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viernes, 24 de febrero de 2012

The Cure - Bestival Live 2011 (2011)

Publicamos con unas horas de adelante, que este fin de semana estamos de viaje. Volvemos a mi grupo predilecto de siempre y con la obra que hoy nos ocupa abrimos por 1ª vez en estos más de 3 años de andadura del blog el análisis de discos en directo; en los inicios del blog dije que por aquí no trataríamos de recopilatorios, pero aunque un disco en directo no deja de ser un recopilatorio de temas del grupo, tiene un carácter especial por su envoltura de intensidad y porque no necesariamente se incluyen exclusivamente grandes éxitos o singles de la banda, sino que también hay lugar para joyas ocultas, y en el caso del disco que hoy nos ocupa, al ser doble cd y tener 32 temas, a buen seguro tendrá de esos ítems aprovechables.

En todo caso, esta ha sido mi última adquisición en formato original que he comprado y es que por su importe, 11,95 eur., y todo el material que incluye, merecía mucho la pena. La situación actual de los Cure es difusa. Tras la edición de su irregular último trabajo “4:13 Dream”, el cual a pesar de tener un buen conjunto de temas, peca de una inconsistencia acusada (al igual que le sucedió al trabajo anterior de nombre homónimo de la banda en 2004), el grupo ha sufrido idas y venidas. El cuñado de Smith, Porl Thompson ha protagonizado otra salida más de la banda (sumadas a las de los tiempos de Easy Cure y la de mediados de los 90) y ha regresado Roger O’Donnell con sus teclados (otro que ha ido y ha vuelto a los Cure en más de una ocasión); incluso hasta Lol Tolhurst se sumó a la formación para algunos conciertos en Australia que recuperaban los 3 primeros discos de estudio de la formación (inaudito).

Se van aplacando los rumores que existieron de que hubo un 2º disco que no vio la luz cuando salió “4:13 Dream”, lo que hubiera provocado que el último trabajo de The Cure fuera un cd doble. Mucho tiempo se estuvo diciendo que ese disco vería la luz poco después del “4:13 Dream”, pero ya han pasado más de 2 años y de momento ni flores. En mitad de todo este trasiego de acontecimientos, The Cure se da homenajes tocando en festivales y triunfando allí donde va, con sus directos de más de 2 horas de duración (hasta 3 horas normalmente). Y este “Bestival Live 2011” que hoy nos ocupa, el cual viene a recoger la toma de la actuación del grupo en un festival de la Isla de Wight, para nada se ha editado para hacer caja (tengamos en cuenta que los beneficios del álbum se destinarán a causas humanitarias, según reza el envoltorio), lo cual sería ilógico en estos tiempos que atraviesa la industria, pero la verdad es que tras el empacho de 2 discos en directo en 1993 (“Paris” y “Show”), ya tocaba volver a escuchar la potencia de The Cure en escena.

Además, hay lugar en el setlist para cosas interesantes de escuchar en un concierto de la formación. Son 32 temas y básicamente, más que hablar a fondo de las canciones en sí (asunto que sería susceptible de tratar cuando llegara la hora de analizar el disco de estudio en que se incluye), sintetizaré su interpretación y la calidad, acierto o desacierto que haya supuesto esta nueva toma en concierto. Son 32 temas divididos en 2 grupos de 16 en 2 cds. Intentaré no enrollarme en demasía.

Resulta más inconexo el primer cd que el 2º. Aquí primero el grupo se nota que está buscando su sitio en el escenario en los primeros compases y hay una peor definición de las partes, cosa que en la 2ª mitad del show está más racionalizado todo. Se plantean 2 inicios de disco en los 2 primeros pasos, muy distintos, primero con la emotiva “Plainsong”, apertura tradicional de los conciertos en muchas ocasiones, donde la presencia de O’Donnell en la formación se nota mucho, y luego con la rockera y canalla “Open” de “Wish”. La falta de empaque de las guitarras, por el abandono de Porl se empieza a notar algo en “Fascination street” (bueno, ya se nota mucho en “Open”, donde el bajo de Simon Gallup se come a la guitarra de Smith en muchos ratos) y se confirmará más tarde en una “Push” que seguro que a Robert se le hace algo cuesta arriba como única guitarra. Grandes joyas sentimentales como “A night like this” (aunque quizás ésta cantada con algo de desgana por parte de Robert), “Lovesong” o “Just like heaven” se sitúan después de “Fascination street” con la única nota discordante de la intromisión de “The end of the world”, que le suma toque pop alegre a esta sección tan sentida de los primeros compases de show. “The only one” se empeña en seguir por esos derroteros, en la cual a Robert se le va algo la pinza al final de la misma, pero al instante “The walk” nos sumergirá en los sonidos techno pop que The Cure, acusados de copiar a New Order, profesaron en 1983; a favor de “The walk” tengo que decir que los acordes de guitarra suenan muy bien en las mezclas y eso es un punto muy a su favor. En general es de los mejores momentos del disco, en consecuencia de la actuación de aquel día de los Cure. “Friday I’m in love” y el gran single de “The Head On The Door” “In between days”, ponen la parte amable de preludio a un sector más siniestro, centrado en la 1ª mitad de los 80 de The Cure, plagado de clásicos. Llegarán encadenados “Play for today” y una no muy memorable versión de “A forest”, culminando este primer cd con una intensa, aunque algo más lenta en su ritmo, “Primary”, en la que ya se nota que el grupo poco a poco iba cogiendo fuelle y una, como siempre, corrosiva y agria “Shake dog shake”, que en esta ocasión no sería el único capítulo del injustamente masacrado “The Top” en el ítem en directo que estamos revisando.Muy bien definido está el cd 2, con un comienzo de parte guitarrera, densa y sesuda. Los primeros compases, tras unos necesarios afinamientos, se la gana “The hungry ghost”, un tema del último trabajo de los Cure, apetecible de escuchar en directo por la novedad que supone. El trallazo de “One hundred years” de “Pornography” toma el testigo para ofrecer uno de los momentos más intensos del concierto (aunque se echa de menos alguna guitarra de acompañamiento más), para acto seguido llegar la algo cansina “End” de “Wish”; nunca he sido mucho de este tema rockero, quizás algo repetitivo. Mejor es llegar a “Disintegration”, que con esa historia realmente intensa y arrolladora, sella el final del set list, para en teoría abordar ya bises, lo que queda del 2º cd. En la canción “Disintegration” se echa un poco en falta una mezcla más a favor de los teclados marcados, que no los atmosféricos de Roger, pero el resultado no es del todo malo. El primer bis es pop por excelencia, ya que lo primero de todo es afrontar el pop siniestro de “Lullaby” para continuar en el mismo disco que lo habíamos dejado. Resulta sobre todo curioso escuchar “The lovecats” y “The caterpillar” en directo, temas que no había escuchado aún en este formato, destacando sobre todo la ajustada interpretación del último de los citados, aquel single tan colorido del apaleado disco “The Top”. “Close to me”, la también sorpresa “Let’s go to bed”, con la que se completan todos las caras “a” de los singles que componen “Japanese Whispers” y en la que Robert varía la letra diciendo “espera hasta 7” en lugar de hasta 6 y se relaja bastante en ciertos momentos, y los 2 temas pachangueros de “Kiss Me, Kiss Me, Kiss Me”, es decir, primero “Hot hot hot!!!” y luego “Why can’t I be you?”, rubrican este “encore” tan animado y movidito”. En el 2º bis, y tal como hizo ya el grupo en la gira que les trajo a Madrid por última vez en la primavera de 2008, la banda se centra en los discos más antiguos. Aquí hay lugar para el pop luminoso de “Boys don’t cry”, la inclusión inestimable de “Jumping someone else’s train” y un par de temas de “Three Imaginary Boys”, con “10.15 Saturday night” y aquel single frustrado que era “Grinding halt”; en el concierto que vivimos en marzo de 2008, hubo sitio también para cosas como “Fire in Cairo”, pero aquí no había hueco para tanto. Se cierra con la abrasiva, da igual que pasen los años, “Killing an arab”, renombrada en “Killing another”, para sellar el concierto por todo lo alto y en completo estado de éxtasis.

El disco está por lo general bastante bien. A ratos es cierto que la grabación o las mezclas no son quizás demasiado acertadas, ya que estimo que los teclados de O’Donnell carecen de fuerza o presencia en las pistas resultantes finales. Por otro lado, y derivado de la no presencia de Thompson o un Perry Bamonte, en definitiva un 2º guitarrista que escude a Smith, hay momentos en los que parece que falta potencia a algunos temas; no obstante, bastante hace solito el pobre Robert Smith.

Con todo, el resultado es satisfactorio. La portada, con esa imagen lejana del escenario, dista del glamour necesario para concederle al envoltorio una mayor calidad y es más propia de un cd en directo no oficial o pirata; no obviemos que en la página oficial del grupo (no sé si no está actualizada) no aparece como ítem o último trabajo discográfico del grupo, aunque sí que lo advirtió el Facebook oficial de la formación y en el apartado de noticias de la web del grupo. También la discográfica que lo lleva, no es ni Fiction ni Geffen (última con la que trabajó el grupo tras partir peras con su casa de toda la vida), por lo que el halo de “Bestival Live 2011” es algo peculiar.

Consideraciones ajenas a la música al margen, “Bestival Live 2011” tiene su mayor atractivo en un set list variado, completo y que ofrece un análisis global de la discografía de The Cure muy correcto, en el que no se deja de lado prácticamente ni un disco (aunque sí se nota un vacío de más de una década, al no haber ni rastro de “Wild Mood Swings” o “Bloodflowers” o de los singles de “Galore” o “Greatest Hits”).

Mientras que esperamos una nueva entrega de The Cure y visitas del grupo a Madrid, al margen de su asistencia a festivales asquerosos (un servidor de ustedes odia los festivales por eso de tener que pagar un pastón para ver a mil grupos que no te interesan y tener que desplazarte, no a ciudades de otras zonas, que ese no es el problema, sino el tener que ir al culo del mundo de dichas ciudades o provincias), “Bestival Live 2011” satisfará a casi todos los seguidores de The Cure.

