sábado, 25 de diciembre de 2010

OBK - Antropop (2000)

De un dúo moral compuesto básicamente por Andy McCluskey y Paul Humphreys (aunque también acompañados por Malcolm Holmes y Martin Cooper; de ahí lo de “dúo moral”) asociados a la música electrónica y que conforman los OMD, pasamos a otro grupo electrónico, también compuesto su nombre por 3 letras, siendo la 1ª de ellas la “O”, pero en este caso del panorama nacional. Probablemente, aunque ustedes no hubieran leído el título del post, muchos ya habrían acertado a estas alturas que hablamos de OBK, la pareja musical formada por Jordi Sánchez y Miguel Arjona.

Podría existir allá por el año 2000 cierta incertidumbre respecto al futuro de OBK. Esto estaba motivado por 2 cosas, por un lado el discreto resultado de su último disco de estudio “Trilogía” y por otro lado el lanzamiento de un bien aceptado recopilatorio de sus singles del 91 al 98, con la ya mítica portada de la botellita naranja y azul. En aquel compendio de hits, se incluían buenísimas remezclas o nuevas tomas de “Historias de amor” y de “¿De qué me sirve llorar?”, que enmendaron la tibia repercusión alcanzada por “Trilogía”.

No soy muy amigo en mis post de hablar de los productores de los discos, salvo en algunas ocasiones, pero esta vez es ineludible no comentar el papel tan importante que tuvo Carlos Jean a la hora de poner su parte en la consecución del éxito tan importante que alcanzó en su día el que sería el siguiente trabajo de OBK de título “Antropop”, y con el que el grupo entró con excelente pie en el nuevo milenio, dando por zanjada cualquier especulación que podría surgir sobre la permanencia o la situación de la banda en aquellos días; el lanzamiento de aquel recopilatorio podría dar a pensar a muchos que eso sería el final de OBK para posteriormente trabajar cada uno de los componentes por separado, pero por fortuna no fue así.

La electrónica elegante y refinada se deja ver desde los primeros segundos en la comedida y melancólica “Yo sé que no”. Una más que correcta apertura de álbum, que puede representar sin ningún lugar a dudas el sonido que predominará en “Antropop” y que también nos presenta una letra que trata básicamente de ese amor que tanto duele y que también va a estar muy presente en todo el disco. Acto seguido nos damos de frente con una de las composiciones más aguerridas y contundentes de OBK de toda su historia. “Tú sigue así” de hecho fue el single de adelanto y el que hizo buena parte del trabajo para que el disco llegara a la gente y el dúo formado por Jordi y Miguel se pusiera en boca de todos en aquellos primeros meses del año 2000. Fue inestimable el efectista, excelente y apropiado videoclip rodado por J.A. Bayona, con ese ambiente nocturno y el personaje que juega con la alteración genética para rejuvenecer y cambiar su aspecto en sus salidas nocturnas. A veces la distribución de canciones es caprichosa en el orden de un disco y no deja de ser algo curioso que se encadene aquí el 1er. y 2º sencillo. “El cielo no entiende” trata de esos amores siempre puestos en tela de juicio, con una letra que puede interpretarse como una queja al viento contra la intolerancia y la homofobia o también puede entenderse como la narración de un posible adulterio o qué sé yo. Es un tema más alegre, menos oscuro y menos rockero (dentro del techno-pop de OBK) que “Tú sigue así”, y que tuvo si cabe mayor impacto social debido a su elección como sintonía de la Vuelta Ciclista a España de aquel año. Pues, ¿qué quieren que les diga? No es ni de lejos mi favorita del disco. Y de esta alegría, no tanto en la letra, sino en el brío de la melodía, pasamos a una atormentada canción, concretada en “Eterna canción”. Aquí el grupo y la producción a cargo de Jean se valen de efectos de corte clásico para darle una envoltura distinta al tema. Es quizás de las favoritas de los fans de toda la vida de la banda dentro de “Antropop”. Otro tema que no fue single, pero que lo hubiera podido ser sin ningún rubor, y que suele gustar mucho a toda la gente que accede al disco es “Lo tengo que dejar”. Este tema se vale de una intensa letra que trata sobre el fin del amor y lo mal que se pasa en el abandono o en el fin de una relación de pareja, apoyada en una melodía muy emotiva y a ratos cercana a ciertos sonidos de los Depeche Mode más inocentes en sus melodías, sin necesidad de caer en lo simple, en ejemplos brutales como “But not tonight”. Aquí tengo sin embargo que darle un pequeño capón a Carlos Jean, ya que la versión “demo” que figura en el posterior disco de inéditos y remezclas de “Antropop”, de título “Extrapop”, es infinitamente mejor a la versión que figura en “Antropop”. Aún así, es una composición extraordinaria, y que en su día, cuando pude charlar con Jordi y Miguel en un backstage en Torrejón de Ardoz en junio de 2006, les pedí que la incluyeran de nuevo en sus setlist de las giras; al menos Miguel me prometió que lo meditarían. Desde mi punto de vista, “Lo tengo que dejar” es la gran joya oculta de “Antropop”, por lo que no me la pierdan de vista.El tercer single fue “Falsa moral”, y como ya sucedió en “Eterna canción”, OBK y Jean se valen otra vez de arreglos de corte clásico u orquestal para darle una forma grandiosa a esta sentida canción, que nuevamente trata de los amores no entendidos por la sociedad, y que al menos en el clip que se grabó se intento enfocar en este caso en las parejas con una gran diferencia de edad y, para más INRI, entre profesora y alumno; el videoclip es tremendamente emotivo y muy bonito, otro excelente trabajo audiovisual. No obstante, el corte clásico da lugar aquí a una melodía más amable que la más dolida línea instrumental que protagonizaba “Eterna canción”. El 2º tema en contundencia de la obra es “No soy bandera de nadie”. Una pista que en directo sonaba muy potente y que se te quedaba muy marcada; al menos eso me sucedió cuando vi a OBK en directo por 1ª vez allá por finales de septiembre o comienzos de octubre de 2000. Los últimos 2 temas volverán a las formas suaves y a la emotividad, dando por zanjado el terreno más cañero con “Tú sigue así” y “No soy bandera de nadie”, aunque “No me arrastraré”, dentro de lo que cabe, mantiene cierta intensidad instrumental. “Muero por ti” es de las canciones más sentidas y bonitas de “Antropop”. Sí, de acuerdo, se la puede acusar de algo ñoña, pero en todo caso, quizás junto a “Falsa moral”, son los momentos más emotivos del disco. Para terminar se nos presenta la balada de desamor “Nada queda ya”. Un final fuertemente melancólico, que pone el cierre a uno de los mejores discos de la historia del pop español de la pasada década.

Este trabajo de portada de diseño futurista, de tonos blanquecinos y suaves, es el punto más alto de éxito y repercusión de OBK. Gran parte de la culpa la tuvieron los 2 primeros singles “Tú sigue así” y “El cielo no entiende”. Los videoclips también ayudaron mucho en resaltar el valor de la obra. Y no olvidemos que “El cielo no entiende” fue sintonía de La Vuelta de aquel año, con su consecuente exposición mediática. “Antropop” fue el resultado de la unión 2 músicos en su mejor momento y un productor, Carlos Jean, en estado de gracia, que por otro lado empezaba a labrar de forma firme su fama como excelente encargado de las mesas de mezclas.

Esta buena acogida derivó en una gira sin fin, que se alargó durante meses y que propició el lanzamiento de un disco que deriva de “Antropop”, llamado “Extrapop”, con remixes y algún tema inédito (como la remezcla o versión fusionada de “Personal Jesus” y “I feel you” de Depeche Mode en “I feel Jesus”), que incluía algún que otro gran acierto como la versión demo ya comentada de “Lo tengo que dejar”.

“Babylon” sería el siguiente disco de OBK allá por 2003, el cual siguió una estrategia parecida con la edición de “Lucifer” como primer sencillo, con otro videoclip marca de la casa de J.A. Bayona. El éxito en mayor o menor medida se mantuvo y era hora de lanzar otro recopilatorio, de nombre “Sonorama”, con varios de los éxitos del grupo, acompañado en esta ocasión por un cd con varios de sus videoclips. La repercusión bajaría sin embargo con el siguiente trabajo de estudio “Feeling”, ya que quizás “Sin rencor” no fue un single demasiado bien entendido, poco apropiado o alejado de lo que eran las entregas de OBK. Quizás quisieron arriesgar mucho con esta, por otro lado, excelente y delicada canción, pero el caso es que “Feeling” bajó mucho en repercusión respecto a “Babylon” y mucho más con respecto al disco protagonista del artículo de hoy. Con motivo de la gira de “Feeling”, fue cuando vi por 2ª vez a OBK en directo, soportando una lluvia impropia del mes de junio en 2006.

