.

domingo, 17 de junio de 2012

Discos, música y reflexiones entrevistó a Love Of Lesbian

Llevábamos mucho tiempo en esta 3ª temporada detrás de Love Of Lesbian para realizar un programa entrevista con Santi Balmes, dedicado a esa obra magna que es “1999 (O Cómo Generar Incendios De Nieve Con Una Lupa Enfocando A La Luna)”. Parecía durante un tiempo que no iba a ser posible (ni siquiera Balmes, el cual es muy activo en Twitter, respondía a las menciones que le hacíamos en la red social) y hasta llegué a dar la cosa por perdida/imposible. Sin embargo, gracias a Carme Tasias de Music Bus, el objetivo fue posible y esta pasada semana llevamos a cabo la grabación del programa.

Santi Balmes fue muy amable al atendernos en lo que parecía que fue un día interminable de entrevistas, en mitad de esta época de vorágine que el grupo está viviendo con motivo del lanzamiento de su último trabajo “La Noche Eterna/Los Días No Vividos”, que hace un par de semanas ha sido ni más ni menos que nº 1 en la lista de álbumes más vendidos de nuestro país.

Sin embargo, y desafiando a una batería de Iphone en estado crítico, lo que llevamos a cabo vía telefónica con Santi fue una especie de colofón o “nochevieja periodística” del anterior disco ya citado, “1999 (O Cómo Generar Incendios De Nieve Con Una Lupa Enfocando A La Luna)”. La idea era inicialmente haber realizado una entrevista a dúo con mi amigo y colaborador en nuestros coloquios musicales Mariano González, experto y seguidor de recorrido de Love Of Lesbian; hubiera sido una especie de programa por la radio al estilo del antiguo “Lo +Plus”, pero más serio. Sin embargo no fue posible y para más detalles, pinchen aquí. Con lo que yo solito fui quien compartió la hora de programa con Santi Balmes.

¿Pecaré de presumido al asegurar que nos quedó un excelente programa? Me da lo mismo, la verdad, ya que lo más objetivamente posible lo estimo así. Evidentemente no solo dimos tratamiento a “1999 (O Cómo Generar Incendios De Nieve Con Una Lupa Enfocando A La Luna)”, sino que también hubo lugar para tratar el presente y conceder una parte de la entrevista a este último disco “La Noche Eterna/Los Días No Vividos”, que es también realmente bueno.

La cita, como siempre, será este miércoles 20 de junio a las 23.00h en Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH) y una hora más tarde en &radio de Torrejón de Ardoz. ¡No se lo pierdan! Además, será un buen aperitivo para ir calentando motores de cara al concierto que el grupo dará el próximo sábado en las instalaciones del Matadero de Madrid como cabezas de cartel del Día De La Música. Love Of Lesbian son uno de los grupos del momento y es un honor que hayan tomado parte de nuestro programa; por ello, sinceros agradecimientos a Santi Balmes por su paciencia y a Carme Tasias de Music Bus por su inestimable ayuda.

Recuerden, este miércoles 20 de junio:
A las 23.00h en RUAH: http://www.ruah.es/online.html
A las 23.59h en &radio: http://laradioabierta.com/en-directo

Link del evento creado en Facebook: http://www.facebook.com/events/383713398352793/
Leer más...

Najwa - Donde Rugen Los Volcanes (2012)

Por problemas técnicos nos fue imposible publicar esta semana el sábado como es tradicional, cosa que subsanamos a primera hora del domingo, lo antes que la tecnología nos lo ha permitido. Bueno, al tema. A Najwa siempre le ha gustado experimentar y eso es algo que hace que su carrera musical resulte interesante en la gran mayoría de los casos. Quizás en parte del insuperable “Mayday” y en “Walkabout” fue donde menos riesgo tomó y más cercana al pop accesible se movió, pero sin perder de vista el matiz electrónico de las composiciones.

Tras el intenso “El Último Primate”, primero compuesto en su totalidad en castellano, Najwa repite idioma, pero no propuesta musical, ya que el anterior trabajo, a pesar de su malditismo y potencia, era orgánico. Ahora Najwa apuesta nuevamente con fuerza por lo sintético y electrónico y qué mejor manera para volver a las inquietudes electrónicas que de la mano del productor con el que estimo mejor ha funcionado en su trayectoria, Raúl Santos, que además da un paso adelante desde el fondo del asunto para acompañar a Najwa en el directo decididamente y también en las fotos promocionales del disco.

El resultado es un disco a ratos bastante experimental y que en algunos momentos nos puede evocar lejanamente a “Carefully” de 2001, cosa que me confirmó en parte el propio Raúl Santos en aquella reunión con los medios que Najwa realizó hace unas semanas. No obstante, no todo es tan fácil, ya que aparte de la diferencia evidente del inglés en el que estaba compuesto “Carefully”, el sonido no es exactamente igual y Najwa y Raúl se han valido de nuevos elementos para sumar a la obra un carácter novedoso.

En los primeros compases ya Najwa nos advierte con “lanzar una moneda al cielo, donde todo puede pasar…” y a la par avanza con la certeza de que “Nada nos puede pasar”. Sobre unas líneas de sintetizadores rotundos e inquietantes nos ofrece esta introducción tan potente a la obra en la que decididamente vuelve al terreno de la electrónica nacional, donde dominó con elegancia en la primera mitad de la primera década del milenio. Tras “Nada nos puede pasar” llega el momento de enfrentarnos a la canción que concede el título a la obra. Aquí Raúl y Najwa apuestan por meter más beats y dotar de un sentido más bailable a la composición frente a la solemnidad de la primera pista de la obra. El videoclip grabado en Lanzarote, con Najwa moviéndose en esos desiertos de rocas volcánicas, con esas cazadoras que incluyen detalles de fuego en su estilismo, estimo que es bastante acertado y casa a la perfección con esta carta de presentación de la obra como su primer single. Una de mis preferidas es “Somos su nuevo invitado”. Esos loops vocales que se introducen como parejas de notas intercaladas, conceden a la pista un encanto especial, sumado a las melodías sintéticas tan rítmicas que sobre todo nos encontramos al final de esta canción que a veces nos muestra ciertas imágenes oníricas o mejor dicho de pesadillas (“Elefantes con patas de araña”). De imágenes oníricas pasamos a sonido orínico en “Mi cama”, y es que el título de este pasaje cuadra perfectamente con el sentir que transmite. Se rebaja la potencia de baile que hemos apreciado y disfrutado en los momentos anteriores para afrontar un ejercicio electrónico más pausado. Sin embargo, acto seguido se da paso a uno de los momentos más obsesivos de la obra, ya visto en el aceleramiento vocal que imprime Najwa al micrófono. “A ver si me das” ahonda en el sector más oscuro de “Donde Rugen Los Volcanes” y tiene la particularidad de insertarse entre la citada “Mi cama” y con el momento quizás más bello y delicado del disco.
Sin duda, la siguiente canción es ya otra de mis debilidades de este último trabajo de Najwa junto a Raúl Santos; “Oigo el zumbido” ofrece unas melodías electrónicas más ambientales, muy formales y cargadas de fuerte sentimiento y emotividad en perfecta concordancia con la letra que nos ofrece Najwa. Ya solamente por esos momentos finales “tocar tu alma, volver a casa contigo, contigo…” y la simbiosis que se alcanza con la música, basta para conseguir que nos emocionemos suficientemente. En la reunión con los medios que Najwa y Raúl Santos tuvieron hace cosa de un mes y pico y a la que asistimos, nos explicaron algunos de los elementos o instrumentos sintéticos con los que están funcionando. Uno de ellos es ese creador de loops vocales o secuenciador de voces, que crea un efecto de trance increíble. Y en “Nunca estuve a salvo”, el momento álgido del malditismo que transmite él álbum, es donde mejor podemos ver esos loops vocales de Najwa, que en directo si cabe llamaban mucho más la atención. Claramente se tratan las carencias afectivas dolorosas en ciertos pasajes de la letra como cuando Najwa habla de ese “padre lejano que le juró amor en vano”. No solo por lo intenso y duro de la letra, sino por su sonido inquietante, estamos ante la canción más agreste de “Donde Rugen Los Volcanes”, pero no por ello deben de dejar de prestarle atención, ya que merece muchísimo la pena. “Lenguaje verde” regresa a parámetros más normalizados y quizás puede ser paradigma del sonido medio que transmite el disco. Nos puede recordar vagamente a la canción título, pero claramente ofrece un menor ritmo en sus melodías. Es curioso que tenga la sensación de que “Pájaros de mal agüero” me da la impresión de que en directo, tanto cuando vimos a Najwa en Joy Eslava, como cuando la interpretaron en la reunión de medios, suena mucho más maldita y oscura. En estudio tiene un sonido muy delicado en sus comienzos, con ese enfoque casi acústico sobre esa línea de percusión. Luego, es cierto que la canción se va enrevesando con esa maraña de melodías electrónicas enrevesadas que le restan ese toque casi ingenuo de sus primeros instantes. Buen epílogo, cercano al trip hop de los mejores Massive Attack, y que nos recuerda a la Najwa de “Carefully” claramente, es “En esta noche”. Lenta cadencia, con un ambiente claramente nocturno, que no solamente se transmite por dejarnos influenciar por su título, sino por el sonido y la envoltura creada muy a propósito.

