Tenía muchísimas ganas de volver a ver a Austra en concierto, la última vez fue aquel concierto en Toulouse en el año 2017 en la gira de presentación del soberbio álbum “Future Politics”, en esa época todavía eran un grupo, aunque ya habían volado las hermanas Lightman, coristas de lujo que les acompañaron en sus primeras giras. Todo se aceleraría rápidamente ese 2017 y en mitad de la gira Maya Postepski abandona el grupo, peleada con la cantante Katie Stelmanis y teniendo que ser reemplazada urgentemente a la batería por Ela Minus. Esta salida sería el detonante para que una vez acabado el tour, Dorian Wolf y Ryan Wonsiak decidieran igualmente abandonar el proyecto quedándose Katie Stelmanis en solitario llevado el nombre de Austra.
Desde esa gira Katie ha hecho poquísimos conciertos y en todos estos años no había conseguido articular una gira como tal. Su primer intento fue con la salida del álbum “Hirudin” (2020) pero entre la imposibilidad de reunir una nueva banda de apoyo y sobre todo el Covid, cualquier posibilidad de tocar el disco en directo se vino al traste, pasando esta etapa con más pena que gloria.
Después de esta complicada experiencia parecía que el proyecto Austra estaba en dique seco, tan solo supimos que había compuesto música para un ballet, “Swan song” que salió en 2023, a decir verdad, un trabajo menor.
Sin embargo, a finales del año pasado surgió la sorpresa, un nuevo álbum “Chin Up Buttercup” y por fin una gira internacional en condiciones para presentarlo, bastante extensa, así que nos fuimos a Bruselas que era la fecha que mejor nos cuadraba ya que era fin de semana.
Después de hacer algo de turismo (hacia 10 años que no visitaba esta ciudad), nos dirigimos al lugar del concierto “Le Botanique” que resulto una especie de complejo multiusos con una pequeña sala de conciertos. No nos dio tiempo a ver a la telonera Elsas.
Lo primero que nos sorprendió al llegar al lugar del concierto fue lo pequeña que era la sala, la cual se encontraba totalmente abarrotada en su capacidad que no debería ser mucho mayor de 300 personas. Este error de cálculo provoco que no fuera un concierto cómodo, el personal de seguridad hacia lo que podía para poder ubicar al público que seguía llegando, pero había poco margen de actuación, el espacio era el que era.
Puntual apareció Katie Stelmanis con un vestido negro con toques rojos acompañado de unos zapatos un tanto extravagantes, habían pasado 8 años desde la última vez y hay que decir que estos años le han sentado de maravilla, la vi más guapa que nunca. Le acompañaban en esta ocasión dos chicas, una a cargo de la batería y otra que se ocupaba del bajo y los coros. En mitad del escenario se situaba un teclado que Katie tocaba de vez en cuando.
El concierto comenzó con “Siren song” uno de los singles de adelanto del nuevo disco, un comienzo potente ya que se trata de una canción que recoge lo mejor del sonido clásico de Austra y lo cierto es que es muy accesible.
En la siguiente canción se pasó a una vertiente más experimental y minimalista con “Math equation” que fue el primer adelanto del nuevo álbum y que puede que sea el single más inusual de toda la carrera de Austra, la verdad es que funcionó muy bien.
La primera canción antigua que apareció fue “Utopia” del álbum “Future Politics”, que sería muy celebrada, pero estaba claro que el protagonismo del concierto se lo llevarían las canciones nuevas y allí aparecieron la hipnótica “amnesia” que es la canción que abre “Chin Up Buttercup” y que pensé que abriría también el concierto, pero no fue así.
Siguió la triste “Blindsided”, que sigue la temática del último álbum que es la ruptura de una relación, el intercambio de culpas, y el proceso de reconstrucción mental después de esta ruptura.
Uno de los mejores momentos del concierto fue cuando Katie empezó a tocar en el piano la reconocible melodía de “Home”, uno de sus singles más acertados y tema principal del álbum “Olympia” (2013). Una mirada al pasado y vuelta al presente con más temas nuevos como el que da título al álbum “Chin up buttercup” o “Think twice”, este último con no poco parecido con el tema “Painful like”, que por cierto no fue incluido en el setlist.
Si bien los nuevos temas fueron muy bien recibidos, había ganas de escuchar canciones que ya se han convertido en casi clásicos. Así llegarían “Future politics” y “I love you more than you love yourself”, en unas versiones con apenas bases rítmicas que, si bien no estaban mal, estoy seguro que el público hubiese preferido que se hubiera ceñido a las originales.
Donde nadie pudo poner ninguna pega fue en la interpretación de la siempre contundente “Beat and the pulse”, sin duda es un tema que nunca falla y que pone la sala patas arriba. De esta manera nos adentrábamos en la recta final del concierto, mucho más intensa. Con muy buen criterio incluyo en este tramo dos de los temas más bailables del nuevo álbum: la positiva y luminosa “Fallen cloud” y “The hopefulness of dawn”, esta última bastante influenciada por el eurodance de los 90.
Katie se despedía, como no podía ser de otra forma, con su tema más popular “Lose it” que a estas alturas se puede considerar todo un clásico. Una versión bastante fiel a la original que dejo al público más que satisfecho antes de que llegaran los bises.
El primero de ellos fue un tema nuevo, la balada “Good ridance” que cierra el nuevo disco, a la que siguió la mágica “Spellwork”, otro tema clásico de su álbum debut “Feel It Break” (2011) que volvería a levantar al público.
El concierto sería realmente finalizado con la emocionante “Hurt me now”, tema que cierra su segundo álbum “Olympia” y que resulto perfecto para dar por concluido este reencuentro con Katie Stelmanis y la presentación de sus nuevas canciones.
Varias conclusiones sobre esta vuelta a los escenarios de Austra: en la parte positiva Stelmanis supo defender muy bien las nuevas canciones, nada menos que nueve sonaron y para nada desentonaron con material más antiguo, dejando claro que “Chin Up Buttercup” es un buen disco que debemos celebrar.
La verdad que nos lo pasamos muy bien, Katie canto extraordinariamente durante la hora y cuarto que duro el concierto demostrando no haber perdido nada de su característica voz.
En la parte negativa, no me gusto que todos los sintetizadores y bases estuvieran grabadas y fueran lanzadas desde un ordenador portátil, vamos que Ryan Wonsiak ha sido sustituido por un portátil, me pareció un detalle low-cost que no beneficio al sonido y que también deja de manifiesto que a esta nueva versión de Austra aún le queda camino para ponerse a la altura con la anterior.
En definitiva, una esperada vuelta de Katie Stelmanis que pudimos disfrutar en Bruselas y que esperemos podamos volver a verla en alguna otra ciudad ya que parece que por fin se ha reactivado para girar de forma extensiva, algo que debemos celebrar.
Texto y fotografías: Alfredo Morales.



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