sábado, 16 de febrero de 2013

Gary Numan - The Pleasure Principle (1979)

INTRODUCCIÓN Y ANTECEDENTES.
Se da el caso nuevamente, como sucedió hace unos días con Frankie Goes To Hollywood, que de Gary Numan no es que yo sea un experto en la materia. Con esto, no va a darse el caso de que les haga aquí reseñas a la vida y milagros de este artista, ni a comentarles qué hizo antes de editar el disco que he escogido de su trayectoria para esta semana. De su grupo Tubeway Army no he escuchado nada, así que huelga que haga más que esta breve mención a ese proyecto previo de Numan a su trayectoria en solitario.

Lo que sí les puedo apuntar, es que Numan es una de esas figuras básicas a la hora de democratizar de alguna manera el techno pop y la música electrónica en los últimos 70 y primeros 80. Partiendo de las pautas marcadas desde Alemania por Kraftwerk, Gary Numan desarrolló un enfoque más pop y accesible que lo que hacían Hutter, Schneider y demás, pero sin dejar de lado el carácter frío y algo oscuro en las formas.

He escogido “The Pleasure Principle”, disco de 1979 de este artista, el cual era el disco destacado en la selección de 1001 discos que hay que escuchar en vida, que constan en un libro que me regalaron hace tiempo. No en vano, en esta obra podemos encontrar la canción más clásica de Gary Numan, el tema “Cars”. Veamos qué contiene este disco de portada con una inquietante imagen de Numan, sentado en una mesa, mirando atentamente a una pirámide roja.

ANÁLISIS DEL DISCO.
1. “Airlanes”: Abrimos boca con una buena pista instrumental. “Airlanes” tiene una melodía continua muy llevadera, que quizás no sirva para hacernos una idea de lo que vamos a poder escuchar a lo largo de la obra, todo más sincopado y frío, pero al margen de eso, su papel agrada.

2. “Metal”: Llega el turno de escuchar la fría voz de Numan y además en una canción que sí es paradigmática del sonido medio que transmite el disco “The Pleasure Principle”. El ritmo es mucho más trabado que en la instrumental “Airlanes”, con algunos sintetizadores más notorios, que marcan los momentos notables de la pista.

3. “Complex”: Casi recordándome en sus formas a la contemporánea “Life in a day” de los Simple Minds, pero con 2 o 3 marchas menos de velocidad en su ritmo, se presenta la 3ª canción “Complex”. El sonido electrónico nos evoca una sensación más clásica en sus melodías y la canción tiene una leve melancolía y decadencia que le da cierto encanto.

4. “Films”: El sonido turbio y oscuro de los sintetizadores es lo que más queda de muchas canciones del disco que hoy analizamos. “Films”, 4ª canción de “The Pleasure Principle” ofrece una melodía inquietante, sobre todo en sus tramos instrumentales, que solamente se ve sosegada por Numan, que le quita algo de hierro al asunto cuando entra su voz al micrófono.

5. “M.E.”: “M.E.”, queriendo dar la impresión de acercarse más al rock, debido a su marcada base de percusión y ese sintetizador que podría parecer una guitarra eléctrica en continua línea de distorsión, busca dar variedad sonora al conjunto. Sin embargo, las pautas sonoras melódicas de los teclados a ratos son muy parecidas al resto de la obra. Numan canta de forma casi telegráfica en la escasa parte lírica de la pista.
6. “Tracks”: Ahora “Tracks” parece que en su primer medio minuto nos va a llevar por un camino distinto, moviéndose en notas de piano clásico, pero el viraje, que igualmente se produce, será por otro lado. Es una canción con una mayor continuidad melódica en su estructura, de los momentos más pop, en el sentido de la cierta alegría que transmite, de “The Pleasure Principle”. Numan incluso canta en un registro más alto, lo cual ayuda a esa sensación de buen ánimo que transmite esta concisa canción inferior a los 3 minutos de duración.

7. “Observer”: También dura menos de 3 minutos la siguiente “Observer”, ofreciendo notas combinadas de sintetizador en su melodía, unas confusas y distorsionadas y otras más atmosféricas, dándole estas últimas un toque de misterio necesario para que suba enteros la pista.