Con “Donde Rugen Los Volcanes”, cuya imagen de la portada, de muy buen gusto, creo que transmite muy bien lo que te vas a encontrar en su interior, Najwa decide apostar por recuperar su puesto en el olimpo de las grandes figuras de la electrónica de nuestro país, terreno que algunos pueden considerar que nunca debería haber dejado. Realmente Najwa jamás se fue, ya que aunque “Walkabout” puede sonar más orgánico, no se puede afirmar que sea un disco en el que se abrace al género folk ni nada por el estilo. Y, además recuerden aquella adaptación de “El Último Primate” que Najwa nos propuso en el Festival Be Open.

Paso decisivo, como ya hemos dicho en la introducción, ha sido retornar a colaborar con el gran Raúl Santos, figura con la que a su lado ha dado lugar a unas obras de una calidad incontestable. Además, parece que el bueno de Raúl en esta ocasión da un paso adelante para acompañar decididamente a Najwa en la promoción de la obra y también pasa a jugar un papel realmente relevante en el directo, cosa que ya vimos en la Joy Eslava hace no demasiado.

Las uniones que funcionan siempre es un placer que, si no son continuas, sí que al menos se junten de cuando en cuando. “Donde Rugen Los Volcanes” es sinónimo de riesgo, atrevimiento, inquietud y calidad. Es probable que al público generalista no llegue como sí que llegaron en sus días temas como “Capable” o “Go Cain”, pero creo que Najwa y Raúl no tienen esa intención. Es un disco que supongo que los aficionados a la electrónica de buena calidad sabrán apreciar, al igual que todos los que seguimos a Najwa desde hace mucho tiempo. Además, su presentación en directo también promete, por lo que no olviden revisar su agenda. Najwa, al menos a nosotros, nunca nos decepciona.

En nuestro programa de radio, este miércoles a las 23.00h en RUAH y una hora más tarde en &radio, podrán escuchar un nuevo programa especial de entrevistas. Este fin de semana desvelaremos al invitado, pero les aseguro que ha sido un triunfo para nuestro programa y un objetivo cumplido tras llevar razonablemente un tiempo detrás del mismo. Espero que les guste tanto como el Especial Pastora que llevamos a cabo con Dolo Beltrán, programa que pudieron escuchar ayer a las 16.00h en RUAH y que no a mucho tardar tendremos subido en nuestro perfil de Ivoox. No pierdan comba, que este final de temporada promete y luego no regresaremos hasta comienzos o mediados de octubre con nuestra 4ª temporada (con esto ya les confirmamos que al menos seguiremos un año más con nuestro espacio en las ondas, pero ya les comentaré más cosas en el tradicional post de balance que publicaremos al final de la temporada).
Leer más...

domingo, 10 de junio de 2012

Discos, música y reflexiones entrevistó a Pastora

Teníamos muchas ganas de entrevistar a Pastora en nuestro programa de radio y el pasado viernes cumplimos el objetivo. Pudimos compartir un programa de una hora con su vocalista y letrista Dolo Beltrán, la cual se mostró muy simpática y amable durante toda la entrevista, contribuyendo inestimablemente a conformar uno de los programas más amenos de los que hemos grabado nunca.

El motivo fue hablar y comentar ese disco tan válido que fue “Circuitos De Lujo” editado en 2008, pero como es tradición, no perdimos de vista el presente del grupo y también hablamos del nuevo trabajo de la formación, editado hace unos pocos días, “Una Altra Galáxia” (el primero con la totalidad de sus temas en catalán), además de hablar sobre el anterior “U.V.E.N (Un Viaje En Noria)” y también de los comienzos del grupo.

Será este miércoles, primero a las 23.00h en el dial de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH) y una hora después en la emisión de nuestro programa en &radio de Torrejón de Ardoz cuando podrán escuchar el resultado final. Les aseguro que merecerá la pena, no solo por las excelentes canciones que escogimos de “Circuitos De Lujo” y también de “Una Altra Galáxia”, sino también por el factor humano tan positivo que nos aportó Dolo Beltrán al otro lado del teléfono.

No se lo pierdan. Este final de nuestra 3ª temporada va a ser realmente intenso en lo que a entrevistas se refiere, pero estimo que en esta traca final no hay mejor piedra de toque que este programa especial dedicado a Pastora. Agradecer especialmente a Carme Tasias de Music Bus sus gestiones a la hora de llevar a cabo este programa que realizamos con tanta ilusión.
Leer más...

sábado, 9 de junio de 2012

The Killers - Day & Age (2008)

¿Es posible que vaya por ahí alardeando que The Killers es uno de mis grupos favoritos actuales y que solamente hayan pasado por aquí un par de veces, y solamente haya revisado uno de sus discos? Aunque los de Las Vegas solamente tienen 3 discos en el mercado, si dejamos de lado el disco en directo en el Royal Albert Hall y el recopilatorio de rarezas y caras “b” “Sawdust”, estimo que es muy poca relevancia para Brandon Flowers, Dave Keuning, Mark Stoermer y Ronnie Vannucci en esta bitácora.

Por ello me decanto esta semana por meterle mano al controvertido último disco de estudio que sacó la banda antes de que hicieran caja con el disco en directo mencionado y se dieran un respiro unos de otros con aventuras en solitario más o menos relevantes o exitosas. Y es que “Day & Age”, editado a finales de 2008, no deja de ser un disco realmente controvertido, ya que es el álbum orquilla que supone pasar a ser un grupo masivo y a la par que los indies que les defendieron en sus inicios, les empiecen a dar palos (¡qué típica historieta!).

Y es que creo que hay que ser justos con “Day & Age” y muy escrupuloso, ya que puede que sea el disco más flojo de los que la banda ha sacado hasta la fecha, pero tampoco es tan horrible como para exorcizarlo de la forma que algunos han hecho. Tiene sus partes aprovechables y sus partes mejorables, tal y como pasaré a desgranarles en unas líneas. No perdamos la óptica que el grupo venía de dar un giro importante en su anterior disco, en el que americanizaron su imagen y sonido, claramente influido por el Springsteen más rockero y genuino, para sellar un trabajo tan interesante y épico como fue “Sam’s Town”.

No obstante, la rudeza se dejó de lado y Brandon decidió afeitarse el mostacho que llevó en los días promocionales de “Sam’s Town” para impregnarse de cierto glam, algo desfasado, con esas hombreras plumíferas que se puso para este disco que hoy nos ocupa. Además el arrollador y masivo single “Human” de claras inquietudes techno pop, hacia ver que el carácter rockero probablemente se dejara al menos en parte de lado en lo siguiente que nos entregarían Flowers y sus 3 compañeros.

