).
Tras estar el año pasado en el festival Sónar de Barcelona, este año se han marcado una gira extrañísima por España con paradas en Marbella, Gijón y Cap Roig (Gerona) y digo surrealista, porque no incluir Madrid es cuanto menos raro; quizás tenga que ver la escasa asistencia a su último concierto en la capital. ¿Quién sabe? Más surrealista me pareció aun cuando vi los precios de Marbella y Cap Roig. Se trataba de lo que yo llamo “falsos festivales”; esto quiere decir eventos que se desarrollan durante una o dos semanas y donde cada día hay un concierto individual, a la historia la llaman festival supongo que porque queda más cool y esas cosas. El caso es que los precios de los conciertos de estos dos “festivales” oscilaban entre los 100 y los 200 lauros de ná. Esto es lo que llamo conciertos para población acaudalada; por lo visto en Marbella consiguieron meter a 2000 personas que pueden parecer pocos pero es una burrada en recaudación con esos precios.
Estaba claro que mi elección sería Gijón ya que era el único lugar con precio de entrada razonable. Además el concierto se realizaría en el patio de la Universidad Laboral, lo cual pintaba muy bien. También era una oportunidad para volver a Gijón, una bella ciudad en la que estuve por primera hace unos 10 años y que me dejó una muy agradable impresión.
El otro día alguien me dijo que la evolución de Depeche Mode era algo espectacular e increíble y eso les había permitido tener un público más amplio que por ejemplo los Pet Shop Boys; cierto es que la evolución de los de Basildon desde sus comienzos hasta mediados de los 90 es impresionante, pero, claro, no es lo mismo partir de “Speak And Spell” que hacerlo desde “Please”, primer álbum de los PSB, que ya poseía una calidad incontestable. Para llegar al primer gran disco de DM tenemos que situarnos en el cuarto álbum de la banda “Some Great Reward”. Los Pet Shop Boys nunca necesitaron evolucionar de esa manera porque sencillamente tenían poco que mejorar (también es verdad que no es lo mismo sacar tu primer disco con 20 años que con más de 30 como en el caso de Neil Tennant).
Por otro lado y como le decía a esta persona la carrera de Tennant/Lowe me parece mil veces más interesante que la de las huestes de Martin Gore: álbumes, giras teatrales, musicales, ballets, bandas sonoras. Por el contrario la carrera de DM es más previsible que mi nómina y se reduce a álbum y gira cada cuatro años. Los PSB jamás han hecho un disco malo, parece que su perfeccionismo en el estudio se lo impide. Los tienen mejores y peores, pero nunca malos. En cambio DM nos han regalado unas cuantas
Lo que sí que es cierto es que en popularidad los Depeche ganan por goleada. A mí me parece totalmente normal. Como grupo es mucho más fácil de asimilar por la masa que los Pet Shop Boys. Tennant y Lowe tienen demasiadas facetas diferentes dentro de su producción musical, es un grupo que igual te hace un “Go west”, que compone temas para estrellas olvidadas o realiza una banda sonora para la película de cine mudo “El Acorazado Potemkin”. Claramente un grupo como DM que es “sota, caballo y rey” y encima no son homosexuales tiene más posibilidades de llegar a las masas. En fin ahora vendrá algún fanático de DM a lincharme pero soy un perfecto atleta y será difícil atraparme.
Esperaba con paciencia poder asistir a algún concierto de la gira “Electric” de los PSB. Todos los videos que había visto me parecían buenísimos, como siempre cambiando el concepto con cada nueva gira. Eso es algo que siempre agradeceré de ellos, hay grupos que vistos una vez vistos todas. Son incapaces de ofrecer algo nuevo a sus incondicionales y como les funciona bien, pues para que cambiar nada. Afortunadamente no es el caso de los PSB que siempre buscan ofrecer algo diferente a lo anterior, tanto visualmente como a nivel de setlist (aunque como es lógico hay 4 o 5 canciones que son inamovibles).
Tras estar el año pasado en el festival Sónar de Barcelona, este año se han marcado una gira extrañísima por España con paradas en Marbella, Gijón y Cap Roig (Gerona) y digo surrealista, porque no incluir Madrid es cuanto menos raro; quizás tenga que ver la escasa asistencia a su último concierto en la capital. ¿Quién sabe? Más surrealista me pareció aun cuando vi los precios de Marbella y Cap Roig. Se trataba de lo que yo llamo “falsos festivales”; esto quiere decir eventos que se desarrollan durante una o dos semanas y donde cada día hay un concierto individual, a la historia la llaman festival supongo que porque queda más cool y esas cosas. El caso es que los precios de los conciertos de estos dos “festivales” oscilaban entre los 100 y los 200 lauros de ná. Esto es lo que llamo conciertos para población acaudalada; por lo visto en Marbella consiguieron meter a 2000 personas que pueden parecer pocos pero es una burrada en recaudación con esos precios.
Estaba claro que mi elección sería Gijón ya que era el único lugar con precio de entrada razonable. Además el concierto se realizaría en el patio de la Universidad Laboral, lo cual pintaba muy bien. También era una oportunidad para volver a Gijón, una bella ciudad en la que estuve por primera hace unos 10 años y que me dejó una muy agradable impresión.
Después de un largo paseo por las playas de San Lorenzo y
Poniente encaminé mis pasos hasta la parada del autobús número 1 que llevaba a
la universidad, porque ésta se encontraba a unos 3 km del centro y el trayecto
era bastante lioso como para ir andando. Llegué una hora y media antes del
concierto. En la fachada de la universidad había un poster de los PSB, desde
luego el lugar era perfecto para un espectáculo del grupo, pues al igual que
los shows del dúo, la universidad combinaba el clasicismo con la modernidad.
Era curioso ver todo el escenario montado en el patio de la universidad
mientras la gente iba llegando. El patio se fue llenando hasta albergar unas
cinco mil personas, todo un éxito del que debieran tomar nota otras capitales.
El ayuntamiento se había currado bastante la publicidad y podías ver anunciado
el concierto por toda la ciudad, con lo cual no es de extrañar este éxito de
convocatoria. También hay que decir que a este concierto acudirían fans de
fuera de Gijón que como yo vieron que esta ciudad era la mejor opción para ver
al dúo.
Como de costumbre en los conciertos de PSB, no había
teloneros. Es bien sabido que a Tennant y Lowe no les gusta nada eso de llevar
teloneros, así que no los llevan excepto si son amigos como Stuart Price o
Bernard Sumner y sus Bad Lieutenant. En el escenario había un telón luminoso
anunciando el álbum “Electric” (que ya tiene un año de vida), con dibujos de
circuitos integrados. Con puntualidad inglesa a las 22.30 en punto se apagan
las luces y aparece reflejado sobre la tela esa especie de rayo que se
transforma en túnel mientras suena “Axis”, tema instrumental que abre el álbum
“Electric”. Las imágenes se suceden a toda velocidad y en ellas vemos dos
siluetas que se van acercando a través del túnel.
Las siluetas se van haciendo cada vez más grandes hasta que desaparecen de la pantalla para hacerse reales y es así como llegan Tennant y Lowe al escenario vestidos totalmente de negro, llevando unas chaquetas en plan erizo siniestro y unos gorros en forma de cono como en la era “Very” pero totalmente negros. Una entrada espectacular sin duda, la mejor que les he visto y eso que a los PSB les suele gustar mucho dar la nota con el comienzo de sus espectáculos.
Las siluetas se van haciendo cada vez más grandes hasta que desaparecen de la pantalla para hacerse reales y es así como llegan Tennant y Lowe al escenario vestidos totalmente de negro, llevando unas chaquetas en plan erizo siniestro y unos gorros en forma de cono como en la era “Very” pero totalmente negros. Una entrada espectacular sin duda, la mejor que les he visto y eso que a los PSB les suele gustar mucho dar la nota con el comienzo de sus espectáculos.
El grupo se encontraba tras un telón transparente, como si
aún no quisieran dejar entrar al público en su mundo particular El show comenzó
nada menos que con “One more chance” del álbum “Actually”, musicalmente
bastante cambiada con respecto a la versión del 87 o la del 84 (curiosamente en
esta nueva versión recoge algunos elementos de la toma más antigua). Eso es
algo que me encanta de Tennant y Lowe, que aunque respetan las melodías
originales siempre son capaces de incluir elementos nuevos incluso en los temas
más clásicos y no es que improvisen: el 90% de la música iba grabada y Chris
Lowe se limitaba a disparar los remixes desde el teclado, pero, ¿qué quieren
que les diga?, yo prefiero eso a músicos “de verdad” tocando siempre las
canciones de la misma manera.
