.

miércoles, 29 de enero de 2014

Concierto Depeche Mode. Madrid (18-01-2014)

4ª vez que servidor de ustedes acudía a ver a Depeche Mode; en comparación con algunos seguidores de la banda, una minucia, y en comparación con otros, una cifra ya respetable. Con varios días de retraso (somos conscientes de ello), publicamos el presente post, debido a la poca disponibilidad de conexión a internet que tenemos y al trabajo que nos ha llevado elaborar esta extensa crónica. La experiencia del concierto, contra todo pronóstico, empezó para mí unas cuantas horas antes de lo que esperaba. Y es que tras salir de trabajar el viernes 17 a las 15.00h, tengo avisos de llamada perdida en el móvil de mi amigo y colaborador de nuestro programa de radio Alfredo Morales. Puntualizo, por si no se han fijado en el título y en la fecha, que yo asistía al concierto del sábado, el 2º de las 2 citas fijadas en Madrid (en 2006 escogí el 1º, pero esta vez, por ir con Mariano González, escogí el sábado para que tuviera más comodidad para asistir debido a su trabajo; luego comentaré algo sobre esto, cosa que muchos oyentes de nuestro programa de radio ya intuirán).
El caso es que llamo al bueno de Alfredo y me comenta que tiene 2 pases o invitaciones para la fiesta post-concierto del viernes en La Riviera, donde iba a pinchar ni más ni menos que… ¡Vince Clarke! Me lo pensé poco (a pesar de que el sábado me tenía que levantar a las 7.15h y la experiencia del concierto me podría dejar derengado para el día siguiente, pero la ocasión la pintaban calva). Sin pasar por casa tras salir de trabajar, haciendo una visita por su cumpleaños a su casa a Mariano González, del cual ya comento que no pudo asistir al concierto por culpa de su convalecencia física, quedé con Alfredo a eso de las 23.30h en Av. América para ir a la sala de marras y disfrutar de esa fiesta, sabiendo que (para dosificar mi aguante) no iba a poder quedarme hasta el final.
Llegamos de los primeros al recinto. Antes de Vince Clarke había lugar para un par de djs, y el primero de ellos nos recibió con “The sun and the rainfall” de “A Broken Frame” a medida que entrábamos en la sala. Personalmente fue el dj que más me gustó en su selección, ya que se encargó de poner una generosa ración de joyas ocultas (esos grandes temas perdidos en los discos que no fueron singles), con aciertos como “Here is the house” o “Lie to me”, por citar un par.
El 2º de los dj, también se atrevió con temas no evidentes, aunque también apostó por el sector de remixes. Sorprendió con “Flexible” o “Tora, tora, tora”, que al menos nos hizo gracia y que Alfredo y yo coreamos con el jocoso “tora, tora, torera”. El mejor momento de esa 2ª sesión quizás lo regaló “But not tonight”. Aunque en este kilométrico post no hemos llegado aún al concierto en sí, verán que ya les voy intercalando fotos del evento (ya que por lo sorpresivo e imprevisto de Vince Clarke fui desprovisto de cámara). Aquí abajo una muy chuleta pose que captamos de Dave.
Eran las 2.30h cuando Vince Clarke llegaba a la mesa de los platos, con su gorro de lana puesto disimulando su alopecia, y embruteciendo a la sala, que a esas alturas de la noche estaba a reventar. En las primeras filas la gente fumaba, de todo, y estaban hasta arriba de todo (a ratos me daba la sensación de estar rodeado de monos con un cuchillo en la mano). A Vince le escuché una mezcla de “Photographic” instrumental como pieza más destacable y cuando todavía le quedaría mucho recorrido al mentor de Depeche Mode en su primer disco, tuve que marcharme para poder coger el búho de las 4h en Av. América que tira para el Corredor del Henares. Aquí vino el capítulo 1 de soportar diluvios intensos durante ese fin de semana.
Como mi experiencia fue incompleta en la party post-concierto, les inserto a capón el texto que me ha pasado el otro corresponsal de “Discos, música y reflexiones” que acudió a La Riviera a ver a Vince Clarke pinchar y que sí podía permitirse el lujo de quedarse hasta el final, y gracias al cual, como ya he dicho, pude yo asistir (tanto por la invitación como por haberme avisado de ello): Alfredo Morales; las fotos también son cortesía suya, por supuesto (yo no me llevé cámara de fotos al ser todo muy imprevisto y además mi móvil, de cámara regulera, se quedó sin batería en la tarde del viernes).

Hay que reconocer que Depeche Mode es mucho más que un grupo (al igual que el  Real Madrid es mucho más que un club, es un puticlub), lo que quiero decir es que DM no es solo el grupo y su discografía, sino que existe todo un universo paralelo relacionado con la banda que incluye discos de sus componentes en solitario, colaboraciones y por supuesto los proyectos de sus ex-miembros. 

De esto último me quedo sin duda con Vince Clarke, alma de grupos como los inolvidables Yazoo (junto a la cantante Alison Moyeto su grupo actual Erasure (con el cantante Andy Bell) con el que lleva desde el año 85. Vince y Erasure jamás se han prodigado mucho en nuestro país con lo cual, cuando llego a mis oídos que Vince estaría pinchando en el afterparty oficial al primer concierto de DM en Madrid el pasado día 17, no pude alegrarme más, pues era toda una oportunidad. Si a esto le sumas que gracias a un concurso de una web conseguí una entrada doble gratis, ¿pues que más se puede pedir? 

Me reuní con mi buen amigo Abacab y juntos nos dirigimos a la sala La Riviera donde tenía lugar el evento; sí, la famosa sala de la palmerita de las narices, afortunadamente no íbamos a ver ningún concierto. Poco a poco iba llegando gente que venía del concierto y eso se iba llenando. En mi ingenuidad, pedí una cerveza en la barra pensando que con la que está cayendo quizás se habrían moderado  con los precios; pues nada de eso: 7 euracos me cobraron por una birra de nada. Una y no más Santo Tomas; está claro que a estos sitios tienes que venir ya bebido y drogado, porque si no tu economía puede sufrir una hecatombe, así que decidí contener mis ansias alcohólicas el resto de la noche. 

