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viernes, 4 de abril de 2014

Of Monsters And Men - My Head Is An Animal (2012)

ANTECEDENTES E INTRODUCCIÓN.
Del grupo que hoy nos ocupa, a nivel de antecedentes, poco puedo decirles. Of Monsters And Men es una formación de pop-folk, naturales de Islandia, el país que musicalmente se asocia principalmente a Björk. Recuerdo cuando conocí o escuché por primera vez al grupo, sería cosa de hace un año más o menos, comienzos de 2013 en todo caso. Fue de la mano de su canción “Little talks”, un tema que siempre he dicho que hubiera sido el que hubiera terminado de propiciar el dominio mundial a Arcade Fire, si es que los canadienses fueran los que hubieran compuesto y popularizado tal canción.

El videoclip resultaba bastante enigmático, y no se sabía atinar si esos personajes modificados en sus siluetas eran en realidad el grupo. Lo que se apreciaba era un dueto vocal entre una chica de voz y timbre muy particular y un chico de voz más cálida y grave. Las trompetas y el ímpetu concedían fastuosidad a la canción, convirtiéndola en todo un hit del pasado 2013.

Quizás algo antes de tiempo, el grupo recaló en Madrid para tocar en La Riviera en junio o julio de 2013. Yo, solamente habiendo conocido esa gran “Little talks”, pero nada más hasta la fecha, no me aventuré al riesgo de ir al concierto, pagando lo que costara la entrada; a día de hoy, tras haber accedido a su disco “My Head Is An Animal” en su totalidad, me jode sobremanera que el concierto me cogiera tan pronto en mi interacción personal y musical con el grupo.

Opté porque a título personal fuera un regalo de cumpleaños coral de amigos a nuestro colaborador radiofónico Mariano González, con quien ya había comentado cosas de este grupo en sentido positivo. Al poco tiempo se ofreció a pasármelo y desde ese momento ha sido mi disco cabecera en estos días del final del invierno. A Of Monsters And Men (a los que también llamaré OMAM en algunos momentos por abreviar; de hecho, ellos así se hacen llamar en ciertos lugares), grupo del que obviaré ponerles aquí los nombres y apellidos de todos sus miembros (que telita el asunto de los nombres y apellidos comunes de Islandia…) solamente citando que su cantante femenina, y una de sus principales bazas se llama Nanna y su vocalista masculino se llama Ragnar o Raggi de modo cariñoso, les podemos englobar dentro de un género pop-folk de toques indies. Su disco de debut es una maravilla de cabo a rabo. Vamos con él.

ANÁLISIS DEL DISCO.
1. “Dirty paws”: Comienzo fastuoso y solemne de disco. “My Head Is An Animal” toma su título del 2º verso del tema de apertura “Dirty paws”, que es sin duda uno de los temas más rotundos y potentes del álbum. Esa sensación se transmite principalmente por los enérgicos y épicos coros que tiene. Su carácter intenso y algo oscuro hace que no estemos precisamente ante algo demasiado parecido a lo que muchos habrán escuchado del grupo antes de acceder al disco. Y presten buena atención, ya que “Dirty paws” es única en su estilo y sensaciones dentro del disco. Para encontrar algo parecido en el apartado compositivo de Of Monsters And Men contemporáneo al disco, han de tomar por banda el tema “Silhouettes” compuesto para la banda sonora de la 2ª parte de la trilogía fílmica de “Los Juegos Del Hambre”.

2. “King and lionheart”: Tomo la expresión de melancolía épica prestada de mi amigo Mariano González para definir a “King and lionheart”, que ha sido el 2º single en discordia en tener repercusión en nuestro país tras “Little talks”. Claramente es un tema mucho menos inmediato, pero aquí no estamos ante un ejemplo de tema animado, sino ante una balada de cierto tono triste, sobre todo por cómo Nanna entona “Lionheart” al final de cada estribillo. Su videoclip es otro acierto a cargo de la productora We Were Monkeys donde un hermano y hermana son separados por horribles guerreros carceleros y puestos en cautividad. Son rescatados por un espíritu y el hermano, entre llantos, termina siendo lanzando al espacio en una estructura que bien podría recordarnos a ciertos templos de Tailandia, ante la atónita mirada de su hermana que no llega a tiempo de reunirse con él. Termina con final abierto. Hace poco busqué por ahí para saber si la intérprete de la hermana era la propia Nanna, pero no, resulta que no lo es y que en la vida real es la hermana del otro cautivo. Nanna se hace acreedora de la canción en su práctica totalidad, donde Ragnar solamente hace unos imperceptibles coros que no consiguen destacar sobre la acojonante interpretación de la voz femenina del grupo. Desde ese primer verso hasta el último sonido es un tema sin desperdicio y aunque, por lógica, no nos entró en su primera escucha, a día de hoy puede que sea nuestra favorita del disco.

3. “Mountain sound”: Soberbia canción de factura alegre y saltarina “Mountain sound”. Tanto Nanna como Raggi están luminosos en sus interpretaciones vocales. Los coros bullangueros ayudan mucho en el estribillo a la propia Nanna a configurar una canción de subidón. De alguna forma es la hermana menor de la archiconocida “Little talks”. Es un ejemplo de una primera mitad de lp sin fisuras y de nivel altísimo hasta que precisamente lleguemos hasta la canción más reconocible del grupo.

4. “Slow and steady”: El primer disco de Of Monsters And Men es de esos en los que no se puede recurrir al tópico negativo de decir “todos los temas suenan igual” (que curiosamente concuerda prácticamente con uno de los versos del estribillo de “Little talks”). Ejemplo de ello es que “Slow and steady” se aleja de los sentimientos de las 3 primeras pistas. Ahora es turno de un tema lento. Un medio tiempo relajante, atmosférico en cierta manera, con una batería notoria, pero pausada, que nos aporta calidez.

5. “From finner”: Quizás por primera vez el grupo repite estilo con “From finner”, siguiendo el rebufo de “Slow and steady”, si bien en el apartado de la percusión y por momentos el tema tiene una palpable mayor potencia que su predecesora. No obstante, las sensaciones globales pueden estar en concordancia. Nuevamente un estribillo excelso y efectivo. Los coros también conceden una mayor fuerza a este tema de potencia y ritmo contenido, que no termina de romper porque al grupo no le ha dado la gana y ha decidido dejar estas sensaciones encontradas. Nanna es nuevamente protagonista casi absoluta en el apartado vocal, coros aparte, mostrándose como una figura a tener en cuenta en el panorama musical internacional.

6. “Little talks”: Llegamos a la canción tótem. “Little talks” es el tema al que Of Monsters And Men deben su fama mundial y su notable posicionamiento. Recordando mucho a los Arcade Fire de “Funeral”, pero con más energía si cabe (imaginen un “Rebellion (lies)” incluso más fastuoso), los OMAM se presentaron al mundo por la puerta grande. Con un videoclip en el que los componentes masculinos van de aventuras esquivando a monstruos de pura congoja, de los que les libra su ángel/hada de la guarda, que no es otra que la buena de Nanna (irreconocible por el maquillaje), la cosa termina en que no sé si Nanna con el último de los monstruos se fusiona por cercanía/empatía o porque ya con semejante bicharraco se acojona. Divertido videoclip, que algún premio creo que ha ganado por ahí; con justicia. La canción es un dueto vocal con Ragnar, con un estribillo fabuloso y unas trompetas que suben la moral y el ánimo a varios cementerios completos. Un tema glorioso y que pone fin a una primera parte de disco que es de real matrícula de honor. Ni un solo tema flojo. 
7. “Six weeks”: Es cierto que el disco quizás baja algo en el nivel de exigencia en la 2ª mitad, pero no en exceso. “Six weeks” sigue con intensidad, sobre todo de guitarras en ciertos momentos y Ragnar se hace cargo de las voces principales de forma clara y decidida. Quizás es la canción más rockera del disco. Dispone de unos buenos cambios de ritmo, con paradas melódicas puntuales y subidas de registro a base de unas gotas más de épica en las que Nanna es quien más se hace notar. A ratos podría parecer que OMAM se hayan servido de ciertos detalles musicales del Springsteen de los años 70.

8. “Love, love, love”: Hace falta algo de calma tras la intensidad de los 2 últimos temas. “Love, love, love” resulta muy folk y la producción nos deja a Nanna con su voz más desnuda y cercana de casi todo el disco. La canción es prácticamente acústica, sencilla, emotiva, pero sin necesidad de ponernos demasiado trascendentales como sucedía por ejemplo en “King and lionheart”. Una pieza cuca insertada dentro de este “My Head Is An Animal” donde la cercanía de la voz de Nanna es muy palpable como por ejemplo cuando reconoce “quizás sea una mala, mala, mala, mala persona. Oh chico, lo sé”.

9. “Your bones”: Si Nanna ha dispuesto de un momento de lucimiento con “Love, love, love”, ahora es Raggi quien se encarga de esta balada, pero de factura mucho más intensa y ampulosa. Hace uso de un registro más alto y se vale de Nanna en ciertos coros de modo de adorno. “Your bones” suena poderosa, con otro excelente trabajo a cargo de la batería principalmente. No terminamos de deleitarnos lo suficiente con los momentos en los que las 2 voces de Of Monsters And Men unen fuerzas. A estas alturas, con esos coros de tarareo tan preparados para el directo y los himnos para estadios o festivales, el grupo ya se han posicionado con una banda que claramente ha de tener un potencial notable en concierto.