“One more chance” estaba perfectamente ensamblada a “A face like that”, uno de los pocos temas bailables del álbum “Elysium”. Esto de unir canciones es algo que gusta mucho a los PSB, además es una forma muy creativa de introducir un tema partiendo de otro. Aun con la sorpresa del cambio de canción, escuchamos una voz robótica y femenina que nos dice en un español más que deficiente “Buenas noches Gijón, somos los PSB y esto es electricaooaa”; suspenso en fonética para el que programó esa voz que no creo que fuera Neil, pues él conoce muchas más frases como “hay una discoteca por aquí” o “perdóname, me llamo Neil”.
“One more chance” estaba perfectamente ensamblada a “A face like that”, uno de los pocos temas bailables del álbum “Elysium”. Esto de unir canciones es algo que gusta mucho a los PSB, además es una forma muy creativa de introducir un tema partiendo de otro. Aun con la sorpresa del cambio de canción, escuchamos una voz robótica y femenina que nos dice en un español más que deficiente “Buenas noches Gijón, somos los PSB y esto es electricaooaa”; suspenso en fonética para el que programó esa voz que no creo que fuera Neil, pues él conoce muchas más frases como “hay una discoteca por aquí” o “perdóname, me llamo Neil”.
El final de la canción es una combinación de ambos temas que
concluye de forma enérgica para dar paso sin tregua a “Opportunities”, momento
en el que el telón transparente cae definitivamente y nos encontramos al dúo ya
sin los sombreros cónicos negros y Chris con su característica gorra, en este
caso negra. En la pantalla vemos una pareja de bailarines rodeados de fórmulas
matemáticas. En este caso la versión de este tema es más corta que la original
y acaba con esas frases recitadas de Neil que se encontraban en la versión más
antigua de esta canción (año 85) modificada más tarde para el álbum “Please”.
Neil Tennant nos da la bienvenida, se le veía de buen humor. Me contaron que estaban muy contentos por el lugar del concierto y la afluencia de público. La siguiente canción es una de las sorpresas de este tour. Se trata de “Fugitive”, un tema que se puede considerar una especie de cara b, pues originalmente se encontraba en la edición especial del álbum “Fundamental”. PSB estaban dispuestos a hacernos bailar y esta primera parte del concierto concluiría con “Integral” también del álbum “Fundamental” y quizás el mejor tema de ese álbum. Su temática sobre la falta de intimidad y el control sobre la gente está más de actualidad que nunca y por desgracia me temo que lo va a estar de forma perenne.
Tras esta primera parte Tennant y Lowe salen del escenario y entran dos bailarines con cabeza de minotauro que nos deleitan con una danza un tanto animal mientras suena “The rite of spring” de Igor Stravinsky, la cual da paso a la festiva “I wouldn’t normally do this kind of thing”. Es entonces cuando nuestros protagonistas entran ataviados con dos cabezas metálicas de minotauro, que se pueden imaginar lo poco que podría ver Chris Lowe para tocar el teclado (vamos, como si lo tocara). Al final de esta canción escuchamos los ladridos característicos del tema “Suburbia” que queda totalmente unido al anterior no dándonos descanso y es que todos los puentes entre un tema y otro estaban perfectamente pensados para no resultar abruptos sino continuistas, como si de un buen dj se tratase (de hecho han sido realizados por Stuart Price). “Suburbia” sería el primer momento sing along del concierto; Neil estaba muy suelto y dejo que el público cantase parte del estribillo.
Neil Tennant nos da la bienvenida, se le veía de buen humor. Me contaron que estaban muy contentos por el lugar del concierto y la afluencia de público. La siguiente canción es una de las sorpresas de este tour. Se trata de “Fugitive”, un tema que se puede considerar una especie de cara b, pues originalmente se encontraba en la edición especial del álbum “Fundamental”. PSB estaban dispuestos a hacernos bailar y esta primera parte del concierto concluiría con “Integral” también del álbum “Fundamental” y quizás el mejor tema de ese álbum. Su temática sobre la falta de intimidad y el control sobre la gente está más de actualidad que nunca y por desgracia me temo que lo va a estar de forma perenne.
Tras esta primera parte Tennant y Lowe salen del escenario y entran dos bailarines con cabeza de minotauro que nos deleitan con una danza un tanto animal mientras suena “The rite of spring” de Igor Stravinsky, la cual da paso a la festiva “I wouldn’t normally do this kind of thing”. Es entonces cuando nuestros protagonistas entran ataviados con dos cabezas metálicas de minotauro, que se pueden imaginar lo poco que podría ver Chris Lowe para tocar el teclado (vamos, como si lo tocara). Al final de esta canción escuchamos los ladridos característicos del tema “Suburbia” que queda totalmente unido al anterior no dándonos descanso y es que todos los puentes entre un tema y otro estaban perfectamente pensados para no resultar abruptos sino continuistas, como si de un buen dj se tratase (de hecho han sido realizados por Stuart Price). “Suburbia” sería el primer momento sing along del concierto; Neil estaba muy suelto y dejo que el público cantase parte del estribillo.
Tras un efusivo aplauso Neil nos anuncia “I’m not scared” y
os podéis imaginar la reacción del público con este tema que no tocaban desde
principios de los 90, además venía acompañado de unos láser lanzados contra el
público y que rebotaban en la estructura del recinto, lo cual unido a la
oscuridad del escenario creaba un efecto sobrecogedor. Apenas hubo unos pocos
temas de su último álbum “Electric”, uno de ellos fue “Fluorescent”, un tema
que musicalmente parece una puesta al día de “Fade to grey” de Visage, y que
gusto mucho a pesar de ser bastante desconocido entre el público. Sin embargo,
la siguiente la conocería todo el mundo, nada más y nada menos que “West end
girls”, la cual descargaron en este segundo acto del concierto que fue también
el segundo momento sing along con el público cantando en ingles macarrónico ese
“the eastern boys and west en girls”. A Neil se le veía muy Dave Gahan con esto
de dejar cantar al público y la cosa iría in crescendo.
Tras este clásico el grupo cierra el acto con “Somewhere”. Una sorpresa el hecho de que la hayan rescatado en esta gira aunque, bueno, Neil canta solo la mitad de la canción (o ni eso) tras lo cual él y Chris salen del escenario mientras los dos bailarines minotauros se unen en un baile que dura hasta el fin de este tema que seguía sonando sin Chris en los teclados (Pet Shop Boys no engañan a nadie, todo está pregrabado).
Tras este clásico el grupo cierra el acto con “Somewhere”. Una sorpresa el hecho de que la hayan rescatado en esta gira aunque, bueno, Neil canta solo la mitad de la canción (o ni eso) tras lo cual él y Chris salen del escenario mientras los dos bailarines minotauros se unen en un baile que dura hasta el fin de este tema que seguía sonando sin Chris en los teclados (Pet Shop Boys no engañan a nadie, todo está pregrabado).
Llegamos al tercer acto y suenan las primeras notas de
“Leaving”. No tengo ninguna duda en que se trata de una de las mejores
canciones de toda su carrera y por supuesto el mejor tema de “Elysium”. Neil
sale con traje plateado y sombrero plateado reflectante. Chris lleva una bola
de discoteca como cabeza muy en plan Daft Punk, con la que claramente no veía
un pimiento. Tras “Leaving” llega “Thursday”, su ultimo single hasta el momento
y que en un mundo perfecto habría sido número uno. La intervención del
cantante/rapero Example se realiza de forma virtual a través de la gran
pantalla. La canción fue muy celebrada, es imposible quedar indiferente ante un
tema tan bueno y desde luego me quito el sombrero ante los PSB, hasta meten un
rapero y les queda bien.
Al final de la canción Chris Lowe es ayudado para salir del escenario pues con la bola de espejos en la cabeza me imagino que hacer cualquier maniobra estaba complicado. Para el siguiente número, Chris Lowe (ya sin bola de discoteca en la cabeza) y Neil Tennant desaparecen del escenario y vuelven postrados en dos camas donde solo se les ve las cabezas mientras se proyectan imágenes de dos cuerpos que claramente no son los de ellos. El tema es “Love etc” del álbum “Yes” (2009) y si bien Neil canta la canción con la ayuda de un micrófono que ponen a la altura de la cama, el teclado permanece vacío durante toda la canción.
Terminado el tema, éste enlaza rápidamente con “I get excited (you get excited too)” cara b de su número uno “Heart” y que es otra de las grandes sorpresas de esta gira (es curioso que la cara a no está en el setlist de este tour). Llegando al final del tema Neil recita las primeras frases del tema “Rent” e inmediatamente suenan los sintetizadores machacones de esta canción convenientemente acelerados para no desentonar en un espectáculo donde se daba poco descanso al baile. El tercer acto acabó con un apoteósico “It’s a sin”. Aquí el dúo potencia la parte más electrónica de esta gran canción que por lo visto fue la más radiada para promocionar el concierto en Gijón, sin duda uno de los momentos más esperados.
