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sábado, 8 de septiembre de 2012

Pet Shop Boys - Bilingual (1996)

Antes de nada, avisar que participamos en los Premios Bitácoras 2012 en la categoría de Cultura (no hay música, en fin) y que todo aquel que lo estime oportuno nos puede votar ya mismo. Nada más tienen que pulsar el botoncito que aparece temporalmente (mientras dure el plazo de votación) en la parte izquierda superior del blog. A ver si este año terminamos mejor, que el año pasado fue un batacazo (no entramos ni en los 100 primeros, cuando en el 2010 fuimos el nº 35). A todo aquel que nos estime dar uno de sus votos: muchas gracias. Y tras esto, a lo nuestro.

Se acabaron las vacaciones, al menos por lo que a mi respecta. ¿Qué tal lo pasaron ustedes? Por mi parte todo más o menos bien. Lo que sí les advierto, y ya comenté por las redes sociales, es que en estas primeras semanas, o en todo caso de aquí al final de año, iré comentando los discos que han formado parte de la banda sonora de mis vacaciones personales y también otros que han rodeado a mi verano, en parte como terapia contra el síndrome postvacacional.

Y el disco con el que reiniciamos la actividad es uno que pega mucho con el verano, la fiesta y la playa. Quizás sea más apropiado como banda sonora de un viaje a Ibiza que a Fuerteventura, pero les aseguro que su escucha en la playa de esta isla canaria que tanto me gusta, quedaba bastante apropiada. Sea como fuere, se daba el hecho de que llevaba mucho tiempo con “Bilingual” de Pet Shop Boys en el cajón de discos guardando polvo y tuve a bien acordarme de él para ser el protagonista principal de esa semana en Fuerteventura; haber escogido el último disco de Russian Red hubiera sido quizás demasiado evidente, ¿no?

“Bilingual” es un disco controvertido, ya que quizás fue el primero que no supuso tanto éxito para Pet Shop Boys a nivel comercial masivo. Muchos recordamos que el anterior Very, con la célebre revisión de “Go west” de Village People, funcionó bastante bien y Neil Tennant y Chris Lowe, con sus peculiares sombreros futuristas del video de esa cover, estaban hasta en la sopa en los programas musicales de la televisión del momento con la redifusión constante del videoclip.

Y no es que “Bilingual” no dispusiera de buena promo y que al menos 2 o 3 singles hayan quedado bastante bien en la memoria colectiva, principalmente Single y Se a vida é, pero por lo que fuera, el grupo perdió parte de los focos intensos sociales que les alumbraban desde comienzos de su carrera hasta el mencionado trabajo anterior “Very”. No obstante, “Bilingual” es muy buen disco y viene a reforzar la sentencia que el colaborador en el intercambio del anterior post, El gato Kilo, apuntó en un post en su blog, que es que Pet Shop Boys nunca han editado un disco malo, sino que pueden ser más o menos buenos. Tal cual. Pasemos a deleitarnos con este trabajo que tan buen ánimo transmite y nos ayudará a enfocar septiembre con mejor cara.

No cabe duda que los Tennant y Lowe desde el primer momento evidencian el carácter tan discotequero del disco ni más ni menos que con una canción titulada “Discoteca”, en la que Tennant narra la experiencia de encontrarse en país ajeno del que no hace gala de ser bilingüe en los primeros momentos de la letra no hablo tu idioma, no entiendo una sola palabra, pero en la que intercala frases en español como la reiterativa pregunta “¿Hay una discoteca por aquí?” y esa pregunta que se suele hacer a los gorilas de los lugares de moda “Dígame cuánto tiempo tengo que esperar”. En el plano musical, no es que nos encontremos ante una canción alegre. Tiene una melodía sombría y nocturna, que con las barreras o trabas que Tennant nos canta en la letra transmite una sensación de noche poco boyante. Los ritmos de percusión, parejos a la batucada brasileña demuestran el ojo que tuvieron los Pet Shop Boys tras comprobar el reciente éxito en aquellos días de Mick Hucknall de Simply Red con “Fairground” y de hecho sirven para unir umbilicalmente a esta correcta apertura, que quizás de primeras no les capture pero que lo hará tras las sucesivas y necesarias escuchas a este disco, con quizás el single que más se recuerda del disco, que además se titula “Single”. En el plano melódico se pierde algo de carácter decadente, y a ratos se gana solemnidad. La letra describe muy bien esas experiencias de viajes de negocios y nuevamente Neil hace algún guiño al castellano cuando nos cuenta que al final del día que describe intenta flirtear, presentándose a su objetivo con un “Me llamo Neil”. Es necesario hacer mención al videoclip. Muy ajustado a la letra, representa en tono cómico y satírico lo que la misma describe y ofrece momentos muy graciosos como ese intento de ligar mencionado de Neil en la barra del bar de un hotel o cuando parece que va a reflejar lo cómodo y placentero que es viajar en Business class y tras estirarse se ha de encoger el vocalista de Pet Shop Boys porque 2 tíos corpulentos se le sientan uno a cada lado. Por cierto, creo que es la época en la que Neil Tennant más me ha recordado de aspecto al presentador Jordi González. También hay que decir que al final del clip se le va un poco la olla al asunto, con coreografías exageradas y los aviones por encima también haciendo de las suyas, pero en definitiva es un videoclip sobresaliente y quizás mi favorito del grupo junto al de la cover de “Always on my mind”, debido a la impagable interpretación de aquel vejete algo loco. Ahora sí, un tema disco claramente es “Metamorphosis”, con voces femeninas de registro muy alto como invitadas a los coros que es lo que más se te queda de la canción y un buen ejemplo de música discotequera de mediados de los 90. Puede chocarte de inicio, pero no se preocupen, que también se le termina por coger el puntito. Tennant más que cantar rapea en esta ocasión y da lugar a un tema cuanto menos curioso y que va inyectando más ritmo al disco. Controvertida también puede resultar “Electricity”. Con unos sonidos muy Kraftwerk en el inicio y una cadencia más lenta. Tennant casi susurra y en esta ocasión recita. También se utiliza para el somero estribillo efecto distorsionador y robotizador para la voz de Tennant. Interesante experimento, que funciona insertado en la obra y además causa un buen efecto de contraste con la canción que le va a suceder en el orden. Ahora toca más batucada y en este caso, desde mi punto de vista, gloriosa. Otro sencillo extraído de Bilingual y en esta ocasión la canción más vitalista y optimista de la obra. Sí, hemos llegado a “Se a vida é (that’s the way life is)”. Composición luminosa, alegre, marchosa, que concede algo de petardeo con los elementos de viento de metal que se incluyen en cierto momento, pero que en conjunto me encanta. Es controvertida, ya que no gustó a todos, pero a mi sí me llega y mucho. Es quizás la culpable de que el disco transmita una sensación tan veraniega y también por las imágenes ajenas al grupo que conforman el video oficial, en el que solamente se ve a Neil y Chris como telón a esas imágenes; creo que se perdió la ocasión de hacer un gran video, pero el envejecimiento que los 2 Pet Shop Boys ya mostraban en esta época, con Tennant sufriendo cada vez más los duros embustes de la alopecia, supongo que hizo que el grupo comenzara a salir cada vez menos en sus videos. “It always come as a surprise” es el momento más descabalado del disco. Un tema lento, cálido, muy sentido y acertado, cuyo único pecado es que no coordina con el resto (salvo por la base de percusión en cierta manera), pero si nos lo tomamos como uno de esos necesarios momentos en los que estando en la discoteca te sales a tomar el aire o fumar un cigarrito, lo veremos con una mayor lógica. Tennant está muy bien en el micrófono, demostrando su gran pericia vocal.
En esos tonos almidonados tan de los Pet Shop Boys, al estilo de una “Suburbia”, pero mucho menos mítica y de repercusión inferior en el tiempo, se incluye en “Bilingual” “A red letter day”, que también fue single. Nos permite recordar la esencia del grupo y ver que aún son capaces de facturar canciones en la línea que enamoró al público en la 2ª mitad de los 80. Tras “A red letter day” llega “Up against it”, que no se aleja mucho del tono de la canción previa. Se pierde quizás ligeramente algo del tono más pasteloso de “A red letter day”, pero nuevamente nos encontramos ante una pieza techno pop muy reconocible del tandem Lowe-Tennant. “The survivors”, simplemente por su título nos puede hacer pensar en un tema épico. No, para nada. Es una canción de bella factura, quizás la más elegante en sus formas de “Bilingual”, sobre todo por sus arreglos de corte orquestal que nos pueden recordar a cosas más solemnes como “Left to my own devices”, que aunque tampoco será la que más fácilmente recuerden del disco, sí que reporta unos minutos de música de muy buen gusto y con formas tan refinadas, que hasta parece que transmiten sensación de olor a colonia. Es curioso, pero la canción que más me gustó de inicio fue “Before”, que también fue single. Fue el primer single de la obra y sonó mucho en junio de 1996, aunque en el programa “Del 40 Al 1” nunca pusieron su video y recuerdo que estaba en la parte baja de la lista y pasaban por encima del mismo solamente poniendo los 5 o 6 segundos de rigor. A día de hoy la escucho y curiosamente me parece que es la canción que peor ha envejecido. Es curioso, pero me parece demasiado retro en sus formas. Quizás haya sido la sorpresa más clara que me he llevado al redescubrir “Bilingual” tras mucho tiempo. No obstante, no se equivoquen, “Before” me sigue gustando; supongo que será como todo aquel que tuvo una pareja con la que acabó bien y tras reencontrarse tras mucho tiempo, aunque la vea desmejorada, le sigue teniendo cariño. Algo así, supongo. Los ritmos latinos regresan en “To step aside”, pero sobre todo destaca por esa especie de coros retorcidos que no sé si son de niños o de qué coño son, pero que no quedan nada mal. Creo que junto a “Se a vida é (that’s the way life is)” fue single en Estados Unidos y la verdad es que “To step aside” tiene su potencial. No está nada mal y para estas tierras donde no fue sencillo, podemos considerarla como una de las canciones no conocidas que pueden sorprenderte al escuchar el disco al completo, o que al menos te llame la atención por lo de sus coros tan peculiares. Un final alegre se nos plantea con “Saturday night forever”. El gato Kilo, colaborador del último post que realizamos a modo de intercambio, comentó en su blog que hubiera sido un mejor cierre la que finalmente se quedó como cara b de single “The boy who couldn’t keep his clothes on”. Pues puede ser, pero no queda mal esta “Saturday night forever”. Me gusta su bombo y platillo y su fanfarria, aunque si nos ponemos severos se la puede acusar de algo repetitiva. Sin embargo, y en el apartado de los añadidos que incluye la versión que tengo, que son todo remixes (algunos no muy memorables), destaco precisamente el “International club mix” que Danny Tenaglia hizo de la mencionada “The boy who couldn’t keep his clothes on”, la cual en verdad es muy buena y rítmica y me agrada sobremanera. La tildaría de la joya oculta que incluye la edición de “Bilingual” que poseo y es que aunque resulte algo petardera, lo que no podemos negar es que esta composición transmite mucha marcha; me imagino que a Tennant y Lowe se les ocurriría tras quedarse obnubilados viendo a un go-gó bailando en la tarima de una discoteca con el torso desnudo; para eso habría que preguntarles al grupo en entrevista, la lástima es que no voy a tener ocasión de entrevistar a estos 2 muchachos en mi vida, creo.