Yo me considero un fanático de la banda y es mi grupo preferido de siempre, y a mi me ha gustado y agradado volver a reencontrarme con el grupo y durante las más de 2 horas de su contenido volver a enfrentarme a tantas y tantas etapas que The Cure tienen en su historia. Aunque, salvo en ciertos momentos, la actuación no es que sea memorable, tampoco es horrible y también hay que tener en cuenta que nuestro amigo Robert ya tiene una edad y bastante hace echándole un par de cojones haciendo conciertos de tanta duración. Bravo por The Cure. Pocas veces me oirán hablar mal de ellos. Por cierto, la foto que encabeza el post corresponde a una imagen que saqué cuando el grupo tocó en 2008 por última vez en Madrid.

En nuestro programa de radio, este miércoles a las 21.00h en &radio y a las 23.00h en RUAH, el programa estará dedicado a Springsteen y su “Born In The U.S.A.”. El audio del programa sobre Michael Jackson y “Thriller”, ya está subido a nuestro perfil de Ivoox.
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lunes, 20 de febrero de 2012

Discos, música y reflexiones cubrirá el concierto en Madrid de La Broma Negra (23-02-2012)

La Broma Negra, ese grupo con una propuesta musical tan interesante, y una puesta en escena tan solemne a la par que sencilla, tienen entre las manos nuevo material discográfico, que en muy poco tiempo estará a la venta, y ante sí un concierto en la sala Taboo este próximo jueves 23 de febrero, en el que a buen seguro caerán varios de esos nuevos temas. Nosotros no nos lo vamos a perder, ni mucho menos.

Allí estaremos este próximo jueves para catar el nuevo material discográfico de Carlos Caballero y Alex Gómez, que a buen seguro resultará bastante interesante como ya lo es su anterior trabajo “Joyas De Princesas Muertas” del que dimos cumplido y detenido tratamiento en el blog y al que concedimos un programa en las ondas que compartimos con la formación, que en una tarde/noche del mes de noviembre pasado visitaron los estudios de Radio Universitaria de Alcalá de Henares.

Un jueves no es un día demasiado agreste para salir y acostarse un poco más tarde, porque muchos de ustedes tendrán el viernes jornada intensiva y a buen seguro podrán recuperar el poco sueño que hayan perdido la noche anterior echándose una siesta. El motivo de acudir a la céntrica sala Taboo y pagar el irrisorio precio de la entrada (5 euros, me dirán ustedes…) merecerá sobradamente la pena porque lo que Carlos y Alex ponen sobre la mesa en sus actuaciones no es algo común de ver y para nada algo vulgar; todo lo contrario.

Si por lo que sea no pueden asistir, aquí tendrán crónica de lo que nos depare la actuación en los días siguientes a la misma, pero como siempre decimos, mejor vívanlo de primera mano. Recuerden: el lugar es la sala Taboo, el día es este jueves 23 de febrero a las 21.30h y el precio, regalado, 5 euros.

El grupo en los carteles promocionales del evento ha escrito el siguiente texto, el cual quiero igualmente trasladarles: “Tocamos el día 23 de febrero en la sala Taboo. Después de todo este tiempo queremos que este concierto sea algo especial para todos aquellos que nos dais muestras de cariño continuamente desde hace muchos años. Por ello, ese día pondremos el nuevo disco a vuestra disposición en el concierto, días antes de que salga a la venta oficialmente en tiendas (ya haremos en ese momento una presentación o lo que sea). Sin teloneros, tocando hasta que las fuerzas nos den, tomaros este concierto más bien como un GRACIAS por seguir ahí. Estamos en pista. Despegamos…”.

Ahí queda eso. Terminar agradeciendo al grupo que personalmente nos hayan acreditado para que desde aquí informemos del evento. Para nosotros es un tremendo y absoluto placer.
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domingo, 19 de febrero de 2012

Concierto Second. Madrid (18-02-2012)

