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sábado, 23 de octubre de 2010

Los Mundos De Jairo propone: Siniestro Total - Menos Mal Que Nos Queda Portugal (1984)

Seguimos hoy con la acertada tradición que ya iniciamos hace un tiempo de realizar intercambio de colaboraciones. Tras haber llevado a cabo sendas experiencias con Ordago13 de “10 Historias 10 Canciones” y Nat de “En Bromerio”, hoy tengo el tremendo placer de poder realizar este trueque de artículos con mi buen amigo Jairo de “Los Mundos De Jairo”. Reitero: aquel que se vea con ánimos y le apetezca realizar un intercambio, no tiene más que comentármelo. Con esto, decirles que mi artículo de esta semana, el cuál versa sobre el devenir de mi equipo de fútbol, el Atlético de Madrid, lo podrán encontrar en http://losmundosdejairo.blogspot.com/2010/10/conozcamos-otros-blogsdiscos-musica-y.html.

El pasado miércoles se celebró la ceremonia de entrega de los galardones de los Premios 20Blogs. Mencionarles que este año hemos conseguido hacer podio en nuestra categoría, firmando una 3ª posición que mejora sustancialmente el 79º puesto del primer año que participamos e incluso el 6º (compartido con el 7º y 8º) de la edición anterior. En dicha ceremonia mencionar que lo pasé en grande, principalmente en compañía de un par de compadres blogueros como es el inconfundible Hasta Los Cojones de “Lo Que Me Toca Los Cojones” y el gran Mariano Zurdo de “Blog De Literazurda”, ambos simpares blogueros y, en cierta medida, celebridades dentro del mundillo de la blogosfera, tanto por su trabajo en respectivas bitácoras como por su carisma. También tuve la oportunidad de poner cara y charlar con buena gente, y ya familia bloguera, como José de “The Greatest Hits”, Manuel de “Un Universitario Cualquiera” o Turula de “Turula’s Blog”. Esperemos que el próximo año demos el relevo a nuestro amigo y compañero Ordago13, flamante ganador en nuestra categoría con su ya mencionado blog.

Resumiendo, que me voy por las ramas; pues derivado de este concurso, una de las mejores cosas que me ha reportado ha sido tener la oportunidad de conocer a gente muy válida y muy maja. Todos los mencionados en el anterior párrafo y otros ausentes como Las Cucarachas o el imbatible Juan de Luz De Gas son ejemplos de ello. Sin embargo, quizás quien se lleve la palma es quien esta semana os va a hablar aquí de nada más y nada menos que la subversiva banda gallega Siniestro Total, y además de sus años de más gloria quizás o por lo menos su etapa más mítica. Jairo es una buenísima persona. Alguien afable, amistoso, campechano (como todo caballero castellano que se precie) y sobre todo muy buena persona. Su blog, “Los Mundos De Jairo”, es una estupenda bitácora de actualidad deportiva, que a su vez mezcla cierta nostalgia al realizar emotivos tributos a futbolistas que en su día prometieron, pero que por un motivo u otro no llegaron a eclosionar en la sección “Estrellas Fugaces”. En su día, aparte de por compartir sentimientos colchoneros futboleros, me captó la atención en la IV edición de los Premios 20Blogs por su humanidad, humildad y respeto a la hora de comentar la actualidad, lejos de los fanatismos imperantes en el cada vez más desquiciante y cabreante periodismo deportivo. Huelga decir que les recomiendo encarecidamente que se den un garbeo por los mundos de mi buen amigo Jairo.

Les advierto que Jairo ha hecho a su vez un genial artículo revisando el inmortal lp “Menos Mal Que Nos Queda Portugal” de Siniestro Total. Antes de dejarles en compañía de Jairo, con su permiso y sin ánimo de extenderme más y restarle protagonismo en su semana en nuestro blog, quiero comentarles 2 cositas de la radio. Ya vieron el post (o si no, léanlo ahora) del cambio de horario en Radio Universitaria de Alcalá de Henares, que pasa a ser a las 23h en lugar de a las 22h, pero sin verse modificado el día de emisión que seguirá siendo los miércoles. Bien, pues por algún motivo técnico, por lo visto esta semana no sonó el programa que íbamos a dedicar a Supertramp y a su disco “Even In The Quietest Moments…” Este programa sonará en principio, si todo marcha bien, el miércoles 3 de noviembre, puesto que, y aquí viene la 2ª cosa que quería comentarles, este MIÉRCOLES 25 DE OCTUBRE A LAS 23.00H en RUAH, les tenemos preparada una SORPRESA en nuestro programa… Espero verles ahí en directo y que de paso les guste. También espero que no haya fallos con la emisión del programa, como sucedió por lo visto este pasado miércoles. No me enrollo más y les dejo en manos del gran Jairo, que a buen seguro les va a tratar muy bien esta semana. Nos vemos en 7 días.

“Tiempo hace que comentando con mi buen amigo Abacab, sobre música y sobre fútbol, llegamos a un pequeño acuerdo para realizar sendas colaboraciones. En esta misión mi grupo y disco propuesto no es otro que “Menos Mal Que Nos Queda Portugal”, de la banda gallega Siniestro Total; a modo de anécdota y antes de entrar en materia sobre mi humilde análisis de este disco, me gustaría relataros como conocí a este grupo.

Eran tiempos de E.G.B., y curiosamente un servidor estudió en los curas. Para sorpresa, en el libro de 6º de Religión, en un comentario de texto aparecía una canción de Siniestro total, y es curioso pues viendo en ese libro sólo estampas de santos, el ver unos tíos de negro y aire desgarbado era chocante, algo que despertó mi interés hacia estos personajes. Revisando en la discografía de mi padre pude encontrar, junto a sus cds de Los Chichos, el Junco y demás calorros, un “grandes éxitos” de la banda, que pasó a formar parte de mi colección de viejos cd’s junto mis grupos ochenteros que siempre me han atraído, por supuesto de música española.

No os he comentado que la canción que me despertó el interés, se trataba de “¿Quiénes somos? ¿de dónde venimos? ¿a dónde vamos?”, canción que por otro lado cierra el disco que os voy a comentar.

“Menos Mal Que Nos Queda Portugal” nace en el año 1984 y es el disco que precede al famoso “Bailare Sobre Tu Tumba”, gran éxito de la banda. Cabe decir que esta banda gallega sufre muchos cambios en su agrupación a lo largo de toda su trayectoria musical. En este año 84 se mantiene la espina dorsal del grupo nacido en 1981 compuesto por Miguel Costas guitarra eléctrica y voz, Alberto Torrado bajo y coros y Julián Hernández batería y coros. Es el mismo grupo que empezó con la diferencia que Miguel sustituye a Alberto en la guitarra, y hemos de decir que en el grupo ya no está Germán Coppini, vocalista entre 1981 y 1983. Una vez hechas las presentaciones pasamos a ver qué temas encontramos en un disco con 14 canciones.

La elegida para abrir es “Tipi, dulce tipi” una canción algo gamberra al más estilo cherokee, con sus jaus y todo; la música llama a la fiesta como la canción indica, “señales de humo nos avisan que llegamos tarde y nos demos prisa”… “Toro Sentado está de cumpleaños, con agua de fuego lo festejamos”; en el youtube podéis ver la interpretación con cascos de obra y movimientos desacompasados. El segundo tema es “E.L.E.V.E.N.”; es un homenaje a Matt Murdock y Ray Charles, una gran desconocida y que deja paso a una de mis favoritas “Que corra la nicotina”, empezando con unos acordes secos y entrando con el mítico “gua churu gua”. Esta canción a día de hoy sería polémica y más como están las autoridades sanitarias con el tema del tabaco. Aún así no sé si sacarle tintes políticos a esta canción de letra pegadiza, en la cual no solo dice “fuma negro sucio blanco, crápula español, producto nacional”, parece más una protesta lanzada hacia la intolerancia de la gente, que una inocente canción que fomente el tabaquismo patrocinada por ducados. La siguiente canción viene con moraleja; “Assumpta” es una chica de Barcelona de la cual el personaje de la canción se enamora, pero sufre un desengaño cuando esta “de Safari se ligó a un rastafari”, la verdad que parece una canción de patio de colegio, pero la música es buenísima y la moraleja es aún mejor cuando ésta sufre en sus carnes lo que sufre el afectado, “la mala cornada que la deja tirada en el suelo” no es otra que el pago con la misma moneda. El siguiente track que nos presenta el disco es “Menea el bullarengue”, una canción que hace mención por los distintos estilos de música de distintos países, sea “un boggie, un vals, La Marsellesa o nuestro Himno de Riego”. Canción de nuevo gamberra como en su línea. Y llegado este punto encontramos en el disco una de las joyas de la banda, su peculiar “Sweet home Alabama” versión galaica, y quien no ha disfrutado con “Miña terra galega”; en mi lugar de nacimiento, El Bierzo tenemos una marcada unión con Galicia, y esta canción podía ser un himno para todos los gallegos lejos de su tierra, que con morriña recuerdan ese cielo gris campante de lluvia.
La siguiente canción está ligada a mi especialidad, el deporte, en concreto nos habla de “Keke Rosberg”. Y ¿quién es este personaje? Posiblemente os suene su hijo Nico Rosberg, el que maneja un Mercedes y está pasando por encima de Schumi. Pues bien esta canción puede decirse que va dedicada a su progenitor, el piloto finés de los 80, campeón del mundo en el 82 con solo una carrera ganada pero una gran regularidad; por ese año 84 su temporada era de desastre con continuas retiradas. Si tenéis ocasión de oír la canción, veréis como puede resumir la temporada de este gran piloto en la letra de la misma. La siguiente canción me deja descolocado, ¿será por su etapa en el colegio de curas? “Señor ilumina mi corazón” es uno de esos temas que descolocan con solo 4 estrofas que asemejan a un salmo y unas notas musicales que rellenan 2:40 minutos. “Oh, qué raro soy” es el siguiente tema, y la rareza de esta canción reside en la normalidad con la cual se relata: uno es raro por no beber, por trabajar e ir a misa… pero eso es así, ¿o no? Encontramos en el disco la canción “Te quiero”, una de las que he oído y no se por qué, pero en mi se despierta una sonrisa; el repetitivo “ino, ino, ino” le da un toque muy especial de rima fácil pero agradable. Y el “yo me dedico sólo al vino, vino, vino”, con ese “yo te quiero, te quiero” estirado y los acordes de guitarra hacen de esta canción una de mis favoritas del disco. “Sonorice su templo”, es una canción que se desarrolla de manera rápida y de nuevo veo marcado sentido religioso en ella, una burla clara, por supuesto, y gamberra. Y como antesala al gran tema de este disco que mencione al principio, llega la versión de “My whole world falling down” de Brenda Lee. Una canción de los sesenta, en la que la versión de Siniestro denomina “Si Yo canto”; no solo exageran el desafine a propósito, sino que de nuevo versionan una canción transformándola en otra que no parece recordarnos a la anterior. Y por último, y tras analizar como buenamente he podido este disco, y ahora valoro más el trabajo de mi amigo Abacab, posiblemente mis escasos conocimientos musicales hayan hecho de este análisis una pesadez, pero he disfrutado como un enano, re-escuchando las canciones, oyendo a un grupo que me marco de niño, y que aún escucho, pues no son pocos todos sus éxitos y ojala pronto los pueda ver en concierto, aun así llego al final del disco. Y esa primera canción que escuche en su día y que despertó en mi no solo el interés por el grupo, sino una inquietud en su letra; esas estrofas marcadas con interrogantes dan que pensar “¿Quiénes somos? ¿de dónde venimos? ¿a dónde vamos?” Son preguntas que no sabemos contestar en ocasiones de la manera correcta, en función de la manera de ser preguntados, para mi sin duda es la mejor canción de este disco y posiblemente la mejor de este grupo.

