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viernes, 9 de noviembre de 2018

Alison Wonderland - Awake (2018)

ANTECEDENTES E INTRODUCCIÓN.
Esta vez vamos a hablar de una artista que descubrí no hace mucho, se trata de la australiana Alexandra Sholler, más conocida como Alison Wonderland, la cual con tan solo dos álbumes en el mercado se ha hecho un hueco bastante importante en el mundo de la música electrónica y el dance. Sin embargo, Alison tiene formación clásica (tocaba el chelo y el bajo) y curiosamente se interesó por la música electrónica gracias a la influencia que tuvo sobre ella el single “Silent shout” del grupo The Knife; y es que los suecos han dejado una innegable impronta en la música electrónica que se hace en la actualidad, siendo toda un referencia.

Poco a poco se va haciendo un nombre como dj y remezclando el trabajo de otros como Sam Sparro o Ladyhawke, girando como dj por Australia con gran éxito hasta que decide dar el paso y hacer su debut discográfico en 2013 con el single “Get ready” en colaboración con el dúo de música house Fishing, un inquietante tema que mezcla hip hop enérgico y electro oscuro que era todo un golpe en la mesa en el mundo de la EDM.

Un año después lanza el ep “Calm down” que le da gran popularidad en Australia gracias a temas tan sobresalientes como “I want U” y “Cold”, dos irresistibles e imaginativos temas dance donde ella se convierte en la auténtica protagonista cantando, componiendo y produciendo ambos temas, algo poco común en un dj.

Hubo que esperar hasta el 2015 para que Alison entregara su primer álbum, titulado “Run”. Es un sólido debut donde la dj y productora demuestra su gusto por una electrónica variada que no le hace ascos a estilos como el trap o el dubstep, o flirteos con el funky. Bien recibido por crítica y público, incluía jugosas colaboraciones como por ejemplo Wayne Coyne de Flaming Lips o el grupo de de inditrónica Safia.

Todo hacía indicar que con un buen debut como “Run” lo mejor estaba por llegar y las predicciones se han confirmado, a continuación analizamos su último álbum publicado en abril de este mismo año.

ANÁLISIS DEL DISCO.
1. “Good enough”: la introducción al álbum no puede ser más interesante creando un ambiente entre tenebroso, dramático y hasta podríamos decir que un tanto desquiciante con ese tintineo de sintetizador tan bien acompañado por unas cálidas cuerdas que terminan desapareciendo creando un final poco melódico. Nos puede recordar en parte a los desvaríos de grupos como Crystal Castles, aunque en este caso con un sonido mucho más limpio que los canadienses. La canción carece de letra y realmente no la necesita, es un tema perfecto para que la atención se mantenga a niveles alto para despachar el segundo tema.

2. “No”: Uno de los singles del álbum con un título rotundo para un tema que no lo es menos. Alison crea un imaginativo tema pop que tiene como temas centrales la autoafirmación y la reivindicación de una cierta intransigencia. Sin duda, es un tema con el que muchos jóvenes y no tan jóvenes podrán identificarse sin problema. Alison no tiene ningún miedo a experimentar y lo hace a través de una serie de armonías vocales que crean un tema cargado de belleza con esos ritmos que beben del tropical house que tan de moda ha estado estos últimos años. Quizás este tema nos pueda recordar un poco las últimas producciones de Sia, aunque con un toque mucho más arriesgado.

3. “Okay”: Cambio total de registro, aquí ya no hay bonitas melodías si no un sonido grave, inquietante que juega sin duda con el dubstep aunque lo justo para que el sonido no se haga pesado; de hecho, es admirable como Alison le insufla la dosis justa para que sea el fondo ideal en una historia bastante malsana en la que la protagonista se pregunta constantemente “can we be okay?” con la voz absolutamente distorsionada lo que le da un efecto mucho más dramático. Poco a poco se van añadiendo elementos de trap que sorprendentemente añaden un ambiente más oscuro al conjunto, la guinda final es un arranque progresivo hacia el dance, que termina abortándose inesperadamente para concluir con unos solemnes toques de piano. Un tema tremendamente cinematográfico que pone música a una auténtica pesadilla emocional.

