martes, 21 de junio de 2011
Concierto Orchestral Manoeuvres In The Dark. Madrid (14-06-2011)
lunes, 20 de junio de 2011
Discos, música y reflexiones finalizó su 2ª temporada en la radio
En esta temporada hemos tenido la opción de realizar un nuevo número de entrevistas, entre las que destacan la que hicimos al inicio de la misma a Javier Ojeda de Danza Invisible, la que llevamos a cabo con Servando Carballar, Biovac N, de El Aviador Dro Y Sus Obreros Especializados y por supuesto el broche de oro final con Miqui Puig de Los Sencillos. No obstante, también hubo sitio para bandas emergentes y con gran proyección como Oberón o Angelik Acid o grupos tan interesantes como The Cabriolets.
En el resto de la temporada se han llevado a cabo los programas ordinarios o regulares en los que solamente yo fui quien estuvo al micrófono hablándoles de los discos, en los que hemos dado tratamiento a una serie de notables obras como “Tango In The Night” de Fleetwood Mac o “So” de Peter Gabriel, por citar algunos ejemplos.
Los coloquios o debates musicales eran una idea que tenía pensado introducir en nuestra 3ª temporada, pero que por algunos motivos que tampoco son importantes reseñarles, se adelantó a esta temporada a modo de experimento, siendo el resultado, estimo, bastante satisfactorio. De momento han colaborado Mariano González, Luis F. Novalvos, Óscar Cañas y Alfredo Morales. No obstante, a partir de septiembre, irá ampliándose el turno de colaboradores, con nuevas incorporaciones ya acordadas. Abajo les dejo una foto del equipo que formó parte del 4º y último coloquio que hemos hecho hasta la fecha, en aquella ocasión en los estudios de RUAH. De izquierda a derecha figuran Alfredo Morales, Víctor Prats, Mariano González y Óscar Cañas.
Si hay novedad al respecto les mantendré informados, pero salvo imprevisto, seguiremos sonando en exclusiva en el dial de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH), que es donde hemos estado desde el principio, aunque se admiten ofertas.
Simplemente espero que lo hayan pasado bien siguiendo nuestro espacio radiofónico esta temporada y que a finales de septiembre estén ahí nuevamente en el comienzo de nuestra 3ª temporada. Durante el verano en RUAH se irán repitiendo los programas que han formado parte de esta temporada. A continuación les dejaré el listado de programas de esta temporada (31 en total) los cuales pueden escuchar y descargarse en el perfil que tenemos en ivoox. Nos vemos en septiembre, hasta entonces, sean buenos y disfruten de la música.
2ª temporada “Discos, música y reflexiones” en Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH):
Dmr 2-1: Tino Casal - “Hielo Rojo” (1984).
Dmr 2-2: Peter Gabriel - “So” (1986).
Dmr 2-3: Kate Bush - “Hounds Of Love” (1985).
Dmr 2-4: Heaven 17 - “Penthouse And Pavement” (1981).
Dmr 2-5: Danza Invisible - “Música De Contrabando” (1986) (Entrevista a Javier Ojeda).
Dmr 2-6: Supertramp - “Even In The Quietest Moments…” (1977).
Dmr 2-7: Talking Heads - “Little Creatures” (1985).
Dmr 2-8: Angelik Acid - “Delayed” (2010) (Entrevista a Raúl López y Jordi Claver).
Dmr 2-9: Nik Kershaw - “Human Racing” (1983).
Dmr 2-10: Prefab Sprout - “Steve McQueen” (1985).
Dmr 2-11: The Cabriolets - “Close” (2010) (Entrevista a Manuel Cabezalí).
Dmr 2-12: The Cure - “The Top” (1984).
Dmr 2-13: Dire Straits - “Brothers In Arms” (1985).
Dmr 2-14: Orchestral Manoeuvres In The Dark - “The Pacific Age” (1986).
Dmr 2-15: Lady Gaga - “The Fame Monster” (2009).
Dmr 2-16: Men At Work - “Two Hearts” (1985).
Dmr 2-17: Kraftwerk - “Trans-Europe Express” (1977).
Dmr 2-18: El Aviador Dro Y Sus Obreros Especializados - “Cromosomas Salvajes” (1985) (Entrevista a Servando Carballar/Biovac N).
Dmr 2-19: Morrissey - “Vauxhall And I” (1994).
Dmr 2-20: Queen - “A Kind Of Magic” (1985).
Dmr 2-21: Orchestral Manoeuvres In The Dark - “Architecture & Morality” (1981) (Coloquio musical).
Dmr 2-22: Kool And The Gang - “Emergency” (1984).
Dmr 2-23: Oberón - “Insomnio De Una Noche De Verano” (2010).
Dmr 2-24: Roxy Music - “Stranded” (1973).
Dmr 2-25: Depeche Mode - “Music For The Masses” (1987) (Coloquio musical).