No obstante, la apertura no deja de lado el enfoque rockero y ni mucho menos la épica, ya que “Losing touch” es brutal en su estribillo, y sobre todo en su parte final, con ese solo a cargo de Dave Keuning. Fue imperdonable que el grupo la escatimara en el concierto de 2009 en el Palacio de los Deportes y una sorpresa que Brandon la recuperara a su manera para su actuación en La Riviera en otoño de 2010. Me atrevo a decir, con un par de bemoles, que es la mejor canción que han hecho The Killers. Sí, así, tal cual. Me parece que es una composición épica y arrolladora que parte de las fenomenales bases sentadas por composiciones como “Smile like you mean it” del primer disco, basada en la melancolía de las palabras escritas y fenomenalmente cantadas por Flowers. Una gloria y una forma inmejorable de comenzar un disco. En 2º paso nos damos de frente con el tsunami mainstream que supuso para la formación “Human”. Una composición claramente pop, electrónica y bailable, cuya presencia se alargaría con la misma fuerza hasta verano de 2010, cuando Telecinco decidió que fuera la banda sonora de los días de mayor gloria vividos por nuestra selección de fútbol cuando se conquistó el mundial de Sudáfrica. El tema tiene cierta tristeza no obstante en algunas partes de sus letras (no obviemos ese “estoy de rodillas buscando la respuesta” que suelta Brandon) y también mucha emotividad en sus melodías. El grupo se mostró en el videoclip tocando en el desierto, con animalitos salvajes merodeando por la zona, y Brandon haciendo gala de esas controvertidas hombreras ya comentadas antes. “Human” abrió la popularidad del grupo y les permitió hacerse con un nombre clarísimo en el panorama internacional. Algunos se rasgaron las vestiduras con este tema y el disco en su totalidad, pero como dirían en la tierra del grupo, eso son “daños colaterales” de la búsqueda del éxito comercial. No se escatima en el orden del track list y se llega a la acelerada y excesiva (quizás) “Spaceman”, segundo single del disco. El videoclip, con Brandon disfrazado con ropas cósmicas interestelares de tonos rojizos, va subiendo una estructura de torre algo rara en la noche, en la que se suceden cosas igual de raras, en un videoclip que por luces e imágenes hasta me recuerda a aquel de “It’s called a heart” de Depeche Mode. Al tema se le va cogiendo el punto, pero sus excesivas ganas de ímpetu, vistas claramente en esos coros que protagonizan o acaparan la principal atención de la composición, de primeras echan algo para atrás. No obstante, visto lo que vendrá justo a continuación, es una maravilla. Y es que a mi “Joyride”, directamente no me gusta. Es pachanguera, rimbombante y se me antoja como banda sonora de la película de animación “Madagascar” (no me pregunten muy bien el por qué). Es una especie de guiño a los ritmos cálidos a medio tiempo, con coros algo saltarines acompañando a Brandon, envueltos en un instante pop que sí que deja en fuera de juego claramente a todo aquel que seguía el grupo desde entonces. Demasiado hedonismo estimo, pero mal enfocado; Brandon, por el contrario conseguiría adaptarse mejor a estos tiempos en su disco en solitario. Llega el turno de la dolida y sentida balada “A dustland fairytale”, que además se ganó los galones de sencillo extraído de “Day & Age”, con un videoclip de historieta un poco a lo que sucedió con “When you were young” del anterior disco. Brandon nos ofrece un momento épico que va ganando intensidad hasta terminar en una explosión de emotividad que arrolla a cualquiera. Se pueden atisbar retazos o restos del “Sam’s Town”, pero solamente si estás lo suficientemente atento.
Curiosa resulta el medio tiempo que es “This is your life”. No está mal, quizás no es muy del estilo de The Killers, pero en todo caso la afrontan mucho mejor que otros campos o terrenos por los que el grupo no se haya movido hasta la fecha, como por ejemplo pasa en la siguiente “I can’t stay”. Un tema quizás demasiado soso y que junto a “Joy ride” estimo que son los mayores patinazos de la obra y los que la lacran claramente. Se repunta en el tramo final gracias a 3 buenos temas. El primero que nos encontraremos es “Neon tiger”, que más que por su conjunto en global, gusta por ciertos pasajes o cambios de ritmo que tiene en su estructura. The Killers en esta pieza vuelven a ponerse ciertamente contundentes y eso siempre se agradece. Un gran tema pop es el 4º single del disco “The world we live in”. No llegaré al punto de afirmar, como hizo en su día Julián Ruiz (amigo del programa, por el simple hecho de que participara en nuestro Especial Casal del inicio de nuestra 3ª temporada), que es la mejor canción del disco y quizás de la discografía del grupo, pero sí que me posicionaré a su favor. Es un tema luminoso, vitalista (aunque ciertamente conformista en su letra, como pueden comprobar) que tiene la pompa suficiente y deja un buen sabor de boca al escucharlo. Su videoclip, con el grupo andando por parajes desolados, bosques nevados, márgenes de ríos, etc., no es de mucho relumbrón, pero hasta queda bien para la ocasión. Se termina con la oscura y casi me atrevería a decir deprimente “Goodnight, travel well”, en la que se siente el dolor que transmite Brandon cuando con tanta desesperanza entona en esa turbia melodía ese “no hay nada que pueda decir, nada que pueda hacer ahora”. Un final controvertido para un disco que, como habrán podido comprobar, es cuanto menos ecléctico.

Pues es curioso, ya que aunque “Day & Age”, sin ser un mal disco, sí que es el más flojo o menos consistente de los trabajos de estudio de The Killers, ha sido el que más éxito comercial ha tenido para la formación y el que permitió a la formación, sobre todo gracias a “Human”, alcanzar la cima de la música moderna actual y ponerse al nivel de los Coldplay de Chris Martin.

La gira fue un exitazo y como muestra un botón: echen un ojo pinchando aquí a la crónica del concierto que el grupo dio en Madrid en primavera de 2009. Además, recuerdo que fueron cabeza de cartel en el FIB de aquel año, en dura lucha o pugna por los arrolladores Franz Ferdinand. No obstante, tanto éxito, tanta promoción y tanto de todo, hizo que el grupo se tomara un respiro por 1ª vez desde que iniciaron su andadura y que de esa forma rompieran con su tradición de entregar un disco nuevo de estudio cada 2 años (“Hot Fuss” 2004, “Sam’s Town” 2006, “Day & Age” 2008). Parece ser que en este 2012 el grupo sacará su nuevo disco y además estamos de enhorabuena, ya que vendrán a un festival que se celebra en Madrid en septiembre a tocar al recinto deportivo de la Universidad Complutense (me encanta ese lugar para ver un concierto, se lo confieso).

“Day & Age”, de colorida portada, reitero, es irregular y a pesar de solamente ser 10 canciones, carece de empaque o consistencia, y más aún si lo comparamos con su predecesor “Sam’s Town”, el cual tenía una estructura muy bien construida a prueba de bombas. Aseguro que si se hubieran permutado “Joyride” y “I can’t stay” por las caras b “A cripping blow” y “Forget about what I said”, incluidas en la edición japonesa, el resultado hubiera sido mucho mejor. No obstante, por cosas como “Human” (mal que le pese a algún gafapasta fundamentalista), “The world we live in” y sobre todo “Losing touch”, siempre merece la pena escucharlo de cuando en cuando. Veremos si el grupo sube el listón en su nueva entrega, ya que si lo bajan será sin duda una mala señal.

El miércoles a las 23.00h en RUAH y una hora después en &radio, programa especial de entrevista. Habrá post mañana o el lunes sobre ello, ahí les detallaré. De momento esta tarde a las 16.00h en &radio, en unos pocos minutos, en directo tendremos el último coloquio radiofónico de la temporada sobre Vangelis y la banda sonora de “Blade Runner”. Serán 2 horas de programa, pásense un rato al menos.
Leer más...

sábado, 2 de junio de 2012

McNamara - Rockstation (2000)

Quizás Fabio NcNamara tiene en sí mismo y en su actitud su principal handicap de cara a que se le tome en serio. Esa trasgresión excesiva que ha mostrado desde sus inicios vela cualquier forma de arte de este personaje tan singular, sin el que no se podría entender la Movida Madrileña. Y resulta que en su tanteo tiene anotados unos puntos musicales realmente interesantes, entre los que destacan principalmente aquel impagable “¡Cómo Está El Servicio De Señoras!” a dúo con Pedro Almodóvar y el ítem al que prestamos atención esta semana.

Allá a comienzos de milenio y entrado en los cuarenta, parecía que Fabio todavía no había sufrido las secuelas de los excesos varios de décadas anteriores y se conservaba en un relativo buen estado, nada que ver con su situación actual, en la que es evidente que McNamara está muy desgastado y afectado por toda la tralla que ha asumido en su vida. Por aquellos días, el gran Miguel Bosé tuvo la genial idea de reunir a Pedro Almodóvar y a Fabio para un especial de aquel notable programa “7º De Caballería” en el que volvió a sonar el “Suck it to me” y otras lindezas del ya mencionado disco de este binomio artístico.

Le picó fuerte el gusanillo a Fabio McNamara que, inteligentísimamente, se hizo acompañar del impagable músico Luis Miguélez, el eterno 4º componente de Alaska Y Dinarama y relevante guitarrista de la formación, para dar lugar a un disco que es realmente bueno, divertido, bailable, enérgico y disfrutable. Merece mucho la pena, pero para ello es preciso que le cojan el puntillo y si tienen algo previo contra el bueno de Fabio, que se quiten también de encima sus prejuicios. Comentemos sus 10 pasajes, en la mayoría de los casos hilarantes.

