lunes, 22 de octubre de 2012

Concierto Keane. Madrid (19-10-2012)

Es curioso el caso de Keane en nuestro país. Con su primer disco “Hopes And Fears”, la repercusión y éxito que tuvieron en España nos hacía presentir que nos encontrábamos ante una banda que dominaría el panorama internacional con relativa facilidad, pero resultó que “Under The Iron Sea” no fue entendido por la mayoría de la gente. Por ello, el grupo quedó en un segundo escalón generalista, que llevó entre otras cosas a programar el concierto de este pasado 19 de octubre de 2012 en Madrid en una sala anexa del Palacio Vistalegre. La demanda de entradas, hicieron a los promotores replantearse el asunto y el grupo alcanzó el estatus suficiente para que se les diera paso al ruedo, aunque eso sí, subiendo el precio de las entradas 3 euros con respecto a la gente que las compró de primeras.
Cuando me hice eco de la noticia, gracias a un amigo, ya que de lo contrario se me hubiera pasado completamente (otro signo de que Keane no reciben la atención en los medios que deberían), ya no quedaba entrada de pie de pista. Como no era el caso que me sucedió con el concierto de Bruce Springsteen de hace unos meses (es decir, que ya le había visto previamente enasiento/grada y la entrada general se había agotado en el momento en el que pude acceder a comprar la entrada, por lo que no me apetecía volver a verlo desde el quinto pimiento), tras pensármelo un 2 o 3 veces, accedí a comprarme la entrada, aunque, como ya expliqué en el post del último concierto de Springsteen, a la siguiente que vengan Keane a Madrid, o voy a pie de pista, o no voy, o iré buscándome la vida, como he hecho en otras ocasiones.
No obstante, la localidad era genérica, es decir, no había asiento reservado y mi intención era situarme lo más cerca posible del escenario, lógicamente en la fila más baja. Tenía en mente situarme en un ángulo de 45º respecto del escenario, pero la cosa no fue posible, ya que solamente se habilitaron los sectores de grada frente al escenario que completaran el aforo vendido, y por lo visto hubo mucha gente que renunció al concierto por el hecho de la grada probablemente. Por ello llegué en torno a las 19.30h a las inmediaciones y me sorprendió ver la enorme cola que había, la cual salía de la plaza para llegar a la calle General Ricardos (cosa que no veía desde aquel mítico, para mí, concierto de Depeche Mode en el “Exciter Tour” de 2001). Sin quererlo, chafé a un chico la sorpresa que le tenía su novia reservada de llevarle al evento sin saber a qué iban, al preguntarles sorprendido por la cola si estaban para el concierto de Keane… ¡Oops! Por fortuna, no se lo tomaron muy a mal y estuvimos compartiendo conversación hasta la apertura de puertas a las 20.20h o así, cosa que nos vino de perlas para llevar mejor esas esperas eternas. Había un par de chicas de Murcia preocupadas por poder pasar con una cámara réflex con un zoom añadido (me río yo cuando me dice alguno de seguridad algo por mi porquería de cámara Olympus del 2006), pero vimos que las muchachas consiguieron pasar sin problemas, a pesar de sus temores previos. No conseguí situarme mal, pero la calidad de las fotos que conforman el post son mucho peores que las de otros conciertos. Es lo que hay.
Antes hubo lugar para los teloneros de Miss Caffeina (arriba de este párrafo, una foto general del grupo). Había oído el nombre del grupo, pero no había escuchado nada de ellos previamente. En lo que al sonido se refiere, no me disgustaron del todo, pero una espectadora con la que entablé conversación (y que dio la casualidad de que previamente habíamos coincidido también en el interminable trayecto de la línea 5 desde El Capricho hasta Oporto, situándose en los asientos de enfrente del vagón ella y su hermano; da igual que asista solo a los conciertos, ya que mi amigo iba al pie de pista y llegó tarde, porque normalmente tengo la enorme suerte de dar con gente tan maja como estos hermanos y la pareja con la que coincidí en la cola), me comentó que el tono del vocalista no le agradaba demasiado. Puede que tenga razón en su exposición, pero aún así ha habido bandas mucho peores que Miss Caffeina que me he tenido que tragar antes de un concierto. Además, en esta ocasión, algo bueno que tiene estar en grada, la espera se hace más llevadera y te cansas menos; el estar situado en las 10 primeras filas, se paga (apreturas, empujones, gente que llega de última hora y se te cuela o te pide colarse, etc…). Sí, la calidad de las fotos es muy mala, pero en la siguiente, si se fijan un poco, verán a Tom Chaplin de rodillas frente al teclado de un sesudo y concentrado Tim Rice-Oaxley.