Bueno, un saludo y os espero en mis mundos.”
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martes, 19 de octubre de 2010

Discos, música y reflexiones cambia de hora en la radio

Aquí va una entrada especial tanto en contenido como en día de publicación, con carácter urgente obligado, ya que lo que se informa en este artículo tiene efecto con fecha de mañana día 20 de octubre de 2010. He de reconocer que esta 2ª temporada, aparte de haber realizado el artículo referente al inicio de la misma, les tengo un poco desinformados de la actividad que estamos llevando en nuestro espacio en Radio Universitaria de Alcalá de Henares. Prometo a partir de este fin de semana, tal como hacía en la 1ª temporada, hacerles una reseña al final del post de revisión de disco que toque sobre el programa de la semana.

Más allá de no haber hecho mención hacia lo que han sido nuestro 2º, 3º y 4º programa (puesto que del primero, dedicado al gran Tino Casal, ya les hablé en el artículo de inauguración de la 2ª temporada), podrán comprobar que ya disponen de los mismos en nuestro perfil de ivoox y consecuentemente están presentes en el reproductor lateral para que los escuchen cuando tengan a bien.

Saldaré las deudas de golpe. El 2º programa estuvo dedicado al gran Peter Gabriel y a su disco “So” de 1986, el 3º al trabajo “Hounds Of Love” (recientemente revisado en el blog) de la simpar Kate Bush, y el 4º estuvo centrado en presentarles el trabajo de debut de Heaven 17 “Penthouse And Pavement”; éste último será subido en las próximas horas. Lo que será nuestro 5º programa, versará sobre el trabajo “Even In The Quietest Moments...” de los inmortales Supertramp y lo podrán escuchar este miércoles a las 23.00h en el 107.4 FM si residen en Alcalá de Henares o en http://www.ruah.es/online.html si están en cualquier otro punto del universo.

Y precisamente, esto último, no sé si ya se habrán percatado (probablemente sí por el título del presente post, o incluso sin han reparado en la imagen/link de nuestro espacio de radio y han visto su modificación), es el motivo de este artículo que aquí les dejo: nuestro CAMBIO DE HORARIO de emisión en Radio Universitaria de Alcalá de Henares desde mañana día 20 de octubre de 2010, que pasa a ser de 23 A 24h en lugar de 22 a 23h como había sido desde sus inicios. El día de emisión no varía y seguirá siendo los miércoles. Las redifusiones, siendo la principal los sábados a las 19h y posteriormente el martes a las 05 y 11h, no se verán alteradas.

Coincidiendo con el futuro cambio de hora a nivel general, realmente de esta forma “Discos, música y reflexiones” seguirá estando a la misma hora puesto que en un par de semanas tocará atrasar los relojes, con lo que moralmente sería lo mismo dentro del horario de invierno. Pero no se hagan más líos: desde este miércoles, “Discos, música y reflexiones” emitirá a las 23h en Radio Universitaria de Alcalá de Henares.

Se preguntarán el motivo del cambio. Estriba básicamente en motivos personales propios; no se piensen que la dirección de la RUAH nos ha interpuesto esta medida. Ni mucho menos: todo ha sido iniciativa mía y ello a su vez derivado de ciertos asuntos de índole propia. No obstante, aparte considero que las 23h es un mejor horario para nuestro espacio, al cual siempre he visto como un rincón radiofónico nocturno, que pueda servir para esas horas tardías de la noche.

Confío en que de esta forma haya más gente en la emisión on-line, ya que quizás a las 22h ustedes estarán cenando, viendo la televisión, al ser miércoles y si son futboleros viendo la 2ª parte del partido de turno de Champions League o en el peor de los casos regresando de trabajar a esas horas. Ahora no hay excusa. Y es que en parte “Discos, música y reflexiones” somos algo como “Muchachada Nui”, que en La2 no tenía mucha audiencia, pero lo petaba en youtube; en este aspecto, el número de descargas del servidor de ivoox de alguno de los programas de nuestra 1ª temporada ha sido bastante decente. Pero lo que quiero apuntar es que siempre se agradece ver a una persona más en el contador de la emisión on-line, aunque ya saben, que si por el motivo que fuera no pueden estar en la emisión del programa el miércoles a las 23h, ahí tienen el podcast y nuestro perfil de ivoox para que ustedes escuchen y se descarguen los programas que sean.

Pues nada más, ¿O sí?: Ya les tenemos preparada la primera sorpresita de esta 2ª temporada para el próximo miércoles 27 a las 23h. En breve les explicaremos detalles... Permanezcan atentos, ya que creo que les gustará. De momento les espero este miércoles, es decir, mañana a las 23h en RUAH con Supertramp como protagonistas. Como siempre les digo, sean buenos y disfruten de la música.
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sábado, 16 de octubre de 2010

Concierto Loquillo. Leganés (11-10-2010)

Este pasado lunes saldé una cuenta pendiente que tenía en mi vida musical, que no era otra que la de asistir a un concierto de Loquillo. Ya les mencioné al revisar el disco “¿Dónde Estabas Tú En El 77?” que esta deuda se inició allá por la primera mitad del año 2000, cuando no sé por qué motivo no acudí a un concierto gratuito del Loco, en aquellos días aún secundado por Los Trogloditas, para la semana de la juventud de Torrejón de Ardoz de aquel año.

También sumaron en el “debe” que se me pasara un concierto de las fiestas de La Elipa en el año 2004 y más recientemente, este pasado mes de junio, otro concierto en las fiestas de Aluche. Resulta que hace unos 10 días me enteré que había un concierto de Loquillo en Las Rozas; ya teníamos todo montado para acudir el día en cuestión al evento (16 de octubre, es decir hoy), pero al entrar en la web oficial de Loquillo y ver que el show era de pago, la cosa reculó porque al coste de gasolina había que sumar el de la entrada (pensábamos que era gratuito); como diría el gran Víctor Aparicio de Los Coyotes en “Aquí estoy de nuevo”, “están los tiempos como para perder dinero”… Caída de cojones al suelo y bajón consecuente. Sin embargo a las pocas horas, por otra vertiente, me enteré que en la víspera del día festivo del 12 de octubre, Loquillo daría un concierto en las fiestas de Leganés. Este show sí que era gratuito, pero curiosamente no aparecía en la página oficial de Loquillo, por lo que no me enteré cuando indagué para lo del otro concierto de Las Rozas.Ésta era la mía. Ahora sí que Loquillo no se me escapaba (sin necesidad de pagar entrada, que este otoño me he gastado un buen montante en conciertos) y solamente las inclemencias meteorológicas me privarían del evento. Tras un fin de semana muy lluvioso, en esta especie de lunes-viernes, por aquello de que el martes era festivo, el día no se presentaba excesivamente inhóspito y parece ser que el tiempo nos respetaría. Tras un buen rato de tránsito de transporte público, atravesándome gran parte de Madrid ciudad y la Comunidad de Madrid en metro y autobús, llegamos al recinto unos 10 minutos antes de la hora fijada, las 22.00h. Nos costó dar con el lugar exacto dentro del recinto ferial sito en el barrio de San Nicasio de Leganés, pero por fortuna llegamos a tiempo y nos dispusimos en una 6ª fila, estando un poco escorados a la izquierda del escenario. Aquí no hubiera importado 1ª fila, ya que en los conciertos gratuitos normalmente no hay problemas con el asunto de las fotos. De hecho, las que realicé no es que quedaran muy allá; aún así, espero que les gusten.Bueno, pues a la hora de analizar lo vivido durante hora y media de la mano del sr. José María Sanz Beltrán, Loquillo para los amigos, tenemos que diferenciar claramente 2 aspectos a comentar. Por un lado la actitud y disposición de Loquillo, y por otro el set list que Loco eligió para la noche. Paso a explicarles cada uno de ellos para que ustedes saquen sus propias conclusiones y luego, al final del artículo, yo también les dejaré las mías finales.En el primer apartado, a Loquillo no se le puede sacar ni un pequeño reproche de su actitud y entrega en las tablas durante el rato que duró su actuación. Sus dinámicas poses (arriba de este párrafo, un ejemplo), su chulería, su gracejo, su enorme carisma y, sobre todo, su “Rock & roll actitud” (como reza el título de una de sus canciones) fueron irrefutables. Loquillo demuestra a sus casi 5 décadas de vida que está en plena forma y que aún es capaz de dar saltos y patadas al aire imposibles, marcarse muy buenos bailes y sobre todo encandilar a sus seguidores con esos gestos, muecas y poses llenas de esa actitud macarra tan carismática que siempre le han caracterizado. Personalmente fue un deleite poder ver a Loquillo desplegar todo su potencial comunicativo en un escenario. En este aspecto, chapeau para el Loco.Lo moderadamente criticable viene en lo referido al listado de canciones que Loquillo seleccionó para el concierto. El comienzo demoledor, tras la intro que se marcaron los músicos, destacando un fuerte duelo de guitarras entre el maestro Jaime Stinus e Igor Paskual, de la mano de “Las calles de Madrid”, no me hacía pensar en los derroteros por los que transitaría el espectáculo durante los 90 minutos que se dispusieron en escena. Y es que, desde mi humilde y criticable punto de vista, creo que Loquillo quizás abusa en demasía de demasiadas canciones de los discos de los años 2000. ¡Ojo!, no es que un servidor opine que estos discos sean malas entregas, ni mucho menos. Lo que estoy apuntando es que para un concierto que venga a repasar 30 años de gloriosa trayectoria, y con una historia plagada de éxitos arrolladores en los 80 y también en los 90, me parece que Loquillo no tiene a bien organizar un concierto que ponga patas arriba cualquier ciudad que se precie. Quizás Loquillo, consciente de lo que eso supondría, no quiere abusar y por eso contemporiza de esta forma el repertorio, o simplemente es que él se encuentra más a gusto tocando sus últimas composiciones en lugar de cosas como “Chanel, cocaína y Don Perignon” o en el otro extremo de ánimo “Avenida de la luz”.De esta forma, el concierto hasta que enfiló el tramo final, dispuso de ciertas dosis de clásicos, como puntualmente cuando apareció por ejemplo “Feo, fuerte y formal” (y tampoco es que se trate de uno de sus éxitos más antiguos, ya que pertenece a la década de los años 2000), “El hombre de negro” (aunque ha sido revisada junto a buenos amigos de Loquillo hace unos pocos meses), la cuál coreé a grito pelado, o “El rompeolas”. Durante la parte troncal del concierto, Loquillo nos ofreció piezas como “Rock & roll actitud”, “Arte y ensayo”, “Cruzando el paraíso”, “Rock suave” o “Las chicas del Roxy”. De los temas más recientes de Loquillo me quedé personalmente con la solemne y abrumadora interpretación de “Línea clara” y de la excelente “Memoria de jóvenes airados”, que dejó a todo el mundo tieso como una vela y con la boca abierta, viendo como el Loco la interpretaba con una arrolladora fuerza.Quizás Loquillo, en lo que son los primeros 45 minutos de concierto, debería disponer alguna otra pieza de los clásicos, aunque no del primer nivel de popularidad. ¿Qué se yo?, pues por ejemplo marcarse un “Los ojos vendados”, que también vendría bien para desmarcarse del rock más puro y contundente y poder invitarnos a los espectadores a vivir en el directo las otras facetas que de forma tan excelsa ha sabido manejar Loquillo a lo largo de su trayectoria. O, ¿por qué no un country ligero y delicioso como es “La vida que yo veo” de su primer disco junto a Gabriel Sopeña? El rock and roll está bien y me gusta, y a Loquillo le queda mejor este estilo musical si cabe que sus trajes y americanas negras, pero ha demostrado a lo largo de su discografía ser un maestro en otros campos y también gustaríamos de verle en esas tesituras en sus conciertos. Quizás si el Loco lee esto, se pare a pensar y medite realizar alguna modificación. O quizás diga: “menudo soplapollas el tipo este y su blog”, que tampoco sería extraño.Tras comentar lo reprochable en lo que al set list se refiere, reparemos en las bondades que Loquillo tuvo a bien regalarnos el lunes por la noche. De forma acertadísima, ha tenido a bien recuperar del olvido el trallazo de rock que supone “La mataré”. Durante mucho tiempo Loquillo estuvo sin tocar este auténtico temazo, por lo controvertido de su letra. Parece ser que Loquillo ha terminado de convencerse de que mejor no hacer caso a las críticas vacías y no apartar para sus conciertos a esta canción, que es de los ejemplos de mayor intensidad que el artista puede disponer de su repertorio en escena. Sonó arrolladora, brutal, intensa y llena de sentimiento. El público no escatimó a la hora de hacer esos coros que incluye la pieza entre estrofa y estrofa, creando entre las cuerdas de Stinus, Paskual y el resto de instrumentos de los músicos que acompañaban a Loquillo un clímax increíble. Para mi gusto fue el gran momento de la noche.Por cierto, gracias a la colaboración de un buen amigo, que también acudió al concierto, y que es experto en asuntos de youtube, él se ha encargado de subir uno de los videos que realicé con mi cámara de fotos a dicho portal. De esta manera, y por primera vez en el blog, les dejo un video con mi sello personal. El sonido no es muy allá (mi cámara de fotos no es que sea en ese aspecto un dechado de virtudes), pero la imagen no me quedó mal del todo. De esta forma, consigo acercarles un poco más si cabe la experiencia, yendo más allá de mis palabras y las fotografías que realizo, que por cierto ya tienen repercusión en la red, pues la gente las coge prestadas para sus artículos de los conciertos en sus blogs; tienen libertad al respecto, faltaría más. Bueno, lo dicho, aquí abajo les dejo el video que recoge de la mejor manera posible “La mataré”. Gracias Jose.