Gran ambiente el que se vivió ayer sábado en la sala Independance de Madrid. ¿Los culpables de ello? Second. El grupo de Murcia mantuvo su idilio con Madrid, en una actuación que se preciaba de íntima y acústica, pero que en ciertos momentos hizo que el espacio de la sala se multiplicara en metros cuadrados y estuviéramos viviendo un concierto desaforado en un recinto mayor. Es cierto que la disposición del escenario, con sus banquetas y las dimensiones del mismo, invitaban a pensar que la cosa sería más bien relajada, pero Second, cual pájaro al que se le queda pequeña su jaula, rompieron los barrotes y volaron alto y lejos durante varios momentos de la hora y media de buena música que nos ofrecieron.Y es que una de la características principales de Second en sus giras y conciertos es lo bien que saben escoger los set list para dependiendo de qué ocasiones. Lo que dispusieron para este sábado carnavalero, lo cual hizo que en la sala hubiera gente que estuviera disfrazada entre el público, fue un acierto de cabo a rabo, por mucho que en esta ocasión el quinteto no quisiera arriesgar incluyendo algún tema de sus 2 primeros discos. De “Invisible” solamente se seleccionaron 2 temas y el resto se lo repartieron casi a partes iguales como buenos hermanos “Fracciones De Un Segundo” y “Demasiado Soñadores”.Sean Frutos, vocalista de Second, precisa encontrarse a gusto en escena y supongo que a ello le ayudará inestimablemente que su banda abra fuego con “Mañana es domingo” (y además, en esta ocasión, el título iba que ni pintado), ya que su compañero, el batería Fran Guirao, con el que compartimos una hora en las ondas en nuestro programa de radio hace un par de semanas, nos confesó que este trallazo de “Demasiado Soñadores” es de los temas preferidos de esta gran voz de nuestro panorama musical actual. El “¡Qué fácil la victoria!” de la letra de esta canción retumbó en la sala Independance, haciendo temblar sus cimientos ante el ímpetu mostrado por Frutos al micro.El último disco de Second acaparó los 3 primeros instantes del concierto, ya que siguieron “Demasiado soñadores”, la canción título, para invitar al baile a la sala y posteriormente llegaría el 2º single de la obra “Muérdeme”, de la que ya quedó clara la cosa en nuestro programa de radio con Fran Guirao, que no hay ninguna inspiración en su letra derivada de la saga “Crepúsculo”; mejor así. Solamente “Conocerte” se inmiscuiría entre un núcleo de canciones de “Demasiado Soñadores” que también incluyó la increíblemente intensa “N.A.D.A.”, con breve introducción de Sean sobre las primeras percepciones de cierto miedo por parte de la banda cuando vio la luz y la rítmica y siempre bailable “Psicopáticos”; fue impagable ver a Sean hacer esos bailes en círculo sobre su eje, intentando no salirse de las dimensiones del escenario o tropezar con alguno de los objetos que lo poblaban (bafles, banquetas, una cornisa colindante, etc.).En la 1ª parte de la actuación, ya que el concierto se dividió en 2 mitades, con un breve descanso en el que el grupo se bajó sencillamente del escenario y se tomaron algún trago en la barra trasera del escenario, se incluyó un anticipo que en teoría estará incluido en el 6º disco de estudio que Second pretenden lanzar al mercado en 2013, según las intenciones que nos comentó Fran Guirao en el programa nº 13 de esta nuestra 3ª temporada en las ondas. La canción se llama “El eterno aspirante” y destaca por una base rítmica implacable y arrolladora a cargo del bajista Nando Robles y Fran Guirao; de hecho, estos 2 componentes del quinteto fueron los únicos miembros de Second con los que mi amigo y colaborador radiofónico Mariano González y yo, pudimos hablar tras la actuación, y a ambos les mostré mi admiración por su papel tan importante en la estructura de esta canción de tintes sombríos, que si es indicativo claro de qué es lo que están perfilando los murcianos para su siguiente paso discográfico, está claro que la obra será más que interesante. Abajo una foto del tándem rítmico de Second; en primer plano Nando Robles y en 2º, sonriente, Fran Guirao.Entre los que íbamos, se cumplieron todas nuestras expectativas de set list o, mejor dicho, las canciones por las que teníamos especial debilidad. Ya que “Conocerte” era una de ellas, “Más suerte” era otra y la mía en particular era “Horas de humo”, que fue uno de los pocos temas que, como ya he mencionado, se seleccionaron de discos que no fueran las 2 últimas entregas del grupo. Emotiva, preciosa, sentida, son varias de las calificaciones que podríamos poner a cómo sonó la interpretación de esta joya oculta del repertorio de Second y en particular de su 3er. disco de estudio “Invisible” de 2005. La única que no sonó y que es muy del agrado nuestro, fue “En pequeñas cosas”, pero bueno, no se puede pedir todo. No obstante, si alguien más se quedó con ganas de escucharla ayer sábado, aquí les dejo insertado un video que acabo de subir a nuestro recién estrenado perfil de youtube (¡menuda adicción causa lo de subir videos!) de la interpretación de “En pequeñas cosas” en el también fenomenal concierto que ofrecieron en el ciclo Retratos Mahou en los Teatros del Canal de la Comunidad de Madrid el pasado jueves 20 de octubre de 2011.
Y tras “Autodestructivos”, la cual sufrió de algún problema de las fases de sonido que petardearon un poquito, el grupo decidió parar un poco para tomar aire y afrontar la 2ª mitad. De esta última canción de la 1ª sección de la actuación, creo que no hace falta reiterar la admiración que tenemos por la misma (seguimos defendiendo que sea single, aunque Fran ya nos comentara que no entra en los planes). Solamente advertiremos que volvió a funcionar en directo como la que más y la gente la acoge de muy buena gana y suele ser uno de los momentos de mayor movimiento y baile en las actuaciones de Second. La siguiente imagen muestra un primerísimo plano de Sean Frutos.Había hueco para sorpresas, y a no ser que hubieras asistido al concierto del día de mi cumpleaños en Murcia el pasado mes de diciembre, del cual se editará no a mucho tardar disco en directo cd+dvd, no te podías imaginar la sorprendente revisión que el grupo ha hecho de la arrolladora y avasalladora “A las 10”. Second se han propuesto darle la vuelta como un calcetín a este trallazo de “Fracciones De Un Segundo”, entregando una versión acústica tremendamente oscura, que nos dejó a todos completamente descolocados. No obstante, particularmente me gustó y eso demuestra que el grupo está en continuo movimiento, ya sea para nuevas creaciones o darle nuevos enfoques a lo que ya tienen. Sin lugar a dudas, y junto al nuevo tema “El eterno aspirante”, la gran sorpresa de la noche. Vean a Jorge Guirao y a Nando Robles a sus respectivas cuerdas en la imagen de abajo.En la parte final de la actuación se situaron los 2 buques insignia de “Fracciones De Un Segundo”, bueno, mejor dicho 3, ya que “Más suerte”, con cierto miedo por las etapas de sonido que estaban algo rebeldes en los momentos previos de comenzar a tocarla, también estuvo en esa parte final, y por tanto primero “Rincón exquisito” y “Rodamos” hicieron su necesario acto de presencia en el listado de temas ofrecidos por los de Murcia. Es curioso que la gente estaba gritando “¡A rodar! ¡A rodar!”, ya que tocar el que fuera 3er. single de “Fracciones De Un Segundo” es el final de las actuaciones de Second, jamás se me ocurriría a mi eso, ya que por mi lado siempre querré que haya otra canción antes que esa para así alargar el espectáculo. Y por fortuna así fue, y tuvo lugar otro de mis momentos esperados, que no es otro que ese capítulo final de “Demasiado Soñadores”, concretado en “Tu alrededor”, la cual sonó brillante y luminosa, por mucho que la iluminación tenue de la sala se empeñara en lo contrario. El video que grabé, no le hace justicia al tema, pero aquí se lo dejo, porque en todo caso es lo que les puedo ofrecer; para mayor calidad, ya saben, cómprense en poco tiempo el disco en directo del grupo cuando salga al mercado.
Cierro la revisión del listado con mención especial a otra pequeña sorpresa, que no recuerdo muy bien si la he escuchado en algún concierto de Second (tendría que ir a ver el post de la sala Joy Eslava del final de la gira “Rodamos” para comprobarlo). Me estoy refiriendo a “Nuevos secretos”, que es quizás la canción más bonita y emocionante de “Fracciones De Un Segundo”. Lo bueno del 4º disco de estudio de Second es que nunca terminas de apreciar su grandeza y eso se ve en que ya he pasado por varias etapas en las que la canción favorita de la obra ha sido siempre una distinta. Creo que a día de hoy es esta la que más me gusta, ya que la intensidad emocional que desprende ese estribillo “Se desliza sobre hielo con movimientos elegantes. Llévame hasta el cielo, todavía no es tan tarde. Gotas de lluvia cayendo, piedras de un imperio que hace siglos era grande. Gotas de lluvia cayendo. Llévame hasta el cielo, todavía no es tan tarde”, es acongojante. Por lo inesperado de su aparición y porque el grupo la ejecutó de sobresaliente, sin duda uno de los grandes momentos de la noche, al menos en mi foro interno. No hablaré más del set list, simplemente se lo dejó a continuación bien ordenadito. Antes una foto en la que vemos a Sean Frutos y a Javi Vox.1ª parte: “Mañana es domingo”, “Demasiado soñadores”, “Muérdeme”, “Conocerte”, “N.A.D.A.”, “Psicopático”, “Nuevos secretos”, “El eterno aspirante”, “Autodestructivos”. Breve parada.
2ª parte: “A las 10 (nueva versión)”, “Horas de humo”, “Invisible”, “Más suerte”, “Rincón exquisito”, “Tu alrededor”, “Rodamos”.Tras finalizar la actuación, hay que decir que nos quedamos un buen rato en la sala Independance, porque, sí amigos, es posible estar de juerga en un garito y que no te pongan pachangueo o “música cargante”, como dice Sean Frutos en “Demasiado soñadores”. La buena música invitaba a no marcharse y solamente cuando ya estaba llenándose mucho el local, por la fiesta posterior de disfraces, decidimos desfilar. En el tiempo que transcurrió desde que terminó el concierto hasta que nos fuimos, fui a buscar a Fran Guirao, batería de la formación, primero para agradecerle en persona su participación en el programa nº 13 de esta 3ª temporada de radio de “Discos, música y reflexiones” y segundo para felicitarle personalmente por el gran concierto que nos ofrecieron él y sus compañeros. Intercambiamos algunas impresiones, nos comentó más detalles de ese “versus” que tienen en breve con Catpeople, en el que el partido de ida y vuelta, con Second tocando en Vigo y Catpeople en Murcia, tendrá también extensión en una cancha de fútbol sala, y también estuvimos hablando de la sorpresa que supuso ese nuevo enfoque de “A las 10”, aprovechando de paso para recordarle ese guante que les hemos propuesto a ellos (y en breve propondremos a “la otra parte contratante”) de intercambio de canciones. Quise preguntarle a Fran por la exclusión en esta última gira de “Todas las cosas” y ese momento coral que suponía el que mucha gente se subía al escenario con ellos. El motivo de la exclusión reside en que no se podía mantener esa costumbre de subir a la gente y no había posibilidad intermedia de tocarla sin que se diera esa circunstancia, con lo que o seguían con la misma costumbre, que la gente ya daría por lógica, o se excluía. Y al final, el resultado es que la alegre y jovial Todas las cosas, hasta nueva orden, no retornará a los setlist de Second; una pena en parte.También nos cruzamos con Nando Robles, el bajista de Second, cuando venía de recoger los bártulos de merchandising que él se encarga de llevar y dirigir. Al igual que también hice con Fran, le alabé el papel que juega su línea de bajo en esa nueva composición “El eterno aspirante” y nos desveló las fechas en las que más o menos cree que el disco en directo estará en el mercado, de paso confirmándonos que el proceso de composición de los temas que serán a la larga el 6º disco de Second, comienza en los próximos días. Sin duda una buena noticia. Arriba de este párrafo una foto con Fran Guirao y debajo otra con Nando Robles que nos hicimos Mariano González y un servidor de ustedes.No sé si con este post se pueden hacer a la idea de lo satisfactorio que resulta asistir a un concierto de Second; los que asistieron a la sala Independance lo saben de primera mano. Los 5 estuvieron geniales. Sean siempre arrollador con ese don en forma de voz que la vida le ha otorgado, Javi Vox con sus guitarras y teclados muy necesarios para ese revestimiento electrónico de varias de las canciones del grupo, Jorge siempre a la derecha de Sean, como segundo de a bordo moral, Nando muy concentrado en su bajo y con su habitual interacción con el público en las partes finales del concierto cuando se acerca al micrófono (en este caso aprovechó para hacer un homenaje a una persona cercana al grupo que cumplía años) y Fran Guirao en la retaguardia sentado en su batería sin descuidar el ritmo de base de las estructuras de las canciones.Siempre es una satisfacción para nosotros y un honor poder cubrir las actuaciones de Second e informarles desde nuestros dominios de las mismas. En esta ocasión, queríamos agradecer al grupo en particular que nos tuvieran en cuenta para acreditarnos para el concierto, en especial a su batería Fran Guirao que fue quien se encargo personalmente de ello, aunque siempre mencionaremos a Mónica Caballero de Promociones Sin Fronteras, que tuvo gran parte de la culpa del vínculo o amistad que “Discos, música y reflexiones” tiene con Second, lo cual va por otro lado al margen de la admiración musical que sentimos por lo que hace este quinteto de Murcia.
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sábado, 18 de febrero de 2012

Thomas Dolby - The Golden Age Of Wireless (1982)

Retornamos hoy a la figura del alocado e hiperactivo (siendo este último un adjetivo para nada oportunista o gratuito) Thomas Dolby, ya que hace mucho tiempo que “debutó” con post por estas tierras con su artículo o revisión del 2º disco que editara en 1984 bajo el título de “The Flat Earth”.

Hoy nos proponemos abordar su debut. Nos vamos a enfrentar a un disco electrónico, con clara influencia del techno pop de aquellos días, pero con un toque manierista y snob a cargo de Dolby que le hace especial y único. Yo recuerdo que conocí a Dolby gracias al video del gran clásico de la obra “She blinded me with science”, el cual venía en un dvd recopilatorio de videoclips que me compré allá por la primavera de 2002 (creo que ya lo he comentado en artículos previos, por lo que no me voy a enrollar otra vez con lo mismo).

El caso es que Dolby selló una ópera prima interesante, movida, cuidada en las formas y que quizás a día de hoy no esté lo suficientemente valorada (¡qué habitual es esta expresión en los artículos de este blog!). Con el presente post intentaremos concederle algo más de importancia y ralea, o por lo menos haremos que a más de uno que no sabrá quién coño es Thomas Dolby, le comience a situar en el mundo de la música.

