viernes, 6 de junio de 2014

The Stranglers - La Folie (1981)

ANTECEDENTES E INTRODUCCIÓN.
Como esta semana no hay nuevo programa de radio nuevo, toca otra vez revisión de disco. Hace un par de meses atrás, cuando fuimos a ver a The Stranglers en Madrid, caí en la cuenta de que no había comentado ninguno de sus discos y creo que ya es hora de poner remedio a esta ausencia en nuestro blog.

Proviniendo del punk, en 1981 The Stranglers adaptaron sus formas a la nueva ola. Cedieron parte de su ímpetu al ritmo y a los riffs saltarines de guitarra. Aunque hay que apuntar que si cabe la percepción de puertas hacia fuera fue mayor, ya que “Golden brown” como single dio una mayor sensación de cambio. Si bien hay que apuntar que este single, quizás el gran clásico de The Stranglers, es el tema más exótico del disco “La Folie”, protagonista de este post, y que menos tiene que ver con el conjunto de la obra.

The Stranglers estaban en liza con su formación clásica. Hugh Cornwell como guitarra y vocalista principal, poco tiempo después de su paso por la cárcel (con motivo de ello se montó un buen  revuelo o movimiento que clamaba por su liberación), Jean-Jacques Burnel al bajo, Jet Black a la batería y David Greenfield encargándose de los teclados.

El sonido de los teclados de Greenfield fue lo que no varió. Su sonido y producción le daba un toque especial al sonido de The Stranglers, manteniendo las formas sonoras de los 70 en lugar de sucumbir a las nuevas posibilidades de sintetizadores. “La Folie” es rítmico e inmediato. Casi no te das cuenta de su escucha. Los temas avanzan implacables y casi en ningún caso se llega al 4 minuto de duración. Nos metemos con sus 10 temas y los interesantes bonus tracks que incluye una de sus reediciones.

ANÁLISIS DEL DISCO.
1. “Non stop”: Lo apuntado del toque de David Greenfield lo vemos desde el segundo 1 del disco. “Non stop” es una bienvenida a “La Folie” que incluye unas buenísimas variaciones melódicas. El aceleramiento en el camino a la desembocadura del estribillo es muy remarcable. Cornwell resulta marcado en las voces desde el inicio, con un tono muy crooner. Buen tema de inicio.

2. “Everybody loves you when you’re dead”: Tópico cierto el que se ve en el título de la 2ª canción del disco. “Everybody loves you when you’re dead” mantiene las sensaciones de “Non stop”, con los teclados de cierto aire retro incluso en aquellos días, aunque aquí hay algunas variaciones algo más atmosféricas. Las guitarras se afilan por momentos mientras que Hugh Cornwell suelta verdades como puños.

3. “Tramp”: Con “Tramp”, The Stranglers introducen un tema de semblante y sensaciones más serias, contrarrestadas solamente por un sector de melodías de teclados algo ingenuas. El resto del tema se dota de estrofas con cadencia lenta y un estribillo muy encendido, pero con un tono que toma distancia del descaro de las 2 canciones iniciales.

4. “Let me introduce you to the family”: Un single que no funcionó (cosa que no entiendo), fue “Let me introduce you to the family”. Estamos ante el tema más nueva olero de The Stranglers. El riff de guitarra es de las cosas más destacables de “La Folie”, pero la cosa no queda ahí, ya que está en perfecto ensamblaje con los teclados de David y el rotundo bajo de Burnel, que toma aquí su instante de mayor lucimiento hasta el instante en la obra. Los coros lúgubres que acompañan a Cornwell en el estribillo son contrapunto a este luminoso y bullanguero tema que destaca mucho en el álbum.

5. “Ain’t nothing to it”: Dentro del disco hay espacio para temas de trabajada melodía sobre los que Hugh Cornwell más bien que cantar advierte. En “Ain’t nothing to it” estamos ante un ejemplo de canción discreta dentro de la historia de The Stranglers, que no destaca básicamente por la calma vocal sobre una melodía que tampoco resulta demasiado abrasiva. Dentro del disco se podría considerar un medio tiempo.

6. “The man they love to hate”: De letra e interpretación vocal muy marcada, “The man they love to hate” es otra de las canciones destacables de “La Folie”. Los teclados de Greenfield son pertinaces y las guitarras eléctricas entrelazan muy buenos acordes o melodías para esta pieza que sin duda termina por hacerse querer dentro del listado de temas de la obra.
7. “The pin-up”: Un tema pop movidito está dedicado a “The pin-up”, esa figura tan recurrente para levantar el ánimo de las tropas, a la que The Stranglers dedican esta oda. Las notas de teclado suenan más juguetonas que nunca en la obra. Ayudan a fortalecer este tramo del disco en sensaciones desenfadadas y muy animadas.

8. “It only takes 2 to tango”: Hay lugar para frivolidades dentro de “La Folie” y The Stranglers suena a los Beach Boys más surferos en “It only takes 2 to tango”. Las voces son en registro alto, por no hablar en sí de los coros. Parece mentira que un tema como éste pueda encontrarse en el mismo corral que algo como “Non stop”, pero así es. Alegría y excesiva luminosidad en un disco de fuertes contrastes como estamos pudiendo comprobar.

9. “Golden brown”: Lo primero que vi de “Golden brown” fue su videoclip. Ahí se pueden ver a The Stranglers muy elegantes cantando en directo para una emisora en un país árabe. El protagonismo de los teclados de Dave Greenfield es lo más destacado de esta melodía elegante y sobria. Existen acordes de cuerda también fabulosos antes de que comiencen los tarareos divagantes de Cornwell del tramo final. Gran canción que poco tiene que ver con The Stranglers e incluso con el resto del disco, pero que en todo caso da igual que así sea.