“Ultimátum” ha sido la última entrega por parte de Miguel y Jordi. Lanzado en plena crisis de la industria discográfica, podemos concluir que es un disco que en proporción ha tenido más aceptación que “Feeling”. “Yo no me escondo” ha sonado relativamente bastante. OBK supongo que ahora estarán en proceso de composición de nuevos temas y no a mucho tardar recibiremos su nueva entrega. Hoy queremos proponer recuperar uno de los discos más celebrados del comienzo del milenio, con el que OBK estuvieron en lo más alto del panorama musical español. Es un disco con 10 canciones que se escucha del tirón, sin precisar de saltar de pista en ningún momento. Además, como ya han pasado 10 años de su edición, quizás les traiga muchos recuerdos asociados; ¿dónde estabas tú cuando sonaba “El cielo no entiende” en las ondas con insistencia? No sé de ustedes, pero yo, a medida que escuche otra vez el disco estos días (por si no han sido suficientes las escuchas que le he dado en las semanas previas), haré el experimento de intentar recordarme en aquellos días del año 2000.

No sé si esta tarde a las 19.00h estarán ustedes con la sobremesa de la comida de Navidad aún, pero si no tienen nada que hacer, les propongo que en http://www.ruah.es/online.html escuchen la redifusión de nuestro programa dedicado a The Cabriolets, con entrevista a su guitarrista Manuel Cabezalí. Este próximo miércoles a las 23.00h no habrá nuevo programa, como ya sabrán, sino que podrán escuchar nuevamente, si lo desean, el programa que compartimos con Javier Ojeda de Danza Invisible. Por cierto, que se me olvidaba: feliz Navidad y próspero 2011 de parte de “Discos, música y reflexiones”. En principio, si no hay novedad, nos vemos por aquí el próximo año.
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martes, 21 de diciembre de 2010

Discos, música y reflexiones entrevistó a The Cabriolets

Lo prometido es deuda, y pese a graves incidentes en el campo personal surgidos en las últimas horas, tal y como les comenté en el artículo de revisión de disco del pasado sábado, aquí les desvelo lo referido al programa que emitiremos mañana en nuestro espacio radiofónico en Radio Universitaria de Alcalá de Henares.

Uno de los grupos más interesantes surgidos en los últimos tiempos, The Cabriolets, serán los protagonistas de nuestro programa de este miércoles 22 de diciembre a las 23.00h. El grupo liderado por Bimba Bosé está de actualidad con su reciente 2ª entrega discográfica “Close”, que ha salido a la luz en este otoño que ya abandonamos, y que como sabrán los seguidores del blog, ha sido hace un par de semanas el disco protagonista de la revisión de turno.

No obstante, no será su vocalista quien represente a su grupo en nuestra emisora, sino su guitarrista Manuel Cabezalí, a su vez integrante del grupo Havalina, el que durante la hora de duración de nuestro espacio nos comentará vía telefónica varios aspectos sobre este nuevo álbum, sobre la dinámica del grupo, el presente y futuro de The Cabriolets y muchas otras cosas. Para más información, no se pierdan nuestro programa este miércoles a las 23.00h, bien en nuestra emisión on-line, o bien en el 107.4 FM si residen en Alcalá de Henares; se lo recomiendo especialmente, pues creo que el programa que ha resultado es bastante interesante y atractivo.

Por otro lado, es también importante que no se pierdan este espacio, pues será el último programa antes del parón de 2 semanas que realizaremos con motivo de las fiestas navideñas. Hay que apuntar que para aquel que quiera pasar la última hora del miércoles 22 de diciembre y 5 de enero en nuestra compañía (mientras se espera a sus Majestades los Reyes Magos de Oriente), podrá disfrutar de la redifusión del programa especial dedicado a Danza Invisible, en el que contamos con Javier Ojeda, y la reposición del programa que dispuso de Jordi Claver y Raúl López de la banda Angelik Acid respectivamente.

Regresaremos el 12 de enero con nuevos programas con la 2ª parte de esta 2ª temporada, la cual se alargará hasta el mes de julio del ya cercano 2011. En la reanudación tenemos en mente realizar nuevas entrevistas tanto a grupos consolidados dentro de la historia del pop/rock español y otros bandas emergentes o jóvenes promesas, además de los ya habituales programas de revisiones de discos al uso, sin entrevistas de por medio.

Por otro lado, en lo personal, suerte que el programa ya lo tenemos grabado, porque de lo contrario, si fuera en directo, probablemente no podría llevarse a cabo debido a la pérdida de mi abuela materna este pasado lunes, no teniendo ganas en estos momentos de hacer prácticamente nada. En parte, sirva este programa como homenaje, queriéndoselo dedicar a ella desde estas líneas, ya que en el momento en que se grabó no intuía este desenlace y en la locución del programa no habrá mención alguna. Descansa en paz abuela Julia.

Finalizando por hoy, espero que mañana estén presentes en nuestra emisión on-line a las 23.00h. Nos veremos en enero con nuevo material. Hasta entonces, sean buenos y disfruten de la música.
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sábado, 18 de diciembre de 2010

Orchestral Manoeuvres In The Dark - History Of Modern (2010)

Desde hace unas semanas atrás tenía una deuda en el blog con uno de los seguidores del mismo, El gato kilo. Aunque ya estaba algo al tanto de ello, El gato kilo me recordó que los Orchestral Manoeuvres In The Dark habían sacado un nuevo disco al mercado. Según había leído a comienzos de año, el trabajo parece ser que se iba a editar en el presente mes de diciembre, pero, en contra de lo que suele suceder en el mundo de la música que es que se retrasen los lanzamientos, los OMD se adelantaron y sacaron su disco a finales de septiembre de este año.

Tras el citado aviso por parte de El gato kilo, rápidamente me hice con el trabajo y me comprometí a realizar un artículo sobre el mismo en el blog antes de final de año. Resulta que “History Of Modern”, así se llama la nueva entrega de OMD, es un excelente regreso por parte de los componentes del grupo. No obstante, pongámonos en antecedentes antes de hablar del nuevo trabajo en sí. Dejando de lado el artículo del mini concierto de presentación del grupo en los estudios de M80 de las pasadas semanas, no sé si recordarán que el primer artículo (y hasta la fecha único en el blog) de revisión de disco lo dedicamos a “The Pacific Age” de 1986.

Aquel sería el último disco que la formación clásica de OMD con McCluskey y Humphreys al frente, escudados por Malcolm Holmes y Martin Cooper, editarían en su historia. Se produciría la marcha posterior de todos, menos McCluskey que siguió comandando solito la nave de Orchestral Manoeuvres In The Dark durante los duros años 90 para las formaciones de los años 80 (y más aún para los grupos de pop de sintetizadores). En la citada década, Andy McCluskey consiguió algún medio hit respetable como “Pandora’s Box”, “Dream of me (based on Love’s theme)”, un tema que se basa en una composición de Barry White para Love Unlimited Orchestra y su último buen momento que fue la emotiva “Walking on the milky way”. “Sugar Tax”, “Liberator” y “Universal” serían los más o menos aceptables lps de la década y tras el último de los citados, editado en 1996, se paró la máquina de OMD.

Daba la impresión de que el grupo había desaparecido, y en realidad pasarían 10 años hasta que McCluskey volvería a la carga, pero eso sí, ahora nuevamente con sus antiguos compañeros Holmes, Cooper y Humphreys a su lado. El motivo era hacer una gira basada en llevar al directo nuevamente el glorioso “Architecture & Morality” de 1981, junto a algunos otros éxitos de la banda. La gira fue un gran éxito y con motivo de la misma el grupo recaló de la mano del extinto festival Summercase en 2007 en Madrid y Barcelona para desatar la histeria en sus actuaciones. Se llegó a editar un cd y dvd conmemorativo de la gira.

Pero la cosa no quedaría ahí y el grupo decidiría meterse en el estudio para dar forma a nuevas composiciones. Según palabras del propio Andy que pude escuchar en persona hace unas semanas, el objetivo era recuperar el sonido de sus 4 primeros álbumes, pero sonando correctamente en la actualidad, adaptado a los nuevos tiempos. No sé si exactamente habrán conseguido eso, pero lo que sí es seguro es que “History Of Modern” es un más que digno retorno de OMD tras 14 años y tras 24 desde la última vez que se editó un lp por parte de la formación clásica. Pasemos a analizarlo canción a canción.