Llegamos al cuarto y último acto o mejor dicho la apoteosis final, empezando por “Domino dancing”. El dúo sale con unos trajes naranjas y los bailarines parecen una especie de monstruos de Barrio Sésamo saltarines. Aquí ya el público estaba desatado y podemos decir que cantó más la canción que el propio Neil Tennant que estaba encantado con el sing along. Llega el fin con “Always on my mind”, el público dejándose la garganta, Tennant con ganas de oír al público cantar y los bailarines dándolo todo en el escenario. Al final lluvia de confetis para acabar la fiesta.
Llegan los bises, el grupo vuelve a salir con sus trajes naranjas. Estaba claro que uno de los temas obligados que quedaban por hacer su aparición era “Go west”, una genialidad al alcance de muy pocos, coger una mala canción de los Village People y convertirla en todo un clásico. Pet Shop Boys han tenido siempre esa cualidad de saber darle la vuelta a las cosas, como cuando ridiculizaron a U2 con ese single que fue “Where the streets have no name/ I can’t take my eyes of you” que Bono se tomaría con humor soltando un “What have I done to deserve it?”.
Tras “Go west” en la que tuvimos a los bailarines con zancos y los clásicos gorros cónicos naranjas de la era “Very”, llegaría el final con “Vocal” uno de los singles de “Electric”, ideal para finalizar un concierto como este dedicado a la música de baile. En mitad del tema Neil presenta a los bailarines, a Chris, a él mismo y suelta el ya clásico “somos los Pet Shop Boys”. El grupo se va con Neil cantando un par de estrofas de “It’s all right” y la música sigue sonando un par de minutos más hasta que desgraciadamente todo acaba.
El público muy animado pedía más y más, pero no había más. Las luces se encienden y el respetable parece que no quiere moverse hasta que no salgan de nuevo Tennant y Lowe, pero estos ya estarían dirigiéndose a alguna de las estupendas sidrerías gijonesas. Por poner peros (casi siempre los hay), me fastidió que hubiesen eliminado del setlist “Love is a bourgeois construct” y “Miracles” sin sustituirlas por otras canciones, pero supongo que llevando 100 conciertos desde que empezaron esta gira el año pasado estarán ya cansados, que son mayores (Tennant ya tiene 60 años y todos sabemos que la jubilación a los 60 es un derecho, con lo cual lo mismo esta es la última gira de PSB, o no y acaban como Blondie…).
En resumen un concierto memorable donde todo salió bien: el ambiente, la música, el lugar, la organización (que hizo una buena promo y consiguió meter a 5000 personas en el patio de la universidad donde había una mezcla muy variada de fans: jóvenes, viejos, mediana edad, gays, heteros, familias con algún niño), etc. Aparte de Gijoneses, el concierto consiguió atraer a gente del resto de Asturias, sobre todo de Oviedo, y algunos incluso del resto de España como quien escribe. En fin, muy feliz de haber visto por fin esta “Gira Electric”, que en mi opinión es muy superior a bastantes giras anteriores del grupo. Muchos diréis que no soy nada objetivo, que todo está pregrabado, que si eso no es música en directo, que no tocan, que es música enlatada etc., etc., etc., pero, ¿qué queréis que os diga?: el puto amo Andy Fletcher hace exactamente lo mismo que Chris Lowe, pero al menos este último tiene la decencia de no hacer como que toca.
Texto y fotografías de Alfredo Morales.
Al final de la canción Chris Lowe es ayudado para salir del escenario pues con la bola de espejos en la cabeza me imagino que hacer cualquier maniobra estaba complicado. Para el siguiente número, Chris Lowe (ya sin bola de discoteca en la cabeza) y Neil Tennant desaparecen del escenario y vuelven postrados en dos camas donde solo se les ve las cabezas mientras se proyectan imágenes de dos cuerpos que claramente no son los de ellos. El tema es “Love etc” del álbum “Yes” (2009) y si bien Neil canta la canción con la ayuda de un micrófono que ponen a la altura de la cama, el teclado permanece vacío durante toda la canción.
Terminado el tema, éste enlaza rápidamente con “I get excited (you get excited too)” cara b de su número uno “Heart” y que es otra de las grandes sorpresas de esta gira (es curioso que la cara a no está en el setlist de este tour). Llegando al final del tema Neil recita las primeras frases del tema “Rent” e inmediatamente suenan los sintetizadores machacones de esta canción convenientemente acelerados para no desentonar en un espectáculo donde se daba poco descanso al baile. El tercer acto acabó con un apoteósico “It’s a sin”. Aquí el dúo potencia la parte más electrónica de esta gran canción que por lo visto fue la más radiada para promocionar el concierto en Gijón, sin duda uno de los momentos más esperados.
Llegamos al cuarto y último acto o mejor dicho la apoteosis final, empezando por “Domino dancing”. El dúo sale con unos trajes naranjas y los bailarines parecen una especie de monstruos de Barrio Sésamo saltarines. Aquí ya el público estaba desatado y podemos decir que cantó más la canción que el propio Neil Tennant que estaba encantado con el sing along. Llega el fin con “Always on my mind”, el público dejándose la garganta, Tennant con ganas de oír al público cantar y los bailarines dándolo todo en el escenario. Al final lluvia de confetis para acabar la fiesta.
Llegan los bises, el grupo vuelve a salir con sus trajes naranjas. Estaba claro que uno de los temas obligados que quedaban por hacer su aparición era “Go west”, una genialidad al alcance de muy pocos, coger una mala canción de los Village People y convertirla en todo un clásico. Pet Shop Boys han tenido siempre esa cualidad de saber darle la vuelta a las cosas, como cuando ridiculizaron a U2 con ese single que fue “Where the streets have no name/ I can’t take my eyes of you” que Bono se tomaría con humor soltando un “What have I done to deserve it?”.
Tras “Go west” en la que tuvimos a los bailarines con zancos y los clásicos gorros cónicos naranjas de la era “Very”, llegaría el final con “Vocal” uno de los singles de “Electric”, ideal para finalizar un concierto como este dedicado a la música de baile. En mitad del tema Neil presenta a los bailarines, a Chris, a él mismo y suelta el ya clásico “somos los Pet Shop Boys”. El grupo se va con Neil cantando un par de estrofas de “It’s all right” y la música sigue sonando un par de minutos más hasta que desgraciadamente todo acaba.
El público muy animado pedía más y más, pero no había más. Las luces se encienden y el respetable parece que no quiere moverse hasta que no salgan de nuevo Tennant y Lowe, pero estos ya estarían dirigiéndose a alguna de las estupendas sidrerías gijonesas. Por poner peros (casi siempre los hay), me fastidió que hubiesen eliminado del setlist “Love is a bourgeois construct” y “Miracles” sin sustituirlas por otras canciones, pero supongo que llevando 100 conciertos desde que empezaron esta gira el año pasado estarán ya cansados, que son mayores (Tennant ya tiene 60 años y todos sabemos que la jubilación a los 60 es un derecho, con lo cual lo mismo esta es la última gira de PSB, o no y acaban como Blondie…).
En resumen un concierto memorable donde todo salió bien: el ambiente, la música, el lugar, la organización (que hizo una buena promo y consiguió meter a 5000 personas en el patio de la universidad donde había una mezcla muy variada de fans: jóvenes, viejos, mediana edad, gays, heteros, familias con algún niño), etc. Aparte de Gijoneses, el concierto consiguió atraer a gente del resto de Asturias, sobre todo de Oviedo, y algunos incluso del resto de España como quien escribe. En fin, muy feliz de haber visto por fin esta “Gira Electric”, que en mi opinión es muy superior a bastantes giras anteriores del grupo. Muchos diréis que no soy nada objetivo, que todo está pregrabado, que si eso no es música en directo, que no tocan, que es música enlatada etc., etc., etc., pero, ¿qué queréis que os diga?: el puto amo Andy Fletcher hace exactamente lo mismo que Chris Lowe, pero al menos este último tiene la decencia de no hacer como que toca.
Texto y fotografías de Alfredo Morales.
sábado, 23 de agosto de 2014
Concierto Loquillo. Las Vistillas - Madrid (17-08-2014)
Con esta crónica que aquí publicamos, hacemos una nueva excepción en nuestro necesitado descanso veraniego. Vamos allá. Cuando regresaba de unos días en la playa el pasado 9 de
agosto leo en un periódico regional de la zona que Loquillo actuaba esa misma
noche en las fiestas del Puerto de Sagunto. Ya tenía mi billete de regreso de
autobús sacado y me dio mucha rabia perderme esa ocasión, pero como ya sabía
que el día 17 tendría otra buena oportunidad en Madrid, no me molestó tanto (de
hecho, si no me hubiera ido el día 9, probablemente no me hubiera enterado del
concierto igualmente, ya que el periódico lo pillé en la estación de Cercanías
de Almenara cuando cogía el tren para ir a Valencia).