10. “Sloom”: Retorno al folk tranquilo y de texturas acústicas. Ragnar suena cercano en los primeros segundos, pero no estamos ante un tema en el que él sea la voz principal, sino que estamos ante uno de esos temas en los que hay equilibrio entre él y Nanna. “Sloom” dispone de una melodía muy bonita de inicio a fin en cualquiera de sus estrofas o el estribillo. Tiene un gancho irresistible.

11. “Lakehouse”: El disco da la impresión con “Lakehouse” de que Ragnar y Nanna se han quedado tan a gusto el uno con la otra en la anterior “Sloom” que deciden continuar en perfecta sintonía para esta canción. Toca subir en el apartado instrumental unos cuantos puntos más la intensidad, para distanciarnos de “Sloom”. La maquinaria instrumental de OMAM entra aquí con fuerza, con sus elementos de cuerda, percusión y viento a todo meter sobre todo en el estribillo, que es donde Nanna saca sus galones. Los coros del tramo final quizás podrían dibujar el perfecto cierre para “My Head Is An Animal”, pero Of Monsters And Men rizarán el rizo con el capítulo final que han escogido como epílogo.

12. “Yellow light”: Ya desde los primeros segundos, con unas leves notas de guitarra y Raggi y Nanna alternando versos, se intuye una gran canción. No nos equivocamos. “Yellow light” es uno de los temas más bonitos de “My Head Is An Animal”. Es una canción que funciona en un in crescendo casi imperceptible, atizando con la más insignificante de sus notas en la fibra sensible. Terminamos dándonos cuenta, a pesar de la impresión que nos dio antes “Lakehouse”, que es la canción perfecta para finalizar el disco con unas sensaciones muy emotivas y crepusculares.

RESULTADO, CONCLUSIONES Y REFLEXIONES.
Este disco y sobre todo gracias al trabajo de su single “Little talks”, convirtió a Of Monsters And Men en uno de los grupos revelación a nivel internacional del anterior 2013. El disco por lo visto había sido editado en 2011 en Islandia y ha terminado por tener un largo recorrido desde su primera edición en su país de origen. La repercusión se puede ver en que los OMAM han sido elegidos, como ya he comentado más atrás en el post, para formar parte de la banda sonora de “Los Juegos Del Hambre: En Llamas”, donde otra bella “niña pepona”, como la propia Nanna, es protagonista de la saga: Jennifer Lawrence.

Recuerdo que yo, que soy de los cinéfilos que me quedo en la sala hasta que encienden las luces y terminan los créditos, reconocí, sin saberlo previamente (sin haber llegado al apartado de los créditos referidos a la música) tanto a los OMAM, como a los Coldplay, como a nuestros compatriotas Lori Meyers. Hablando de lo que a Of Monsters And Men se refiere, “Silhouettes” es un tremendo temazo. Va por el sentido oscuro/intenso de “Dirty paws”, como ya dije antes, y en todo caso será con total seguridad bonus track de “My Head Is An Animal” en posteriores reediciones de años venideros, tanto por su valía como por no desentonar en un disco de este calibre. Muy recomendable, no dejen de escucharlo en título de añadido al disco que hoy les proponemos.

La primera mitad del disco es de órdago a la grande, pero la 2ª parte no se queda atrás. Lo único que le falta es que tuviera un single relevante en su conjunto de 6 canciones y por eso le gana la partida la 1ª mitad, donde están “King and lionheart”, “Little talks” y la nada desdeñable “Dirty paws”.

“My Head Is An Animal” es un disco de alta calidad. Muy bueno. Además, lo bueno de todo esto, es que no es un gusto subjetivo mío, que no es que me caracterice por ser muy folkie en mis preferencias, sino que es un álbum que puede gustar a cualquiera que pase por aquí. Por eso, se lo recomiendo muy encarecidamente y con total seguridad, si es que hay 6ª temporada de radio de nuestro programa, le haremos un hueco para hablar de él a partir de octubre.

Otros blogs o sites de referencia, en sus crónicas han resaltado en carácter negativo los coros de los que se vale el grupo (cosa que no entiendo, ya que sería tanto como criticar a alguien utilizar el banjo o el acordeón; es decir, los elementos, si se disponen bien y funcionan, ¿qué de malo tiene el hacer uso de los mismos? Indies gafapastas…) y han comparado a los OMAM más bien con los Mumford & Sons, sin haber encontrado muchos símiles con Arcade Fire. Nosotros, como ven, vamos por nuestro lado y con bastante independencia, ya que en general, aunque al disco no lo ven con malos ojos, no ha gustado en general tanto como sí que nos ha sucedido a nosotros.

Mientras que Arcade Fire se marcan una frivolidad que muchos quizás no entiendan, consecuencia de estar en lo más alto de la música desde hace ya un tiempo, Of Monsters And Men presentan su carta a nivel internacional con un disco que hubiera terminado por encumbrar definitivamente para la historia al grupo canadiense liderado por el matrimonio Butler-Chassagne. A nosotros nos gusta lo que han hecho Arcade Fire en su 4º disco, pero de eso les hablaremos en próximas semanas. Hoy toca prestar atención a este prometedor grupo que son los Of Monsters And Men. ¿Serán flor de un día? Espero que no sea así y nos regalen muy buenos momentos en el futuro. No obstante, ya con este disco tan redondo que es “My Head Is An Animal”, de portada algo extraña, con esa persona en una playa que me da frío de solamente verla, es para estarles muy agradecidos.

De nuestro programa de radio, este sábado a las 16.00h y el próximo miércoles a las 23.00h, podrán escuchar en RUAH la repetición del programa-entrevista a Vipership. Para novedad de contenido radiofónico de nuestro proyecto, tendrán que esperar un poquito más. Les iremos informando.
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viernes, 27 de enero de 2017

Of Monsters And Men - Beneath The Skin (2015)

ANTECEDENTES E INTRODUCCIÓN.
Ya a estas alturas de la película creo que puedo confesarme: soy muy fan de Of Monsters And Men. Cierto es que en su día tenía alguna reserva tras conocerles con la ciertamente masiva “Little talks”; me preguntaba qué clase de grupo serían. Cuando accedí de pleno a su primer lp en su formato internacional “My Head Is An Animal” se me disiparon las dudas y las ideas preconcebidas, las cuales por otra vertiente me llevaban a pensar que me encontraba ante unos ligeramente ventajistas que se sumaban al carro estilístico de los Arcade Fire. Para nada.

Si quieren revisar mi humilde crítica sobre el debut de OMAM, visiten el post que ya publicamos por aquí en su día. Hoy nos toca meternos en su más que solvente continuación discográfica. Recuerdo cuando fui al cine a ver la 2ª parte de “Los Juegos Del Hambre”, quedé sorprendido al reconocer a los chicos en los títulos finales con su soberbia “Silhouettes”, que con acierto han recuperado en la gira de este 2º disco que hoy nos ocupa. Este tema no hizo más que deleitarme mientras contaba los días hasta que el nuevo material viera la luz.

Y lo primero que vi en, no sé si “Hit Tv” o todavía “Kiss Tv”, el videoclip de “Crystals”. Está claro que es una canción de empuje y muy rotunda (a tener en cuenta la percusión), pero no estábamos claramente ante un hit que moviera muchas masas como sí que enganchó en su día “Little talks”. Si bien, a mí me satisfacía y me causaba curiosidad ante lo que hubiera de compañía en el nuevo disco. Tardé un poco en hacerme con él en formato original y edición deluxe (a precio irrisorio en el mes de agosto de este pasado 2016), pero la espera ha merecido mucho la pena. Estamos ante un muy buen disco que creo que satisface a los que fuimos conquistados por estos islandeses con su debut. Vamos con él.

ANÁLISIS DEL DISCO.
1. “Crystals”: En esta ocasión OMAM empiezan con el single de adelanto, desmarcándose de la estructura de su primer disco muy claramente (en aquel, “Little talks” se situaba mediada la obra). Creo que “Crystals” sobre todo triunfa, o tiene su punto más fuerte en los puentes de conexión con el estribillo. El estribillo resulta un poco parco, y se base nuevamente en coros que son muy marca de la casa. La percusión, como ya he dicho en la introducción, destaca muy claramente. Nanna se muestra en el micrófono en un tono más engravecido de lo habitual, y deja de lado de los agudos. Correcto single de adelanto. Creo que bien escogido.

2. “Human”: De lo ampuloso pasamos al cierto misterio de los primeros compases de “Human”, donde Ragnar se presenta con ganas en las voces. Pero los primeros instantes no dejan de ser una intro. “Human” es otro de los trallazos del disco, que ayuda claramente a diseñar una primera mitad de disco arrolladora. El estribillo es mucho más acertado que el de “Crystals”, en el que Nanna ya ayuda en los coros a Raggi. Buen tema y que en directo tiene que ser una buena dosis de intensidad para la estructura del show.