Comenzamos con un tema enérgico desde sus primeros compases llamado “New babies: new toys”. La voz de Andy suena algo extraña debido al efecto de la producción, pero resulta interesante la pieza con su marcada electrónica, muy heredera del sonido de hace décadas. Un buen comienzo, pero ni de lejos el mejor tema que nos vamos a encontrar en “History Of Modern”. De hecho, en 2º lugar viene situado el primer single de título “If you want it”. Estamos ante un tema con una gran carga emotiva en su sonido y melodía y a ratos nos puede evocar a una mezcla entre “Joan of Arc” (no confundir con “Maid of Orleans”) y “Walking on the milky way” del último disco de OMD con McCluskey en solitario al frente. Se ha aprovechado de un videoclip en el que aparecen Paul y Andy como espectadores en un teatro, viendo una coreografía de danza. De esta forma, se sigue a un buen nivel, que subirá en intensidad al encontrarnos en 3er. y 4º lugar las canciones que conceden el título al lp con su 1ª y 2ª parte. No sé cuál me gusta más, de verdad. La parte 1 de “History of modern” es nuevamente una composición muy emocional, y que de hecho causó su efecto en el recientemente comentado evento sobre el concierto que dieron en exclusiva OMD en M80 el pasado 29 de noviembre de 2010. Es tal la valía de “History of modern (part 1)”, que hasta ha conseguido quitar protagonismo a “If you want it” a la hora de promocionar el disco en actuaciones en la radio y televisión. La parte 2ª es otra real maravilla. No obstante, aquí el mayor acierto va más concentrado en lo que es la parte del estribillo, en la que la interpretación del Andy al micro consigue dejar muy satisfecho a quien escucha el tema. Quizás “History of modern (part 1)” y “History of modern (part 2)” son mis temas preferidos del nuevo disco de Orchestral Manoeuvres In The Dark. Quizás me repita mucho en ocasiones; soy consciente de ello, pero es que vuelvo a estimar que “Sometimes” flaquea en exceso tras estas 2 pequeños tesoros que acabamos de escuchar, no siéndole para nada favorable su situación detrás de los mismos. No obstante, aunque es un tema crepuscular, con un Andy muy sombrío en su interpretación, acompañado en los coros por una correcta vocalista femenina, no es un tema que haya terminado de cuajar en mi parte consciente. Habrá que darle tiempo por separado, evitando su escucha tras las plausibles partes 1 y 2 de “History of modern”. En todo caso, dispone de una melodía bastante bella en sus formas, con algunos apuntes o notas de teclado o sintetizador de carácter cristalino que le confieren una delicadeza única. “RFWK” es un tema interesante, con una melodía de medio tiempo, y en la que volvemos a escuchar a McCluskey con su registro más agudo y exagerado. Siempre es un placer. “New holy ground” tiene un enfoque más clásico y oscuro en su sonido, intentando retomar ciertas formas que OMD exploraron en sus discos “Organisation” y “Architecture & Morality”; no se puede obviar que según palabras del propio Andy McCluskey hace unos días en M80, el grupo han tenido muy en cuenta el sonido de sus 4 primeros discos, y en este aspecto “New holy ground” es un ejemplo de ello. Un tema en definitiva manierista y muy suave, que demuestra que OMD siguen sabiendo hacer las cosas bien.“The future, the past and forever after” puede recordarnos un poco a los días del grupo en los que Andy estaba en solitario al frente. Podría tratarse de un tema que no desentonaría para nada por ejemplo en “Sugar Tax” de 1991. ¿Qué hace que tenga esta percepción? Sencillamente el regusto de eurodisco que hay en su instrumentación. Volvemos a formas que pueden evocarnos al pasado con “Sister Mary says”, que fue en su día la canción que se filtró como adelanto en internet, allá por comienzos de verano. El gato kilo de hecho me comentó que a él le sugiere una mezcla entre “Enola Gay” y “Pandora’s box”; y tiene mucha razón, si ustedes se fijan detenidamente. Finalmente, ha sido editada como 2º single, apropiándose quizás del primer videoclip impersonal de la historia de la banda, es decir, el primer clip promocional en el que no aparece ni Andy, ni Paul, y ni mucho menos Malcolm o Martin. Es un buen tema, con una melodía de teclados muy interesante y llevadera, aunque personalmente no es de lo que más me emocione del disco. Sin embargo, se escucha bien y sin problemas. Lo que resulta curioso es una experiencia como “Pulse”, la cual no sabemos muy bien situar en un punto de partida respecto del pasado o historia de Orchestral Manoeuvres In The Dark. Quizás sea la excepción que confirme la regla, pero aquí no sé muy bien en qué momento de su discografía se inspiró el grupo que tuvo bien presentes sus 4 primeros discos a la hora de componer las canciones de “History Of Modern”. Personalmente es una canción que permite aportar variedad a la obra, en la que Andy se sirve nuevamente de apoyo vocal femenino para defenderse al micrófono, en el cuál alterna partes muy sombrías de timbre en las estrofas prosaicas, y un punto más álgido en el estribillo con los citados coros. “Green” nos devuelve a las texturas melancólicas y pausadas tras el ritmo de “Pulse”. El estribillo es bastante bonito, sencillo y nuevamente emotivo. Como están pudiendo leer, y escuchar si a la par están con la audición del disco, en “History Of Modern” la emoción es algo que juega un papel muy importante en el resultado final. Penúltima etapa de la obra, concretada en “Bondage of fate”. Lenta cadencia de sintetizador, con tímidos coros femeninos, para situar en esta recta final otra pieza lenta, delicada y sin demasiados sobresaltos, salvo algunos momentos antes de alcanzar el tercer minuto de duración. El curioso final que aporta “The right side?”, siendo un claro homenaje a Kraftwerk, es el colofón perfecto para la obra. ¿No les parece a ustedes que hay una fuerte semejanza entre los sonidos y melodía de esta canción con los de “Europe endless” o “Endless, endless” del “Trans-Europe Express”, que hace ya mucho revisamos, del citado grupo alemán? Los teclados principales son evocadores y también la duración de la pista, que sobrepasa los 8 minutos, es un claro indicador. Que OMD vuelvan a dar forma a temas que nos evocan a los Kraftwerk más gloriosos (como por ejemplo ya hicieron en “Dazzle Ships”) es otro buen signo de vitalidad para el aspecto compositivo a estas alturas de la película por parte de Orchestral Manoeuvres In The Dark. Y hasta aquí llegan las 13 canciones de “History Of Modern”. Pasemos a las conclusiones o reflexiones finales.

“History Of Modern” ya venía aproximándose desde comienzos de verano. Ya les he comentado que recuerdo que como anticipo sonoro en youtube y otros canales, se subió el audio de “Sister Mary says” en su versión casi definitiva. A la postre este tema ha terminado siendo el 2º single y no el primero como se pensaba en un primer momento. Cuando el disco se lanzó a mediados de septiembre, por desgracia, el lanzamiento pasó prácticamente desapercibido para el público generalista y solamente los fans más cercanos estaban al tanto; de hecho, a mi se me pasó el lanzamiento y fue El gato kilo quien me lo advirtió o recordó, en un gesto que derivó en esta promesa que hoy cumplo con el artículo de revisión del disco antes de fin de año. Recuerdo que parte de la prensa gratuita se hizo eco del lanzamiento cuando ya habían pasado varias semanas de la salida del disco a la venta.

Es evidente, leyendo el párrafo que se sitúa arriba de éste, que Orchestral Manoeuvres In The Dark ya han pasado de sobra o han dejado atrás claramente su etapa gloriosa, o mejor dicho, de reconocimiento de las masas y de gran repercusión mediática. A otros grupos, el hecho de parar durante muchos años para posteriormente regresar, les ha venido bien, pero con OMD quizás la prensa no se ha mostrado tan atenta. O puede ser que OMD hayan llegado casi los últimos a esta era de reuniones de bandas de los 80, cuyos ejemplos más gloriosos de retorno fueron el de Duran Duran en 2004; no olviden que Spandau Ballet también han pasado casi de puntillas con su reunión el año pasado.

Dejando de lado estos aspectos masivos y de relevancia en los medios de comunicación, hay que apuntar que es un placer y una excelente noticia que Orchestral Manoeuvres In The Dark sigan en activo en estos días, girando de forma más que digna con unos conciertos interesantísimos, y editando obras tan notables como “History Of Modern”. Este trabajo de OMD, el primero en 14 años o en 24 si tenemos en cuenta que el último con la formación moderna fue “The Pacific Age” de 1986, es un trabajo muy válido, al que se le puede dar un 7 sobre 10, fácilmente. Eso sí, quien se esperaba un “Architecture & Morality” 2ª parte debido a ciertas declaraciones previas de los componentes de la banda antes del lanzamiento del disco, quizás se decepcione algo, pero sería un craso error tomarse la escucha de “History Of Modern” desde esa vertiente.

Además, el lp recupera la esencia de las formas y colores de las portadas de los discos de los comienzos del grupo, con esas líneas de colores sobre fondo naranja, que evoca en parte a una mezcla entre la portada de “Dazzle Ships” y “Architecture & Morality”. Si a esto le sumamos el hecho para nada baladí de que los OMD a día de hoy se encuentran en activo con su formación clásica (McCluskey, Humphreys, Holmes y Cooper), la noticia es doblemente buena. Larga vida a OMD; con “History Of Modern” no se merecen que desde aquí proclame otra cosa para terminar con su artículo, aparte de que tras la grata experiencia vivida con ellos hace unas semanas, en la que pude conocerles en persona, les tenga una enorme simpatía y afecto desde entonces por lo majos que son en el trato directo; lástima que en su época díscola tuvieran un enfrentamiento directo con otro de mis artistas admirados, Tino Casal, en las fiestas de San Isidro de 1983.

Una última cosa, que se me olvidaba, y en este caso dirigida al grupo directamente (aunque no creo que traduzcan y lean este artículo): espero que cumpláis vuestra promesa de venir de gira propia a nuestro país este próximo 2011, y si puede ser al margen de festivales. Aunque con vosotros “París bien vale una misa”, también hemos de apuntar que tampoco nos apetece gastarnos una pasta exagerada en la entrada, por el hecho de que os sitúen en el cartel de uno de estos macroeventos, que no me agradan demasiado en particular.