Se comienza con la rimbombante, preciosista y ratos complicada “She blinded me with science”, que además es el tema más recordado de la obra. El videoclip, ya reseñado en la introducción, con Dolby alojado en la mansión para científicos chiflados, ayudó inestimablemente a asociar a Dolby a esa imagen de tipo extravagante que a día de hoy sigue teniendo. El ritmo de base puede ser algo funky y en todo caso la melodía es algo enrevesada, con una música alejada de las corrientes electrónicas principales de aquellos días. Un tema este que de primeras puede chocarte, pero que si ves o conoces con el simpático videoclip, se suele ir digiriendo poco a poco. En 2º lugar se nos presenta el tema más oscilante, cíclico y también hipnótico de la obra. “Radio silence” aporta también unos coros de voz de pito femeninos que se inmiscuyen en la línea vocal cíclica mencionada de Dolby. Con “Airwaves” se presenta la sección más madura y bella de temas que forman parte de “The Golden Age Of Wireless”. Dolby se aleja de estridencias y exageraciones vocales al micrófono, y dentro de lo que es una elaborada y sensata melodía, ofrece una comedida y correcta interpretación para este tema que es tan relajante y maravilloso a la par. El techno pop más puro de la obra quizás pueda representarlo “Flying north” y sus teclados tan agudos y cristalinos, que se engarzan en una melodía muy acelerada. Destaca en el 5º lugar “Weightless”, sobre todo por cierto devaneo vocal lánguido de Dolby, con un alarido lejano que suelta, que nos sumerge en los segundos más íntimos e introspectivos de la obra. “Weightless” se sitúa en la línea de la previa “Airwaves”, conformando un tema algo más pertinaz en algunas estrofas, pero que destila un sentir bastante hermanado con la 3ª canción del álbum.El primer single de Dolby no fue “She blinded me with science”, sino “Europe and the pirate twins” que es el tema que nos encontramos al llegar a la mitad de la obra. Estamos ante una composición del sector más pop del disco, en el que Dolby no escatima a la hora de soltar alguno de esos gritos desgañitados catárticos que le gustaban meter de cuando en cuando. “Windpower” es rotunda en su base rítmica y quizás resulta algo repetitiva y reiterativa, abundando en todo caso en el sector pop, al igual que lo hará su sucesora “Commercial breakup”. Esta última mencionada, situada en el 8º lugar del track list, nos muestra Dolby algo atropellado al micrófono, pero en todo caso se valora su importancia de cara a apuntalar las sensaciones melódicas principales que Thomas Dolby aloja en el subconsciente de cada uno tras escuchar su disco. La gran joya oculta del álbum, nos la encontraremos justo a continuación con “One of our submarines”. Esta composición se la inspiró a Dolby un tío suyo que trabajaba en un submarino y que murió en el mismo, pero no por motivos bélicos, sino por un hecho derivado de maniobras. Se ve que en el subconsciente de Thomas quedó eso marcado a hierro candente y terminó por exponer su impresión en esta maravillosa canción techno pop. En la parte instrumental ofrece un entramado de melodías sintéticas realmente fabulosas, que confluyen milimétricamente para crear una canción rotunda, que no está exenta de cierta épica e incluso solemnidad en ciertas notas o sonidos que incluye. Una pieza muy a tener en cuenta y uno de los motivos principales por los que el disco de esta semana jamás debería caer en el olvido. “Cloudburst at Shingle street” es un tema único en su especie en la obra, bastante exótico en sus sensaciones tan británicas costumbristas en sus sonidos, que por otro lado se encarga de dar cierre a este disco tan valioso. Chocan de esta última canción sobre todo esos sonidos de coros marciales que jalonan sus últimos segundos.

Con este “The Golden Age Of Wireless” hay que advertir que Dolby se ganó un nombre dentro del panorama de la música, sobre todo en lo que al Reino Unido se refiere. Su repercusión más allá de las islas fue menor, aunque también fue tenido en cuenta de forma relativa. Tampoco es que ninguno de los singles arrasara en los charts, ya que solamente registraron posiciones decentes, pero quizás la relevancia se la ganó Dolby por otro lado.

Y es que no había ningún tipo con esa especie de halo entre profesor de física metido a músico, con pelos alocados y gafas notables que venían a rubricar la figura tan característica de Dolby; algo que además se reforzaba con la portada del disco hoy protagonista. Si al aspecto le sumamos la música, la cual para nada era vulgar y ofrecía unas posibilidades y unas formas alejadas del mero comercialismo ramplón, tenemos la mezcla perfecta para situarse en un punto estratégico dentro de la historia de la música, que si bien no le sirvió a Dolby mantenerse en primeras líneas durante mucho tiempo, sí que permite acordarse de él a fechas presentes.

Dolby es hiperactivo y en los ochenta lo era más. Su gran single del 2º disco, el cual ya analizamos en el blog, como ya hemos comentado, “Hyperactive!”, no es para nada algo gratuito y está claro que tiene mucho que ver con Dolby, el cual además de componer e interpretar, producía a otros de forma maravillosa, como se puede ver en los trabajos en la mesa de mezclas que hizo con los Prefab Sprout. Thomas Dolby, un ser peculiar al que hay que tener en cuenta y conocer, que editó allá por 1982 un disco de debut que es bastante interesante.

El programa de radio de esta semana será el Especial Queen que dedicamos a “The Game” hace ya un tiempo. Este miércoles es su verdadero estreno oficial semanal, como siempre a las 21.00h en &radio y a las 23.00h en RUAH. En breve estará subido el programa sobre Michael Jackson y “Thriller” en Ivoox. Pido paciencia.
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viernes, 17 de febrero de 2012

Concierto Simple Minds. Madrid (15-02-2012)