Mientras se esperaba la llegada de Clarke, un par de djs iban poniendo música de DM y algún que otro tema de Yazoo y Erasure. Si bien la mayoría de los temas estaban bien elegidos, otros eran completamente inexplicables y supongo que corresponderían a un gusto muy personal del dj (pinchar “Tora Tora Tora... Como que no).  La media de edad del público que fue a este evento estaba en los 40 y muchos, aunque también había gente joven, pero eran los menos. Lo que más se veía era tíos en plan siniestro que me recordaban al personaje de Cheyenne (magníficamente interpretado por Sean Penn) en “Un Lugar Donde Quedarse”. Mucho más agradables a la vista eran algunas radiantes y eufóricas MILF góticas. 
Con el ambiente ya bien caliente y a unas horas inhumanassalió Vince Clarke ataviado con un gorrito y ropa deportiva, la sesión comenzó con “Chorus” de Erasure, un tema ideal para dar el pistoletazo de salida. Eso , en una versión completamente remezclada, algo que sería común a toda la sesión que destacaría por un sonido de techno muy machacón, dirigido a las pistas de baile actuales. Vamos, que los que pensaban que Vince se limitaría a pinchar unos cuantos temas de sus grupos en sus versiones originales, seguramente salieron decepcionados por la sesión tan cañera de Clarke. 
Vince nos sorprendería con una estupenda nueva versión instrumental de “Photographic”,  muy intensa y bailable, sin duda mi tema favorito del “Speak & Spell. También sonaría la remezcla que realizó de “Behind the wheel” hace un par de años, un remix bastante original que aunque suene diferente, conserva ese concepto de melodía cíclicaos lo recomiendo totalmente. Hay que decir que Vince lleva desde principios de los 90 metido en el mundo de las remezclas para otros artistas, así podemos encontrar trabajos para: Sparks, Franz Ferdinand, RammsteinDidoGoldfrappHappy Mondays o la propia Alison Moyet. Y hablando de Moyet, estaba claro que algo de Yazoo tenía que sonar y así fue con versiones bastante aceleradas de “Don’t go”, “State farm” y “Situation, que son por otra parte los temas más dance del dúo. También el proyecto de Clarke con Martin Gore VCMG tuvo su hueco y pude intuir una remezcla del tema “Aftermaths” que no estaba mal pero yo hubiese preferido “Single blip. 
Se ve que Vince está contento con los últimos trabajos de su banda Erasure, ya que sonaron los singles “When I start to break it all down” y “Bwith you” procedentes del álbum  Tomorrow’s World” (2011), su último trabajo si obviamos el disco navideño que sacaron a finales del año pasado; y sinceramente, mejor obviarlo. También nos ofreció un remix de “Always” y otro de “A little respect”, este último muy celebrado por el público. Hay que decir que Vince parecía pasárselo muy bien y se movía más que los precios, algo poco usual en el estático Vince que el único movimiento que suele hacer en los conciertos es desplazar su dedo hacia el botón que dispara la música desde su mac. 
En uno de estos momentos de euforia, Clarke decidió hacer un Morrissey y si bien Moz tiene el ritual de descamisarse y lanza la prenda al público, a Vince le dio por quitarse su gorro y tirarlo al respetable dejando a la vista su cráneo totalmente afeitado. Como tenía intención de sacar algunas fotos del evento, me fui acercando a la primera fila del escenario, suponiendo que allí estarían los más fanáticos. Cual sería mi sorpresa cuando empezaron a ofrecerme todo tipo de drogas desde todas las direcciones, llegando a la conclusión de que esa primera fila estaba ocupada por los camellos del lugar, que desde luego harían el agosto ese día, dado toda la gente que había y el estado tan lamentable en el que se encontraban. 
La sesión acabaría de la mejor forma posible con un remix de “Just can’t get enough” como fin de fiesta que dejó a todo el mundo encantado. A mi desde luego me sorprendió muy positivamente esta sesión que, aunque machacona, fue original. Yo me esperaba algo mucho más convencional en plan Dj Fletch, pero no fue así. Lo que terminé preguntándome es por qué a estas alturas le ha dado a Vince por ejercer de Dj celebrity con el historial de remezclas que tiene a sus espaldas. En fin, supongo que su amigo Fletch le contaría las bondades de sacarse unos buenos duros apretando botones mientras suenan tus éxitos y los de otros. 

