
La presentación oficial del nuevo disco de La Broma Negra, “Desilusiones De Grandeza”, fue todo un éxito. Tal cual. El lugar escogido fue el café La Palma, sitio en el que aún no habíamos estado y que en parte nos costó encontrar, ya que lo hacíamos en el tramo de la calle que se sitúa entre las calles San Bernardo y Fuencarral, y sin embargo el mismo está al otro lado de la primera calle mencionada. El local es una sala alargada, parecida a la sala Costello
donde vimos a Dr. Sapo hace unos días, pero su aforo estuvo a reventar para ver la presentación del nuevo material de Carlos Caballero y Alex Gómez, aunque el grupo ya nos hizo
una premiere hace un par de meses en la sala Taboo.
Aquel día, un jueves, y en una sala que invita más a la dispersión por su curiosa estructura, el sentir no se pareció en nada al ambiente más concentrado que se vivió el sábado: muchísima más gente, ya que los sábados son más amables que los jueves para que el público se anime a acudir a un concierto, y muy buen ambiente. Y si ya
aquel jueves el grupo no decepcionó, sino que con su actitud sellaron una actuación muy buena, este sábado estuvieron igualmente a la altura de las circunstancias y ofrecieron un show igual de válido, pero no se equivoquen, ya que el setlist tuvo notables variaciones respecto al concierto de 2 meses atrás, tanto en el orden de las canciones, como en las que el grupo tuvo a bien ofrecer a su audiencia.

Eran poco más de las 22.00h y el grupo no quiso comenzar de forma demasiado arrolladora, sino que se atrevió con las melodías de la sensual (con algún lejano toque medieval en sus notas) de “El buen amor”. “Necesitamos ese dolor, Santa María madre de Dios”, cantaba Carlos en los primeros compases del concierto, para que justo después ya se atreviera con canciones del nuevo disco “Desilusiones De Grandeza”. Del nuevo disco, el grupo, al igual que ya hicieran en la sala Taboo, no escatimaron ni una sola composición y lo presentaron de pe a pa (como debe ser, ya que estábamos ante su puesta de largo oficial). Uno de los primeros temas fue la apertura del disco, esa solemne “Señor, danos la victoria”, que Carlos se encargó que quedara bien marcada en el recuerdo de la audiencia de la sala cuando se dispuso a entonar esa frase de la letra “No tengas miedo, no tengas miedo, no tengas miedo a morir” con el puño en alto (lo verán en la siguiente imagen), lo cual quedó como una imagen muy rotunda. Carlos salió a escena con una chupa de cuero que se quitó a las pocas canciones, para quedarse con un chaleco cubriendo su torso únicamente, y llevó una de sus gorras habituales, parecida a la que trajo el día que visitó los estudios de Radio Universitaria de Alcalá de Henares para dar forma a
aquel programa en el que revisamos “Joyas De Princesas Muertas”.

Ya hay varias composiciones que tras algunas escuchas en su formato impreso y 2 conciertos, poco a poco van calando. Y en ese terreno “Hay más de una manera de provocar un incendio” funciona y mucho con ese marcado “Canta sin miedo” que polariza su estribillo. La Broma Negra no quiso esperar mucho a sacarla a relucir para que el café La Palma fuera animándose, si bien hay que decir que la buena disposición de los espectadores asistentes fue patente durante las 2 horas que el grupo estuvo en escena. Otra que es notable y bastante movidita y pop es “Una mujer enamorada es otra forma de terrorismo”. Esta canción se situó nuevamente en los compases finales de la actuación, incluida en el bis de 4 temas que el grupo dispuso como cierre definitivo.

Hay que ir valorando en su justa medida a “Desilusiones De Grandeza”, aunque todavía tardemos unas semanas o un par de meses en hacerle el post que se merece. Ya el disco desde su formato, con ese pack en forma de vinilo, con edición cd+vinilo (que por cierto esta semana vi en Fnac disponible y que, a modo de hacer un favor al grupo, a quienes consideramos amigos del blog y programa de radio, pusimos en primer plano del estante donde se situaba), demuestra elegancia y un trabajo hecho con esmero. La portada, con ese aire de tiempos pasados, y que los aficionados futboleros sabrán apreciar, es de una belleza plástica notable y además creo que transfiere sensaciones que en parte pueden evocarte las composiciones de La Broma Negra. Pero, hoy lo que analizaremos es su conexión en el directo. El grupo poco a poco se va sintiendo a gusto con las mismas en el escenario y eso ya se notó sensiblemente desde
la actuación de la sala Taboo. Las composiciones siguen la línea de trabajo de “
Joyas De Princesas Muertas” y además de los temas ya citados, hay otras como “Protege tus secretos” y la increíble “Los muertos”, que además de cierre del disco, finalizó de igual forma ambas actuaciones, que muestran una media de nivel muy exigente.

En el plano emocional y más sentido de las nuevas piezas del disco está “¿Quién era yo cuando era niño?”, que se situó en la parte mediada de la actuación y que junto a “Me vas a hacer llorar”, dio lugar a un sector muy intenso gracias a la buena interpretación vocal de Carlos. Y es que el vocalista del grupo nuevamente estuvo muy correcto en la actuación, aunque curiosamente volvió a patinar en esa joya ligera y deliciosa que es “Los sonetos”, aunque esta vez fue al comienzo de la canción y no en un enlace de las estrofas del estribillo. No obstante, supo salir bien del paso una vez más; se nota que Carlos tiene tablas; arriba de este párrafo una buena pose que le cogí.

En las guitarras Alex Gómez acompañó inestimablemente a las programaciones sintéticas, para darle ese punto de vigor y humanidad que concede a La Broma Negra una característica muy importante de su parte meramente musical. Cuando Carlos terminó las últimas palabras de “Los muertos”, Alex se quedó solo en el escenario, afilando un solo de guitarra que se dispuso sobre las últimas notas electrónicas de esta excelsa composición.

A modo de curiosidad, hay que apuntar que Alex recibió hasta en 3 ocasiones el calor directo del público de la mano de una seguidora del grupo que se atrevió a subir al escenario a plantarle 2 besos al guitarrista del grupo, lo que se refleja en la fotografía de arriba de este párrafo; toca muy bien la guitarra y es un tío muy majo, se lo tiene merecido. Además, no podemos obviar que en varias canciones aportó coros, como por ejemplo en “He tocado el cielo”, que fue donde más se le notó el refuerzo vocal o réplica que concedía a su compañero Carlos. Lo podrán comprobar en el video que hice con mi cámara de fotos, el cuál les dejo insertado a continuación.
2 comentarios:
¡Pero si yo estuve ahí! :)
Me gustó mucho su actuación, muy bien el sonido y excelente selección de canciones.
Y después del concierto me quedé con mi novio a que nos firmaran el último disco :P
Me ha sorprendido gratamente verte escribir sobre ellos. Yo les "debo" un post de alguna manera... que ya lo sumaré al de De/Vision, que he estado ayer por la noche.
Un saludo!
MFAL, qué casualidad! Bueno, teniendo en cuenta tus gustos, no es nada raro que estés en un concierto de La Broma Negra. Fue un buen concierto, como todos los del grupo.
Pasaré por tu blog a echar un vistazo sobre De/Vision y La Broma Negra y también sobre F1.
Un saludo y gracias por escribir.
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