Sobre la radio decirles que el programa que dedicamos a Prefab Sprout y su disco “Steve McQueen” sonó, pero con fallos de sonido o ruido en nuestra emisión on-line. Confío en que la repetición de esta tarde, en unas pocas horas, a las 19.00h suene mejor. El miércoles tenemos un programa especial con entrevista incluida. El martes haré un post al respecto desvelando la sorpresa, pero de momento les adelanto que el programa de este miércoles a las 23.00h será el último de nuestra 2ª temporada hasta su reanudación después de las navidades. El próximo día 21 les explico más.
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sábado, 11 de diciembre de 2010

The Cabriolets - Close (2010)

A la gente que ve los cambios como algo negativo, se la puede acusar fácilmente de conservadores e incluso de cobardes, ya que esas variaciones pueden resultar en algo mejor o por lo menos mantener el nivel de interés respecto a lo que había antes. Y creo que The Cabriolets con su nuevo disco “Close” están dentro de ese 2º supuesto planteado con respecto a los cambios.

El grupo liderado por Bimba Bosé ha evolucionado a un sonido más rock y menos electrónico y pop que mostraron en su ópera prima “Demo”. Parte de la “culpa” de este nuevo enfoque redunda en la partida de la banda del componente David Unison. Recuerdo que la primera vez que escuché a The Cabriolets fue en directo en el Festival Rock In Rio. De hecho, ya les dejé crónica de aquel evento en su día, constituyendo la primera entrada de crónicas de conciertos que publiqué en el blog, y en aquellas líneas apunté que lo que había escuchado de The Cabriolets me había resultado muy agradable. Como en aquella ocasión, debido a que dábamos nuestros primeros pasos en el mundo de la blogosfera, no tenía la costumbre de subir fotos, saldo en parte aquella deuda y les dejo aquí una imagen de Bimba y sus muchachos en directo a las 17.30h de un caluroso día de julio en Arganda del Rey.Volviendo al plano discográfico y de estilo, The Cabriolets han pasado de inquietudes musicales asociadas a la electrónica plasmadas en su interesante primera entrega discográfica “Demo”, a afrontar un estilo muy cercano o influido por las corrientes del rock británico de la década de los 90. Estos nuevos territorios musicales son muy de los gustos de la mayoría de los componentes actuales de la formación, según han afirmado en alguna que otra entrevista a los medios. Un cambio de registro interesante y que ha dado lugar a un más que notable 2º lp por parte de este actual cuarteto formado por Bimba a las voces, por Diego Postigo al bajo, y las nuevas incorporaciones de Manuel Cabezalí a la guitarra y Pablo Serrano a la batería. Pasemos a analizar las canciones que ofrece “Close”.

“Shining” es un ejemplo claro del cambio sonoro. Una canción construida sobre una estructura clásica de rock, con bajo, guitarra eléctrica rítmica y batería. Sobre esa melodía, muy saltarina y rítmica, Bimba se presenta al micro demostrando una vez más su valía como vocalista, de sobra ya contrastada a estas alturas. Un buen inicio este tema “Shining”, que nos proporciona una llevadera dosis de ritmo para ir abriendo boca. En 2º término “Blackmail” se presenta con una estructura más cáustica de inicio, con un ritmo más duro y menos vertiginoso, aunque en su estribillo se abandona la marcada base de batería que tanta rotundidad le confiere en las partes más prosaicas. Ya con “Blackmail”, sumado a las directrices mostradas en “Shining”, nos podemos hacer una meridiana idea de los nuevos derroteros musicales abordados por The Cabriolets. “Classifieds” nos presenta una canción muy sensual en sus formas, sobre todo en su primer minuto de duración. El estribillo resulta irresistible, una vez que el tema ha ido sumando componentes sonoros a su estructura melódica. “Fast & slow” a ratos concede un gran protagonismo al bajo y debido en parte a ello y otras más cosas, quizás es el tema más contundente de los 4 que hemos descubierto, aunque sin salirnos demasiado dentro de los picos de intensidad que está mostrando el grupo en el álbum. De uno de los momentos más ágiles y veloces de la obra junto a “Shining” hasta el momento, pasamos a uno de los momentos que suponen un medio tiempo de la mano de “Good day”, que tiene un sonido más clásico y menos indie en su melodía, acercándolo en parte al jazz al menos en lo que la base rítmica se refiere. “Crepuscular” no deja de ser en un primer momento chocante, con esa aguerrida línea de guitarra, que arremete cíclicamente a lo largo de su metraje. Este tema se vale de un ligero regusto oscurantista para sumar diversidad de estados de ánimo a “Close”. También las líneas del bajo a cargo de Diego son contundentes en esta composición.Dejando de lado el sonido oscuro, pero ganando intensidad sonora, “Pyromaniac” se presenta con Bimba alcanzando ciertos registros vocales altos que llaman especialmente la atención. Llegamos a una canción que personalmente es de las que más me gustan de “Close”. “Now & here” es un tema que alterna una fuerte intensidad y sentido épico en el estribillo, con una sensualidad y misterio muy interesantes en las estrofas fuera del mismo. Quizás uno de los puntos más interesantes de comprobar cómo suena en los directos de The Cabriolets. De hecho, “Now & here” ha sido elegido como 2º single del álbum y ha contado con un curioso videoclip que alterna diversas técnicas de rodaje. “Tenderizer” podría ejemplarizar perfectamente esas nuevas influencias plasmadas en “Close” por parte de los miembros de The Cabriolets. Es un tema que puede evocarnos fácilmente a canciones de grupos de los 90 como Elástica por citar un ejemplo. Llegando al final del disco, nos encontramos con la canción que da título a la obra, la cual destaca por un brutal ritmo en buena parte de la misma, aunque en otras partes podría ser un perfecto compendio del nuevo estilo que la banda ha afrontado en su 2ª obra de estudio. Es apropiado que esta canción por tanto dé el título al lp, puesto que podría definir o resumir ella misma, a grandes trazos las marcas sonoras de la obra a la que concede el nombre. “Diamonds” está dispuesta en penúltimo lugar de la obra. Ha sido el acertado single de presentación del disco, ya que es una elegante composición, muy bien elaborada, con su correspondiente ritmo y melodía, pero sin caer en el terreno de lo evidente; como curiosidad, ahí quedan los aplausos o palmas al final del corte que se oyen. Y como mayor curiosidad, está el videoclip grabado para su promoción, filmado en blanco y negro, con gente que aparece con máscaras que representan el rostro animado de los miembros del grupo. El cierre llega de la mano de “Beauty in vogue”, un tema acústico e íntimo, ligero e inmediato, que nos reporta un curioso final de obra tras tanto ritmo indie. Es una composición exótica que se vale de instrumentos atípicos respecto a los que han copado la trama sonora de “Close” y que supone un epílogo único dentro de su naturaleza en este interesante trabajo de The Cabriolets.

En este segundo trabajo, The Cabriolets han cambiado de estilo, lo he dicho ya varias veces y es evidente si escuchamos algún tema de “Demo” como por ejemplo la deliciosa y bailable “Cadáver exquisito”. Aquí hay que apuntar otro punto de variación: todo “Close” está compuesto en inglés, no habiendo ni un solo tema en español. Lo de la variación tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Lo mejor sin duda estriba en el plano artístico y de la novedad. Una banda que ya desde sus primeros pasos se muestra inquieta y abierta a cambios importantes en el concepto de su música, siempre es de agradecer. Y más aún si el trabajo ofrecido es de una exigencia como la que The Cabriolets ofrecen en “Close”. El punto problemático está a la hora de crear una fiel legión de seguidores. Arriesgarse a no establecer un sonido o un estilo en los primeros discos, hace que la audiencia media no sepa muy bien por dónde van los tiros y sea más difícil fidelizarlos.

Con este cambio de estilo, en definitiva, y cerrando lo expuesto en el apartado anterior, es probable que The Cabriolets hayan aumentado su legión de seguidores, aunque la masa de los mismos no sea tan intensa o marcada por no haberse definido aún un estilo claro, cosa que quizás suceda en las siguientes entregas discográficas de la banda. De momento, este disco con esa a priori chocante portada con el cuadro de la cabeza de una oveja, es un trabajo enfocado al rock indie heredero del sonido de los 90. No obstante, quizás únicamente decir que el grupo ha dejado de lado la electrónica para adoptar el rock es sintetizar mucho, puesto que también el grupo ha ganado en contundencia y ha dejado de lado el carácter más pop y bailable que se mostraba en muchas piezas de su anterior entrega “Demo”.