Hay que resaltar el enorme poder de convocatoria que tienen DM que incluso en algo tan banal como el afterparty descrito. Consiguieron meter una enorme cantidad de gente en La Riviera (cerca de 2000 personas); vamos, estoy seguro que viene a actuar Erasure y no va ni la cuarta parte. Como cumplí mi objetivo de no beber más esa noche, debido a los precios desorbitados, me quedo dinero suficiente para volver en taxi como un señor. Sin duda un evento, este de Clarke, ideal para después del concierto de DM o como en el caso de Abacab, como aperitivo al concierto de los británicos el día siguiente, concierto que Abacab,  dueño y señor de esta bitácora, os va a contar a continuación.
Tras la inestimable narración de Alfredo Morales y su visión de la fiesta post-concierto del primero de los que DM daban en Madrid en este tour (por cierto, él declinó sacarse la entrada al ver el precio solicitado), retomo el hilo argumental de mi “experiencia Depeche Mode” de esta gira. El sábado, tras el madrugón deportivo, retorné a casa y me eché una siesta de 3 horas para poder estar lo más fresco posible. A las 17.30h salí para Madrid, escuchando en el radiocasette de mi coche vintage el “101” a todo trapo. Aparqué en la zona de Alfonso XIII y allí cogí la línea 4 a Goya. Je, al salir de la boca del metro: diluvio habemus capítulo 2. Me había previsto estar una media hora antes de la apertura de puertas y desde las 18.30h hasta las 19h. Fue una media hora interminable de sufrir un aguacero inmisericorde. Suerte que ya no hago como en 2006, cuando en el 1er. concierto de los 2 en Madrid del “Touring The Angel” me estuve en la cola desde las 16h. Una vez en el interior, se produciría el efecto de secado, para luego empaparme nuevamente, pero esta vez de sudor, puesto que las apreturas eran tales que no me pude ni quitar el abrigo y cuando terminó el concierto salí completamente encharcado.
Me situé más o menos donde la vez previa de 2009, en una fila 10-12 a la izquierda frente al escenario, justo en línea recta frente a la posición de Martin Gore. De los teloneros no me informé previamente. Me sorprendió mucho ver a 4 muchachas más un chico a la batería, todas ellas bastante resultonas, que destilaban un pop a ratos bastante bailable. Su nombre era Feathers, anunciaron que eran de Austin, Texas, y destacaba mucho su cantante, con un leve parecido en la cara con Bjork, y también en su vestido algo peculiar que llevaba. Personalmente me quedo con la teclista, que era una especie de Ana Morgade, pero sin gafas. Sonaron bien, cumplieron con su tarea de entretener a la gente durante poco más de media hora. Cuando tenga algo de rato, buscaré información sobre Feathers; creo que se ganaron ese favor por mi parte. Una de las mejores imágenes de Feathers que conseguí es la que figura arriba de este párrafo.
La puntualidad se respetó en todo momento. Igualmente que las puertas se abrieron a las 19.00h (para no joder más al personal que soportaba el tiempo insufrible de esa tarde de sábado), Feathers salieron a las 20.15h más o menos y Depeche Mode se presentaban en escena pasado un minuto de las 21.30h. La intro hacía prever un comienzo con “Welcome to my world”, primera canción del último trabajo “Delta Machine” y así fue (tengan en cuenta que desde 2006 que viví el “Touring The Angel” de forma descafeinada al saberme el set list de pe a pa, salvo los temas variables de Martin a las voces, no miro los set list para llevarme las mayores sorpresas posibles, yendo a los conciertos con una ignorancia supina de lo que podrá oírse).
Poco a poco, con los acordes de “Welcome to my world” (la penúltima foto ilustra uno de sus momentos de evidente proyección de fondo) fueron saliendo los “3 más 2” que son Depeche Mode en escena, es decir, los miembros oficiales Martin Lee Gore, Andrew Fletcher y David Gahan y por otro lado sus ya habituales músicos de directo, el teclista Peter Gordeno y el batería Christian Eigner. El último en aparecer en escena, para delirio completo del Palacio de los Deportes, fue Dave Gahan (arriba con americana de lamé plateado), el cual mantiene un estado de forma envidiable. Me sorprendió mucho el maquillaje que llevaba encima, el cual poco a poco se le fue yendo al garete, derivado de su entrega en el escenario y la consecuente sudoración.
El grupo prosiguió con “Angel”, tal como reza el comienzo de “Delta Machine”, cosa que parecía que iba a entibiar a la audiencia, pero inteligentemente situaron el primer clásico en el 3er. lugar. Llegó pues “Walking in my shoes” para poner al Palacio de los Deportes por 1ª vez a los pies de los 3 de Basildon y sus compañeros de directo. Fue muy gracioso el divagar vocal de Dave en el estribillo final al entonar “shoes”, recreándose en exceso. Un clásico moderno de Depeche Mode, quizás su último gran single desde hace mucho tiempo, es “Precious” y tomó el relevo del 2º single de “Songs Of Faith And Devotion”. Con una proyección de perros sobre el fondo, que quedó algo irrisoria, el grupo hizo frente a 2 fallos de sonido con interferencias de las fases izquierdas de bafles y sacó con solvencia este destacado pasaje del disco “Playing The Angel”. Abajo precisamente les dejamos a un amenazante husky siberiano en plena “Precious”.
Siempre me había quejado que en las 2 primeras veces que vi a Depeche Mode en directo, el grupo me puteó soberanamente a la hora de decidir no incluir a “Stripped”. Fue en “Tour Of The Universe” cuando me quité la espina, sufriendo por ello hasta los bises. Bien, pues en esta ocasión, ese gran clásico y quizás mi canción favorita del grupo, no se hizo esperar y se presentó en 5º lugar del set list, a medida que los focos superiores del escenario bajaban con una iluminación tenue para ambientar esta pieza inmortal. Destaco muy favorablemente a Dave en esta canción, la cual cantó con una corrección extrema, en un tono muy sobrio, grave y serio, sin alardes, y además cantando el estribillo del sector final tras muchos años, ya que era habitual que se lo saltara y dejara a Martin en solitario en los coros. Un gran momento, pero que quizás me hubiera gustado que lo hubieran sacado más adelante. Nota: mi alivio viene al comprobar en la página de Setlist Fm que el grupo es la primera vez de la gira que tocaba “Stripped”, permutándola en esta ocasión por “Black celebration”. Me pregunto yo si no caben las 2 en un mismo set list actual de DM. Y ni me imagino la cara que hubiera puesto si hubiera ido al concierto del viernes y luego me hubiera enterado que el sábado es cuando la tocan… Aquí les dejo insertado un fragmento de “Stripped”, de la mitad hasta el final, con la siempre irrisoria calidad de audio e imagen de los videos que graba mi misérrima cámara de fotos.
Bueno, tampoco me voy a poner a contar el concierto de forma lineal, ya que puede resultar algo coñazo, por si a alguno no le es ya suficiente tostón con toda mi experiencia personal (repito que esto es un blog, no es ni la “Rolling Stone”, ni “Mondosonoro”, ni siquiera “Muzikalia”; si algún día me profesionalizo, ya haré crónicas más profesionales y sintéticas). Luego les dejo el set list ordenado para que se hagan una idea y mucho mejor. Miren, esta es la imagen que el grupo dejó de telón de fondo en el descanso que se tomaron para afrontar con fuerza los bises.
Vamos a comentar las sorpresas de la noche… Emmm, pues a ver, con Depeche Mode no estamos ante una banda que se arriesgue mucho. Tras 4 giras, me doy cuenta que tienen una parte muy troncal en los repertorios, sobre todo apoyada en los trallazos en forma de single del 86 al 98, olvidando o desechando la parte inicial de su trayectoria. Esto lo comentaba en la fiesta post-concierto con Alfredo Morales la noche anterior y que en ese sentido los que también somos fanáticos de The Cure, vemos muy clara la diferencia entre un grupo y el otro, ya que el señor Robert Smith es capaz de tocar cualquier canción que forma parte de la discografía de The Cure, cosa que los Depeche Mode no son capaces de rescatar si quiera “Everything counts” (esto en particular lo considero un crimen contra la humanidad, o al menos contra los fans del grupo).
Sorpresa encontrada fue “Halo”. Lo de “encontrada” viene por el hecho de que este temazo de “Violator”, que se incluyó ya en los bises, la hicieron en una versión totalmente descafeinada (creo que es el remix que hizo Goldfrapp; no les puedo confirmar, ya que no hago mucho caso a los discos de remixes del grupo), que le quita la magia y ampulosidad del original. Un patinazo considero. Hay temas como “Rush” o éste, que si suenan han de sonar con su energía total.
Algo parecido sucedió con “Judas”. Martin se atrevió con ella en el sector como protagonista principal, en el que antes cantó la correcta “The child inside” del último disco, pero la hicieron en una versión acústica y además entonada de una forma un poco churra por este genio al que tanto debemos musicalmente muchos. El “si quieres mi amor” de la letra de “Judas” retumbó en el recinto, con el público totalmente entregado acompañando a Gore; precisamente, vean a Martin en la siguiente foto en plena “Judas”, en una de las pocas veces que hizo uso de la pasarela.
Y la otra sorpresa, sobre todo por el asunto de lo que les resbala a Depeche Mode su repertorio del 81 al 85, fue “Just can’t get enough”; un tema que no es tan evidente que el grupo meta en sus directos (en mi caso lo he escuchado en un 50% de las veces). Sonó bastante bien y puso al público patas arribas en el tramo final del concierto, en mitad de los bises. Y, pocas más sorpresas, la verdad. Muchos seguimos preguntándonos dónde quedan cosas como “Strangelove”, “People are people”, “Everything counts” o “Shake the disease” y “Leave in silence” (estas 2 últimas en sus versiones intensas, no en versiones que readapte acústicas Martin; que eso no es). Pero bueno, prosigamos; por cierto, abajo Dave cerca de nuestra posición en mitad de “Just can’t get enough”.
Hemos hablado de Martin y sus momentos de protagonismo vocal. Completemos este apartado diciendo que no faltó, muy acertadamente, “Home”, que fue la encargada de abrir los bises. Fue en versión acústica, ya que la ampulosidad y carácter orquestal de la versión de estudio se prescinde en la actualidad por parte del grupo. Como en las otras piezas, Martin solamente se acompañó de Gordeno en escena y aquí sí que consiguió derretir al público, que coreó la melodía final de la pieza de forma increíble durante más de 2 minutos tras terminar la canción. Martin hizo de director del coro yendo de lado al lado del escenario y hasta a Dave le dio tiempo a tomar el relevo en ese papel, ya que el público no se cansaba de corear esas notas de “Home”. Abajo, Martin en pleno esfuerzo vocal en “Home”.