Muchas veces puede resultar algo gratuito afirmar que se viaja al pasado por el mero hecho de asistir a la gira de un grupo que lleve varias décadas en activo, por el simple motivo de que en los set lists incluyan de forma irremediable alguno de sus grandes clásicos o éxitos, aparte de los temas que la banda incluya de su, en teoría, nueva obra (si es que la gira es motivo de presentación de nuevo material en cuestión). Sin embargo, el concierto que Jim Kerr y sus muchachos, Simple Minds, ofrecieron en Madrid este pasado miércoles sí que fue un viaje al pasado en toda regla.Realmente es un verdadero acierto recuperar material antiguo y centrarse en el mismo, con la valentía o gallardía añadida de llevar a cabo una gira prescindiendo de sus grandes éxitos de discos posteriores como “Once Upon A Time”; es decir que “Alive and kicking” o su archiconocida versión de “Don’t you forget about me?” no tienen cabida en el repertorio a tocar en esta gira titulada “5x5”, y si es que hubo alguien que asistió al concierto no sabiendo esto, es que no tenía mucha idea de qué iba la historia. El título de la gira puede venir motivado por varios aspectos. Primeramente es porque se recuperan los 5 primeros trabajos (con la particularidad de que hay un 4º disco “a” y un 4º disco “b” o ep, con ese combo “Sons And Fascination” y “Sister Feelings Call”). También por el hecho de que el grupo se presenta en escena con 5 componentes, ya que a los clásicos Jim Kerr como vocalista, Charlie Burchill, con su flequillo, a las guitarras y también Mel Gaynor como batería, se suman un teclista y un bajista para terminar de completar la formación. Debajo de este párrafo, Jim con su bajista al fondo.Lo que ya no está tan claro es que otro motivo del “5x5” sea que se escojan 5 temas de cada disco, ya que exactamente el reparto no fue así del todo, puesto que “Empires And Dance” fue vilipendiado en parte por solamente tocarse 4 temas y por otro lado se puso en mayor valor a “Sister Feelings Call” y “Sons And Fascination”, concediéndole a esta asociación de obras 6 lugares del set list.La tarde y el clima frío que afrenta Madrid y España en general en los últimos tiempos (también hay que decirlo que acorde con la época del año que atravesamos) no invitaba a florituras derivadas de esperas largas en las inmediaciones del río Manzanares a las puertas de la sala La Riviera. Por ello, me dispuse para llegar unos pocos minutos más tarde de la hora fijada para la apertura de puertas. De este modo me situé en mis habituales posiciones, ladeado a la izquierda del escenario en una 5ª fila, y en este caso sin apreturas, cosa de agradecer en estos grupos en los que la media de edad del público asistente supera los 30 años y ya no hay empujones y apreturas, como sí sucede con bandas que o bien son más cañeras o bien son más jóvenes, con un espectro de seguidores en consecuencia más inmaduros, los cuales afrontan de peor manera las horas que hay que permanecer de pie frente al escenario para ver a tus ídolos musicales. El grupo se encarga de cuidar todos los detalles para meternos en situación y lo del viaje al pasado se cumple hasta en la música que ambienta la sala antes del comienzo del show, ya que pudimos escuchar temas de los años en los que se editaron las 5 obras que recupera el grupo o años colindantes; “Let’s stick together” de Brian Ferry, “She’s in parties” de Bauhaus, “Love will tear us apart” de Joy Division, “The Killing Moon” de Echo And The Bunnymen, “(We don’t need this) racist groove thang” de Heaven 17 o “Underpass” de John Foxx entre otras muchas, nos deleitaron mientras que las 21.00h, hora de inicio del concierto, se iban acercando.Puntualidad escocesa, ya que a las 21.00h, y con el preaviso en megafonía 10 minutos antes dándonos la bienvenida al concierto y explicando sucintamente que habría 2 partes de actuación divididas por un descanso de 10 minutos (también recuerdo que el concierto en Aqualung el grupo fue presentado, aunque en esta ocasión viendo en el escenario a quien hablaba, antes de que saltaran al escenario), Kerr y demás saltaron al escenario para plantearnos esta propuesta de gira tan arriesgada e interesante.Para abrir fuego, nada de medias tintas. Ni más ni menos que “I travel” comenzó a descargar potentes dosis de electrónica y de acordes de la guitarra de Burchill, mientras que Jim se afanaba en moverse sin parar por el escenario, con el brazo en alto girando en círculo el mismo en los compases del estribillo. Atropelló a todos con ese “hablar, hablar…” tras mencionar el “problema de idioma de Europa” y consiguió con este single, que injustamente jamás llegó a entrar en los charts (ni en sus reediciones), meter a una Riviera prácticamente llena en el ambiente del concierto. Luego llegarían los teclados más amables de “Life in a day”, para situarnos al extremo temporal inicial del periodo discográfico repasado. La lúgubre “Today I died again”, supuso que “Empires And Dance” se anotara 2 temas en la parte inicial del show, para que a la postre fuera el disco menos valorado, al solamente tocarse 4 temas del mismo. Abajo un fragmento que grabé de “I travel” y he subido personalmente a mi recién estrenado canal de youtube. Uno de los grandes momentos de la noche, bueno, quizás mi gran momento personal (y también en general de conciertos a los que haya asistido, se lo aseguro) del show (y luego explicaré por qué “Glittering prize” no se anotó ese reconocimiento personal que daba casi por hecho), fue el 4º capítulo del listado de canciones. No tenía todas conmigo que del gran compendio de canciones que forman parte del “Sons And Fascination” y “Sister Feelings Call” se escogiera a “70 cities as love brings the fall” como una de las opciones “no single” al margen de las clásicas “Sweat in a bullet”, “Lovesong”, “Theme for great cities” o “The american”, pero por fortuna mi gran esperanza para el set list tuvo lugar, y ¡de qué manera! Y es que con este contundente tema, con esa distorsión periódica que sigue a los 2 latigazos rítmicos de la batería, ese arrollador Jim Kerr, sumamente desgarrado, y un estribillo que también incluye unas notas fabulosas de la guitarra de Charlie (cosa que se aprecia sobre todo en su versión instrumental renombrada en “Sound in 70 cities”), Simple Minds terminaron de poner la sala patas arriba. Ello se debió sobre todo a la intensidad desbordante que pusieron Simple Minds en su interpretación, más que por la reacción del público, la cual no fue todo lo cálida posible, ya que este tema es un pequeño desconocido incluso para grandes seguidores de la formación. El hecho de que en giras incluso de la época que se homenajeaba no estuviera incluida en sus repertorios, no fue óbice para que en este evento “5x5 “se dignificara a esta joya oculta, paradigma, sin lugar a dudas, de los Simple Minds más experimentales y arriesgados, que en definitiva es el espíritu y germen que se pone en alza en este tour actual. Abajo un fragmento de esta fabulosa canción; como siempre, disculpen la calidad, sobre todo del audio.
Es curioso que en esta primera mitad del concierto, de 55 minutos de duración, no se incluyera ningún tema de “Real To Real Cacophony”. Siguieron apareciendo temas que supusieron grandes minutos de música y conexión escenario-audiencia, como sin duda fue ese momento-“Súper García en la hora 0”, que fue “Lovesong”, que se ganó la ovación más estruendosa cuando finalizó. Jim en este clásico no hizo gala de esos disparados tarareos fuera de estrofa tan característicos, pero sonó fiel a su sonido clásico y para nada daba la impresión de que Jim Kerr tenga ya la edad que tiene por el brío que demostró en los minutos que duró este gran clásico de los primeros tiempos de la formación escocesa.En la 2ª mitad se dispusieron de forma seguida casi todos los temas de “Real To Real Cacophony”, los cuales hay que advertir que sonaron mucho mejor que en su edición de estudio; siempre he dicho que el 2º lp de Simple Minds es un disco lleno de buenísimas ideas, pero al que le falta un mejor acabado, cosa que el grupo se ha afanado en pulir para esta gira dignificadora de su legado que están llevando a cabo. Genial “Changeling” y tampoco le fueron a la zaga “Scar”, “Premonition” o “Calling your name”.Lo bueno del concierto fue que incluso temas que son realmente sombríos, calmados, íntimos e introspectivos como es el final de “Empires And Dance”, la canción “Room”, aquí sonaron realmente intensos y casi épicos. Este tema lo demostró como colofón a la primera mitad del concierto, ya que en su tramo final realmente alcanzó una intensidad y fuerza que para nada tiene en su corte de estudio en el que fuera 3er. disco de estudio de los escoceses, editado allá en 1980.De “New Gold Dream (81/82/83/84)”, quizás 3 de los temas estaban muy claros y la duda se sembraba entre los otros 2 que se ganaran el privilegio de incluirse en el set list. Yo apostaba claramente por “Hunter and the hunted” y por “Big sleep”, quedando con un escrutinio de un 50% a mi favor, ya que solamente la 1ª de las mencionadas hizo acto de presencia en la primera parte del concierto, la cual además contó con uno de los mejores momentos vocales de Jim Kerr al micrófono, realmente emotivo, sentido y comunicador. El 5º puesto, y de hecho así fue, ya que fue la última del disco en aparecer y la que además selló el final del concierto en el bis, fue la canción título. Esta canción sonó espídica, casi hipnótica y con un muro sonoro inquebrantable, que nos dejó bocaabiertos tras poder ver su ejecución arrolladora tras rebasar unos cuantos minutos las 2 horas de actuación. Hubiera preferido a “Big sleep”, pero como bien comenté con mi amigo y colaborador en nuestros coloquios radiofónicos Mariano González, cualquier tema que hubieran escogido del 5º lp de su trayectoria, lo hubiéramos recibido de muy buen grado.Siguiendo con el análisis de lo derivado de “New Gold Dream (81/82/83/84)”, he de hablar sin más dilación de lo que ya he anticipado unas líneas atrás: el cierto bajón que me deparó “Glittering prize”. Creo que cuando analicé hace no mucho el disco en el que se incluye, he dicho y he confirmado que es quizás de mis temas favoritos de toda la discografía del grupo y en todo caso el momento que me animó en su día a ver con mejores ojos a Kerr y los suyos y meterme en su universo. Lo que sucedió es que tras ejecutarse como primer tema del bis “Theme for great cities”, Kerr puede que saliera a escena demasiado relajado y afrontó el tema con una liviandad excesiva, concediéndole una interpretación algo distendida, lejos de la exigencia épica que desprende este tema. Da igual que como ya se hacía en las giras antiguas el tema comenzara en estrofa y no con el Ilumina, ilumíname con la luz, lo que pasa es que Kerr se tomó el tema de una forma que le quitó toda la fuerza que esta gran canción tiene. Para mi, el único punto mejorable de una actuación soberbia, pero me duele un poquito que haya sido precisamente en mi tema favorito del grupo; ¿puede que quizás tenía una expectativas demasiado grandes sobre la misma y sus minutos en el concierto? Puede que sí, pero creo que soy objetivo en cierta forma. No obstante, por todo lo demás es más que pasable este punto y sobre todo porque en “70 cities as love brings the fall”, ahí sí que estuvo Jim Kerr arrollador y con una mayor exigencia de intensidad que la que incluso solicita el tema (que ya es mucha de por sí). Abajo el video de “Glittering prize” completo, para que ustedes juzguen por sí mismos, a pesar de la paupérrima calidad de los videos de mi cámara de fotos.
La parte final de la 2ª mitad resultó potente de la mano de los otros 2 grandes clásicos del 5º disco de Simple Minds. Primero llegó “Promised you a miracle”, que sonó bastante bien, con esos rimbombantes teclados, que siempre hubieran sonado más entrañables si Mick McNeil estuviera en el grupo aún y después, cerrando el núcleo de la actuación, antes de los bises, llegó “Someone somewhere in summertime”, con esa melodía tan melancólica, y en la que Kerr se encargó de hacer un guiño al público readaptando la letra diciendo en un par de ocasiones “In Madrid, in España, in wintertime”, lo cual le quedó bien y no excesivamente forzado. Jim jugó durante toda la actuación mucho con el micrófono y su cable, ofreciéndoselo a la audiencia en muchas ocasiones, como la que ilustra la siguiente imagen; Kerr se mostraba sonriente y feliz en el momento reflejado.Un buen latigazo supuso que el grupo retomara el contacto tras el descanso de la 1ª mitad con “The american”, que retumbó aplastante, para posteriormente ceder el testigo a casi todas las canciones del repertorio escogidas del 2º disco del grupo, con la única entrometida entre las mismas “Sons and fascination”, la cual quizás le robó el espacio que le hubiera correspondido al tema que faltó de “Empires and dance”. Del disco de debut, aparte de la ya comentada canción título que apareció en los primeros compases, aparecieron “Wastelands”, pero destacaron mucho más las 3 otras. Primero “Pleasantly disturbed” con Charlie Burchill tocando de forma correcta el violín (la siguiente foto, no muy nítida, así lo viene a demostrar) de su melodía tan asfixiante, luego “Someone” que se encargó de sumarle intensidad al bis tras la interpretación algo anodina de “Glittering prize” (quizás en reservar energías para “Someone” resida lo de “Glittering prize”) y seguidita en el mismo bis se dispuso antes del tema de cierre “New gold dream (81/82/83/84)”, la bien acogida “Chelsea girl”.Creo que a modo de comentar el set list ya está bien y por si hay alguna duda, dejo el mismo con el escrupuloso orden que se siguió a continuación, el cual fui anotando a modo de sms como borrador en mi tlf. móvil. Apuntar que fue muy bueno que “Theme for great cities” no fuera excluida y, como supuse, se interpretara en uno de los momentos en los que el grupo retornara a escena, para así darle algo más de descanso a su vocalista y frontman Jim Kerr. Lo dicho, el siguiente párrafo muestra el set list y la estructura del show.Parte 1: “I travel”, “Life in a day”, “Today I died again”, “70 cities as love brings the fall”, “Hunter and the hunted”, “Wastelands”, “This fear of gods”, “Lovesong”, “Pleasantly disturbed”, “Room”.
Parte 2: “The american”, “Calling your name”, “Sons and fascination”, “Sweat in a bullet”, “Changeling”, “Factory”, “Premonition”, “Scar”, “Promised you a miracle”, “Someone somewhere in summertime”.
BIS: “Theme for great cities”, “Glittering prize”, “Someone”, “Chelsea girl”, “New gold dream (81/82/83/84)”.Todo es subjetivo y está presentado desde mi punto de vista, pero creo que los mejores momentos fueron “I travel”, “70 cities as love brings the fall”, “Lovesong” y “Someone somewhere in summertime”. Quizás por el arrojo del grupo o quizás por la recepción que le brindamos los que allí estuvimos, fueron los temas que más claramente se pueden recordar dentro del imaginario colectivo, sin olvidar la locura que supuso el cierre con el tema título del 5º disco de la banda.Jim Kerr se conserva fabuloso (vean si no la foto de aquí arriba). Le vi con un aspecto mejor que en aquella ocasión en septiembre de 2005 en la extinta sala Aqualung, en la que le vi bastante más gordo y con un aspecto más decadente. Aquí siempre se presentó de riguroso negro, llevando en la primera mitad un abrigo muy ajustado al talle, con el detallito para nada baladí de un pañuelo marrón asomando del bolsillo superior externo del mismo y en la 2ª mitad con americana y camiseta negra. A Burchill sin embargo le noté que había ganado los kilos que Kerr ha perdido desde la primera vez que les vi. Estuvo fenomenal a la guitarra, realmente risueño en casi toda la duración del concierto, y además solventó con éxito esa parte de violín de “Pleasantly disturbed”. El batería Mel Gaynor, que es el otro miembro clásico que continúa del grupo, permaneció escondido en sus miles de timbales y bombos y desde mi posición casi ni le pude ver en todo el concierto. Su base rítmica sonó contundente y brutal y al final del show, cuando el grupo formó en fila para despedirse, pude ver al bueno de Mel, tan grande y fortachón como siempre (la foto de abajo, ilustra la despedida del grupo tras finalizar la última canción). Los músicos que acompañaron al grupo estuvieron correctos; quizás el bajista se anotó una mejor actuación, pero el teclista tampoco lo hizo mal, teniendo en cuenta que la sombra de McNeil, aún habiendo pasado más de 20 años de su partida, es alargada y la serie de melodías a tocar e interpretar no es para nada fácil.Fue un gran concierto, una estupenda experiencia que podría calificar de notable alto, rozando el sobresaliente, o dándole directamente la nota más alta si nos ponemos generosos. El único borrón fue la falta de intensidad en un pilar clave como “Glittering prize” (tranquilos, ya no lo diré más, que creo que ha quedado claro y no pretendo dar más leña al mono), pero el ambiente y la disposición y buen hacer del grupo hizo que el resultado global fuera altamente satisfactorio. La siguiente imagen muestra a un sesudo Charlie Burchill, enfrascado en sus acordes eléctricos.Seguro que alguna vez hemos dicho de algún grupo cosas parecidas a “me hubiera gustado poder ver a U2 en la gira de “The Joshua Tree”” o “me hubiera gustado poder ver a Depeche Mode en el tour de “Construction Time Again” tocando en la Escuela de Caminos”. Bueno, pues esto ha sido bastante fiel a lo que tuvo que ser en su día la gira de “New Gold Dream (81/82/83/84)”, con la salvedad importante principalmente de que Michael McNeil ya no está en el grupo, pero por lo demás fue un evento inimaginable de ver hace un tiempo y una moda que no hace mucho tiempo puso de moda OMD con su gira recuperando “Architecture & Morality” (curiosamente estuvieron de gira con Simple Minds, con lo que a lo mejor la inspiración a Kerr y los suyos les ha venido de ahí). En esta ocasión, debido al frío y que al día siguiente había que madrugar y acudir a la ceremonia de los Premios 20Blogs en su VI edición (por tanto, sin posibilidad de dormir siesta), no intenté volver a ver a Jim Kerr y Burchill como sí hice aquella aún tarde/noche cálida del septiembre de 2005, del que ya les dejé alguna foto en el artículo de “Black & White 050505”. No hacía falta, ya que con la experiencia musical quedé más que satisfecho; quizás lo único es que me hubiera gustado alabarles el gusto a los pilares históricos de la banda al poner en marcha esta idea de tour. Realmente fabuloso.Quizás en el plano de la presentación en escena, una pantalla telón de fondo en el que se pusieran motivos de los temas o discos interpretados, hubiera ayudado más a la recreación (algo que inestimablemente hicieron OMD en su concierto del pasado mes de junio), pero en todo caso, eso sería ponernos puntillosos; ahora lo que está de moda es iluminar el fondo, mandando destellos potentes de luz al público buscando sobre todo cegar los flashes de las cámaras de fotos, lo cual sumado la neblina que había todo el rato en escena, provocó que las fotos que haya sacado no sean de las mejores. Lo de los videos, ya están advertidos que el audio de mi cámara es un jodido desastre, así que no esperen nada de ellos; eso sí, estreno canal en youtube, me he encargado yo de subirlos con mucha paciencia. Resumiendo: lo pasamos en grande y mereció la pena pagar algo más de 30 euros por poder ver a Simple Minds en activo, con un repertorio que era necesario de dignificar con un evento como el que Kerr y los suyos inteligente y apropiadamente se han sacado de la manga.
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lunes, 13 de febrero de 2012