3. “Hunger”: “Hunger” empieza desde lo íntimo, con Nanna en las voces. Parece que nos encontramos ante una balada, pero no. Tras las 2 primeras estrofas, la canción va ganando intensidad para llegar a un estribillo donde se alcanza una más que respetable potencia. Ragnar se queda en un segundo plano haciendo los coros de respaldo a Nanna. No es single, pero haciendo un paralelismo con el deporte del ciclismo, “Hunger” es una buena gregaria dentro del conjunto del álbum: no desentona y ayuda a hacer equipo a buen nivel. El final es brutalmente épico con la repetición de ese “me estoy hundiendo” a dúo por Raggi y Nanna, si bien termina de forma recogida e íntima.

4. “Wolves without teeth”: Ya lo comentamos hace un tiempo en esas reflexiones que de cuando en cuando lanzamos en nuestros perfiles de las redes sociales: “Wolves without teeth” nos encanta. Es el 3er. single de “Beneath The Skin” y aquí sí que OMAM aciertan de pleno, creo, en la diana del sentido del ritmo en el estribillo. Se trata de otro tema donde Ragnar y Nanna equilibran en lo vocal y que dispuso de un videoclip impersonal para el grupo, pero muy elegante, con bailes que quedan visualmente perfectos para la melodía de este tema, sin duda uno de los mejores del álbum.

5. “Empire”: Segundo single del disco. Potente y también solemne. Brillan a partes iguales tanto Nanna como Raggi en las voces. Es una digna canción, donde el estribillo es algo más remarcable que el tan sencillo que ofrecía “Crystals”, pero estimo que hay ejemplos más poderosos (más allá del sentimiento que transmita “Empire”) en el disco.

6. “Slow life”: Buena melodía en formato de medio tiempo supone “Slow life”, donde lo más destacable es la cierta sensualidad que se aprecia en su ritmo y en la forma de cantar de Nanna (cosa que ya se veía en la anterior “Wolves without teeth”). Su estribillo no es el punto más fuerte que ofrece, pero su gracia reside en su músculo sonoro con mucho aplomo en las bases y en las notas de las guitarras eléctricas. “Slow life”, aunque tiene cierta fuerza en su estribillo, es cierto que nos supone la barrera entre el comienzo rabioso y arrojado del disco y la 2ª parte donde OMAM van a ofrecer una distinta variedad de estados de ánimo, que van a abundar en algunos momentos en la melancolía de forma sublime.
7. “Organs”: Tenía que haber lugar para un lugar de recogimiento donde pudiéramos escuchar la Nanna más cálida y cercana. Demostrando que estamos ante una de las cantantes con más personalidad dentro del pop rock internacional en la presente fecha, “Organs” sirve a Nanna una estructura acústica para servirnos una pista del estilo de “Love, love, love”; no obstante, aquella bonita canción era una especie de disculpa y en esta ocasión es lo contrario, un reproche a la parte contraria. Contrapunto al conjunto del disco y el episodio más relajado de la obra, que siempre resulta agradable e incluso necesario. Por cierto, ya sabrán los seguidores que el grupo suele hacer vídeos de todas sus canciones en formato semejante para el disco en cuestión y de paso mostrar las letras de las canciones; en “My Head Is An Animal” eran devenires de monstruos y en “Beneath The Skin” son actores que hacen playback de los temas. Es importante ver el de “Organs”, porque la protagonista es la propia Nanna en primer plano.

8. “Black water”: Quizás “Black water” sea la composición más voluntariosa del disco. Con Nanna y Ragnar en casi igualdad técnica de protagonismo vocal, estamos ante un capítulo muy luminoso, con una decidida apuesta por los coros como elemento de reclamo. Es curioso que vaya entrándome cada vez más con el paso de las escuchas. Y es que creo que esta “Black water” remata bien, y que una canción acabe de buena forma siempre ayuda. De primeras quizás les resulte algo simplista o facilona, pero luego hay mucho más. Es cierto que descuadra, ya que su sentido tan luminoso y positivo no es el que más queda del disco, que a mi juicio transmite mucha potencia y cierta oscuridad en formas elegantes.

9. “A thousand eyes”: La canción más inquietante es “A thousand eyes”. Un tema que empieza con Nanna a capella y que se marcha igual, pero que entre medias tiene una subida casi imperceptible de la intensidad que va de menos a más hasta llegar a un punto de barroquismo orquestal muy solemne que estoy seguro sería muy del agrado del gran Richard Wagner si a día de hoy estuviera entre nosotros. Inquietante y el verso suelto del disco, pero que queda muy bien, más teniendo en cuenta que precede a la auténtica joya de la obra bajo nuestro punto de vista.

10. “I of the storm”: Si se quieren poner a buscar paralelismos con “My Head Is An Animal”, vale, les aceptamos que puedan decir que “I of the storm” sea la “King and lionheart” de “Beneath The Skin”. Pero eso creo que sería dejar de lado los detalles y cosas muy evidentes. Y es que “I of the storm” es una balada desesperanzada en su melodía, pero que no abunda en la melancolía épica de “King and lionheart”. Aquí nos encontramos ante una melancolía calma apoyada en unas notas cristalinas de teclados que se superponen a una base rítmica que discurre con su pesar. Nanna se muestra gloriosa en el micrófono, sobre todo en los sostenidos de registros altos del estribillo. Una auténtica joya. A día de hoy es nuestra pista favorita, por encima incluso de la celebérrima y 3er. single “Wolves without teeth”.

11. “We sink”: “Beneath The Skin” se desmarca de su predecesor también en estructura. Con “We sink” logra cerrar con un capítulo épico y ampuloso, donde se pone toda la carne en el asador. Eso se ve en el estribillo, de los mejores del disco por cierto, donde Raggi y Nanna unen fuerzas (nunca mejor dicho por la intensidad que le ponen). “Yellow light” era un final melancólico y calmado y este que propicia “We sink” abunda en el sentido contrario.

Bonus tracks.
12. “Backyard”: Tremendo acierto es “Backyard”. Una cierta balada relajada, íntima y quizás lejanamente oscura (muy lejanamente). Poco recargo instrumental y nuevo ejemplo de acierto vocal de la pareja de chico y chica que están presente en los OMAM. Perfectamente podría haber sido parte del track list principal de “Beneath The Skin”. Simplemente por ella es un debe obtener la edición deluxe.

13. “Winter sound”: Menos remarcable es “Winter sound”. Si bien es un capítulo que ofrece mucho de las pautas sonoras más características de Of Monsters And Men, quizás no sea demasiado atinada. No molesta y está lejos de ser un borrón, que quede claro. Peca quizás algo de acelerada e incluso los registros tan altos que afronta Nanna pueden chirriarnos de alguna manera en el estribillo. No obstante, es propina y no nos podemos quejar: si muchos grupos tuvieran piezas como ésta en sus discos…

14. “Black water (Chris Taylor of Grizzly Bear remix)”: Pues el remix que hace Chris Taylor de “Black water” tampoco es que aporte mucho al original. Salvo algún arreglo electrónico en la producción, se aprecian pocos cambios y más bien supone un intento de afianzar el papel de la canción dentro de la obra al concederle esta propina.

15. “I of the storm (Alex Somers remix)”: Lo más bizarro, y casi innecesario, es la forma de arte moderno en la piel de remix que se ofrece de la gran joya de la corona del disco “I of the storm” firmada por Alex Somers. Con una estructura instrumental casi ínfima, se basa en lo vocal en una voz retorcida del estribillo que viene casi del fondo de un pozo. No sé por qué me evoca a la obra de teatro “Arte” y el debate que se plantea en torno a un cuadro blanco. En fin.

RESULTADO, CONCLUSIONES Y REFLEXIONES.
Aunque, reitero, me considero muy fan y admirador de Of Monsters And Men, intentaré ser juicioso. Y es que el resultado de “Beneath The Skin”, disco de portada muy corporativa con las iniciales del grupo en tonos grises y blanquecinos, a nivel internacional dista mucho del logrado con el anterior “My Head Is An Animal”. Salvo en los sectores más independientes de público, el disco casi no ha llegado (aunque Crystal haya hecho fuerza para lograrlo). En el anterior disco “Little talks” lo escuchó casi todo el mundo (aunque no identificaran muchos a la banda).

Más allá de llegar a las masas, creemos que el resultado artístico es altamente satisfactorio. Estamos ante un disco que sin dejar de lado las marcas sonoras de OMAM, se aparta de cierta forma de “My Head Is An Animal”. Su estructura es completamente distinta y los sentires que transmite también. Este disco transmite una mayor sensación de potencia en general, sobre todo debido a ese quinteto de apertura (sexteto si me apuran por la fuerza puntual de “Slow life”).

Por España solamente pasaron por el festival de Bilbao (todavía sigo tirándome de los pelos por lo pronto que me cogió aquel concierto en La Riviera en junio de 2013) patrocinado por una de sus entidades bancarias y para colmo creo que la actuación fue algo reducida por no sé qué problemas. De conciertos de gira al uso en salas ni Madrid (por supuesto), ni siquiera Barcelona, que es claramente la ciudad referencia para que visiten la península las bandas internacionales.

