sábado, 21 de marzo de 2009

1986 Peter Gabriel - So

La propuesta musical que desde “Discos, música y reflexiones” queremos poner sobre la mesa esta semana, corre a cargo de Peter Gabriel. No considero que con esta revisión estemos incurriendo en repetir artista; recordemos que unos meses atrás, analizamos la obra “Abacab” de Genesis, pero dicho trabajo corresponde a una etapa posterior en la historia del grupo en la que Gabriel ya no tomaba parte, habíando pasado unos años desde su partida. También hay que decir, que en aquel año Peter ya había consolidado su carrera en solitario con sus 3 primeros trabajos.

Igualmente, el día que recojamos alguna obra de los Genesis liderados por Gabriel, tampoco lo consideraré duplicidad de artista, ya que se aprecia un cambio más que importante con respecto a los Genesis encabezados por Phil Collins. Sacarán en conclusión que cuando aparezca por aquí algún disco en solitario de Collins, consideraré lo mismo. Una vez aclarado esto, pasemos a hablar del hombre que lideró a los Genesis en su primera etapa exitosa.

Mediada la década de los 80 y tras 4 discos en solitario, más alguna que otra banda sonora editada, Peter Gabriel tenía afianzada perfectamente su carrera en solitario, haciendo olvidar casi totalmente a la audiencia generalista su pasado en Genesis. Su mayor éxito hasta el momento había sido su 3er. disco “Peter Gabriel 3” o “Melt”, y a nivel de singles, tanto “Solsbury hill” de su primer álbum, como “Games without frontiers” de su citada 3ª entrega, con colaboración de excepción de Kate Bush, habían conseguido notables resultados.

No obstante, sería en 1986 cuando Gabriel conseguiría su mayor éxito comercial en solitario de la mano del disco que hoy proponemos. Sería la adaptación perfecta de Gabriel a los tiempos, con una acertada promoción a base de unos inolvidables videoclips, que cuadrarían perfectamente en aquella época en la parrilla de la MTV. Nuevamente, la obra contaría con la colaboración de artistas consolidados y otros a los que Gabriel daría su particular espaldarazo. Desgranemos “So” y demos pues con las claves de su triunfo.