Discos, música y reflexiones cubrirá el concierto en Madrid de Second (18-02-2012)

Son varios los post de crónicas de conciertos de Second que hay en el blog, pero si ustedes se paran a analizarlos, ninguno es exactamente igual a los otros. Les hemos visto hacer rebosar la Joy Eslava en concierto propio, desafiar el calor sofocante del escenario al aire libre en el campus de la Universidad Complutense del Festival Universimad, hacerse con el carácter íntimo y tan especial de los Teatros del Canal (por cierto, la imagen que encabeza el presente artículo corresponde a un momento de esa actuación) y resultar ajustados al descomunal tamaño del Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid en pleno Fnac Music Festival.

Ahora llega el turno de verles en una sala pequeña, planteando una puesta en escena algo más minimalista (como comentamos con su batería Fran Guirao en el programa de radio de la pasada semana), para ofrecer un enfoque distinto al soberbio compendio de temas de su último trabajo “Demasiado Soñadores” y otros capítulos anteriores de su discografía.

La cita será en la sala Independance, en la calle Santa Engracia nº 17 de Madrid. ¿El precio? Irrisorio, creo que no llega a los 12 euros. Y, ¿qué quieren que les diga? Para un plan de sábado por la noche la cosa es inmejorable. Además, esta vez no hay excusa posible, ya que el grupo toca en fin de semana y se desbarata su coartada de decir que entre semana no les viene bien acudir a un concierto.

Con lo que ya están reservando ustedes este sábado 18 de febrero para hacer un hueco en sus agendas sociales del fin de semana y poder disfrutar del directo de una de las mejores formaciones en activo que tenemos a día de hoy en nuestro país. Si por lo que sea les es imposible acudir, ya saben que aquí tendrán crónica detallada en los días siguientes de lo que se vivirá, pero huelga decir que para nada se podrán a hacer una idea de la buena sensación que transmiten Second sobre las tablas. Allá ustedes si se lo pierden...
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sábado, 11 de febrero de 2012

Falco - Einzelhaft (1982)

Primero de todo: he respondido a todos los comentarios que estaban pendientes de réplica desde mediados de diciembre (menos los correspondientes a los post de la última semana, lo cuál hare en los próximos días). Si alguien tiene interés, que busque las entradas en las que comentó, puesto que no me he dejado ni uno solo sin mencionar. Intentaré que no se vaya tanto de madre de aquí en adelante, ya que había mucho trabajo acumulado y el otro día me estuve un buen rato con ello.

Por otro lado, ya es definitivo: oficialmente hemos repetido tercera posición en la última edición de los Premios 20Blogs en la categoría de música. Parece que nunca termina de ser nuestro año, ya que pasan los años y son nuevos blogs los que llegan y se llevan los votos de los participantes. ¿Será algún año el nuestro? Sinceramente, comienzo a dudarlo. No obstante, igualmente quiero agradecer su apoyo a las 58 personas que nos votaron.

Bueno, pasemos a la música. Sí, ya se lo dije: Falco no fue solamente autor de “Rock me Amadeus” y punto. Quizás yo no le hice un gran favor habiendo de momento solo comentado el disco donde se incluye ese tema, el “Falco 3” de 1985, pero hoy nos metemos en otro trabajo igualmente muy bueno, que además se trató del primer trabajo del cantante austriaco.

Se dan 2 casualidades para que el mito pop austriaco por excelencia regrese a las tierras de nuestra bitácora. La primera es que el cd de mp3 en el que tengo toda su discografía (menos el “Falco 3”, ya revisado en el blog, que lo tengo por otro lado) lleva varias semanas en el cargador de 3 cds de mi minicadena. Además, es el cd que se sitúa en el hueco que hay justo detrás del espacio que suelo reservar a los cds de audio que escucho semanalmente, por lo que irremediablemente, cuando termina de escucharse el cd de audio original de turno, salta al “cd2” y ahí empieza a sonar cronológicamente Falco con su debut, el cual hoy nos ocupará.

El 2º aspecto fue que en las redifusiones de &radio de Torrejón de Ardoz, los técnicos de programación decidieron que en nuestro espacio de este pasado jueves a las 21.00h en la sintonía de dicha emisora sonara el programa que dedicamos a “Falco 3” en nuestra 1ª temporada de radio.

Por ello, pensando un poco en las casualidades, he estimado que quizás había algo que me estaba intentando transmitir que ya era de que Falco repitiera protagonismo en “Discos, música y reflexiones” y por el cariño y simpatía que desde casi siempre he tenido por este caballero austriaco de la música pop, creo que hago justicia al concederle el post semanal durante los próximos días.

El debut de Falco principalmente se sustenta en uno de sus grandes éxitos como single, el famosísimo “Der kommissar”. Pero no solo de esa canción se vale “Einzelhaft”, que así se vendría a llamar el debut musical de Johann Hans Hölzel, Falco para los amigos. En su interior contiene varios temas de texturas variadas que, además de ser una muestra bastante apropiada de cara a definir el estilo de Falco, suponen una selección de temas que a pesar del agreste alemán, que pocos entenderán en nuestro país, resultan bastante rítmicos, bailables, emotivos y a ratos sencillamente bonitos.

