sábado, 7 de marzo de 2009

1983 New Order - Power, Corruption & Lies

Hoy toca otro ejemplo de lo mencionado la pasada semana sobre el orden de aparición de los grupos según mis preferencias. Abordadas ya revisiones de grupos abanderados de Manchester como The Smiths y Oasis, ha llegado el momento de recuperar una de las primeras creaciones de otra banda de la misma ciudad, New Order. Por otro lado me atrevería a decir que incluso se tratara de su primera obra genuina, dentro de lo que sería su sonido habitual, tras la reconversión de lo que fue Joy Division. Expliquemos esta idea que les expongo, con la que iniciamos el artículo de hoy, que de paso nos sirve para revisar los antecedentes a la edición del lp elegido.

De todos es sabido que New Order fue la metamorfosis a la que se vio sometido el grupo Joy Division tras la trágica muerte de su lider Ian Curtis. Los 3 miembros que quedaban, el batería Stephen Morris, el bajista Peter Hook y el teclista y guitarra Bernard Sumner, decidieron reclutar a Gillian Gilbert, como encargada principal de los teclados y sintetizadores, para continuar su andadura musical en común. Eso sí, decidieron cambiar el nombre a su proyecto, en lo que es una evidente muestra de respeto hacia su compañero malogrado.

En 1981 se editó el primer disco del nuevo proyecto, que vino a titularse “Movement”. Un trabajo claramente heredero del oscurantismo, pesimismo y existencialismo que desprendían las intensas obras de Joy Division, aunque si cabe, más siniestro en lo que a su sonido se refiere que las obras de estos muchachos cuando tenían a Curtis entre ellos. Un claro ejemplo de esto, es la canción “The Him” que forma parte de dicho álbum.

No es ninguna locura afirmar que este disco es un claro epílogo de lo que fue Joy Division y una especie de homenaje a Curtis. Evidentemente, este primer lp iba asociado a la dura situación personal que estaban atravesando los componentes de la banda, todavía convulsos por los desgraciados acontecimientos que habían experimentado recientemente. Por esto digo, que el primer disco que va a representar y dejar bien claro el sonido arquetípico de New Order, es el escogido para esta semana: “Power, Corruption & Lies”.