Claro, hubo lugar para lo troncal o previsible. No faltaron ni “Personal Jesus”, tema con el que el grupo cerró antes de tomarse un descanso y retornar a los bises, ni “I feel you”, situada en los bises tras “Just can’t get enough”. Fue quizás algo sorpresivo que “Enjoy the silence” sonara más bien pronto en el show. Se situó a mitad de actuación, buscando levantar el ánimo tras un sector de algo menos intensidad. En el meollo de la actuación estuvieron presentes las intensas “A question of time” y “Behind the wheel”, que se vivieron con mucha intensidad.
Y del escrutinio de temas de “Delta Machine” que DM seleccionaron para el concierto, me chocó, por su ausencia, “Soothe my soul”, 2º single del disco, que el grupo declinó incluir en el set list y también “Alone”, uno de los temas del disco más valorados en general. Aparte de los 2 primeros temas como inicio del show, sí sonó “Heaven” (la imagen sobre este párrafo pertenece a dicho momento) o “Should be higher”, siendo esta última quizás la composición que mejor sonó del último trabajo de Depeche Mode; recordemos que Martin también se encargó de “The child inside”. De los últimos discos de Depeche Mode, digamos los que han venido tras “Ultra”, hubo poca selección. De “Sounds Of The Universe” y “Exciter” no hubo ni rastro (ni falta que hacía, la verdad), siendo recompensado y valorado “Playing The Angel”, con la ya comentada “Precious” y una revisión muy acertada (mejor que la del disco; creo que es un remix de Jacques Lu Cont) de “A pain that I’m used to”, mucho más rítmica y bailable. Aquí abajo un primer plano de Dave en las pantallas gigantes en mitad de las propinas.
Depeche Mode sí que decidieron terminar por todo lo alto con el clímax que provoca “Never let me down again”. Ajustada a los cánones sonoros originales, el Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid se volvió a convertir en un metafórico campo de trigo con los brazos de todos los asistentes yendo de lado a lado en el tramo instrumental final (véanlo en la imagen de debajo de este párrafo que sacamos a las pantallas gigantes cuando enfocaban dicho efecto de la audiencia). Parecía que podría haber un 2º bis; de hecho, con la tardanza en encenderse las luces generales del recinto, al menos 2 minutos, fantaseé con que Depeche Mode salieran otra vez a escena para un par de temas más, quizás rubricando con “Everything counts”. No obstante, la duración clavada a las 2 horas exactas hacía pensar que eso no iba a ocurrir y las luces al encenderse así nos lo confirmaron.
Aquí a continuación les dejo el set list en orden para el que quiera echarle un vistazo: “Welcome to my world”, “Angel”, “Walking in my shoes”, “Precious”, “Stripped”, “Should be higher”, “In your room”, “The child inside”, “Judas”, “Heaven”, “Behind the wheel”, “A pain that I’m used to”, “A question of time”, “Enjoy the silence”, “Personal Jesus”. BIS: “Home”, “Halo”, “Just can’t get enough”, “I feel you”, “Never let me down again”.
Nada más terminar, me acerqué a la 1ª fila donde había visto que estaba el mítico Richard, fan de toda la vida de Depeche Mode, al que conozco desde el primero de los conciertos en Madrid de DM de 2006. Me comentó que éste era el mejor concierto que había visto al grupo entre lo de Barcelona y el del día anterior en Madrid y que había pasado noche en la puerta del Palacio de los Deportes, tras asistir a la fiesta donde pinchaba Vince Clarke, donde consiguió hacerse una foto con él. Salí por el lateral contrario a la plaza de Felipe II (donde me había puesto tibio de agua antes de acceder) y no di con un amigo que venía en sustitución de Mariano González, el cual llegó tras la apertura de puertas y se situó 10 filas más atrás, aunque más centrado respecto al escenario. No pudimos repetir la experiencia de la gira anterior, en la que vimos juntos el concierto. Una pena.
Analizando el papel de los 3 miembros de Depeche Mode, del bueno de Fletch (de espaldas en la imagen superior de este párrafo), no puedo decir mucho. Me cogía en el lado contrario a su situación en el escenario y salvo un par de veces que reparé en él, en las que Andrew estaba agitando al público con sus brazos en alto, no le vi mucho más. A Martin le tuve enfrente y pude ver bien su proceder con las diversas guitarras, destacando una rectangular y en los sintetizadores. Sus momentos vocales estuvo muy bien, salvo en “Judas”, una pena, ya que esa canción podría haber brillado mucho más; lo que no sé es si la culpa fue de Martin o de la nueva versión. A continuación, una fotografía de Martin Gore y Peter Gordeno en sus sintetizadores.
Pero, sin desmerecer a Andrew Fletcher y, ni mucho menos, a Martin L. Gore, si hablamos de Depeche Mode en directo, hay que hablar sí o sí de Dave Gahan. El cantante del grupo se mantiene muy bien en todos los aspectos. Creo que vocalmente fue el concierto más completo que le he visto. Cantó realmente bien. Estuvo descomunal en lo vocal, sin alardes y adornos fuera de sitio (salvo las divagaciones algo graciosas que hacía en el tramo final de “Walking in my shoes”). Eso sí, le noté que bajó mucho su intensidad en el terreno de animar al público con gritos intercalados en las estrofas respecto a giras anteriores; pero, por Dios, no faltó el mítico y desgarrado saludo de “good evening Madrid” al terminar “Angel”. Hay que destacar que se centró mucho en cantar muy correctamente y prueba de ello es que se aplicara en el tramo final de “Stripped”, como ya he comentado. Sus giros sobre su eje, con el palo del micro, siguen a buen ritmo y quizás no se valió mucho de la pasarela que se adentraba en la audiencia, solamente utilizándola en un par de ocasiones (más otras 2 en las que Martin hizo uso de la misma). La siguiente foto muestra un buen primer plano de perfil que le cogimos al gran David Gahan.
Vayamos resumiendo y concluyendo. Mi 4º concierto de Depeche Mode fue una experiencia satisfactoria, pero no excesivamente emocionante. Al día de mierda que hizo, y que provocó que la espera en la cola en el exterior fuera poco menos que una tortura china con semejante diluvio, hay que sumarle que, a pesar de estar rodeado de cuarentones y como muy jóvenes gente de treinta y muchos, mi situación dentro del Palacio de los Deportes era asfixiante. No había posibilidad apenas de moverse y estabas apretujado entre la gente. Cualquiera que pasaba para ir y volver del servicio (que ya tiene huevos la gente en arriesgarse a eso), suponía poco menos que un parto a la hora de volver a encajonarse entre la peña que te rodeaba una vez que el meón o meona de turno habían pasado. Oigan, buena foto la siguiente: coge al trío formado por Gahan al micro, Gordeno a la guitarra (algo oscurecida su silueta) y Fletcher al fondo en sus teclados.
Por otro lado, también resta satisfacción (de ahí lo del “no excesivamente emocionante” que citaba en el párrafo anterior) el poco riesgo que asumen Depeche Mode a la hora de confeccionar sus listados de canciones a interpretar. Ya saben que es un clásico de nuestras “Crónicas De Eventos” mis reproches a los set list y mis quejas respecto a temas que no se tocaran. Las mayores sorpresas en los repertorios de Depeche Mode vienen derivadas de que incluyan, si es que les da por ahí, “World in my eyes” o “Policy of truth”, dando a estas alturas de la historia del grupo por enterrada su gloriosa discografía previa a “Black Celebration” de 1986. Luego, ya habiendo asistido al concierto, me dio por ver los set list de conciertos anteriores de la gira y tuve nuevamente sensaciones encontradas. Me jodió sobremanera ver que en el tramo inicial del tour se atrevían con “Barrel of a gun” y me tocó las narices, como ya he comentado, que no sea posible, según DM, meter a día de hoy en el mismo concierto tanto a “Black celebration” como a “Stripped”, pareciendo ser piezas a alternar.
También al revisar los set list de conciertos anteriores pude ver, con convulsión en primera instancia, que en la noche anterior de Madrid tocaron, ni más ni menos que “But not tonight” y “Shake the disease”. Luego vino lo “encontrado”, al ver que fueron en versión acústica de Martin. Ya en 2006 pude ver la versión de “Shake the disease” de Martin, y, bueno, mal no va a estar, pero, que levante la mano (que deje comentario respondiendo a la votación, quiero decir) todo aquel que prefiera escuchar estos 2 temas tocados de forma clásica, con David a pleno pulmón y Martin en sus coros. Yo ya he levantado mi mano. Aquí abajo, Dave y Fletch.
Introduzco aquí una reflexión en el apartado de las versiones. De forma genérica, si una canción es muy buena, es fácil que con una toma alternativa la cagues (como considero que es la óptica de Goldfrapp para “Halo” que incluyeron DM en esta ocasión), sin embargo, si la cosa es mejorable (“A pain that I’m used to” es muy mejorable), la cosa puede funcionar como sucedió con el remix de Jacques Lu Cont de uno de los singles de “Playing The Angel”.
No obstante, por muy bonito que cante Martin y muy sentido que le quede, reitero que prefiero escuchar los temas en su máximo apogeo, y si es David quien lo cantó originalmente, que así se queden las cosas (será porque Martin no tiene grandes temas a su cargo dentro de la discografía del grupo… ¡Qué va! Apenas). Todo esto dicho desde el mucho respeto que tengo al señor Martin Lee Gore; que esto quede muy claro. A continuación una foto de David Gahan en su retorno a los bises para entonar la controvertida versión de “Halo”.
No obstante, como comenté a muchos a la hora de pagar el quizás algo excesivo precio final de 60 euros por la entrada a pie de pista, Depeche Mode son como un viejo amigo que vive fuera y con el que quedas si es que viene por Madrid. Supongo que si al grupo le quedan más giras, volveré a asistir, aún sabiendo lo que nos espera (me sorprendería mucho que el grupo decidiera en futuras ocasiones incluir cosas como “Master and servant” o “It’s called a heart” en sus repertorios… ¿Cómo mucho en versión acústica cantada por Martin?). No obstante, siempre es garantía de éxito para un grupo tener a un tío como Dave Gahan como frontman y a alguien como Martin Gore con tanto carisma sobre las tablas. Incluso Fletch también suma al factor emocional; lástima que no esté Alan.
El 2º concierto de Depeche Mode en Madrid fue un éxito en el sentido de ver un Palacio de los Deportes hasta los topes con las entradas agotadas (al igual que el día antes), cosa que dudé durante mucho tiempo que sucediera, ya que pasaron varios meses hasta que se agotaron definitivamente. También fue un éxito al comprobar que el grupo sigue a buen nivel en escena. Quizás lo de las quejas de selección de canciones sea cosa mía, con lo que no me hagan mucho caso. Depeche Mode siempre merecen la pena.
Leer más...