Un disco que se llama “Rockstation” no puede dejar de ser generoso en guitarras y más si Miguélez está en el ajo. Eso se puede apreciar en “Freakshow”, tema jalonado de fuertes riffs de guitarra de Luis Miguélez para ajustar una pieza que a ratos parece una especie de himno, lleno de referencias al glam y con algún guiño o juego de palabras gracioso, marca de la casa McNamara, como es el “mucho guiri, mucho gay, mucho guiri gay”. Una buena piedra de toque para comenzar, que se queda en nada con la potente y entretenida “Boogie movie”. Ya cuando el tema empieza con Fabio diciendo eso de “Defensores de Roma: Coliseo, Senado y pueblo romano, aquí tenemos para todos pan, circo y boogie movie”, adivinas que te vas a encontrar algo interesante. Mucho ritmo y mucho desparrame vocal de Fabio, no solo en sus múltiples partes de la letra llenas de exceso, por citar algunas “eres un Ziggy Starduuust” o “Eres muy terminator, bonita”, sino por como pronuncia y vocaliza, casi dando la impresión de que se está comiendo el micrófono a ratos. Una canción excesiva y curiosamente la que más recuerdo escuchar en los días en los que el disco era actualidad. Quizás mi favorita de la obra, solamente inquietada por algunas otras dudas razonables como será la universal “Gritando amor” que escucharemos más adelante. Quizás la canción que menos me llama la atención es “Yo creo en ti”, la cual ofrece un ritmo más lento y que se caracteriza en su letra por ser un indicativo del giro místico, que a día de hoy yo no sé si es impostado o real, de Fabio McNamara, que sin duda en aquellos días sonaba a coña marinera. Más en la onda del disco y ahondando en la moda reconvertida, se presenta “Chulo latino”, interesante por las distintas texturas de voces que se alternan mientras que enumeran esos elementos de vestir como las “medias del rastro robadas de un escaparate” o “el abrigo de Armani, que no es falso”. Uno de los puntos clave fue el único single extraído, “Mi correo electrónic… Oh!”, que ya en el título muestra esos juegos de palabras muy de Fabio, pero que también se ven en partes como “se trata de ti, se trata de mi, se trata de blancas” y también la alternación de idiomas, jugueteando con el inglés “píntate las uñas, píntate las nails”. En lo musical predomina la electrónica, aunque esos riffs cíclicos y machacones de Miguélez, muy relevantes en el tema, me gustan mucho. Destaca también esa especie de sintonización de señal con el título del disco dicho por ahí de forma salteada. Hay que advertir que en esos días el correo electrónico no estaba tan instaurado en nuestras vidas como lo está ahora, con lo que hay que reconocerle a Fabio el ojo que tuvo a la hora de tratar el tema; lo que pasa es que en ese momento nadie le cogió el punto. Lo de la particular dirección de e-mail de Fabio que menciona en la letra del tema, merece mención aparte y se ha convertido en uno de los momentos más recordados de su discografía en el apartado de letras, sobre todo con ese final “maricon.comtacón”.
Indicativo de cosas que haría Fabio tras este disco en Sarassas Music junto a su amigo y común de Tino Casal Antonio Villa-Toro es “Ultraceñidas”. Realmente se basa en repetir con distintas entonaciones entre sus frases lo que sería la reseña de una noticia en la prensa que contara el suceso de que hubieran encontrado a 2 travestis congeladas muertas en París. Se menciona la ropa que llevarían puesta al ser descubiertas y todo ello sobre la base electrónica más clara y acelerada de “Rockstation”. Esos primeros “se buscan” que espeta Fabio al inicio, parece que están soltados por Los Morancos embutidos en Omaíta. De primeras “Ultraceñidas” te deja a cuadros, pero terminas por cogerle el punto y divertirte con esa sucesión o superposición de descripciones de las travestis congeladas vivas protagonistas de la historia. Tras este momento tan particular y extravagante, se gira por el contrario al pasaje o capítulo más pop, accesible y válido para todos los públicos del disco. “Gritando amor” es un tema que desde primeras escuchas me imaginaba irremediablemente en la voz de Alaska y resulta que hablando con Alfredo Morales, colaborador de nuestro programa de radio y experto en el universo musical de Olvido Gara, me confirmó que Fangoria adoptó este tema en ciertas giras; será que oído no me falta. Y es que aquí podemos ver la influencia que Luis Miguélez podría tener en Alaska Y Dinarama en su día. No me dirán ustedes que esa parte del estribillo que dice “… y entraste tú más rápido que una bala y con la precisión del bisturí de un cirujano plástico…” no es muy de Alaska; pero no, es Fabio McNamara quien se anota su interpretación (gracias a la firma de Luis Miguélez, compositor de la letra y música del tema) y un tanto importante dentro de las mejores canciones pop editadas en la primera década del presente siglo. Imprescindible y un peso importante por si el resto del disco no les convenciera de cara a su escucha. Graciosa resulta la oda a quitarse las penas del amor con una borrachera que Fabio plantea en “Vivir no es Beverly Hills”. Y es que en una melodía no muy lejana de la oscurantista “Yo creo en ti” que hemos escuchado antes, llama poderosamente la atención ese “Si tu novio te ha puesto los cuernos el día de San Valentin, ¡feliz día de San Ballantines!”, como diciendo “pues da igual, agárrate un pedo y palante”. Esa parte de la letra que dice “me paso el día mirando tu fotografía” es más propia de un dueto del Juanes con Nelly Furtado, pero es algo que podemos obviar y perdonar a Fabio teniendo en cuenta el conjunto de la obra. “Placer por el placer”, penúltimo capítulo de “Rockstation” es una oda a colocarse y drogarse a base de bien y es inevitable no quedarse con ese “la coca me vuelve medio loca”. Machacona, algo repetitiva y reminiscente de aquella canción bacalaera de “La cabra” de mediados de los 90, pero que es muy válida dentro de una oda al rock glam que es este disco. Se termina con otro juego de palabras ya en el título con “Ave Fánix”, que es claramente un pasaje autobiográfico y de reafirmación de Fabio McNamara, que en efecto en aquellos días resurgió como ave fénix del olvido que quizás experimentó más allá de la década de los 80. Ese requiebro del “me temo que me meto” con Fabio en plan más locaza que nunca al micro, es indicativo del estilo excesivo y exagerado que siempre ha tenido al cantar.

Yo me atrevo a afirmar que si este disco hubiera sido editado en el extranjero y en otro idioma por Lou Reed, Iggy Pop o Marc Bolan, estaríamos hablando de una obra maestra de la música glam. Lo que pasa es que en España y con el problema asociado a la caricatura que tiene la imagen de Fabio McNamara, el disco no pasó de considerarse como un ejemplo del “frikismo”, cuando todavía en aquellos días no era muy común llamar o adjetivar a alguien o algo de “friki”.

Me parece que “Rockstation” es un disco muy bueno, de portada con fotografía difusa del dúo McNamara-Miguélez (por otro lado son impagables los robotitos de la contraportada), al que inevitablemente hay que cogerle el punto y meterse aunque sea parcialmente en su onda para escucharlo. Se pasa rapidísima su escucha y para nada se hace pesada, todo lo contrario. En su día tuvo notable repercusión y hasta recuerdo que Fabio McNamara y Luís Miguélez acudieron al programa de entrevistas “Lo +Plus” en el que no se me olvida una pregunta o afirmación que le hizo Máximo Pradera a Fabio sobre unas declaraciones del propio Fabio sobre el tamaño del pene de Pedro Almodóvar. Fue hilarante.

Dentro del conjunto hay que destacar el papel apuntalador que Luís Miguélez hizo en la obra, y se nota mucho su mano en varios pasajes, como esos retazos vagamente lejanos de los gloriosos Alaska Y Dinarama de mediados de los 80. Además, aunque el disco se editó bajo el nombre de McNamara, Miguélez aparece compartiendo protagonismo en la portada con Fabio y el videoclip de “Mi correo electrónic… Oh!”, además de acompañar a Fabio a actos promocionales tan importantes como la visita al mencionado extinto programa que co-presentaban Fernando Schwartz y Máximo Pradera.

Tras esto el propio Miguélez se metió en su grupo Glamour To Kill y Fabio siguió a lo suyo con otros proyectos musicales al margen, como el que le ocupa ahora ya mencionado de Sarassas Music con Villa-Toro y dándole a la pintura, que es algo que siempre ha tenido muy presente, influenciado por sus eternas amistades más allá de la vida con las Costus y nuestro querido Tino Casal.

Muchos dirán “esto no lo escucho ni en broma”. De hecho un compañero de trabajo que no traga a McNamara por sus excesos y trasgresión excesiva, y al que he animado a conocer varios artistas de La Movida, gustándole en algunas ocasiones las cosas que le he propuesto (y que a priori seguro que él pensaría que no escucharía ni le gustarían en broma) se ha negado en rotundo en darse un paseo por este disco. Bueno, cada uno que haga lo que quiera, pero termino por hoy, sin ánimo de enrollarme más, afirmando que “Rockstation” merece mucho la pena. Si este es el artículo más largo que he escrito desde hace ya un tiempo, que últimamente me gusta ser más directo y sintético (en la medida de lo posible), por algo será, ¿no?

Respecto a la emisión de nuestro programa de radio el próximo miércoles a las 23.00h en RUAH y una hora más tarde en &radio, permanezcan atentos a nuestras redes sociales (Twitter, Facebook y Tuenti), pues ahí les mantendremos informados de qué sonará. Falta por emitir el Especial The Cure sobre “Pornography”, pero no sé si esta semana será cuando le llegue el turno.
Leer más...

sábado, 26 de mayo de 2012

Peter Gabriel - 4 (Security) (1982)

Damos un paso atrás en el devenir discográfico de Peter Gabriel, el cual llevaba mucho sin aparecer por el blog ya que solamente pasó por aquí con un artículo hasta la fecha, el que concedimos a su “So” hace 1000 años. Y es que el paso atrás es en su historia discográfica partiendo de “So” y si no tenemos en cuenta el ítem en directo “Plays Live”. Hoy nos enfrentamos a su disco quizás más inaccesible, el que supuso su 4 disco en solitario, titulado con ese número y con el sobrenombre de “Security”, lo cual se sabe en círculos muy reducidos de fans del artista.

Gabriel alcanzó el punto exacto entre experimentalismo y accesibilidad con su 3er. disco, “3” o “Melt”, editado en 1980. Sin embargo, 2 años después, y salvo el single exitoso “Shock the monkey” y alguna otra canción perdida, las 8 piezas que selló en su nueva entrega suponen un giro más en la rueda de la experimentalidad y el carácter no abierto de sus composiciones.