Personalmente hemos quedado muy satisfechos con este 2º disco de Of Monsters And Men y ya estamos deseando escuchar el siguiente paso, que a día de hoy (al menos en lo que llevamos de milenio), para las bandas el 3er. disco es el paso del Rubicón en el que casi todos sucumben o pasa algo. Espero que con estos islandeses nuestros no suceda y sigan en el buen camino. Me dolería mucho que se malograran como otras bandas que tanto admiraba y que bien se han vuelto poco interesantes o que han perdido gran parte de su inspiración rítmica. Veremos. Estaremos muy atentos.
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viernes, 29 de noviembre de 2019

Of Monsters And Men - Fever Dream (2019)

ANTECEDENTES E INTRODUCCIÓN.
Si bien tengo pendiente de adquirir este disco en formato físico (cosa decidida para el mes de diciembre), tras haberlo escuchado varias veces en Youtube antes de asistir al concierto de hace unos días en Copenhague, creo que ya estoy en condiciones de poder hablarles de “Fever Dream”. Y así de paso comento un disco del año en curso, que creo que en este 2019 aún no lo había hecho (llego justito para ello). De entrada les afirmaré que es un disco que está perfectamente al nivel de los 2 discos anteriores. Me gusta mucho.

El 3er. trabajo de estudio de los islandeses, tiene unas ligeras variaciones en los matices sonoros estilísticos, que en parte justifican que muchas de las nuevas piezas me gusten mucho; no me había percatado de ello, pero al leer críticas en otros sites, he visto que lo que hay es menos folk y más toques derivados de los años 80. Normal en mi caso entonces.

Al quinteto formado por Nanna, Ragnar o Raggi, Arnar, Kristján y Brynjar, “Beneath The Skin” les supuso una confirmación de las buenas pautas mostradas en su debut. No pudimos verles en aquella gira en directo por Madrid, pero el disco nos gustó bastante y ya le hicimos su correspondiente crónica y programa de radio.

Cuando ya suponía que al grupo le iría tocando editar nuevo material, ¡bingo! Me llega, no recuerdo a través de qué medio, una notificación del nuevo single “Alligator”. Canción rotunda, contundente y potente, que por otro lado no sirve para hacerse una idea del contenido del disco en general.

Puede llevar a engaños, pensando en que el grupo ha radicalizado algo más su sonido, pero dentro de “Fever Dream” no deja de ser una rara avis, ya que el carácter general del disco a ratos es bastante cercano al medio tiempo y a veces a la melancolía e introspección. No en vano, “Alligator” en directo, cuando la experimentamos en directo, no la tocan de forma tan arrolladora como su toma de estudio. En cualquier caso es una gran canción que nos aventuraba que los OMAM no iban a dar un paso en falso en el disco de “la prueba del algodón” en los últimos tiempos, es decir, el 3º.

Después escuché otros adelantos como “Wars” con Raggi tomando buena parte del protagonismo vocal o “Wild roses”, con Nanna comandando una canción que podría ser el mejor ejemplo del carácter que transmite en general “Fever Dream”. Como ven, ya estoy hablando mucho de las canciones, con lo que mejor entonces pasemos al análisis de ellas una a una.

ANÁLISIS DEL DISCO.
1. “Alligator”: Ya lo he mencionado en la intro, “Alligator” es un trueno. Estamos ante una de las canciones más enérgicas y fuertes de la discografía del grupo. Las bases son duras, Nanna y los efectos sobre su voz suenan exagerados; todo ayuda a una sensación de potencia subida al máximo (dentro de lo que OMAM nos han ofrecido en su trayectoria vital hasta la fecha). El estribillo acierta, incluyendo además parte del título de la obra, siendo quizás el más pegadizo de “Fever Dream”. El videoclip es un poco raruno, con pesadillas sufridas por Nanna que recrean por un lado bien las sensaciones que transmiten la letra y melodía. Gran single, claramente quedará como un clásico del grupo como un “Crystals” o un “Mountain sound” por ejemplo.

2. “Ahay”: Ya en la 2ª canción del disco se aprecia el cambio sonoro y nos enfrentamos a “Ahay”, una composición más representativa del conjunto de “Fever Dream”. Raggi se suma con decisión a las voces, y Nanna da las réplicas adecuadas y puntuales, cantando a dúo el estribillo. Paradas melódicas y reinicios marcan el devenir de este medio tiempo delicioso de muy buen gusto. Decidieron excluirla curiosamente a partir de nuestro concierto danés, pero la cambiaron por la siguiente canción del disco, que nos gusta algo más si cabe.

3. “Róróró”: No les voy a negar que me sacó una leve risa leer el título de esta canción. “Róróró” es un ejercicio de exquisitez dentro de “Fever Dream”. El estribillo no es nada evidente, pero es un ejemplo de maestría vocal por parte de Nanna que es la que se encarga de la voz. La melodía de piano es cristalina y notable. Canción de sensaciones dolidas y emotivas, pero sin caer en la lágrima fácil. Fue un tremendo gustazo vivirla en directo. Es una de las joyas ocultas de “Fever Dream” a la presente fecha, ya que no ha sido single ni tampoco creo que lo sea lamentablemente, ya que en sentires parecidos se le ha adelantado la también correcta “Wild roses”, de la que hablaremos un poquito más adelante.

4. “Waiting for the snow”: Llegamos a otra delicia musical, en este caso con el capítulo más recogido e íntimo del disco. Con poquísimos elementos instrumentales, apenas una melodía de piano de sonidos engravecidos, leves aportes sintéticos y algunos retoques de autotune que modifican la voz, Nanna se vale de sobra para ponernos el vello de punta con “Waiting for the snow”. Canción realmente emotiva, sentida, bonita, preciosa y también dolida. Es de las que primero pueden entrar, y es curioso, ya que sus texturas no son de un pop animado ni mucho menos, pero destaca sobremanera dentro del conjunto. Como ven, otra pieza a altísimo nivel que sigue subiendo la nota a “Fever Dream”. Maravillosa.

5. “Vulture, vulture”: El grupo es consciente que quizás nos hemos movido en terrenos demasiado quietos, y por ello ahora es momento de retomar el mayor brío. Lo hacen con “Vulture, vulture”, con un dueto perfecto de Raggi y Nanna, con estribillo directo y acertado. Es una canción perfecta para el directo, pero curiosamente ni en Copenhague ni en los últimos shows la han metido. Buena pieza que nos permite retomar el pulso tras los momentos íntimos encadenados previamente.

6. “Wild roses”: Llega el turno del 2º single del disco, con un videoclip protagonizada por una Nanna llamativa (sin maquillaje alguno), bailando sobre agua. Esta canción es quizás el mejor compendio de lo que es “Fever Dream”, ya que aúna emotividad con intensidad y cierta épica/potencia (sobre todo en su tramo final). El in crescendo que ofrece “Wild roses” es tremendo. Hay lugar para arreglos manieristas y para otros de corte más monumental en el sector final que le confieren grandeza. Buena canción sin lugar a dudas y acierto en formato single.
7. “Stuck in gravity”: He aquí uno de los capítulos más recogidos y sentidos que se anota Ragnar a las voces. Si bien “Stuck in gravity” es una canción más que válida, es personalmente de las que menos me llenan, por lo que la considero como una transición a otras pistas. Transición que no me molesta ni mucho menos, pero que tampoco me llega, aunque los empeños (sobre todo en el tramo final muy arriba) y el buen hacer de Raggi en las voces logran resultados.

8. “Sleepwalker”: Ahora nos encontramos con otra de mis favoritas de “Fever Dream”. Fue reconfortante escuchar “Sleepwalker” en directo en Copenhague, ya que además no me la esperaba. Lo que más me gusta de esta pieza es el estribillo, protagonizado por la voz de Nanna y unos coros que funcionan bastante bien. Según otras webs, debo ir contracorriente, ya que en algunos de esos sitios consideraban a esta pieza de lo más prescindible de “Fever Dream”, cosa con la que no estoy de acuerdo; la considero una joyita oculta.

9. “Wars”: Otro momento destacable es “Wars” (de las pocas que ha tenido el lujo de disponer de un lyric video de OMAM, cosa común para todas las canciones de los 2 discos anteriores). Es una canción pop llevadera, bien construida, con un acertado sentido del ritmo y fácil de recordar. El estribillo a dúo entre Raggi y Nanna es directo y efectista. Ragnar lo definió en Copenhague como un momento bailable, y razón no le falta.

10. “Under a dome”: Dentro de los capítulos introspectivos que tiene Ragnar en las voces, me quedo más con “Under a dome” que con “Stuck in gravity”. En esta pieza, estamos ante una pieza más oscura y decadente. Además es que también es un acierto la aparición de Nanna cuando toca. Como pasó en “Waiting for the snow”, en la producción se hace uso de efectos vocales para crear una sensación de cierto desasosiego que funciona de forma correcta.

11. “Soothsayer”: Cosa común a los discos de Of Monsters And Men, bajo mi punto de vista, es que acaban con auténticos temazos. Si previamente “We sink” y “Yellow light”, cada una de su padre y de su madre, me parecieron 2 tremendos triunfos para rubricar “Beneath The Skin” y “My Head Is An Animal” respectivamente, aquí “Soothsayer” continúa la tradición. Nanna es la encargada de las voces. En general es una canción de músculo eléctrico en las guitarras, siendo uno de los momentos más destacables para Brynjar en el disco, y con un estribillo atinado con Nanna haciendo alguna variación aguda que le va muy bien. Quizás sea algo repetitiva, pero como me gusta mucho su estribillo, podría estar escuchándola fácilmente en un extended mix incluso. Eché de menos que no la tocaran en directo. Final de obra magistral.