martes, 28 de enero de 2014

Discos, música y reflexiones entrevistó a Kuve

En el pasado 2013 Kuve, banda formada por Carlos Otero y Maryan Frutos, editaron su disco de debut “Regresión”, un trabajo de muy buen nivel que augura un futuro prometedor a esta pareja musical. Este fin de semana llevamos a cabo la grabación de un programa entrevista con ambos en nuestros estudios de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH).

Maryan y Carlos se desplazaron en persona para llevar a cabo la grabación de la entrevista presencialmente (siempre mejor que por teléfono si es que las circunstancias personales de los grupos lo hacen posible) y de paso interpretar algún tema en acústico. “Regresión” fue el punto de partida y disco por lógica protagonista del programa, pero a la par fue la excusa para poder abordar otros aspectos del grupo como son su génesis, su momento actual y hablar de planes futuros.

La cita será este sábado 1 de febrero a las 16.00h en la sintonía de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH) y podrán escucharlo en redifusión en nuestro otro horario de emisión, el miércoles 5 de febrero a las 23.00h en el mismo dial. ¡No se lo pierdan!. Foto que encabeza el post cortesía de Mario Miranda.
Leer más...

viernes, 24 de enero de 2014

Temporada 5/ Programa 8: Depeche Mode y “Delta Machine” (2013)

Depeche Mode, una de nuestras bandas favoritas, vuelven a disponer de otro programa en otra de nuestras temporadas radiofónicas, siendo, creo, el grupo que más veces ha sido protagonista en nuestro programa de radio.

Aunque su último disco no es ni de lejos nuestro favorito, escogemos a “Delta Machine” para poder tratar la actualidad de la banda y ver en qué estado de forma compositiva se encuentra el trío de Basildon.

Con motivo de nuestra asistencia al 2º de los conciertos que Depeche Mode dieron el pasado fin de semana en Madrid, comentaremos la experiencia que vivimos y les reservamos alguna sorpresa al respecto.

No se lo pierdan. Como siempre, será este próximo sábado, 25 de enero, a las 16.00h en la sintonía de Radio Universitaria de Alcalá deHenares (RUAH).

Links de interés:
Emisión on-line RUAH: http://www.ruah.es/online.html
Leer más...

domingo, 19 de enero de 2014

Programa Loquillo Y Trogloditas “Mientras Respiremos” (Temporada 5/ Programa 6)

El 21 de diciembre de 2013, sin saber (créanme) que era el cumpleaños de Loquillo, dedicamos un programa en riguroso directo a las 16.00h en la sintonía de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH) al disco que el Loco editó junto a Trogloditas en 1993, “Mientras Respiremos”.

 
El considerado mejor disco del artista en la década de los 90 nos dio lugar a comentar sus bondades musicales en forma de canciones, el comienzo del real declive de la cohesión de Loquillo junto a Trogloditas y las nuevas inquietudes y gustos musicales que abordaron a Loquillo en esos días y que no solamente influyeron en este “Mientras Respiremos”, sino en su trayectoria musical a partir de entonces.

 
El programa contó con la colaboración de José Antonio Sánchez en persona en nuestros estudios, Mariano González (en espíritu, tal como reza el cómico cutre-montaje de rigor en estos post, que participó a través del teléfono) y Víctor Prats, servidor de ustedes, como moderador y presentador y también encargado (como durante toda esta temporada) de la parte técnica.

 
Les dejamos insertado el audio a continuación y también les dejamos el link a nuestro perfil en la plataforma Ivoox donde está alojado por si lo desean descargar y escucharlo cuando les dé la real gana; nosotros encantados de que así fuera: http://www.ivoox.com/dmr-5-6-audios-mp3_rf_2704983_1.HTML
Leer más...

viernes, 17 de enero de 2014

Daryl Hall & John Oates - Big Bam Boom (1984)

ANTECEDENTES E INTRODUCCIÓN.
Controvertido disco, por las sensaciones que me transmite quiero decir, el “Big Bam Boom” de Daryl Hall & John Oates. Me explico. Es un disco que se sitúa en un momento dulce para el dúo. Unos días posteriores a su masivo “H2O”, y donde casi todos los singles que sacaban tenían una muy buena aceptación.