Una cosa está clara con “Close”: la fuerte pegada y ritmo de sus canciones hacen que se convierta en un disco de mucho interés para su presentación en directo. De hecho, los componentes de la formación en varias entrevistas concedidas en los últimos meses a diversos medios, han puesto de manifiesto que ese es uno de los puntos fuertes del disco protagonista de esta semana, el directo que ofrece. Si The Cabriolets ya me supusieron una buena impresión la primera vez que les veía (a la par que les oía) en el Rock In Rio de 2008, sin lugar a dudas sus conciertos deben ser ahora al menos igual de interesantes. Fue una lástima que por coincidir en día y hora con la ceremonia de entrega de la V Edición de los Premios 20Blogs, no pudiera acudir al concierto que el grupo ofrecía en la sala El Sol el pasado 20 de octubre, al cual estaba acreditado.

The Cabriolets son un grupo interesante, que suena muy bien, y quizás una de las propuestas musicales más atractivas de los últimos tiempos (al menos a mi siempre me han parecido así). “Close” es un buen ejemplo como 2º trabajo discográfico y la aceptación que está recibiendo es buena, si tenemos en cuenta los tiempos que está atravesando la industria musical. Para mi gusto personal, es un disco muy agradable de escuchar, muy rítmico y consistente. Ahora llega el turno de defender “Close” sobre las tablas, pero ese es un terreno en el que Bimba y los suyos saben desenvolverse con solvencia, con lo que el éxito está asegurado, más allá de que el material discográfico sea igualmente muy válido. Desde “Discos, música y reflexiones” continuaremos siguiéndoles la pista, ya que siempre nos llamaron la atención The Cabriolets y su propuesta y ese hecho no ha cambiado con este giro de estilo sonoro.

Terminamos con lo referido a nuestro programa de radio. Esta semana tuvimos problemas con nuestro proveedor de internet y por tanto nuestro programa solamente sonó en la emisión en las ondas para todo aquel que resida en Alcalá de Henares y pueda sintonizar el 107.4 FM. Sin embargo, la emisión on-line, debido a los fallos comentados, no sonó. Con esto, el programa sobre el disco “Steve McQueen” de Prefab Sprout sonará este próximo miércoles, para que ustedes puedan escucharlo a través de nuestra web http://www.ruah.es/online.html. Esta tarde a las 19.00h lo que haremos será repetir el programa dedicado a Nik Kershaw. Aclarado este punto, les dejo con The Cabriolets y nos vemos en 7 días.
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sábado, 4 de diciembre de 2010

Nacha Pop - El Momento (1987)

Regresamos tras un tiempo a la revisión de discos en español y en este caso escogiendo a una banda ya mítica de la historia del pop de nuestro país. Nacha Pop son indudablemente uno de los grupos más carismáticos de los años 80, que incluso a finales de la primera década del siglo XXI, volvieron a la actividad, al menos con sus 2 principales almas, que no eran otras que las de los primos Antonio Vega y Nacho García Vega.

De siempre Nacha Pop han estado presentes en mi vida, desde los tiempos en los que Rico, banda posterior de Nacho, triunfaba de la mano de la canción “Suerte”, en los días en los que veía un cierto parecido entre Nacho y el por entonces portero del Atlético de Madrid Abel Resino (supongo que este apunte será de gran orgullo para Nacho, reconocido aficionado colchonero). Sin embargo, ha sido hace poco cuando me he decidido a meterme a fondo con su historia y su música, para descubrir canciones más allá de sus grandes éxitos conocidos por todos en algunos casos (“La chica de ayer”) o casi todos en otros temas menos evidentes.

Y esta decisión de ir más allá, me ha permitido conocer tremendas joyas ocultas dentro de sus discos de estudio. Lo que fue su última entrega antes de su disolución “El Momento”, si no tenemos en cuenta el glorioso álbum en directo “80-88”, es un lp descomunal, con una serie de canciones realmente emocionantes y de una calidad muy alta. Un disco que a la par demuestra la dicotomía que existía en el sentido de las composiciones de Nacha Pop, derivada de la personalidad y gusto compositivo de Nacho y Antonio; es decir, que se daban cita canciones melancólicas e íntimas derivadas del lápiz de Antonio Vega, y otras más moviditas y más pop en el sentido estricto, inconfundiblemente emanadas de Nacho García Vega.

A estas alturas de la década de los 80, Nacha Pop era una banda de alto estatus y regusto maduro (a pesar de la todavía juventud de sus componentes). Decir que tras “Dibujos Animados”, Ñete, batería de Nacha Pop, abandonó la banda, dejando en trío al grupo, el cuál estaba formado por Nacho García Vega, Antonio Vega y Carlos Brooking. Por entonces, eran uno de los grupos de más éxito, que llevaban sonando desde comienzos de los 80 y que tenían en su zurrón una serie de éxitos sin posibilidad de discusión, con un inmortal de la talla de “La chica de ayer” entre los mismos.

Los Nacha Pop estaban dentro de la llamada corriente de grupos mal llamados “babosos” por parte de las opuestas “hornadas irritantes”, compuestas por rivales encarnizados tales como los Gabinete Caligari liderados por Jaime Urrutia (el cuál alguna vez ha tenido palabras poco amables hacia Nacha Pop o al menos sobre sus canciones) o los Glutamato Ye-yé. Ya saben que un servidor no es partidario de bandos en esto de la música. Es decir, que me gustan tanto Blur como Oasis, Pulp o Wet Wet Wet, Alaska Y Dinarama o Mecano, y por tanto me lo paso tan bien escuchando “Narcosis” de Glutamato Yeye o “Camino Soria” de Gabinete Caligari, como “Grité una noche” de Nacha Pop.

La citada madurez de la banda se haría notar a la hora de facturar un disco que roza la perfección. Nacha Pop en lo que sería su 5º lanzamiento de estudio (si no tenemos en cuenta el mini lp “Una Décima De Segundo”), como pasó con otros grupos de los ochenta como Mecano, quizás perdieron frescura, pero ganaron en perfección y técnica de forma más que evidente. Pasemos a la escucha y análisis del último disco de estudio de Nacha Pop, de título “El Momento”, antes de su disolución a finales de los 80.

El disco abre radiante gracias a una de las composiciones más luminosas de Antonio Vega concretada en “No se acaban las calles”. Vitalidad, energía y brío de la mano de este chico considerado tradicionalmente melancólico y triste. Y, claro, si después llega su primo Nacho y se apunta la descarada, macarra y marchosa “Vístete”, se consigue firmar un inicio de álbum de lo más alegre y desenfadado. “Vístete” es una canción genuina de Nacho García Vega. Tanto en su picarona letra, como en su interpretación vocal al micro con ese toque chulesco, se aprecian características básicas del estilo de Nacho. Para concederle mayor ritmo y aires de celebración a “Vístete”, se utilizan metales de viento como trompetas, que se hacen acreedores de unas de las marcas principales de la melodía de este gran éxito de Nacha Pop. Sin embargo, no conviene encasillar a la gente, y decir que Antonio Vega era tradicionalmente melancólico, reflexivo e íntimo a la hora de componer (cuando por ejemplo se ha anotado un inicio tan animado como “No se acaban las calles”), y por otro lado afirmar que Nacho García Vega era un descarado y un vitalista en sus composiciones, es entrar en generalizaciones que no siempre se ajustan a la realidad. Para muestra un botón, o en este caso un botonazo, uno de los mejores temas de “El Momento”: “Asustado estoy”. Cualquiera podría darse a engaños y pensar que esta composición pertenece a Antonio en lugar de a Nacho, e incluso a la hora de escucharla, podría haber algún matiz de duda a la hora de identificar quién es el que canta, porque Nacho se ajusta al perfil de sonido de esta bella composición, que nos habla de la pérdida del amor y de lo mal que se pasa cuando uno se queda solo. En lo instrumental se basa en una cálida estructura melódica de guitarra eléctrica, adornada por unos preciosos matices electrónicos de teclados, que le otorgan una envoltura especial y muy sentida. Antonio nos presenta tras este gran acierto por parte de Nacho en “Asustado estoy” un tema que sí que va en concordancia con las generalizaciones que acabo de mencionar. Y es que “Desordenada habitación” es una pista íntima en su sonido, probablemente suponiendo el instante más delicado de la obra que repasamos esta semana. Muy bonita, ¿para qué vamos a decir otra cosa? Pero las generalizaciones, repito, no son buenas ya que nos encorsetamos y de esa forma quizás no entremos a fondo, cometiendo un gran error, en otras composiciones tan brutales como “Persiguiendo sombras”. Ésta es otra canción vital, pero que parte de un enfoque más enérgico, restando luminosidad respecto al comienzo que se marcó Antonio Vega en “No se acaban las calles”. Puede que sea la canción con un ritmo y melodía más vertiginosa de “El Momento”. El estribillo con ese “busco algo más que un perfil, es tan distinto a ti…”, es de un gancho melódico enorme.“Quién soy” devuelve a Nacho a la primera línea con otra enérgica canción, perfectamente identificable a su estilo. Un tema resultón, al que no le viene nada bien (¿a qué canción le viene bien esto que voy a decir?) estar anexada a una pieza brutal como “Lucha de gigantes”, en lo referido a que quizás quede algo en el olvido tras la fuerte carga emocional de la siguiente pista. Será en “Lucha de gigantes”, donde veremos a Antonio otra vez en su terreno más habitual. Dando forma a una composición preciosa, brutalmente intensa en el terreno emocional ya incluso desde su inicio con esa frase tan solemne “Lucha de gigantes convierte el aire en gas natural…”. Junto a la ineludible “La chica de ayer” y “Una décima de segundo”, es una de las mejores composiciones de Antonio Vega en Nacha Pop. Resulta preciosa la parte en la que Antonio dice aquello “Deja de engañar, no quieras ocultar que has pasado sin tropezar…”. Tras este gran momento, llegamos a una canción del todo exótica a cargo de Nacho, que es “Lágrimas al suelo”. Un tema en el que Nacho homenajea a personajes fracasados del mundo del espectáculo, con una envoltura musical que bordea incluso a la nana con ese toque infantil o de fantasía tanto por los instrumentos utilizados como por los coros que tiene. También hay lugar para ese toque irónico de Nacho en sus letras como “vi un payaso fracasar, solo sabía hacer llorar… ¡Vaya gracia!”. Es quizás un tema algo fuera de sitio dentro de un disco por lo demás bastante compacto; puede que “Vístete” también se aleje del sonido o impresión que te deja en general “El Momento”, pero “Lágrimas al suelo” si cabe es más atípica en su concepción. El final del disco es sencillamente genial. Da pena llegar al final y más tras los 2 últimos grandes temas que nos presentan por un lado Antonio en “Puertas abiertas” y Nacho en “Si esto fuera amor”. Primero en “Puertas abiertas”, Antonio sella una canción generosamente emocionante, nuevamente muy luminosa, en lo que es una sentida dedicatoria a alguien que cumple años. Por las fechas a las que nos acercamos, no sé por qué, pero la veo como una canción perfecta para el fin de año, por ese estribillo que dice “Puertas abiertas a un año más”; todo esto más allá del hecho personal de que en unos días sea mi cumpleaños, el cual, por cierto, coincide en día y mes con el del mismo Antonio Vega; una casualidad de la que me siento orgulloso. En el mismo sentido sonoro se nos presenta el acertado capítulo final de “El Momento” con Nacho en papel estelar con “Si esto fuera amor”. Otra de las composiciones de Nacho que abundan en su territorio más sentimental, con una melodía y estructura musical irresistible. ¿Mejor final de álbum? Imposible.