El álbum contaría con numerosos sencillos extraídos del mismo, que en la mayoría de los casos conseguirían igualmente importantes logros por sí mismos. Sin poder ser de otra manera, “So” abre con uno de ellos, “Red rain”. El registro más rasgado de la voz de Peter es acreedor de la duración total del corte. En la parte instrumental, destaca el complejo entramado de teclados, que mezcla cristalinas notas con sólidas melodías, desarrollado sobre una potente base rítmica formada por el inquietante bajo y la ampulosa percusión utilizada. En su parte final, “Red rain” adquiere un fuerte tono épico, para posteriormente cerrar de una forma lenta y melancólica. Quizás es una de las interpretaciones vocales más sentidas y serias por parte de Gabriel en toda su carrera. Es curioso que otro de esos ejemplos, lo encontremos unos cortes más adelante en “Mercy street”. El disco podría analizarse por parejas de canciones similares, y ahora toca de una de las 2 canciones claramente pop que contiene “So”. “Sledgehammer” es la canción más recordada de la obra. Acompañada de un delirante videoclip, sumamente elaborado para la época, escogido en algunas votaciones como uno de los 3 mejores clips de la historia junto a “Thriller” de Michael Jackson y “Like a prayer” de Madonna (ahí es nada), el “mazo” particular de Gabriel se dota de melodías juguetonas y un Peter sumamente desenfadado al cantar. La letra incluye versos claramente pop “puedes tener un aeroplano volando si traes de nuevo tu cielo azul, podrías tener un tren de vapor si asientas nuevamente tus raíles…”. Tema pegadizo, descarado y con letra sencillita para convertirse en un perfecto single para la radio y la MTV al acompañarse de tan apañado video. Nuevo cambio de tercio. Gabriel recupera una antigua y ya reseñada colaboración con Kate Bush, para afrontar un dueto propiamente dicho, dando un paso adelante respecto a los coros notables de “Games without frontiers”. Alternancia de estrofa para Gabriel y estribillo para Kate. Por lo que se comenta, la grabación de la pista para la buena de Kate, fue una soberbia tortura, ya que Gabriel, tras 6 grabaciones, no estaba contento con el resultado que la cantante conseguía para su interpretación. El resultado final demuestra que valió la pena tanto esfuerzo, ya que consiguen una sentida balada, confeccionada por el diálogo entre una pareja en la que Kate intenta imprimir esperanza a su figurada pareja, concretada en esta ocasión en Gabriel. De una pasmosa belleza y emotividad resulta el videoclip principal grabado con Kate y Peter abrazados en lo alto de una colina con un eclipse de sol de fondo. Peter se queja en la letra de problemas sociales, de tan rabiosa actualidad como el paro “intentando cambiar difícilmente de ciudad, para cada trabajo, tantos hombres. Nadie necesita tantos hombres”; para compensar la pesadumbre está Kate: “no abandones, todavía nos tienes a nosotros. No abandones, estamos orgullosos de lo que eres… No abandones, porque creo que hay un sitio, un sitio al que pertenecemos”. El final o apéndice final, mejor dicho, con unos ritmos de bajo de reminiscencias africanas, es lo que menos acorde está con toda la canción. “That voice again” me resulta vagamente cercana a “Red rain”, aunque con un sonido más amable; lo cierto es que la instrumentación utilizada y la voz de Gabriel resultan bastante parecidos al tema de inicio. Sin embargo, es uno de los temas más fácilmente olvidables de “So”, con lo que pasaremos a analizar la siguiente canción, que nos reportará otro de los momentos álgidos del álbum. “Mercy street” es una introspectiva y misteriosa canción, con una seria y sentida interpretación vocal de Peter, como ya mencionamos antes. La melancolía va asociada a la letra, en la que se hacen referencias al pasado y la infancia, y la pérdida de aquellos momentos. Antes hablamos de la posible asociación de las canciones de 2 en 2 en muchos casos. Pues bien, el dueto pop lo forma “Sledgehammer” con el corte que nos encontramos ahora “Big time”. Sensiblemente parecida a la horma de su zapato, sobre todo en lo descabellado del clip grabado, aquí el ritmo deriva hacia un sonido más cercano al funky y podría ser un corte fácilmente aplicable a los Talking Heads de la época de “Speaking In Tongues”. Seguimos con los combos de canciones y en esta ocasión vienen seguidas las 2 canciones en el orden de aparición del disco. Llega el momento del experimentalismo de la mano de “We do what we are told (milgrams 37)” y “This is the picture (excellent birds)”. Ambos temas son prácticamente instrumentales, básicamente por la repetición de la letra en ambas. Me quedo principalmente con “We do what…”, tremendamente misteriosa gracias a la percusión y las notas de teclado, y sobre todo con la parte final en la que Gabriel hace acto de aparición con una melancolía extrema para cerrar el tema, tras los repetitivos coros que machacan el título de la canción a lo largo del metraje. “This is the…” es más aséptica en su sonido, y aquí la artista invitada sería Laurie Anderson. El cierre de “So” lo proporciona “In your eyes”, la cual tiene un comienzo espectacular, con una perfecta conjunción de la percusión, los teclados y la entonación cálida de Gabriel en unos versos igualmente acertados: “Amor, me encuentro tan perdido a veces… el tiempo pasa y este vacío llena mi cuerpo… cuando quiero escapar, conduzco mi coche, pero a cualquier sitio que vaya, siempre acabo volviendo al sitio donde tú estás”. En esta canción Peter, como ya referí al inicio, introduce a un por entonces poco conocido Youssou N’dour, que a partir de entonces tendría repercusión a nivel mundial, básicamente también por su otra colaboración con Gabriel en el posterior single promocional del grandes éxitos del artista “Shaking the tree” y por su dueto con Neneh Cherry en “Seven seconds”. Digamos que es quizás mi tema favorito, aunque principalmente por su comienzo y su vuelta a la estructura del comienzo cuando Peter vuelve a decir cosas como “Amor, no me gusta ver tanto dolor…”; simplemente considero sobrecogedora y entrañable el sonido global conseguido en esos momentos. En otros momentos, y quizás en el estribillo, la canción puede resultar algo plana y cambia totalmente de tercio con una fuerte influencia africana de la mano de los coros aportados por N’dour, igualmente válidos, pero radicalmente distintos a esos emotivos compases que les menciono. Forma inmejorable de dar carpetazo al disco.

Reiterar que “So” fue un insultante y aplastante éxito mundial, principalmente gracias a “Sledgehammer”, que como single alegre y pop para todos los públicos allanaba el camino para acceder al disco. Igualmente el resto de sencillos, como la emotiva “Red rain”, la balada “Don’t give up” con el dueto de excepción de Kate Bush, por entonces en la cumbre de su carrera tras la edición de su soberbio “Hounds Of Love”, o la también bailable “Big time”, ayudaron de forma inestimable a la victoria de “So” en su conjunto.