Sí, de acuerdo. Los singles de “Bilingual” funcionaron bien, llegando casi todos al top 10, pero creo que ninguno al top 5 en el Reino Unido; sin embargo, en Estados Unidos creo que algunos llegaron al nº 1 en la lista de Dance. Este trabajo tuvo su protagonismo en los medios, al igual que el siguiente “Nightlife”, cosa que ya no sucedería con “Release”, que injustamente pasó prácticamente desapercibido para muchos, pero aún así “Bilingual” está lejos de los días de mayor vino y rosas de Pet Shop Boys.

Es curioso que “Before” fuera el primer single y que por España fuera tan ignorado. Tuvo mucho más calado “Se a vida é (that’s the way life is)” y sobre todo “Single”. El periodo promocional de “Bilingual” se alargó mucho y en ese tiempo lucho a capa y espada contra el reinante brit pop de aquellos días. Y es que, admitámoslo, los focos en esa época estaban puestos sobre los Oasis y los Blur. Tal cual. A Pet Shop Boys se les empezaban a considerar parte de otra época, pero ellos se han encargado con su trabajo de demostrar que son atemporales y durareros.

“Bilingual” es como el buen vino. Con el paso del tiempo ha ido cogiendo mejor aroma y sabor que el que pudo reportar en su momento de publicación. Conozco mucha gente que lo valora de siempre y otros que con la perspectiva lo ven con mejores ojos. Es más que aceptable y con momentos impagables de la historia de este dúo de techno pop. La portada es simple a más no poder, pero creo que ese color amarillo limón tan intenso le pega bastante bien a esta obra tan apropiada para el veranito. Si algún lector del blog va a disfrutar de días de sol y playa en las próximas semanas, les recomiendo que se lleven este disco a su destino y hagan la prueba de escucharlo en la playa por la tarde. Creo que pega, y mucho, para esos momentos.

¡Ah! ¿Que qué hay de nuestro programa de radio? Sí, probablemente comencemos tanto en RUAH como en &radio a mediados de octubre con la 4ª temporada. Tengan paciencia. De momento escuchen el programa que quieran de todos los que hemos hecho hasta la fecha, dándose un paseo por nuestro perfil en Ivoox. Eso sí, les adelanto que a partir de ahora pasará a ser un programa quincenal en lugar de semanal. Del resto ya les hablaré cuando quede menos para el reinicio del asunto.
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martes, 28 de agosto de 2012

El Gato Kilo propone: Concierto McNamara. Madrid (01-03-2001)

No podía pasar este mes de agosto sin postear algo dentro de estas necesarias vacaciones bloggeras. Y, ¿qué mejor que un intercambio de colaboraciones, cosa que hacía ya mucho que no hacíamos? Hoy es el gato que convive con uno de los colaboradores de nuestro programa de radio, de nombre Kilo, que tiene un tremendo blog que aúna a partes iguales denuncia social y crítica con revisiones musicales, quien nos traerá una crónica de un evento o concierto.

Es curioso, ya que hace tiempo pensé en hacer crónicas de conciertos a los que acudí antes de que en junio de 2008 comenzara la andadura de “Discos, música y reflexiones”. Supongo que el exceso de trabajo me lo impide, y por ello no me he atrevido a hacer un post sobre por ejemplo aquel 2º, y de momento último, concierto que vi de The Cure en el Palacio de los Deportes en marzo de 2008. Pues El Gato Kilo nos trae de su mano la crónica del concierto que vio de Fabio McNamara junto a Luís Miguélez en el año 2001, en la gira del gran disco “Rockstation”. Espero que les guste el post y visiten el blog de Kilo, ya que no tiene desperdicio y seguro que no les dejará indiferentes.

Les advierto que el tono editorial es duro y en el blog de Kilo se habla en plata, ya sea en el plano social o musical, puesto que no es un blog exclusivamente musical, sino que en el mismo el buen gatito que lo controla le mete unos buenos zarpazos de cuando en cuando a ciertas injusticias sociales y desastres de índole político, proponiendo medidas y soluciones que a veces son muy radicales, pero que tienen una lógica sorprendentemente aplastante en algunos casos. En el apartado musical, no se pierdan las retrospectivas y artículos biográficos que ha hecho sobre muchos grupos musicales de su agrado, la mayoría de índole electrónica, ya que me río yo de la wikipedia y otras fuentes que se atreven a consultar. Así que, no se lo piensen y otórguense un largo y provechoso paseo bloggero por el blog de El Gato Kilo (las etiquetas que figuran en la columna lateral de la derecha, les ayudarán mucho en su navegación para buscar temas de su interés).

Por mi lado, mi artículo de intercambio en El Gato Kilo versa sobre mi animadversión a cierto tipo de eventos musicales. Verán una faceta prosaica más dura de la que pueden leerme en estas tierras. No se asusten en exceso, pero es que al intercambiar post entre blogs, entiendo que hay que amoldarse un poco a las formas que se siguen en la bitácora donde vas a colaborar, ¿no? Bueno, le dejo con la gran crónica que Kilo ha hecho 11 años después de aquel impagable concierto (en aquellos días las cámaras digitales no estaban extendidas en el mundo, con lo que la imagen ilustrativa es una simple captura de un video de youtube del concierto en Radio 3 que dieron en la época):

“Tenia muchas ganas de ver a Fabio de Miguel y Luís Miguélez, es decir McNamara, juntos en un escenario, la ocasión no era para menos, meses atrás habían vuelto triunfales con un disco “Rockstation” que era toda una bomba de glam, pop y electrónica eficaz. Para mi sorpresa este álbum estaba teniendo una cierta repercusión y digo para mi sorpresa porque el anterior intento del duo McNamara/Miguélez “A Tutti Plein” (1995) paso sin pena ni gloria, a pesar de incluir grandes canciones como “Mata Hari” o “Caños de Meca” (favorita de Carlos Berlanga).

El hecho de que hicieran una pequeña gira con “Rockstation” era motivo de celebración y por supuesto no podía perderme su parada madrileña en la sala Arena. Ya en la cola de la entrada había muy buen ambiente, con gente que ya peinaba algunas canas o simplemente ya no peinaban nada y que supongo que serian de la época de “¡Cómo Está El Servicio De Señoras!” y luego estaban los jovencitos que habían descubierto al grupo gracias a “Rockstation”.

Con todo esto, pues yo estaba un poco en tierra de nadie pues no pertenecía ni a uno ni a otro grupo, además iba solo, aunque lo cierto es que estuve solo por poco tiempo; para mi sorpresa me encontré a un compañero de trabajo que no tenía ni idea de que le iba este tipo de música y que hizo gala de una pluma desconocida para mí.

Con una sala al completo salieron al escenario los teloneros que eran el grupo Gore Gore Gays un trío de estilo technopop que sinceramente no me dijeron mucho aunque bueno, tampoco soy muy objetivo, tantas eran las ganas de ver a Fabio y Luís que podrían haber puesto cualquier otro grupo antes y les hubiésemos hecho el mismo caso, es decir ninguno y es que lo que buscábamos los presentes ese día era asistir a la nueva venida del “Ave Fánix”. Y así fue, en primerísima fila vi como entraban en escena Luís Miguélez con su guitarra dispuesto a dar mucha caña, Fabio McNamara de moreno, camisa que acabaría desabrochándose, pantalón, botas con taconazo y boa de plumas negras. Apoyando al dúo Juan Tormento encargado de teclados y programaciones e inseparable de Miguélez en Glamour To Kill y Glitter Klinik.

Fueron presentados nada más y nada menos que por Tamara Seis Dedos, en ese momento una estrella mediática que pronto pasaría al olvido, pero en esa época tuvo bastante relación con Luís Miguélez e incluso con Nacho Canut y Carlos Berlanga; todos ellos le hicieron canciones para su, hoy inencontrable álbum, “Superstar”.

Empezaron con ese “Ave Fánix” que anunciaba la vuelta por la puerta grande de Fabio al mundo musical y enseguida se metieron con “Freak show” y la gente se volvió loca, todos los que estábamos allí nos sabíamos el “Rockstation” de arriba abajo, por allí pasaron todas y cada una de las canciones del disco desde ese petardazo glam que es “Chulo latino” a esa reconversión al cristianismo de “Yo creo en ti”, que yo en su momento creí que era una burla y mira ahora...