Además, con estos días soleados y casi veraniegos, no veo mucha lógica en proponer su escucha y publicar su artículo hoy, pero bueno, así me ha dado y así se lo expongo. Su anterior álbum “3” tuvo muy buena prensa y acogida y puso a Gabriel en un plano relevante dentro de la vanguardia en los días de explosión de la new wave. De ahí sacó incluso algún pequeño clásico de su discografía como es “Games without frontiers” con una Kate Bush haciendo unos coros en francés de lo más curiosos.

La asfixiante y contundente, sobre todo por su percusión casi tribal a ratos, “The rythm of the heat” se encarga de abrirnos camino, o más bien de cerrárnoslo, a la obra. Estamos ante una composición oscura, decadente, con un Gabriel doliente a ratos en el micrófono, que cede el testigo a uno de los clásicos que han quedado del disco, al menos para los seguidores de Peter. Nos encontramos a “San Jacinto” en 2º lugar, que descarga con sus inquietantes notas sintetizadas y en la que Peter Gabriel se vuelve a mostrar realmente emocionado e intenso sobre todo en el estribillo. Más pop y amable puede resultar “I have the touch”, que junto a la posterior “Shock the monkey” se encarga de nivelar algo la balanza hacia el terreno pop. Quizás puede resultar algo reiterativa esta “I have the touch”; personalmente he tardado muchos años en cogerle el punto, pero he de confesarles que tras mucho tiempo y quizás tras una larga temporada con su escucha en barbecho (hacía razonablemente más de 2 años al menos que no escuchaba el disco “4” de Peter Gabriel ni ningún recopilatorio en el que se incluyera “I have the touch”), en estos días en que he vuelto a detenerme en ella me ha causado mejores sensaciones de las que recordaba. Abigarrada, discontinua y con interesantes cambios de ritmo en su generosa duración (más de 7 minutos) se presenta “The family and the fishing net”. Es difícil quedarse con algún pasaje a primera escucha de este tema y no resulta muy accesible. A ratos resulta algo obsesiva y ofrece pasajes rítmicos e intensos.
El gran éxito fue “Shock the monkey”, con un videoclip oscuro, lleno de luces deslumbrantes (muy identificativas de videoclips de aquellos años) e inquietantes fotogramas. Las melodías de teclados son llevaderas, oscilantes y muy melódicas. Gabriel se exagera en ciertos momentos al micrófono para ofrecer uno de los mejores momentos del disco y de su historia en solitario. “Shock the monkey” es de mis favoritas por su sentido rítmico y lo vital que resulta, ya que se puede considerar un tema incluso bailable. “Lay your hands on me” es otro pasaje largo y agreste, con notables golpes de batería en su parte central y con coros hipnóticos que ayudan a Peter a repetir el título de la canción cuando llega el turno. Otra composición para nada pop, muy experimental, llena de importantes latigazos de percusión (como ya sucedía en la inicial “The rythm of the heat”). Algo reminiscente de “Family snapshot”, sobre todo por lo verdaderamente emotiva y bonita que es, resulta “Wallflower”, en la que las notas de piano toman el protagonismo a la par que Gabriel se esfuerza notablemente en el apartado vocal. Sin duda, una de las verdaderas joyas ocultas de este disco, que en sí también es una joya oculta global dentro de la discografía general de Peter Gabriel. El cierre lo supone la rimbombante y saltarina “Kiss of life”, que a la par nos reporta un instante muy luminoso y animado, que contrasta con otras tantas partes o capítulos de distintas sensaciones que nos ha ofrecido el 4º disco de estudio de quien liderara a Genesis antes de que decidiera marcharse y Phil Collins tomara el mando.

En aquellos días de 1982, el disco tampoco es que fuera un éxito muy rotundo para Peter. Había otros grupos que se ganaron más los favores del público y está claro que ya desde aquí Peter empezó a meditar mucho sus lanzamientos de estudio. El siguiente paso lo daría con “So”, que sí que fue un triunfo aplastante de Gabriel a nivel comercial y puso al artista nuevamente en el primer plano de la música pop.

De esta obra hay que destacar su carácter más agreste, vagamente oscurantista (aunque sin llegar a extremos) y el poder deleitarse con sus pasajes sugerentes en melodías no evidentes, aderezadas con el experimentalismo tradicional que aporta Peter Gabriel a casi todo lo que toca. Por su falta de inmediatez, se les puede hacer algo cuesta arriba en sus primeras escuchas, o quizás, dependiendo de sus gustos, no termine de gustarles nunca. Terminando por hoy, diré que es un disco parecido al buen vino, que con el paso del tiempo ofrece un mejor sabor, básicamente porque te vas acostumbrando a él y porque en definitiva el material que ofrece es bueno.

En nuestro programa de radio, esta semana no habrá estreno, sino que aprovecharemos para reponer algún programa antiguo, de cara a ajustar nuestro cierre de temporada a mediados de junio. Permanezcan atento el miércoles a nuestros horarios de emisión, a las 23.00h en RUAH y una hora más tarde en &radio.
Leer más...

sábado, 19 de mayo de 2012

Kraftwerk - Electric Café / Techno Pop (1986)

Curioso el último disco de estudio de Kraftwerk con su formación clásica. Quizás a “Electric Café”, como se le ha conocido tradicionalmente hasta que en las reediciones últimas se haya renombrado a “Techno Pop” (la 1ª vez que en un post nuestro ponemos 2 títulos de disco), le falla algo el ensamblaje, ya que ofrece 2 ideas completamente distintas en su concepción clásica como vinilo, ya que la cara “a”, tiene poco que ver con la cara “b”. Ahora les explicaré esto, pero antes hablemos un poco de los antecedentes a esta obra de 1986.

Había pasado mucho tiempo desde el último lp de los alemanes. Fue en 1981 cuando en plena vorágine del movimiento que ellos habían provocado, lanzaron al mercado, sentando cátedra, “Computer World”. Pasarían 5 años hasta que el grupo sacara su siguiente disco de estudio y el tiempo trascurrido evidencia un incipiente mal rollo entre los 4 miembros históricos de Kraftwerk. No se puede obviar que entre medias se anotaron otro clásico, como fue esa banda sonora creada para el Tour de Francia.

Si las obras de Kraftwerk tenían un concepto lírico, temático y también musical que impregnaba sus discos de arriba a abajo, con sus idas y venidas a la idea origen, lo que sucedió con este “Electric Café” es que la conceptualización solamente se verá en la cara “a” y la cara “b” parece más bien un pequeño ep de 3 canciones de claro sentido techno-pop (de ahí quizás su renombramiento), que más bien nos hace ver claramente que este disco son 2 eps unidos y que por ello la cara “a” puede que sea propiamente “Techno-pop” y la cara “b” “Electric Café”.

Y es que en la cara “a” el concepto claro es que la música no pare y que si no para, que siga sonando con techno pop. “Boing boom tschak” es la onomatopéyica apertura, en la que las notas de los teclados se ven claras sobre la percusión sintética de W. Flür. Aparte del reiterativo título del disco, se mete por ahí cosas como “pin” (lo cual me evoca a que algo te insista en que metas el pin a tu tlf. móvil; Kraftwerk, unos adelantados a su época) y algún chistado por ahí. Es cortita. No llega a 3 minutos y deja el paso a la conceptual “Techno pop”, en la que los guiños al español aparecen claramente y en el que las melodías sintéticas por momentos son muy serias y solemnes. Ya se mezclan en las letras y partes vocales (a cargo de vocoders) la unión del título de la siguiente canción y ésta, que ya he mencionado unas líneas más atrás. Aquí Kraftwerk hacen uso de ese vocoder que me recuerda vagamente a la voz del fallecido Papa Juan Pablo II, que ya utilizaron unos años atrás en “Numbers”. Esta canción casi mesiánica en algunas de las leves ideas que Kraftwerk siempre han transmitido directamente, nos avisa de que “la música ideas aportará y siempre continuará…”. Potente y rotunda es “Musique non-stop”, que pone fin a la primera parte del disco o cara “a” del vinilo. Esos sintetizadores tan atmosféricos y contundentes han sido tradicionalmente final de concierto del grupo en sus últimas giras. Es maravilloso poder deleitarse con su contundencia y la lógica aplastante de sus entramados sintéticos, mientras que se remarca el tema conceptual del disco, el cual solamente se ve en la cara “a” o primera mitad.
La cara “b” o 2ª parte del disco abre con la deliciosa “The telephone call”, en la que Depeche Mode se evidenciarán en unos meses, ya que algunas partes de “Strangelove” y la horrenda “Pleasure little treasure” pueden sonar inequívocamente a esta composición, que a la vez es una de las más pop en sentido estricto que Kraftwerk haya compuesto nunca. Muy educado Bartos al cantar “te doy todo mi afecto y te doy mi tiempo”; caballerosidad alemana, por fría que esta resulte. El videoclip, con el grupo hierático con el teléfono al oído, nos muestra entre sus componentes a un rejuvenecido Florian Schneider, que se muestra con un corte de pelo muy juvenil, con el que que combatía a la alopecia con la que terminaría perdiendo la batalla. Composición larga de casi 8 minutos a la que sucede “Sex object”, que con sus arreglos clásicos tiene un sonido más manierista y una letra cuanto menos curiosa. Esos guiños al español con los “quizás” y los “a lo mejor”, son moderadamente chocantes y graciosos para el público castellanohablante. ¿No me dirán ustedes que en ciertas notas, que si no son rasgueos de guitarra puntuales, se puede apreciar paralelismo en “Behind the wheel” de Depeche Mode? Está claro que mis queridos amigos de Basildon estuvieron muy influenciados por “Electric Café” a la hora de confeccionar su maravilloso “Music For The Masses” de un año después. “Sex object”, en definitiva una canción mucho más solemne por esos arreglos que impregnan su melodía y en todo caso otro ejemplo de pop accesible o medianamente accesible al menos que Kraftwerk regalaban al mundo en 1986. Se termina con la canción que da título a la obra, y que en consecuencia concedería el nombre a la 2ª parte o cara “b”, debido al renombramiento de los últimos tiempos. “Electric café” es mucho menos accesible que sus 2 compañeras de la cara “b” o 2ª mitad. Estamos ante un tema instrumental, con los únicos aportes vocales en plan de leves apuntes telegráficos por parte de Hütter y ayuda de vocoders algo desafinados que nombran el título de la canción.