De alguna forma, podríamos afirmar que fueron los días de éxito rubricado tras hacer las cosas muy bien durante muchos años, con discos tan fabulosos como el citado que incluía “Maneater” y otros como “Private Eyes”, también muy aprovechable. Lo de la controversia lo terminaré de rematar en las conclusiones del final del artículo. Era difícil mantener el nivel de “H2O”, pero con “Big Bam Boom” creo que el grupo salió solvente.

Hall y Oates tuvieron el tino suficiente para incluir otra gran canción para la galería como fue “Out of touch” y a la par editar un disco que sonaba bastante ajustado a la era en la que se encontraban. El sonido de “Big Bam Boom” termina de mostrar la evolución desde el soul blanco que profesaron en los años 70, al pop de muy buen gusto y con mucho gancho al que evolucionaron en los años 80.

ANÁLISIS DEL DISCO.
1. “Dance on your knees”: El disco comienza con una pieza instrumental, donde se utiliza el sampler y que más bien sirve a modo de introducción para derivar a partir de los sonidos de percusión de su tramo final en uno de los pesos pesados del disco.

2. “Out of touch”: Uno de los verdaderos activos y quizás el gran clásico de “Big Bam Boom” es “Out of touch”. Es una canción dotada de un estribillo sencillo, pero efectivo. “Estoy fuera de sí cuando no estás cerca” dice Daryl en el segundo sector de dicho estribillo. Los teclados se ensamblan muy bien en el estribillo siguiendo la melodía. Me gusta mucho esos “tiempo” que intercalan en el estribillo los coros que escudan a Hall. Uno de los grandes momentos de la historia de Hall & Oates en formato de canción, que inmerecidamente está en un escalón menor de repercusión que “I can’t go for that (no can do)” o “Maneater”. Incomprensible.

3. “Method of modern love”: Otro single, que por lógica estaba en aquel recopilatorio de fondo blanco, con foto superpuesta de Daryl y John sobre fondo azul, es “Method of modern love”. En esta ocasión estamos ante un tema nada sencillo, de estructura y cambios de ritmo difíciles de pillar en primeras escuchas. Daryl Hall apuesta por deletrear palabras, para dar, si cabe, un ritmo más sincopado a la canción. Tiene sectores de su duración realmente cálidos, donde se alcanza una leve épica muy agradable. En el extremo contrario a la inmediatez de la anterior “Out of touch”, sin embargo puede que con el paso del tiempo les termine por agradar en cierta manera; a mi me gusta bastante.

4. “Bank on your love”: De sonido rockero muy ochentero, sobre todo por los estridentes teclados, resulta “Bank on your love”. Tras un comienzo en el que se han incluido los 2 grandes clásicos, supone una bajada en la exigencia y resultado, palideciendo en atractivo en comparación con las anteriores.

5. “Some things are better left unsaid”: Y no me dirán ustedes que qué razón tan grande la que aportan Hall y Oates en la siguiente canción, al menos en su título. “Some things are better left unsaid”, para mí, es otra vieja conocida, ya que también se encontraba dentro del recopilatorio a través del que me introduje en la trayectoria del dúo. Esta pista es un medio tiempo, que aumenta algo su brío en el estribillo, y que se apoya en sutilezas en lo instrumental en las estrofas. Discreta y correcta. Ayuda a ennoblecer al disco y apuntalar su calidad. No estamos ante un líder de grupo, pero sí frente a un buen gregario que cumple con su papel.
6. “Going thru the motions”: “Going thru the motions” resulta algo petardera en su sonido, donde lo más solvente es la guitarra de John Oates. Abusa de esas estridencias electrónicas de esa época, que tan mal ha envejecido. Comienza con sampleados, que por entonces era lo más y da la impresión que con una producción menos marcada y más suave estaríamos ante una canción mucho mejor, ya que hay partes de la misma que está bastante bien (el estribillo y algunos puentes entre estrofas resultan acertados). En definitiva, una gran canción en potencia, que por los artificios de la época se ha quedado en algo de peor resultado y que resulta poco elegante por momentos. Una pena; personalmente, intento quedarme con lo mejor. También creo que hubiera quedado mejor rematada con una duración menor, inferior a los 4 minutos.

7. “Cold, dark and yesterday”: Mucho más elegante y sugerente resulta “Cold, dark and yesterday”. Es una de esas composiciones con un toque nocturno sensual muy marca de la casa, que suelen rematar bastante bien Hall y Oates. La electrónica es de factura discreta, no pretendiendo llamar la atención, creando una envoltura hipnótica a la acusada percusión y la línea del bajo, ambas muy marcadas. Una buena canción que ayuda a “Big Bam Boom” a consolidarse como un correcto lp.

8. “All american girl”: Una canción que retrata a un tópico ya visto en el propio título, “All american girl”, se sitúa en este tramo final del disco. Su melodía es claramente pop y es bastante saltarina. Estamos ante una canción sencilla, poco pretenciosa, que ofrece divertimento y se aleja de los momentos más destacables del disco, aunque siempre podamos encontrar algún que otro pasaje puntual donde, gracias sobre todo a la tarea vocal de Daryl Hall, nos llevemos alguna alegría. Por ejemplo, su tramo final, con esos coros de altos tonos, suben bastante el resultado de la pieza.

9. “Possession obsession”: Con “Possession obsession” llega el turno de John Oates en las voces y Hall en los coros. Estamos ante una canción que podrían haber firmado por ejemplo los Spandau Ballet de esos días; entonces, sacarán en conclusión que me gusta esta canción, ¿no? En efecto. Soy muy amigo de estos momentos que alternan sensualidad con una cierta galantería en el tono de su melodía (tanto vocal como instrumental). Una canción elegante, sinuosa y sugerente, que incluyo en el conjunto de grandes momentos que regala “Big Bam Boom”.

RESULTADO, CONCLUSIONES Y REFLEXIONES.
“Big Bam Boom”, de portada muy ochentera y algo hortera, finaliza con sonidos de ruido de tráfico y Hall y Oates cantando a capella perdidos en el ruido “Possession obsession”. De esta forma termina otro buen lp de Daryl Hall & John Oates. En términos comerciales el trabajo no funcionó mal. En aspectos de repercusión mediática, sin llegar al nivel de “H2O” y su single “Maneater”, también se consiguió un buen resultado.

En su conjunto, hay momentos en los que el grupo se vende al momento, sobre todo en retoques de producción, cayendo en momentos algo bajos de calidad. No obstante, el sello elegante del grupo prevalece en el conjunto y en global se aprecia claramente. También el tener dentro de su conjunto de canciones un tema como “Out of touch” ayuda mucho.

Volvamos a la controversia que mencionaba en el comienzo del artículo. Eso viene derivado de que este disco contrasta percepciones en el sentido de que es el canto del cisne del dúo. Después de aquí, salvo con su posterior recopilatorio de grandes éxitos, donde se anotaron otro triunfo en forma de canción con la imprescindible “Adult education”, su actividad se fue reduciendo y diluyendo en el tiempo. Algo que resulta en parte poco comprensible por lo bien que habían funcionado Hall & Oates en la primera mitad de los 80.