El sonido de la guitarra de Miguélez era atronador, pudiéndose considerar este un concierto casi de rock duro con bases electrónicas. Miguélez ya había anunciado que el directo iba a ser mucho más rockero y bien que lo cumplió. Hubo momentos inolvidables con ese celebradísimo “Mi correo electronic… ¡Oh!” o cuando Fabio cogió el megáfono para cantar “Ultraceñidas”, os podéis imaginar la voz de Fabio a través de un megáfono gritando a los cuatro vientos “se buscan dos maricas muertas congeladas vivas en Paris”, realmente tronchante, como tronchante fue cuando Fabio dejo el escenario para descansar un poco y Miguélez es ahora el que coge el megáfono y empieza a cantar ese temazo que es “Placer por placer” o como la conocen muchos “la de la coca”. Una canción que es todo un descojone; recuerdo perfectamente como en el coche de una amiga se me ocurrió enseñarle esta canción y la pobre chica era incapaz de arrancar el coche de la risa. Pues el caso es que esta canción tiene en mi opinión un casi imperceptible matiz trágico que podemos apreciar después de todas las burradas que dice la letra en la frase “un jaguar y un mercedes, total para que los quieres si estas enganchada”. Miguélez se haría cargo de esta canción en el concierto con un público gritando sin cesar eso de “la coca, la coca…”.

“Gritando amor” fue otro de los platos fuertes y que buen ojo ha tenido Abacab en intuir que era una canción del corte Alaska Y Dinarama. Así es, y Fangoria la llevo en la gira de “Naturaleza Muerta” en cuyo concierto en la sala Galileo el propio Fabio salió a cantar la canción con Olvido.

El grupo decidió en este concierto no mirar al pasado y no sonó ni una sola canción de “A Tutti Plein”, ni de Fany Y Los Más, aunque nos obsequiaron con un “Susan get down” mezclado un poco con “Suck it to me” de Almodovar Y McNamara. También hubo una serie de canciones nuevas de las que recuerdo muy poco, la que de verdad se me quedo en la cabeza fue la hilarante “Bellezas del far west” con ese “beben champagne y se cotizan ¡Y se cotizan!” aunque si no recuerdo mal también tocaron “Celebrate your death”, una atronadora canción que parece casi de grupos del corte de los Guns ‘N’ Roses del primer álbum o incluso de Slayer y que terminaría con muy buen criterio en el repertorio de Glamour To Kill.

Pero todo lo bueno tiene que acabar y llegaron los defensores de Roma para dejarlo claro. “Boogie movie” me atrevo a decir que fue la canción más celebrada, incluso antes de empezar el concierto, en la misma cola de la puerta le oías a la gente eso de “y boogie movie”.

Tras la salida del escenario, vuelve Tamara a preguntarnos que si nos había gustado el show, os podéis imaginar la respuesta del público, allí la gente quería mas y mas pero el caso es que el grupo ya no tenía más canciones programadas, sin embargo decidieron hacer un bis repitiendo “Gritando amor”, elección que certifico si aún no lo estaba ya, lo buenísima que es esta canción que debió sin duda ser single.

En fin, una noche inolvidable de glam, petardeo, guitarrazos salvajes y mucho tacón y mucho glitter. Nos lo pasamos en grande y además la madre de Tamara no nos agredió con el famoso bolso que llevaba un ladrillo dentro.

Al día siguiente en el trabajo mi compañero y yo estuvimos todo el día con la coña de “y boogie movie””.
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viernes, 27 de julio de 2012

Discos, música y reflexiones cierra por vacaciones 2012

Con el recién publicado post del artículo del concierto de Billy Idol, que de no ser por fallos técnicos debería haber estado publicado este pasado martes o miércoles, nos despedimos de ustedes hasta septiembre. Mañana comienzan mis vacaciones en el trabajo con el que me gano la vida, y aprovecho este último día hábil para dejar este post de aviso del necesario descanso que tomo a todos mis niveles personales, profesionales o medio profesionales.

El año pasado ya probé la experiencia de desconectar de la actividad bloggera durante algo más de un mes y la cosa resultó bien; se vuelve con muchas más ganas y sensaciones musicales acumuladas con ganas de compartirlas con el mundo y que ustedes las lean.

Con esto, no esperen post mañana de revisión de disco, ya que esto está finiquitado hasta estimo el día 8 de septiembre, en el que regresaremos con un nuevo artículo en el que revisaremos de cabo a rabo un disco, que al fin y al cabo es la función principal que realizamos desde que esta bitácora existe. En las redes sociales sí que comentaremos algo de cuando en cuando y esperen igualmente en los próximos días un post de colaboración en el blog “¿Canciones o lecciones?” donde, como saben, colaboramos ocasionalmente.

La foto que encabeza el post es de mis vacaciones de 2008 en Fuerteventura; ¿a que es bonita? Recuerdo escuchar mucho la discografía de Nik Kershaw en aquellos días a través de mi móvil y su altavoz en el interior del precario Citroën Saxo que alquilamos; buen recuerdo. Pues eso, que nos vemos en septiembre y en el programa de radio en octubre, como ya dije hace unos días atrás. A descansar tocan.
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Concierto Billy Idol. Madrid (19-07-2012)