RESULTADO, CONCLUSIONES Y REFLEXIONES.
Creo que Of Monsters And Men han pasado con nota la prueba del 3er. disco. El tercer lp para muchos grupos en los últimos tiempos ha supuesto el comienzo del declive. Yo considero que los OMAM con este trabajo no deberían iniciar ningún camino descendente. Han variado de forma sutil sus formas más folk para afrontar cambios en su sonido que les dan un mayor espectro musical.

Las críticas en general son positivas. De aprobado solvente. Aquí, como han podido leer, somos más entusiastas e incluso me atrevería a decir que este disco de portada rosada en lienzo con ese ojo tan inquietante en el centro, pudiera convertirse fácilmente en mi favorito del grupo hasta la fecha (cosa nada fácil viendo los 2 precedentes).

Ojo, advertencia: no es un disco inmediato. Fue a partir de la 4ª escucha cuando empecé a caer en los matices y detalles que hacen de “Fever Dream” una gran obra. Recuerdo hacer su primera escucha un domingo por la mañana y darme la impresión de que no sonaba mal, pero no emocionarme especialmente. Por eso, concédanle tiempo y escúchenlo espaciado. Si no les llega en la 1ª o 2ª escucha, dejen unos días o semanas y retómenlo un par de escuchas más pasado ese tiempo. Quizás, como a mí me sucedió, noten el cambio. No se hace nada pesado.

Son 11 canciones, no llega ni a 3 cuartos de hora, con lo que en duración es más que adecuado para dejarte con esa sensación de quedarte con ganas de más.

La aceptación y repercusión del grupo a nivel internacional sigue patente. Han agotado entradas en muchos sitios europeos (en Copenhague no agotaron, pero la sensación fue de lleno absoluto), lo cual es indicativo de que el grupo sigue teniendo tirón.

Debido al cierto giro estilístico, no radical, que ofrecen Of Monsters And Men en este disco, quedo con una ardiente curiosidad con lo que la banda nos ofrecerá allá por 2022 (supongo que por ahí es cuando vería la luz lo que sería su 4º lp). De momento estoy con muchas ganas de hacerme con este disco en formato físico (no tardaré muchas semanas en darme el paseo que tengo programado para hacer una ligera remesa de adquisición de cds originales). Siempre además le tendré un cariño especial a “Fever Dream”, ya que por primera vez (y espero que no por última) fue en su gira cuando vi a OMAM en directo. Y además en Copenhague. Eso siempre sumará.

Supongo que en la presente temporada 11 de radio le intentaremos hacer hueco, con lo que desde aquí conmino a mi amigo y colaborador Mariano González que comience a hacer los deberes por si llega la ocasión. Estén atentos, les mantendremos informados. De momento, OMAM es de las pocas bandas que llevamos al día, al haber revisado en este blog todos sus discos editados hasta la fecha. Por algo serán uno de mis grupos favoritos actuales y ya puedo decir de la historia de la música moderna en general.
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viernes, 10 de octubre de 2014

Temporada 6/ Programa 1: Of Monsters And Men y “My Head Is An Animal” (2012)

Comenzamos nuestra 6ª temporada con fuerza. Con la fuerza folk que nos transmiten los islandeses Of Monsters And Men con su debut “My Head Is An Animal”. Los OMAM (permítanme abreviar el nombre del grupo), fueron una de las más agradables sorpresas que trascendieron a nivel internacional durante 2013 de la mano sobre todo del bombazo en formato single que fue “Little talks”.

No obstante, y para eso existimos nosotros como blog y programa de radio, hay mucho más aparte de este single. Su lp de debut está lleno de grandísimos temas y merece la pena prestarle atención durante una hora de radio. También nos permitirá debatir y reflexionar sobre el posible futuro de esta banda en estado emergente.

Habrá buenísima música que a buen seguro les permitirá pasar un rato agradable. Les esperamos pues en Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH) a las 16.00h este sábado 11 de octubre de 2014. No falten en nuestro inicio de temporada, que nos hace mucha ilusión que nos hagan compañía.

Links de interés:
Evento en Facebook: https://www.facebook.com/events/659805514137889/
Emisión on-line RUAH: http://www.ruah.es/online.html
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jueves, 30 de octubre de 2014

Programa Of Monsters And Men “My Head Is An Animal” (Temporada 6/ Programa 1)

Retornamos a las ondas, por 6 año consecutivo, de la mano de una banda prometedora a la par que muy destacable en sus primeros movimientos discográficos. Los islandeses Of Monsters And Men fueron los protagonistas de nuestra vuelta tras el descanso veraniego a la sintonía de Radio Universitariade Alcalá de Henares (RUAH).

El programa lo llevamos a cabo en riguroso directo el pasado 11 de octubre de 2014 a las 16.00h en la citada emisora; hubo redifusiones el sábado 18 de octubre a la misma hora y los miércoles 15 y 22 de octubre de 2014 a las 23.00h en la sintonía de RUAH. Una afonía notable me afectó a mis tareas vocales y solamente Mariano González, nuevamente por teléfono (como durante casi toda la temporada nº 5) fue quien me ayudó a sacar el programa adelante; en su honor, el cutremontaje de rigor, que seguirá este año sustituyendo a la foto normalizada de los 2 en estudio mientras que Mariano siga sin poder desplazarse sin que ello le suponga graves esfuerzos.

Estuvimos de acuerdo en casi todo, con poca posibilidad de debate-confrontación, como por ejemplo en apostar por un buen futuro a esta banda. Quizás nos equivoquemos, pero varias de las canciones de su “My Head Is An Animal” pusieron en evidencia la gran calidad de dicho disco durante la hora que tuvimos de programa.

Aquí les dejamos el link a Ivoox y el audio insertado para que no pongan ninguna excusa a la hora de escuchar el audio si no lo hicieron en directo o en sus 3 redifusiones posteriores: http://www.ivoox.com/dmr-6-1-audios-mp3_rf_3656022_1.html
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domingo, 5 de noviembre de 2017

Programa Of Monsters And Men “Beneath The Skin” (Temporada 9/ Programa 2)

Hasta la fecha son la única banda que cuenta con todos su discos comentados en nuestro blog y programa de radio. Cierto es que solamente cuentan con 2 lps en la actualidad, pero, ¡qué lps! Y es que personalmente los que gustamos de Of Monsters And Men y formamos parte de “DMR” hemos quedado muy satisfechos con la continuación del disco de debut de la banda.

El pasado 21 de octubre de 2017 con rigurosa puntualidad a las 16:00h en el dial de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH), Mariano González y Víctor Prats nos detuvimos a tratar sobre este disco y ponerles varias de las grandes canciones que forman este “Beneath The Skin”.

Por si no lo pudieron escuchar en el directo, ya que estamos sin redifusiones/continuidad en RUAH por motivos de mantenimiento, les dejamos aquí insertado el reproductor para su escucha y el enlace a Ivoox por si prefieren descargarse el audio y escucharlo cuando mejor les venga; a nosotros todo nos vale: https://www.ivoox.com/dmr-9-2-audios-mp3_rf_21881825_1.html
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viernes, 30 de octubre de 2020

Temporada 12/ Programa 1: Of Monsters And Men y "Fever Dream" (2019)

Comenzamos temporada y, como viene siendo habitual en las últimas temporadas, lo hacemos de la mano de una de mis formaciones recientes favoritas. Retomamos el debate radiofónico con el análisis del sensacional 3er. disco (último hasta la fecha) de los islandeses Of Monsters And Men.

Prestaremos debida atención al conjunto excelente de canciones que facturó el quinteto el año pasado para su 3ª entrega de larga duración. También habrá espacio para poder comentarles de viva voz lo que fue su concierto en Copenhague dentro de la gira del disco, la cual quedó interrumpida por la pandemia del Covid-19 y que nos ha privado de momento de verles actuar en Madrid en las Noches Del Botánico; confiemos en que encuentren fecha para la próxima edición.

Si no sucede nada raro (recuerden el aplazamiento de este programa desde el sábado 3 de octubre), les tenemos preparada una novedad para este programa e inicio de la temporada. No diré nada más, para no llamar al gafe y también para que de esta forma estén atentos el sábado 17 de octubre de 2020 a la sintonía de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH) en nuestro horario habitual. No nos fallen.

Evidentemente, y por motivos del dichoso virus, el programa se llevó a cabo el 31 de octubre de 2020. Dejamos el texto tal cual estaba previsto y añadimos este párrafo a modo de aclaración ante los comentarios recibidos.

Links de interés:
Emisión on-line RUAH: http://www.ruah.es/emision-online/
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domingo, 15 de noviembre de 2020

Programa Of Monsters And Men "Fever Dream" (Temporada 12/ Programa 1)


Tras 2 aplazamientos de la fecha prevista para la celebración de este programa (3 y 17 de octubre), finalmente el sábado 31 de octubre de 2020 a las 16.00h en directo en el dial de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH), pudimos dar comienzo a la temporada 12 de "DMR" en las ondas.