Otros puntos álgidos vinieron de la mano de “El ritmo del garaje”, canción que pensaba que no haría acto de presencia, la ya citada “El rompeolas”, y sobre todo, del mismo disco de la citada, aquel estupendo “Morir En Primavera”, “Todo el mundo ama a Isabel”. Loquillo en esta última pieza mostró la mayor contundencia, desgarro y arrojo al micrófono de toda la noche, cantando cada uno de los versos de esta pieza con una entrega sin posibilidad de discusión. La guitarra de Igor Paskual para nada desmereció a los brutales acordes de los solos que incluye esta clásica composición del repertorio de Loquillo.Tras 90 minutos de actuación y con la rúbrica final de la mano de “Rock and roll star”, sin lugar a dudas otro gran momento de la noche y coreado de forma unánime por el público, se llegó al inesperado fin del concierto. Digo lo de “inesperado” porque ninguno de los asistentes se creía que ahí había llegado el final del espectáculo sin que el “Cadillac solitario” hiciera acto de presencia, para que todos termináramos de emocionarnos, y más aún cuando Loquillo había conseguido ponernos a punto de caramelo con las últimas canciones que tocó, en esta ocasión sí más cercanas a su época más clásica. De hecho, la gente se resistía a irse y pasaron 5 minutos hasta que la gente asimiló que en efecto aquello había tocado a su fin. Sumado a lo explicado del set list antes, esto tampoco fue un buen detalle. Prescindir de este tema tan reconocido, hizo que Loquillo se ganara bastantes silbidos, los cuáles probablemente no escuchó al ya estar en su camerino, y el hecho en sí, por ejemplo generó un cabreo monumental a uno de mis amigos que asistió al concierto (el mismo que se ha encargado de subir el video de “La mataré” en youtube). Haciendo un juego facilón de palabras podríamos titular la crónica con algo del estilo de “Loquillo dejó aparcado el Cadillac en casa”. Bromas aparte, me quedo con esta cuenta pendiente para el siguiente concierto de Loquillo que vea, ya que supongo que algún añadido más habrá al que viví el pasado lunes.Finalizando con la presente crónica, afirmo desde estas últimas líneas que el concierto que Loquillo ofreció el pasado día 11 de octubre de 2010 en Leganés fue un buen espectáculo. Ya he mencionado los aspectos mejorables en lo que al repertorio a ofrecer se refiere. Quizás algo más de riesgo y de nostalgia vendrían bien.Pero aún con todo, Loquillo con su buen hacer sobre las tablas es capaz de dejarte satisfecho incluso aunque no hubiera tocado “La mataré” y “Rock and roll star”. Sus movimientos en el escenario, y sobre todo esa sonrisa pícara y de complicidad que muestra con su público, hacen gran parte dentro de la empatía y carisma que emana en sus conciertos. Fue una grata experiencia que a buen seguro repetiré. Da gusto ver que un artista, tras tanto tiempo en la pomada, siga manteniéndose a tan buen nivel. Mención especial merecen también los músicos de Loquillo en esta gira, destacando sobremanera Igor Paskual y el experimentado Jaime Stinus. Ambos son capaces de conformar una máquina sonora perfectamente ajustada a las necesidades de Loquillo y las canciones que ofrece. Continuaré siguiéndote la pista Loco, tenlo por seguro.
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Talking Heads - Little Creatures (1985)

Desde el verano hemos ido recuperando discos de bandas que ya habían pasado por el blog hacía un tiempo moderado. Creo recordar que uno de mis grupos favoritos, Talking Heads, pasaron hace 2 años aproximadamente por “Discos, música y reflexiones” de la mano de su 3er. disco de estudio, el 2º con Eno a la producción, aquel glorioso “Fear Of Music” de 1979.

Quiero hacer justicia con la banda y con el disco con el que empecé a hacer camino a la hora de conocer a Talking Heads. Corría el mes de septiembre de 2001, y a la par que el grupo Men At Work me habían llamado la atención especialmente, otro videoclip de tonos luminosos de una canción de sonido muy sarcástico y alegre me había dado de lleno unas semanas atrás en pleno verano. Era la canción “Road to nowhere” y el grupo Talking Heads. En aquellos días en los que empezaba a despegarme de mis grupos prisma (The Cure, The Smiths y Depeche Mode) y comenzaba a abrirme a nuevas bandas, había leído por ahí que Talking Heads eran unos genios (razón no le faltaba a aquella crítica). Del grupo solamente había visto el video y escuchado “Once in a lifetime” en un especial de la Vh1 sobre los 80. El tema me dejó fuera de juego por su estructura tan rara, con un tipo con pinta de ejecutivo freaky soltando discursos en lugar de cantar, sobre una base instrumental electrónica nerviosa e innovadora (y eso que lo veía 20 años después de su edición).

No obstante, “Road to nowhere” y su también desternillante videoclip (en aquellos días no paraba de darle al rewind del vhs para ver “Down under” de Men At Work y el citado video de los Talking Heads) fue lo que me incitó a meterme a conocer el grupo. A comienzos de siglo me gastaba una pasta gansa en comprarme discos y recuerdo que de una tacada me hice con “A Broken Frame”, “Construction Time Again” y “Some Great Reward” de Depeche Mode y por otro lado con “Little Creatures” y “Once In A Lifetime” (recopilatorio) de Talking Heads. Siguiendo los consejos que les doy habitualmente, me compré el disco en el que se incluía el tema que me captó la atención y por otro lado un recopilatorio que me permitiera conocer de forma global la historia del grupo.

El resultado fue excelente y septiembre de 2001 fue un tiempo de grato recuerdo musical, con las escuchas en mi habitación de “Once In A Lifetime” y “Little Creatures” de Talking Heads y el “Business As Usual” de Men At Work. Como el tema de los recopilatorios no lo trato (por lo menos hasta la fecha), el disco elegido para esta semana es “Little Creatures” del año 1985; el trabajo con el que Talking Heads retornaban a un sonido pop sin estridencias e innovaciones, parecido a lo que hicieron en su debut “77”, pero con una mayor experiencia y destreza musical.

Tras las consideraciones personales sobre mi relación con Talking Heads, expliquemos brevemente el entorno en que se movían los Byrne y cia. en aquellos días. Quizás la banda estaba en su momento más álgido. Tras la edición del disco de influencias funk “Speaking In Tongues”, el grupo había llevado a cabo una gira importante, de la que destaca su gran obra en directo “Stop Making Sense” con un film espectacular sobre sus actuaciones en Los Angeles dirigido por el cineasta Jonathan Demme.

Las tensiones personales que se vivieron en los días del fabuloso “Remain In Light”, debido a la dicotomía con la que tuvo que lidiar David Byrne concretada en el enfrentamiento entre el matrimonio Weymouth-Frantz con el aclamado productor Brian Eno parecían haberse diluido. Pero aquello produjo que ciertos resquemores quedaran en las relaciones grupales y fue el germen que a la larga desembocó en el fin del grupo a comienzos de los 90. Sin embargo, tras “Speaking In Tongues” las aguas parecieron calmarse, a pesar de que internamente y en el subconsciente estuvieran abiertas las heridas relacionales. Con este panorama de buen ánimo, al menos en la superficie, se dieron las circunstancias para que el grupo diera forma a un trabajo pop, relajado, llevadero y no exento de auténticas joyas. Demos al play y veamos lo que contiene.

