viernes, 19 de junio de 2015

Massive Attack - Protection (1994)

ANTECEDENTES E INTRODUCCIÓN.
Sería interesante empezar situando a “Protection” espacialmente. ¿Se han dado cuenta de la íntima relación que hay a veces entre una ciudad y un estilo musical? Ocurre con Manchester y su “Madchester”, con Seattle y el grunge y también con… Bristol y el trip hop. Efectivamente, a principios de los 90 en Bristol surgen: Portishead, Massive Attack y Tricky (ex colaborador de Massive Attack). El trip hop supuso una pequeña revolución en su momento y uno de los grandes momentos musicales de los 90, si bien siempre aparece un tanto eclipsado por el britpop y el grunge. Aquella mezcla de electrónica, dub, reggae, R’n’B, hip hop y otros estilos logró grandes momentos y discos. Particularmente me gusta el uso maleable de la electrónica, generalmente de tonos suaves y atmosféricos pero también oscuros y misteriosos llegado el momento. No obstante más allá de unas directrices generales, los grupos (como suele suceder) acaban teniendo cada uno sus propias características. Diremos además que en los años 80 había en Bristol un proyecto musical llamado Wild Bunch que incluía ya a los tres componentes de Massive Attack: Mushroom (Andrew Vowles), Daddy G (Grantley Marshall) y 3-d (Robert del Naja). Todo un antecedente.

No nos desviemos del tema. “Protection”, según opinión generalizada, pasa por ser el patito feo de la discografía de Massive Attack de los 90, por eso quiero aprovechar este post para reivindicarlo. Siempre queda en un segundo plano detrás de “Blue Lines” (1991), que es el disco rompedor que prácticamente inaugura el género y el potente “Mezzanine” (1998) que aporta grandes clásico como “Teardrop”. Pues bien, “Protection” tiene argumentos sobrados para ser considerados uno de los puntos fuertes de la discografía del grupo y si me apuran uno de los puntales del trip hop.

Para empezar me parece un disco de una sofisticación elevadísima en arreglos y ejecución, lo cual tiene mucho que ver con algunos colaboradores del álbum: Nelle Hooper coproductor del disco y que por ejemplo fue importantísimo en “Debut” de Björk, las programaciones de Marius de Vries (productor de dilatadísima experiencia) y el piano y exquisitos arreglos de Craig Arsmtrong. En realidad Massive Attack tiene un aire de colectivo de cierta amplitud, donde caben muchos colaboradores. A algunos de los mencionados añadiría como un fijo a Horace Andy, colaborador en prácticamente todos los discos de Massive Attack y que ya tenía una carrera de culto dentro del reggae. Tampoco olvidaría a Tricky, que tras los dos primeros discos de Massive Attack emprendería una interesante carrera en solitario. Sumemos a todo esto la inventiva propia del grupo en sí y su capacidad para las atmósferas y tenemos un disco realmente excelente en lo sonoro.

Ya estarán viendo que con Massive Attack las colaboraciones son habituales, sobre todo en el apartado vocal. Normalmente dentro del grupo solamente cantan eventualmente 3-d y Daddy G y casi exclusivamente en materia de rapeos. Para lo demás han contado a lo largo de su historia con tremendos colaboradores: Neneh Cherry, Sinead O’Connor, Damon Albarn, Elizabeth Fraser, etc. Pero para mí ocupa un lugar destacado una colaboración precisamente de este disco: Tracey Thorn y Ben Watt, o lo que es lo mismo “Everything But The Girl”. Participan en dos canciones y proporcionan la cuota de belleza y melancolía de la obra. Luego en el análisis del disco veremos en mayor detalle la colaboración de Tracey y Ben, pero una de las características de este “Protection” es ese aire entre reflexivo y ligeramente melancólico. Otros discos de Massive Attack tienen más filo, son más cortantes pero en modo algunos son más bellos. Lo calificaría como el disco “bonito” del grupo.

En “Protection” el componente de hip hop se empequeñece respecto a “Blue Lines”, viéndose reducido al tema “Karmacoma” y quizá algún retazo de “Eurochild” (los dos temas de Tricky). A cambio las atmósferas son admirables, a veces oscuras, a veces hedonistas y casi chill out y otras sofisticadas, incluso sensuales. También se incluyen segmentos más psicodélicos, en la onda evocadora, sin excesos muy lisérgicos. La estructura del disco tampoco está mal planeada, diseminando ligeros contrapesos estilísticos. Por ejemplo: a las canciones cantadas por Tracey Thorn le siguen los temas más contundentes. Si acaso se puede discutir la oportunidad de algún instrumental o bien la inserción de algún tema. Más adelante lo veremos.