8. “Conversation”: Llega el turno de la canción más extensa del disco. “Conversation” supera los 7 minutos, y en parte supone un ensayo previo en su sonido al clásico “Cars” que le sucederá en la escucha. Los sintetizadores suenan enrevesados y distorsionados, y Numan canta de forma bastante despegada. En su generosa duración, hay lugar para algunos arreglos o adornos acertados en el apartado de los sintetizadores, que ayudan bastante a la canción.

9. “Cars”: Fue single y con razón, ya que aunque su sonido es muy parejo, aunque con una ingeniería instrumental más recargada, a todo lo que Gary Numan expone en “The Pleasure Principle”, valiéndose de la incipiente y limitada tecnología que había en aquellos días, es la pista con más gancho del álbum. Sirve perfectamente para hacerse una idea del trabajo instrumental remarcado por Numan en el disco. El hieratismo vocal en el proceder de Gary Numan al cantar también es marca de la casa en esta composición. Es a la vez un clásico dentro de la historia del techno pop, al nivel de lo que podría ser un “Fade to grey” de Visage o un “Don’t you want me” de The Human League.

10. “Engineers”: Dotándose de una base que nos puede recordar al “Trans-Europe express” de Kraftwerk entra “Engineers”. Aquí Numan nos dispone unas notas que destilan cierta luminosidad, lo cual sumado al también mayor ánimo en las voces, dibuja una de las canciones más alegres del disco, aunque tenga esa base machacona e insistente y también se busque enrevesar algo su sonido con algunos adornos o matices añadidos de forma dispersa. Por cierto, despídanse de la parca interpretación vocal de Gary, durante un rato, porque en los bonus tracks incluidos en la edición que les comento hoy, los 3 primeros temas son instrumentales. Eso sí, el disco formalmente en sí ya ha terminado.

Bonus tracks.
11. “Random”: La primera sección de los bonus tracks del disco se dota de 3 canciones instrumentales en forma de suite. Se abrió con una pista instrumental y empezamos las propinas con 3. “Random” comienza con un nivel fuerte de experimentalismo en su primer minuto, hasta que se suman las bases rítmicas para llevar a buen puerto a esas notas algo psicodélicas sintéticas, a las que luego se añadirá otra melodía del tipo medio de sonido que propone “The Pleasure Principle”. No me disgusta “Random”, principalmente por su carácter algo retorcido.

12. “Oceans”: No es manca tampoco “Oceans”, penúltima pista y 2ª instrumental de este tramo final, que destaca por sus notas agudas y estratosféricas puntuales que dispone sobre esa base tan calmada de factura vagamente clásica. Es de los pasajes más melódicos y bellos que ofrece “The Pleasure Principle”, que no abandona la vanguardia por esos apuntes en forma de notas agudas disonantes que incluye. Otro acierto.

13. “Asylum”: No obstante, la cosa no puede quedar así. “The Pleasure Principle” es un disco que destila un sonido de carácter oscuro, y por eso Gary Numan decide cerrar esta sección instrumental de los bonus con “Asylum”, una pista de melodía bastante siniestra e inquietante, que nos borra de un bofetón la amabilidad y calma de la previa “Oceans”. Es normal que cada una de las 2 últimas pistas tengan un enfoque u otro en su sensación a transmitir, sobre todo si buscamos hacer un ejercicio de psicoanálisis con lo que nos puede evocar su título si nos imaginamos una melodía. Inquietante, sobre todo por ese repiqueteo de notas del tramo final, digna de banda sonora de una película de terror.

14. “Me! I disconnect from you”: A continuación se incluye un live bootleg de 4 temas, que marca distancia con el resto del disco, al menos en tanto a los títulos, ya que “The Pleasure Principle”, no sé si han dado cuenta, al estilo del “Brilliant” de Ultravox, se dota de canciones con título compuesto por una sola palabra. Primero entra “Me! I disconnect from you”, con una fuerte sensación de directo, notándose más beats por segundo que lo escuchado en el disco que se anexa. Creo que este tema es parte del repertorio de la banda previa que tenía Numan Tubeway Army.

15. “Bombers”: Las 3 siguientes canciones comparten una misma base rítmica. Primero llega la manierista “Bombers”, con sonidos clásicos en sus notas, que nos podrían evocar a cualquier composición de Midge Ure, ya fuera en Ultravox o Visage. Me gusta mucho esta versión de “Bombers” en directo.