Recuerdo la primera vez que escuché “Rebel yell” en directo en la sala La Riviera. Fue en otoño de 2001, en un concierto en el que los Sôber eran los teloneros, y unos desconocidos parciales aún para el gran público. Pero no fue en aquella ocasión Billy Idol el encargado de interpretar ese clásico de su repertorio, sino que los encargados de ello fueron los HIM de Ville Valo, con esa dignísima versión que tanto tocaban a comienzos de milenio en sus directos; no me imaginaba que más de una década después, repetiría la experiencia de escuchar ese trallazo en el mismo lugar, pero en esta ocasión ya sí de la mano de su autor original, el leyenda y mito Billy Idol.
Según se comenta por ahí (yo realmente no lo sé), este punk rocker británico no había pasado todavía en su dilatada trayectoria por Madrid; no sé si en los años 80 el caso de Idol era uno de esos que no encontraba un aforo a su medida en la capital (quizás le venía demasiado grande un Palacio de los Deportes o una plaza de toros de Las Ventas y demasiado pequeña la Rockola y otras salas). Por tanto, Billy se propuso 3 décadas después de iniciar su trayectoria más allá de Generation X, saldar la deuda pendiente enorme que tenía con la capital española.
Quizás el asunto del precio iba ligeramente subido (37,90 eur. el precio final con las consecuentes comisiones ya cargadas), pero lo que se podía intuir un llenazo y un agotamiento de los tickets con semanas de antelación, se vino abajo debido a una promoción casi nula (de hecho yo me enteré por casualidad, ya que no he visto ni un solo cartel del concierto y ni siquiera aparecía en el listado de actuaciones de las taquillas de entradas del tablón de Fnac Callao; así mal iba a ir la cosa). Todo esto se vio más claramente cuando una web de estas de ofertas de última hora, sacó una durante el fin de semana anterior en el que podías sacar la entrada con un 40% de descuento sobre el precio inicial citado entre paréntesis líneas arriba… Por ejemplo, con ello y debido a que tenía un bono de haber hecho otras compras en esa web, mi novia consiguió la entrada por 11 euros (toma jeroma). Pero bueno, esto es una disertación y discurso algo estúpidos; lo menciono porque me gusta comentar todo y cuando pasa el tiempo y releo mis crónicas (lo cual les confieso que hago) recuerdo la experiencia mejor. Pero, vamos, que yo estoy encantado de haber pagado esa cantidad por Idol, y, visto lo que vi y vivido lo que viví, volvería a pagarlos. Un primer plano de Billy abajo.
Llegamos a la sala poco después de las 20h y por primera vez me pasé por las taquillas de La Riviera antes del concierto, ya que la entrada a precio amigo teníamos que recogerla ahí. Se respiraba en los aledaños claro regusto rockero añejo entre la gente que pululaba en los exteriores. Entramos a continuación y ya había mucha gente congregada en las primeras filas, pero conseguimos situarnos donde me gusta estar, es decir 6ª fila hacia la izquierda del escenario según miras. Pudimos hablar con algún asistente que iba solo por su cuenta, tras establecer contacto con él al intercambiar opiniones en el control de entrada sobre el hecho de no poder pasar botellas de agua al interior. Sobre las 21.10h y con una música de ambiente que experimentó una subida del volumen en bases rítmicas, fueron saliendo a escena los músicos, llegando en penúltimo lugar el escudero de Idol, el mítico guitarrista Steve Stevens y luego el propio Idol, para que el público enardeciera totalmente.
Apostaba yo por “Come on, come on” de su primer disco en solitario o “World’s forgotten boy” de “Whiplash Smile” como apertura del concierto, pero fue “Ready steady go” del primer disco de Generation X la canción que Idol eligió para que siguiera el éxtasis que su mera aparición en el escenario provocó en los que allí acudimos. Lo que no nos imaginábamos es que justo a continuación sonara “Dancing with myself”. Este gran clásico de su discografía, bisagra entre su etapa con Generation X y su carrera en solitario, el cual es un claro as para el final de uno de sus conciertos, no se lo quiso reservar para el final. Abajo un tandem sólido del rock, Billy Idol y Steve Stevens a la guitarra.
Yo lo estaba grabando en formato video al 100% con mi cámara, para tener un buen recuerdo en mi pc y de paso ponérselo aquí, pero una tía que se puso delante nuestra, le dio un manotazo a la cámara abriéndose la tapa de la tarjeta y batería, perdiéndose todo lo que se había grabado (pasó al final de la canción). Eso es algo asumible en un concierto de rock, pero, en este caso en particular, me jode sobremanera, ya que la tipa de marras se puso delante nuestra habiendo llegado claramente más tarde, con la mala estrategia de ir como oteando a ver si veía alguien que en realidad no existe y se apalancó ahí delante nuestra, reduciendo además nuestra amplitud alrededor. Con esto, de “Dancing with myself” no les puedo dejar video, pero sí que les intercalaré algún otro que grabé (curiosamente todos del disco “Rebel Yell”). Vean en la siguiente imagen a Idol con la guitarra acústica.
Fue sorprendente y no me esperaba para nada “Dancing with myself” en esos primeros compases. Más asumible era otra cosa que paso a comentarles. Steve Stevens con un foco de luz iluminándole en exclusiva, se avanzó al frente del escenario y soltó un par de arreones de guitarra que ya me pusieron en sobreaviso de que en el 4º lugar del set list llegaba el turno de uno de mis temas favoritos de Billy Idol. No me equivocaba, ya que tras ese aviso de Stevens comenzaron a hacerse claros los sonidos de “Flesh for fantasy”, canción que tenía más o menos claro que no podía faltar y que sonó a la perfección. Los gritos de “Flesh” por parte de la audiencia, hicieron temblar el techo de La Riviera. No decepcionó para nada “Flesh for fantasy” en directo, al igual que tampoco lo hizo ninguno de los pasajes de su discografía escogidos por Idol en la noche del pasado jueves 19 de julio de 2012. Para que lo comprueben, malamente debido a la calidad de mi cámara, les dejo el video que grabé.
Aviso que a lo largo de la crónica no voy a seguir un orden metódico y escrupulosamente cronológico, sino que iré a mi manera comentándoles los momentos más relevantes o notorios. Por ejemplo, pudo en parte dejar en fuera de juego a más de uno que “Hot in the city”, con su cierto pachangueo, sonara y lógicamente (como yo pensaba que sucedería en caso de que fuera elegida) Idol hiciera un juego de palabras con la letra de la canción y el nombre de la ciudad donde estaba tocando con el inevitable “Hot in Madrid tonight”. Curioso ver a Idol con una camiseta suya enfundada en el tramo final del concierto; aprecienlo en la siguiente imagen.
Algo que me gustó mucho es que entre las canciones que Billy Idol seleccionó para este concierto, no se dejó ni una de las que más me llegan de él. Ya les he comentado que sonaron “Dancing with myself” y “Flesh for fantasy” en los primeros compases, pero tampoco fallaron “Sweet sixteen” y “Eyes without a face” en la parte media del concierto y en los bises o parte final “Rebel yell”, “White wedding” o “Blue highway” (de la que en particular dudaba mucho de su inclusión). En “Sweet 16”, Idol se amarró la guitarra acústica y nos regaló esa interpretación tan íntima y sentida que pudo sorprender a propios y a extraños en 1986 cuando vio la luz.
También me trastocó la quiniela del set list que “Eyes without a face” sonara relativamente tan pronto; no la veía como para que formara parte de un bis, ya que suponía que Idol quería terminar el concierto con una traca final arrolladora de intensidad, como así fue, pero me la imaginaba justo antes de los bises en el cierre de la parte troncal del show. Sin embargo, y tras unos instantes en los que Billy se ausentó del escenario para cambiarse creo que por primera vez la parte superior de su vestimenta, saliendo a escena con una camisa blanca desabrochada, comenzaron a sonar esos sintetizadores tan particulares y Billy comenzó a luchar contra la mesa de mezclas para que se escuchara su voz, cosa que fue uno de los puntos flojos de la noche, ya que en muchas ocasiones a Billy casi no se le escuchaba por estar muy bajo el sonido de su micro en la mezcla. “Eyes without a face” sonó muy relajada, mucho más de lo que suena en su versión original y Billy se daba lentos paseos por el escenario mientras que nos regalaba el placer de poder escuchar en directo uno de los mejores temas que estimo se editaron en la primera mitad de los años 80.
Como les he mencionado ya, no las tenía todas conmigo en el asunto de que “Blue highway” formara parte de la fiesta. Está claro que es un tema épico, vibrante, acelerado y perfecto para un directo, pero quizás podría ser la que más papeletas tuviera para quedarse fuera ante una parca selección de temas de “Rebel Yell” que hubiera sido la formada por la canción título, “Eyes without a face”, “Flesh for fantasy” y “Do not stand in the shadows”. Pero cuando ya se alcanzaban la hora y 45 minutos de concierto, más o menos, empezó a sonar este gran tema de “Rebel Yell”, justo cuando ya estaba empezando a dar por perdida su escucha en esa noche de punk rock de excelente calidad. No decepcionó lo más mínimo su toma en directo y los riffs de guitarra de Steve Stevens hicieron las delicias de la sala con esta canción, mientras que Idol parecía despedirse del público con los gestos que hacía. Por fortuna y por lógica (ante lo que no había sonado aún), quedaba más. Vean a continuación el 2º video que les dejo de los que grabé en esta irrepetible noche que les estoy comentando.
Y es que a priori me había imaginado un concierto de hora y media de duración, pero viendo que a la hora y 45 minutos no habían sonado aún “Rebel yell”, “White wedding” y “Mony mony”, se podía intuir que la cosa superaría las 2 horas. Y así fue, 2 horas de concierto que dispuso esos 3 trallazos en el tramo final. Si bien yo hubiera alterado su orden y no hubiera terminado con “Mony mony”, sino con “Rebel yell”; de esa forma Idol hubiera conseguido cerrar el show de forma arrolladora y muy emocionante. Lo primero fue “White wedding”, que en sus primeros compases parecía que iba a ser tocada en formato acústico con Steve Stevens e Idol en el escenario. En ese sector sonó realmente interesante la toma, ya que con la única aportación instrumental de las cuerdas de Steve, el asunto sonaba fenomenal. No obstante, el resto de la banda se sumó a la mitad para ofrecernos “White wedding” con toda la carne en el asador. Intuirán los que no acudieron que el “start again” fue un grito unánime demoledor en La Riviera. Así fue, realmente increíble. Luego se presentaría la si cabe más abrasiva “Rebel yell”. Otro tanto de lo mismo pasó con el repetido “more” que incluye la letra en su estribillo. Hubiera sido el final perfecto de concierto, pero Billy prefirió cerrar con “Mony mony”.
No obstante, dentro del concierto hubo lugar para que Idol recuperara algunas canciones de Generation X y otros muchos pasajes de su discografía posterior a 1986. Al final del concierto, a la salida de La Riviera nos encontramos ni más ni menos que con Carlos Caballero y Álex Gómez, es decir, el grupo La Broma Negra, que con buen criterio no quisieron perderse la cita. Estuvimos hablando más de una hora del concierto, de música y de la situación actual del grupo en estos momentos y fuimos acordando la realización de un programa con ellos en nuestra 4ª temporada, e incluso no descarten que participen en algún coloquio como contertulios. La próxima foto muestra a Idol al borde del escenario de cluquillas, agasajado por los brazos de sus fervientes seguidores de las primeras filas.
Entre esas cosas, la banda de Idol, incluido Steve Stevens se metieron en los enormes autobuses de cristales tintados atravesando un pasillo creado por los gorilas de seguridad que protegieron su integridad ante los más o menos 60 o 70 espectadores que estaban aún en la salida de la sala. A Idol no le pudimos ver, supongo que para suplir esa ausencia por su parte, de ahí vino que lanzara en mitad del concierto platos de plástico firmados por él al público (con la enorme suerte que uno le cayera a mi novia) e incluso repartiera set lists firmados por él, en un gesto que me evocó claramente a Falco en el video de “Rock me Amadeus” cuando se pone a repartir partituras; si han visto el video que les he insertado de “Blue highway” lo habrán podido comprobar. A continuación de ver cómo se marchaba en el autobús la banda de Idol, nos despedimos y nos volvimos a casa.
Llegando al apartado de conclusiones, hay que puntuar o valorar al concierto de Idol como más que satisfactorio. Es cierto que tanto a La Broma Negra, como a mi novia, como a mí, nos pareció que el concierto se pasó algo de duración. Quizás el hecho de distribuir de forma tan dispersa los hits, creó la sensación de que antes de que llegáramos al tramo final, más o menos hasta que sonó “Blue highway”, se afrontara una parte algo pesada. Aún así, el resultado es muy bueno. Idol no se dejó nada, ya que quejarme de que “Come on, come on” o “World’s forgotten boy” no sonaran, sería ser demasiado puntilloso. Para el que quiera echarle un ojo, les dejo a continuación una foto que saqué a un set list de esos que Billy Idol amablemente repartió entre la gente que estaba en las 2 primeras filas.
A Billy se le ve en perfectísima forma. No está para nada fondón y a sus 57 años está estupendo. Su cara tiene muchas marcas de expresión, algo normal en un punk rocker que tantas muecas ha realizado a lo largo de su historia, y no faltó para nada ese gesto del labio torcido en la parte superior hacia un lado, tan característico de su imagen. En definitiva, y con su actual edad, pudimos ver clarísimamente al Billy Idol que llamó la atención de Tino Casal a comienzos de los 80 cuando aún formaba parte de los Generation X para que este asturiano le dedicara la canción “Billy boy”.
Es preciso hablar de Steve Stevens, que siempre ha sido el 2º de a bordo de Idol. Dio una clase magistral de guitarra de rock, tocando en distintas poses, con la guitarra en la nuca e incluso en el tramo final tocando con la boca. Sin él, el sonido de Idol en directo está claro que no sería el mismo. Steve, al margen de su gran trabajo como guitarrista, es un claro icono del rock de los 80, con ese cardado inconfundible de su morena cabellera. El caso es que el asunto del pelo se mantiene (no sé si será natural o postizo), pero en el aspecto de su cara Steve cada vez se parece más a Ron Wood de los Rolling Stones y se le nota más el paso del tiempo en su rostro, aunque no tanto en su delgado y menudo cuerpo, ataviado para la ocasión con unos pantalones a rallas negras y blancas. Stevens hizo gala de muchas guitarras llamativas, quizás la que más esa cuyo mástil se iluminaba con luces azules. Tocó inmejorablemente bien y fue en el plano instrumental el director de la orquesta rockera para que todo sonara con la precisión, intensidad y arrollamiento que tiene la música de Idol. El resto de músicos estuvieron muy bien, sin querer robar el protagonismo a Idol y Stevens, los claros ídolos de la noche; solamente el batería, llamativo por su torso completamente tatuado, se anotó en los bises un solo de batería bastante bueno. ¡Cómo se ve disfrutar a Steve Stevens con su guitarra eléctrica en la siguiente fotografía! ¿Verdad?
Idol se despidió del público ya una vez terminada la música de la última canción “Mony mony”, con sus músicos alineados con él al frente del escenario y nombrándose en último lugar diciendo “…y en la guitarra Billy fucking Idol”. El público soltó su última gran ovación y Billy se fue completamente emocionado de la respuesta que tuvo su primer concierto en Madrid (quizás cayó en la cuenta de la de actuaciones como ésta que podría haber dado en sus 30 años anteriores de carrera). Y es que Idol se lo pasó en grande cuando el público coreaba el clásico “Oe, oe, oe, oe” y en el tramo final no escatimó a la hora de ser amable al dirigirse a los que al final casi llenamos La Riviera (aunque no se agotara el papel) y con Madrid y España en general.
Mereció la pena la espera eterna para poder ver a Billy Idol por primera vez en Madrid, ya que a su edad su aspecto y actitud sobre el escenario son aún dignísimos y sus canciones siguen funcionando perfectamente en directo. El año pasado por estas fechas taché a otra artista individual paradigma del mundo del pop y en especial de los 80 como fue Cyndi Lauper, y ahora tacho a Idol de mi lista particular de “pendientes de ver en directo”; a bote pronto, me queda por ver a U2, Ultravox (malditos, que ahora que tienen nuevo disco no han incluido a España en su gira... Me temo que aparezcan por el Sónar de las narices el próximo año), New Order y Morrissey (al que solamente escuché, pero me atreví a ver). Había un disco de la historia de Billy Idol que se llamaba “Vital Idol”; haciendo un juego de palabras, cierro la crónica de este concierto vivido el pasado 19 de julio de 2012 en La Riviera diciendo sencillamente: Brutal Idol.
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viernes, 20 de julio de 2012