Recuerdo que en 2007 fui a las Vistillas en las fiestas de
la virgen de agosto a ver actuar a Nena Daconte, en los días de mayor gloria
del por entonces dúo formado por Mai
Meneses y Kim Fanlo: los de la gira de presentación de su
1er. disco de estudio (arriba les he insertado una foto de aquella vez). En aquella ocasión una notable afluencia de público,
pero sin apreturas; imaginé que con Loquillo la cosa sería más o menos igual,
sin experimentar mayores mareas de gente tales como las que en gloria se anotó
el Loco en La Elipa
hace un par de años. Muchas cosas podrían apoyar esa teoría: mitad de agosto,
Madrid medio vacío, día (de bajona) de regreso vacacional de mucha gente,
domingo a las tantas de la noche… Bien, pues me equivoqué de pleno.
Sobre las 22.45h llegamos la delegación de “DMR” compuesta
por Alfredo Morales (que aún no había visto a Loquillo en directo y se atrevió
a desafiar un lunes laboral de poco sueño previo) y servidor a la plaza de las
Vistillas, en plena actuación de la cantante Olga Ramos, que estaba dando buena
cuenta del repertorio de canciones más madrileñas, de esas que te invitan a
arrancarte a coger a alguna moza y marcarte un chotis. Bien, pues a esas horas
el recinto ya estaba a rebosar; la foto superior muestra de lejos a la cantante Olga Ramos. Cierto es que esa plaza no es muy grande, pero
casi no cabía un alfiler. Conseguimos avanzar por la zona lateral derecha según
miras al escenario y situarnos más o menos bien.
Se acercaba la hora del comienzo y a Alfredo y a mi nos regalaron
a todo volumen “When I last spoke to Carol” de Morrissey. Todo muy apropiado,
ya que es una de las mejores canciones del Morrissey del siglo XXI, porque
Alfredo llevaba una camiseta de merchandising del artista y porque, recuerden,
yo conocí en persona al propio Loquillo a la salida de un concierto de Morrissey en Madrid en el
parque Juan Carlos I. Loquillo fue puntual y a las 23.30h arrancaba la
maquinaria sonora, en cuya banda hay algún cambio respecto a los últimos
tiempos, si bien los comandantes Stinus y Paskual siguen al frente de la misma.
Loquillo irrumpía en el escenario con su habitual traje y camisa negra para
abrir fuego con “Rock and roll actitud”.
En esta gira “El Creyente 2014” , hay ligeros cambios
con respecto a los repertorios que Loquillo ofrecía hace un par de años cuando
tuve ocasión de verle en el concierto multitudinario de La Elipa y otro de menor relumbrón, en lo que a asistencia de gente se refiere, en Leganés. Ha habido
más bien permutas en lo que al momento de sonar las canciones se refiere, aparte
de incorporar algunos de los temas más válidos del notable disco “La Nave De Los Locos”.
Loquillo sigue confiando en el núcleo de canciones
preferidas de su última década en activo. Y en eso el set list no ofreció
muchas variaciones en el tramo inicial. Estuvieron por ahí la efectista “Línea
clara” (la imagen de aquí arriba muestra a Loquillo interpretando la canción, con el gesto tan característico que adopta apuntando con su brazo), “Cruzando el paraíso” o quizás el gran clásico de los últimos tiempos
de su discografía en el que ha terminado por convertirse “Memoria de jóvenes
airados”, donde mucho ha ayudado el acertado videoclip que Loco grabó junto a
compañeros de generación que llegaron a la élite del baloncesto echando una
pachanga en una cancha urbana.
El primer momento memorable de la noche quizás lo supuso “El
rompeolas”. Loquillo se encendió un cigarrillo para afrontar la interpretación
de este clásico del mítico disco “Morir En Primavera”. De hecho, el estribillo
más bien fue cantado por el público y Stinus y Paskual en los coros, mientras
que el Loco apuraba su pitillo sonriendo con satisfacción al ver un Madrid tan
entregado a su obra, presencia y puesta en escena; la foto superior muestra a Loquillo interpretando este clásico de su trayectoria musical.
Destaca mucho el papel que juega “La mataré” casi al final
de la primera parte de la actuación, ya que Loquillo y su banda más que hacer
bises por lo que apuestan es por una brevísima pausa a mitad de concierto para
luego volver con un nuevo extenso bloque de temas. Esta canción es
tradicionalmente recibida por la gente con muchas ganas; supongo que el hecho
de que Loquillo la tuviera apartada mucho tiempo de su repertorio ayudará a que
la gente ahora la reciba con más intensidad.
Si hablamos de clásicos o canciones icónicas de la historia
del artista, no podemos dejar de citar a “Cuando fuimos los mejores” del
notable lp “Cuero Español” que grabó aún con Trogloditas en el año 2000 (cuya
gira alguna vez he mencionado me perdí cuando tocó en Torrejón de Ardoz). Y es
que cuando Loquillo toca de lleno la fibra en sus letras es cuando el tema
trasciende más allá de su momento y eso sucede con “Cuando fuimos los mejores”
y también con la ya comentada “Memoria de jóvenes airados”. No me esperaba que
Loquillo rescatara este tema (tengan en cuenta que no he escuchado ni he
accedido a leer el track list del último disco en directo editado por Loquillo)
para esta noche y me agradó especialmente que la interpretaran en esta ocasión.
Personalmente, yo cambiaría “Carne para Linda” por otra
compañera de su disco “La Mafia Del
Baile” para los conciertos: “Channel, cocaína y Don Perignon”. No sé si debido
a que Ricard Puigdomenech es coautor con Loquillo de la misma, (un Troglodita
con el que Loco creo que no terminó muy bien, según he sacado en conclusión
tras ver varias entrevistas) por eso no la tienen en cuenta. Pero bueno. En
todo caso, “Carne para Linda” nos sirvió para ver al Loquillo más desatado de
la noche, lo cual se ve en la fotografía de aquí abajo. Se quitó la americana del traje y con su camisa sin mangas se bajó a
la valla de separación del público para subirse a la misma a la vez que
berreaba (más que nunca en este tema) la letra de esta canción. Loquillo
pondría punto y seguido con “Feo, fuerte y formal” y a continuación “El ritmo
del garaje”, siguiendo con su look más rockero, sin americana.
Me sorprendía ya avanzada la actuación que el gran “La Nave De Los Locos” hubiera tenido un
protagonismo tan tenue para la ocasión. Pareciéndome darme réplica o respuesta
a mi impresión justo al instante, fue en el inicio de la 2ª parte de la
actuación cuando apareció la canción título que abre el disco y de seguido “El
mundo necesita hombres objeto”. Estoy muy de acuerdo en la selección de estos 2
temas, más allá de la evidencia que supondría el single que fue “Contento”, si
bien a estas alturas de actuación no causaron un efecto muy efervescente en un
público que ya estaba esperando los mayores hits.
No obstante, el inicio de la 2ª parte del show correspondió
al tema con el que no hace mucho Loquillo abría sus actuaciones (al menos en
las 2 veces previas que le había visto). Para “Las calles de Madrid”, a la que corresponde la imagen de arriba de este párrafo, Loquillo
se puso una gorra madrileña, la cual sorprendentemente no le quedaba mal
(siempre he pensado que es una prenda que sienta horrible a la mayoría de la
gente; lo dice uno que nació en el barrio de Chamberí, que conste). También, en
su vuelta al escenario, el Loco recuperó su americana del traje negro (apuntar
al respecto que no faltó la versión de Johnny Cash “El hombre de negro” situada
en la primera parte de la actuación). “Las calles de Madrid”, como bien sabrán,
es un tema de fuerte carga de adrenalina que sirvió para reactivar a la gente
de cara a la última media hora de música. Abajo Loquillo con su socio y buen amigo Jaime Stinus, el cual cumplía años ese día y con el que Loquillo tuvo el detalle de felicitarle ante todos durante la interpretación de “Rock and roll star” (de hecho, la foto creo que en sí refleja ese momento).
