martes, 28 de abril de 2015

Concierto Nostalghia. Madrid (24-04-2015)

Programa doble de cobertura de información teníamos el pasado viernes. Alfredo Morales tiró para la sala Arena para informar del concierto de Sala & The Strange Sounds y nosotros regresábamos a Moby Dick tras no mucho tiempo del gran evento que supuso el último concierto de Los Ganglios en Madrid junto a Raúl Peligro como invitado para vivir una experiencia musical distinta. Y es que la cita en esta ocasión era con la banda Nostalghia, los cuales se presentaban en la carismática sala de la ballenita a defender en directo los contundentes temas que forman parte de su 2º disco de reciente estreno “Luz Abisal”. Junto a ellos se incluía como artista invitado a Domador, grupo de bastante coherencia sonora para acompañar a Nostalghia en esta ocasión.
Aquí arriba Domador, el grupo invitado de la noche. Llegamos a Moby Dick tras darnos un buen paseo voluntario desde Barrio de la Concepción (y es que Metro de Madrid cada vez da más asco; lo siento gobernantes o responsables si leen este post, pero es la jodida realidad) pasando por lugares comunes en otras épocas de mi vida que despertaron cierta sensación del mismo nombre del grupo principal al que íbamos a ver.
El señor Pablo Arribas nos informó, aunque en el cartel se ponía como hora de comienzo del evento a las 20.30h, que los Domador no saldrían a escena hasta las 21.10h. Entramos a la sala poco pasadas las 21.00h, pero los chicos de Domador no tomaron el escenario hasta las 21.30h más o menos. Abajo en primer plano el bajista de Domador Israel Sahagún y de fondo el batería Rubén Clavería.
Una vez ya en el mismo, el cuarteto comenzó a disgregar sus canciones con mucho ánimo. Tuvieron, como casi siempre les sucede a los teloneros en estos conciertos en estas salas, esa especie de medio círculo de respeto o cortesía que por timidez se forma en sus minutos de actuación (impensable en conciertos como el de Izal de unos días atrás al que asistimos en el que se mataba por estar pegado a la valla). Musicalmente demostraron un estilo muy rítmico, no exento de pegada. Hubo un bloque central de unas 3 canciones donde se pusieron más cañeros, que por otro lado fue quizás el sector de su actuación que menos nos convenció.
En su tramo final retornaron a los sentidos más rítmicos, apoyados sobre todo en las cuerdas melódicas de su también cantante Chema Barrio (arriba de este párrafo en foto de protagonismo absoluto), con llamativo look de pelo rizado afro, el cual a la par se postuló como esos frontmans que tiran de ironía y cierta socarronería cuando se dirigen al público. Desconocíamos de la andadura de Domador hasta la fecha y la verdad es que les podemos meter en nuestra lista de grupos interesantes que hemos descubierto como artistas invitados en conciertos a los hemos asistido. En su repertorio, es preciso destacar el título llamativo y de referentes a personajes del 7º arte como “George Clooney meditando” o “Polanski”. Domador tuvieron a su disposición algo más de media hora que aprovecharon bastante bien.
Parecía que el cambio de set para recibir a los Nostalghia, arriba en foto parcial de la formación sobre el escenario, se realizaba con rapidez y más o menos así fue. A eso de las 22.20h salió el cuarteto protagonista y comenzaron su actuación. Nostalghia ofrecieron un concierto solvente y mejoraron mucho el resultado de sus últimos temas respecto al estudio. “Luz Abisal”, también hay que reconocerlo por parte nuestra, lo hemos escuchado un par de veces hasta la fecha; por esto, quizás nuestro juicio sea un poco rápido y acelerado y no nos atrevemos a ser demasiado categóricos hasta que lo hayamos interiorizado algo más. Sin embargo, las sensaciones iniciales que tenemos estriban en que la producción de la obra resulta demasiado metalera y que no muestra o pone énfasis en las buenas formas melódicas que en sí tienen las canciones. Comenzaron con la canción que da nombre al grupo y “Seres invisibles”, ya demostrando en esos primeros capítulos que el sonido directo cambia bastante en matices respecto al de estudio. Abajo Andrés Usán de Nostalghia a las guitarras, pero con sus teclados bien cerca.
En este directo Nostalghia sí que pusieron sobre las tablas un sonido más elaborado, menos rotundo, pero más rico en matices. Nos sorprendió muy gratamente e hicieron que su actuación se pasara volada; parecía mentira cuando su vocalista informó que ya irían acabando. Muchos nos miramos extrañados. Por fortuna les quedaba un generoso bis en el que Nostalghia siguieron en buena lid con otros 4 temas más, donde metieron uno de sus temas grandes “Instantes”, que completaron un concierto del que pueden salir satisfechos. A nosotros dentro del concierto nos gustó mucho el momento que protagonizó uno de sus hits del disco anterior “Nidos De Piel”, “¿Gritamos?”. Tanto que la grabamos casi completa y la insertamos aquí a continuación.
Los motivos de satisfacción para Nostalghia son varios. Primero haber conseguido que la Moby Dick superara sobradamente las 3 cuartas partes de su aforo, con una sensación de lleno total. Segundo, por haber ofrecido una actuación en la que dejaron al público con ganas de más. Tercero, por ver que ese público, sobre todo en las primeras filas, cerca de donde estuvimos situados, respondían de forma muy efusiva a las composiciones del grupo (destacable fue cuando corearon el “otra, otra”, cuando el grupo se marchó del escenario; por cierto, Nostalghia ahí se hicieron de rogar bastante, tardando algo más de lo habitual en regresar para los bises). Y cuarto, porque la banda, como ya hemos dicho, consiguieron un resultado excelente de la toma en directo de sus temas.
Su vocalista Ricardo Barbosa, arriba en primer plano, no destaca por ser un frontman muy de interacciones con el público. De hecho destacó que él dijera o reconociera en un momento que él solamente decía “muchas gracias”. ¿Timidez? ¿Actitud? No sabemos. Quizás con un poquito más de feeling con el público el grupo pueda crecer más. Andrés Usán destacó en sus teclados y guitarras, y hubo un buen desempeño de la base melódica a cargo de Pietro Sferrazza en la batería y Jonás Fernández al bajo.
Prometedores sin duda Nostalghia. Buen concierto de espaldarazo a su último disco en Moby Dick y posibilidades de futuro con una buena colocación en donde hay que estar para conseguir llegar a un mayor público. El resultado, no obstante, ya sorprendió al propio grupo, ya que el propio Ricardo, en una de sus pocas palabras más allá de las letras de las canciones, reconoció que no esperaban una respuesta tan buena; aprovechó ese momento para saludar cariñosamente a sus progenitores que estaban también entre la masa viendo a la formación que lidera su hijo. Una vez más mereció la pena asistir y agradecemos al señor Pablo Arribas, alias Pichurra, que nos acreditara para el evento; puso a nuestra disposición 2 entradas dobles para sortear, lo que pasa es que no creamos el concurso hasta la misma tarde del concierto y el premio se quedó desierto; ya saben, para beneficiarse de estas cosas sígannos en Facebook y Twitter, que nunca se sabe. En esta ocasión hubieran tenido un buen plan a nuestra salud para la noche del pasado viernes.