viernes, 26 de septiembre de 2014

Elefantes - Azul (2000)

ANTECEDENTES E INTRODUCCIÓN.
Tenía pendiente tras el regreso del grupo y además acudir a informar del concierto de la sala Joy Eslava de la gira de presentación de su nuevo disco "El Rinoceronte", hablar de algún disco de esta banda barcelonesa comandada por el simpar frontman que es Shuarma.

No nos vamos a andar con chiquitas y hoy dedicamos nuestro artículo a quizás su mejor disco objetivamente hablando (aunque quizás nosotros, también por motivos muy subjetivos o personales, nos quedemos con "La Forma De Mover Tus Manos"), que no es otro que "Azul". Un disco este que también puede ser como uno de los mejores de la pasada década y comienzos de siglo/milenio.

El grupo ya llevaba un tiempo en activo, pero fue con este disco y sobre todo gracias al éxito que obtuvo como single la canción que la da título, en donde colaboró ni más ni menos que Enrique Bunbury cantando en algunas estrofas, cuando terminaron por llegar al gran público. Como siempre les decimos, merece la pena ir más allá y zambullirse en el lp al completo, ya que está repleto de grandes canciones. Se lo vamos a demostrar. ¡Ah! Y lo de Bunbury no se queda solo en coros o estrofas, sino que firma la producción del disco; ahí es nada.

ANÁLISIS DEL DISCO.
1. "Azul": Y para empezar, el gran clásico. "Azul" se fundamente en un tono fuertemente melancólico y emotivo que termina por romper del todo en el estribillo con los coros con los que rubrica Shuarma en las voces. Ya hemos citado que Bunbury mete su voz lo justo y apropiado para darle un toque especial al tema. El videoclip también es muy bueno, con una historia de la que no les vamos a desvelar el final. Misterio en lo instrumental, sobre todo en el comienzo, y mucha intensidad emocional en su melodía es la principal característica de esta gran canción. Shuarma en las voces hace un gran papel, sin necesidad de ponerse demasiado excesivo.

2. "Se me escapa el tiempo": En el siguiente trabajo del grupo la formación avanzaría en el toque flamenco sureño o rumbero que podemos encontrar por ejemplo en esta "Se me escapa el tiempo", donde los coros femeninos son una tremenda maravilla. El acordeón concede la principal personalidad a esta pieza que tiene un cierto aire agrio tanto en su sonido como en la letra.

3. "Me he vuelto a equivocar": De marcadas pausas a base de la percusión, "Me he vuelto a equivocar" sigue afianzando un comienzo de disco de alta nota. Shuarma recupera fuerza en la voz tras el cierto abatimiento que demostraba, ajustado a las necesidades, en el tema anterior. Canción enérgica y que gusta mucho a los fans del grupo, con mucha razón; de hecho fue uno de los momentos que con más celebración se recibieron en Joy Eslava unos meses atrás.

4. "Me gustaría poder hacerte feliz": No se levanta el pie del acelerador y Elefantes siguen forzando la maquina a tope. El motivo es encontrarnos con la dolida y muy sentida balada "Me gustaría poder hacerte feliz". Estamos ante una canción íntima, muy bonita y que es otro de los activos principales que tiene el disco. También su papel dentro de la variedad sonora del disco es realmente importante.

5. "Se me va": Seguimos sin encontrarnos un solo momento despreciable, ya que ahora toca una versión muy acertada del tema "Se me va". Elefantes ofrecen una revisión enérgica, arrolladora y de fuerte calado. En directo la hacen mucho más intensa si cabe.

6. "Piedad": Elefantes es una banda que alterna emotividad y jolgorio en algunos temas. Ahora toca el jolgorio. "Piedad" es una canción que desde el inicio, empezando con el estribillo, comienza atropellando. Muy bullanguera, con metales de viento y una base agitada, estamos ante uno de los grandes momentos pop de "Azul".

7. "Desde aquí": Pasamos a un tema algo más rockero, menos alegre en su melodía que "Piedad", pero que por otro lado tiene bastante energía, aunque en otro sentido. "Desde aquí" tiene unas estrofas que nos ponen en preaviso o nos hacen esperar un estribillo redondo. Luego, sin embargo, el estribillo, sin ser malo, es discreto, pero ahí reside la fuerza de esta canción, es decir, que genera un interés en sus formas desde el comienzo.
8. "Si no te siento": Después de 2 momentos instrumentalmente generosos y movidos, pasamos a "Si no te siento", la cual sin llegar a la intimidad de "Me gustaría poder hacerte feliz", suma en el terreno de las baladas. En su estribillo alcanza buena fuerza y potencia.