Dr. Sapo - Balas De Plastilina (2012)

Estamos fuera este fin de semana, por lo que adelantamos unas horas el post semanal. Otros viejos amigos tanto de nuestro blog como de nuestro programa de radio, Dr. Sapo, están de enhorabuena este 2012 por el mero hecho de que se han podido permitir el lujazo (visto como está el patio) de sacar un nuevo disco al mercado. Y en el caso de Dr. Sapo la cosa no ha sido fácil y tenemos constancia de que el bueno de Miguel De Lucas, su líder visible, y compañía han tenido que sudar lo suyo.

Y es que no hace realmente demasiado tiempo de su anterior trabajo, el 3er. disco de estudio de la banda, “No Hay Fronteras”, que alternaba el ritmo y toque canalla habitual del grupo, con otro sector más sentido y emocional. Para esta ocasión De Lucas ha dispuesto más caña y dejar de lado la vertiente más sentimental que la banda ofrecía a ratos en su anterior álbum. Eso ya lo pudimos apreciar en primavera cuando vimos al grupotocar en la sala Costello, donde el repertorio dispuesto ofrecía pocas consecuencias a la pausa.

En lo que a la formación del grupo, el único cambio notable ha sido el que se ha producido por la salida de Fernando Vasco, que aún así sigue participando en algunos conciertos, y la entrada en su lugar de Eduardo Martínez. Siguen en la línea el batería David Rodríguez y el gran bajista Kike Corman.

No se puede empezar más contundente gritando “¡A la mierda! ¡A la mierda ya!”. Una pieza cañerita en sus formas y que en parte de su letra se refiere a una relación que no va. Algo escatológica, pero sin duda llamativa y muy adecuada para sentar las bases del sonido que Dr. Sapo mostrará en este nuevo trabajo. Sigue la presencia de las guitarras eléctricas afiladas y afinadas en la 2ª composición que se nos presenta “Soy rumbero”. Rock del bueno, o mejor dicho “croac’n’roll” del bueno, que en definitiva es el estilo tan personal que Dr. Sapo ofrece. Estas 2 piezas de inicio son paradigma de lo directo que resulta “Balas De Plastilina” por lo general en su sonido, más allá también de lo rápido que se pasa la escucha de sus 11 canciones. Destaca un buen solo de guitarra al final de “Soy rumbero”, con el que se finaliza la composición en un fade out. Llega el momento de levantar un poco el pié del acelerador, tras la contundencia y caña de la pareja de apertura del disco. Más suave y oscilante suena “Desde la estación”, en definitiva en unas formas más pop, pero sin llegar a alcanzar los niveles más sentimentales que se podían encontrar en el anterior “No Hay Fronteras”. Igualmente lenta y con sutiles arreglos de viento es “Lobo feroz”, pero con un toque más canalla, que los que conocen a Miguel De Lucas y a su grupo Dr. Sapo saben que es una marca de la casa notoria en muchas de sus composiciones. Una vieja conocida del repertorio, pero que Dr. Sapo ha estimado recuperar para este disco para reinterpretarla, es “Luna de menta”. Sin duda es de las mejores piezas de las que Miguel De Lucas ha creado y un hit en potencia. La canción que más fácilmente podría llegar al público generalista de este grupo de Guadalajara. En esta nueva versión suena más directa, más acústica, más desnuda y quizás más sentida. El estribillo es realmente bueno “nos hemos vuelto locos, la luna sabe a menta. La noche me alimenta. Me voy, me voy y no me pidas que vuelva”. Alguno podría acusar al grupo de falta de riesgo; yo por mi lado solamente diré que es un placer volver a escuchar este tema y comprobar como lo ha revisado el grupo. La 6ª composición del disco nos podría vagamente a la mezcla de reggae y rock tan sublime que The Police profesaron a finales de los 70, sobre todo en el insustituible “Reggatta De Blanc”. También es cierto que luego “Mortadela pal que canta” se acelera notablemente en su estribillo, en el que Miguel vuelve a hablarnos alto y claro en plata. Pues muy apropiada para estos días de recortes (ajustes dicen algunos) y tal, ¿no?
También hay sitio dentro de “Balas De Plastilina” para algunos otros revisados de temas anteriores, y ahora llega el turno para otro gran momento de la discografía del grupo que es “Por ser el primero”. Su mayor baza es las ganas y rabia que destila en su estribillo. Una canción de sentimientos notable y en definitiva una buena nueva versión de la misma para completar este nuevo disco. También nos encontramos con nuestro viejo amigo Rogelio, ese caracol y su arduo tránsito hasta esa lechuga al otro lado de la carretera. Un tema muy divertido y simpático, animado y movidito que formó parte de “No Hay Fronteras” y que Miguel De Lucas ha tenido a bien incluir también en este nuevo disco. Tampoco no es desconocido Pepito, ya que “Hola Pepito” fue novedad en “Territorio Apache”. Es una composición más pop con una buena coña que se anota Miguel al final con el “bla, bla, bla” que suelta por ahí. Saltarina, en lo que parece una mezcla de soul y reggae se presenta “Taka taka”, que data de “Al Tran Tran”. La canción que titula al disco sirve para darle cierre a este trabajo tan particular de Dr. Sapo. En un formato acústico Miguel se sirve de leves cuerdas de guitarra y algún silbido para dar lugar a la canción que menos tiene que ver con el sonido global del disco. Es muy bonita, está muy bien para terminar con este álbum.

Como habrán podido ver, este disco de Dr. Sapo alterna nuevas canciones con tomas revisadas de viejas canciones del grupo, que en muchos casos son de sus grandes clásicos, como es el caso de “Luna de menta”, y en otros son quizás los momentos con los que el grupo mejor se lo pase en directo interpretando, véase en ese apartado “Rogelio el caracol”. De esta forma, “Balas De Plastilina”, que llama la atención por esa imagen tan particular de Miguel De Lucas en su portada con tutú rosa y penacho indio en la cabeza, tiene un cierto halo de recopilatorio, sin serlo realmente.

Esto demuestra que el grupo está en buena forma. Ha pasado muy poco tiempo desde “No Hay Fronteras” y sacar otro trabajo en tan poco tiempo, es buena señal. Además, como ya me contó Miguel, el grupo ha tenido la suerte de hacerse con una ayuda ministerial en pro de la cultura, que le permitió realizar una buena gira en la pasada primavera.

Dr. Sapo es un grupo amigo de nuestro blog y programa de radio. En nuestra 4ª temporada esperemos que Miguel De Lucas pueda pasarse por nuestros estudios y poder realizar un programa temático sobre este disco y también para hablar de cómo le va la vida general a Dr. Sapo y en qué estado se encuentra en estos momentos su particular charca, tal como hicimos ya hace un tiempo con “No Hay Fronteras”. Por nuestra parte no quedará. De momento, métanse con este “Balas De Plastilina”. Es muy bueno por varios motivos. Primero es muy útil para adentrarse en el universo de Dr. Sapo, ya que permite conocer canciones anteriores del grupo y segundo porque su sonido es paradigma del “croac’n’roll” que profesan estos chavalotes de Guadalajara. Además, es divertido. ¿Qué más se puede pedir?
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martes, 17 de julio de 2012

Discos, música y reflexiones finalizó su 3ª temporada en la radio

Pues sí, resulta que el pasado miércoles, con la redifusión de lo que se salvó del Especial Vangelis sobre la banda sonora de “Blade Runner”, programa que se emitió en directo el 9 de junio a las 16.00h en &radio, del cual se perdió la 1ª hora por un supuesto fallo informático, terminamos la 3ª temporada en las ondas. En parte fue un final que ni pude promocionar formalmente, ya que hasta hoy mismo por la tarde podríamos haber llevado a cabo una última entrevista, para lo que hubiera sido el final definitivo de la presente temporada a emitir mañana tanto en Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH) como en &radio de Torrejón de Ardoz (confío en que no quede en el olvido y se pueda realizar para la 4ª temporada).