Dmr 2-26: Spandau Ballet - “True” (1983).
Dmr 2-27: Erasure - “The Innocents” (1988).
Dmr 2-28: Pet Shop Boys - “Introspective” (1988) (Coloquio musical).
Dmr 2-29: Fleetwood Mac - “Tango In The Night” (1987).
Dmr 2-30: Kraftwerk - “The Man-Machine” (1978) (Coloquio musical).
Dmr 2-31 (pendiente de subir a fecha 20/06/2011): Los Sencillos - “Los Sencillos” (1996) (Entrevista a Miqui Puig).
sábado, 18 de junio de 2011
Cyndi Lauper - True Colors (1986)
Es cierto que tras el éxito de su debut “She’s So Unusual”, Cyndi Lauper quizás tardó demasiado en editar su 2º disco de estudio. Quizás la irrupción de Madonna y estudiar cómo contrarrestar el latigazo mediático de la Ciccone, o por otro lado la responsabilidad de mantener la exigencia del buen pop despachado en su 1ª obra, fueron algunos de los posibles motivos por los que Lauper se demoró en exceso en una época en la que lo normal era ir a disco editado por año.Bueno, tampoco podemos pasar por alto que en 1985 Cyndi se implicó en esa entrañable película juvenil como eran “Los Goonies”, en la que se encargó del tema principal de la canción e incluso aparecía brevemente en el film en una especie de no sé si videoclip o actuación en televisión dentro de un televisor que había encendido en una de las casas de los chicos de la mítica pandilla.
Finalmente el resultado se concretaría en “True Colors”, protagonista del post de esta semana, que si bien incluye una serie de temas muy buenos y algún que otro clásico como es la canción que le otorga el título, es un disco que a día de hoy no es demasiado recordado. Siempre intento romper lanzas a favor de obras arrinconadas y creo que “True Colors” es uno de esos casos y bajo mi punto de vista es un buen lp; no está al nivel de “She’s So Unusual”, pero se puede escuchar sin realizar demasiados esfuerzos. Además, ya hace tiempo de la 1ª vez que Cyndi pasó por el blog en el que hablamos sobre su debut, por lo que no creo que sea mal momento para volver a su historia en este caso con su 2º disco. Veamos qué es lo que nos ofrece.
Abrir fuego con un tema de influencias rockeras como es “Change of heart” me parece un tremendo acierto. Es una de las composiciones que de siempre me han gustado más de la discografía de Cyndi, ya desde que la descubriera en aquel recopilatorio “Time After Time. The Best Of Cyndi Lauper” que me compré de la artista hace cosa de unos 9 años a día de hoy, más o menos. Es contundente, con sus razonables dosis de épica, y que finaliza con una bajada de intensidad que le reporta una cierta melancolía maravillosa. Las notas de guitarra eléctrica y sus acordes son de lo más interesantes y rítmicas, a la par que no ceden en lo que al vigor se refiere. “Maybe he’ll know” es una especie de ejercicio techno pop con tintes de ska en sus teclados que inaugura la parte más ingenua y desenfadada del disco tras el tema de apertura que, como hemos podido escuchar, era más rotundo. Después nos encontramos con “Boy blue”, una canción más misteriosa en su sonido, con una latente línea de bajo y una adecuada base electrónica. “Boy blue” es un tema medio, que no disgusta, pero que tampoco va a ser de lo que más recordemos del disco. Sin embargo, justo después se presenta la canción título que sí que es un clásico absoluto de Lauper. “True colors” fue versionada por Phil Collins en los 90, también con relativo éxito, y en todo caso es una canción de textura casi acústica, con matices y sutilezas sonoras con intención que le permiten diferenciarse. No obstante, aquí Lauper es quien se anota el mayor mérito de la canción, ya que puede ser de sus mejores momentos al micrófono de toda su trayectoria; abandona los excesos y nos ofrece una interpretación vocal sin posibilidad de discusión, o al menos así lo veo yo. “Calm inside the storm” es una buena pieza. Tiene mucho ritmo, el cual adquiere tras una notable intro más misteriosa. Es esta “Calm inside the storm” una canción que podría ser un ejemplo muy claro del sonido medio que Cyndi Lauper ha ido desarrollando a lo largo de su carrera. Las notas de guitarra eléctrica, con matices derivados del funky mezclados con sus melodías de teclado, forman una pista animada bastante válida para situarse en el ecuador de la obra.