4. “Easy”: Parece que a Alison le gusta tenernos en una especie de montaña rusa donde unos temas de contraponen a otros y después de los ritmos poco amables de “Okay” llega un pop con mayúsculas. Se trata de “Easy”, sin lugar a dudas el tema más accesible del todo el álbum donde los sintetizadores brillan luminosos acompañados de unas bases de percusión muy presentes y nuevamente algún toque de tropical house. Si a esto le añadimos un estribillo irresistible y pegadizo que desemboca en una original melodía de sintetizador, tenemos el perfecto tema pop de tres minutos no exento de un toque melancólico y de reproche ante aquellos incapaces de aceptar a los demás e intentan cambiarlos. La frase lapidaria “baby, why don’t you find someone easy?” está claro que conectara con mucha gente que se ha visto en una situación similar. La canción contaría con un simpático video donde Alison recorre las calles de la ciudad perseguida por una maldita lluvia que no para siquiera cuando entra en su apartamento; quizás una metáfora sobre las malas vibraciones que nos acompañan durante un tiempo cuando se rompe una relación.

5. “High”: En la parte central del álbum comienzan las colaboraciones, que no son pocas en este álbum. La primera es la del famoso rapero americano Trippie Redd, que demuestra tener una potente voz capaz de salirse del registro del hip hop. Es curioso como la voz de Trippie Redd, junto con un mensaje simplista pero efectivo “come and get high with me”, consigue crear una atmosfera llena de positividad que de repente se ve abortada cuando Alison entra en escena para darnos una buena sesión de techno que contrasta con el ambiente psicodélico de la canción hasta ese momento. El tema contaría con un surrealista y porrero video que no sé cómo ha pasado la censura de Youtube, hay que verlo porque ilustra perfectamente la atmosfera de esta canción.

6. “Here 4 U”: Se trata de una nueva colaboración, en este caso con Blessus. Quizás sea el tema más influenciado por el trap. En realidad el tema se va construyendo de manera simple a partir de repeticiones durante toda la pista hasta que aparece una acertada melodía de sintetizador e empiezan a introducirse ciertos golpes de efecto, que añaden contundencia y consiguen crear un tema mucho más complejo de lo que parecía en un principio.

7. “Church”: Después unos temas bastante experimentales, Alison decide mostrarnos de nuevo otra píldora de pop electrónico en la que juega con el lenguaje religioso, la inestabilidad emocional y las personas toxicas. Nos encontramos ante un tema fresco con un estribillo muy marcado, nítido que estalla de forma impecable contrastando con unas primeras estrofas que llevan a engaño, pues pareciera que estuviéramos ante un medio tiempo hasta que entra el comentado estribillo llevándose la canción hacia la mejor EDM. No es para nada extraño que este haya sido uno de los temas elegidos como single pues sin duda es de lo mejor y más comercial del álbum. Tampoco es raro que haya contado con un original vídeo en el que Alison junto a un joven coro de góspel con los protagonistas en diversas escenas que se van desarrollando en una iglesia, en la calle, etc. Es sin duda uno de esos vídeos que se adapta perfectamente a la canción para transcribir en imágenes su mensaje.
8. “Cry”: Es un agradable tema con un cierto toque tropical, sobre todo en la base del estribillo; un estribillo muy adictivo en el que Alison se muestra dominante, segura, posesiva, capaz de hacer a un hombre llorar: “i just wanna make a grown man cry” dice la letra. La intervención del rapero Buddy en el puente dando la réplica es totalmente inesperada y original. Sin duda, otro tema a destacar que demuestra la capacidad de Alison para mezclar estilos y moverse perfectamente entre ellos.

9. “Happy place”: Fue utilizada como adelanto del álbum y con razón ya que es quizás la canción más decididamente techno del álbum, o quizás deberíamos decir happy hardcore, pues recuerda en algunos momentos a ese corriente de finales de los noventa. “Happy place” lo tiene todo para ser lo que llamaríamos un auténtico bombazo dance, y aunque poco melódica aquí parece que de lo que se trata es de experimentar con ciertas dosis de falsa improvisación, mucho progressive y ritmos agresivos. Si encima al conjunto le añades unas cuerdas al principio y al final bordando el tema y no te pasas de minutaje tienes el perfecto artefacto dance y Alison aquí lo consigue sin duda. Como es lógico contaría con un vídeo que básicamente es un pequeño resumen de lo que es una sesión dj de Alison: un auténtico derroche de electrónica y energía que ningún amante de la música dance debería perderse.