Puedo confirmarles eso que he mencionando arriba entre paréntesis: que de momento habrá 4ª temporada, pero no sé yo si llegaremos a una 5ª... Durante varios momentos este año he barajado seriamente la opción de cerrar el chiringuito radiofónico. Los motivos son varios: fallos en las programaciones de las emisiones en ambas radios en las que emitimos (con la consecuente mala imagen que doy yo, como las radios, al promocionar algo en las redes sociales que luego no suena), desaires o ninguneos de ciertos artistas (ejemplo sangrante el de uno, divo en clara decadencia, que nos dejó tirados cuando ya estábamos en RUAH dispuestos a grabar y con el guión de la entrevista totalmente preparado) y en definitiva que esto lleva mucho trabajo (más del que imaginan) y aquí nadie cobra por ello, siendo una mera afición, con lo que las decepciones son muy ingratas.

No obstante, el repunte de haber conseguido 3 muy buenas entrevistas para la parte final de la temporada con Pastora, Love Of Lesbian y Glutamato Ye-yé ha hecho que coja las fuerzas suficientes para aguantar una temporada más de momento. La siguiente temporada, que comenzará en octubre, tendrá la particularidad de que ya no habrá programas míos individuales, todo serán coloquios y entrevistas (es curioso que involuntariamente el último de los programas que yo hacía en solitario fuera el que dediqué al disco de título premonitorio “Last Of The Independents” de Pretenders) y a partir de ahora pasaremos a ser un programa quincenal (la semana que medie entre programa y programa, podrán escuchar la repetición de la semana anterior).
En esta 3ª temporada quedo muy satisfecho de varios programas coloquios realizados. Por cierto, arriba de este párrafo les he dejado una foto que nos hicimos el día del último programa sobre Vangelis; de izquierda a derecha José Antonio Sánchez, Óscar Cañas, Alfredo Morales, Víctor Prats, Mariano González y Luis Felipe Novalvos. Solamente faltaron ese día José Luis Ramos, Francisco José Bujalance y Juan Ceñal de los contertulios que han debutado; alguno queda para estrenarse en la 4ª temporada. A todos mis apreciados colaboradores, darles muy sinceramente las gracias por formar parte del proyecto y aportar su enorme calidad a este humilde programa.

Como les decía, por ejemplo, muy válidos son el Especial Pink Floyd sobre “Animals” o el Especial The Cure sobre “Pornography”. Tampoco podemos dejar de lado aquel coloquio sobre “Velvetina” de Miguel Bosé, en el que tuvimos una audiencia récord en nuestra historia en las ondas y en el que recibimos llamada de un oyente desde la misma ciudad de New York. En el apartado de entrevistas, he de agradecer sinceramente y por orden cronológico, la participación a Carlos Caballero y Álex Gómez de La Broma Negra, Fran Guirao de Second, Dolo Beltrán de Pastora, Santi Balmes de Love Of Lesbian y Patacho Recio e Iñaki Fernández de Glutamato Ye-yé. Todos ellos han contribuido a dar caché a nuestro programa y por ello les estamos muy agradecidos. Además, hay que poner de manifiesto que 2 semanas después de que fueran nº 1 en la lista de discos más vendidos con “La Noche Eterna/Los Días No Vividos”, fue un hito para nosotros poder entrevistar a Santi Balmes de Love Of Lesbian para tratar su anterior disco “1999 (O Cómo Generar Incendios De Nieve Con Una Lupa Enfocando A La Luna)”.

No obstante, en lo que fue un mix de coloquios y entrevistas, destacan el Especial Mecano sobre “Ya Viene El Sol”, donde el gran Miguel Ángel Arenas, alias El Capi, tomó parte importante del mismo y lo que yo vengo a llamar sencillamente EL PROGRAMA (así, con mayúsculas). Porque éste último al que me refiero y que fue el estreno por todo lo alto de nuestra 3ª temporada, fue aquel homenaje sentido que hicimos a la memoria de Tino Casal cuando se cumplían 20 años de su triste desaparición, donde tratamos principalmente de “Neocasal” de 1981 y en el que tomaron parte gente tan importante y cercana a Tino como José Carlos Rodríguez Silva, su productor y famoso periodista tanto musical como deportivo Julián Ruiz y el músico y mano derecha de Tino desde Etiqueta Negra Javier Losada. Para mi, fue importantísimo que Julián Ruiz haya formado parte de mi programa, aunque fuera por unos pocos minutos, por el referente que siempre ha sido para mi y la admiración que le tengo.

Bueno, pues nos vemos (escuchamos) en octubre. A todo aquel que haya escuchado al menos un único programa este año: gracias; de verdad. Les dejo a continuación el listado de audios de los 30 programas que esta temporada hemos realizado (algunos dobles como podrán recordar o ver) y el link a nuestro perfil de Ivoox por si quieren rescatar la escucha de algunos. Hasta que regresemos, sean buenos y disfruten de la música.

Dmr 3-1: Tino Casal - “Neocasal” (1981) (Coloquio musical y entrevistas a José Carlos Rodríguez Silva, Julián Ruiz y Javier Losada) (partes 1 y 2).
Dmr 3-2: The Lightning Seeds - “Cloudcuckooland” (1989).
Dmr 3-3: Cyndi Lauper - “She’s So Unusual” (1983).
Dmr 3-4: 10cc - “Deceptive Bends” (1977).
Dmr 3-5: R.E.M. - “Automatic For The People” (1992).
Dmr 3-6: La Broma Negra - “Joyas De Princesas Muertas” (2010) (Entrevista a Álex Gómez y Carlos Caballero).
Dmr 3-7: Supertramp - “Crime Of The Century” (1974) (Coloquio musical).
Dmr 3-8: The Specials - “The Specials” (1979).
Dmr 3-9: Level 42 - “Standing In The Light” (1983).
Dmr 3-10: Mecano - “Ya Viene El Sol” (1984) (Coloquio musical y entrevista a Miguel Ángel Arenas, alias “El Capi”) (partes 1 y 2).
Dmr 3-11: Wet Wet Wet - “Popped In Souled Out” (1987).
Dmr 3-12: Lady Gaga - “Born This Way” (2011) (Coloquio musical).
Dmr 3-13: Second - “Demasiado Soñadores” (2011) (Entrevista a Fran Guirao).
Dmr 3-14: Michael Jackson - “Thriller” (1982).
Dmr 3-15: Queen - “The Game” (1980) (Coloquio musical).
Dmr 3-16: Bruce Springsteen - “Born In The U.S.A.” (1984).
Dmr 3-17: Talk Talk - “The Colour Of Spring” (1986) (Coloquio musical).
Dmr 3-18: Katy Perry - “Teenage Dream” (2010).
Dmr 3-19: The Human League - “Crash” (1986) (Coloquio musical).
Dmr 3-20: Pink Floyd - “Animals” (1977) (Coloquio musical).
Dmr 3-21: Simple Minds - “New Gold Dream (81/82/83/84) (1982).
Dmr 3-22: Joy Division - “Unknown Pleasures” (1979) (Coloquio musical).
Dmr 3-23: Pretenders - “Last Of The Independents” (1994).
Dmr 3-24: Miguel Bosé - “Velvetina” (2005) (Coloquio musical).
Dmr 3-25: Alaska Y Dinarama - “Deseo Carnal” (1984) (Coloquio musical).
Dmr 3-26: Pastora - “Circuitos De Lujo” (2008) (Entrevista a Dolo Beltrán).
Dmr 3-27: Love Of Lesbian - “1999 (O Cómo Generar Incendios De Nieve Con Una Lupa Enfocando A La Luna) (Entrevista a Santi Balmes).
Dmr 3-28: The Cure - “Pornography” (1982) (Coloquio musical).
Dmr 3-29: Glutamato Ye-yé - “Corazón Loco” (1982) (Entrevista a Patacho Recio e Iñaki Fernández).
Dmr 3-30 (pendiente de subir a fecha 17/07/2012): Vangelis - “Blade Runner” (1994) (Coloquio musical).
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sábado, 14 de julio de 2012

Genesis - Invisible Touch (1986)

Desde que Phil Collins relevara a Peter Gabriel en la dirección vocal de Genesis, era cierto y constatable que a cada disco la banda británica iba obteniendo un éxito mayor a nivel comercial. En los primeros días de los 80 con “Duke” consiguieron llegar al nº 1 de álbumes más vendidos en el Reino Unido y los siguientes “Abacab” y el disco homónimo de 1983 siguieron apuntalando la aceptación masiva del resultante trío formado por Tony Banks en los teclados, Mike Rutherford en las guitarras y Collins en la batería y voces.

Sin embargo, sería en 1986 cuando el grupo viviría su etapa de más gloria y saturación de la mano del disco que hoy nos ocupa. ¿Qué parte de culpa tuvo en el triunfo de “Invisible Touch” el hecho de que la carrera en solitario de Phil Collins, iniciada en 1981, fuera una de las sensaciones del momento a mediados de los 80 con discos como “No Jacket Required” o singles de gran calado como “Against all odds” o “Easy lover”, a dúo con el Earth Wind & Fire Phillip Bailey? Pues seguro que buena parte, pero en todo caso el potencial de casi el 75% de las canciones que forman parte del trabajo de Genesis que hoy revisamos, son acreedoras claras de los logros que obtuvieron por sí solas, sin necesidad de coger el rebufo de los triunfos en solitario del vocalista de la banda.

Pero, con todo, el asunto de la carrera en solitario de Collins, y la buenísima aceptación y el incremento potencial que año a año experimentaba, no es para nada irrelevante en el apartado de cómo influía ello en Genesis. Tuvieron que pasar 3 años (muchos en la década de los 80) para que “Invisible Touch” viera la luz tras Genesis; ya si luego reparamos en que más de un lustro fue necesario para llegar a “We Can Dance”, la cuestión se hace más evidente si cabe.