Recuerdo que en un especial de “Nos Queda La Música” sobre la trayectoria de Cyndi Lauper, su presentador José Luís Casado afirmaba de la versión de “What’s going on” de Marvin Gaye que era un error, un claro patinazo muy desafortunado. Yo no lo veo así. Las comparaciones son odiosas, pero he de decir que antes de la versión de Gaye escuché la versión de Cyndi y de siempre me gustó. Es una versión a la que Lauper le aporta una generosa dosis emotiva, con una bonita instrumentación y que para nada estimo que destroza el original. De hecho choca mucho que tras este momento tan intenso se presente la desenfadada y exótica “Iko iko” que se sitúa en el territorio más ingenuo y menos pretencioso que de cuando en cuando abordaba Cyndi Lauper. Los coros del tema se entrecruzan con la voz principal de Lauper para ofrecer un resultado cuanto menos curioso. “The faraway nearby” no abandona el sector más pop de la obra, resultado tremendamente ligero sobre todo en ciertas partes vocales a cargo de Cyndi. Los teclados a priori pueden parece algo regulares, pero la melodía vocal y sus sinuosas maniobras al micrófono de entonación es lo que más protagonismo alcanza en esta composición. Llegando al final de la obra nos encontramos con la bullanguera y ruidosa “911”. Su carácter le es conferido por ese binomio de ciertos sintetizadores muy rotundos entrelazados con la batería. Quizás es de los temas menos aprovechables de la obra. El cierre lo supone “One track mind”, que opta por el sector más intenso y rockero que hay en la obra. El sentir que desprende puede ser bastante adecuado como final de disco. Todo está muy bien dispuesto, incluyendo los coros que se encargan de repetir el título de la canción y que sirven como compañía a Cyndi.El 2º disco de estudio de Cyndi Lauper cumplió relativamente con las expectativas en su época, y a la larga ha sido una obra que no está muy bien valorada. Cierto es que es un disco que quizás peca de falta de consistencia en sus 10 temas, pero también hay que apuntar que incluye una serie de pistas que no están nada mal. Además, no podemos dejar de remarcar que en su interior guarda un clásico tal como es la canción que le otorga su nombre.
De nuevo Cyndi tardaría un tiempo razonable en editar un nuevo álbum y no sería hasta 1989 cuando volviera a la carga con “A Night To Remember”, que en su tiempo si que pasó brutalmente desapercibido en comparación con el masivo “Like A Prayer” de su rival Madonna.
Este lp que hoy les propongo, aunque no nos ofrece un resultado tan bueno como fue el debut de Lauper (o incluso respecto al notable regreso que fue “Bring Ya To The Brink”), sí que es un ejemplo de álbum que para las fechas que llegan no les desentonará en la lista de reproducción de sus dispositivos de escucha de música portátiles o incluso para meterse con él a primera hora de la tarde cuando hayan regresado a sus casas ya aprovechando la jornada reducida que tienen muchos a estas alturas. Su delicada portada, con esa foto de Cyndi tumbada en la arena, mostrando el reflejo de la misma en el agua, podría decir que es la mejor que Cyndi Lauper tiene en su discografía, en dura pugna con la de “A Hat Full Of Stars”. En fin, que ustedes lo disfruten si quieren.
Termino por esta semana con 2 apuntes. Primero recordar que la temporada radiofónica de “Discos, música y reflexiones” ya finalizó; al respecto publicaré un post en los próximos días haciendo balance de esta 2ª temporada. No obstante, esta tarde a las 19h podrán escuchar en RUAH la repetición del último programa que versó sobre el disco “Los Sencillos”, de Los Sencillos, en el que contamos con el que fuera su líder y cantante Miqui Puig al teléfono. Y segundo, informarles que he ido respondiendo a varios comentarios atrasados; lo digo por si quieren ver mi réplica a sus opiniones (siempre respondo). No obstante, aún no voy al día, ya que el jaleo y trastorno casero que me trae de cabeza desde finales de abril aún colea, aunque ya va remitiendo y en breve lo hará de forma definitiva. Poco a poco iré respondiendo al resto de sus comentarios en las diversas entradas; no se preocupen.
martes, 14 de junio de 2011
Discos, música y reflexiones entrevistó a Los Sencillos
Llegamos al programa que pone el punto y final a esta 2ª temporada de “Discos, música y reflexiones” en las ondas. Al igual que en la 1ª temporada estimé que no había mejor cierre posible que entrevistar a uno de mis grupos favoritos de los 90 como eran Amistades Peligrosas, disponiendo de la presencia telefónica en el programa de Alberto Comesaña para principalmente hablar sobre el disco “La Profecía”, para el programa especial de fin de temporada de este año, he optado por otro de mis grupos favoritos de la última década del siglo XX, Los Sencillos.Para ello solicité a Miqui Puig el juego de echar la vista atrás 15 años para analizar primordialmente el disco de nombre homónimo al de la banda publicado en 1996, pero a la par revisar de forma global la historia de Los Sencillos y también la trayectoria en solitario de Puig.
Miqui estuvo amable, simpático, con una gran disposición y sobre todo comentó cosas muy interesantes del mundo de la música; anécdotas tales como que la canción “Phutbol” del disco “Bultacos Y Montesas” fue ignorada por algunas radios al estimar la dirección de las mismas que en la canción se mencionaban demasiados jugadores del F.C. Barcelona.