En estos tiempos pandémicos tan difíciles, teníamos especial ilusión por mantener nuestra actividad. Aunque Mariano González comienza la temporada en el teléfono (como acabó la temporada 11), en los estudios de RUAH estuvimos 2 voces: la de Sergio Calero, que debutaba como tertuliano de "DMR", y la de servidor de ustedes, Víctor Prats.

Durante la hora de programa centramos nuestro debate en el hasta la fecha el último disco de Of Monsters And Men, dejando claro lo muy de nuestro gusto que son estos islandeses. Si no nos escucharon en su momento, les insertamos aquí mismo el reproductor para la escucha del podcast e igualmente les dejamos enlace a su alojamiento en Ivoox: https://www.ivoox.com/dmr-12-1-audios-mp3_rf_60411193_1.html
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viernes, 20 de octubre de 2017

Temporada 9/ Programa 2: Of Monsters And Men y “Beneath The Skin” (2015)

Que somos muy fans de los islandeses Of Monsters And Men es algo palpable en “DMR” viéndose que es el único grupo cuyo todos sus discos de estudio han pasado por el blog y van a tener hasta la fecha su programa de radio. Este sábado comentaremos el relevista del notable debut “My Head Is An Animal”.

“Beneath The Skin” es un disco que esperábamos con ganas y que nos ha satisfecho las expectativas que teníamos. Bien es cierto que no ha habido lugar para un trallazo comercial como lo fue en su día “Little talks”, pero el contenido de la obra es de altísima exigencia.

Escogeremos, con dificultad en la toma de la decisión, 4 de sus canciones para intercalar nuestras impresiones sobre este disco y esperemos que nos acompañen una vez más este sábado 21 de octubre de 2017 a las 16.00h en el directo que podrán escuchar en la sintonía de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH).

Links de interés:
Evento en Facebook: https://www.facebook.com/events/274291729747731
Emisión on-line RUAH: http://www.online.ruah.es/
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miércoles, 20 de noviembre de 2019

Concierto Of Monsters And Men. Copenhague (16-11-2019)

Esto es un matrimonio español que se va a Dinamarca a ver un concierto de un grupo islandés... ¿A que parece el comienzo de un chiste? Pues sí, y de hecho lo es: el chiste malo que supone que Madrid, en muchos casos, está en un 2º o 3er. plano dentro de Europa para que muchas bandas y artistas internacionales se decidan a venir a nuestra ciudad a ofrecer un recital. Aquí debajo el K.B. Hallen desde fuera cuando llegábamos a eso de las 18:30h.
Una tarde en la que me estaba desquitando de saber que en la gira presente del último disco de una de mis bandas favoritas, los islandeses Of Monsters And Men, viendo un concierto del presente tour en Youtube, según llega a casa mi mujer, se pone a curiosear las fechas europeas de su tour. Barcelona, la única ciudad de España en la que tocan, entradas agotadas. De repente empieza a barajar a Estocolmo y Copenhague como fechas. Descartamos Estocolmo al ser en viernes y llegar pillados de hora (no pudiendo yo cogerme el día libre en el trabajo) y empezamos a barajar en serio la opción de la capital danesa. El avión no se iba mucho de precio, si bien los hoteles se disparaban bastante.
Al final encontramos una opción más o menos aceptable y nos liamos la manta a la cabeza, casi sin proponérnoslo; de paso, suponía una experiencia parecida a las de Alfredo Morales y sus viajes por Centroeuropa a ver conciertos y la de Vicente, un amigo de Luis Felipe Novalvos (nuestro valioso contertulio de radio), que también se marcha por el extranjero a ver shows de sus grupos favoritos. Lo más parecido lo habíamos hecho por Kraftwerk hace 3 años, si bien aquella sagrada ocasión no supuso salir de nuestras fronteras, sino simplemente ir a conocer esa estupenda ciudad que es Bilbao.
Pues lo dicho, turismo y música. Conocer Copenhague (yo en particular, ya que mi mujer había estado 7 años atrás y de paso hizo de guía de la estancia) y ver a una de mis bandas favoritas actuales, que además están de gira gracias a un disco con mayúsculas; no tardaré en revisar “Fever Dream”, si bien aquí al comentar el concierto ya iré enjuiciando a sus canciones. A continuación un primer plano de la cantante de Vök, el grupo invitado que abrió la tarde-noche.
Llegamos el viernes por la noche y el sábado hicimos un tour por el centro histórico de la ciudad, bajo una lluvia que a ratos fue intensa; creo que logramos evitar el constipado o pulmonía. Después de comer nos volvimos al hotel a echarnos una siesta para coger fuerzas para lo que se venía. La apertura de puertas estaba fijada a las 18.30h y el comienzo del show a las 20.00h. Salimos del hotel a las 18.00h para llevar a la estación de tren de Peter Bangs Vej a la hora adecuada. No nos costó enfilar hacia el K.B. Hallen y cuando llegamos a su entrada ya estaba abierto el acceso (y menos mal, ya que la lluvia comenzaba a arreciar). Aquí debajo servidor ya situado en primera fila y en espera paciente para ver a mis adorados OMAM.
Ya dentro del recinto, un lugar muy adecuado para conciertos, con una capacidad para unas 4000 personas (a ojo mío), vimos el set del escenario que nos revelaba que habría teloneros. Y a las 20.00h comenzaron los mismos, demorándose el plato principal hasta las 21.00h. Los invitados fueron Vök, una banda en parte islandesa, en parte sueca, compuesta de una chica llamada Margrét en la voz, teclados y guitarras, y otros 2 chicos, uno en la batería y otro a la guitarra. No sonaron mal. Pegaban con el plan de la tarde-noche por el estilo de su música. Ofrecieron algo más de media hora de actuación, con canciones que a ratos sonaban bastante bien, siendo en ocasiones realmente bailables y disfrutables.
Pero a lo que habíamos ido hasta allí, tras tantos kilómetros hechos en líneas aéreas low cost, era lo que a las 21.00h, muy puntual, salió al escenario. Allí estaban los 5+1 que son a día de hoy los OMAM. Encabezados por Nanna y Raggi y escudados en Brinjar (al que tuvimos casi delante al habernos situado en primera fila según se mira a escena a la izquierda), Arnar y Kristján, con otro músico que se encarga de los teclados y acordeones que suplen las secciones de viento cuando hacen falta.
Al ver aquel concierto organizado por Iheart (gran parte, pero no entero, ya que cuando empezamos a mover el viaje paré de inmediato para evitar más spoilers), suponía con qué arrancarían. Luego el resto del setlist variaría mucho su posición. Pero sí, el lógico arranque fue con la potente “Alligator”, single de adelanto de “Fever Dream” y que puede llevar a engaños de vernos ante un trabajo realmente contundente. El grupo empezó a toda mecha, ya que luego metieron otro gran single como fue “Empire” de “Beneath The Skin”.
No me la esperaba tan pronto, pero llegaba en el tercer lugar del set list mi gran momento del concierto. Me refiero a “King and lionheart”. La canción sonó en su inicio más delicada que nunca y me emocionó mucho. Intenté grabarla completa, pero, pensando que los tiempos en que los tipos de seguridad ya no se preocupaban de que la gente grabe vídeos, uno de ellos me dio 2 avisos y el tramo final no lo pude completar y quedó desenfocado después del primer aviso. Por fortuna, el resto del concierto fui dosificando las fotos y vídeos (solamente grabé ya fragmentos con el móvil, que es lo que más o menos tenía pensado de antemano) y no tuve más problemas en este sentido.

En ese concierto del que vi la mitad en Youtube, detrás de “King and lionheart” venía “I of the storm”, cosa que esta vez no sucedió, y en parte me agradó que así fuera, ya que al menos el orden se vería bien alterado; hoy he visto el concierto ya entero, y sí, varió mucho el orden, alguna canción se cayó de la lista y otras se sumaron. En Copenhague el grupo decidió sellar un cuarteto de apertura de aúpa al meter como cierre de ese grupo de arranque la bullanguera y festiva “Mountain sound”, la cual mantuvo la cierta histeria del público danés, un colectivo menos histérico que el de nuestro país, pero en el que también hay cabida para gente que intenta colarse filas. Tampoco es que la gente estuviera muerta, pero noté menos entusiasmo en las masas; cosas del norte, supongo. Por cierto, “I of the storm” sí que sonaría, por fortuna, pero lo hizo más adelante. Aquí un fragmento que grabé con parte de su puente y estribillo.

Bueno, no pretendo ir lineal contando de inicio a fin el concierto. Ahora quiero reparar en lo que tuvo de protagonismo el disco en sí que provoca esta gira. Me gustó mucho la selección de temas no singles que ofrecieron los OMAM, porque, por supuesto, “Wild roses” y “Wars” no faltaron. Del resto estuvo muy bien que “Ròròrò” apareciera en los primeros compases, con una Nanna muy sentida al micrófono. Estuvieron en el setlist también “Sleepwalker” con buena conjunción entre Ragnar y Nanna a las voces (algo podrán comprobar en el vídeo que insertamos debajo de este párrafo, aunque no esperen gran calidad ni de imagen ni de sonido), y “Stuck in gravity”, esta última más hacia el final, y que sirvió a Ragnar para afianzar claramente su papel en los directos.

