viernes, 1 de mayo de 2015

Concierto Sala & The Strange Sounds. Madrid (24-04-2015)

Siempre es un placer conocer nuevos grupos con algo interesante que decir y un sonido vivo y dinámico. Es el caso de Sala & The Strange Sounds, aunque he de decir que ellos ya no son un grupo nuevo, puesto que cuentan con dos álbumes a sus espaldas: “Alive!” (2011) y el que vinieron a presentar a la sala Arena (o Marco Aldany como prefieran) de Madrid, de título “Fotomatic”.
Se han pateado numerosas salas del Reino Unido, Alemania y Francia entre otros países con bastante buen resultado; es decir, este no es un grupo que canta en inglés y no pasa nada, sino que le sacan todo el provecho posible girando a nivel internacional. Es algo que siempre he dicho, si vas a cantar en inglés (que me parece muy bien), al menos ten un poco de ambición. Dicho esto ahora nos tocaba al público de Madrid valorar y disfrutar su propuesta en directo.
La formación es un cuarteto (cantante, guitarra, bajo y batería) liderado por Sala Elassir que formo el grupo en Londres el año 2010 y desde entonces no ha parado. Salieron al escenario de la Arena todos vestidos con trajes tipo “Reservoig Dogs” o “Caiga Quien Caiga”, el batería (Kjetil Hallre, si no me equivoco) se diferenciaba por llevar un casco con una estrella dibujada.
Había expectación por parte del público. No fue un lleno absoluto, pero tampoco un ambiente desangelado. Suficiente gente para hacer del concierto toda una fiesta y lo consiguieron a pesar de que hubo imprevistos que complicaron las cosas.
Evidentemente era el concierto de presentación de “Fotomatic” y fue un tema de este álbum el que abrió el tímidamente el concierto, “Kali Ali”, para inmediatamente atacar con la enérgica “Take it” también del disco que presentaban. Sin embargo las canciones de su primer largo no se harían esperar y nos cayeron “Count me out”, “Vivianne” o “Danny boy” entre otras, hasta el punto de que casi parecía un concierto de presentación de ambos álbumes.
El sonido del grupo se mostraba dinámico, rabioso y en algunos momentos contundente, dejando claro sus influencias sobre todo The Clash, pero también The Beatles o los Ramones. Uno de los puntos fuertes del concierto fue “Shout”, canción para la que prepararon un baile un tanto ridículo y que tuvo un final muy cabaretero truncado por un apagón por culpa del cual tuvieron que acabar el tema en acústico, pero al público pareció no importarle ya que celebró el tema aún en esas condiciones precarias.
Parecía que la cosa no se arreglaba y continuaron con este formato. Sala pidió al público silencio puesto que al no funcionar los micros era imposible que se le oyera con el ruido del público. Así que hicieron una versión acústica de “Fotomatic”, el single de su ultimo álbum del mismo nombre. Tuvo su punto, pero, claro, no tenía nada que ver con la pegadiza y contagiosa versión original.
El grupo tiene tres grandes armas: en primer lugar muy buenas melodías. En segundo dos o tres canciones gancho que levantan cualquier concierto (“Fotomatic” sin duda una de ellas) y finalmente la simpatía y humor de su cantante que ofrece algo más que tocar las canciones una detrás de otra. Nos ofrecieron una versión de The Clash “Career opportunities” que no ha perdido vigencia dado los tiempos que corremos. Midiendo muy bien sus últimas canciones para llegar a la apoteosis final, llegó el turno de “Now that we know” uno de esos ganchos de los que hablaba antes, que difícilmente puedes ignorar porque la energía es tal que las ganas de bailar son irresistibles. Y es que, aunque guitarrera y con toque Britpop, el tema se prestaría perfectamente a la pista de baile con un buen remix.
A está le siguió esa especie de spaghetti-western que es “This old town”, canción que por lo visto se les ocurrió después de enterarse de las intenciones del Alcalde de Valladolid de prohibir la música y espectáculos teatrales al aire libre. Es por eso que este alcalde hace el papel de sheriff malvado en este tema, un sheriff al que pretenden dar caza unos valientes forajidos. Para la última canción antes de los bises se reservaron un as en la manga.
Éste fue la presencia de Maryan Frutos, cantante de Kuve, que subió al escenario para cantar junto al grupo esa versión del “Yes sir I can boogie” de las Baccara que publicaron hace un par de años acompañados de la voz de Mayte Mateos, uno de los componentes originales del grupo de los setenta. La versión es todo un trallazo y un ejemplo de como llevar a su terreno una canción bastante alejada del estilo del grupo. El dúo vocal entre Sala y Maryan, realmente logrado. Así en todo lo alto se cierra el concierto pero estaba claro que aún había más.
Para los bises se une a ellos Daniel Molino a la guitarra para hacer “Affectology” de su primer álbum, uno de los temas más atmosféricos del repertorio del grupo que sonó lleno de sutiles matices. Tras este tema más tranquilo llegó definitivamente el momento del rock frenetico de “No way” donde expresan su desafección por la industria musical, una industria que como todos sabemos está muy de capa caída desde hace ya bastantes años. Para este tema se pusieron unas bolsas con ojos y boca en la cabeza, bolsas que aparecen también en el clip de la canción.
Y por fin llegó el momento de atacar “Fotomatic” como es debido, en versión electrica, dejando claro el porqué es una gran elección como single, con esa energia punk y esos coros potentes que la convierten en otro valor seguro en los conciertos. Finalmente el grupo cierra el concierto con “Margot” de su primer álbum para la cual se subieron al escenario todos los colaboradores que habían estado con el grupo esa noche. Un bonito final que dejó un gran sabor de boca a un público al que fue ganándose poco a poco midiendo muy bien el setlist para que el concierto se calentara cada vez más; saben situar muy bien sus canciones más sobresalientes para que difícilmente el público pueda quedar indiferente.
A pesar de que “Fotomatic” es una canción que critica el mundo del selfie, las redes sociales y el postureo, el grupo volvió para hacerse un selfie masivo con el público detrás, siendo Maryan Frutos la encargada de disparar la foto desde la batería; toda una contradicción, pero supongo que no pudieron resistirse con el público ganado y pidiendo más y más.
Sin duda una presentación saldada con éxito de un grupo que claramente está creciendo y que veremos a donde llega con este “Fotomatic”, cualidades tiene para llegar a más público y estoy seguro que su último álbum más su propuesta en directo les proporcionaran nuevos seguidores.

Texto y fotografías: Alfredo Morales.