Estimo que dimos forma a un buen programa para despedirnos así hasta septiembre. De cara a la 3ª temporada ya tenemos medio concertadas un par de entrevistas, aunque el peso de las mismas decaerá en nuestro próximo año frente al que tendrán los coloquios o debates musicales que ya hemos comenzado en el tramo final de este año.
No obstante, no divago más, ya que estas consideraciones serán comentadas en un post que realizaré en breve de análisis de nuestra 2ª temporada. Lo importante ahora son Los Sencillos, un grupo muy interesante que fue banda sonora de los años 90 y en especial de la ciudad de Barcelona y su entorno (al menos así lo veo yo, ya que tengo asociados a su música varios viajes que realicé a la ciudad Condal a mitad de aquella década). Miqui Puig creo que no les defraudará. En absoluto. Lo podrán comprobar este miércoles a las 23.00h en http://www.ruah.es/online.html o en el 107.4 FM si residen en Alcalá de Henares y su entorno más cercano.
*La fotografía del presente artículo es cortesía del fotógrafo Xavier Mercader.
lunes, 13 de junio de 2011
Concierto Fuel Fandango. Madrid (10-06-2011)
sábado, 11 de junio de 2011
10cc - Deceptive Bends (1977)
Me propongo hoy la tarea de acercarles sin duda a unos grandes desconocidos en la actualidad, al menos en nuestro país. Los 10cc eran un grupo que prácticamente estuvo en activo durante toda la década de los 70, con ciertas variaciones notables en el seno de su formación, y que a la par acumularon un puñado de grandes canciones, anotándose algún que otro clásico. También estuvieron en marcha en años posteriores, lo que sucede es que en los 70 fue cuando tuvieron más éxito y repercusión. Por cierto, advertirles que son británicos y no americanos como mucha gente piensa (incluso yo en una época).No sé qué me dirán, pero estoy prácticamente seguro de que el famosísimo “I’m not in love” de su quizás gran obra de larga duración, el disco “The Original Soundtrack” de 1975, lo habrán escuchado y además en más de una ocasión, ya que ha sido habitual inclusión en la banda sonora de numerosas películas. Este tema llegó a ser nº1 en el Reino Unido y fue un gran éxito a nivel internacional.
El grupo ya había comenzado su andadura no obstante en los primeros años de la década, con discos de pop rock muy animoso. Destacaban piezas moviditas, como “Rubber bullets”, que ya mostraba parte de ciertos dejes sonoros del grupo como es la alternancia de distintas voces corales de tonos o registros discordantes.
Podemos establecer un antes y un después en el grupo tras el lanzamiento del ya citado “The Original Soundtrack”, no solo por el hecho del gran éxito de su canción bandera “I’m not in love”, sino porque tras el mismo se produciría la ruptura o variación principal dentro de la formación del grupo tras la edición de “How Dare You!” del siguiente año 1976 (un disco de simpática portada). Esto se concretó en el hecho del abandono de Kevin Godley y Lol Creme, guitarra y batería respectivamente, los cuales partirían por su cuenta, labrando una notable, aunque no muy repercusiva, trayectoria en solitario y dando lugar a uno de los mejores equipos de trabajo a la hora de dirigir videoclips de la historia de la música; suyos son “Girls on film” de Duran Duran o el mítico “Every breath you take” de The Police, por citar algunos clips clásicos de su cuenta. Algún día les dedicaré algún post concerniente a alguno de sus discos, quizás el “Ismism” del 81 o el “The History Mix (Vol.1)” del 85, con esa desgarradora canción de título “Cry”, la cual tiene otro videoclip a cargo del dúo impresionante.
Tras la marcha de estos 2 genios, se quedaron en el grupo Graham Gouldman y Eric Stewart, los cuáles continuarían editando notables discos como el que hoy nos ocupará, el “Deceptive Bends” de 1977 y el interesante “Bloody Tourists” de 1978, en el que se incluyó otro nº1 para el grupo, que no fue otro que el ejercicio reggae de “Dreadlock holiday”. Bueno, pues veamos la propuesta musical de los 10cc, una vez que el cuarteto clásico ya se había disgregado, cogiendo por banda el mencionado “Deceptive Bends”.