Tras cumplir con dar protagonismo merecido a “La Nave De Los Locos” fue donde se inició una
traca final que incluyó su versión-homenaje a los grandes Burning del “¿Qué
hace una chica como tú en un sitio como éste?” y “Rock and roll star”,
desembocando en el fin de fiesta a cargo de la emotiva e icónica “Cadillac
solitario”. Así se puso punto y final a algo más de hora y media de concierto con
el que Loquillo volvió a triunfar en Madrid, aunque yo hiciera pronósticos de
que quizás en esta ocasión lo tuviera difícil. Loquillo interactuó lo justo con
el público (no es un tipo de echar “chapas” a la gente entre canción y
canción), no dando puntada sin hilo, como por ejemplo cuando presentó a su
banda diciendo de dónde es cada uno, finalizando diciendo que él es de
Barcelona ciudad y “que se oiga bien
claro: sumamos, no restamos” o afirmando cosas como “solo Dios sabe lo que amo a esta ciudad”. La foto de aquí abajo muestra a Loquillo al comienzo de “Rock suave”; la banqueta la usaría durante unos pocos segundos.
Los cambios en la banda apenas se han notado, ya que Jaime
Stinus e Igor Paskual siguen siendo claramente los mosqueteros de Loquillo y el
resto no hacen excesivo ademán por subirse a las barbas. En lo visual sí que
echamos de menos a la bellísima bajista que acompañaba a Loquillo hace un par
de años, por supuesto sin menoscabar en papel instrumental correcto que aquella
morenaza hacía, que ha sido suplido con solvencia por el actual bajista de la
banda Alfonso Alcalá. Abajo Loquillo y su banda despidiéndose al término mientras sonaba la recurrente “Heroes” de David Bowie.
Satisfechos por el concierto vivido, intentamos salir lo
antes posible de la ratonera que es la plaza de las Vistillas, y más en un
concierto de tanta afluencia de gente. Finalmente lo conseguimos por un lugar
no habilitado al efecto, con un daño colateral grave que es un siete jodido de
arreglar en unos pantalones muy apañados para asistir a los conciertos que
tengo desde hace años. Me mereció la pena desplazarse al centro de Madrid y
supongo que a Alfredo Morales, a pesar de su madrugón del día siguiente,
también (yo aún estoy de vacaciones por unos días más). Lo que queda claro es
que Loquillo en Madrid arrasa, dándole igual que sea pleno agosto o un domingo
a las tantas de la noche. Lástima lo de perderme lo del Puerto de Sagunto, ya
que me hubiera gustado verle en un ambiente y zona distintos. Estaremos atentos
y supongo que en el futuro les contaremos de alguna otra actuación que ofrezca Loquillo
y su banda por algún lugar perdido, en la cual espero que el Loco recupere
algún tema de mis favoritos como por ejemplo “Los ojos vendados” o “La vida que
yo veo” (confundiéndome con esta última los primeros acordes de “Cuando fuimos
los mejores”). Yo ahí dejo la petición por si este texto llega a ser leído por
los ojos del protagonista.
¿Creían que el artículo había terminado? Pues no. Como ya he dicho en mi texto, Alfredo Morales se vino conmigo y también aporta su visión. A continuación les dejo con su crónica, la cual es mucho menos destroyer que en otras ocasiones; supongo que ya van conociendo la prosa de nuestro buen amigo y tertuliano radiofónico, ¿no? Creo que ha hecho un buen trabajo:
El pasado domingo y como cierre de las fiestas de
la Paloma, pudimos disfrutar de un enérgico concierto de Loquillo en la Plaza
de las Vistillas. Si bien mi compañero Abacab ya le había visto en otras
ocasiones, para mí era la primera vez que iba a un concierto del Loco, el cual
viene de publicar un doble álbum en directo “El Creyente”. Justamente, y como
era de esperar, el setlist del concierto madrileño estaría muy basado en este
álbum.
Llegamos a la pequeña plaza donde
se iba a realizar el concierto, y a pesar de ser domingo a altas horas de la
noche y de toda la gente que está de vacaciones por estas fechas, el lugar
estaba lleno de gente y eso que aún faltaba tiempo para que comenzase. Un olor
a fritanga infecta nos invadía; es el típico olor de las fiestas de la capital
y los pueblos de alrededor, no apto para estómagos sensibles. Antes de Loquillo actuaba Olga
Ramos haciendo un repertorio de folclore típico madrileño o llámenlo X; ya
saben, todas esas canciones que mueven a los más viejos del lugar, botella de
oxígeno en mano, a bailar agarrado al ritmo de “Madrid, Madrid, Madrid”,
“Pichi, es el chulo que castiga”, “La verbena de la Paloma” o la de “La
española cuando besa”. No voy a decir que pienso de estas canciones; me lo
guardo para desahogarme en el momento y la bitácora adecuada.
Olga Ramos tuvo su momento
activista proclamando su rechazo al Toro de la Vega, lo cual suscribo al 100%.
Tras la actuación de la artista me quede pensando si dentro de 30 o 40 años,
cuando seamos viejunos (o seguramente estemos bastante muertos), se seguirán
cantando esas canciones tradicionales; tengo mis serias dudas. Lo más seguro es
que todas estas canciones se hayan dejado de cantar y los profesores hablen de
ellas en los colegios como una cosa del pasado tipo los dinosaurios.
Fue justamente a las 23.30 cuando
un dinosaurio del rock and roll hizo su aparición franqueado por una gran banda
dispuesta a darlo todo en el escenario. Dinosaurio por lo grande que es, por
experiencia, y como dice él “por derecho”; de ninguna manera es algo
despectivo. Muy al contrario, ya que pudimos comprobar la buena forma física y
la enorme base de fans que posee el Loco, los cuales se sabían todas y cada una
de la letras de las canciones menos conocidas.
El concierto se abrió con “Rock and
roll actitud”, tema perfecto para no calentar el ambiente sino pegarle fuego
directamente. Una de esas canciones que tanto se pueden identificar con el
personaje. Junto a un Loquillo que no paraba de moverse de un lado al otro del
escenario, estaban los ya clásicos guitarristas Igor Paskual y Jaime Stinus
acompañados por un tercer guitarrista Josu García, el teclista Santi Comet y el
batería Laurent Castagnet. Mención aparte para el bajista Alfonso Alcalá que
parecía el hermano gemelo de Aníbal Calor del grupo Ojete Calor.
Entre las canciones de esta primera
parte del concierto nos encontramos con la seria y efectiva “Línea clara”, la
contundente “Memoria de jóvenes airados” o “Sol”, canción que significó el
reencuentro con Sabino Méndez en la composición. Loquillo bajaría al foso para
tomar más contacto aún con su devoto público durante la punki y un tanto
macabra “Carne para Linda”; aquí el despliegue de cámaras y teléfonos móviles
fue tremendo. Todo el mundo quería fotografiar un primer plano del Loco que se
conserva estupendamente como pudimos comprobar en esas distancias tan cortas.
Canciones todas muy aplaudidas
aunque estaba claro que más allá de los fans, la masa que llenaba las vistillas
estaba esperando los clásicos y fue cuando el Loco empezó a descargarlos uno
por uno. Así llegaron “El rompeolas”, “El hombre de negro”, “Feo, fuerte y
formal” o “La matare”, esta última en una versión de gran intensidad donde los
músicos pueden lucirse a gusto.Otro de los clásicos fue “El ritmo
de garaje”. Todavía me acuerdo cuando yo era pequeño y veía a Loquillo y Alaska
interpretar esta canción en el ya mítico programa “La Bola De Cristal”.
Desgraciadamente no estaba Alaska por allí para hacer el dúo, pero me gustó
mucho ese cambio de letra adaptándola a las circunstancias de la edad con ese “tu hija no lo dice, no. Pero me mira mal…”.
Muy resultona forma de darle un tono Milf a la canción que le va como anillo al
dedo y que refleja bastante bien la realidad de muchas Milfs que vuelven al
mercado por la puerta grande, pero cuyos hijos, increíblemente conservadores,
no admiten que su madre querida tenga una vida sexual mil veces más interesante
que la suya.
Tras un pequeño descanso, Loquillo
y su banda vuelven a la carga con una serie de temas donde se mezclan clásicos
con otros más modernos como “La nave de los locos”. Sonó “La calles de Madrid”
muy apropiada para esa noche y en la que Loquillo llevo puesta la típica boina
de paleto madrileño parpusa, que es como se llama la gorra de los típicos
chulapos madrileños. También hubo lugar para la emotiva “Cuando fuimos los
mejores” que sería muy aplaudida.
Durante el clásico “Rock and Roll
Star” loquillo haría un cambio en la letra para meter una puya al Ministro Wert
y su IVA al 21%. El Loco introduciría su banda añadiendo la procedencia
geográfica de cada uno de ellos. Al llegar al propio Loco, como todos sabemos
catalán, añadió “y estamos aquí para
sumar no para restar”, todo un alegato unionista como tantos que le han
costado la marginación en su propia tierra. Finalmente llegaría la apoteosis
final con ese “Cadillac solitario” que todo el mundo cantaría dejándose la
garganta en este clásico del rock español. Loquillo, consciente de la gran
cantidad de clásicos que tiene en la mochila y que de alguna forma ya
pertenecen a la gente, dejaba que el público corease sus canciones más
conocidas. La cantidad de singles de Loquillo que forman parte de la historia del
rock español es abrumadora. Una persona que no es fan puede acercarse perfectamente
a verle en directo; conocerá sin duda la mitad del setlist y eso no lo pueden
decir muchos.
