lunes, 3 de octubre de 2016

Concierto Lloyd Cole. Madrid (28-09-2016)

Lloyd Cole, quien liderara a The Commotions con éxito notable en su día (y con respeto y admiración confesado por tíos tan exigentes como Morrissey), visitaba Madrid en un día en el que desafiaba al fútbol (cosa de la que era plenamente consciente). Nosotros llegamos al Teatro Barceló justo cuando se abrían las puertas a eso de las 20.00h y nos situamos más o menos en el mismo lugar que cuando unos meses atrás vimos a la gran Javiera Mena. El público devoto del británico no son del perfil histérico de abarrotar las primeras filas nada más abrirse el recinto y por ello no había nada que temer por eso de que a las 20.45h o así el recinto estuviera medio vacío: a eso de las 21.00h el Teatro Barceló ya mostraba su mejor cara en lo que a aforo se refiere, lo cual dignifica y cumple con el protocolo que Lloyd Cole se merece en ese sentido.
Durante la hora que estuvimos esperando a que Cole apareciera en escena, pudimos disfrutar de una sesión monográfica de David Bowie, cosa muy de agradecer, y ya pudimos ver el set acústico que haría que las composiciones clásicas de Lloyd Cole sonaran en un formato distinto al original de estudio, pero no chirriando en absoluto por ello. 3 guitarras acústicas de distintos colores situadas tras el mástil del micro perfectamente alineadas, un par de mesitas bajas y un atril formaban en las tablas a la espera de que el señor Lloyd Cole les diera uso.
Aquí arriba una imagen de Lloyd Cole en otro tono, imagen sacada por Susana Hernanz. Lloyd no se hizo mucho de rogar. Pocos minutos más tarde de las 21.00h salía al escenario. Se presentaba con pantalón y chaqueta vaquera y con un look maduro, con perfecto corte de pelo (solamente desafiado en los occipitales cuando se ponía y quitaba las gafas para afinar las guitarras entre tema y tema) y con su negra cabellera teñida en el tono gris derivado del paso de los años. La foto de abajo de este párrafo puede parecer la misma que la de arriba pero en otro tono o efecto, pero no es el caso.
Arrancó el show de manera que no pudo satisfacerme más. Lloyd abrió fuego de forma calmada con “Patience”, uno de los temas más valiosos del imprescindible “Rattlesnakes” con el que él y The Commotions se dieron a conocer en 1984 y que hace mucho tiempo ya comentamos por estas tierras. Aquí abajo les insertamos el video que grabamos de “Patience”.

Más tarde, Lloyd reveló que “Patience” era la canción más antigua de las que sonaron en esa noche a nivel de composición. Sonó preciosa, incluso sin los coros femeninos que tan bien le van en estudio. Se demostraba el carácter de la noche y se comprobaba que el formato acústico le viene tan pintado a las composiciones clásicas de Lloyd como les vendría la interpretación tradicional con banda y fanfarria.
El concierto se dividió en 2 sectores. El primero duró 3 cuartos de hora en los que Lloyd se enfrentó en solitario al público que se desplazó al Teatro Barceló. Poco a poco, a medida que iba avanzando el show, en sus interacciones entre canción y canción, en un perfecto inglés pronunciado para niveles bajos de comprensión (ya avisó a la primera de cambios que no habla español), Lloyd fue mostrándose cada vez más cercano, desdibujando la imagen que siempre ha transmitido de músico serio y sesudo. Cosa curiosamente que él mismo reconoció al confesar que cuando años atrás posaba para las fotos promocionales intentaba parecer natural, pero el resultado es que parecía que estaba cabreado, cuando lo que realmente es que se sentía afortunado.
En alguna otra de sus interacciones hizo alguna broma en torno al partido del “Atleti” que se jugaba en el Vicente Calderón a esa misma hora, y en la 2ª parte del show confesó que le gustaría ver que el “Atleti” (como él se refería) ganara una Champions League, opinando que el equipo vecino ya tiene suficientes; si Cole es un tío que siempre me había caído bien, como buen colchonero, ahora me cae mejor si cabe.
Volviendo a considerar el repaso de lo musical estrictamente, el arranque fue poderoso, ya que a “Patience” se unieron “Perfect blue” del “Easy Pieces” y la canción título del primer disco de Lloyd junto a The Commotions. Con esto Lloyd consiguió meterse en el bolsillo al público y sentó las bases de 2 horas de actuación en conjunto que dejaron más que satisfechos a los asistentes. En el primer bloque hubo un homenaje a Prince, con una versión de “Sometimes it snows in April” y hueco para más temas de Lloyd junto a The Commotions, pero de perfil más bajo, y, como no, de su carrera en solitario como la emocionante “Loveless”. El primer sector acabó con “Jennifer she said” donde Lloyd solicitó coros del público para que no le viéramos sufrir y antes acometió con la luminosa pieza de su obra en solitario “So you’d like to save the world”. A continuación insertado nuestro video de “Loveless”.