El primer tema de la obra es uno de los singles extraídos. “Good morning judge” destaca por ciertos acordes de guitarra afilada que sirven de enganche entre distintas partes de la canción y nuevamente en este tema encontramos esa característica personal de los 10cc, en lo que a la unión de voces graves y agudas en los coros se refiere. Un buen inicio, con su marcha e ironía sonora presente, que da paso al otro gran clásico de la obra y para mi gusto particular uno de mis momentos preferidos de toda la trayectoria de esta banda. Estoy hablándoles de “The things we do for love”. Un tema delicado, con unos acordes de guitarra y una estructura general que si se paran a pensarlo no difiere mucho de los Queen de aquellos días, en el que se incluyen algún pasaje realmente bello. “Marriage bureau rendezvous” es una pista muy suave, cristalina, casi acústica que además conecta con otra delicadeza y en este caso otro clásico dentro de la obra. Dentro de este disco de 10cc se incluye otra pieza que se considera un ítem relevante dentro de su discografía, al menos por estar incluida comúnmente en los recopilatorios que existen de la banda. Con “People in love” estamos ante la canción más delicada de la obra, no solo por la suave interpretación vocal de la pieza, sino también por su orquestación a base de violines y una melodía lenta y placentera. Regresamos al mayor ritmo con una pista que empieza con acordes y sonidos que nos evocan al rock fronterizo y forajido, titulado “Modern man blues”, que destaca a la postre por un estribillo bastante desenfadado y gamberro que dice cosas como “ella se ha ido, me estoy gastando todo el dinero…”. “Honeymoon with B troop” es una composición algo abigarrada, con unos cambios de ritmo algo controvertidos y elementos sonoros bastante chocantes en algunos momentos. Por otro lado no deja de mostrarnos varios elementos distintivos del sonido de 10cc, como son esos coros, algunos latigazos de guitarra y en definitiva una estructura un poco peculiar.
“I bought a flat guitar tutor” es una pieza a medio tiempo entre la calma y el tono canalla y animado del grupo, que por no terminar de definirse no es de los momentos más memorables. Sin embargo, “You’ve got a cold” sí que toma partido del sentido más marchoso y rimbombante de la obra para abrir con buen ánimo el tramo final de la obra, en el que nos encontraremos unas composiciones bastante interesantes, o al menos así lo estimo yo. “Feel the benefit, pt. 1-3” es una de esas composiciones al estilo de “One nuit in Paris” que formó parte del mítico “The Original Soundtrack”. No en vano es una suite de 11 minutos de duración, con distintas partes, muy compleja, y que incluye ciertas secciones de guitarra bastante acertadas. Por lo general es una composición suave y que al término regresa a los compases del inicio que son lo que le da la mayor personalidad a la misma, más allá de las diversas divagaciones instrumentales que tiene en su duración. Una composición controvertida sin duda esta “Feel the benefit, pt. 1-3”; en resumen, un tema de larga duración, con una estructura cíclica, al terminar de la misma forma que comienza, con sus distintas partes dentro de la misma, que para nada hacen pesada su escucha. En la reedición se incluyen al final las caras b de los 3 singles. “Hot to trot” es una canción aguerrida y que entra con una gran fuerza tras la comedida y extensa “Feel the benefit, pt. 1-3”. Es quizás el ejemplo de rock clásico más claro a cargo de los 10cc, con una letra algo picarona y unas marcadas guitarras eléctricas llevando el peso de la parte instrumental. Contrasta que justo después de “Feel the benefit, pt. 1-3” encontrarnos con la sensual y casi sexual “Hot to trot”. Un ejercicio de rock con ciertos tintes de glam, sobre todo en la interpretación vocal, que ofrece unas guitarras muy cálidas que ayudan a la suma de esa sensualidad que desprende el tema. “Don’t squeeze me like a toothpaste” es una pieza delicada, suave, con unos acordes sumamente placenteros de guitarras, que nos ayudan a bajarnos el calentón que nos puede haber producido el tema anterior. “Don’t squeeze me like a toothpaste” retorna a la calma, manteniendo esta alternancia casi matemática entre temas más moviditos y otros más relajados dentro de “Deceptive Bends”, un aceptable penúltimo capítulo para dar paso en el final de la obra a otro tema de factura distinta, más contundente y rítmica como es “I’m so laid back I’m laid out”. Se termina con este tema, que ofrece una sensación sonora cíclica. No es un mal final; aporta cierto ritmo y es un buen ejemplo del sonido medio que han ido ofreciendo los 10cc en la obra, pero escorado a la parte más rock y movida.“Deceptive Bends” tiene su importancia sobre todo en la confirmación de que Eric Stewart y Graham Gouldman tenían vida más allá de Kevin Godley y Lol Creme tras la marcha de estos 2. Tras la reestructuración que se gestionó tras “How Dare You!”, el dúo resultante de la escisión demostraron ser capaces de facturar singles excelentes como “The thing we do for love”, una de mis favoritas de su discografía, o “Good morning judge”, y además incluir dichos sencillos dentro de un lp bastante resultón.
A “Deceptive Bends” le seguiría el camino “Bloody Tourists”, que ya les comenté al inicio del artículo que incluyó otro número uno para la formación concretado en el acertado experimento reggae “Dreadlock holiday”, muy en boga en su significado con el título del disco. Además, esta canción se ganó la grabación de un videoclip delirante, simpático y sobre todo muy original para la época (año 1978), ya que en esos días los clips solían ser básicamente actuaciones de los grupos en platós sin más. Échenle un ojo en youtube; me juego lo que quieran a que pasan unos buenos minutos visionándolo.