La portada, en la mayoría de los casos con fotos complicadas del propio Peter, suponía la instantánea más clara del propio Gabriel, con un corte de pelo menos arriesgado que en épocas anteriores y con una expresión y unos rasgos que denotaban la madurez que iba alcanzando en lo físico y que en lo personal y compositivo también se apreciaba al escuchar el disco. A partir de aquí, se aprecia un cambio de tendencia en lo que a los títulos de los discos de estudio se refiere. Peter pasa de nombrar sus discos con su propio nombre y el nº de orden del disco en su trayectoria en solitario, más un apodo aparte, a titular sus discos con palabras de 2 letras; más adelante veremos “Us” y “Up”. “So” igualmente en inglés, si se pone antes de un adjetivo significa “tan”, es decir superlativa la cualidad que se refiere. Después de escucharlo, pongan el adjetivo que más les sugiera.

A nivel de productividad, si en los años 80 lo normal era sacar un disco cada año, ya en dicha época Peter tardaba al menos 2 años en sacar nuevo material. Desde este trabajo, Peter irá alargando cada vez más el momento de editar nuevos discos. Pasarían 6 años hasta que “Us” viera la luz y desde este disco hasta “Up” pasaría una década.

“So”, por otro lado no deja de ser un disco, que a pesar de su desaforado éxito comercial y la calidad de sus canciones, crea opiniones polarmente opuestas entre la crítica musical y los propios seguidores de Gabriel. Expliquemos este controvertido aspecto. Por un lado nos encontramos al núcleo que reniega del álbum, y que contraponen dicha entrega al tercer disco de Peter como mejor disco. Por otro lado, nos encontramos a la gente que, sin dejar de admirar trabajos anteriores del artista, considera a “So” un álbum perfecto y muy bien elaborado.

Un servidor se incluye dentro de este 2º grupo citado. Creo que todos los discos de Gabriel son excelentes, y que quizás únicamente “Us” y “Peter Gabriel 2” se hacen algo densos a ratos. Cierto es que “Peter Gabriel 3” es una obra más experimental e innovadora en lo que a sonidos se refiere, y que “So” no aporta novedad alguna, ni pretende avanzar en lo que la evolución de la música moderna se refiere. Lejos de esto, opino que la decisión de Peter Gabriel de no complicarse la vida y simplemente dar forma a unas composiciones muy acertadas, no tiene porque lacrar a “So” de disco vulgar. No vamos a exigir a Gabriel que esté siempre al pie del cañón de la vanguardia y más aún cuando el resultado que nos entrega ralla a tan alto nivel como el que ofrece “So”.

4 comentarios:

Viejo Romántico dijo...

Ciertamente fue el mejor disco de Gabriel, cercano a los mejores Genesis de "The lamb lies down on Broadway" y su insuperable y enigmática canción "IT". Después se enredó en temas sociales y ritmos tribales que, personalmente creo iniciaron su declive convirtiendo en el más misteriorso, camaleónico y personal vocalista de los '70 - '80 (memorables sus puestas en escena teatrales con Genesis) en una superstar folcklórico-progresista,cual Joan Baez moderna, que hizo que su fama, prestigio, respeto y éxito disminuyeran considerablemente.

Abacab dijo...

Completamente de acuerdo contigo. "So" supuso la cumbre en solitario de Gabriel y el inicio del declive, ya que "Us" (Salvo "Steam") es un poco coñazo y "Up" demasiado enrevesado. Peter Gabriel aquí estaba en lo más alto y como todavía no había empezado a perder su cabellera, hasta tenía su caché para las féminas. Un ejemplo de artista total. Gracias por escribir.

El Pape dijo...

Peter simplemente genial en este disco, nada muy novedoso que escuchar(sin contar los vídeos) pero eso no quiere decir que sea de mala calidad, al contrario.

bye

PD: muy interesante tu crónica, gracias. Ahh, y visita mi blog para ver fotos de este vinilo.

Abacab dijo...

Es totalmente cierto, como dije al final de la revisión, nada de novedades. Pero eso sí, perfección absoluta y un ejemplo de elegancia pop. Me alegra que te haya gustado la crónica, espero que en el futuro cuelgue otras que también te interesen. Por supuesto que echaré un vistazo a tu blog. Intentaré dejarte algún comentario en alguna entrada que me guste especialmente. Gracias por escribir.