Para demostrar las intenciones sencillas de la banda en este disco, se abre de la mano de “And she was”. Un ejemplo de pop suave y ligero, que muestra a la vez las maneras ya maduras de la formación, pero que en su inocente sonido de gran parte de su duración nos evoca a los comienzos del grupo. “Give me back my name” tiene un carácter más oscuro y pesimista en su melodía, centrado principalmente en la parte de su estribillo. Los efectos sonoros electrónicos ayudan a ese enfoque decadente y también el tono vocal de Byrne a la hora de cantar. Tras este trastabillado corte, se regresan a las llanuras suaves y llevaderas del pop medio, destilado con maestría en este caso con la canción título o en parte título “Creatures of love”. La banda parece haber abandonado el experimentalismo, el frenesí y el intelectualismo de sus obras previas y se aprecia una atmósfera relajada en casi todo el disco, de la cual “Creatures of love” con sus cálidas notas de guitarra y sus suaves melodías de teclados, es un perfecto ejemplo. La gran joya oculta de “Little Creatures”, bajo mi punto de vista, es “The lady don’t mind”. Esta pieza en realidad es un descarte de “Speaking In Tongues”, que por fortuna se recuperó a tiempo para incluirse en el siguiente disco. Tiene un cierto toque de misterio en su melodía, que ya parte desde sus acordes iniciales, que despunta en una buena intensidad en el estribillo. Quizás el tema de corte más serio y sesudo del disco, y en definitiva una auténtica maravilla sonora. También dispuso de un nocturno videoclip filmado en blanco y negro, bastante sencillo a la par, con el grupo tocando sentados sus instrumentos e intercambiando sus posiciones. Tras esta canción tan excelente, con un sonido más conciso, volvemos a las melodías calmadas y placenteras de la mano de la canción de idílico título “Perfect world”. Es, por decirlo de alguna forma, la canción gemela de “Creatures of love” y afirmo perfectamente que es de los mejores temas que puedes escuchar de Talking Heads si lo que buscas es evadirte y aliviar tensiones. El “mundo perfecto” se consigue a través de los pequeños placeres descritos en el estribillo “ella dijo: este es un mundo perfecto, estoy montando en bicicleta bajando por una cuesta. Miro a tu cara y tú fotografiarás la mía”. Hasta los juegos vocales de Byrne me gustan en “Perfect world”.“Stay up late” es quizás de los temas que menos me enganchan del disco de esta semana. La concepción no es distinta al conjunto de la obra o al enfoque dominante, pero creo que la ejecución no es tan buena, ya que el estribillo no tiene tanto ritmo o gancho como otros ejemplos. Tampoco me gustan esos coros repetidos que gritan durante toda la noche. Como curiosidad se incluye alguna frivolidad vocal de David, del estilo de las estridencias al micrófono en forma de ruidos raros o gritos que de cuando en cuando se marcaba este escocés. Después de la canción más floja del disco, prosigue una canción animada titulada “Walk it down”, que vuelve a poner el pop colorista como bandera de “Little Creatures”; una pista discreta, que no suena mal, pero que palidece respecto a la interesante pieza que le cogerá el turno en la sucesión. Una canción complicada a priori, con una estructura no típica, y que puede que en las primeras escuchas no termine de engancharte es “Television man”. Sin lugar a dudas, un gran tema que aporta al lado menos amable y más experimental de “Little Creatures”. Destaco los coros dirigidos por Byrne en cierto impass tirando para el final de la canción y algunas frases de la letra como la visual sentencia, “hombre de la televisión, estoy viendo todo”. “Televisión man” es la canción más larga del disco y más compleja. De primeras escuchas es difícil de cogerle el punto, pero con el paso del tiempo terminas apreciándola; les hablo de mi experiencia personal, evidentemente. La gran valedora de la obra con distancia es “Road to nowhere”. No podemos dejar de lado su acompañamiento audiovisual con ese delirante videoclip con la carrera estática de Byrne y con imágenes hilarantes como las que muestran a Jerry Harrison corriendo tras un carrito de supermercado, al matrimonio Frantz-Weymouth en una secuenciación de su vida afectiva como pareja a lo largo de los años y a Byrne andando por el andén de una carretera con bañador y flotador bajo el brazo. El comienzo con el coro a capella es un elemento arriesgado realmente, pero la verdad es que lo que dicen en dichos versos no tiene desperdicio: “bueno, sabemos a dónde vamos, pero no sabemos dónde hemos estado. Y sabemos lo que estamos aprendiendo, pero no podemos decir qué es lo que vemos. Y no somos niños pequeños, sabemos lo que queremos. Si el futuro es seguro, danos tiempo para hacernos con él”. Su sonido con esos teclados a efectos de lo que podría ser un acordeón, su constante base rítmica y el tono festivo de la melodía, que sin embargo se vale de una pesimista letra, ofrecen como resultado una de las canciones más conocidas de todo el repertorio del grupo, y quizás el éxito más inmediato y accesible para todos los públicos que compuso la formación. En el apartado vocal, destaco el desgañite que alcanza David en la parte final de la canción. Para aquellos que aún no la conozcan, siempre he encontrado un gran vínculo sonoro entre esta pieza y el “Viaje con nosotros” de nuestra querida Orquesta Mondragón. “Road to nowhere” es el final real del disco, pero en la edición que compré en su día, venía una gloriosa propina, que no es otra cosa que el extended mix de la brutal “The lady don’t mind”. Y es que cuando un tema te gusta, normalmente la versión extendida incluso la agradeces, básicamente porque tiende a abundar en aspectos instrumentales que en la pieza original no son tan desarrollados.

El que fue el 6º disco de estudio de Talking Heads fue un disco de buena acogida y con un aceptable reconocimiento y éxito mediático, sobre todo a la pegadiza y animada “Road to nowhere”. Además, la filmación del hilarante videoclip ayudó a que un grupo que ya empezaba a tener una edad talludita, se hiciera un hueco en la Mtv entre grupos más jovencitos. La portada es una maravilla, siendo en realidad una composición pictórica del propio Byrne, en la cual se puede ver dibujados a los miembros de la banda y varias sentencias, proclamas y frases curiosas. La contraportada mostraba al grupo con unos coloridos y exóticos atuendos, saltándose a la torera eso de ir vestidos de calle para tocar o cualquier actividad relacionada con la banda. Una norma que imperaba en el proceder de Talking Heads al menos hasta “Remain In Light”, ya que el traje gigante de “Stop Making Sense” no creo que fuera el atuendo con el que David Byrne bajara a comprar el pan al mediodía en 1983-84.

La cada vez más exposición de la banda en la vida social y ser considerados como unos referentes musicales básicos y reconocidos, hicieron que su líder, el guitarrista y cantante David Byrne comenzara a diversificar más intensamente su actividad, más allá de sus discos en solitario que ya había comenzado a editar en los tiempos de “Remain In Light”, con aquel debut en solitario ayudado por Brian Eno en el vanguardista y experimental “My Life In The Bush Of Ghosts”. Esa ampliación de funciones de Byrne se basó en que debutó como director de cine con su película “True Stories”, de buena crítica especializada. Evidentemente, la película tenía una banda sonora con canciones propias que interpretaban los actores del film.

El problema vino cuando a los Talking Heads se les ocurrió la “brillante idea” de grabar un disco con las canciones de la película interpretada por ellos. De esta forma, pasaron de haber editado en 1985 un trabajo de sonido mediano, sin extremos, experimentos, ni estridencias, pero en definitiva un estupendo álbum de notable o notable alto, a dar factura a su peor entrega de toda su brillante trayectoria. “True Stories” es una desaforada y triste lacra en el historial de Talking Heads. Una mancha negra dentro de una discografía impecable.

A la postre y tras el repunte de “Naked”, se produciría la separación y tal. De eso ya hablaremos cuando toque. De momento hoy les proponemos escuchar el disco de una banda ya consagrada en su día. El álbum editado tras un duro trabajo y una serie de discos tremendamente variados e innovadores. “Little Creatures” no hacía prever que el fin de los Talking Heads se situara 2 discos después. Repito que la obra desprende un sonido amable y llevadero, dando la completa impresión de que la banda disfrutaba con lo que hacía. Parece ser que no era oro todo lo que relucía. Más allá de los problemas internos, “Little Creatures” es un disco apto para todos los públicos y una buena piedra de toque para meterse en el grupo, para iniciarse en su conocimiento. Algo sé de ello, pues ya les he dicho que fue mi lp guía para conocer a Byrne y los suyos. ¿A qué esperan?
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domingo, 10 de octubre de 2010

Concierto Brandon Flowers. Madrid (09-10-2010)

Adelanto la presente crónica y de forma excepcional publico en día no habitual dentro de la dinámica del blog, ya que de otra manera el próximo sábado coincidiría con otro artículo de concierto (ya les dije que este otoño viene cargadito) y con el respectivo post de revisión de disco que toque. No pretendo saturarles de golpe. Con lo que si ya han leído la revisión de “Flamingo”, ópera prima en solitario del líder y cantante de The Killers, publicada ayer, aquí tienen el resumen que un servidor les deja de su show de anoche en Madrid.

Mal día se presentaba para tener que aguantar una cola a la intemperie. Una jornada que desde la madrugada se había presentada lluviosa, no me hizo pensar en una sesión de espera placentera y seca en las puertas de la sala; sin embargo, tras salir del metro de Puerta del Ángel, y con un periódico que encontré dispuesto sobre la cabeza a modo de resguardo, descubro que no llueve. Daría igual, ya que sobre las 18.30 empezó a caer una chupa de agua tremenda, que de no ser porque una chica de la cola tenía un paraguas de sobra y nos lo prestó a los 3 amiguetes tan poco previsores que nos juntamos, hubiera degenerado en una pulmonía de 3er. grado en el día de hoy.