Como último gran disco de estudio de este dúo de tanto éxito sobre todo en Estados Unidos, resulta mucho la pena de prestarle su atención. Hall y Oates son recordados por “Maneater” y por ello muchos inexpertos les consideran unos “one hit wonder”, cosa totalmente alejada de la realidad (de hecho muchos ni siquiera saben que esa melodía tan sampleada en la historia de la música, la de “I can’t go for that (no can do)”, es de ellos). No discuto que quizás “H2O” y “Private Eyes” sean mejores en conjunto, pero este “Big Bam Boom” no está nada mal. Descúbranlo o quítenle el polvo acumulado que tendrá si es que ya forma parte de sus discografías.

De nuestro programa de radio, mañana sábado a las 16.00h y el miércoles a las 23.00h en RUAH podrán escuchar la repetición de nuestro programa sobre “By The Way” de Red Hot Chili Peppers. La próxima semana tendremos un nuevo programa en directo, el sábado 25 de enero a las 16.00h en riguroso directo en la sintonía de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH). En unos días tendrán noticia sobre de qué irá.
Leer más...

viernes, 10 de enero de 2014

Temporada 5/ Programa 7: Red Hot Chili Peppers y “By The Way” (2002)

Tras el parón navideño, retomamos nuestra 5ª temporada de radio con el brío y ritmo que siempre traen asociado la banda californiana Red Hot Chili Peppers. Escogemos su disco “By The Way” (aunque habláramos en artículo escrito hace un par de semanas de “I’m With You”, creemos mejor escoger este disco que ya revisamos hace bastante) de 2002, con el que el grupo confirmaba su buen momento de forma tras su renacimiento musical y como banda con el anterior “Californication” de 1999.

El grupo se consolidó como cuarteto, tras el retorno en el disco anterior del guitarrista John Frusciante, y prolongó su éxito como una de las bandas más seguidas y destacables del panorama internacional, escudada en el buen estado de forma de todos sus componentes. Además de Frusciante, seguían, como no, Anthony Kiedis como vocalista, Flea como bajo y Chad Smith en la batería.

“By The Way” no alcanza los niveles de excelencia de “Californication”, pero como disco que raya a alto nivel y que regala una buena dosis de éxitos y buenas canciones, funciona más que bien. Su importancia, reiteramos, reside en permitir a Red Hot Chili Peppers mantenerse como una banda de gran éxito internacional, cosa que se apreció en la gran gira mundial que acompañó a este disco.

Nos permitirá una buena sobremesa de sábado. Les esperamos este sábado 11 de enero de 2014 a las 16.00h en el dial de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH).

Links de interés:
Evento en Facebook: https://www.facebook.com/events/362851883830044/
Emisión on-line Radio RUAH: http://www.ruah.es/online.html

Leer más...

lunes, 6 de enero de 2014

Programa Marillion “Misplaced Childhood” (Temporada 5/ Programa 5)

¿Han visto qué regalo más generoso de Reyes les hemos dejado? He aquí el post del programa que dedicamos a los valientes Marillion. Un grupo que liderado en los años 80 por el carismático vocalista Fish se atrevió a darle al rock progresivo en unos días en los que el género estaba de capa caída. Este programa tuvo lugar el pasado sábado 7 de diciembre de 2013 a las 16.00h en riguroso directo en la sintonía de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH).

En el programa, que llevamos a cabo Mariano González telefónicamente (nuestro cómico cutre-montaje fotográfico nos muestra nuevamente a Mariano en el recuerdo) y servidor de ustedes, dimos un repaso lo más a fondo posible sobre su considerada gran obra: el “Misplaced Childhood” de 1985.

Pudimos hablar del contenido conceptual del disco y desentrañar el sentido de varias de sus composiciones. Hablamos de la historia en general de Marillion y comentamos alguna anécdota particular, como por ejemplo la forma en la que yo conocí o di con el grupo en su día.

Si no lo escucharon en la emisión en directo o en las redifusiones posteriores que se llevaron a cabo (miércoles a las 23h y sábados a las 16h en la misma emisora). Dejamos insertado a continuación el widget para que lo puedan escuchar directamente desde aquí, pero también les dejamos el link de referencia donde está disponible en Ivoox: http://www.ivoox.com/dmr-5-5-audios-mp3_rf_2663820_1.html
Leer más...

sábado, 4 de enero de 2014

Kuve - Regresión (2013)

ANTECEDENTES E INTRODUCCIÓN.
Antes de nada, feliz año 2014 a todos. Desde “Discos, música y reflexiones” les deseamos que les vaya muy bien. Una vez cumplidos con la educación y los buenos propósitos, pasemos a la música. Inauguramos año 2014 en este blog repasando un disco editado precisamente en el pasado año 2013 que hemos dejado atrás hace pocos días.

Este año pasado vio el lanzamiento de “Regresión”, el disco de debut de Kuve. Kuve son un grupo formado principalmente por el guitarristo (con “o”, como indican en el Twitter oficial del grupo) Carlos Otero y la cantanta (con “a”, como también reza en el perfil de la red social del pajarito de Kuve) Maryan Frutos.

Cierto es que el grupo llevaba formado desde 2011 o incluso antes, pero hasta entrados 2013 no tuvo lugar la presentación de su primer trabajo de estudio. Al ser el disco de debut y la carrera del grupo ser breve, les podemos contar poco más de los antecedentes al margen de comentarles que a Maryan ya le vimos actuar como estrella invitada en un concierto de Second en Madrid en 2010 (como curiosidad, también les informamos que su hermano mayor es Sean Frutos, vocalista de Second) y de Carlos Otero que tiene buena reputación y nombre como guitarrista en el mundo de la música, según fuentes de información que tenemos. Por tanto, pasemos a revisar los 11 capítulos de “Regresión”.

ANÁLISIS DEL DISCO.
1. “Nadie te dijo”: Kuve comienzan su disco de forma ordenada, ya que el primer capítulo lo ocupa “Nadie te dijo”, primer single de la obra. En esta canción, Kuve se mueven del rock al pop con soltura, siendo la parte más pop la que supone el estribillo. Dispone de notables cambios de ritmo, por tanto, y es una de las canciones más inmediatas del disco, por lo que se aprecia la lógica de que fuera escogida como single de presentación.

2. “Singapur”: No paramos en el capítulo de singles y continuamos con la canción que más vida ha tenido al margen del disco, ya que “Singapur”, por ejemplo, era el tema que servía de banda sonora al anuncio promocional del que dispuso el grupo durante buena parte de 2013 en la cadena de televisión Kiss Tv. En su videoclip vemos como los Kuve cambian de estética mientras que tocan, con Maryan a sus teclados, destacando o resultando muy llamativo el look cardado retro que la ponen a la pobre. Es una canción nuevamente muy directa, muy pop, con una de las melodías más completas de todo el disco.

3. “Regresión”: Tras 2 temas muy directos, es lugar de meterse en otro terreno. La canción título ofrece un medio tiempo mucho más complejo estructuralmente. Destaca sobre todo el papel vocal de Maryan y los juegos vocales distintos que nos ofrece, entre coros, agudos y subidas de intensidad.