Más o menos hubo puntualidad. 2 o 3 minutos pasadas las 22.00h se presentaba en escena el cuarteto actual de Keane y abrieron sin mayores sorpresas con la correcta y sentida canción que igualmente abre el último trabajo de la formación “Strangeland”. El set list dispuesto por Keane es uno de los más completos que he vivido en mi vida, solamente comparable al de un concierto de La Unión que viví en el año 2004. De lo obligado no se dejaron nada y tras “You are young” se nos regaló esa “Bend and break” de su debut “Hopes and fears”, una canción muy asociada al directo, sobre todo porque recordaremos su videoclip promocional que partía de un concierto del grupo.
En esta primera parte fue donde más peso, como suele ser habitual en casi todos los grupos, se le concedió a esa magnífica obra que es el último disco de Keane. Aquí nos encontramos con “On the road”, “Neon river”, “The starting line” y “Silenced by the night”, que fue sin duda un gran momento. No obstante, en este primer combo hubo representantes de casi todos los discos (no obstante, aviso que de “Night Train” no se tocó nada) y así por ejemplo en estos primeros compases “Is it any wonder?” desató la histeria entre el público, siendo recibida de forma increíble, “The lovers are losing” nos supuso una pequeña y agradable sorpresa, que si cabe se duplicó o triplicó cuando “Nothing in my way” comenzó a sonar. Me pilló totalmente de sorpresa y por ello me perdí unos segundos del inicio para grabarla con mi cámara (si ya el audio es malo de por sí, a esa distancia, la imagen es birriosa, pero es lo que les puedo ofrecer; para más calidad, seguro que por youtube también hay subidos videos de gente que estuvo de pie en las primeras filas frente al escenario). Y es que no las tenía todas conmigo en tanto a que esta pieza, una de mis favoritas de “Under The Iron Sea” y de la carrera de Keane en general, sonara en el concierto (hace ya mucho tiempo que voy a los conciertos virgen totalmente de conocimiento de los set list que el grupo en cuestión esté realizando en la gira en cuestión; adoro no saber qué me espera, más aún cuando el concierto de Depeche Mode de febrero de 2006 en el Palacio de los Deportes, el primero de los 2 que ofrecieron en el tour “Touring The Angel”, lo viví sabiendo de pe a pa lo que iban a tocar, salvo las 2 o 3 canciones rotantes que hay... Fue un bajón impresionante y le quitó toda la gracia al concierto. No lo recomiendo). Por tanto, personalmente fue uno de los momentos que con más ganas viví. Bueno, pues el video que grabé se lo inserto justo aquí abajo.
¿Más momentos que personalmente no contemplara como opciones que el grupo nos fuera a ofrecer? Pues sí, y también de “Under The Iron Sea”. Ya en el tramo final de la parte troncal del concierto, se presentó esa pieza íntima, tan bonita y delicada que es “Try again”, la cual se representó con tan solo Rice-Oaxley al piano y Chaplin frente al micro, dando un lógico descanso a Quinn y Hughes. Permitió dar paso esta pieza a la maravilla que es “Disconnected” del último disco. Uno de los momentos que más esperaba y que se hizo de rogar como podrán ver si echan un ojo al set list que les dejaré unos párrafos más adelante. La estaba grabando en video, pero un merluzo que se fue a mear o yo qué sé en plena “Try again” y que volvió en mitad de esta “Disconnected”, al querer pasar por donde no era posible para retornar a su localidad, se llevó por delante mi abrigo, con lo que 30 segundos quedaron desenfocados y como cuesta un quintal subir videos a youtube con mi conexión precaria y prestada, he preferido colgar otros. Sonó excelente, brillante y a la altura de lo que, como ya creo que comenté en el post del sábado que hicimos sobre “Strangeland”, a la larga será un clásico de Keane. La que sí he colgado en youtube en nuestro canal es “Silenced by the night”, ahí les dejo el precario video que saqué.
El resto más o menos era lógico que se tocara, teniendo en cuenta que el grupo tiene 4 discos y todavía no ha entrado en decadencia como muchas bandas de los 80 que adoro y que en sus giras repudio normalmente que me metan nuevas composiciones porque no están a la altura de su glorioso pasado. Aquí no sucede, ya que todo lo seleccionado de “Strangeland” fueron aciertos. Bueno, yo personalmente hubiera quitado “Neon river”, que salvo cierta parte de teclados no me llama mucho la atención, y hubiera metido a la canción que titula el 3er. álbum del grupo, “Perfect symmetry”, pero bueno. Sin embargo, cuando se había ya avanzado bastante en el concierto, “Day will come” del último lp se anotó un gran momento del show. Ya anticipé en el post de “Strangeland” que era un gran momento en los conciertos del grupo, ganando mucho en su interpretación en directo. Lo que sí supuso un momento de mucho baile, descontrol y divertimento, fue “Spiralling”. Aunque a muchos en su día les chirrió, el tema viene pintiparado para dar variedad a los shows de Keane y la gente la recibe bastante mejor de lo que cabría esperar si atendemos a las críticas que tuvo en su día cuando vio la luz.