Tras haber llegado a la cola a las 17.30h, conseguimos situarnos en 7ª fila justo en la vertical trazada desde el poste del micro desde donde partirían los habituales movimientos de Brandon sobre las tablas. La espera hasta que a las 22h saltase Brandon Flowers al escenario, se hizo mucho más corta que la de una hora y cuarto de Supertramp, básicamente por estar acompañado de buenos amigos y por otro lado porque también hubo sitio para unos teloneros nuevamente interesantes. Son varios los ejemplos de teloneros que me han sorprendido gratamente a lo largo de mi vida conciertera; no ha mucho tiempo fueron The Monomes en el concierto de Hombres G de Alcalá de Henares de finales de agosto y también recuerdo con mucho cariño a How I Became The Bomb, como teloneros de Editors en noviembre de 2007 en Joy Eslava en el Wintercase de aquel año, por citar algunos ejemplos.Bueno, pues aquí fueron Rewards los que se llevarían la palma. Lo curioso es que estaban promocionados como cuarteto, pero quienes salieron a tocar fueron solamente 2 componentes, una chica que se encargaba de las bases electrónicas y un chico que era la voz y guitarra. No sé si sería un caso como el de Najwa en el Festival Be Open, que aquel día solamente acudió con 2 componentes que la acompañaban en lugar de toda la banda que la escuda. En todo caso, con solamente 2 miembros en las tablas, se bastaron para dar forma a una serie de composiciones a lo largo de una media hora que se movieron entre lo ambiental, lo gótico a ratos, lo misterioso y que en todo caso es una banda sonora nocturna perfecta para escuchar en casa con buenos alimentos. También resultó exótico el ver en escena a una chica con un aspecto muy parecido a Sinéad O’Connor y a un chico con una apariencia cercana a la del malogrado Kurt Cobain. Menuda mezcla hubiera sido en su día si los 2 hubieran mantenido sus estilos. Al margen de esta pequeña broma, terminemos el apartado de los teloneros diciendo que Rewards supieron aprovechar su hueco ofreciendo una serie de temas con matices muy interesantes. Hubo lugar para la interacción con el público, lo cual también suma a su favor, ya que el cantante y guitarrista habló bastante con la audiencia y también contrarrestó tanta foto por nuestro lado, filmándonos a los que allí estábamos viendo su repertorio. Habrá que escuchar algo más a fondo de ellos, porque no sonaron nada mal. Apuntar que he ido a ver su myspace, pero no me cuadran primero con lo del cuarteto mencionado y 2º porque no figura ninguna chica entre sus componentes. ¿Alguien puede aportar algo al respecto? Se agradecerá cualquier comentario explicatorio. Arriba de este párrafo les he dejado una foto de ellos.Llegaron las 22h y la aparición de Brandon en escena era inminente. Había ganas de ver nuevamente a este carismático chico de Las Vegas, ya a estas alturas consolidado padre de familia. Era la 3ª vez que tenía cita con Flowers, tras los 2 encuentros anteriores con el mismo en junio de 2007 en Las Ventas y en marzo de 2009 en el Palacio de los Deportes, ambos con su banda The Killers y de los cuáles tienen disponible la revisión del último de los citados en el blog; lo digo por si quieren echar un rato la vista atrás.Hay que tener en cuenta algunas consideraciones previas e ir mentalizado a un show en solitario de un líder de una banda y más aún cuando dicho show corresponde a su primer disco en solitario. Hay varias, pero 2 principales que paso a desarrollar. Primero de todo, si estamos hablando de su inicio por su cuenta, más allá del grupo que le dio la fama, no esperes que el repertorio esté plagado de temas de su banda matriz; eso sería hacer de menos a su repertorio y disco actual, que al fin y al cabo es lo que viene a promocionar. 2ª consideración: si tenemos en cuenta la primera explicada, con un disco en el mercado, es normal que la duración del concierto no sea demasiado larga, a no ser que se marque mil y una versiones o toque alguna que otra canción 2 veces (que de vez en cuando puede pasar). Además, hay que mirar el precio de la entrada. 30 eur. para un artista del caché de Brandon Flowers, que aunque venga sin Vannucci, Stoermer y Keuning tiene su tirón, es poco dinero para un show de hora y media. Vamos, que lo más que puedes esperar es una hora y 10 minutos y date por satisfecho.Si llevas principalmente claras estas consideraciones, es probable que quedes contento. Si te esperas algo distinto, probablemente salgas con un cabreo monumental de la sala, pero es que para otros ejemplos futuros que pudieran darse (disco en solitario de Chris Martin, disco en solitario de Alex Kapranos… ¿Yo qué sé?), esto es lo que tocará y mejor que vayan interiorizando lo que hay. Yo lo tenía bien claro, y no me equivocaba. No obstante lo que dispuso Brandon para la noche de ayer, tuvo ciertos giros o marchó por unos derroteros por los que no hubiera apostado a priori y algunos otros que tampoco me hubiera imaginado a medida que se iba avanzando en el concierto.Lo primero de todo fue ver el estilismo de Flowers. Cuando pasados unos 5 minutos de las 22h saltó al escenario de La Riviera, desatando la histeria de todos los seguidores allí congregados, me sorprendió verle vestido en tonos marrones y con unos tirantes por encima de la camisa sujetándole los pantalones; había visto en youtube algún video de la gira, y había visto a Brandon con su habitual camisa y chaleco, manteniendo esa elegancia que era ya marca de la casa en las 2 últimas giras de The Killers. Sin embargo, aquí Brandon Flowers se presentó con un look nuevamente sureño, pero en esta ocasión no asemejándose a un caballero del estilo de Clark Gable en “Lo Que El Viento Se Llevó” (como en la época de “Sam’s Town”), sino más bien cercano al aspecto de un granjero familiar, que vive felizmente con su mujer y sus niños en un rancho; ¿Acaso no será la vida que sigue Brandon en su finca cerca de Las Vegas con su mujer Tana y sus 2 hijos? Ante todo honestidad, pensé. Por otro lado, en lo que a su rostro se refiere, Brandon se dejó una incipiente perilla de 3-4 días, alejada aún del look de “Sam’s Town”, donde tan remarcado estaba aquel bigote; es curioso, ya que en el reciente video estrenado de “Only the young”, Brandon aparece perfectamente afeitado a la par que vestido de una forma tremendamente elegante, al estilo de un James Bond de la época gloriosa de la saga. También hay que destacar que el escenario fue revestido de la estética de la portada, intentando recrear el mobiliario de la misma, con un telón de fondo con unas lámparas enormes sobre la cortina de tonos dorados que cubría toda la retaguardia y la cómoda de cajones de color marfil dispuesta en la zona de los teclados. La tarima que sostenía la batería tenía claramente puesto el nombre del artista, flanqueado por 2 picas de la baraja francesa de cartas, que sumaba al aspecto de casino de Las Vegas que tanto gusta a Flowers.Más allá del aspecto superficial, pero no baladí, de la imagen, Brandon se empeñó en seguir desmontando ideas y tiró por los suelos las apuestas unánimes que habíamos hecho en pensar que “Welcome to fabulous Las Vegas” sería el tema de apertura. De hecho a la postre este tema ni apareció en el set list, siendo el único corte del cuerpo principal del disco que no hizo acto de presencia. Por fortuna, tampoco fue “Crossfire” quien de forma evidente diera el pistoletazo al concierto (recordarán algunos que fui crítico con que “Human” abriera el show del 22 de marzo de 2009 de The Killers en el Palacio de los Deportes), sino que Brandon eligió la versión 2.0 de “On the floor”, que de hecho no aparece tal cual así en el disco. Y es lo que ya comenté en su día, cuando un público está entregado y ansioso de que salgas a escena, cualquier tema es bien recibido y no es lógico gastar una bala potente de inicio. No obstante, creo que “Welcome to fabulous Las Vegas” hubiera sido un mejor comienzo, pero al menos Brandon quiso arriesgar y decidió entrar de forma sigilosa e íntima, sin hacer mucho ruido, para poder comprobar cómo la gente se sabía de pe a pa la letra de esta pista. Acto seguido ya se empezó a hacer camino de forma más marcada con la presentación en la sala de “Crossfire”, la cual propició que la iluminación y juego de luces comenzara con fuerza y la gente se metiera de lleno tras la emoción contenida de “On the floor (2.0)”.Hay que destacar que Brandon estuvo mucho más comunicativo con la audiencia que en sus visitas con The Killers, en las que no habló demasiado. Por ejemplo, tras “Crossfire” le llegaba el turno a la luminosa “Magdalena”, y antes de interpretarla Flowers empleó un minuto aproximadamente de discurso para explicarnos a la audiencia de qué iba la canción, utilizando un inglés correctamente hablado, que permite a toda la gente con unas nociones básicas de comprensión de inglés entender perfectamente lo que nos contaba; por mucho inglés que sepas, a otros cantantes de otras bandas es imposible seguirles el hilo. “Magdalena” sonó brillante, y sus coros tan destacables retumbaron en la sala gracias a que la gente no se pensó ni medio segundo entonarlos como se merecían.Siguiendo con el apartado de la comunicación y dando el salto al final del show, Brandon despachó al resto del grupo, al cuál por cierto no presentó (cosa rara la verdad, ya que de esa forma, alargando un tema, se puede ganar 5 minutos más en el escenario y de paso quedas bien con tus empleados), quedándose a solas con el teclista de prominente barba, el cual empuñó una guitarra española. Flowers en esta ocasión antes de la pieza final, nos contó que una de las mejores cosas que le había reportado este disco y esta experiencia, era el haberle encontrado un sentido distinto al tema con el que daría carpetazo al espectáculo. Apuntó que aunque considera que el tema en sí suena genial y es estupendo como es en su formato original, también le gusta este nuevo enfoque que le han dado. Brandon se estaba refiriendo a una versión acústica del ya clásico de The Killers “When you were young”, el cual sonó muy bien y en parte sumó a favor de la gente que esperaba más de la banda origen del cantante. Alguno que otro por mi zona pedía a gritos “Mr. Brightside”; en esos momentos, me partía de risa internamente.Tras haber hablado del apartado de la interacción vocal con la audiencia, más allá de apuntar que Brandon estuvo más o menos como cuando toca con su banda, es decir, moviéndose por todo el escenario de lado a lado y subiéndose a los bafles de cuando en cuando, con una increíble teatralidad y expresividad en cada uno de sus gestos y muecas, pasemos si les parece ahora al apartado de sorpresas. Quizás en este sector del show, estaría la citada pieza de cierre en forma de versión unplugged de “When you were young”; y realmente para mi lo fue, ya que las otras 2 sorpresas mayores se me desvelaron de forma no intencionada al ver la página “Plásticos Y Decibelios” de Julián Ruiz, en la que el periodista dio cobertura al concierto debut de Brandon en Las Vegas. Ahí descubrí que Brandon Flowers hacía suya para esta gira la estupenda canción “Bette Davis eyes” de Kim Carnes (menudo cachondeo nos traemos precisamente uno de los amigos asistentes al show y yo al respecto de dicho nombre). Y precisamente fue al comienzo del concierto cuando hizo acto de aparición. Brandon estuvo soberbio al micrófono, entonando de forma muy correcta cada uno de los versos de este clásico del pop de comienzos de los 80 y dándole una envoltura muy emotiva.Otra sorpresa, que también me sabía por desgracia, ya que me hubiera supuesto un subidón en su momento en caso de haber desconocido su inclusión, fue que “Losing touch” de “Day & Age” estaba incluida en el show, con una versión menos ampulosa y de bombo y platillo como es la original. Parece ser que Brandon me hizo caso en su día cuando pude hablar con él y le pregunté que por qué motivo no la incluyeron en el concierto de Madrid del 22 de marzo de 2009 y en varios conciertos de su gira. Sonó bien, algo más oscura y decadente, no tan excelente como la original (lo cual es imposible), pero fue en parte una espinita clavada que me saqué de aquel fabuloso concierto que The Killers dieron hace un año y medio en la capital. Gracias Brandon.El resto era más o menos esperado, y lo que tenía en duda un servidor de ustedes era sobre qué pasaría con los bonus tracks de la deluxe edition. En 6º lugar del set list, hizo acto de presencia “Right behind you”, que tuvo una intro en plan acústico que me hizo pensar en una versión 2.0 al estilo de la de “On the floor”, y que a priori dejó en fuera de juego a un amigo mío que adora la electrónica utilizada en esta pieza. Pero, lo dicho, era tan solo una intro y tras la misma “Right behind you” sonó muy parecida a su versión del disco, aunque sí es cierto que con una carga menor en las mezclas para los teclados (o al menos así se percibió en la 8ª fila centrado el escenario). En el bis, aparte de la citada y comentada versión de “When you were young”, se incluyó la pieza medio country “The clock was tickin”; un tema que ya les he comentado que no me hace mucho tilín, pero que debido a la interpretación de Brandon y sus movimientos y gestos durante la misma en el escenario, se me hizo muy llevadera. Además, un tema de este corte country no podía dejarse fuera al presentarse Brandon en escena de la forma que lo hizo con el ya explicado look de granjero y hombre de familia sureño. Por cierto, ¿no les recuerda algo la siguiente foto que le cogí a Brandon, en lo que a su postura se refiere, a la portada del disco “Your Arsenal” de su admirado Morrissey? En esta foto Brandon parece estar más “alegre” que Mozza, al menor por la posición del micro.Como “Right behind you” apareció más o menos temprano al empezar el concierto, daba por sentado que “Jacksonville” estaría incluida en el repertorio. Pasaban las canciones y no llegaba el momento. Sonó “When you were young”, Brandon se marchó a los camerinos, las luces se encendieron y ni el apellido del cantante… En esta ocasión, debido a que había mucha gente vagando por el recinto tras el concierto y que La Riviera no da mucho lugar a la imaginación a la hora de que el artista abandone el recinto, con lo que la gente se apelotona para esperar al artista, no me quedé para intentar hablar con Brandon como hice la pasada ocasión que acudí a ver a The Killers, pero si lo hubiera hecho, le hubiera vuelto a preguntar por “Jacksonville”, al igual que en su día lo hice con “Losing touch”. Quizás si me hubiera quedado, Brandon hubiera tomado nota y en la próxima gira de The Killers la hubieran incluido con un enfoque distinto, ¿quién sabe? En todo caso, que esta pieza no sonara fue para mi gusto el punto más negativo de la noche. También me parece excelente “I came here to get over you” y fue otro de los descartes junto a la potente “Welcome to fabulous Las Vegas”. Por 5 minutos más que hubiera supuesto “Jacksonville” en el show, no hubiera pasado nada y el espectáculo hubiera subido desde mi punto de vista bastante.Hablemos de los puntos álgidos de la noche. Quizás el momento de máxima intensidad vino de la mano de la arrolladora “Jilted lovers and broken hearts”. También dispuesta de forma inteligente durante la parte inicial del show, esta pieza terminó de romper la sala y el público se metió más que nunca en el show, en un in-crescendo de intensidad gracias a disponerse en este orden “On the floor (2.0)”, “Crossfire”, “Magdalena”, “Bette Davis eyes” y luego este colofón de la catarsis en estado puro. Pero en los momentos de mayor brillo no tiene por qué ser la intensidad lo que determine que lo sean, sino la emotividad, y en este apartado destacó sobremanera la maravilla sonora que es “Swallow it”. La gente la ha marcado como una de las piezas preferidas del disco “Flamingo”, y los coros por parte de la audiencia cuando apareció al final del show lo demuestran. Con una tenue iluminación (que en parte me chafó un video que hice de la misma con mi precaria cámara de fotos), Brandon nos invitó descaradamente a sentarnos en su particular habitación de hotel a “relajarnos” tal como dice en la letra de esta gran composición. Acto seguido, también se celebró la aparición del 2º single promocional del disco “Only the young”, que sonó muy bien, destacando aquí los teclados y electrónica sobre el resto, marcándose mucho ciertas notas, al contrario de lo que pasó con “Right behind you”. Abajo podemos ver a Brandon dándolo todo ante el micro.Ya he comentado que solamente faltaron a la cita “Jacksonville” (muy reprochable), “I came here to get over you” y “Welcome to fabulous Las Vegas”. Es decir, el resto de las no citadas también tuvieron su lugar. Por ejemplo, la muy valorada por muchos “Playing with fire” (entre ellos uno de mis amigos), se ganó los favores de ser el tema que dio por finalizado la parte troncal del show antes de los bises. Sonó decadente e íntima, tal como es y evidentemente nos dejaba con ganas de más, bien preparados para la propina que tocaría. “Was it something I said?” se situó más o menos en el ecuador de la actuación y sonó muy simpática y movidita, invitando al público a moverse en lo poco de espacio vital que había entre una y otra persona en una Riviera abarrotada para la ocasión. En este apartado apuntar que quizás estuve más presionado e incómodo antes de la actuación de The Rewards, que luego durante la actuación de los mismos e incluso durante la hora que Brandon estuvo en el escenario. Me esperaba más apreturas e intensidad, como así fue en el Palacio de los Deportes en el desaforado ambiente que se respiraba aquel día con The Killers. Y como no, “Hard enough” también pasó, pero con más pena que gloria en la 2ª mitad del show, en la que las 2 coristas que acompañaban a Brandon tuvieron quizás su mayor momento de protagonismo. Por cierto, abajo una foto de las mismas.Y ya que hablo de las coristas, hablemos del personal que acompañó a Flowers. Aparte de las 2 chicas encargadas de escudar en lo vocal a Brandon, hubo sitio para un bajista, un guitarrista, un batería (que en el bombo de su batería tenía dibujado un flamingo para terminar de rubricar la escenografía del show) y un teclista que no restaron ni un ápice de protagonismo a Brandon. De hecho, como ya he comentado, Flowers ni siquiera les presentó, lo cuál considero un pequeño feo detalle por su parte. Estos músicos tenían bien claro quien es la estrella y para lucha de egos, ya hay suficiente en The Killers, en donde cuando aparecen en escena el único que parece dedicarse a lo suyo sin necesidad de entrar en guerras personales es el serio Mark Stoermer.Tras una hora casi exacta de show, las luces se encendieron y la fiesta llegó a su fin. Debido a que el recinto fue el más pequeño donde he tenido ocasión de ver a Flowers y el tono más relajado de muchas de sus canciones en comparación con la intensidad de las piezas de The Killers, me queda una impresión de haber asistido a un concierto más íntimo, cálido y cercano que los ejemplos de intensidad y energía sin límite que viví con The Killers en 2007 y 2009; de hecho, aquel show en Las Ventas de 2007, también siendo de una hora de duración, fue de los mejores conciertos que he vivido nunca y de los más arrolladores e intensos que he visto. Me eché a reír recordando aquel día las críticas que había leído antes de que The Killers no eran buenos en concierto… Les dejo a continuación una fotografía de un setlist que consiguió un asistente (esta vez yo no estaba lo suficientemente cerca como para ganarme ese favor), para que se hagan una idea más clara si cabe de lo que fue el concierto.En definitiva fue un buen concierto lo que vivimos ayer apenas hace 24 horas. Personalmente quedé satisfecho porque sabía perfectamente qué era lo que había. Las consideraciones previas que hay que tener en estos casos, como ya les he mencionado antes, las llevaba muy claras. Lo único que reprocho es que se dejara en el tintero un tema tan grande como “Jacksonville” en el show, y más aún cuando los bonus tracks de la deluxe edition sí que hicieron acto de presencia. He leído durante el día de hoy un par de crónicas del concierto y la verdad es que me he asustado de la de palos que han metido a Flowers en las mismas.Quizás es que un servidor sea muy fan de Brandon Flowers y su banda y The Killers se confirmen como mis “The Cure de la actualidad”, en lo referido a ser mi grupo favorito, y claro al ser Flowers el líder de los mismos le vea con muy buenos ojos. Intento ser objetivo y creo que lo soy. Desde mi punto de vista fue un show de muy alta calidad y Brandon se ajustó perfectamente a las necesidades de la ocasión, mostrándose nuevamente en escena como un perfecto frontman que llena el escenario, que sabe moverse de una forma muy especial por el escenario y ante todo, y esto es lo más importante, demostrando que es uno de los mejores cantantes de la actualidad. Que no es poco.Ya estoy esperando la próxima vez que vea a Brandon en escena, supongo que para entonces ya con The Killers. La experiencia de ayer mereció la pena y la relación calidad-precio fue satisfactoria. Un aspecto que me da miedo, es que Brandon tiene mucho tirón, aún sin su grupo. Consiguió ampliar el aforo, cambiando de Joy Eslava a La Riviera, y de hecho agotó el papel que salió a la venta. Por eso, lo que me atemoriza es que Brandon reflexione tras estas experiencias y dé por finiquitado a The Killers comprobando que por su cuenta él solito se basta.El sábado volveremos con la revisión del disco que toque y con otra crónica de concierto de algo que, salvo que la lluvia lo fastidie, viviremos mañana por la noche. Un evento que llevo esperando mucho tiempo y que por fin parece que mañana se llevará a cabo; de ahí que hoy de forma excepcional hayamos publicado la crónica del concierto de anoche. Brandon, en Madrid se te aprecia y se te tiene en estima. Gracias y hasta la próxima ocasión que decidas hacernos una visita.
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sábado, 9 de octubre de 2010