10. “How to find true love and happiness in the present day”: Con un discurso de voz lánguida y poco destacable se presenta todo un reto ya con el título de la canción. “How to find true love and happiness in the present day” es ejemplo de la variedad sonora de “La Folie” que arriesga nuevamente con este tema de puente a un final formal de obra reseñable.

11. “La folie”: Tremendo final de disco el que se consigue con la canción título. Claramente influenciada por la canción francesa, Cornwell se mete en la piel de ejemplos como Jacques Brel para regalarnos esta pieza elegante e íntima. La melodía es emotiva, leve y preciosa. Estamos ante el tema más largo del disco y creo que no le sobra ni un solo segundo. En cierta forma, tiene un aire decadente encantador que otorga el cierre perfecto a un disco que ha sido muy variado en sonidos y sensaciones. Ahora bien, nos quedan los bonus tracks.

Bonus tracks.
11. “Cruel garden”: Desenfadada, bonita y floreada en su sonido, llega “Cruel garden”. Un tema ligerito que sirve para abrir un sector lleno de interesantes bonus tracks que complementan a este mítico álbum. Tiene unos adornos melódicos muy peculiares esta canción que podríamos tildar de bodevil acústico.

12. “Cocktail Nubiles”: En plan jam sessión, llega “Cocktail Nubiles”. Con 3 intentos o versiones, para afrontar la toma definitiva en último lugar, finalizando con aplausos que derivan en una base rítmica de percusión. Cornwell dice en la letra, claramente dedicada, “me gustaría ser tu superman… Déjame follarte…”, todo ello de una forma muy suave e inofensiva, creando una curiosa sensación de contraste.

13. “Vietnamerica”: Algo descafeinada puede resultar “Vietnamerica”. Claramente tiene un título muy gracioso por su juego de palabras, pero melódicamente nos puede evocar a un final de batalla sin pena ni gloria. Tema de relleno que no aporta demasiado.

14. “Love 30”: Muchos ya saben que me gustan las cosas raras o experimentales. Bien, pues en los bonus tracks se incluye “Love 30”, que se compone de los siguientes elementos: una melodía de aires enigmáticos y oscuros, sonidos de raquetas de tenis y la voz de “Cornwell” gritando en loop de cuando en cuando “Out”. Me gusta mucho, pero entiendo que más de alguno se quede con el gesto torcido al escuchar algo así. Cuestión de gustos.

15. “You hold the key to my love in your hands”: Debería haber sido incluida en el track list por su sonido intenso y nueva olero. “You hold the key to my love in your hands” muestra al Hugh Cornwell más intenso que nunca en lo que llevamos de disco. Canta con rabia en un tema acelerado y que apenas dura un par de minutos.

16. “Strange little girl”: Buscando cerrar los bonus de alguna manera con sensaciones de contraste, como sucedió con la excelsa “La folie” en el listado principal, “Strange little girl” es una balada íntima, casi acústica, muy delicada. De sonido triste en su melodía, sobre todo en las cuerdas de sectores instrumentales, esta pieza rubrica el conjunto extendido de “La folie” terminando con un toque de percusión (no sé si de triángulo) que se pierden en el silencio.

RESULTADO, CONCLUSIONES Y REFLEXIONES.
Hoy hemos prestado atención a un disco que igualmente se encuentra engullido por su gran single. Cosa que se ve claramente al comprobar que el grupo desprecia el resto de temas que forman “La Folie” a la hora de venir a tocar a Madrid por su 40º aniversario en activo. “Golden brown” puso a The Stranglers en la primera fila del pop y descuadró a todo el mundo por el giro estilístico que suponía, cosa que no era para tanto al acceder al disco.

No obstante, sí es cierto que “La Folie”, aunque su sensación principal transmite energía y mucho ritmo de guitarra, con las impagables y personales notas de los teclados de David Greenfield, es un disco ecléctico. Podemos encontrar temas de factura pop muy amigable y luego otros pasajes como el sobresaliente tema que da título a la obra y que le pone el punto y final formal.

The Stranglers no obstante no terminaron de pasar a ser una banda masiva. Conservaron su público, que más o menos supo entender su readaptación a los nuevos tiempos y prueba de ello es que hasta nuestros días siguen con ganas de carretera y editando nuevos disco que vuelven a mostrar su lado más rockero. Cierto es que Hugh Cornwell se marchó en 1990, pero Black, Greenfield y Burnel siguen ahí.

Considero que “La Folie” es uno de los grandes discos del periodo denominado como la nueva ola que tuvo lugar en los 3 primeros años de la década de los 80. Además, el disco dispuso de un single efectivo y muy notable que le permite que, si bien con cierta injusticia, se pueda decir que “La Folie” es el disco donde se incluye “Golden Brown”. “La Folie” es mucho más que eso y espero que con este artículo hayamos dejado bien clara esa idea.

Hablando sobre nuestro programa de radio, informamos que el próximo sábado 14 de junio a las 16.00h en directo en la sintonía de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH), finalizará nuestra 5ª temporada. Ya hemos avisado en las redes sociales sobre qué irá. No obstante, el próximo viernes habrá por aquí un post informándoles del evento. De momento, mañana a las 16.00h y el próximo miércoles a las 23.00h podrán volver a escuchar el programa-entrevista dedicado a Nicolás Pastoriza y su último disco.