4. “Siluetas de invierno”: En los 4 primeros lugares del track list Kuve sitúan los 3 singles, hasta la fecha, del disco. “Siluetas de invierno” rompe con la tradición de temas directos para ser single y Kuve apuestan por la emoción y melancolía en esta ocasión con esta canción. Como curiosidad, hay que apuntar que Sean Frutos es quien aporta la letra. Quizás por dejar más palpable el agradecimiento al líder de Second (por si no quedaba claro su papel destacado en el papel de agradecimientos en el libreto de “Regresión”), y también por ser familiar directo de Maryan, se haya escogido a “Siluetas de invierno” como single. Quizás también influya el tema de ofrecer un single de factura distinta a los anteriores. El caso es que no es el tema que nosotros hubiéramos seleccionado como 3er. single (y que conste ante todo que aquí somos muy admiradores de Second y de Sean Frutos como compositor y cantante; por si a estas alturas a alguien no le ha quedado claro), viendo otros temas que iremos escuchando del disco como más claros candidatos. El grupo ha grabado un bonito y delicado videoclip, con Carlos y Maryan por el bosque, con una Maryan de look muy oriental.

5. “Tu último domingo”: Medio tiempo pop muy llevadero es “Tu último domingo”. Las guitarras suenan muy rítmicos y Maryan afronta un registro vocal calmado, que solamente se altera en parte en los coros que hace en el tramo final. Cálida, cercana y un capítulo bonito.

6. “Mi mente en el congelador”: Nos llamó mucho la atención cuando conocimos “Mi mente en el congelador”, la cual percibimos por 1ª vez en el directo como teloneros de Second el pasado mes de noviembre. Es una canción potente, de factura más rockera. El estribillo posee un tono de cierta épica que resulta muy atractivo y tiene mucho gancho. Los planos eléctricos de las guitarras se conjugan a la perfección. Destaca mucho la cierta desesperación que Maryan transmite al micrófono, sobre todo en el estribillo. Por si tuvieran dudas, confesamos que es una de nuestras favoritas de “Regresión”. 
7. “Euritmia”: “Euritmia” es sinónimo de equilibrio y eso junto a mesura y relajación es lo que transmite la canción de mismo título que ahora nos encontramos. Supone el contrapunto a la intensa “Mi mente en el congelador”. Creo que en alguna crónica de las actuaciones en directo de Kuve que hemos visto en el tramo final de 2013 ya lo citamos, pero lo volvemos a decir: en “Euritmia” hay fragmentos o pasajes que nos podrían llevar a confundir a los Kuve con los Presuntos Implicados más acertados de los días en los que Sole Giménez era la cantante del grupo. A estas alturas de disco, Maryan ya se ha consolidado como cantante, demostrando tener un abanico de registros muy variado y ajustable según las necesidades de la canción. Dentro de la calidez y sosiego que transmite “Euritmia”, hay que apuntar que el estribillo destila un leve poso de melancolía que le sienta muy bien al resultado final.

8. “Invisibles cuerpos”: Dejamos la delicadeza de “Euritmia” para centrarnos en un tema que incluye a partes iguales carácter algo más contundente y por otro lado emoción. Las estrofas son las que tienen un tono más potente, dentro del terreno del medio tiempo y el estribillo es donde Kuve aportan lo sentimental o la emoción en esta pieza de título “Invisibles cuerpos”.

9. “A leguas”: Con “A leguas” estamos frente a la canción más delicada y de factura más inocente de “Regresión”. Maryan se pone a tono al micrófono con una interpretación frágil y cristalina, en correcta sintonía con la melodía tan suave y cuca que tiene, donde las notas de tecladitos hacen gran parte del juego efectista. Es quizás la canción de “Regresión” más curiosa en las percepciones, ya que quizás sea la que menos recuerden en las primeras pasadas o escuchas que le den al disco, pero con el paso del tiempo se convierte en un capítulo muy agradable de escuchar cuando le dan un repaso de inicio a fin al disco; al menos, eso es lo que nos ha sucedido a nosotros, ya me dirán si a ustedes les pasa lo mismo.

10. “Dando vueltas”: Ahora es turno de volver a pop en sentido estricto. “Dando vueltas” es una canción que se puede cuadrar en el pop generalista, pero ante todo, no quiero que esto suene peyorativo, ya que de hecho es una de nuestras canciones favoritas a día de hoy del disco (otra que nos llamó la atención de primeras cuando vimos en directo a Kuve teloneando a Second). Tiene un estribillo que sube la intensidad un escalón respecto a las estrofas, y que funciona muy bien melódicamente, sin necesidad de tener que ser muy enrevesado. A veces lo que parece lo más sencillo es lo que resulta más complicado de conseguir, el caso es que Kuve con “Dando vueltas” completan el tramo final de su disco de debut con un tema agradable y animado, que desprende más vitalidad y positivismo del que en realidad tiene su letra.

11. “En círculos”: “Vueltas” y ahora “círculos”. Kuve están muy redondos (en todos los sentidos en el sector final de “Regresión”). El grupo decide rubricar el disco con un tema de tintes melancólicos. Tanto la interpretación vocal de Maryan como la parte instrumental en sí, abundan en esa textura emocional. La canción de hecho tiene un in-crescendo en su evolución que desemboca en un final de canción glorioso. Es un final de disco más que acertado, situado muy estratégicamente en esta posición. Con el terceto de canciones final que han situado en “Regresión”, creemos que Kuve han acertado de forma clara.

RESULTADO, CONCLUSIONES Y REFLEXIONES.
El debut discográfico de Kuve lo podemos medir en repercusión. Y en ese terreno ha funcionado bastante bien para el grupo. Kuve han conseguido que su nombre suene en el mundo de la música y este pasado 2013 han tenido una presencia más que notable en la escena de actualidad.

En general, el resultado musical de “Regresión” es muy bueno. Estamos ante un disco de pop, con sus matices de intensidad emocional o musical en sus capítulos musicales, que agrada al oyente desde casi su primera escucha. Luego, si tienen la ocasión de ver a Kuve en directo, el resultado se amplifica y gana también por el carisma que tiene Maryan Frutos frente al micrófono (el cual ya comentamos en la crónica del concierto del 10 de diciembre del grupo en Madrid) y por poder comprobar la destreza instrumental a la guitarra eléctrica del señor Carlos Otero.

Por tanto, podemos concluir diciendo que “Regresión”, de portada con esbozo de silueta de los 2 miembros de Kuve sobre fondo blanco, resulta muy prometedor. Como disco de debut es más que válido y presenta un panorama esperanzador para Carlos Otero y Maryan Frutos. Ahora llega la fase de consolidación y luego llegará el momento de dar el salto definitivo. Kuve están comenzando, por lo que estos capítulos de su historia los veremos en los próximos años. El inicio ha sido muy bueno, por lo que estaremos muy al quite de lo que venga de aquí en adelante. Al menos con “Regresión” se han ganado esa deferencia.

En tanto a nuestro programa de radio, seguimos de parón navideño. Esta tarde habrán podido escuchar en RUAH la redifusión del programa sobre Loquillo. El post sobre el programa previo de Marillion lo publicaremos en los próximos días. El siguiente sábado 11, como ya indicamos antes, retomaremos el pulso estando en directo a las 16.00h en la sintonía de RUAH.
Leer más...