Sin duda considero una época muy interesante de la era Collins esos días del “Three Sides Live” y el disco “Genesis”, puesto que el grupo, aunque ya en territorio o sector muy popular del público, parecía haber entrado en una ligera caída de popularidad, a pesar de temas tan buenos como “Mama” o “That’s all”. Sin embargo, el retorno fue glorioso, aunque el paso del tiempo no ha puesto de acuerdo a la crítica, tanto del momento como histórica, y a las cifras de “Invisible Touch”. Luego hablaré de ello en las conclusiones, ahora pasemos a analizar su contenido.

Quizás el momento de pop más claro es el que supone la apertura del disco y que además es el que da el título al mismo. La propia “Invisible touch” destaca mucho por los teclados tan accesibles y juguetones de Tony Banks y lo claro y marcado que se te queda ese estribillo. El videoclip es una pequeña broma con el grupo tonteando con sus instrumentos en lo que es la parte que no se ve de un plató, con los rieles de un travelling y otros elementos que hacen suyos para completar un clip que termina con el trío cantando la canción en falsete y a capella, con un Phil Collins encantado con el resultado. El momento más épico lo supone la nocturna (no solo por su evidente título) e incluso algo siniestra en algunas de sus formas “Tonight, tonight, tonight”. El ambiente que se recrea en el video a ratos me recuerda a “Blade Runner” y al oscurantismo de la estética de esa gran película (una de mis favoritas por si no lo saben). Estimo hay buenas partes en este tema en su letra como es “tengo algo de dinero en el bolsillo, que ya me está quemando. No recuerdo donde lo conseguí, me lo voy a gastar contigo”. En consecuencia fue otro single de los muchos que tuvo este álbum. Realmente “Tonight, tonight, tonight” es un ejemplo de seguir la tradición de la intensidad de “Mama” del anterior disco, y no podemos perder de vista que la versión del lp incluye una sección instrumental experimental e inquietante antes de afrontar su arreón final. La marca o la firma de Rutherford en la composición se ve en las aguerridas notas de guitarra que jalonan la populista (y no puede ser menos por el videoclip a modo de muñegotes que representaban a los componentes de Genesis y otras celebridades internacionales que se realizó) “Land of confusion”. Otro ejemplo de pop directo y con su toque cañero por la importancia de las guitarras en la producción y en todo caso otro de los momentos inolvidables del disco en formato single, que llegó muy bien a la sociedad por lo comentado en las líneas anteriores entre paréntesis en lo referido a su videoclip. Una buena crítica social a una sociedad todavía convulsa en los días de la guerra fría; ahora sigue convulsa, pero por otros motivos, que son económicos más que bélicos. Una gloria y un placer para los oídos es la reflexiva balada “In too deep”. Ya en el sencillo videoclip, con el grupo tocando en un plató de pasarelas y con Phil Collins paseando sosegadamente mientras canta esta fabulosa composición, se aprecia perfectamente el sentir que transmite. Es realmente sentida, bonita, delicada y mucho mejor que algunos otros temas del estilo que Collins selló, sobre todo en su carrera en solitario, donde a lo mejor el nivel de empalagamiento y el sopor es mayor y se hace algo insoportable, cosa que en “In too deep” no sucede en absoluto.
La locura y el desparrame se aprecia en la vertiginosa “Anything she does”, cuya autoría corresponde a Tony Banks y no en vano se nota mucho su sello en la misma. Saltarina, rítmica, con un trabalenguas prácticamente en el estribillo para probar la soltura vocal de Collins en el micrófono, pero en todo caso la hermana menor en el apartado de videoclips y singles, por mucho que Benny Hill compartiera protagonismo con los Genesis en el video que grabaron, encarnando a un caótico empleado de seguridad encargado de vigilar la integridad del camerino de los Genesis en un concierto. Para no perder la vista de lo que Genesis fueron en origen, es decir, una banda de rock progresivo, se nos presenta una suite. No obviemos que esta fórmula solamente se olvidó en unos pocos álbumes, ya que en “Duke” las 3 primeras canciones forman un solo en realidad y en el anterior álbum del grupo “Genesis”, podemos ver el núcleo que forman “Home by the sea” y “Second home by the sea”. Ahora es el turno de “Domino” con sus 2 partes, la primera “In the glow of the night”, más mediana, tranquila, oscilante debido a los teclados de Banks y la posterior “The last domino”, que ofrece unos ratos de locura y aceleramiento muy llamativos. No está nada mal y ofrece el punto exótico a un disco que como están pudiendo comprobar y seguirán comprobando con la siguiente 7ª canción, está formado a base de singles encadenados. Dentro de esta suite me encanta ese momento lejano y delicado en la parte que Phil dice eso de “En el silencio y en la oscuridad nos tenemos el uno al otro…”; no en vano es la parte que sirve de puente entre las 2 secciones que conforman la composición (eso sí, luego vuelve, pero con una base más nerviosa en mitad de “The last domino”). Quizás mi composición favorita sea el tanto que se anota en la parte final del lp Mike Rutherford, ya que él es el autor de “Throwing it all away”. Aquí el video no ofrece el potencial que en su día ofrecía la canción para hacer un buen trabajo audiovisual y el grupo simplemente quiso homenajear a la gente que trabajaba en la gira del disco, con una introducción de Collins al respecto. El tema habla claramente de la ruptura del amor y en lo que a la letra estrictamente se refiere, es uno de los casos en los que les pondría aquí la parte entera. Esa serie de reproches de Rutherford, a los que Collins pone voz “Ahora, ¿quién encenderá tu oscuridad? ¿Quién te cogerá la mano? ¿Quién te buscará las respuestas cuando no entiendas?” es brutal. En directo, Collins se divertía con el público jugando a repetir esos coros tan característicos que incluye. Lo mejor es que con un tono cálido y una melodía optimista, se plantea una historia realmente jodida. Quizás sería el tema que todo aquel despechado/a por amor debería ponerse cuando es abandonado, para no caer en la depresión y mirar el futuro con optimismo. Creo que el blog “¿Canciones O Lecciones?” en el que colaboro está muy parado últimamente y hace mucho que no escribo; le voy a dar un hueco a este temazo en las próximas semanas en esa bitácora, decidido está. Me encantan los acordes de la guitarra del comienzo y la perfecta línea de teclado que acompaña a Collins en el estribillo que se nutre principalmente de repetir el título de la canción, la cual es de una mesura y delicadeza exquisita. Lo bueno si breve 2 veces bueno y así sucede en esta versión de estudio. En directo, entre los juegos de Collins con la audiencia y que el tema no terminaba lógicamente con un fade out, se alargaba mucho más y tampoco quedaba mal ese final a modo de cierto derrumbamiento de Collins con ese “Yo no quiero marcharme” final de la letra. Echen un ojo por ahí a ver si dan con el fragmento del concierto de Wembley de 1986. Merece la pena. ¿Innecesaria y fuera de tono la final instrumental “The brazilian”? Por sonido y sentido es la que menos tiene que ver con la obra, ya que hasta “Domino”, a pesar de su longitud, cuadraba perfectamente. Sin embargo, no sé muy bien a qué viene esta pieza tan rimbombante. No pega ni con cola, pero en todo caso forma parte de “Invisible touch”. Supongo que el resto de canciones eran tan difíciles de decidir cuál debería cerrar el disco que el grupo quizás optó por este experimento para salirse por la tangente. No sé, pero lo innegable es que aquí se termina “Invisible Touch”.

En 1986 Genesis facturó su disco para todos los públicos. Un disco, de portada sencilla y colorida con ese fondo blanco sobre el que se plasma la notoria mano protagonista de la portada, que cualquiera que lo escuche, y sin saber nada de la trayectoria de Genesis, advierte que es un hit en potencia y un álbum que tiene fácil llegada a las masas. Y así sucedió. El hecho de que prácticamente de todas las canciones se grabara videoclip y la desbordante gira mundial, con llenazos en mil y un estadios a lo largo del globo terráqueo, ponen de manifiesto los brillantes logros de este álbum.

Un trabajo así supuso una enorme resaca para el grupo, lo cual no sé si a la larga produjo la ruptura de la formación tras la correspondiente promo del siguiente disco “We Can Dance”. Pasaron más de 5 años para que Genesis volvieran a entregar al público nuevo material y en ese periodo de tiempo Collins aprovechó para hacer más alargada la sombra de su figura en el mainstream, con su 4º disco en solitario, el aclamado “… But Seriously” y su correspondiente gira, igual de exitosa que la de Genesis con “Invisible Touch”, del que se sacó de la manga el imprescindible ítem en directo “Serious Hits Live”. Ya Collins incluso se metió de lleno en el mundo de la interpretación y las bandas sonoras que él mismo hacía para sus películas, veamos “Buster”, también arrasaban. No podemos olvidar la repercusión que los Mike And The Mechanics de Rutherford también tuvieron.

En el plano personal, es curioso que en verano de 2001 tuve la opción de comprarlo a precio ridículo en la serie media del Alcampo del Parque Corredor de Torrejón de Ardoz (junto a otros ítems de Virgin como el “New Gold Dream (81/82/83/84)” de Simple Minds), y luego tuve que estar mucho tiempo penando hasta que me hice con él a un precio superior; por cosas como ésta, no desperdicio ya las ocasiones y me tiro de lleno a las ofertas según las veo por lo que luego pueda pasar.

Volviendo al apartado de la repercusión y la idiosincrasia de la obra que hoy nos ocupa, cosa que advertí al comienzo del artículo que quería tratar, lo que pasa es que normalmente este disco está muy machacado por la crítica especializada y más elitista. Está considerado, erróneamente estimo, como un disco vulgar y chabacano por el mero hecho de la cercanía o accesibilidad que ofrece a cualquiera que se meta con él, ya que por otros motivos no se le puede tildar de esa forma, ya que el trabajo es excelente y muy bien cuidado en sus formas. Que fuera el disco más exitoso de Genesis no cuadra con el distintivo de disco más valorado de la era Collins, ni de su trayectoria en general. Cosas que pasan. En todo caso es un disco muy bueno para estas fechas y que, dejando de lado el tema recurrente de valorar a un álbum mal por su nivel de comercialidad o de pegada, estoy seguro que ustedes, seres inteligentes, sabrán aprovechar.