Loquillo y su banda se despiden
después de más de hora y media de Rock arrollador y sin tregua que me dejó
encantado tanto por el impecable sonido y compenetración de la banda, como por
las canciones, así como por la actitud del protagonista: orgulloso, pero no
prepotente, agradecido, pero no pelota. El directo de Loquillo es
abrumador. Esa noche, una vez más, se ganó el título de “Rock And Roll Star”,
¿La única que nos queda en nuestro mediocre paisaje musical nacional? Es muy
posible y debemos cuidar a las especies que están en extinción. Que no nos pase
como con los dinosaurios, por tanto debemos cuidar a Loquillo.
jueves, 14 de agosto de 2014
Concierto Kraftwerk. Lyon (01-06-2014)
Seguimos de vacaciones, pero con este artículo evitamos el
rosco en el listado de publicación del mes de agosto de 2014. Ya me hubiera
gustado a mí haber acudido a ver a Kraftwerk a cualquier sitio, pero es nuestro
compañero y tertulianos radiofónico Alfredo Morales quien tuvo la suerte de
verles en Lyon hace ya un par de meses. Les dejo con su crónica y salvo alguna
otra que publiquemos de otra actuación perdida en el verano, nos veremos cuando
regresemos a la actividad habitual ya dentro del mes de septiembre. Sin más, el
reporte de Alfredo:
Llevaba mucho tiempo detrás de poder ver el famoso show en tres dimensiones
de Kraftwerk. Es cierto que tras la salida de Florian Schneider mi ilusión por
poder verlos de nuevo bajó bastante, pero también no es menos cierto que
Kraftwerk es mucho más que un grupo: es un concepto, una obra de arte (y por
eso no es extraño que hayan actuado en museos), la banda de música electrónica
más importante de todos los tiempos y los padres del invento, ya que si lo
pensamos detenidamente el resto de bandas no son más que variaciones de
Kraftwerk (Depeche Mode, The Prodigy, Ladytron, Erasure, The Knife, OMD,
Pet Shop Boys, The Chemical Brothers… Todos ellos y muchos mas no tendrían
razón de ser sin Kraftwerk).
Tal es la fuerza de Kraftwerk como concepto que funciona sin sus propios
componentes, como se ha ido demostrando a lo largo de los años cuando poco a
poco han ido abandonando el grupo componentes de gran importancia como Karl
Bartos o el propio Florian Schneider. Yo creo que cuando Ralf Hütter (el único
miembro fundador que queda) se retire o la palme, Kraftwerk seguirán dando
conciertos; es tan fácil como poner a cuatro robots sobre un escenario
debidamente programados para interaccionar con las máquinas de donde salen los
sonidos electrónicos. Estoy seguro que la gente seguiría yendo a verlos a pesar
de que ellos, en su forma humana, no estuvieran allí. De hecho uno de los
grandes deseos de Ralf y Florian era tener a cuatro robots actuando por todo el
mundo mientras ellos los controlarían desde sus casas. De momento la tecnología
no ha conseguido cumplir con este deseo y es que Kraftwerk siguen adelantados a
su tiempo incluso en esta época.
He visto a Kraftwerk en tres ocasiones, la primera fue en un jovencísimo
Sonar en 1998 donde dieron un excelente concierto, donde además de sus temas
más míticos presentaron un par de canciones nuevas que al final quedaron en el
olvido. Hubo que esperar 6 años más para poder verles de nuevo. Esta vez fue en
Madrid en la sala La Riviera, donde presentaron su último álbum de estudio
hasta la fecha “Tour De France Soundtracks”. Ese mismo año los volví a ver en
el festival de Benicassim junto a los Pet Shop Boys, un desaparecido Morrissey
y otros. En 2006 estuve a punto de viajar a Zaragoza para volver a verlos pero
al final me eche atrás y fue un enorme error ya que sería la última vez que
Florian Schneider se subiría al escenario con sus compañeros pero claro ¿Quién
se iba a imaginar esto? El dueño y señor de esta bitácora siempre dice que nos
teníamos que haber conocido por esa época, de esa forma hubiésemos ido sí o sí
al concierto y tiene toda la razón.
Tras reeditar su catálogo, el grupo ha ideado un show en tres dimensiones
realmente espectacular y ha ofrecido una serie de presentaciones por todo el
mundo con residencia continuada en ciudades como Nueva York, Londres o Tokyo
entre otras, donde en cada concierto tocan un álbum entero de su catálogo,
creando un espectáculo donde lo visual tiene tanto valor como lo musical. Esta
vez el grupo pasaría por Lyon para hacer una aparición en el festival Nuits
Sonores de la capital de la región Rhone-Alpes, de esta forma Lyon le cogía la
delantera a París a la hora de contar con uno de los shows imprescindibles del
momento. Kraftwerk se encargaban de cerrar el festival con un concierto
exclusivo en un lugar que no iba a resultar indiferente. Se trataba del Ancien
Marchée de Gros un antiguo mercado con aspecto totalmente decadente que
resultaría perfecto para el show.
Hay que decir que aunque fuera un festival, el concierto de Kraftwerk era
tratado como un evento aparte y de hecho las entradas se vendían solo para ver
a Kraftwerk con lo cual no era el típico concierto de duración reducida a los
que estamos acostumbrados en los festivales y como es lógico no había ningún
grupo que actuase ni antes ni después. En la entrada se iba acumulando bastante
gente, la mayoría de ellos ya con una edad pero también jóvenes atraídos por la
leyenda del grupo y su enorme influencia en la música electrónica actual. De
lejos podías escuchar la música del tema “Electric café” y es que aún estaban
con los ensayos antes del concierto. Se nos comunicó que había algunos
problemas con el 3D con lo cual la cosa se retrasó unos 30 minutos.
En la entrada nos hacen entrega de las gafas 3D y nos colocamos en una buena
posición para disfrutar del show. Estaba realmente nervioso y emocionado,
después de 10 años ahí estaba yo volviendo a ver al grupo más marciano e increíble
de todos los tiempos. El escenario lo cubría una tela con las cuatro figuras
que son como cerillas tocando el sintetizador, estas figuras se iban moviendo
con esos clásicos pre-sonidos de los conciertos de Kraftwerk y es que los
conciertos de Kraftwerk son un ritual donde todo el mundo sabe lo que va a
pasar y lo celebra; cuando empiezan esos “pre-sounds” que no son más que
pequeños detalles electrónicos, todos los fans saben que el comienzo del
concierto está cerca, luego estos sonidos se van apagando para dar paso al robot
que nos anuncia la llegada del hombre máquina.
Entonces cae la tela y ahí estaban mis robots favoritos capitaneados por el
único robot original Ralf Hutter. Tras la presentación, los primeros sonidos de
ese tema, que se ha convertido en la mejor descripción del grupo, “The Robots”,
creador de ese estilo llamado robopop inventado por Kraftwerk. Junto a Ralf
Hutter que se encarga de las melodías principales y de la voz, estaban Henning
Schmitz cuya aportación principal es el sintetizador de bajos y apoyar algunas
melodías, Henning está en el grupo desde el año 1991 cuando se incorporó a la
gira de The Mix para sustituir a Fernando Abrantes (que a su vez sustituía a
Karl Bartos). En tercer lugar tenemos a Fritz Hilpert cuya primera aparición con
Kraftwerk fue en 1990 sustituyendo a Wolfgang Flür, es decir Fritz se encarga
básicamente de los sonidos de percusión y otros ruidos electrónicos. Finalmente
un nuevo fichaje. Se trata de Falk Grieffenhagen que se encarga de controlar
todo lo que concierne a la imagen 3D. Finalmente, y yo pienso que muy
inteligentemente, no se ha optado por otro músico para sustituir al bueno de
Florian Schneider pero como Hütter siempre ha querido mantener el formato de
cuarteto simplemente ha plantado a un técnico de visuales en el escenario. Primero
fue Stefan Pfappe en 2008, al cual han sustituido por este nuevo fichaje. Yo
pienso que quizás la sustitución se deba a la corta edad de Stefan (apenas poco
más de 30, la mitad de la mayoría de los miembros del grupo); no quedaba bien
sobre el escenario, parecía su hijo o su sobrino. Las funciones de Florian
Schneider sobre el escenario (que tampoco eran muchas) se las han repartido
entre Ralf, Henning y Fritz.