Discos, música y reflexiones os presenta “El Plan B” de Carlos Jean y Ballantine’s

El pasado martes 5 de octubre a las 17.30h en el local Hub Madrid, estábamos convocados a una conferencia de prensa. El convocante no era otro que el prestigioso productor y músico Carlos Jean, que tenía la intención de hablarnos del nuevo proyecto musical en el que está inmerso. Una idea para intentar avanzar en el mundo de la música a día de hoy con la situación de crisis global, y también particular en el sector discográfico, que existe.

Con algo de retraso sobre el horario previsto, Carlos comenzó a presentar el proyecto denominado “El Plan B”, que con la colaboración de Ballantine’s Jean ha comenzado a llevar adelante. Aunque en el dossier facilitado ya vimos en qué consistía la idea de innovación musical, Jean estuvo un buen rato explicándonos con mucho entusiasmo e interés los pormenores del proyecto. Paso a explicarles en qué consiste básicamente.

Jean, a través de un portal .tv (elplanb.tv), pretende dar forma a un disco 2.0, un disco vivo en continua evolución, a través de conseguir el apoyo puntual de artistas y músicos que agreguen su granito de arena a la obra. Carlos Jean irá colgando periódicamente unas bases rítmicas electrónicas en el portal, sobre las cuáles cualquier persona podrá innovar y desarrollar proyectos de canciones. De todas las aportaciones recibidas, Carlos seleccionará las más interesantes y se pondrá en contacto con los artistas para poder grabar con su estudio móvil la aportación musical en cuestión y sumarla al desarrollo de la canción.

De esta forma, se pretende llegar a conseguir unas 12 pistas para conformar la obra completa. A día de hoy, Jean nos explicó que no toma relevancia el aspecto económico del asunto. Según sus propias palabras, en respuesta a las inquisidoras preguntas de los compañeros de otros medios (lógicas por otro lado), no es algo que les preocupe ni a él ni a la marca colaboradora, y ni siquiera piensan en ello o en cómo comercializarían el producto final resultante.

Según Carlos, el proyecto “El Plan B” lo que pretende es dar un aire fresco a una industria musical estancada en los mismos productos desde hace mucho tiempo y conseguir a la par buscar talento de una forma más directa y sana que los medios artificiales utilizados últimamente a través de los concursos de televisión que han proliferado en la última década. Igualmente, Carlos apuntó que en su opinión el futuro de la música es la música dance, lo cuál a su vez es el nuevo pop.

No vamos a negarlo, “El Plan B” es una buena idea. A Jean se le veía ilusionado y basó sus percepciones de vértigo en un ejemplo gráfico y sonoro en forma del primer proyecto de canción que se está llevando a cabo. Carlos nos puso una base electrónica suya a la que se habían sumado una interpretación vocal femenina, una melodía de guitarra española y un ejercicio vocal de beat box. En efecto el resultado era muy bueno. Si se consiguen más resultados de este tipo, el proyecto habrá merecido la pena.