Resultó muy sorpresivo que el bis lo abrieran en formato íntimo con “Waiting for the snow” con Nanna sentada al borde del escenario, con luz muy cálida. Esa pregunta “¿qué me ofreces?” que se repite tanto en la canción, sonó muy sentida, con Nanna esforzándose mucho en transmitir los sentimientos correctos que merece esta joya de “Fever Dream”. Evidentemente los chanchullos vocales de producción de estudio aquí no aparecieron, ni falta que hicieron para tocarnos la fibra cuando la cosa iba acabándose. A continuación un cachito de “Waiting for the snow”.

Ya que estoy con el bis, comentar que el grupo remató de forma muy peculiar el bolo danés, ya que si bien optaron por sumar otro clásico de claro gusto para todo fan de Of Monsters And Men, que es esa gran apertura de su disco de debut, es decir, “Dirty paws” (lo cual permitió a la banda y público soltar esos “hey!” como de aviso que incluye la canción por última vez en la noche), se salieron de lo evidente con la pista de cierre. Y es que el grupo acabó precisamente como acaba “My Head Is An Animal”, con “Yellow light”. No me la esperaba ni en broma (ya saben que yo no miro los setlist de la gira antes de ir a mi concierto, pero, ya comprobado a posteriori, sí es cierto que ha sido el cierre de conciertos en casi todos los ofrecidos hasta la fecha). Esta canción me encanta. Supuso un momento de liberación de Nanna, que se movió sin parar de lado a lado del escenario mientras el público coreaba el tramo final de la canción. Broche de oro sin duda, y dejando de lado opciones más sencillas. Fueron valientes. La parte troncal del concierto se cerró con “Six weeks”, apuntalando el papel del disco de debut en el repertorio de este concierto y de la gira en general.
El setlist no registró ausencias notables. Quizás faltaron “Wolves without teeth”, como single notable y elegante, o la más rara, pero que sí metieron en shows de la gira de “Beneath The Sking”, “Silhouettes”, temazo que el grupo se anotó para poner su grano de arena a la banda sonora de “En Llamas (Los Juegos Del Hambre)”. Por tanto, la locura y esparcimiento de “Little talks” estuvo presente a eso de algo superada la mitad del show. Ya he mencionado que en esta ocasión no vino la chica rubia que tocaba las trompetas en giras anteriores, sino que el teclista mantuvo las melodías de forma muy solvente con acordeón. Claramente es un momento esperado para cualquiera que se estrene en un concierto de la banda, como era nuestro caso; por ello, aunque fuese un pequeño fragmento debía de inmortalizar.

“Crystals” también jugó su papel en su momento, permitiendo otro momento de lucimiento para ese batería de tremenda potencia que es Arnar; en este sentido he de apuntar que hacía tiempo que un batería a la hora de tocar en directo no me impresionaba tanto. Hay que ver la contundencia que imprime este tipo. No en vano, es un músico muy profesional, ya que de hecho cuando los roaddies estaban afinando los instrumentos, fue él mismo quien en un momento subió a su batería a dar los últimos retoques (nadie se dio cuenta de este detalle –no noté ningún grito o aplauso-, pero yo sí reparé en ello).
Ya que hemos hablado de Arnar, voy a seguir hablando del proceder de los miembros oficiales del grupo (sin que sea impedimento para que si acaso comente algo más de otras canciones que tocasen). Nanna Bryndís Hilmarsdottir me pareció una mujer realmente profesional. Cantó excelentemente bien, sin desafinar (cosa difícil con un timbre tan peculiar como el suyo).
Nanna tocó la guitarra bien a modo de acompañante (ya que en ese papel destaca el aplicado Brinjar), se animó de cuando en cuando a completar a Arnar a la percusión (como si le hiciera falta a Arnar ayuda), y en momentos como “Lakehouse” se soltó las riendas y se movió por todo el escenario. Nanna no se mostró demasiado comunicativa con el público; solamente algún “tak” –gracias en danés- y, eso sí, soltó un par de frases en danés la única vez que se dirigió al respetable.
Algo más cercano resultó Raggi, por ejemplo cuando antes de que sonase “Wars” invitó al público a bailar. Su tono, más cálido y grave, cuajó bien en directo en los binomios con Nanna y brilló también cuando le tocaba llevar la voz principal.
Más lejos tuvimos al bajista Kritsján, al cual no apreciamos mucho, pero que no desentonaba con el resto de componentes. Brinjar sí que le tuvimos cerca y ofreció capítulos buenos de guitarra eléctrica, con algún lucimiento puntual, pero sin entrar en divismos. Respecto al set del escenario, el grupo solamente dispuso detrás un telón con el ojo que protagoniza la portada del último disco y las luces contaron con unas columnas laterales de focos que le daban de cuando en cuando algo de gracia.
El concierto duró algo más de hora y media. No me faltó casi nada. Me hubiera gustado escuchar quizás ese cierre genial de “Fever Dream” que es “Soothsayer”, pero no era su noche; me conformé con ver que “Ròròrò”, que no era de la partida últimamente, sí que apareció. A mi mujer le apenó algo que se olvidaran de “Wolves without teeth”, pero no pudo ser.
En general salimos muy contentos del concierto. Vimos a una banda que apreciamos muchísimo y en un concierto muy acertado. Tocaron bien, una buena selección de canciones y en un recinto muy apropiado para conciertos de este calado (de los que no tenemos en Madrid; si por algo será que por aquí estas cosas no...). Debido al nivel de vida danés, cierto es que la entrada nos costó en torno a 20 euros más que en Estocolmo o Barcelona, pero no deja de ser un mal menor.
Al acabar nos volvimos a nuestra zona de operaciones de la ciudad (cerca de la estación central de tren), para cenarnos un kebab y comentar lo vivido. Tacho a otro de mis grupos favoritos que hasta la fecha no había visto. Y además me supone mi primera experiencia en el extranjero viendo conciertos. Supone un esfuerzo económico, pero merece la pena y queda un gran recuerdo. Veremos si para ver a otros artistas actuales que no suelen venir por aquí o que solo vienen a festivales, tendré que empezar a plantearme esta especie de “erasmus musicales”.
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jueves, 18 de febrero de 2016

Lift Project Fest. Madrid (13-02-2016)

Desafiando a uno de los peores días del año (climatológicamente hablando: frío de aúpa, lluvia y viento desapacible) nos acercamos a la sala Taboo en el 2º día de los que el Lift Project Fest se celebró en este céntrico local de la calle San Vicente Ferrer. Llegamos puntuales a la hora que el señor Pichurra nos había avisado que comenzarían a tocar los grupos. A las 20.40h ya estábamos dentro, tras haber sido atendidos muy amablemente (aquí no hay ironía como en el caso del concierto de Digo Detroit) por uno de los organizadores del evento en la puerta, esperando que Sharon Bates, el grupo que al fin y al cabo nos avisó/invito del/al evento, abrieran fuego.
Y Cristian Haroche y los suyos se presentaron sobre las tablas con puntualidad; a destacar la estupenda organización del Lift Project Fest, que respetó los horarios establecidos, cosa no muy habitual por desgracia. Pichurra ya me había “spoilerado” que los vallisoletanos irían en plan acústico, con un set diferente. De esta forma, durante sus 40 minutos de actuación, mostraron una faz distinta a lo que Sharon Bates suelen ser en vivo. Así también los chicos consiguieron diferenciarse del resto de grupos compañeros de jornada, ya que la intensidad y potencia fue generalizada durante toda la velada y Sharon Bates apostaron por un sonido más relajado, que por otro lado permitió ver la otra cara de sus composiciones. Abajo un primer plano de Cristian.
Sharon Bates se organizaron muy bien. Desafiando a una sala Taboo que todavía estaba bastante por llenar, dispusieron varios temas de su “Dirigido Por Adam Smithee”, decidiendo cerrar con los 2 grandes hits “Mil intentos” y “Vértigo”. Sin embargo, los de Valladolid ofrecieron seguidos 2 temas nuevos, uno de ellos titulado “La huida”, que obtuvo el beneplácito de la audiencia al término de la misma tras consulta realizada por el propio Cristian, y acto seguido tocaron “No me importa nada” (de esta no dijeron su título, pero se lo asigno yo así por su estribillo) que fue la que más nos gustó y tiene madera de temazo (mucha gente la coreó en su pegadizo estribillo). Insertamos a continuación el video que grabamos de “Mil intentos”; no esperen buena calidad ni de imagen ni de sonido, quedan avisados.