El comienzo fue espectacular con una más que notable versión de “The robots”
con los propios robots en tres dimensiones, un 3D muy logrado con el que podías
tocar a esos robots con tus propias manos. Es una pena que ya hayan jubilado a
los robots que les acompañaron durante tantos años y que salían durante esta
canción, pero hay que reconocer que el cambio ha sido cuanto menos
sorprendente aunque no faltarán nostálgicos que echen de menos a los antiguos
humanoides; pueden volver a verlos en las exposiciones que de vez en cuando se hacen
en museos sobre Kraftwerk, donde el grupo cede material.
Al ser un concierto aislado supuse que harían un buen repertorio recorriendo
todos sus albumes, ya que este concierto no estaba dedicado a un álbum en
concreto, como en otras ocasiones donde han tocado cada noche un álbum entero.
Pues me equivoqué, pues tocaron el “Computer World” al completo, aunque de
momento tras “The robots” el grupo continuó con una muy intensa “Metropolis”,
donde veíamos miles de edificios en tres dimensiones en lo que parecía una megalópolis
interminable.
Entonces empezamos a escuchar el vocoder decir lentamente los números en
alemán para introducirnos en ese tema tan distinto y original que es “Numbers”
cuyos efectos en tres dimensiones fueron de los mejores de la noche con todos
esos números que iban y venían hacia nosotros; estábamos rodeados de números
por todas partes hasta que llego la computadora gigante de “Computer world”, canción
que va unida a “Numbers”. El efecto de la computadora gigante en 3D dejaba realmente
con la boca abierta. En este tema fallaría al principio un poco el vocoder pero
pronto se solucionó. Un tema totalmente visionario este “Computer world”, del
año 1981 nada menos, y suena absolutamente actual en todos los sentidos;
Kraftwerk se adelantaron al futuro y por eso han podido vivir de las rentas
durante años porque es ahora más de 30 años después que la tecnología ha
llegado a donde ellos ya predecían.
Tras este binomio perfecto de “Numbers/Computer world” llegó otra de esas
canciones que fueron tan futuristas en su época, “Home computer”. Nadie podía pensar
en esos años que todos terminaríamos enganchados a nuestros ordenadores hasta
el punto de tener una especie de vida virtual en la red, pero Kraftwerk
supieron verlo. A ésta la siguió “Computer love”, un clásico donde se
proyectaron las letras en alemán cuando la versión que estaba sonando era la
inglesa; un fallo de Falk Grieffenhagen supongo. Finalmente el grupo
tocaría todo el álbum “Computer World” introduciendo “Pocket calculator” o más
bien “Mini calculateur”, porque fue la versión francesa la que fue interpretada
por Ralf Hütter y compañía, el primer guiño al público francés y no sería el
único en la noche.
Tras todos estos temas de “Computer World” retoman el álbum “The Man-Machine”
con el propio tema que da título a ese álbum y que no podía faltar, porque
ellos se han llamado más de una vez a sí mismos “el hombre maquina”. Después de
esta pieza de fría electrónica, llegó uno de los puntos fuertes de la noche que
sería “Spacelab” donde los gráficos en tres dimensiones simulan una nave
espacial donde están los cuatro miembros del grupo. Durante toda la canción
vemos esta nave en el espacio cruzándose con otras y con satélites y en un
momento dado se enfoca hacia la tierra, ajustando más y más la imagen hasta que
en el mapa podemos ver Francia, por lo visto según donde toquen esa noche; Falk
Grieffenhagen se encarga de enfocar el país en cuestión (de hecho un amigo me
comentó que en su concierto en el Sónar de Barcelona se enfocó España; apuesto
que algún tarado seguro que se molestó por no enfocar solo Cataluña) y como era
de esperar esto fue muy celebrado entre el público francés, ya se sabe: los
franceses y su nacionalismo exagerado. No se pueden quejar ya que el grupo les
haría numerosas concesiones.
Otro de los temas que no podía falta era su éxito “The model”, una canción
que a lo largo de los años han respetado más o menos en su versión original, un
caso raro dada la obsesión del grupo por modificar sus canciones clásicas. Las
imágenes en blanco y negro de antiguas modelos tienen un toque de romanticismo
de esos tiempos que nunca volverán; esas bellas modelos no tienen nada que ver
con las actuales que las visten como p****.
Llegados a este punto tenía que llegar ese fascinante recorrido por las
autopistas alemanas que es “Autobahn”. El volkswagen escarabajo empieza su
recorrido y el público queda maravillado con los gráficos que muestran el
recorrido del coche durante unos 7 minutos; es decir, fue una versión más corta
que la habitual que suele durar unos 12 minutos. Los clásicos continuaban y la
pieza “Geiger counter” nos anuncia “Radiactivity” en una versión donde se han
introducido referencias a la catástrofe de Fukushima, además de incluir partes
de la letra en japonés.
Los franceses volvieron a hincharse de orgullo cuando llego el momento de su
“Tour de France”. Si en “Autobahn” hicieron una versión más corta, en el
homenaje del grupo a la gran carrera ciclista se marcaron una larguísima
versión de unos 14 minutos en la que mezclaron el “Tour de France”
original del año 1983 con su versión del año 2003; el público, como era de
esperar, quedó encantado. El grupo no deja el francés y llegan “Les Mannequins”
versión francesa de “Showroom dummies” (o más bien de “Schaufensterpuppen”, que
es el título original). El efecto en tres dimensiones de los maniquís rompiendo
el cristal del escaparate es realmente espectacular, casi parece que se te va a
clavar un cristal en la cara. Y de este tema del “Trans-Europe Express” al tema
que precisamente le da título a ese álbum y donde no faltó por supuesto la
sección “Metal on metal”, ni un renovado video con un tren virtual que con el
efecto 3D te hacía sentir como si estuvieras viajando en él por toda Europa.
Tras este influyente tema de finales de los setenta, tendríamos de nuevo una
concesión a la lengua francesa con el tema “Electric café”, bueno más bien
franco-española ya que no olvidemos que al final de la canción suena ese
vocoder en español con eso de “música electrónica, figura rítmica...”. El final
estaba al caer y con ese “Boing boom tschak” se nos anunciaba el final del
concierto donde sonó toda la suite compuesta por “Boing boom tschak”, “Techno
pop” y “Music non-stop”, con ese final donde cada integrante hace un solo
con su instrumento electrónico antes de abandonar uno a uno el escenario,
aunque el solo de Florian Schneider ha sido excluido por razones obvias, lo
cual es un detalle de coherencia absoluta: no está Florian, no hay solo. No
tiene sentido poner a nadie para hacerlo. Ralf Hütter se despide de todos
nosotros con un “Bonsoir, auf wiedersehen” y el robot nos recuerda que la
música nunca acabará con el eco de “Music non-stop”. Kraftwerk jamás han hecho
bises, lo cual me parece genial pues no hay cosa más estúpida que esta práctica
incomprensible donde los artistas hacen que se van, pero luego vuelven. El caso
es que a la vejez viruelas y este año han decidido por primera vez en
toda su carrera hacerlos, así que el grupo volvió para ofrecernos “Aerodynamik”,
uno de mis temas favoritos y segundo single de “Tour de France Soundtracks”.
El concierto termino con “Planet of visions”, su reformulación de ese “Expo
2000” que crearon para la expo de Hannover en 1999. Esta vez tras acabar el
tema, los cuatro componentes se juntan en la esquina del escenario y saludan al
público antes de desaparecer. Al terminar el concierto, mi sensación fue la de
haber visto uno de los mejores conciertos de mi vida, por no decir el mejor; hasta
ahora ese calificativo lo tenía el concierto que los propios Kraftwerk dieron
en la sala La Riviera de Madrid el año 2004, pero ahora dudo. Al igual que en el concierto de La Riviera, una vez terminado, el público se
abalanzó hacia el puesto de merchandising y estoy seguro que esa noche hicieron
una caja descomunal con la venta de camisetas y libros. Yo por mi parte me hice
con un libro con imágenes del grupo en 3D y con otro libro también de fotos del
fotógrafo Peter Boettcher titulado “Roboter” y que muestra a los famosos
cuatro robots que antes sacaban en directo posando en diferentes partes del
globo terráqueo. Las fotos se hicieron cuando aún estaba Florian en el grupo,
así que podemos verle en forma de robot.
En definitiva fue uno de esos días que repetirías una y otra vez. A los
pocos días yo volví al trabajo y ese mundo perfecto de robots inteligentes que
Ralf y Florian nos prometían se volvió a desvanecer. El ser humano es demasiado
imperfecto, todavía sueño con un mundo donde solo haya robots.