En resumen, tenemos un disco que a ratos es hermoso, a ratos evocador, a ratos oscuro, a ratos sensual. El nivel compositivo es alto, la producción y el sonido magníficos. ¿Por qué este disco debería mirar con complejo de inferioridad a otros discos de Massive Attack? De hecho los Massive Attack de los 90 me parecen intachables y aunque no son particularmente prolíficos su influencia me parece importantísima. Y “Protection” forma parte de esta parcela musical.

ANÁLISIS DEL DISCO.
1. “Protection”: Y empezamos con una canción deslumbrante. La voz la pone Tracey Thorn y eso ya de por sí es un activo. Tracey podría recitar el listín telefónico y seguir sonando emotiva, imaginen lo que es capaz de hacer con una buena canción. Arropándola encontramos suaves beats, sintes muy melódicos acompañados puntalmente por pianos. La melodía es melancólica pero no lacrimógena sino más bien comedida, elegante y reflexiva. La recta final de la canción se alarga instrumentalmente, casi a modo de coda, surgiendo una hipnótica línea de piano y en última instancia un sonido de lluvia que nos sumerge en una especie de ensimismamiento. 8 minutazos que se pasan en un suspiro. Fue 2º single, pero ha quedado como el clásico del disco. Everything but the Girl recogieron, creo yo, mucha influencia de Massive Attack virando hacia un estilo más electrónico. En este mismo blog puede encontrar dos excelentes revisiones de Everything But The Girl realizadas por mi buen amigo Víctor Prats: “Amplified Heart” y “Temperamental”.

2. “Karmacoma”: Giro de 180 grados en esta segunda canción. Nos encontramos ante un hip hop de tonos bastantes oscuros cantado por 3-d y Tricky (importante colaborador de los dos primero discos de Massive Attack). Bases pesadas y persistentes, la entonación es fría, casi inquietante. Me gustan mucho los teclados que siguen al estribillo, cavernosos, lúgubres a los que acompaña el sonido de la campana para un toque un tanto místico. El grupo salva con nota el primer cambio de tercio musical. Tricky cogería gran parte de la letra y algunos detalles para el single “Overcome” de su disco debut, publicado en 1995. Sin embargo para “Protection” fue el tercer single.

3. “Three”: Otro giro estilístico. Canción hedonista y agradable basada en electrónica suave. Puede recordar un poco al chill out, pero con bases un poco más notorias. También contribuye a la sensación agradable la voz de Nicolette, otra de las colaboraciones que se añaden al plantel, que es suave y de matices soul. Sumamente agradable.

4. “Weather storm”: Esta canción es de las que menos me seduce del disco. Se trata de un instrumental donde la iniciativa la lleva un piano de matices jazzísticos sobre un lecho de ligeros tintes electrónicos. Más allá de cierta pátina de sofisticación no es que aporte mucho. No es que esté mal, pero la música de ascensor está a un paso.

5. “Spying glass”: Y llega el turno de la canción con Horace Andy a las voces. Es el momento de la psicodelia, a base de teclados con eco y retumbantes, voz un tanto divagante y un final con una superposición de sintes realmente conseguida. Quizá recuerde un poco a “Three”, pero el tono psicodélico le da un tono menos convencional. Añadamos un toque reggae propio de la voz de Horace, pero conveniente modernizado desde la perspectiva del trip hop.
6. “Better things”: La otra canción cantada por Tracey Horn. En esta ocasión su compañero de Everything But The Girl, Ben Watt, participa también en la composición. Es quizá la canción del disco con un tono más minimalista, aparte de las voces apenas si se escuchan unas leves bases sintéticas acompañando a una suave guitarra. Y volvemos a surgirnos en un ánimo meditabundo (en el mejor sentido de la palabra) cargado de melancolía contenida. Una auténtica hermosura que suma puntos a la cuota melódica del disco.