El lp abre con la sinuosa, sensual (sobre todo por los acordes de su guitarra) y también misteriosa “Zuviel hitze”. Falco se vale de ciertos coros del tipo “la, la, la”, que aunque a priori pueden parecer estar fuera de tono en un tema de esta factura, hay que reconocer que no quedan mal. La base latente sintética se mantiene presente inmutable durante todo el tema, y Falco sobre todo se emplea con fuerza y arrojo al micrófono en el estribillo. Es una canción esta de apertura del disco que puede sentar las características básicas que Falco desprendía con su imagen y con su forma de cantar: sensualidad, chulería, un toque de arrogancia, y esa galantería sumamente elegante que tan bien le quedaba, aderezada de un toque nocturno, al igual que el que transmite la portada del disco, con Falco sentado en la penumbra de una habitación que más bien es una celda, con ese cruce de piernas tan chulesco y apuesto. Buen inicio de disco, sin lugar a dudas. Lo bueno de “Zuviel hitze” es que ni siquiera palidece ante la gran abanderada que le toma el relevo. Llega “Der kommissar”, básica composición dentro de la historia de Falco, su primer éxito, y en todo caso una pieza en la que vemos esa fusión de estilos que llevaba a cabo este grande en algunas ocasiones, ya que vemos guiños al funky, al rap y a la música electrónica. Todo en uno, lo cual es un puntazo. “Todo claro comisario”, sentencia Falco en alemán en lo que es un mini epílogo al estribillo. Los acordes saltarines de la guitarra eléctrica son lo más destacable y también las peculiares notas de teclado que adornan el tema. “Siebzehn jahr” nos sumerge en unas notas relajantes, cálidas, que nos pueden transmitir cierto tono de pachorra en el estribillo con esos coros. Sin embargo, algunas partes ajenas al estribillo, como cierto solo de saxofón, son bastante válidas y ofrecen una sensación bastante placentera, que convierte a esta “Siebzehn jahr” es una canción válida para esos necesarios momentos de relax en los que nos ponemos algo de música para evadirnos. “Auf der flucht” se acerca al rock sobre todo por las guitarras y algunos efectos que le revisten de una mayor intensidad rockera, sin dejarse de lado esas sutiles y puntuales notas electrónicas que son marca de la casa en el lp. Con estos primeros 4 temas, ya podemos ver claramente la variedad estilística que Falco nos está disponiendo en su debut, ya que ninguno de los mismos ha tenido un carácter parecido entre sí. “Ganz Wien” se nos presenta sinuosa, misteriosa y ciertamente nocturna, con unas notas severas en su sencillo estribillo. Este tema no estuvo por lo visto exento de polémica debido a ciertos aspectos de la letra que resultaron algo controvertidos al tratar temas de los bajos fondos de Viena. Hay hueco también para algún solo de guitarra que cambia puntualmente el enfoque algo oscuro de esta composición. “Ganz Wien” es de las canciones normalmente mencionadas de “Einzelhaft” más allá de “Der komissar”, en gran parte por el asunto de su letra. Como curiosidad, informar que “Ganz Wien” fue un tema que Falco compuso varios años antes de que editase y grabara el disco que hoy nos ocupa. Los coros, como habrán podido escuchar, siguen estando muy presentes en el universo musical de Falco en este su debut de larga duración.Algo podrá recordarnos en el futuro “Macho macho” de “Falco 3” a este tema pop en sentido estricto que viene ahora, de título “Maschine brennt”, en el que los coros rudos y varoniles son característica principal, al igual que el mayor rapeo por parte de Falco al cantar. Un techno pop de línea media, asequible, pero quizás no de los momentos más memorables del disco, o al menos eso creo yo. Mejor resulta, sin lugar a dudas, la hedonista, veraniega y simpática “Hinter uns die sinflut”. Las guitarras suenan completamente cálidas y confortables, y la base de tintes tan tropicales, conforman la pista más pop y amable del disco. Hay ciertos devaneos o tarareos vocales de Falco, que quizás puedan hacernos pensar que el músico cae en la excesiva autocomplacencia, pero en todo caso a mi me parece que quedan muy bien. Lo único que falla en esta pieza, que a ratos es mi favorita del disco, es la excesiva repetición de la parte final, reiterando el título de la canción. En todo caso, bastante buena composición y que destila un buen rollo que siempre es necesario en un disco pop. “Nie mehr schule” abunda en el lado pop de “Einzelhaft”, pero tiene en parte un tono infantil, en todo caso muy desenfadado y un poco pachanguero, el cual puede derivar casi de la traducción del título al español “No más colegio”. Buenísima, muy intensa a la par que épica es “Helden von heute”, algo así como “héroes de hoy” traducido al español. Y sí que es algo heroico su sentir y sensación, con esa melodía tan hinchada y llevada al límite, con un Falco igualmente muy ajustando a esa intensidad emocional que tiene la composición. Dispuesta en este tramo final, “Helden von heute” reviste a “Einzelhaft” de un tono solemne que es inestimable. Su base es claramente electrónica y las programaciones a ratos pueden resultar un poco temporales y demodé, pero hasta esos matices se le pueden perdonar, porque su resultado global es más que satisfactorio. Muy bailable, funky y animada se presenta la canción título, para dar el carpetazo al disco. Estos temas, en los que Falco se muestra inconexo en la letra, casi soltando sentencias rotundas y sueltas, serán algo que repetirá en el futuro como hizo con “The kiss of Kathleen Turner” como final del disco “Emotional” de 1986. Mucho ritmo y un capítulo de cierre correcto para un disco de debut prometedor y que siempre hay que tener en cuenta.

Son muchas las voces que últimamente se van alzando para defender a “Einzelhaft” como el mejor disco de Falco. Yo la verdad no sé decirles con cuál me quedaría, ya que todas, y digo todas, las obras de larga duración de este malogrado caballero austriaco tienen cosas interesantísimas en su interior. En todo caso, quizás yo me debata entre nuestro protagonista de hoy, “Falco 3” y “Emotional”, pero no sabría decirles con cuál me quedaría si tuviera que escoger uno. Supongo que depende del momento, como casi todo en el plano musical interno de cada uno, ¿no?

En todo caso, y dejando comparaciones al margen o intentando no entrar en valoraciones absolutas del debut de Falco, hay que apuntar claramente que este disco es un excelente trabajo. En su día resultó bastante satisfactorio y permitió a Falco comenzar a ser conocido a nivel internacional, sobre todo debido al papel publicitario que tuvo la resultona “Der kommissar” como single.

El posterior “Junge Roemer”, a pesar de tener temas interesantes y tan buenos como el mismo tema título que abre la obra, supuso un paso atrás para el bueno de Falco, y no sé si ahí fue cuando comenzaron los coqueteos del cantante con el mundo de las drogas y la adicción a ciertas sustancias, hecho que le tuvo contra las cuerdas sobre todo a finales de los 80 tras comprobar como decaía definitivamente el éxito internacional que consiguió alcanzar tras “Junge Roemer” con el multitudinario y soberbio “Falco 3” y también con “Emotional”.

“Einzelhaft” de Falco es un disco diverso, entretenido, bailable, sensual y en definitiva muy aprovechable. No hace falta ser devoto o seguidor de Falco para atreverse con él, sino que cualquier hijo de vecino que aprecie la música electrónica de baile, sin que ésta sea demasiado extrema, podrá valorar el trabajo y buen hacer de este mito de la canción europea y austriaca en particular, que nos dejó hace ya casi 14 años. Nunca está de más recordarle y recuperar su obra; yo personalmente lo suelo hacer de cuando en cuando y les aseguro que desde el punto de vista musical resulta muy saludable.

Esta semana, sí. El miércoles podrán escuchar en &radio a las 21.00h y en RUAH a las 23.00h un programa dedicado completamente a “Thriller” de Michael Jackson. Esta tarde no se pierdan el Especial Joy Division que haremos en directo a las 16.00h en la sintonía de RUAH.
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lunes, 6 de febrero de 2012

Discos, música y reflexiones entrevistó nuevamente a Second

¿Dijimos en nuestro post del pasado sábado que nuestro programa de estreno esta semana versaría sobre Michael Jackson y su disco “Thriller”? Pues me da a mi que los aficionados al rey del pop que sigan nuestro programa tendrán que esperar una semanita más, puesto que para este miércoles 8 de febrero a las 21.00h en &radio de Torrejón de Ardoz y a las 23.00h en Radio Universitaria de Alcalá de Henares les tenemos reservado algo mucho mejor (con todos los respetos hacia Jacko, sin que esto sea un menosprecio a su figura, sino más bien un ensalzamiento a nuestro grupo protagonista de esta semana).

Hace ya cosa de casi 2 años, iniciamos la tradición de nuestros programas-entrevista con el vocalista de Second Sean Frutos (aunque en aquella entrevista todavía le llamábamos José Ángel), con el que hablamos sobre su por entonces último disco “Fracciones De Un Segundo”. Para escuchar el audio de aquel programa, pinchen aquí.

Ya estarán al corriente de que este pasado 2011 el grupo editó su 5º y magnífico disco de estudio de título “Demasiado Soñadores”. En esta ocasión no fue Sean, sino Fran Guirao, batería de esta excelente formación de Murcia, quien compartió con nosotros la hora de duración de nuestro programa a través del teléfono.

Fran tomó la responsabilidad ejerciendo como correctísimo portavoz del quinteto del que forma parte y nos ayudó a dar lugar a un programa repleto de buena música, que no es otra que la que su grupo pone a nuestra disposición, y con un análisis lo más a fondo posible del último trabajo de Second (lo más que nos lo permite nuestra hora de emisión) y la situación actual del grupo.