16. “Remember I was vapour”: Sin desconexión sonora llega “Remember I was vapour”, con menos adorno y complejidad que “Bombers”. Numan canta con dejadez y a la par con un leve deje glam. Formalmente se incluiría en el siguiente disco de Numan en solitario.

17. “On Broadway”: El añadido en directo termina con la versión curiosa “On Broadway”, destacando ciertas partes melódicas medio oscuras y melancólicas realmente buenas, escuchándose al fin los aplausos del público a su término. No queda mal esta propina en directo añadida a “The Pleasure Principle”. Se valora y se agradece.

RESULTADO, CONCLUSIONES Y REFLEXIONES.
De acuerdo, a muchos les habrá parecido un disco monolítico y poco variado. Puede ser. La interpretación vocal tan hierática y fría de Numan, sumado a las ya mencionadas limitaciones tecnológicas de la época, incipiente a la hora de nuevos sintetizadores, pueden darnos esa sensación. Sin embargo, la importancia de “The Pleasure Principle” es como Gary Numan, mezclando algo del glam con las formas electrónicas de Kraftwerk, mostró el camino a muchos artistas que perfeccionarían el resultado.

“The Pleasure Principle” muestra su influencia en el no muy posterior “Metamatic” de John Foxx, donde ya podemos apreciar la evolución de los nuevos instrumentos sintéticos musicales y también es ejemplo de esa corriente techno pop inglesa de sus primeros pasos, donde la frialdad era la nota principal, como se puede ver en el caso de The Human League y sus 2 primeros trabajos.

Numan desarrolló una interesante carrera y de hecho creo que sigue en la actualidad. A día de hoy solamente he reparado en este disco y su resultado, como persona que aprecia el techno pop, me inquieta y me parece más que excelente, teniendo en cuenta el año en que se editó. A buen seguro me meteré más a fondo en la historia de Gary Numan y su obra, pero a día de hoy, poco más puedo comentarles de él, ya que sería impostar mis conocimientos, más allá de haberles expuesto aquí mi análisis a fondo de su “The Pleasure Principle” y sobre todo dejar patente la relevancia de esta obra dentro del mundo de la música electrónica, más allá de que a día de hoy nos parezca algo limitado. Mucho hizo Gary, créanme.

De nuestro programa de radio, hoy podrán escuchar a las 16.00h en &radio y en RUAH el programa sobre Eurythmics y “Revenge”, cosa que también podrán hacer el próximo miércoles a las 23.00h en las mismas emisoras. El próximo sábado 23 de febrero a las 16.00h retornaremos al directo de la mano de Depeche Mode y un debate/coloquio sobre su “Construction Time Again”.

2 comentarios:

cvb dijo...

Pues yo curiosamente no tengo ahora muy en el recuerdo este disco. Lo he oido un par de veces, y sí que es frío. Desde luego me gusta más en ese estilo el "Metamatic" de John Foxx, de 1980, aunque el número 1 en ventas se lo llevo por partida doble Newman.
Pero sí que tuve hace no mucho ocasión de ver la evolución de este músico. La verdad es que durante la década de los 80, a mi parecer hizo temas muy interesantes y accesibles comercialmente, pero creo que factores externos, como una crítica exacerbada de la prensa contra él, tras su éxito inicial, le pasó factura. En concreto me gusta mucho y son obras desconocidas, sus colaboraciones con Bill Sharpe, bajo el nombre de Numan & Sharpe, temas como "change your mind", "new thing from the london town" de 1985-1986. Por la razón señalada, más otras que desconozco, su carrera estaba estancada, y así siguió hasta finales de los 90. Parece que su mujer, le recomendó oir el disco "Songs of faith and devoción" y a los NIN, y a partir de ahí su estilo tiene más de rock industrial, que otra cosa. Y en parte, ha recuperado el halo perdido, con discos que al menos rondan el top 20 en UK. Quizás lo peor de esto es oír hoy en día, como he oído por internet, la versión live de "Cars" destrozando la joya tecnopop, haciéndola casi heavy. O al menos para mí.
Vaya que prefiero su primera etapa.

Abacab dijo...

Cvb, a Numan no le he seguido la pista de sus pasos recientes, pero por lo que describes, creo que no haré mucho ademán por ponerme al día. Este disco está muy bien, pero me quedo con "Metamatic" del enorme Foxx.

Gracias por escribir.