Hablemos de los clásicos. Por ejemplo, “Everybody’s chaging” apareció relativamente pronto, lo cual me sorprendió mucho. Por cómo fue acogida en España en su día, la hacía como parte de los bises claramente, pero Chaplin, Rice-Oaxley y cia. decidieron apartarse de la evidencia y nos la regalaron a mitad de la actuación. Sobra decir que fue otro de los instantes culminantes del concierto. Si seguimos tirando del hilo con “Hopes And Fears”, como 3 buenas hermanas, se situaron en la parte final del set list previa al parón para los bises “This is the last time”, “Somewhere only we know” y “Bedshaped”. Todo aquel que estuvo dentro del Palacio Vistalegre lo sabe y lo vivió, pero el que esté leyendo este post para saber qué es lo que dio de sí Keane en Madrid, se podrá hacer una idea de que este terceto de cierre fue una total apoteosis. El público ya estaba rendido a los pies del grupo y más tras haber escuchado justo antes las ya comentadas “Try again” y “Disconnected”, y Keane, cuales toreros en el coso donde estaban tocando, dieron la estocada final con esta traca de cierre.
Quedaban los bises y ni un tema de los gordos de “Hopes And Fears”. Un amigo mío que se tuvo que ir antes del concierto por motivos laborales, me escribió en la madrugada pronosticando que se habría perdido “Crystal ball” y “Perfect symmetry”. Acertó en la 1ª, pero no en la 2ª. “Crystal ball” fue el apoteósico final del bis; una forma clarísima de terminar en lo más alto y con el público al borde del colapso de la emoción y adrenalina que transmite este single de “Under The Iron Sea”. Se empezó el bis de menos a más en lo que a fuerza se refiere. Primero se nos regaló la melancolía tremebunda de “Sea fog” de “Strangeland” y acto seguido también se metió en el combo el último single de relumbrón del último disco, la cual se me había pasado por completo que aún no había sido interpretada, “Sovereing light café”. Lo que me dejó algo a cuadros es que este 3er. single fue recibido con mucha más emoción que “Silenced by the night” y “Disconnected”, las cuales considero un punto superior a “Sovereign light café”, pero el público o las masas son soberanas y el clamor con el que fueron recibidos los primeros compases, dejaron en nada a sus hermanas single de obra. Como ven, Keane se apartaron de lo predecible, y en el bis se nos metieron 2 temas nuevos y no se recurrió para nada a la fortaleza de los clásicos de “Hopes And Fears”. Eso es valentía torera, muy acorde con el sitio donde estaba tocando el grupo, el cual no perdió de vista Tom Chaplin, ya que en uno de los momentos en los que interaccionó con el público entre canción y canción, lo comentó. La siguiente imagen nos muestra a un enérgico Rice-Oaxley frente a sus teclados.
¿Pensaban que con “Crystal ball” las luces se encenderían y todo habría acabado? No. Ni mucho menos. El grupo retornó cuando algunos empezaban a desfilar para anotarse otro tanto. Podríamos pensar en “Perfect symmetry”, que fue el único single llamativo que no sonó, pero no. Lo que empezaron a sonar fueron los acordes del bajo de la línea de “Under pressure” de Queen y David Bowie, correctamente ejecutados por Quinn, y por unos segundos pensé en que sería un sampler que diera lugar a una canción del grupo. Pues nuevamente no. Keane se marcaron una muy buena versión (lo cual no es fácil) del éxito del clásico, en la que Chaplin demostró sus dotes como cantante, manteniendo los agudos de las partes de Mercury, sección del falsete incluida, con pasmosa perfección. Al igual que dije en el post del concierto de The Killers de hace unas semanas que la versión que hicieron del “Forever young” de Alphaville les quedó muy bien a los de Las Vegas, esta “Under pressure” le vino a Keane como anillo al dedo y les sirvió para rubricar hora y 3 cuartos de concierto memorable. Se encendieron las luces y tras un devaneo en los alrededores por un objeto en teoría perdido por parte de mis vecinos de asiento, que luego encontramos afortunadamente, desfilamos hacia el saturado metro que nos llevaría a Canillejas para retornar lo antes posible a casa.