9. "Sí-no": Quizás "Sí-no" sea el primer momento fácilmente olvidable del disco. Muchos grupos matarían por tener temas de esta factura en sus discos, pero lo que aquí sucede es que nos hemos encontrado con un disco hasta el momento con un nivel altísimo. Relleno pasable, no chirriante.

10. "Cuéntame": Toca un momento de pop emotivo de la mano de "Cuéntame". De estribillo muy facilón, basado en el título de la canción, los coros vuelven a escudar muy bien al bueno de Shuarma. Quizás se haga un poquito larga. Puede pecar de predecible en su estructura, pero el caso es que es un tema que se recuerda muy bien tras escuchar el disco y que tiene partes bastante buenas.

11. "Y tú sabrás qué hacer": Con "Azul" pasa algo parecido como con "White On Blonde" de Texas la pasada semana. Me refiero a que en el tramo final se baja el nivel de calidad respecto al bloque inicial. Con "Y tú sabrás qué hacer" Elefantes apuestan por un medio tiempo con bonita orquestación por momentos, que atiende a la lógica planificación de un disco. Intenta el lucimiento en el estribillo sin lograrlo del todo y ofrece unas bases de batería que en parte recuerdan a "Me he vuelto a equivocar" del comienzo del disco. Es mejor que "Sí-no", pero es otro de los temas que claramente no son de los más recordados del disco en general.

12. "Vuelves a hacerte notar": Remontamos el vuelo con el vértigo, sobre todo por el tono exagerado de Shuarma, con "Vuelves a hacerte notar". Elefantes retoman el brío del disco y buscan cerrar el disco con un buen sabor de boca, intentando no bajar la nota media tan alta que por lo general merece el disco. Esta canción tiene una concepción inversa, con estrofas realmente sonoras y un estribillo más llevadero y suavecito.

13. "Cuando no tienes por qué mentir": Quizás "Cuando no tienes por qué mentir" sea un epílogo más que un capítulo final. Es un tema íntimo, lento, cercano, susurrante y cálido. Abre sus alas en el estribillo, aunque no de una forma exagerada, sino con una notas muy cristalinas de guitarra. Creo que Jaime Urrutia es quien acompaña a Shuarma en este final de disco. Buena forma de acabar con un disco muy a tener en cuenta de la historia del pop español.

RESULTADO, CONCLUSIONES Y REFLEXIONES.
Este trabajo supuso el salto definitivo de Elefantes al mainstream. Principalmente gracias al trabajo de "Azul" como single, pero refrendado por un disco formidable, los de Barcelona se hicieron con un nombre reconocible a nivel nacional. Su portada, con una foto del grupo con Shuarma con sonrisa pícara, todo tamizado en azul y con el listado de canciones, no hace justicia del todo al contenido tan grande que incluye en música.

Posteriormente seguiría la fiesta. Se editó el disco en acústico, otra prueba de su buen funcionamiento. En 2003 vería la luz "La Forma De Mover Tus Manos", un disco que comenzó con la aflamencada "Me falta el aliento", pero que remontó en verano de ese año con la sublime "Que yo no lo sabía". El disco se reeditó con colaboraciones de otros artistas, demostrando al igual que "Azul" que la cosa marchó muy bien.

No entendí que tras "Somos Nubes Blancas" se disolviera el grupo. Shuarma en solitario editó un par de discos, pero de repercusión menor, muy alejada a la de Elefantes. 2013 supuso el regreso del grupo con el aceptable "El Rinoceronte". "Azul" es quizás su mejor disco objetivo; de esta forma termino como empecé. En todo caso, es un disco que nos presenta a una banda de gusto exquisito a la hora de hacer música. Un trabajo apto y disfrutable para todos los oídos, desde los más facilones a los más exigentes.

1 comentario:

jairo F.Quindós dijo...

gran disco este de Elefantes, recuerdo la cancion de Azul como uno de esos temas que sonaban y sonaban y no te cansabas de escuchar, abacab buen analisis del disco como siempre buen trabajo e interesante post