En su día, “El Momento” fue un notable éxito para Nacha Pop. Esta formación madrileña era un grupo reconocido en aquellos días y algún que otro sencillo muy atinado como “Vístete” hizo parte del papel promocional para conseguir darle algún empujón comercial, por si acaso le hacía falta, a este disco.

El problema, o mejor dicho, el punto amargo que tiene este disco de portada en la que vemos a Antonio Vega en un conato de pelea con Carlos Brooking, con Nacho un poco al margen, como no queriendo meterse en harina, estriba en que esa imagen de la portada quizás era premonitoria de lo que sucedió al final de la gira de presentación del disco, a la que pertenece la última entrega de Nacha Pop, el disco en directo “80-88”. Los motivos de la disolución de Nacha Pop no los tengo claros. Quizás fuera el conflicto de egos entre los primos (cosa común en muchas bandas en las que coincidían 2 genios en el seno de una formación como el pique Morrissey-Marr en The Smiths o el más evidente de los hermanos Nacho y Jose Mª Cano en Mecano), o por otro lado los problemas de Antonio con las drogas puede que sumaran algo en la separación de la banda. No lo sé muy bien, la verdad. Simplemente me apoyo en comentarios de gente e incluso en alguna entrevista realizada a alguno de los componentes del grupo.

Nacho y Antonio partieron por separado, teniendo trayectorias en solitario con momentos de relativa y aceptable acogida por parte del público como cuando Nacho se movía con su nuevo grupo Rico y facturaba temas tan pegadizos como “Suerte” (canción estupenda, con la que conocí por 1ª vez el universo que rodea a Nacha Pop y sus componentes) y Antonio Vega siguió dando forma a preciosas composiciones como “El sitio de mi recreo” o la increíble “Se dejaba llevar por ti”.

Por fortuna, hubo tiempo para que Nacho y Antonio se reunieran y todavía giraran en el año 2008. Aunque, eso sí, sin Carlos Brooking ni Ñete en el pack. Tuve la suerte de poder verles actuar en las fiestas de mi municipio Torrejón de Ardoz en junio de 2008. Ese día no estuve muy cerca del escenario, pero debajo de este párrafo les dejo una macarrónica foto que saqué con mi móvil a modo de curiosidad; para que no se pierdan, el del centro de la imagen en el escenario es Nacho y el que está a la izquierda al fondo, a la derecha de su primo, es Antonio. Por fortuna, llegaron a tiempo para un último brindis con el público, ya que, como todos sabrán, Antonio nos dejaría a los pocos meses, por culpa de un cáncer que acabó de tumbarle, sin que su débil salud pudiera aguantar ese envite final.Nos queda la música de Nacha Pop al menos. Unos Nacha Pop sin Antonio no serían Nacha Pop. Y llegando al final, afirmo que “El Momento” es un gran disco. Reflexionando sobre ello, a pesar de su éxito en su día y su buena acogida, quizás es un trabajo que está a la sombra del primer disco de la formación e incluso de “Buena Disposición”. De hecho, hay muchas personas que opinan que es un disco cojo y sin personalidad, derivado del notorio abandono de Ñete. Es curioso el efecto que el paso del tiempo tiene sobre las cosas. Por ello, creo que es un buen momento (y nunca mejor dicho) para recuperar esta obra y darle la importancia que se merece. Además, por el simple hecho de estar inmersos en diciembre y por lo que les he comentado del enfoque que le podemos dar a “Puertas abiertas”, creo que es apropiada para estos próximos días y semanas. Aunque ha pasado algo más de año y medio desde el fallecimiento de Antonio Vega, sirva el presente post como homenaje al mismo que le realizamos desde “Discos, música y reflexiones”.

Cerramos como siempre con el apartado radiofónico. A las 19.00h esta tarde, podrán escuchar la redifusión de nuestro programa del pasado miércoles que dedicamos a Nik Kershaw y su disco “Human Racing”. El podcast intentaré que esté subido antes de este martes. Este próximo miércoles 8 de diciembre, para aquel que pueda y quiera, a las 23.00h en http://www.ruah.es/online.html dedicaremos nuestra hora semanal en las ondas al gran disco “Steve McQueen” de Prefab Sprout.
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miércoles, 1 de diciembre de 2010

Concierto Orchestral Manoeuvres In The Dark. Madrid (29-11-2010)

“Enola Gay”, se lo crean o no, volvió a sonar en Madrid este pasado lunes 29 de noviembre de 2010, a una hora intempestiva en principio para su interpretación en directo. Y es que este punto fue lo novedoso, ya que este mítico tema de Orchestral Manoeuvres In The Dark puede sonar perfectamente en cualquier radiofórmula al mediodía cualquier día de la semana. Sin embargo, y suponiendo una gigantesca sorpresa y una gran alegría para un pequeño grupo de afortunados, el tandem mítico que lideró a los OMD en sus días más gloriosos, Andy McCluskey y Paul Humphreys, se dieron un paseo por la capital de España para promocionar su nuevo disco “History Of Modern” (del cuál habrá revisión dentro de no mucho tiempo por estas tierras, en un sábado de aquí a fin de año) en la emisora M80 y de paso regalar a unas 50 personas la oportunidad de conocerles y asistir a una íntima actuación exclusiva de algunos de sus temas, tras una entrevista previa.

Pensaba que las “Crónicas de eventos” se habían terminado por un tiempo, pero por fortuna estaba equivocado. Pocas formas más gloriosas puedo imaginar para cumplir nuestras “bodas de plata”, o lo que es lo mismo, nuestro post nº 25 de este tipo. Quizás no sea del todo adecuado denominar a este evento como “concierto” al uso, pero tenía claro que quería hacer una crónica al respecto y no se me ocurría llamarlo de otra forma; y es que en realidad se puede considerar como un concierto especial (sin venta de entradas, para aforo reducido y con un setlist de solamente 8 canciones). Bueno, vamos al grano. En su día me enteré de este evento, al cual se podía tener acceso a través de un sencillo concurso, gracias a un compañero de trabajo, a través del que precisamente accedí a los Orchestral Manoeuvres In The Dark de forma definitiva, hará cosa de 3 años, yendo por fin más allá de “Electricity” o “Enola Gay”, que hasta la fecha era lo único que había escuchado de esta formación. Este amigo, me comentó que se había enterado de que OMD venían a M80 a hacer lo que ya he descrito en el primer párrafo (intentaré no repetirme más de lo que viene siendo habitual). No obstante, cuando me informó, ya había pasado el plazo de concurso y por lo visto ya se había celebrado el acontecimiento; me tiré momentáneamente de los pelos, hasta que trasteando por internet, di con una información que provenía de la página de M80 y que, casualidades de la vida, informaba que el evento se suspendió por la huelga general del pasado 29 de septiembre (mira, al final aquella huelga me sirvió para algo: para tener una 2ª oportunidad ante algo que ya daba por perdido por haberme enterado en teoría a posteriori).