¡Ah! Y de la temporada de radio, es posible que este miércoles pasado hayamos terminado con la misma con la redifusión de lo que se salvó del Especial Vangelis que hicimos el 9 de junio en directo en &radio. En teoría íbamos a terminar este próximo miércoles con un programa-entrevista, el cual a día de hoy aún no hemos grabado y tiene malos vistos para que entre en esta nueva temporada. Permanezcan atentos al blog, ya que el martes habrá post anunciando el programa final de la temporada (si es que grabamos ese ítem pendiente) o post de balance de lo que ha sido esta 3ª temporada.
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sábado, 7 de julio de 2012

La Broma Negra - Desilusiones De Grandeza (2012)

Ya desde hace un tiempo, Alex Gómez y Carlos Caballero, formación actual de La Broma Negra, decidieron fusionar las composiciones líricas de Carlos con melodías y bases electrónicas, pero siempre acompañadas por las líneas de guitarras eléctricas de Alex. “Joyas De Princesas Muertas” además de mostrar nuevos temas, suponía recuperar temas anteriores y adaptarlos a los nuevos tiempos.

En este 2012 el grupo ha editado su nuevo trabajo “Desilusiones De Grandeza”, en el que las intenciones artísticas y compositivas del grupo prosiguen en la misma línea de creación y estilo, propiciando que el grupo cada vez se vaya posicionando mejor en el sector electrónico y oscuro de la música de nuestro país.

En sendos artículos sobre el concierto que el grupo ofreció en la sala Taboo en febrero y la presentación del disco en el café La Palma, ya en el mes de abril de este año, les fuimos comentando someramente las composiciones que forman parte de este nuevo trabajo. Estimo que hoy es ya la hora de que pasemos a hablarles del disco “Desilusiones De Grandeza” al completo.

“Señor danos la victoria” destaca por su estribillo que remarca de forma tan clara eso de no tener miedo a morir. Sobre una base rítmica levemente marcial, se dibuja este tema que introduce honestamente a la obra, siguiendo con la tradición compositiva de los últimos tiempos de La Broma Negra. Del cierto tono amargo, aunque cargado de la épica citada que tenía el primer corte de “Desilusiones De Grandeza”, pasamos a un capítulo de textura más pop y más amable que es “Hay más de una manera de provocar un incendio”. Y es que la proclama que Carlos afronta al micrófono de “cantar sin miedo”, se rodea de unas notas sintéticas claramente más desenfadadas y animosas. Sorprenden las formas fastuosas que muestra en sus primeros segundos “Su decisión mi capitán”. No creo que sea irrelevante que se mencione en la letra el título literal del anterior disco del grupo. Bajo una línea vibrante rítmica, resulta interesante el contraste que muestra entre sus partes el 3er. capítulo de la obra que hoy nos ocupa, ofreciéndonos pasajes más oscuros y otros instantes más álgidos que se resisten a dejar el sentir de la canción que la precede. En las estrofas finales de esta canción son muy notables ciertos registros altos que alcanza Carlos Caballero frente al micrófono. Se hace notar mucho el toque guitarrero de Álex Gómez en “Lágrimas de Miguel de Molina”, que se superponen quizás a una de las programaciones más bailables de este lp; por ejemplo, en torno a los 2 minutos y medio hay un excelente solo de guitarra que se marca Álex del cual no pueden pasar de largo sin reparar bien en él. El poso amargo se ve en la letra de Carlos, pero eso no va reñido con el hecho de que quizás sea una de las canciones que de primeras oídas les entre mejor. Solemne, muy solemne y muy sentida y dolida es “¿Quién era yo cuando era niño?”, sobre todo en su intro. Luego las melodías sintéticas cogen el vértigo rítmico para acompañar a la voz de Carlos en uno de los momentos que en conjunto de sonido y letra pueden llegar más fácilmente a tocar la fibra sensible del que escucha. Si quieren que les busque un paralelismo fácil con el repertorio del grupo, podríamos decir que sería algo como una prima hermana esta composición de “Nieto de maestro de escuela”, pero quizás decir eso sería demasiado fácil. Es ligera y emotiva, y en su tramo final hay otro momento perfecto de idilio entre los acordes eléctricos de Álex a su guitarra y la melodía de teclados principal. Las notas más clásicas de piano que pueblan “El lento y medido caminar del vigilante” son su característica principal. Estamos ante una pista no demasiado inmediata, que alterna momentos lentos con algunos auténticos arreones de intensidad, que a su vez nos permite alcanzar el ecuador del disco.
Se retorna al mayor ritmo con “Protege tus secretos” y en ésta se ve el carácter oscuro del grupo. Esta canción podría ser un buen ejemplo del sonido medio que La Broma Negra profesa en esta etapa actual de su trayectoria. Les confieso que de las veces que he escuchado este tema en directo, ha resultado la parte de la letra que más me ha impactado del disco, esa en la que Carlos dice aquello de “has plantado un rosal, cada espina es un puñal rodeando tu cama”; también en favor del cantante de La Broma Negra, hay que decir que el ímpetu y rabia con la que afronta esa frase en directo, ayuda mucho a ponerla en su merecido relieve. “El caballero de la mano en el pecho”, con menos recargo sonoro, presenta una letra que por momentos puede resultar bastante intensa y figuradamente explícita. Ofrece un sonido distinto “Rinconete y Cortadillo”, que en algunos momentos a pasajes o melodías me evoca al “Construction Time Again” de Depeche Mode. Resulta exótica, ofreciendo una pausa de silencio a su mitad, pero quizás es la que menos tiene que ver con el sentido del “Desilusiones De Grandeza”; una frivolidad en gran parte de su duración (menos en su tramo final, donde el corte abraza formas más familiares al grupo), que se permite La Broma Negra en este tramo final. Ya les he hablado mucho en las crónicas de los conciertos que hemos vivido de La Broma Negra de este año que “Una mujer enamorada es otra forma de terrorismo” es claramente uno de los momentos memorables del último trabajo del grupo. Un tema menos oscuro, más pop y que, como verán, ya llama la atención desde su título. Las melodías electrónicas son claramente amables y luminosas y lo que Carlos plantea en la letra y en el título, pues es un debate que queda ahí sobre la mesa para que tengan largas y sesudas tertulias (les recomiendo que se anden con cuidado). “Los muertos” suena menos contundente en estudio, ya que en los directos realmente impacta. Se me hace más pop en estudio y quizás sea el único capítulo del disco en el que vuelvo a recordar esas semejanzas que vi en su primer momento entre Wolfsheim y La Broma Negra; no obstante, en este disco éste es el único momento en el que veo eso, con lo que el cariz de “Desilusiones De Grandeza”, aunque partiendo de la base y los caminos de “Joyas De Princesas Muertas”, no es el mismo. Ahí queda en el final del disco y de esta canción ese monólogo o proclama que no sé exactamente de dónde habrá sido cogido, pero que en parte me recuerda al que Rutger Hauer suelta al final de “Blade Runner”. Todavía ando intentando saber de dónde es. ¿Alguien ayuda? Si es así, que lo demuestre en los comentarios.

Hay que reconocer que este “Desilusiones De Grandeza” ya es interesante incluso desde la portada, con esa imagen antigua en tonos amarillentos de una escena muy futbolera. El formato en el que se ha editado regularmente (vinilo y cd) también viene a demostrar una elegancia y es sinónimo de ser un trabajo que ha sido muy cuidado. No podemos dejar de lado que La Broma Negra saben cuidar muy bien su imagen y puesta en escena, no solo por su presentación en directo, sino que es una labor que se aprecia claramente en las portadas de sus trabajos y en los carteles que promocionan sus actuaciones, siempre llamativos.

En su conjunto es algo menos directo o inmediato que muchas de las piezas que formaban parte del anterior “Joyas De Princesas Muertas”; es decir, precisa de más escuchas para cogérsele el punto, pero es que también el anterior trabajo del grupo en parte era como una recopilación de readaptaciones de temas anteriores. Quizás no sea un disco muy para el verano y no sea demasiado adecuada la publicación de mi post para estas fechas, pero antes de que nos tomemos vacaciones de verano en el blog he estimado hablarles del mismo y les adelanto que intentaremos realizar un programa sobre “Desilusiones De Grandeza” en la 4ª temporada de nuestro programa de radio en compañía de Carlos Caballero y Alex Gómez, tal como ya hicimos a inicios de esta 3ª temporada con “Joyas De Princesas Muertas”.

No obstante, para eso todavía quedan unos meses y además hemos de encontrar el hueco para realizar la grabación del programa, lo cual no se crean que será fácil teniendo en cuenta la vida profesional del grupo y la saturación de la utilización de los platós principales de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (aún así, supongo que habrá tiempo de octubre de 2012 a junio de 2013 para localizar un hueco). De momento métanse de nuevo en el universo de La Broma Negra y déjense seducir por las elaboradas letras y las melodías eléctricas y electrónicas de tintes oscuros de las canciones de su nuevo trabajo “Desilusiones De Grandeza”. Es muy buen disco.

De nuestro programa de radio informarles que este miércoles será el penúltimo o último programa de la temporada, en el que podrán escuchar la hora final del Especial Vangelis sobre la banda sonora de “Blade Runner” (recuerden, si siguen nuestros perfiles y páginas en las redes sociales, que la 1ª hora se perdió por un fallo del programa de grabación del directo). Lo de que sea el último o penúltimo estriba en que pueda cerrar la entrevista final que tengo pensada con otro artista, lo cual no sé si se llevará a cabo. De momento este miércoles a las 23.00h en RUAH y una hora más tarde en &radio no se pierdan lo que se salvó de la quema del Especial Vangelis.
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