Como anticipo y calentar motores ante otra interesante visita del grupo a la capital, el sábado 18 de febrero en la sala Independance, espero que este miércoles 8 de febrero, en los horarios que arriba hemos indicado, disfruten del programa que elaboramos hace unos días con Fran Guirao.
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sábado, 4 de febrero de 2012

Bruce Springsteen - Born To Run (1975)

A falta de que los resultados sean oficiales (el 9 de febrero), momentáneamente hemos logrado repetir el 3er. lugar en la categoría de música en la VI Edición de los Premios 20Blogs que organiza el diario 20Minutos. Se tenía la ilusión antes del comienzo por conseguir prosperar y pasar a ser los subcampeones o incluso ganar, pero teniendo en cuenta que durante un tiempo marchamos cuartos y relativamente alejados del podium, podemos considerar a este resultado provisional, si es que se confirma, como un más que excelente papel. A todos los que nos dieron su voto, muchas gracias. Por cierto, intentaré a lo largo de las próximas semanas contestar a todos los comentarios que tengo pendientes desde hace más de un mes; si alguien comentó y quiere ver mi réplica habitual a sus palabras, visiten las entradas anteriores.

Hubo un tiempo en el que Bruce Springsteen, aunque ya era apodado “el boss” cuando tocaba con su E-Street Band, no era leyenda mundial y por supuesto hubo un disco que dio el primer empujón claro y directo para que Bruce sea a día de hoy lo que es, y ese disco, básico en su discografía y en la historia de la música en general es el trabajo al que prestamos atención en nuestro artículo de esta semana.

El otro tótem que permitió el 2º empujón, ya definitivo, para la consagración de la leyenda Springsteen fue el posterior “Born In The U.S.A.”, el cual ya comentamos por el blog hace mucho tiempo. No obstante, con “Born To Run” se sientan las bases del sonido clásico destilado por Bruce junto a sus grandes amigos y familia de la E-Street Band; no en vano, es el disco más representativo del Boss en todos los sentidos, por esa magia, entrega, pasión, ritmo, emotividad y épica inconfundible inherente a su genialidad compositiva y su facilidad pasmosa para contar unas historias cercanas, sobre todo al pueblo norteamericano, que en consecuencia tanta complicidad generan entre emisor y receptor.

Los discos previos y tradicionalmente grandes desconocidos para la gran audiencia (hasta tal punto que muchos creen que “Born To Run” es el primer disco de Springsteen) “Greetings From Arsbury Park” y “The Wild, The Innocent And The E-Street Shuffle”, aunque ya incluyen algún que otro clásico muy celebrado del repertorio de Bruce, no dejan de ser una aproximación a ese trabajo perfecto y bien acabado que es la obra que hoy nos ocupa. En los días de edición del disco la E-Street Band estaba con su formación quizás más clásica (otro motivo añadido para que el disco se vea más especial), aquella que contaba con Clarence Clemons al saxo, Max Weinberg a la batería, Garry Tallent al bajo, Roy Bittan a los pianos y Danny Federici como teclista. También estaba Steven Van Zandt empezando ya a meter la cabecita en el grupo como miembro más que importante.

¿Alguien se atreve a decir que “Born To Run” sea un Ep porque “solamente” incluya 8 canciones? En estos tiempos de estupideces es probable que alguno saliera con la afirmación. En todo caso, con 8 temas tan notables como los dispuestos en la obra es más que suficiente. No me resisto a dejar ya de enrollarme con los antecedentes y saltar de lleno a comentar sin más dilación cada uno de sus cortes.

En su concepción de vinilo el disco está estratégicamente dispuesto de forma impecable, ya que para abrir las respectivas caras a y b se disponen los 2 grandes clásicos de la obra. Se podrían imaginar que la canción título sería el primer tema, pero no, es “Thunder road”, con esa melodía con una emotividad contenida abrumadora en sus notas lo primero que el Boss y sus muchachos ponen sobre la mesa. Un tema imprescindible dentro de la obra de Springsteen y que no en vano no falta creo que en ninguno de sus conciertos. Más fiestera y desenfadada es “Tenth avenue freeze-out”, en la que se muestra esa vertiente más cercana al pop de Springsteen, en lo que podría ser un esbozo de lo que unos años más tarde sería el gran éxito como single “Hungry heart” del doble lp “The River”. Y para continuar con una disposición de los distintos registros del Boss, ahora llega el turno de un tema rotundo, potente y sumamente acelerado que es “Night”. En la 2º ocasión que vi actuar a Springsteen (pinchen aquí para ver la crónica que hice, sin fotos, del concierto), recuerdo que fue el primer tema del concierto y por si hubiera hecho falta, metió de sobra a las miles y miles de almas que nos juntamos para ver aquella noche de verano a Springsteen. El ímpetu y el carácter tan aguerrido de las cuerdas de las guitarras, con una base rítmica muy acelerada comandada desde la batería por Max Weinberg y un Clarence Clemons desaforado al saxo en sus notas incluidas, dan lugar al tema más potente y abrumador en el plano meramente instrumental de este lp “Born To Run”. “Backstreets” destaca por el inicio con esas notas de teclados tan importantes y ver como poco a poco se van sumando elementos para apoyar a Springsteen en esa desgarradora frase, que canta con su voz más quebrada y abrasiva: “escondiéndonos en los callejones”. Un tema lleno de rabia que va sumando intensidad a medida que se avanzan segundos en su duración.La épica, no solo en lo musical, sino también en la letra, se da lugar en la inmortal canción “Born to run”, que abría la cara b del vinilo del lp al que concede nombre. Son muy importantes las notas de teclado, que destilan esa emotividad tan fuerte y todos y cada uno de los instrumentos que se dan cita en las partituras de esta composición. “Vagabundos como nosotros, nena, nacimos para correr”. Con esta canción Springsteen aparte de dar un golpe fortísimo sobre la mesa de la escena musical mundial, se perfiló como el nuevo trovador de historias de clase media de la vida norteamericana; sus influencias de Bob Dylan están más que presentes, pero Springsteen las reviste de una mayor rotundidad instrumental, para llegar a conformar unas canciones que ponen el pelo de punta, como es el caso de este “Born to run”, que al igual que “Thunder road”, es el otro tema del disco que no falta en las giras de Bruce. Bonita y sentida balada es “She’s the one”, que quizás pueda ser el tema que más fácilmente la gente puede olvidar en las primeras escuchas, pero que con el paso de las escuchas se termina convirtiendo con justicia en una de las joyas ocultas que guarda en su interior el álbum que hoy estamos analizando. Las notas de piano y el tono tan cálido de Bruce al micrófono son las principales notas características de esta bonita composición. También íntima resulta “Meeting across the river”. Desde sus trompetas lejanas de los primeros compases, sigue teniendo mucho protagonismo los teclados de Roy Bittan; no en vano, las notas lejanas de trompetas, la voz de Bruce y las notas de piano son la más que suficiente condimentación para este bonito interludio previo a la gran composición final. El tema más largo de la obra llega al final. Casi 10 minutos de canción concretados en “Jungleland”. Y es que en “Born To Run”, creo que a estas alturas, ya llegando al final, se habrán dado cuenta que los teclados y notas de piano tienen un peso tan importante como el que tienen las guitarras, o incluso más. Realmente emotiva, bonita y quizás su excesiva duración y concepción fue lo que le evitó ser single, ya que el tema resulta, pero es que, ¿cuál de las canciones del disco no funciona? Rubricar la obra con esta preciosa y sentida composición (muy conseguido el sentir que transmiten las notas de teclados y piano, reitero) es sencillamente magistral, un signo evidente de la valía de Springsteen.

Este disco mítico supuso el primer gran éxito de Bruce Springsteen, no solo en los Estados Unidos, donde la obra fue más celebrada que en ningún otro lugar, sino en todo el mundo. Además, hay que calibrar la importancia de “Born To Run” dentro de la discografía de Bruce Springsteen de cara a reconocer que es el álbum que mejor sintetizaría el auténtico sonido del Boss cuando se junta con la E-Street Band para deleitar al mundo.

Hasta que Bruce terminara de convertirse en un icono y en un grande definitivo de la historia de la música en 1984 con el otro disco que incluye un “born” en su título, mediarían 9 años en los que Bruce siguió dando forma a su leyenda. Trabajos como el recientemente dignificado “Darkness On The Edge Of Town” (lo de “dignificado” viene por esa edición de coleccionista que no salió hace demasiado con temas descartados de las sesiones de grabación y composición del disco), el doble lp “The River” y la primera vez que Bruce se enfrentó a sí mismo en solitario en el estudio con el embrionario y visceral “Nebraska”, tuvieron la culpa de que Springsteen poco a poco fuera haciendo camino hacia su estatus actual.

“Born To Run” es una obra que puede agradar a cualquiera. Desde el más rockero hasta gente cercana al pop puede apreciar y disfrutar de la compañía sonora de los minutos de música que ofrece este disco. Quizás puede que “Born In The U.S.A.” sea si cabe más accesible y que este lo valoren de una forma más clara quien en mayor o menor medida es seguidor de Springsteen, pero en todo caso no lo considero extremo.

La portada, continuada en la contraportada, con Springsteen en clara coordinación con el saxofonista de la E-Street Band, ya leyenda por su fallecimiento en los últimos meses, Clarence Clemons, en parte muestra en las expresiones de Bruce y Clarence parte de lo que la E-Street Band y su jefe daban (y siguen dando en la actualidad) en escena por aquellos días. Con total seguridad, “Born To Run” es uno de esos discos que está incluido en las listas de obras que hay que escuchar antes que morir, y si es así es con mucha justicia.

Este miércoles próximo nuestro programa de radio irá sobre “Thriller” de Michael Jackson. Lo podrán escuchar en nuestro horario habitual (21.00h en &radio y 23.00h en RUAH). Lunes, martes y jueves a las 21.00h en &radio podrán escuchar programas antiguos y el sábado a las 16.00h tenemos previsto hacer otro coloquio (todavía no sabemos en qué emisora), en este caso sería Especial Joy Division sobre su debut “Unknown Pleasures”. Intentaré esta semana, si la conexión me va bien, subir el audio de los programas pendientes (Wet Wet Wet y Especial Lady Gaga) a nuestro perfil de Ivoox.
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