Al efecto, se avisaba en el mismo comunicado que el evento quedaría pospuesto para el futuro. Y aquí entra en juego un buen amigo bloguero, seguidor habitual de “Discos, música y reflexiones” e interesante comentarista en los post que tienen que ver con grupos del genero musical del pop de sintetizadores, El gato kilo; al respecto, les recomiendo que echen un ojo a su interesante blog, en el que supongo que en los próximos días también hará una entrada relativa a este acontecimiento. A través del Facebook (ya le empiezo a sacar partida a esta herramienta, a la que siempre he mirado con cierta desconfianza), El gato kilo me comentó por el messenger o chat que tiene incluido esta red social, que el evento estaba fijado para el lunes 29 de noviembre. Primer momento de alegría, lógicamente. Luego llegó la incertidumbre, al ver que si me tocaba el concurso (había que escribir un e-mail a una dirección de la radio respondiendo a la pregunta de quiénes son los componentes de OMD), tendría algún posible problemilla al celebrarse el encuentro un lunes a las 12.00h del mediodía. Para más suspense, me enteré de todo esto el último día para escribir el e-mail para participar (el pasado miércoles 24) y tras escribir a toda prisa un primer e-mail que no hubiera sido válido (faltaban algunos datos personales que solicitaban en las bases), después escribí uno correcto de pe a pa para participar con todas las de la ley.

Pasamos a la 2ª parte del asunto: conseguir que me pudiera coger libre en el trabajo el lunes 29 para poder asistir, ya que un servidor tiene la suerte de no estar en el paro y, más suerte aún, de tener jornada intensiva de mañana de lunes a viernes. Tras varios cambalaches y tras molestar en 2 o 3 ocasiones a mi jefa, ante la duda de si resultaba ganador (motivado por la tardanza en la comunicación del hecho por parte de la organización), al final conseguí tener libre el lunes 29 de noviembre para poder acudir al evento. Desde aquí quisiera agradecer el detalle que tuvo mi jefa de autorizar los cambios organizativos que se llevaron a cabo para que no me perdiera este acto irrepetible y por otro lado también agradecer la paciencia que tuvo al respecto. Y es que no fue hasta el viernes 26, a mitad de la mañana cuando comprobé que tenía un e-mail por parte de M80 confirmándome que había sido uno de los 20 afortunados.

Una enorme euforia me invadía. Iba a acudir a un mini concierto (ya se sabía de antemano que la actuación serían 4 o 5 canciones) ofrecido en exclusiva a un grupo reducido de fans y sobre todo iba a poder conocer en persona a Andy McCluskey y Paul Humphreys; estaba que no me lo creía. A través del Facebook pude charlar con El gato kilo al poco rato, el cuál también resultó ganador del concurso; de esta forma se daba otro acicate más, que era el hecho de poder conocer en persona a un buen amigo bloguero. Quedaba un matiz pendiente de concretar: no dejar desierta la invitación de acompañante que tenía anexa a mi premio. Finalmente no encontré a nadie con disponibilidad; lastimosamente, se quedó desaprovechado el hueco que tenía libre para que otra persona más disfrutara del evento. Una pena, pero la verdad es que la gente tiene poco margen de maniobra para poder realizar una solicitud de pedirse libre un lunes el viernes anterior por la tarde cuando ya han salido de sus lugares de trabajo habituales. Quizás la organización debería haber comunicado la resolución con un poquito más de antelación, pero bueno, supongo que sus motivos tendrían para que lo hicieran así… O no, no sé realmente.

Puntualmente salí este lunes por la mañana de mi casa para llegar a tiempo a la hora que nos habían citado en el edificio de Gran Vía 32 Bis. Al principio me confundí y fui a la entrada principal del nº 32, pero los agentes del control amablemente me indicaron por dónde tenía que acceder. Fui el 2º en llegar sobre las 11:18h, antes de las 11.30h indicadas. Poco a poco iba llegando la gente. Se iba notando en el ambiente gente ya entrada en los 40 o en los 30 ya avanzados, la gran mayoría de ellos con bolsas repletas de vinilos y discos de la formación y otros interesantes objetos de coleccionismo o culto como una entrada que poseía uno de los asistentes del concierto que la formación ofreció en la sala Morasol en el año 82 y al que asistió en persona el portador de dicho ticket. Un servidor de ustedes se conserva mal físicamente y aparenta de sobre la edad imperante en el evento, con lo que mis 28 años no brillaron como elemento discordante del acto, al no ser para nada evidentes (de hecho, en un par de semanas ya serán 29).

Tras pasar del hall de la entrada al de acceso a los estudios de M80 en la 7ª planta, allí nos vino a buscar uno de los responsables de la emisora, el cual nos llevó por el inmenso laberinto que es el edificio de Gran Vía 32 en su interior, digno de ser sometido a una visita, y sin lugar a dudas un gran momento para un aficionado locutor de Radio Universitaria de Alcalá de Henares como es un servidor… Algún día volveré allí como profesional; quizás esta última frase debería ponerla entre interrogantes o con un “quizás” intercalada, pero ¿por soñar qué se pierde? Finalmente, llegamos a sala, acomodada para unas 50 personas, más propia de un aula de universidad que de una emisora de radio, y al poco entró micrófono en mano Mónica Ordóñez, la presentadora del programa que había organizado este acto. Tras una correcta introducción por su parte sobre el grupo y el evento, dio paso a la sala, pidiendo ya de inicio una fuerte ovación para recibirles, a OMD.Ahí estaban Paul y Andy en persona; era real. Aparecieron sonrientes y dispuestos a atender la micro entrevista que la presentadora había organizado. Me parecía increíble, tenía delante de mis narices a Paul Humphreys y Andy McCluskey, este cantante al que siempre he visto muy parecido a Miguel Indurain, Raúl García (actual jugador de mi querido Atlético de Madrid) e incluso a José Luis Casado (presentador de “Nos Queda La Música” en La Otra); dirán ustedes que ya estoy yo con mis parecidos razonables imposibles; manías que tiene uno. En lo que no voy a entrar, es en comentar el irremediable paso del tiempo por el aspecto físico de estas 2 leyendas vivas y en activo de la música electrónica.La entrevista fue cortita, pero estuvo por lo general bien. Mónica metió un pequeño gazapo al decir que Paul todavía estaba en los tiempos de “Universal”, ante lo que Humphreys matizó al respecto y les realizó unas cuantas preguntas que propiciaron alguna respuesta bastante simpática por parte de Andy McCluskey; por ejemplo, les preguntó qué era lo que les había motivado a seguir en activo cuando en principio hablaron de disolverse tras la gira de reunión de un par de años atrás. Bueno, pues Andy respondió simple y llanamente: “prefiero seguir siendo estrella de pop antes que tener que ayudar a mis hijos a hacer los deberes”. Esto propició unas cuantas carcajadas entre los que allí estábamos ante el sentido del humor que de cuando en cuando se gasta el locuaz sr. McCluskey.Tras esta introducción bastante ligera y llevadera, y tras los pertinentes posados con la presentadora y de ellos 2 solos, se dispusieron a coger sus instrumentos. Tuve a Andy justo delante mía y según se agachaba a coger el bajo dijo “vamos a hacer algo de ruido”. De comienzo, Andy avisó que tocarían canciones nuevas y antiguas y que la primera era la más antigua de todas. Varios gritos de admiración salieron del público al escuchar los primeros compases de “Electricity”. Todos quedamos encantados de la acústica y de lo que iba a ser la experiencia: daba la impresión de que los OMD estaban tocando para ti y unos amigos tuyos en el salón de tu casa, tras haber quitado los muebles y haber dejado algo de espacio para los instrumentos. El bajo de Andy sonaba rotundo e increíble a tan corta distancia y las melodías sintetizadas de Paul hicieron las delicias de los que nos dimos cita como brillantes ganadores del concurso. Un excelente inicio de actuación, en el que Andy y Paul se marcaron a dúo vocal compenetrado la interpretación de este gran reserva de la bodega de OMD al micrófono.Acto seguido se dio paso a una de las mejores composiciones del último disco, y de hecho es una de las 2 piezas que le dan el título. “History of modern (part 1)” sonó tal como es, emotiva, delicada y preciosa. Andy, liberado del bajo en este tema, se centró en cantar con una tremenda emoción y sentimiento y a deleitarnos con sus bailes tan característicos. Ya llegará el turno de revisión de “History Of Modern” (y no tardará mucho, ya que es una promesa personal que le hice encantado a El gato kilo), pero junto a la “parte 2”, es quizás la mejor composición del nuevo trabajo de Orchestral Manoeuvres In The Dark con mucha distancia.Tocaba el turno de lucimiento personal de Paul Humphreys al micrófono. No podía elegirse un mejor tema que “Souvenir” para que el teclista de OMD nos deleitara con su suave tono de voz, en contrapunto con la textura vocal trágica que siempre tiene el timbre de Andy. Este tema, que fue en su día nº 1 en nuestro país como single, nos permitió seguir relajados tras la belleza igualmente manierista que antes nos había proporcionado la mesura de “History of modern (part 1)”. Justo aquí abajo, les dejo un instante en el que Paul estaba concentrado en interpretar de forma muy correcta “Souvenir” al micro y a los teclados.Siguiendo con el álbum “Architecture & Morality”, ahora llegaría un momento sumamente intenso, que no fue otro que el protagonizado por la monumental “Maid of Orleans”. Ya desde su inicio se reconocieron esas programaciones abigarradas, que a la postre desembocan en una de las melodías más delicadas, bellas y estrictamente orquestales (haciendo honor al nombre del grupo) que tienen Orchestral Manoeuvres In The Dark en su discografía. Fue precioso y muy emocionante ver esa interpretación a un solo metro de distancia de McCluskey, en ese tremendo in crescendo de intensidad vocal en esta acongojante composición. Para que ustedes lo comprueben, y visto que la gente de M80 fueron amables con el tema de fotos y videos, les dejo el clip que grabé con mi precaria cámara de fotos y que tras el ejemplo de “La mataré” en el post del concierto de Loquillo en Leganés, supone el 2º video personal que he filmado y subo al blog. Espero que les guste si es que emplean unos 3 minutitos en verlo y escucharlo (el audio, como siempre, no es demasiado bueno que se diga…). Quisiera aquí dar las gracias a mi amigo Jose por las molestias tomadas a la hora de cambiar el formato del archivo y subirlo a youtube, para hacerme este favor y que ustedes lo disfruten.