7. “Eurochild”: Y vuelve Tricky, lo que significa que vuelve la parte más fibrosa y muscular del disco. No obstante, el comienzo es oscuro, contenido, hasta que en el estribillo se desata la parte más enérgica, incluyendo unos teclados sibilantes que casi se asemejan a una especie de gaita. Nuevamente las voces corren a cargo de Tricky y 3-d. Esta canción no viene nada mal pues después del relax, los toques de psicodelia y la melancolía. Un poco de “mala uva” tampoco es inadecuada. Los que gusten de los Massive Attack más hiphoperos les agradará también esta canción.

8. “Sly”: La canción más sofisticada del disco. Unos lujosos, casi lujuriosos, arreglos orquestales acompañan de nuevo a la voz de Nicolette. Voz, por cierto, con un toque muy sensual y notablemente elegante, lo cual unido a los ya mencionados arreglos dan un toque casi fílmico a la canción. Un auténtico placer sonoro, produce una sensación realmente agradable su escucha. Fue elegida como primer single, yo por mi parte y tirando de mi algo ajada memoria, creo haberla escuchado en un algún anuncio televisivo de la época.

9. “Heat miser”: Segundo instrumental del disco, que por otra parte no puede ser más distinto del anterior. Mientras el primero era más bien funcionarial, solamente correcto y un poco frío, éste último es mucho más emotivo, tiene un toque incluso opresivo generado por la reproducción en segundo plano del sonido de la respiración de una persona. No es ni mucho menos un instrumental de relleno para completar el tracklist, es una canción capaz de provocar una reacción en el oyente. Buena muestra de ello es el uso del piano, mucho mejor aprovechado aquí y bien refrendado por bases sintéticas. Una de las sorpresas positivas del disco.

10. “Light my fire (live): ¿Se puede saber qué es esto? ¿A qué viene cerrar el disco con una cutresalchichera versión de The Doors” en directo? No sé tampoco que hace tampoco el bueno de Horace Andy cantando una canción que no le pega, no entiendo los efectos de sonido de disparos (¿¿gansta rap??) o porqué se cargan todos los méritos instrumentales de la canción original. Ya puestos la calidad de sonido podría haber sido mejor. Lo único que se me ocurre es que Massive Attack en el momento de incluir esta canción en el tracklist estaban borrachos o hipnotizados por un fiero enemigo.

RESULTADO, CONCLUSIONES Y REFLEXIONES.
Un consejo, no se dejen llevar por ésta última canción ni su correspondiente comentario, utilicen su imaginación y piensen que es una cara b o algo así. Lo digo porque es una lástima que un borrón acabe estropeando lo que era un disco más que aprovechable. La recompensa que ofrece este álbum es grande, está trufado de buenas ideas y es lo suficientemente imaginativo como para dar alguna que otra sorpresa. De todos modos sean pacientes, no se trata de un conjunto de trallazos pop que entre a bocajarro desde la primera escucha; cada estilo tiene su manual de instrucciones y el trip hop debe ir calando poco a poco, sin prisas.

Piensen que éste es el disco de Massive Attack que más se basa en las sutilezas, en buena medida por no ser tan contundente como otros del grupo. Pero piensen también que ello no implica desidia o blandura, hay que buscar argumentos en las atmósferas, las hipnóticas líneas de teclados, la cuota melódica… Desde mi punto de vista personal, contiene quizá mi single favorito de grupo: “Protection”. Sin duda a la altura de “Unfinished Sympathy” o “Teardrop”.

Añadiría que este disco, aunque algo postergado, pertenece a la época de oro del grupo, cuando marcaban tendencia y cuando más presencia tuvieron. Es decir a los años 90. A posteriori siguieron editando discos (tampoco muchos, son muy poco prolíficos) de mérito, incluyendo en algunos casos canciones realmente interesantes. Sin embargo… Me da la impresión de que algo se fue quedando atrás, algo de chispa, inspiración o llámenlo como quieran. En cualquier caso nunca han publicado ningún desastre y siempre es bueno prestarles atención cuando se dejan ver.

Me despido insistiendo una vez más en la ferviente recomendación de escuchar “Protection”, seguramente lo disfrutarán. Y ya puestos busquen un buen momento, a media luz, incluso casi a oscuras, bien acomodados en un sillón y centrados en el agradable susurro de la música. Ya me contarán.

Texto: Mariano González.

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