El disco en su día no fue recibido con excesivas buenas críticas y de hecho ha pasado mucho tiempo hasta que varias personas nos hayamos dado cuenta de su valía; de hecho, con algún compañero mío de trabajo, con el que solamente coincido en época navideña, por eso de que no tenemos el mismo turno y en esos días le obligan a cambiar, periódicamente mencionamos a este ítem de Kraftwerk y sobre todo ciertas marcas suyas como imitar los sonidos de “Boing boom tschak” o los “quizás” o “a lo mejor” de “Sex object”. No obstante, muchos lo siguen viendo o escuchando con desconfianza.

Lo siguiente del grupo sería el “The Mix” de comienzos de los 90 y la salida de Flür y Bartos, con lo que se acabarían los Kraftwerk clásicos. Este disco de portada a base de un dibujo boceto de las 4 cabezas de los Hütter, Schneider, Bartos y Flür, quizás hubiera gustado más a los fans añejos si se hubiera englobado a todo el disco con el carácter o idea de la 1ª mitad. Es decir, que si “Musique non-stop” se hubiera situado al final del disco, quizás hubiera ayudado a que la obra no fuera tan extraña en su concepción partiendo de lo hecho en otros casos como “Trans-Europe Express” en el que se empezaba y finalizaba con sonidos parecidos.

En todo caso, estimo que tal como está concebido el disco es interesante. Da la impresión de escuchar 2 obras distintas, 2 eps que no sé si serán muy complementarios, pero que son resultones. Primero pasas por la suite compuesta por los 3 primeros temas y luego te metes en un mundo más cercano al pop electrónico, pero con el sello y personalidad evidente de Kraftwerk, que nunca violaron su espíritu y como mucho ofrecían cosas como estas dispuestas como antepenúltimo y penúltimo capítulo de esta obra, a semejanza de un “The model” del “The Man-Machine” o “Showroom dummies” del “Trans-Europe Express”. No se “retiraron” del material nuevo de estudio los Kraftwerk clásicos por la puerta grande, pero sí que lo hicieron de forma bastante digna, o al menos así lo creo yo.

Esta semana podrán escuchar a las 23.00h el miércoles en RUAH y una hora después en &radio la 2ª parte del Especial Alaska Y Dinarama que hicimos en directo un sábado por la tarde hace ya un tiempo.
Leer más...

sábado, 12 de mayo de 2012

Depeche Mode - Construction Time Again (1983)

Está muy claro que tras el a ratos fallido “A Broken Frame”, aunque ya saben que a mi particularmente no me disgusta, Depeche Mode tenían que remontar el vuelo y demostrar que el éxito de “Speak & Spell” no fue casualidad. Aunque el que fuera el 2º disco de estudio del grupo tuvo algún que otro éxito y también incluyó algún tema muy querido por los fans más añejos del grupo, como son “Leave in silence” o “The sun and the rainfall”, había una generosa dosis de relleno y temas vergonzosos como la rocambolesca “Monument” (que coloquialmente llamo “Menumento” para mis adentros) y “Satellite”; realmente malas.

Entre medias de este trabajo y el que hoy nos ocupa, el cual también tiene una cierta lógica de título vinculada a la situación del grupo en aquellos días, como ya sucedía con “A Broken Frame”, el grupo terminó de reclutar y oficializar a Alan Wilder como miembro del grupo a plenos derechos, fortaleciendo al trío formado por Dave Gahan, Martin Lee Gore y Andrew Fletcher, y editó un single que no me parece del todo malo, “Get the balance right”.

Estimo que “Construction Time Again”, más que un conjunto sólido y bien nivelado de canciones, ofrece su importancia en la historia del grupo en la novedosa producción y el sonido global del disco. Y es que, como podrán escuchar, si es que aún no conocen la obra, en lo que a canciones individuales se refiere, el disco palidece en ciertos instantes claramente, aunque también aporta un temazo inmortal como la copa de un pino.

Un comienzo no demasiado deslumbrante es “Love in itself”, que además fue elegido como 2º single del disco. Para mostrar las facturas sonoras principales del disco, no está mal. Se nota la influencia centroeuropea, a la que Martin Gore estaba echando el ojo, y que terminarían de plasmarse en el que sería el siguiente disco de estudio del grupo. El videoclip, grabado en unas galerías o cuevas subterráneas, es cuanto menos curioso. Esos sintetizadores tan fastuosos, casi haciendo las veces de instrumentos de viento, se superponen a bombo y platillo sobre el resto de notas electrónicas. Por cierto, mejor la versión del álbum que el single, sobre todo por cómo engancha con el 2º corte del disco. Frenética, acelerada y que además permite ver a un Dave Gahan desaforado al micrófono, es “More than a party”. Nos enfrentamos a un tema obsesivo, que va ganando beats a medida que avanza la canción. Una especie de martilleo hipnótico y en todo caso uno de los momentos notables de la obra. Muy interesante es la electroacústica, por definir su estilo de alguna manera, “Pipeline”. Martin Gore aborda temas obreros en la letra; “trabajando en el oleoducto” es lo que más se te queda de la canción, y es que esa fabulosa portada, con el obrero martillo en mano en lo alto de las cumbres nevadas, no es gratuita y además de ser una portada de fuerza tremenda y muy rotunda, tiene mensaje y contenido social que no se puede dejar de lado. No obstante, cualquier cosa se nos quedará en nada al lado del cuarto tema del disco. Señoras y señores, quítense los sombreros y pónganse en pié, ya que hemos llegado al capítulo del álbum en el que se encuentra “Everything counts”. Es cierto que la potente versión en directo de “101” es la que más ha quedado para el recuerdo, con ese Rose Bowl de Pasadena coreando la canción durante minuto y medio (ya podría haber tomado nota la gente en el Palacio de los Deportes en febrero de 2006...), pero en todo caso, la versión de estudio es fabulosa. Estamos ante uno de los grandes temas de pop más luminoso y azucarado de Depeche Mode de su historia junto a “Just can’t get enough”. Temas laborales circundan esa letra de melodía vocal a modo de telegrama y las melodías tan bonitas y alegres, jalonan el tema, al igual que los coros de Martin Gore. Me gusta mucho ese videoclip de imágenes superpuestas de Dave Gahan bailando y cantando sobre un fondo que me recuerda al viaducto de la calle Francisco Silvela de Madrid y esa parte final del grupo en la playa, que sin duda influye en el recuerdo y sensación cálida de esta maravilla en forma de canción. Tan solo por la inclusión de esta pieza en su conjunto, “Construction Time Again” ya merecería la pena. Sin embargo, y para que no nos confiemos, el grupo se empeña en encadenar 3 patinazos consecutivos para equilibrar la balanza. La menos mala es curiosamente la siguiente “Two minute warning”, que a ratos me da risa y cuyo estribillo tan trascendental no viene muy bien a qué.
Peor es “Shame”, que en lo único que acierta es en su título y en incluir la palabra “estúpido” en su letra. No termina de romper y por mucho empeño que le pone Dave al micro, es una de las claras lacras del disco. Pero, cuando creían que habíamos tocado fondo... ¡No! Llegamos a uno de los ejemplos (por si no habíamos tenido suficiente con “Two minute warning”) que muestran por qué Alan Wilder funciona muy bien como arreglista de temas ajenos y no como compositor puro y duro. “The landscape is changing” es un lamentable alegato medioambiental, que alcanza uno de los momentos más ruborizantes de Depeche Mode en un disco de estudio. Por fortuna el disco remonta en sus 2 últimos temas. “Told you so” merece mucho la pena, y sobre todo después de los 3 grandes disgustos que nos hemos pegado tras la alegría de “Everything counts”, y en parte nos puede recordar a “More than a party”, por ser en definitiva otra composición obsesiva y sesuda en sus formas rápidas y vertiginosas. Una especie de intentar reportar la calma y mesura de la fundamental “The sun and the rainfall” que finalizaba “A Broken Frame”, es “And then...”. Bueno, es cierto que la canción mejora por su estribillo, su punto fuerte, ya que algunas melodías de puente y ciertos pasajes de la letra son mejorables, pero en su conjunto me agrada y satisface escuchar. Me parece un buen capítulo final y recuerdo que en un viaje de verano que hice en julio de 2001 a Denia, me sirvió como banda sonora al llevarme la discografía de Depeche Mode en Mp3 para amenizar la estancia y el viaje. Se finaliza con el “reprise” de “Everything counts”, con un claro objetivo de enjuagarnos la boca y terminar con buen pié y recuerdo.