¿Qué más podíamos pedir? Poco más, ya llevaban 4 temas, en principio lo acordado, pero aún así Andy y Paul seguían metidos a tope y ahora nos presentaban en petit comité lo que ha sido el 2º single de “History Of Modern”, la aceptable “Sister Mary says”. Estamos ante un tema con una acertada melodía de sintetizador a cargo de Paul y un tema que sin sonar mal, tampoco es de lo más granado que ofrece el último disco de OMD. Un ejemplo discreto, que sin embargo sonó maravillosamente en esa sala situada en el interior del edificio de Gran Vía 32. Cualquier cosa hubiera sido bienvenida.Faltaba un trallazo final, y ese terminó llegando en la forma de “Enola Gay”. Ya lo apunté al inicio del artículo, con lo que no es ninguna sorpresa que se lo suelte aquí. Fue sumamente emocionante ver a Andy tocando el bajo y moviéndose de esa mítica forma que popularizó gracias al videoclip promocional de la canción (con un primitivo “croma” de imágenes de nubes), moviéndose de un lado a otro. Justo aquí arriba les dejo una imagen que intento capturar el movimiento de Andy que les acabo de describir. Sonó con una tremenda fuerza y hasta me hizo preguntarme por la necesidad de Martin Cooper y Malcolm Holmes para que la máquina sonora de OMD funcione de forma correcta, más allá del punto agradable que supone ver a la formación clásica unida y porque a estas alturas ya son de la familia, y sin ellos no sería lo mismo; algo parecido sucedería en un caso más flagrante, si se diera la circunstancia de que Andy Fletcher de Depeche Mode abandonara el grupo y Dave Gahan y Martin Gore saltaran a escena sin este grandullón de grandes lentes e interesante flequillo. “Enola Gay” puso a prueba de bombas (y nunca mejor dicho) el corazón de los allí asistentes; y es que insisto en remarcar el hecho de lo especial que resultó esta experiencia: poder ver tocar a OMD de forma privada, sentado en primera fila y sonando de forma atronadora (de tal forma que hasta en “History of modern (part 1)” temblaba el falso techo de la sala, debido a la potencia sonora que emanaba de los instrumentos de Andy y Paul). A continuación, una foto de Paul en los últimos momentos del mini concierto.Andy tenía ganas de más y mirando hacia la puerta buscando complicidad con los responsables de M80 al respecto, solicitó volver a tocar otra vez tanto “Electricity” como “History of modern (part 1)” para gran regocijo de los que allí estábamos. Eso sí, en esta ocasión pidió a todos que nos levantáramos (más allá de los situados en las últimas filas, que ya estaban de pie desde el comienzo de la actuación) y que bailáramos. Fue increíble de esta forma estar casi nariz con nariz con Andy mientras machacaba su bajo en la nueva interpretación de “Electricity” y viendo la brutal comunión que hubo entre el público y McCluskey en el bis de “History of modern (part 1)”. En esta última pieza del concierto, Andy se hizo varias fotos con asistentes mientras aún cantaba, creándose una atmósfera y un clímax de emotividad sin igual sumando las muestras de cariño mutuas de Andy hacia el público y viceversa, aderezadas de la preciosa y emotiva melodía de este temazo de su último lp. No sé, pero me pareció un momento muy especial y una forma preciosa de terminar el concierto. ¡Bravo Andy! La siguiente fotografía muestra a McCluskey durante la intepretación de “Sister Mary says”. Se llegaba al final y todos nos quedábamos con ganas de más. A lo largo de la actuación, tanto Paul como Andy avisaron que su intención es venir en 2011 a tocar en gira propia a un recinto y dar un concierto en condiciones. Esperemos que así sea, sobre todo porque un servidor no asistió al Summercase en 2007 y se perdió aquella ya mítica actuación de OMD. Tras el fin de la actuación, hubo lugar para que todos y cada uno de los asistentes pudiéramos conocer en persona tanto a Paul como a Andy, que por separado fueron atendiendo individualmente a todos los presentes.Yo comencé con Andy, para más tarde regresar a él y entre medias traté con Paul. A los 2 les dije lo mismo. Primero, agradecerles encarecidamente el que vinieran a Madrid y el detalle de acceder a un evento de este tipo; segundo, pedirles que vengan el próximo año de gira (sumando fuerza a su intención que, como ya he mencionado, de por sí pusieron de manifiesto durante su actuación y creo que también durante la entrevista previa); y por último, despidiéndome de ambos haciendo un facilón juego de palabras con una canción que ya saben ustedes que adoro por el artículo de revisión de “The Pacific Age”, diciendo a ambos “Os amamos” (por “We love you”, tema del citado disco del año 1986). Ante este pequeño guiño, Andy respondió muy en firme y ciertamente emocionado que ya podía comprobar que el afecto por nuestra parte era evidente. Pude hacerme sendas fotos con ambos y les dejo orgullosamente las mismas escoltando el presente párrafo.Tras hablar con Humphreys y McCluskey, por fin pude conocer en persona a El gato kilo, que tuvo algún problemilla en el acceso por un asunto de la lista de asistentes. Nos marchamos ambos con ánimo de tomarnos unas cañas y mientras tanto comentar el evento y hablar sobre otros tantos gustos que tenemos en común, tanto musicales como cinematográficos. Fue todo un puntazo que nada más salir por la puerta del edificio, comprobáramos que estaba nevando; pensé: “Día “Maid of Orleans” total”, por lo referido a su nevado videoclip. Por su parte El gato kilo, tuvo un gran detalle al grabarme la actuación del Festival Summercase 2007 de Barcelona en audio (ítem que no tenía y desconocía que existía por ahí) y me prestó el recopilatorio “Messages”, para poder ver el dvd de videoclips del grupo, cuya historia audiovisual está muy restringida en youtube a día de hoy, faltando muchos videos debido a censura de EMI, por los ya conocidos temas de derechos de autor. Se nos pasó el tiempo volando y había que ir a casa a comer, quedando emplazados para otras cañas, café o lo que sea en las próximas semanas.Hay que agradecer mucho a M80 la organización de un evento como este que acabo de describirles. Fue un acontecimiento único, especial e irrepetible. Poder ver a OMD tocar en privado para 50 personas, aunque tan solo fueran 6 temas y 2 bises de 2 temas ya interpretados, y, sobre todo, poder hablar con ellos y ver lo buenas personas y lo simpáticos y amables que son, no tiene precio. El único “pero” que podemos sacar, es que se demorase tanto la comunicación de los ganadores, por el asunto de poder organizarse de cara a asistir un lunes a las 12.00h del mediodía. Confío en la palabra de Andy y Paul y en el hecho de que el próximo año les veamos en un Palacio Vistalegre (¿por qué no?) o al menos una sala La Riviera (aunque el recinto no sea santo de mi devoción); estoy seguro de que por ellos no quedará, arena de otro costal será que los promotores de conciertos se atrevan con el asunto y se pongan de acuerdo con los respectivos managers y tour managers.De momento, como aperitivo de caviar beluga, esta experiencia no tuvo parangón. Han pasado más de 24 horas y aún estoy emocionado y muy contento de haber vivido esta experiencia. No solo por el hecho de conocer en persona a Andy McCluskey y Paul Humphreys y ver lo cercanos que son (lejos del divismo de otros), sino por lo especial que fue disfrutar de un mini concierto en las condiciones descritas. Fue increíble y creo que pocos, muy pocos, pueden presumir de haber vivido algo parecido con OMD o con algún grupo que esté al nivel de repercusión histórica internacional musical de estos reyes del synthpop. Quedamos muy agradecidos. Ya os echamos de menos y os esperamos con ansias para el próximo año, tal como nos prometisteis.
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