Es un disco entretenido este “Deceptive Bends”, que alterna piezas lentas y sentimentales, con otras más animadas, cañeras e incluso algo macarrillas que ayuda a pasar un buen rato. Además, es una obra que suena genuinamente a rock de los años 70; los 10cc son fácilmente enmarcables dentro de los parámetros de esa época, aunque luego demostraron en sus carreras al margen que eran muy capaces de adaptarse al signo de los tiempos y las nuevas corrientes sonoras (vean sino a Graham Gouldman al frente de Wax con aquel “Right between the eyes”).
Además esta época del año (ya saben que yo siempre defiendo la escucha de los discos en tiempos propicios) creo que es bastante apropiada para meterse con la escucha de “Deceptive Bends”, un disco con una controvertida portada ya que contrasta ver a ese siniestro buzo (por lo de su casco principalmente) sacando del agua a una guapísima mujer ahogada. Como es habitual les recomiendo que hagan la prueba de escuchar el disco; arena de otro costal es que ustedes me hagan caso. Estoy seguro que de este lp al menos podrán sacar 3 o 4 canciones que les pueden gustar sin necesidad de hacer grandes esfuerzos auditivos.
10cc es una banda bastante ignorada y olvidada a día de hoy, y como en este blog lo que defiendo son las causas perdidas, son un perfecto ítem que quizás ha tardado demasiado tiempo en pasar por aquí. Volveremos a ellos y también a la esfera del tándem Godley And Creme en solitario, que despacharon canciones tan geniales como “Wedding bells” o la incontestable “Cry” de mitad de los 80.
Esta tarde en RUAH sonará la repetición de nuestro último coloquio de la temporada dedicado a “The Man-Machine” de Kraftwerk, el cual sonó en nuestro horario habitual el pasado miércoles a las 23.00h y que en primer término realizamos en directo hace una semana a las 16.00h en los estudios de RUAH. No sé si se lo he comentado ya (últimamente tengo un descontrol encima que hace que no sepa si me repito), pero las emisiones en &radio están paradas por disyuntivas internas de la emisora. Les avisaré si hay novedades.
Por otro lado, adelantarles que este miércoles a las 23.00h finalizamos nuestra 2ª temporada en las ondas con un programa especial para poner el colofón. En los próximos días les contaré más, pero en todo caso les informo que, como sacarán en conclusión lógica, no habrá más programas de radio nuevos de “Discos, música y reflexiones” hasta finales de septiembre. Lo digo por si tienen a bien sacar un pequeño hueco el miércoles por la noche para escucharlo en directo, que siempre se agradece. Además, lo que les tenemos preparado creo que no les defraudará. El lunes o el martes les contaré más en un post especial.
martes, 7 de junio de 2011
Concierto Oberón. Madrid (28-05-2011)
El lugar elegido fue la sala Cats, donde ya tuve ocasión de ver al grupo en la entrega de premios de hace un par de años de la revista Lh Magazine. La fecha podía resultar algo conflictiva ya que Oberón y los otros 2 grupos que formaban parte del cartel de la noche se enfrentaban al siempre temible rival que es el fútbol en una de sus máximas expresiones: la final de la Champions League.
En lo que a nosotros respecta, vimos la 1ª parte del partido en casa de un amigo y a las 22h llegamos a la sala, donde pudimos ver parte del final. No obstante, este evento deportivo sí que parece que afectara en parte al evento, ya que poco antes de que el primer grupo irrumpiera en escena, el aforo no era demasiado excesivo.
En lo que se podría decir que fue el bis del grupo, sin necesidad de que bajaran del escenario, simplemente haciendo un amago de final de actuación, se nos regaló la canción de apertura de “Meridiano Cero”, la gloriosa “París”. Este gran tema supuso un gran fin de fiesta y la rúbrica perfecta a una actuación que se nos quedó corta, lo cual siempre es buen síntoma, ya que si en un concierto no te quedas con ganas de más, la cosa es que no ha ido bien del todo.
No puedo obviarles que en lo personal fue muy especial para mi “Éramos dos”, uno de los momentos más reflexivos, melancólicos y calmados de la noche, ya que este 2º single de “Insomnio De La Noche De Verano” me lo dedicó el grupo, lo cual fue para mi algo muy emotivo como ustedes entenderán. Y es que quizás “Éramos dos” fue como una especie de respiro ante tanto ritmo en el set list, ya que incluso “Maestros”, sonó muy intensa, con la guitarra de Paco Troya sonando de forma brutal y todo ello envuelto en los excelsos teclados de Francisco Ortega. Abajo pueden ver a Paco precisamente muy concentrado en sus teclados.