Parece asunto sencillo este, y más ahora con las redes sociales, que la gente de distintas partes del mundo se una para dar forma a composiciones. El asunto novedoso es que un reputado músico y productor se meta de lleno en un proyecto de este tipo y que una marca comercial como Ballantine’s ofrezca su apoyo al mismo. Dichas figuras pueden conseguir garantizar un éxito a la larga del formato. Cualquier nueva idea es bienvenida y Carlos tiene desde “Discos, música y reflexiones” nuestro apoyo. En el día en que salga el disco al mercado, a las descargas legales, gratuitas etc, vamos, que se termine el álbum completo, es probable que lo analicemos en alguno de nuestros artículos semanales.El evento terminó con una pequeña sesión de Carlos Jean a los platos (arriba tienen una foto ilustrativa) y un servicio de cóctel más que aceptable. Como muchos compañeros de prensa apuntaron, el tiempo nos dirá si “El Plan B” funciona o no. Estaremos atentos a los resultados. De momento, aquellos que se animen pónganse manos a la obra y súmense a aportar su grano de arena musical al proyecto. Como siempre, muchas gracias a Mónica Caballero de Promociones Sin Fronteras por contar con “Discos, música y reflexiones” y con Radio Universitaria de Alcalá de Henares.
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Brandon Flowers - Flamingo (2010)

Inaudito: 2 entregas consecutivas de revisión de un disco del presente año en curso en “Discos, música y reflexiones”. Dedicado con cariño y con humor para todo aquel que nos critique que no comentamos o tratamos la actualidad.

Tras el lanzamiento del tercer disco “Day & Age” de The Killers, hubo lugar a numerosas especulaciones, y las sigue habiendo, en tanto al futuro de la banda. Algunos sectores hablaban de la inminente ruptura de la banda por el conflicto de egos entre el batería Ronnie Vannucci y Brandon Flowers, otros apuntaban, basándose en declaraciones del propio Brandon, que lo siguiente sería un disco de versiones y otros realmente no sabían a qué atenerse.

Lo que casi nadie advirtió o esperaba era que el líder de la banda, el cantante y teclista Brandon Flowers se desmarcara con una parada en la actividad de la banda, pidiendo una excedencia para poder editar un disco en solitario. En parte, puede ser visto como una acción de cara a que el ambiente recalentado de la banda se enfríe y que a la hora de retomar la actividad, todo sea más amable de lo que apuntaban círculos cercanos a The Killers. Sin embargo, también se puede tomar por el lado de que Flowers esté hasta el gorro de The Killers y haya decidido probar suerte en solitario para tantear como responde el público y dependiendo de la aceptación incluso dar por finiquitada a la banda y postularse como el Morrissey del siglo XXI.

A medida que avanzábamos el presente año, se iban conociendo detalles de la ópera prima en solitario de Brandon Flowers. Por algunos detalles, intuía en “Flamingo” un cierto regreso a las maneras del 2º disco de The Killers “Sam’s Town”, sobre todo en lo referente al título del mismo, ya que ambos son nombres de casinos de Las Vegas, que se concretarían en ciertas piezas de la obra que un poco más adelante comentaremos; además el “Welcome to fabulous Las Vegas” del comienzo es más que una declaración de intenciones en esa vertiente.

Ya que mencionamos la canción de apertura, metámonos en la escucha de “Flamingo” y dejemos otras reflexiones y consideraciones generales para los últimos párrafos del artículo de esta semana. La citada “Welcome to fabulous Las Vegas” redunda en el aspecto de “Sam’s Town” de The Killers, no solo en lo evocador del título, sino en lo que a su sonido se refiere. Y este aspecto es básico, ya que es un tema que tiene ese tono épico y melancólico que Flowers y sus compañeros de grupo destilaron a la perfección en su 2º lp, en piezas como la propia “Sam’s Town” o incluso de forma más parecida en la sentida y dolida “Why do I keep counting?”. Y claro, todo ello al fin y al cabo confirma una influencia cercana del Bruce Springsteen más clásico. Es un buen tema de inicio, con mucha energía que nos introduce de forma más que correcta, y no solo por el “bienvenidos” que incluye el título de la pista. Una de las mejores piezas que incluye “Flamingo”, se dispone en el 2º lugar. En este apartado sí que estoy más acorde con Julián Ruiz, con el que no coincidía tanto en destacar en “Day & Age” “The world we live in” como el mejor tema del disco, barriendo un servidor a favor de “Losing touch”. La electrónica suave del tema y la melodía vocal, sencilla pero con gancho, del estribillo de la canción, te captura con facilidad tras un par de escuchas. A pesar de ser algo repetitiva, es una composición excelente y que en parte puede ser un ejemplo de como depurar y mejorar el estilo relajado o más ligero de canciones como “Joyride” o “I can’t stay” de “Day & Age” de The Killers, que tantas críticas negativas levantaron (incluidas las mías). Hay lugar para una colaboración vocal, con el dueto a cargo de la cantante Jenny Lewis, de nombre de pila evocador, en la 3ª pista de título “Hard enough”. Digamos dueto, pero en realidad esta cantante sirve como escudo trasero vocal de Brandon, es decir, como refuerzo o complemento a Flowers, ya que cantan al unísono y no alternándose estrofas. De hecho Jenny pone su granito de arena únicamente en el estribillo. Una vez comentada la colaboración, decir que “Hard enough” es un tema nuevamente suave, que nos muestra al Brandon más comedido y de perfil medio de la obra. Para que no nos relajemos en exceso, las reminiscencias de “Sam’s Town” vuelven con fuerza en “Jilted lovers and broken hearts”. Un tema que en parte nos puede recordar a “This river is wild”, pero con algo menos de intensidad, pareciéndose quizás en este aspecto más a “A dustland fairytale”; no obstante, a medida que la voy escuchando cada vez más, esas primeras impresiones se tornan en una mayor reminiscencia de “Mr. Brightside”, con la que guardaría un más que parecido razonable si hubiera sido recargada con melodías de teclado más evidentes. De esta forma, casi podríamos decir que “Jilted lovers and broken hearts” es un perfecto compendio para entender el trabajo discográfico de Brandon junto a The Killers hasta la fecha. Las notas épicas y el tono desesperado de Brandon al micrófono, da lugar a uno de los momentos de mayor carga emocional de “Flamingo”. Afrontamos “Playing with fire”, una canción muy relajada, pausada y lenta, en la que Brandon hace uso de su registro más ligero al cantar y de la que cabe destacar ciertos acordes quejumbrosos de la guitarra eléctrica justo antes de que Brandon comience a cantar el estribillo. Esta pista es el momento menos frenético y más lánguido de la historia discográfica de Brandon Flowers, tanto con The Killers como en el presente debut discográfico. Lo que no acabo de entender es el mecanismo subconsciente que hace que se me repita el comienzo del estribillo y lo tararee casi sin proponérmelo; este Brandon utiliza elementos subliminales sin duda en sus composiciones (ya me pasó con “Hot Fuss” y varias de sus canciones en su día cuando iba escuchándolo las 2 o 3 primeras veces). No obstante, esto es un interludio de calma, ya que el ritmo y brío lo recuperaremos progresivamente en las 2 siguientes canciones rápidamente. Con esto se pasa de la calma y decadencia al frenesí de “Was it something I said?”. Aquí quizás se pasa de falsete Brandon en el estribillo. Es una canción muy rítmica y animada, pero creo que la sucesora en el orden del disco la supera ampliamente. Y es que “Magdalena” es sin duda la canción más radiante y luminosa de “Flamingo”, sobre todo debido a los deslumbrantes coros que incluye. Puede ser que sea de las canciones que más me agraden junto a “Only the young” o “Jacksonville” de los temas extras de la deluxe edition.Llegando a los últimos compases de la obra, se nos presenta el single de presentación “Crossfire”. Con un videoclip de lo más controvertido y quizás algo ridículo en su historia, con una Charlize Theron en plan heroína rescatando a Brandon Flowers, que siempre está amenazado y secuestrado por unos extraños ninjas, la canción lleva sonando todo el verano con fuerza, siendo uno de los videos más vistos en portales como youtube. Es una canción sin riesgo alguno, un tema intermedio que suena bien, sin estridencias y que en parte es una maniobra lógica para el tanteo de la gente a la hora de promocionar la obra. No es ni de cerca de las mejores canciones de “Flamingo”, pero tampoco de las peores, aunque a día de hoy, mientras que escucho el disco una y otra vez, es la canción que más desapercibida pasa para mí. Es un ejemplo de un tema pop ligero, que marca una fuerte distancia entre los primerizos Killers y estos pasos iniciales de Flowers por su cuenta y riesgo. Creo que mejoramos en la recta final y aquí sí que discrepo con Julián Ruiz, el cuál ya hizo un análisis muy bueno del disco, al estilo de los que un servidor hace aquí, en su página de “Plásticos Y Decibelios”. Y opino distinto a Julián, ya que creo que “On the floor”, a pesar de su carácter íntimo y poco recargado, tiene una bonita melodía cercana al gospel, y que además constituye una pieza única en su factura dentro de “Flamingo”. El final lo sirve la curiosa y acertada “Swallow it”, a la cual percibo como un “Joyride” mejorado. Tiene un tono irónico en su sonido y Brandon se vale de sus registros vocales más graves para dar forma a esta llevadera pista de cierre de obra. Hasta aquí llega el track list principal de “Flamingo”, pero como suele ser habitual en The Killers, existen varios temas inéditos y descartes, que esta vez sí que han llegado a nuestro país en edición en cd con 4 temas de lo más interesantes. En los discos de The Killers, los añadidos eran exclusivos de ediciones de los mismos para el mercado japonés y ya saben cómo había que hacerse con los mismos. La tradición de The Killers en canciones descartadas maravillosas es amplia y rica tras únicamente 3 discos de estudio. Temas como “The ballad of Michael Vallentine”, “Where the white boys dance” o “Forget about what I said”, por citar unos ejemplos, constituyen auténticas joyas ocultas dentro de la obra de The Killers. Y Brandon en solitario sigue con la tradición ya que en las propinas hay tremendos aciertos. Destacable es “Jacksonville” sobre todas. Ya he mencionado que Brandon tiene voluntad de perfeccionar el estilo que inició en “Joyride” y de los intentos realizados a lo largo del disco, creo que aquí es donde alcanza su mejor resultado. El ritmo del bajo, ciertamente saltarín es muy pegadizo y el estribillo, con ciertos apoyos corales, es bastante bueno melódicamente hablando. Personalmente también me gusta “I came here to get over you”, que tiene esos cambios de ritmo tan sensuales que Brandon se marca en sus composiciones de vez en cuando. “The clock was tickin”, la primera que nos encontramos en el añadido, tiene un toque country gracioso, aunque no aporta nada especial y algo mejor resulta la electrónica empleada en la más oscura “Right behind you” que rubrica las propinas. En algunos casos se puede encontrar la versión “2.0” de “On the floor”, que se diferencia más bien poco de la incluida en el track list principal

“Flamingo” es un buen disco, que va ganando enteros a medida que lo vas escuchando una y otra vez, hasta que pasada la 5ª escucha realmente te das cuenta del excelente trabajo que es. Quizás esté a la altura de “Day & Age”, ya que el último trabajo de The Killers, a pesar de disponer de la universal “Human” o de verdaderas joyas como “Losing touch”, tiene ciertas lacras que le restan nota media al conjunto. “Flamingo” suena compacto y cohesionado, de forma bastante curiosa, ya que la colección de canciones que incluye no suenan igual realmente.