10. “Good girls bad boys”: Es sin duda la continuación de “happy place” en cuanto a sonido, aunque aquí éste es mucho más sucio, muy distorsionado en partes, con bastante reverb, pero sin que se haga cansado y con un atronador bajo que realmente impone. La letra prácticamente no existe y la poca que hay son más bien incisivos mensajes como “self hate, regret can drive us to death, so stand up, progress..”; mensajes simples pero con una carga positiva innegable.

11. “Dreamy dragon”: Está claro que ha Alison le ha gustado rodearse de gente del mundo del hip hop para este segundo álbum. En esta ocasión le acompaña Chief Keef que se encarga de toda la parte vocal mientras Alison dispone los beats, las potentes percusiones dance y las numerosas capas de sintetizador para crear un tema que es un perfecto compendio de techno y rap donde Chief Keef demuestra su enorme versatilidad vocal mientras Alison se pone más que nunca en su papel de Dj.

12. “Hope (interlude)”: Como el título indica, funciona como interludio hacia el final del álbum, pero es bastante más que eso. No llega a dos minutos pero en ese poco tiempo podemos disfrutar de bonitas armonías vocales superpuestas y cierto toque soul que le dan mucha calidez a esta pequeña pieza, poco a poco se van introduciendo algunos detalles electrónicos y nos preguntamos por qué no quiso desarrollar más esta canción, a nivel de letra, en la que es una de las más personales, el tema central es la confianza y la esperanza que ponemos en los demás y que puede ser traicionada.

13. “Sometimes love”: Para este tema Alison se une a los australianos Slumberjack en un tema de pop dance elegante donde nuestra protagonista se dedica a repetir la frase “sometimes love isn’t enought” prácticamente sin interrupción. Unido a una instrumentación bastante minimalista con intricadas texturas, pero con los ganchos precisos para que no nos distraigamos, hacen un tema que es toda una delicia sonora electrónica que tiene todo a su favor para envejecer muy bien a pesar de ser totalmente ideal para los festivales techno más actuales.

14. “Awake”: Alison nos reserva un inesperado final con esta especie de catarsis emocional un tanto agridulce que es la canción que da título al álbum y que sorprendentemente está desprovista de los elementos de techno y dance que nutren este álbum. Aquí más bien estamos ante una balada o podríamos decir medio tiempo donde la protagonista parece querer poner paz finalmente después de un caótico devenir emocional dando carpetazo a una etapa de su vida.

RESULTADO, CONCLUSIONES Y REFLEXIONES.
Si “Run” (2015) fue un debut bastante notable, “Awake” es la absoluta confirmación de una artista atípica, que rechaza encasillarse en un estilo concreto con el fin de experimentar y tocar diferentes palos. “Awake” es un álbum magnifico, donde no sobra absolutamente ninguna canción en los catorce cortes incluidos, estamos sin duda alguna ante un fuerte candidato a ser el mejor disco del año, un sólido trabajo donde la electrónica más actual se da la mano con el pop, el hip hop o el trap, sin dejarnos un segundo de descanso.

“Awake” es el disco de una dj que compone, produce, mezcla e interpreta sus propias canciones, canciones muy personales, se puede decir que hasta cierto punto Alison nos muestra su mundo interior que no siempre es agradable. Además en un mundo como el de los djs, copado por los hombres y donde estamos acostumbrados a que sean voces femeninas las utilizadas como cantantes mercenarias, se agradece una propuesta diferente como la de Alison donde ella utiliza a hombres para cantar sus composiciones, sobre todo gente procedente del mundo del hip hop. Alison ha conseguido aplicar una perspectiva femenina al mundo de la EDM, que estaba bastante carente de la misma, y eso es muy de agradecer.

Comercialmente ha conseguido una muy buena respuesta, por supuesto en Australia pero también en USA donde ha copado las listas dance de ese país, en Europa su nombre cada vez suena más gracias sobre todo a sus actuaciones como dj. El álbum ha sido todo un detonante para posicionar a Alison como la número uno de las djs femeninas y una de las más importantes a nivel general, se ha convertido en algo habitual verla con sus sesiones en numerosos festivales y en muchos de ellos como artista principal. Alison no canta en directo, parece que ese paso no lo quiere dar y prefiere mantenerse detrás de la mesa de mezclas. Tampoco está muy lejos de lo que hacen Daft Punk o Justice en directo que es básicamente pulsar de vez en cuando algún botón. Toda una sorpresa este “Awake” al que todavía se le puede sacar bastante jugo.

Texto: Alfredo Morales.

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