A continuación, para quién quiera echarle un ojo, dejo el set list en riguroso orden de aparición. Creo que salvo un par de canciones (“We might as well be strangers” y “A bad dream”) he mencionado a todas en el análisis de la actuación en sí. Al set list realmente no se le puede pedir más. Pedir alguna frivolidad como la simpática “Run with me” de los temas añadidos de la deluxe edition de “Strangeland” es impensable. No faltó prácticamente nada, quizás como mucho “Perfect symmetry”, pero nada más. Bueno, ahí va el set list en orden: “You are young”, “Bend and break”, “On the road”, “Lovers are losing”, “Is it any wonder”, “Neon river”, “The starting line”, “Nothing in my way”, “Silenced by the night”, “Everybody’s changing”, “We might as well be strangers”, “Day will come”, “Spiralling”, “A bad dream”, “Try again”, “Disconnected”, “This is the last time”, “Somewhere only we know” “Bedshaped”. BIS: “Sea fog”, “Sovereign light café”, “Crystal ball”. BIS 2: “Under pressure (cover)”.
Hablemos un poco de los componentes del grupo y su devenir en la actuación. ¿Saben qué es lo malo de estar en grada? Pues que estás lógicamente muy lejos y te pierdes mucho de lo que hace el grupo en escena. De alguna forma, estás mucho menos metido en el tema que si estás cerca del escenario. Sin embargo, de lejos sí que pudimos escuchar perfectamente a un tremendamente educado y cordial Tom Chaplin, que por lo menos hasta 3 veces dijo estar encantado de volver a tocar en Madrid (por la reiteración vamos a creerle que lo decía muy sinceramente) y tuvo algún momento de mayor discurso frente al público cuando hizo mención a la acústica que los telones que cubrían las partes de grada no habilitadas daban lugar. Dijo que parecía Dios con ese retumbe de voz, crítica velada y buen rollista a la acústica de Vistalegre, afirmando sentirse en el Gran Cañón. En la técnica vocal, Chaplin estuvo sencillamente soberbio; es la vez que más fielmente he visto que un cantante se ajuste a la entonación de estudio de las canciones en el directo en toda mi existencia (y he ido a unos cuantos conciertos en mi vida). Y esto dice mucho a favor de Tom.
A Richard Hughes, reflejado en la foto de aquí arriba, le intuimos en su batería muy aplicado y sobre todo al que veíamos muy animado en los teclados y piano fue a Tim Rice-Oaxley, que confirmó las reseñas que tenía sobre su implicación emocional tan patente en los shows. Jesse Quinn se mostró discreto en el escenario, no queriendo robar el protagonismo al grupo y sobre todo solventando la papeleta de recrear esa parte de bajo de “Under pressure” con la que el grupo nos sorprendió. Abajo vemos a Jesse con su bajo en acción.
El escenario se compuso de un telón de fondo con una bandera de estas de rollo oriental de sol naciente, en cuyo núcleo estaba la palabra que concede título al último disco “Strangeland”, la cual se iluminaba cada vez que una canción del nuevo lp sonaba. Se echó mucho de menos una pantalla gigante, porque a esa distancia, casi quedé con la misma impresión que el día del concierto de The Killers; bueno, eso sea quizás exagerar, ya que lo escuchamos y lo vimos bastante mejor. Del techo colgaban como unas 4 lámparas que caían sobre el escenario y poco más. Una estructura de escenario nada pretenciosa, cuya mayor complejidad residía en el laberinto de teclados y pianos dispuestos para que el grupo interpretara esas composiciones que tanto nos gustan. La siguiente foto muestra a los Keane cuando se marcharon para no regresar tras marcarse la gran sorpresa de tocar “Under pressure”.
Terminando con el artículo podemos afirmar que fue un concierto muy bueno. Keane es un grupo cercano y tienen un toque entrañable. Eso se pudo ver en los momentos en los que Tom Chaplin, haciendo gala de ser uno de los cantantes que mejor habla, y por tanto se le entiende, el inglés, se dirigió al público. Los 4 miembros de Keane quedaron satisfechos y nosotros también. Nadie salió perdiendo, ni mucho menos. La próxima vez que vengan Keane confío en estar en pie de pista, ya que de lo contrario no creo que vuelva a acudir, no porque el grupo no lo merezca, sino porque un concierto en grada, a no ser que tengas un esguince de tobillo o estés impedido por algún otro motivo, es un bajón tremendo. Keane salieron triunfadores del coso taurino cubierto cercano a la calle General Ricardos. Solamente faltó sacarles a hombros, ya que con el espectáculo que nos plantearon, cortaron 2 orejas y rabo. ¡Olé por Keane!