sábado, 4 de junio de 2011
The Human League - Credo (2011)
Seguramente recordarán aquel post de unas semanas atrás del concierto que The Human League ofrecieron en Madrid. Bueno, pues ese concierto tuvo lugar dentro de la gira de presentación del nuevo disco del grupo, tras una década de silencio musical en lo que a lanzamiento de nuevo material se refiere. El final de esa falta de novedades ha llegado de la mano de “Credo”, una respetable colección de canciones que será objeto de revisión en el post de esta semana.También he de confesar que el que ha sido el nuevo trabajo de La Liga Humana en 10 años me viene que ni pintado para así dar tratamiento a un disco de este año 2011 y de paso analizar la actualidad. Algunos dirán que llamar actualidad a The Human League es un sacrilegio, pero el caso es que Phil Oakey y sus muchachas, le pese a quien le pese, están de regreso. Cierto es que el grupo jamás se marchó y en los últimos años han estado de cuando en cuando de gira, tomando parte incluso del cartel de algún FIB que yo recuerde. Aparte del artículo sobre su concierto en Madrid, The Human League ya pasaron en diciembre de 2009 por el blog con aquella revisión que hice sobre su disco “Crash” de 1986.
Ha pasado mucho tiempo desde “Secrets” de 2001, un disco que pasó de puntillas en su día y que no tuvo la repercusión y éxito que supuso a mitad de los noventa el previo “Octopus”. Da casi vértigo contemplar la trayectoria de Oakey y los suyos en estos momentos. Si echamos la vista atrás, comprobamos que han pasado ya 3 décadas de “Dare!” y aquel ya mítico “Don’t you want me”, que es la canción por la que el gran público recuerda a esta formación.
Ya durante la 2ª mitad del 2010 se rumoreaba que habría nuevo lanzamiento de la Human League y hasta se sabía el título del álbum, el cual sería “Credo”. El título no es más que una especie de homenaje del grupo hacia sus seguidores, que nunca han dejado de creer en el grupo durante tantos años, según palabras del propio Phil Oakey. Lo que a la larga ha terminado siendo la columna vertebral reconocible de The Human League, es decir, Phil Oakey, Susan Ann Sulley y Joanne Catherall, sigue inmutable a día de hoy y se mantiene en esta nueva entrega. Creo que es un digno regreso de The Human League, y hay que apuntar que no suena pasado de moda, sino que el grupo se mueve con una cierta dignidad en las tendencias dance actuales. Comprobémoslo.
Lo que no se puede negar es que el trabajo empieza sin escatimar en esfuerzos, ya que en el 1er. y 2º lugar del track list se disponen los 2 primeros singles que se han extraído de la obra hasta el momento. Primero nos damos de frente con “Never let me go”, un tema que destaca sobre todo porque la presencia vocal de Oakey se reduce principalmente a unos coros diciendo “No, no, no” y son Joanne y Susan las que llevan el peso principal de la canción. Se hace uso de loops vocales, de una estructura musical algo compleja en los primeros compases y a la larga, y en la mayor parte de su duración, de una electrónica moderada no demasiado acelerada. Es una canción menos inmediata que “Night people”, pero a la larga agrada mucho más. Y es que “Night people”, single de adelanto de la obra, es un tema de fácil llegada y con un fuerte gancho. Aquí se utiliza una base más rotunda y machacona, pero hay que destacar que hay ciertos cambios de ritmo y silencios muy interesantes. Phil devuelve la normalidad al proceder de The Human League al encargarse él de cantar la letra principal y las chicas de los coros y ciertas frases puntuales. También el efectismo y el ritmo se busca a través de las repeticiones vocales, como sucedía en la anterior “Never let me go”. Creo que no me equivoco al afirmar que “Sky” supone un bajón al situarse en el 3er. lugar. Quizás ello se agrave al encontrarse tras los 2 grandes singles de la obra, pero algunas partes de coros a cargo de las chicas son algo plúmbeas. Por otro lado, el estribillo no está mal y en la melodía se tira de sonidos clásicos techno pop. “Into the night” resulta algo controvertida, sobre todo por esos cambios de ritmo tan marcados y acusados que tiene. A ratos ofrece un sonido hipnótico y se anima algo en el estribillo. Llegamos a “Egomaniac”, 5º corte del disco, que a la vez es el 3er. single y que fue otro de los temas que el grupo incluyó en el concierto que ofreció en Madrid no hace mucho, del cual ya les dejamos crónica. No es manca esta “Egomaniac”; la repetición de la palabra que le concede el título, con efectos de eco en la producción y con una notoria ampulosidad, le da una fuerza interesante, que se complementa con un estribillo notable tanto en sus sonidos sintéticos, como en la mezcla de la repetición del título del tema con el resto de la letra. En resumidas cuentas, “Egomaniac” es otro momento fácilmente disfrutable de la obra, al menos desde mi punto de vista. “Single minded” es casi una confirmación del sonido medio que nos estamos encontrando en “Credo”. Aquí las chicas vuelven a brillar con intensidad en las partes destacables de la pista, pero hay que advertir que esta “Single minded” tampoco es de los momentos más memorables del disco, aunque sin ser necesariamente un sonrojo excesivo.