Texto y fotografías: Alfredo Morales.viernes, 4 de julio de 2014
Discos, música y reflexiones cierra por vacaciones 2014
No, no estamos de vacaciones aún en la oficina, pero en lo
que a nuestro blog se refiere, nos vamos de vacaciones. Ya dimos carpetazo a la
temporada de radio, pero el blog, que normalmente cerraba a la par que
iniciábamos las vacaciones de verano, también se suma al necesario reposo. De
alguna forma, nos vamos a tomar la licencia de imitar en este apartado a
nuestro contertulio radiofónico Luis Felipe Novalvos, el cual al trabajar en un
colegio, tiene 2 meses de vacaciones.
Es preciso descansar este año más de lo habitual, ya que aunque preveíamos un menor ritmo con nuestro funcionamiento nuevo que avisamos el pasado agosto, la cosa no ha sido así del todo, tal como comentamos hace unos días al celebrar nuestro 6º aniversario. En lo personal, sin necesidad de entrarles en detalles, la cosa ha sido dura y muy estresante, con lo que, reitero, hay que descansar más que nunca.
Es preciso descansar este año más de lo habitual, ya que aunque preveíamos un menor ritmo con nuestro funcionamiento nuevo que avisamos el pasado agosto, la cosa no ha sido así del todo, tal como comentamos hace unos días al celebrar nuestro 6º aniversario. En lo personal, sin necesidad de entrarles en detalles, la cosa ha sido dura y muy estresante, con lo que, reitero, hay que descansar más que nunca.
Nos veremos allá por septiembre. Puede que haya algún post excepcional veraniego, para mantener mínimamente el pulso, pero nuestra actividad regular no retornará hasta septiembre a comienzos o mediados. Les dejo una relajante y veraniega foto encabezando este post, la cual corresponde a mis vacaciones del año 2010 en el sur de Tenerife. Que pasen un feliz verano y que sigan por aquí a nuestro regreso.
jueves, 3 de julio de 2014
Discos, música y reflexiones finalizó su 5ª temporada en la radio
Con la emisión el pasado día 14 de junio del programa
dedicado a “This Is Hardcore” de Pulp, dimos por finalizada nuestra 5ª
temporada de radio. Ha sido hasta la fecha la más exigua en número de
programas. Un total de 16 capítulos son los que han nutrido la 5ª temporada de
radio de “DMR” (que dice que no hay 5º malo en otros campos), divididos en 3
programas-entrevista y 13 coloquios.
Hemos continuado con la periodicidad bisemanal en Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH). Los estrenos, muchas veces en directo, se llevaron
a cabo en el horario de emisión de los sábados a las 16.00h en la sintonía de
RUAH. De esa manera, los programas han dispuesto de redifusiones los 2
miércoles siguientes a las 23.00h y al sábado siguiente a las 16.00h, siendo
posteriormente subidos en nuestro perfil en Ivoox.
Agradezco muy especialmente y en primer lugar a los
colaboradores-tertulianos que han formado parte de esta temporada: Mariano
González (quien ha participado, salvo en el primero, por teléfono debido a su
convalecencia física -los cutremontajes han sido signo de identidad de la
temporada-), Alfredo Morales, Óscar Cañas, José A. Sánchez y Luis F. Novalvos.
También quiero agradecer a Clara y Edu de Vipership su
visita a nuestros estudios para grabar su correspondiente programa-entrevista
sobre su disco de debut, al igual que a Maryan y Carlos de Kuve y a Nicolás
Pastoriza, si bien el músico vigués, por lógica de residencia, nos atendió muy
amablemente por teléfono. Esta temporada ha sido la que menor número de
entrevistas hemos llevado a cabo, pero no por falta de ofertas (que muchas
hemos tenido que dejar pendientes), sino por la situación personal de un
servidor de ustedes, que ha vivido un año de cráneo.
Quisiera aclarar que la imagen que encabeza este artículo de
balance de la 5ª temporada de “DMR” en la radio muestra un “pantallazo” de mi
ordenador con la carpeta donde tengo alojados los archivos con el audio de
todos los programas. Están por orden los audios en bruto (con las pruebas de
sonido previas) y los archivos pulidos que son lo que alojamos en Ivoox
posteriormente a las emisiones correspondientes en RUAH. Por cierto, saben que si quieren recuperar cualquiera de los programas para volver a escucharlos, pueden ir a nuestro perfil en Ivoox: http://www.ivoox.com/escuchar-audios-abacab_al_7681_1.html
Este año hemos intentado dar más importancia a los programas
en nuestro blog. Prueba de ello es que la semana en la que estrenamos programa
no hay artículo de revisión de disco que luche por acaparar la atención, y ese
artículo se sustituye por otro que promociona lo que hagamos en directo el
sábado a primeras horas de la tarde. Posteriormente, tras alojar el audio en
Ivoox, hemos hecho artículos en los que les hemos insertado el audio para
escuchar el programa desde aquí, con fotografía de momentos del programa, la
mayoría cutre-montajes para insertar el rostro de Mariano, siempre “in-memoriam”
vía telefónica.
No voy a hablar de 6ª temporada. De momento tenemos por
delante el verano para descansar, retomar fuerzas y meditar. Aquí les dejamos
el listado de programas que han nutrido esta 5ª temporada. Hasta que nos
volvamos a escuchar, sean buenos y disfruten de la música:
Dmr 5-1: The
Smiths - “Meat Is Murder” (1985).
Dmr 5-2: David Bowie - “Let’s Dance” (1983).
Dmr 5-3: Suede - “Coming Up” (1996).
Dmr 5-4: Oasis - “(What’s The Story?) Morning Glory” (1995).
Dmr 5-5: Marillion - “Misplaced Childhood” (1985).
Dmr 5-6: Loquillo Y Trogloditas - “Mientras Respiremos”
(1993).
Dmr 5-7: Red Hot Chili Peppers - “By The Way” (2002).
Dmr 5-8: Depeche Mode - “Delta Machine” (2013).
Dmr 5-9: Kuve - “Regresión” (2013) (programa entrevista con
Maryan Frutos y Carlos Otero).
Dmr 5-10: Blur - “The Great Escape” (1995).
Dmr 5-11: Vipership - “Lately” (2013) (programa entrevista
con Clara Brea y Eduardo Mena).
Dmr 5-12: New Order - “Low-Life” (1985).
Dmr 5-13: Miguel Bosé - “Cardio” (2010).
Dmr 5-14: Daryl Hall & John Oates - “Big Bam Boom” (1984).
Dmr 5-15: Nicolás Pastoriza - “Poetas & Motocicletas”
(2013) (programa entrevista con Nicolás Pastoriza).
Dmr 5-16: Pulp - “This Is Hardcore” (1998) (pendiente de
subir a Ivoox a fecha presente).
martes, 1 de julio de 2014
Programa Pulp “This Is Hardcore” (Temporada 5/ Programa 16)
Con la emisión el pasado día 14 de junio a las 16.00h en
Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH) del programa que dedicamos a
“This Is Hardcore” y Pulp, pusimos el punto final a la 5ª temporada de “DMR” en
la radio; les confesamos que el programa no se emitió en directo, sino que lo
grabamos el día anterior de 15.55h a 16.55h en los estudios de RUAH, ya que por
motivos personales la cosa no nos venía bien para el sábado.
Luis F. Novalvos, Mariano González (vía telefónica y en
espíritu en el cutremontaje de rigor que preside el artículo, que más que nunca pone de manifiesto su grandeza como colaborador y su importancia en el programa como mi mano derecha, aún en la distancia; está dispuesto como si su imagen estuviera proyectada sobre el telón de fondo sobre el que los locutores de deportes de RUAH iban a ver y narrar el horrible Holanda-España del presente mundial de fútbol) y servidor de
ustedes, Víctor Prats, dedicamos una hora, que se nos quedó corta, a analizar
el último disco de los gloriosos de Pulp. Digo esto porque “We Love Life” baja
el nivel respecto a los 3 anteriores, aunque sea un trabajo digno.
Pusimos temas que fueron singles y otros que no, disertamos
sobre la marcha de Russell Senior (la que acordamos que no fue nada relevante
visto el resultado de este disco), hablamos sobre los videoclips del grupo,
sobre el papel como letrista de Jarvis Cocker y en todo momento estuvimos
rendidos a los pies de este fabuloso álbum. De hecho, los 3 que tomamos parte
del programa confesamos que es nuestro disco favorito de Pulp.
Creo que fue un disco fabuloso para poner el cierre a esta temporada de
radio. Sirvió para poner el relevancia a Pulp, debido a mis gustos personales,
respecto al resto de bandas, ya que ha sido la elegida para el final de
temporada frente a Blur, Oasis y Suede que también han sido protagonistas en
otros programas de esta temporada. Les dejamos insertado el audio a
continuación y el link a Ivoox: http://www.ivoox.com/dmr-5-16-audios-mp3_rf_3263654_1.html
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