Disco inconstante el 3er. larga duración de los Gahan, Fletcher, Gore y el nuevo chico Wilder. Cierto es que ofrece momentos interesantes y rítmicos, pero sus momentos bajos pueden estar casi al nivel de las lacras de su obra predecesora. Quizás hubiera sido mejor incluir “Fools” en el listado del disco, y alguna de las piezas de esa mancha de 3 temas que median la obra, dejarla como cara b de alguno de los 2 singles.

Sin embargo, en conjunto el disco aprueba y el conjunto o el formato mejora inestimablemente por la fabulosa portada que ofrece, durante mucho tiempo mi favorita del grupo, en dura pugna con la que protagonizaría el siguiente disco “Some Great Reward”. Lo importante sobre todo es que el grupo buscaba crear una personalidad propia inspirándose en las vertientes electrónicas centroeuropeas y que la producción de la obra, incluso hasta en las canciones flojas, es bastante interesante.

Sin embargo, el disco repuntó, gracias sobre todo y lógicamente al papelón de “Everything counts” como sencillo. En su día tampoco se fue tan a fondo en criticar el relleno que a ratos te despacha la obra; bueno, quizás es que esas canciones son buenas y es sencillamente que a mi personalmente no me gustan, lo que pasa es que he hablado con muchos, muchos y muchos fans de Depeche Mode a lo largo de mi vida y todos han estado de acuerdo conmigo. No obstante, como suelo decir, para gustos los colores.

Depeche Mode sentaban las bases de su proyecto y retomaban fuerzas tras la marcha de Vince Clarke. El grupo salió con mucha seguridad y de ello deriva que el siguiente disco fuera su primera gran obra de principio a fin. Como curiosidad hay que mencionar que el grupo vino en la gira del disco que nos ocupa a Madrid a tocar a la Escuela de Caminos, que en la actuación a David Gahan le tiraron un vaso y tengo entendido que en la rueda de prensa no les trataron demasiado bien, tomando los periodistas al grupo muy poco en serio; el grupo no lo encajó bien (normal) y hasta 1987 no volverían por nuestras tierras. Resumiendo, “Construction Time Again” no es tan buen disco como la gente dice, pero merece la pena rescatarlo de cuando en cuando. Es cierto que hay que valorar su técnica e ideas, pero las mismas no estaban afianzadas y a ratos estimo que se nota. Juzguen ustedes por si mismo, yo solamente soy otro gran aficionado más de Depeche Mode desde hace muchos años de tantos y tantos millones que hay, que tiene sus gustos personales.

De nuestro programa de radio, decirles que este miércoles a las 23.00h en RUAH y a las 23.59h en &radio, podrán escuchar la primera parte del Especial Alaska Y Dinarama de 2 horas que hicimos hace unas semanas atrás en directo en la sintonía de &radio. El Especial Miguel Bosé estará subido lo antes que pueda a partir del domingo, día en el que a las 16.00h en &radio podrán volverlo a escuchar.
Leer más...

miércoles, 9 de mayo de 2012

Discos, música y reflexiones os presenta el nuevo disco de Najwa “Donde Rugen Los Volcanes”

A modo de introducción de lo que será el próximo post que hagamos sobre el nuevo trabajo discográfico de Najwa Nimri, sirva este post que viene a comentar el encuentro que la cantante, compositora y actriz tuvo con los medios de comunicación a 8 de mayo de 2012 como preludio o para que vayan abriendo boca al respecto, al igual que también lo fue la crónica del concierto que Najwa ofreció hace unas semanas en la Joy Eslava.
Se nos había citado a los medios de comunicación en la IAM Gallery situada en la calle San Blas, cerca de Atocha, a las 19.00h para que Najwa nos hablara de su nuevo disco “Donde Rugen Los Volcanes”, justo en el mismo día en el que el mismo salía a la venta y que a la par se situaba como número 1 en descargas de música electrónica en nuestro país. Arriba de este párrafo, Najwa en los primeros compases del evento, antes de comenzar con la espontánea e informal rueda de prensa.
Najwa, con un Raúl Santos que por fin en este álbum da un paso adelante para estar más cerca de Najwa, aparte de ser el productor del disco, nos recibió de muy buen humor, vestida con un jersey con el estilismo de la cazadora con la que aparece en el videoclip del primer single, y a los que allí estuvimos nos ofrecía y servía amablemente vino y otras bebidas a modo de perfecta anfitriona. Tras unos primeros instantes en los que pudimos beber y picotear algo, Mónica Caballero de Promociones Sin Fronteras dispuso a Najwa para que los allí presentes le preguntáramos lo que quisiéramos sobre el nuevo disco. Arriba y abajo del este párrafo, Najwa, con Raúl Santos de fondo, respondiendo a las preguntas que les realizamos.
Preguntas sobre por qué escoger el lugar y la forma de reunirse con los periodistas, sobre la composición de los temas, sobre la percepción que Najwa y Santos tuvieron tras el concierto de Joy Eslava y demás, supusieron los principales temas sobre los que Najwa y Raúl Santos respondieron a los allí presentes. Yo tuve también mi oportunidad y quise preguntarle a Najwa sobre el asunto de haber escogido el español de forma consecutiva en sus 2 últimos trabajos. Además, cuando un compañero le preguntó si en la nueva gira incluirían temas de discos antiguos, aproveché para recordarle aquel interesantísimo show que ofreció en el Festival Be Open, en el que “El Último Primate” sonó completamente distinto a como suena en estudio y como sonaría en consecuencia en un concierto posterior que vivimos semanas después en el Universimad de aquel año, por el asunto de que para incluir temas antiguos en la gira de este disco, supondría readaptarlos. Las siguientes imágenes que completan el artículo ya muestran a Najwa y a Raúl Santos en plena interpretación de los temas que escogieron para esta cita.
Y es que Najwa hablaba de que quizás podrían readaptar algún tema antiguo, mencionando como referencia a “Carefully” (no soy el único por lo visto que ha apreciado reminiscencias de aquel prometedor trabajo) y yo apostillé si se atrevería a darle la vuelta a “Go Cain”, a lo que Najwa me dejó contrariado cuando me respondió que a este tema le tiene cierta manía; “¡Vaya por Dios!” pensé. En una de esas, Najwa apreció mi admiración hacia su trabajo (previa a mi labor como periodista o crítico musical), respondiéndome “Yo también te quiero”, cuando le confesé que aquella actuación tan arriesgada y novedosa del Festival Be Open me gustó bastante. Los seguidores del blog saben que tengo debilidad musical por la Nimri, así que para que lo íbamos a negar.
Tras la rueda de preguntas, Najwa y Raúl nos ofrecieron la interpretación en directo, a modo de ensayo como decían ellos mismos, de la canción que titula el disco y la sorprendente y algo maldita “Pajaros de mal agüero”. Me hubiera gustado tras esto, cuando terminó en sí el evento y muchos nos quedamos allí tomando algo, haber hablado con Najwa, pero no fue posible, ya que parecía que tenía prisa y antes de marcharse se paró a hablar con otras personas y no vi opción. Con quien sí que pude hablar fue con Raúl Santos, al cual transmití mi admiración sincera sobre el trabajo que él y Najwa han hecho siempre juntos (podría Raúl pensar que le estaba dorando la píldora gratuitamente, pero como prueba pueden echar un ojo al post que publiqué haceaños sobre “Mayday”, en el que afirmo esto al menos 2 veces) y también él me mencionó “Carefully” al hablar del nuevo disco (al final será verdad que tengo oído).
Estoy deseando poder comentarles a fondo en artículo al uso del blog “Donde Rugen Los Volcanes”. Y más aún, espero poder contar con Najwa y Raúl en nuestro programa de radio para el final de esta temporada. Ya lo confieso: estamos trabajando con Mónica Caballero de Promociones Sin Fronteras (a la que agradecemos que contara con nosotros para la cita que aquí describimos) para llevar a cabo el programa y cuadrarlo dentro de la intensa actividad que Najwa y Raúl Santos tienen por delante en los próximos meses. Confío en que podamos hacerlo, ya que creo que quedará un programa que ustedes sabrán apreciar y además de lo que Najwa y Raúl pueden estar seguros es que les trataremos muy bien, y para nada eso será algo gratuito e impostado. La admiración por su trabajo está por delante. Pues lo dicho: lo antes que podamos, más…
Leer más...

sábado, 5 de mayo de 2012

La Mode - El Eterno Femenino (1982)

Uno de los discos más míticos de la época de la llamada madrileña fue el primer lp del grupo liderado por el carismático escritor, cantante y compositor Fernando Márquez, más conocido como “El Zurdo”, La Mode. Es cierto que la génesis de La Mode tal cual ya se había dado lugar prácticamente en el anteproyecto de grupo de nombre Paraíso, pero bueno. El Zurdo había formado parte del grupo germen originario de todo esto, aquellos Kaka De Luxe en los que hacía voces junto a Carlos Berlanga, a la postre ambos piezas básicas en formaciones posteriores.