La portada muestra una elegancia sin discusión, con Brandon en cierta actitud decadente (hay 2 versiones dependiendo de la edición deluxe o la normal, estando en la primera sentado en los pies de la cama y en la edición normal de pie con las piernas cruzadas y cabeza agachada delante de la cortina) en una habitación de hotel de estilo clásico, en unos tonos cálidos pictóricos. En parte me recuerda vagamente a ciertas fotografías interiores del libreto de “This Is Hardcore” de Pulp. Como pasó el día de Los Coyotes hace unas semanas, les dejo en el párrafo de revisión del artículo intercalada la portada de la edición normal y a continuación la de la edición especial.Brandon Flowers ha firmado un más que aceptable debut. Además el cantante ha decidido presentar el disco en sociedad con una gira, que precisamente esta noche llega a Madrid. Sí, iré a ver a mi amigo Brandon a ver qué tal se defiende en solitario en las tablas y a comprobar si alcanza el nivel de espectáculo que despliega cuando sale a escena con The Killers. El éxito parece estar asegurado, ya que en su día el show estaba previsto celebrarse en Joy Eslava y se ha ampliado aforo para llegar a La Riviera llegando a agotar igualmente las entradas... Lástima que la cosa no haya repuntado tanto como para que el recinto final fuera un Palacio Vistalegre.

No sabremos qué pasara tras esta experiencia de Brandon por su lado. ¿Regresarán The Killers? Yo creo que sí que se reunirán, y es probable que lo que sería su 4º disco de estudio (sin tener en cuenta el recopilatorio de caras b e inéditos “Sawdust” y el directo del Royal Albert Hall) sea un acontecimiento mundial y un brutal éxito a poco que se esmeren en las composiciones y tengan algo de suerte. Pueden comerse sin despeinarse apenas a los Coldplay de Chris Martin, ya que “Day & Age” allanó el camino del mainstream (a la par que hizo que los seguidores indies de los comienzos los satanizaran) y “Flamingo” no hace más que alimentar el ansia de la espera.

Igualmente creo que tras ese supuesto disco y su correspondiente gira y promoción, es probable que The Killers salten por los aires y se desintegren, debido a los supuestos malos rollos que tanto se pregonan por ahí entre Vannucci y Flowers. Y de esa posible ruptura en adelante, Brandon iría por su cuenta y quizás dentro de mucho tiempo se reuniera el grupo para alguna gira puntual, como han hecho recientemente grupos que triunfaron en los 70 y 80.

Dejando de lado estas conjeturas sobre el futuro de The Killers y terminando por esta semana, resumir que “Flamingo” es un disco ciertamente agradable. De escucha fácil en su mayor parte. Se le puede dar un 7,5 sobre 10. La próxima semana les dejaré las impresiones de su escucha en directo y la crónica de lo que su autor nos ofrecerá esta noche en su concierto. “Flamingo”, en definitiva, es un buen entretenimiento mientras esperemos el próximo trabajo de The Killers.
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viernes, 1 de octubre de 2010

Angelik Acid - Delayed (2010)

Debido a que este fin de semana me ausento, les dejo con unas horas de antelación la propuesta musical de esta semana. Por otro lado informar que iré contestando a los comentarios pendientes durante la próxima semana. Gracias a Mónica de Promociones Sin Fronteras, nos llegaron hace unos meses atrás noticias del debut discográfico del grupo Angelik Acid. Muchos de ustedes recordarán el artículo que realizamos del concierto presentación del disco de debut en la sala La Boite. El sonido y las influencias sonoras del grupo, acorde con ciertos gustos musicales personales, me llamaron la atención. Durante este verano he estado escuchando al completo “Delayed”, primer trabajo de la banda, y tras haberlo interiorizado, procederé a presentárselo en el artículo de esta semana.

Pongámonos en antecedentes del grupo y hablemos un poco de sus influencias, de sus componentes y otros aspectos, antes de comenzar a hablar del disco y sus canciones. El grupo ya llevaba tocando y ensayando durante bastante tiempo hasta que se ha terminado de concretar su debut y salida a la luz dentro de la escena musical. En el seno de la banda se agrupan 5 componentes con Paula Medina, Velouria de nombre artístico, como vocalista, Jordi Claver a los teclados, Raúl López a la batería, Juanjo Reig al bajo y Pablo Giaretta, alias Aquiles, líder de Circus, también a las cuerdas de las guitarras.

Dentro del estilo y sonido de Angelik Acid, podemos encontrar influencias varias dentro de las corrientes del rock-pop de tintes góticos, que abarcan desde ciertos retazos de Siouxsie And The Banshees (aquí no solamente en el sonido, sino porque la líder y cantante es del género femenino) a algunas reminiscencias más cercanas en el tiempo como puede ser Placebo en algunas de sus melodías y algunos detalles de los primeros Garbage. “Delayed” es un disco de texturas oscuras, con partes sombrías que alternan momentos de notoria intensidad. Vamos a descubrir las canciones que contiene.

Un buen comienzo lo supone “Out of time”. Este tema de factura sombría, toma un tono medio épico y un registro bastante álgido en su estribillo, que le hace subir muchos enteros, tras el interesante comienzo con el bajo y batería en un sonido tan latente. Realmente, este es el aspecto que mejor domina Angelik Acid en su disco, el hecho de cambiar el enfoque de las canciones y dar un giro en el sonido, como veremos también en la destacable “Under the covers”. Cuando entra rompiendo la guitarra eléctrica y se van sumando instrumentos a esta “Out of time”, la canción se vuelve cada vez más atractiva. Tras tan buen tema de apertura, Angelik Acid prosigue marcando por donde se mueven sus variables sonoras con “Back to the wild”. Un tema que no incluye momentos de tono épico como el estribillo de “Out of time”, pero que debido a su brío y energía te acaba capturando tras las primeras pasadas al disco. Lo que más destaco de “Back to the wild” es la repetición de su estribillo en la parte final, la cuál, rodeada de todo el entramado sonoro, crea una atmósfera muy especial. En 3er. lugar del track list se sitúa el rutilante single de presentación de la obra “I want to…”, que se acompañó de ese sugerente y oscuro videoclip en el que Paula o Velouria acapara toda la atención con su atuendo de sirvienta. Es el tema con el que el grupo se ha dado a conocer, pero personalmente considero que “Delayed” tiene mejores ejemplos en su interior, tal como son las 2 primeras canciones que tiene y que han precedido a “I want to…”, que con todo no es que suene mal. Quizás es el tema de estribillo más reconocible y estructura más sencilla, y eso sea lo que haya motivado su abanderamiento de la obra. “Blind magpies” dispone en su comienzo un interesante riff de guitarra, cuya melodía termina concretándose en una nerviosa base rítmica cuando Velouria canta. Personalmente, una de las canciones que me llamaron más la atención cuando la escuché por primera vez, ya lo he mencionado más arriba, fue “Under the covers”. Con mucha vista, el grupo tuvo a bien repetir este tema como bis del concierto de presentación en la Sala La Boite, conscientes de su potencial y pegada, sobre todo en ese estribillo de registro e intensidad tan elevada, un poco siguiente la estructura melódica de la también muy acertada “Out of time”. Un acierto de canción, que precisamente Pablo Giaretta me confirmó al final del concierto que tenía vistas de ser el 2º single del disco.“Dark steps” es un tema contundente y de un corte muy serio y rotundo. De los momentos menos luminosos, y más si cabe dentro de la oscuridad reinante, que figuran en “Delayed”. Una canción que es otro punto álgido es “Black party”; más allá de ser una declaración de principios simplemente concretada en su propio título, la energía y ritmo que desprende es parte importante a reseñar en el debut de Angelik Acid. Igualmente supone un trueno sonoro en los conciertos del grupo y un chorro de intensidad sin posibilidad de discusión, apoyado en sus aceleradas guitarras y la nerviosa base rítmica que contiene. No obstante, también tienen lugar unas voces a cargo de Velouria en un registro distinto a las texturas a las que nos tiene acostumbrados y en esta pieza es donde he sacado una cierta reminiscencia a otro referente musical que puedo asociar a la banda en lo que serían unos Garbage primerizos, liderados por una Shirley Manson, con la que Velouria podría tener algunas vagas semejanzas. “Vampires of drenaige” tiene una cadencia rítmica bastante interesante en su inicio hasta llegar al estribillo, en el que el tema se inunda de una marea oscura, siniestra e intensa, que despega sobre ese inicio que al principio nos podría confundir, sobre todo debido a las notas del bajo, que resultan algo saltarinas dentro de los sonidos en los que “Delayed” se ha ido moviendo durante toda su duración hasta el momento. Afrontando la parte final de la obra, “The lost seeds” destila una melodía que nos podría recordar a algún pasaje del disco “Faith” de 1981 de The Cure en sus retazos sonoros siniestros y también en el sonido de sus guitarras. Velouria se muestra más íntima y suave al micrófono para dar forma a una de las canciones más decadentes que termina de despegar tras su marea de oscurantismo en el 4º minuto de la misma. Llegamos al final de la mano de “One way no return” que al disponer de una menor carga instrumental concede una mayor importancia a la voz de Velouria, que a la par se muestra más tajante que nunca en sus facetas vocales. En el estribillo (por llamarlo de alguna forma, ya que solamente se pasa por el mismo una vez), tanto en su melodía, como en la letra del mismo, se muestra un tono melancólico bastante especial y acertado para poner un adecuado colofón a la obra.

En el cada vez más difícil mundo de la música, lanzar un disco ahora es bastante costoso y arriesgado, pero no queda otra si eres un grupo nuevo que toma partida. Es un momento extraño dentro del panorama nacional, en el que no sabemos muy bien a qué atenernos, y en el que incluso ciertos grupos triunfadores recientes como Nena Daconte (muy alejados del estilo del grupo que hoy presentamos) se bajan del carro anunciando su separación; no sabría muy bien atinar cómo será la respuesta del público ante la propuesta de Angelik Acid.

Sus composiciones en inglés no deberían ser motivo de dificultad a la hora de abrirse camino, en una sociedad que cada vez domina más la lengua británica. No obstante, grupos que tras muchos años de trabajo comienzan a despegar de forma definitiva como Second, lo han conseguido gracias a que han ido abriendo sus composiciones a la lengua de Cervantes. Najwa por ejemplo también ha adoptado la lengua castellana en su último disco, aunque la propuesta en el plano lírico e instrumental sea más arriesgada, a la par que muy acertada.

Angelik Acid podrán tener su hueco dentro del panorama nacional, ya que su propuesta o estilo musical no está muy extendido o saturado en nuestro país, con lo que con el debido trabajo y paciencia, y firmando entregas tan correctas como su obra de presentación en sociedad, terminarán calando en la sociedad en su respectivo nicho de mercado.

No obstante, no entremos en diatribas sobre qué deparará el futuro a Angelik Acid. De momento quedémonos con “Delayed” y con piezas tan atractivas como el tema de apertura “Out of time” y otras composiciones tan estupendas como “Under the covers”. La obra de debut de Angelik Acid es interesante y nos ofrece a partes iguales oscuridad y ritmo. Su cáustica portada, mostrando una pared gris desconchada con el nombre del grupo y el título del disco cual sello estampado en la misma, viene a evocar ese lado underground que destila la música de la banda. Resumiendo, un buen inicio para Angelik Acid. Estaremos atentos a sus siguientes pasos desde “Discos, música y reflexiones”.
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