La 2ª parte, que arrancó tras un descanso de 20 minutos (junto al concierto de Simple Minds de 2012 es el único en el que he vivido un descanso al uso con parón y encendido de las luces y vuelta al hilo musical de la sala), fue la que trajo los pesos más pesados en lo que a listado se refiere. Lloyd salía a escena acompañado de su hijo William, y los 2 confirieron un mayor empaque al sonido acústico del show. Arrancaron de nuevo la moto con “Don’t look back” del repertorio en solitario de Cole y durante la hora y unos minutos que padre e hijo estuvieron sobre el escenario nos fueron deleitando con las piezas más esperadas de la noche.
La primera de las grandes que sonaron fue “Are you ready to be heartbroken?”. Ese perfecto cierre de obra o lazo que se le puso a “Rattlesnakes” de 1984 fue recibida con júbilo y emoción entre el gentío. Para mí era uno de los debes y que no sé por qué no tenía muy claro que pudiera aparecer. Por fortuna sonó y muy bien; quizás fuera el tema que mejor se ajustó al set acústico. Por lógica, si no, escuchen el original de estudio. En todo caso, aquí les dejamos la captura que hicimos de este destacado pasaje del concierto de Lloyd Cole el pasado miércoles.

No le fue a la zaga la celebérrima “Perfect skin”, el primer gran éxito de Lloyd Cole a nivel mundial y uno de los temas por los que más se recuerda a su trayectoria junto a The Commotions. Este tema, otro de los que forman parte de “Rattlesnakes” del que se hizo un profundo escrutinio, destacó en su estribillo, cuando Cole se atrevió casi a entonarlo a capella en todas las ocasiones, cesando en gran proporción los acordes acústicos tanto suyos como de Will. Funcionó, como no podía ser de otra forma. Aquí les dejamos un fragmento que grabamos del comentado momento.

Antes del bis vino otro momento destacado para mí. Y es que “Brand new friend” es uno de esos capítulos de “Easy Pieces” de 1985 que desprenden vitalidad y buen rollo por cada uno de sus acordes. Sirvió como puente al bis, el cual no se hizo mucho de demorar, ya que prácticamente Lloyd y William Cole salieron del escenario para volver a entrar acto seguido. A continuación una imagen de Will Cole en solitario.
El bis completó el show como era debido. Había gente que se iba poniendo nerviosa y comenzaba a reclamar vehementemente “Forest fire”, cosa que me hizo ilusión de comprobar, ya que quizás sea la composición de Lloyd Cole que más me gusta en general de su obra, ya sea en solitario o junto a The Commotions. Habría que esperar un pelín más, pero no iba ni mucho menos a ser un trance horrible de llevar, ya que era el turno de que otro de los trallazos pop que ha facturado en su vida Cole sonaran. Me estoy refiriendo a “Lost weekend”, quizás su otro tema insignia junto a la ya comentada “Perfect skin”. Puso a la sala patas arriba, con el público entregado ya totalmente a Lloyd cuando se habían transcurrido 2 horas desde que por primera vez se subió a las tablas el británico. Abajo Lloyd y Will en blanco y negro, nuevamente cortesía de Susana Hernanz.
No. No podía pasar. “Forest fire” sería de la partida y sonó donde debía: como cierre apoteósico de la noche. El tema se afrontó de una forma muy desnuda (más de lo que ya de por sí confiere el enfoque acústico). La gente coreó con emoción desbordada el estribillo de “Forest fire” (casi se oían voces quebradas por llantos de emoción), y es que este temazo de categoría mayúscula es capaz 3 décadas después de su edición de seguir poniendo el vello de punta por mucho que la hayamos escuchado 40 millones de veces. La calidad de nuestros videos, ya saben ustedes, no es muy buena, pero aquí les insertamos el que grabamos de este momento tan especial que vivimos en el show.

Lloyd y William se fueron por todo lo alto con este cierre firmado con “Forest fire”, recibiendo el aplauso que ellos consideraron justo (no se entretuvieron mucho en escena para que la gente siguiera, con gusto, gastándose afanosamente las palmas ovacionándoles) y con el deber cumplido.
2 horas de actuación entre un sector y otro en el que Lloyd Cole defendió sus temas de 1983 a 1996 con plena solvencia y en un formato que les va como anillo al dedo. Los temas sonaron reconocibles en todos sus casos y no se echaron de menos sus versiones clásicas, salvo algún disidente que espetó en el tramo final que volviera con banda en un futuro a grito pelado. Para mi gusto, salvo quizás “Rich”, el comienzo de “Easy Pieces”, no se dejó nada en el tintero.
Además, un punto muy a favor de Lloyd es poder comprobar que su voz no ha variado ni un ápice; si cerrabas los ojos podías escuchar perfectamente al Lloyd Cole de los 80. Ya si los abrías veías el paso del tiempo (no mal llevado del todo, que hay que decirlo) en el físico de Lloyd.
Se vivió en el Teatro Barceló una cita perfecta para la época del año que atravesamos. Y es que la música sentida y crepuscular de Lloyd Cole le pega mucho al otoño. Al igual que le pega el formato acústico y una audiencia emocionada y respetuosa con el artista al que admiran. Todo funcionó en perfecta conjunción y pocas veces se pueden ver tantos factores a favor de un evento. Nos sentimos afortunados de poder haber estado allí para ahora contárselo. Agradecemos a la promotora del concierto que contara con “DMR” para poder informarles del show y en especial a Pablo Camuñas de Promociones Sin Fronteras las gestiones que realizó al respecto.

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