Curiosa y sobre todo intensa es “Electric shock”. Uno de los temas más rotundos, potentes y contundentes de “Credo”, en el que podemos encontrar un fácil paralelismo en ciertas partes con “Night people”, aunque esta pieza es más acelerada y frenética si cabe. En “Electric shock” Oakey y sus muchachas intentan acercarse a las tendencias electrónicas actuales y realmente no les ha quedado del todo mal. Peor resulta en mi opinión “Get together”. En esta pista nos encontramos con un medio tiempo, que precisamente palidece por eso mismo, es decir, no termina de definirse, quedándose en tierra de nadie. Poca emoción y ritmo para un tema claramente de bulto o relleno. Más curiosa resulta “Privilege”, que en cierto modo me recuerda en su oscurantismo y relativa frialdad a los tiempos más antiguos del grupo, aquellos días de los discos “Travelogue” y “Reproduction”; evidentemente, en esta “Privilege” no se llegan a esos extremos, pero sí que atisbo algunos puntos comunes, quizás ahí reside su mayor interés. Acto seguido “Breaking the chains” reporta un modelo de canción techno pop más accesible, con un Phil Oakey relativamente entregado en el estribillo de la misma. Llegamos al cierre proporcionado por “When the stars start to shine”, que para mi gusto personal es un buen tema de colofón. Aquí nos encontramos con unos cambios de ritmo notables y unas partes muy diferenciadas. Algunos momentos instrumentales son realmente válidos y en definitiva estimo que esta composición también aporta un cierto puntito emotivo en su regusto, que nos ayuda a finalizar la escucha con un buen sabor de boca.A estas alturas no les podemos exigir a The Human League, y por consiguiente a otros grupos compañeros de generación, que nos descubran América musicalmente hablando. Su aportación principal a la historia de la música ya tuvo lugar a comienzos de los 80. Sin embargo lo que sí podemos solicitar a Oakey, Sulley y Catherall es que editen material digno. ¿A qué me refiero? A que el grupo sea capaz de dar forma a un disco solvente que no levante fácilmente las críticas negativas tópicas del estilo “están acabados”.
Personalmente creo que con “Credo” Phil Oakey y su gente han solventado la papeleta. Este disco no es una maravilla al estilo de un “Dare!” o tampoco llega al nivel del orgulloso “Octopus” de mitad de los 90. No obstante, si nos ponemos generosos podríamos considerarlo como uno de los mejores discos de la banda, si no tenemos en cuenta los 2 primeros lps en los que Martyn Ware e Ian Craig Marsh junto a Phil daban forma a un grupo que nada tuvo que ver con lo que vino después tras la marcha de los 2 primeros músicos citados y la entrada de las coristas Joanne Catherall y Susan Ann Sulley.
En “Credo” The Human League incluso se atreven con las corrientes sonoras actuales del dance de forma bastante apañada y también podemos atisbar algún lejano guiño a sonidos más antiguos y de otras épocas de la banda. Partiendo de su sobria y sencilla portada, con el título del disco y el nombre del grupo en grandes letras, “Credo” no divaga en exceso y nos ofrece un resultado musical por lo general directo y que en conjunto se le puede otorgar un notable. Otro gallo cantaría a Depeche Mode si en comparación proporcional o proyectada con el grupo de Phil Oakey consiguieran editar a estas alturas un disco que juegue un papel como el que desempeña este “Credo” dentro de la historia de The Human League. La fe es lo último que se pierde, más o menos eso dijo Robert Smith en uno de los mejores temas de la discografía de The Cure.
Como verán en este post no me he extendido demasiado debido a motivos personales caseros que me llevan trayendo de cráneo durante más de un mes (y lo que aún me queda…). No obstante, uno de mis geniales colaboradores en nuestros coloquios radiofónicos, Alfredo Morales, alias El Gato Kilo, hizo una revisión en su blog sobre el disco, más completa, la cual les recomiendo que lean si quieren ampliar información. Sin embargo, es curioso, ya que el post no lo había leído hasta que he terminado el presente artículo y he podido comprobar que coincidimos en muchas cosas.
Seguimos hablando de techno pop para terminar con el post de esta semana, pero esta vez en tanto a nuestro programa de radio. Esta tarde en la sintonía de RUAH a las 16.00h tendrá lugar un especial de “Discos, música y reflexiones” con un coloquio que versará sobre “The Man-Machine” del grupo Kraftwerk. El programa también se emitirá el miércoles en nuestro horario habitual para todo aquel que le coja un poco de sopetón lo de esta tarde. Será nuestro penúltimo programa de la temporada y en todo caso el último coloquio hasta que después del verano regresemos en nuestra 3ª temporada. Espero que o bien esta tarde en directo o bien el miércoles en diferido puedan estar ahí. Siempre se agradece su presencia, escucha y apoyo.
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