3 comentarios:

Manu Sánchez Acero dijo...

Hola Abacab! A tope con toda la actualidad musical como siempre!!

Yo ahora dedico mi tiempo a actualizar mi sección en un diario digital, y de paso me han dado un blog dentro del mismo periódico que, alejado de mi etapa anterior, supone un nuevo reto para mi y espero estar a la altura y que os guste!!

Es: republicadefamosos.com

Un abrazo enorme, compañero,

Manu.

Víctor Hugo dijo...

Keane tiene, como bien dices, un toque que hace que suenen cercanos. Es una de mis bandas modernas preferidas, aunque me lluevan críticas por ello:)

Recuerdo ponerme el primer disco en casa y saber que estaba ante algo grande. Con 'Under The Iron Sea' les perdí la pista porque erróneamente prejuzgué el disco creyendo que tenía únicamente un par de singles interesantes y que no era un trabajo sólido como pocos, pero este verano me hice con él, con 'Perfect Symmetry' y con su EP 'Night Train' de un golpe. Y haciendo balance, se puede decir que tienen una discografía repleta de un POP (en mayúsculas) poco convenional, personal, con su dosis de riesgo y sobre todo, preciosista y con mucha calidad.

Abacab dijo...

Manu, hombre, hacía ya que no te veía por aquí. Jeje, sí, seguimos liados con la actualidad y tal. Echaré un ojo a tu sección a ver qué tal. Seguro que estará bien viniendo de ti. Otro abrazo grande para ti.

Víctor Hugo, no entiendo por qué te llueven críticas por tener tan buen gusto musical. Estoy de acuerdo en eso que dices de que Keane tienen una discografía POP en mayúsculas, con todos los calificativos que incluyes.

A los 2, gracias por escribir.