El grupo tocó alineado frente al escenario (incluso Sergio, el batería, se puso en set reducido en la primera línea de las tablas de la Taboo). Fueron vestidos muy sobrios y Cristian, con el pelo más largo de lo que se le ve en fotos promocionales; en este sentido, me recordó a un J de Los Planetas, pero lógicamente allá por los años 90, cuando el buen cantante granadino aún no había perdido su rizada cabellera en un alto porcentaje; a Cristian se le entiende mucho mejor todo lo que canta.
Daniel Peñalba (aquí arriba), que introdujo violín en alguna canción, se hizo con los teclados y también con la guitarra, se quejó de algún fallo de las mezclas que no les permitían a los Sharon Bates lograr el resultado sonoro óptimo que querían. No obstante, a nosotros no nos sonó para nada mal. Lástima de la hora de actuación para Sharon Bates, ya que a medida que iba avanzando la noche la Taboo se iba llenando y hubieran brillado mucho más en horas más tardías.
Aquí arriba pueden ver a Cristian y Sergio en su set de batería. No obstante, audiencia del momento al margen, nos gustó mucho lo que Sharon Bates propusieron para este evento. Sonaron bien, demostraron versatilidad y un enfoque distinto al del sonido de estudio o el habitual de sus directos. Todo ello sin sonar forzados en ningún momento. Mi acompañante me dijo que le gustó más Sharon Bates en directo que en estudio y eso yo creo que siempre es positivo.
Terminaron los Sharon Bates y ya estaban casi arrancando en escena los Ñ Cannalla de Hellín (Albacete); da gusto cuando en un festival los sets se cambian tan rápidamente. Cristian Haroche estuvo cerca de donde estábamos tras su actuación, pero el nivel del sonido de los Ñ Cannalla era tan contundente que no se podía apenas hablar con el que estabas al lado, con lo que no le pude saludar (esa misma tarde recordamos que estrenamos el programa-entrevista que realizamos con él sobre “Dirigido Por Adam Smithee” en la sintonía de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH)).
Pues lo dicho, el sexteto manchego Ñ Cannalla, unas generaciones más veteranos que los Sharon Bates y con 3 discos en su haber (el más reciente “Delirio”), se subieron al escenario de la Taboo con potencia sonora; la misma que Sharon Bates se guardaron para otra ocasión, apostando por otras texturas. En sus primeros compases estos rockeros duros me sonaron mucho a Sôber y algunas guitarras me evocaban lejanamente a Héroes Del Silencio… ¿Me creerán ustedes si les afirmo que eso me sucedió en las 2 primeras canciones y que nada tiene que ver con que luego versionaran tanto a unos como otros? Evidentemente son ustedes libres de pensar lo que crean. Quizás la canción que más me gustó fue con la que abrieron el concierto, de título “Volver”, con un estribillo que bajaba el vértigo, pero que se quedaba bien marcado en la retina. Interesante cómo conjugaban la voz del cantante con los coros. Por cierto, Molono, que así se llama el vocalista de Ñ Cannalla, tiene una voz más grave y rotunda en directo que en estudio. Aquí abajo pueden ver a la mitad de los componentes de Ñ Cannalla en directo.
También ofrecieron un momento instrumental con la banda sonora de la serie (que yo no sigo; seré un bicho más raro de lo que ya por sí me creo) “Juego De Tronos”, mientras su carismático cantante Molono (que me recuerda a un amigo melómano de nuestro colaborador Alfredo Morales) se tomaba un respiro. Los Ñ Canalla tenían su grupo de gruppies entregadas, su gente en las zonas reservadas y empezaron a disfrutar de un aforo más nutrido en el recinto. Quizás fue la banda que más minutos tocaron, pero sin pasarse demasiado en ese aspecto. Contundentes, rotundos y ejemplo claro de rock duro patrio, tal como confesó su propio vocalista en una de sus interacciones con el público.
Nuevamente, de manera muy rápida, se produjo el cambio de set y pasamos de 6 músicos a 3, los que conforman a Lo Nunca Dicho. Quizás fueron el grupo que mejor alternó potencia y melodía de la noche, ya que Sharon Bates, aunque estuvieron muy melódicos y accesibles, se diferenciaron por un sonido menos enrabietado y más amable. Los muchachos de Lo Nunca Dicho fueron quizás los que mejor acogida tuvieron. La sala estuvo con su mayor aforo durante sus 40 minutos de actuación. Aquí abajo vemos a Ángel M. Álvarez, cantante de Lo Nunca Dicho en plano cercano.
Me dio la impresión de que la gente iba a ver a sus grupos y pasaban del resto de actuaciones, actitud que yo no comparto. Por esa misma regla de tres, “DMR” podríamos haber cogido el petate tras los Sharon Bates, que era el único grupo que conocíamos y que nos habían avisado del Lift Project Fest, e irnos a cenar por ahí. Pero no. Nosotros cumplimos nuestros encargos y nos quedamos a escuchar a las 3 siguientes bandas, de las que previamente no conocíamos nada de nada. Y de no ser porque teníamos otros asuntos personales, también hubiéramos ido el viernes, ya que el Lift Project Fest se celebró la noche anterior también como ya hemos dicho. A veces te llevas sorpresas, como nos sucedió hace casi un lustro con nuestros buenos amigos de La Broma Negra.

Bueno, tras esta breve enmienda a ustedes, oh público que va a festivales, continuemos con la narración del evento. Lo Nunca Dicho se ganaron mi simpatía por sus gustos musicales. Seré yo un hípster de esos (como dijo Ángel M. Álvarez, el cantante de Lo Nunca Dicho) que conocen y es devoto de los fabulosos islandeses Of Monsters And Men y los Lo Nunca Dicho se atrevieron a versionar de forma solvente el primer single de su 2º lp “Crystal” (encima de este párrafo insertamos el video que grabamos de esta acertada versión. Por cierto, también les insertamos aquí abajo el programa que dedicamos en nuestra pasada temporada de radio al disco de debut de Of Monsters And Men, por si lo desean escuchar, que, ¡qué cojones!,  también tenemos que hacernos autobombo de cuando en cuando.

Vimos en el trío de Lo Nunca Dicho a un grupo resuelto. Con tirón, ya que entre su grupo de fans cuentan con un cuarteto de hooligans (que de hecho forman parte de un equipo de fútbol según dijo el propio cantante de Lo Nunca Dicho) que alborotaron la sala desde el comienzo (y a los que salvamos de lo que hemos comentado antes, ya que estuvieron desde que los Sharon Bates dieron el pistoletazo de salida) y que me recordaron a la juventud que aparecían en el garito en el que José Luis López Vázquez se tenía que hacer fuerte en la película “Es Mi Hombre” que la tarde anterior había visto en la cadena televisiva 8Madrid.
Lo Nunca Dicho, sin embargo, sufrieron el peor fallo técnico sonoro de la noche. En una de sus últimas canciones apenas se escuchaba a su vocalista, siendo totalmente engullido por la maquinaria sonora de la banda; aunque Ángel hacía gestos a la mesa para que se intentara solucionar, ya que se percató de ello, no se puso buen remedio y dicha canción (de título que no recuerdo) quedó lacrada.
Rápidamente tras Lo Nunca Dicho aparecieron los jovencitos Cocoa. Una banda que subía la rueda de contundencia sonora tras la mayor melodía de Lo Nunca Dicho y que destacaban por la complejidad instrumental de sus temas. Su vocalista, con notables gafas de sol y nutrida cabellera rizada, me recordó en su forma de cantar mucho a un vocalista de una banda de grandísimo tirón que, contra lo que podría pensarse, no me llega demasiado.
Cocoa tienen a su favor esa diferenciación sonora que apuesta a ratos por la experimentación. Los giros de sus canciones, que podrían de forma algo extrema incluso considerarse progresivas, llamaban la atención poderosamente y la contundencia iba y venía de repente. De hecho, con los Cocoa se vivieron los únicos pogos de la noche, en donde frente al escenario se puso la gente (alguno con camiseta de Izal) enloquecida en un par de momentos. El trío que forman Cocoa también disfrutaron de un momento de buen aforo en la Taboo y buena aceptación.
Con Cocoa se puso el punto y final a las actuaciones de grupos y luego vendría el momento de los dj’s. Ahí ya no nos quedamos. Estábamos derrengados (yo me había levantado antes de las 7h esa mañana por prácticas deportivas y con la supervisión de la emisión del programa sobre precisamente Sharon Bates de esa misma tarde tampoco tuve opción de siesta) y nos marchamos a cenar a un restaurante mexicano de la calle La Palma.
Salimos contentos de la sala Taboo. El Lift Project Fest, al menos en su 2º día, al único que pudimos asistir, funcionó bien. Resultó un evento fresco, variado en matices de las 4 bandas que lo defendieron y que en público tuvo una buena acogida que fue en aumento. Lo pasamos bien en compañía de Sharon Bates, que nos sorprendieron y agradaron con su set acústico, con la potencia clásica y dura de los Ñ Canalla, con el ritmo melódico de Lo Nunca Dicho y con la experimentación y recovecos sonoros de los Cocoa. Flanqueando este párrafo, les dejamos otras 2 fotos más de nuestros amigos de Sharon Bates que se nos habían quedado traspapeladas. 
Nuestras felicitaciones a los organizadores por lo que vimos, a los grupos por su papel y resultado y a la gente, que por lo general por lo que vimos como observadores, se lo pasaron también en grande. Agradecimientos a Cristian Haroche por invitarnos en directo en el programa que dedicamos a Sharon Bates, a Pablo Arribas “Pichurra” y a los organizadores por contar con “DMR” para poder informarles.
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