Junto a Antonio Zancajo y el teclista Mario Gil, que serían quienes saldrían airosos de la criba de gente que desfilaría durante la permanencia o vigencia de Paraíso, El Zurdo confirmó La Mode, que tampoco sería un grupo que durara demasiado en activo, al menos con la formación clásica u original que es la que aquí exponemos.

Es común asociar a La Mode, y también a Paraíso, con posturas musicales demasiado suaves, porque quizás los más grandes temas que han quedado para la posteridad y por los que la gente les recuerda, o los que les conocen por primera vez escuchan, son las volátiles y delicadas “Para ti” y la canción que concede título al primer lp del grupo, “El eterno femenino”. Eso es un claro error, ya que estos ítems quizás son únicos en sus texturas y formas suaves dentro del repertorio de La Mode. Ya desde su primer Ep se ven formas derivadas del rock nuevaolero y también se aprecia al Zurdo cantar con un tono menos frágil o azucarado.

Es muy curiosa la primera canción del disco que hoy revisamos “Wild puppet (we love you so)”, con esa mezcla de inglés y español en su letra. La reiteración del título de la canción y mezclar el mismo con más añadidos, hace que este pieza tenga un carácter algo hipnótico y en todo caso da lugar a un tema de apertura cuanto menos llamativo. Bueno, sí, quizás “Cita en Hawaii” es también muy delicada, con esa historia de reproche que Márquez dibuja en su letra, con tan exótico telón de fondo. Mucho mejor resulta “Aquella canción de Roxy”, que de alguna forma también es uno de los clásicos del repertorio de La Mode y tema que probablemente alguien que no conozca al grupo se encuentre de frente tras haber catado la canción título del disco que nos ocupa. Es curioso ver como El Zurdo adopta un cierto deje de galante en el tono de su voz, no en vano intentando emular vagamente a Brian Ferry (citado en la letra de la canción). El pop destilado en esta pieza es más oscuro, acelerado y quizás representa muy bien el carácter global de la obra en la que se incluye, y con total seguridad mucho más que “El eterno femenino”. Y es que la posterior “El único juego en la ciudad” sigue más o menos sus trazas, e irremediablemente al incluir el panorama nocturno en su letra, le da ese toque tan especial a este disco, el cual me sirve para imaginarme la zona cercana a la estación de metro de Cartagena de Madrid, de la que a pocos metros se situaba el mítico garito Rockola. “Déjame entrar en tu juego, la ciudad es un tablero. La partida se celebra casi siempre por la noche… Y el premio eres tú”, es cuanto menos una letra ingeniosa y que de forma poderosa te llama la atención cuando pasas por la escucha de esta composición. En el terreno pop se sitúa el medio tiempo de “Aquella chica”, con esa oda que Márquez dedica a una chica de actitud algo diferente a los demás. Realmente resulta muy placentero ver cómo el Zurdo describe las maneras de la protagonista de la letra, sobre un ritmo de batería inquebrantable y envuelto en las guitarras de Zancajo y los tecladitos de Gil.
Claramente nuevaolera, mucho más rítmica y acelerada es “La teoría de la relatividad”, en la que el vértigo vuelve a alcanzar a Fernando Márquez al micrófono. De formas sonoras parecidas a “El único juego en la ciudad”, la sensación que transmite es más agria y oscura dentro de sus melodías rápidas. Alternando carácter naif con un toque más rockero, prosigue el primer lp de La Mode, ya que con la liviana “Las chicas de la Inter”, se cambia ese tono farragoso que a ratos podría aportar el tema anterior. De lo sencilla y poco pretenciosa que resulta esta “Las chicas de la Inter”, se da forma a un tema chocantemente encantador y muy fácil de recordar dentro del conjunto de la obra. Exótica por sus evidentes influencias o regustos orientales en sus melodías, a cargo tanto de los acordes de las guitarras de Antonio y los teclados de Mario, y no se deja de lado tampoco en la letra que entona Fernando, “Mi dulce geisha” es una pequeña joya oculta, muy agradable de escuchar. Tras esta coqueta y muy de mi gusto “Mi dulce geisha”, llegamos a la canción título. Cosas de mi enfermo sentido del humor, es que muchas veces readapto las primeras palabras de la letra de la canción “El eterno femenino” a aquello que decía Torrebruno, haciendo que sonara algo así como “Tigres, leones, todos quieren ser… Los cam… peones…” en lugar de “Mitos, mujeres, talgos y ciudades, musas, pintores…”; ¡ejem! Dejando esta chorrada personal interna mía, hay que reconocer que “El eterno femenino” es una de las canciones más bonitas, emocionantes y formales que ha dejado la movida madrileña para la historia de la música. Con esas enumeraciones que dibuja vagamente el panorama de los años 80 y las embelesadoras notas de los teclados de Mario Gil, impagables más que nunca en esta composición, La Mode se ganó merecidamente un hueco en la historia de la música española con mayúsculas.

El grupo consolidó su buena reputación, que realmente de siempre tuvieron asociados los proyectos de los que tomaba parte o formaba Fernando Márquez, y por lo general las críticas fueron buenas o directamente muy buenas. El paso del tiempo simplemente ha venido a confirmar la valía del lp “El Eterno Femenino” y a situarlo en el top 5 de los mejores discos editados en la primera mitad de los años 80 en nuestro país. No solamente se vale de la canción que le concede el título, la cual por sí sola subiría muchos enteros a cualquier disco mediocre, sino que como habrán podido escuchar (si es que se han molestado en ello), estamos ante una obra realmente llevadera y entretenida, con la que es muy sencillo pasar un muy buen rato en su compañía.

Tras este disco, el grupo siguió con la misma formación editando algún que otro maxi y un 2º lp de título enrevesado (“1984”, que supone en sí el año en que se editó), para que Fernando Márquez decidiera dejar el grupo finalmente, situando a sus compañeros en la encrucijada de seguir con La Mode, pero sin el alma principal que le daba sentido. Y, ¿saben? Creo que con el reclutamiento del desconocido por entonces Daniel Ballester, el grupo salió realmente airoso, ya que por ejemplo el disco “La Evolución De Las Costumbres”, más allá de su excelsa canción título, es realmente muy bueno a ratos.

Sin embargo, la sombra del zurdo, a pesar de su frágil y menuda figura, era demasiado alargada y el grupo no sobrepasó el año 1986 tras comprobar que la nueva formación no terminaba de calar en el público. Una verdadera lástima.

En fin, pues terminar diciendo que con “El Eterno Femenino” La Mode vivió sus momentos de máximo esplendor, en unos días felices para la sociedad española tras haber sobrepasado el golpe de estado del año anterior y en los que las propuestas culturales novedosas y arriesgadas tenían tratamiento prioritario en la televisión. La portada, que me atrevo a decir que es la portada más pop en el sentido estricto de la música española, con ese dibujo de la mitad de una cara de una mujer y su vivo colorido sobre fondo blanco, representan más allá del sentir que desprende el disco, el sentir de una época, que también tenía su lado turbio en los bajos fondos de los garitos de Malasaña, en los que las drogas duras comenzaban a destrozar vidas (para más señas, echen un vistazo a las realistas y necesarias exposiciones fotográficas del grandísimo Alberto García Alix); pero eso es otra cosa. Dejémonos llevar por el brío de pop hedonista y pop/rock nueva olero que a partes iguales nos regala La Mode en este fabuloso “El Eterno Femenino”.

De nuestro programa de radio, pedirles disculpas ya que el Especial Bosé sonará esta semana y no lo hizo el pasado miércoles día 2 (no caí que era festivo en la Comunidad de Madrid, territorio en el que están situadas las 2 emisoras en las que se emite nuestro espacio). Este miércoles 9 de mayo sí que sí. A las 23.00h podrán escuchar el Especial Bosé en RUAH y una hora más tarde en &radio. Saben que es en diferido, ya que en su día lo hicimos en directo el pasado 11 de marzo de este año; yo a esas horas del miércoles, personalmente desearé estar presente en Neptuno celebrando un nuevo título europeo de mi Atlético de Madrid.
Leer más...