La obra, ya desde su inicio, muestra un cambio radical en el ánimo de sus canciones, reflejado en la alegre “Age of consent”. Para no perder el norte, lo que abre el corte es el peculiar bajo de Hook y a los pocos segundos se incorpora la batería de Morris para crear ese tándem rítmico tan peculiar, que en esta ocasión no nos dejan una sórdida y depresiva impresión, sino todo lo contrario. La voz cáustica y sin matices que Sumner aportó en “Movement” sube unos cuantos registros agudos y adopta una entonación más ondulada y variable. Los teclados de Gilbert, sobre todo en la parte final de la canción, conforman o completan la novedad que New Order mostraban en aquel momento y que ejemplariza lo que será la trayectoria de la banda de ahí en adelante. No obstante, las letras en algunos momentos siguen siendo crudas: “¿Crees que esto pasa todo el tiempo? Un momento crucial algún día degenera en un crimen…”. Esta conjunción de letras poco alegres, envueltas en melodías bailables, será otra de las marcas de la casa de este grupo de Manchester. También podría decirse que “Age of consent” puede recordarnos lejanamente a “Love will tear us apart”, pero con un resultado menos asfixiante y depresivo que transmitía la voz de Curtis frente a la de Sumner. La melodía es bastante cercana en lo que es su parte final, ¿nunca se han parado a pensarlo? “We all stand”, sin necesidad de volver a oscurantismos anteriores, baja el ritmo acelerado, fantasioso y bailable del comienzo. Un instante de calma, que a ratos se nos puede hacer algo pesado. Este impass da paso a otra canción descerebrada y edulcorada como es “The village”. La alegría se confirma como una de las constantes en el sonido de New Order. Los saltarines sintetizadores y el carácter amable y cálido del bajo de Hook, escudan a un Sumner que canta al “sol, los árboles y los pájaros”. Todo suena muy vitalista y es de un claro efectismo luminoso en contraposición con los días teñidos de gris asociados a lo que antes hacían estos muchachos. “5, 8, 6” es una especie de variación de “Blue Monday”, aunque con Bernard Sumner bastante más histriónico que en el megahit mencionado. La canción empieza casi como una prueba de sonido por parte de la formación, hasta que pasados casi 2 minutos, rompe con la melodía definitiva. Ya que lo he mencionado, ¿qué decir de “Blue Monday”? Pues que en algunas ediciones sí que se encuentra como tal en el track list, pero lo que es en el formato original no estaba. No les recuerda un poco a lo que precisamente en ese año pasó con otros chicos de Manchester llamados The Smiths, su primer disco homónimo y su celebérrimo single “This charming man”; quiero decir que en lo que fue el lanzamiento del lp no se incluyó, pero ahora es común encontrar esta canción en la actual edición en cd… pues eso mismo. Poco más que decir de “5, 8, 6”, básicamente porque a continuación se da paso a una exquisitez de la talla de “Your silent face”. La verdadera melancolía, abatimiento, pero esta vez alejado de la depresión extrema, hacen acto de presencia de la mano de unas emotivas melodías de teclado llevadas a cabo por Gilbert y el propio Sumner. A ratos, la concisa letra, llega a ser tajante: “Un pensamiento que nunca cambia, permanece como una estúpida mentira…”. Un estupendo tema sin duda alguna y de los más valorados por los seguidores fieles de la banda. “Ultraviolence” destaca principalmente por la rimbombante y pomposa percusión que lleva a cabo Morris, acuciada por las notas del bajo de Hook. Nuevamente, y tras la monótona (pero excelente y ajustada) interpretación en la canción anterior, Sumner vuelve a soltarse el pelo a ratos, subiendo la intensidad vocal cuando lo estima oportuno. “Ecstasy” es un corte instrumental, ya que las partes “vocales” corren a cargo de vocoders. Bailable ejemplo de los New Order más discotequeros hasta el momento que nos podríamos encontrar. Canciones como esta o remixes de sus temas, harían que New Order fueran descritos por esa frase tan leída por ahí de “una banda de blancos que hacía bailar a los negros”. Dejando estas consideraciones aparte, “Ecstasy” es un excelente tema techno-pop. Un disco tan entrañable, no podría terminar de una forma mejor que con “Leave me alone”. Regreso a las texturas o sensaciones que nos reportó unos minutos atrás la abatida “Your silent face”. En esta ocasión, la letra que va asociada al final del amor, hace que el regusto que nos deje el disco sea sumamente íntimo y melancólico. En la parte instrumental, la melodía entrelazada por el bajo de Hook y la guitarra de Sumner, roza la perfección. Bernard en lo vocal, adopta una mayor contención dejando excesos o puntos álgidos mostrados en otros momentos del álbum. Falta de comprensión: “Malinterpretas estas palabras, siempre, malinterpretas estas palabras, simplemente sonrío”, que nos lleva irremediablemente a un callejón sin salida: “Por estos últimos días, déjame en paz”. Quizás el hecho de que “Leave me alone” dé colofón al disco, hace que la percepción que nos quede sea inferior en alegría la que en su conjunto tiene. Por otro lado, considero correcto su ubicación en el listado por 2 motivos: 1º por lo último referido, es decir, no hacer tan brusco el cambio respecto al lúgubre “Movement” y 2º porque es una composición sobresaliente, y se agradece que un disco termine con un momento inolvidable; esto siempre hace que nos quede un mejor sabor de boca.

Es de dominio público saber que en 1983 el real éxito de New Order fue el single “Blue monday”, lo cual eclipsó definitivamente el lanzamiento del presente lp. Podría decirse que la percepción de este disco puede ser similar a lo que pasó con The Cure y su “Japanese Whispers” del mismo año, aunque no podemos dejar de lado que el concepto del disco de los de Robert Smith era la de un recopilatorio de los últimos singles editados. Lo que sí es evidente es que la gente se quedó más con el éxito individual de “The lovecats”, más que con el citado disco, al igual que lo ocurrido con “Power, Corruption & Lies” y “Blue monday”.

La portada del disco se compone de una fotografía de unas flores flanqueadas por algunas líneas uniformes de colores vivos. Digamos que ya supone una evolución frente a la concisa portada de “Movement”. Eso sí, la contraportada destaca por la ausencia del track list que compone el álbum, lo cual siempre te deja un poco perdido.

Principalmente hay que destacar que con este disco, New Order sentó las bases de lo que serían sus marcas principales de sonido. Se muestra claramente la fórmula que eligieron, para convertirse en una de las bandas que reinaron dentro del panorama techno-pop y música de baile durante los 80 y comienzos de los 90, a partir de la publicación de esta obra. Como pasará con la inmensa mayoría de grupos que hemos repasado y repasaremos, más adelante retomaremos New Order en etapas posteriores y ya profundizaremos en ellas.

Las principales bondades de “Power, Corruption & Lies”residen en que el uso o apoyo del grupo sobre la electrónica, no dejaba de ser incipiente y las canciones no estaban tan recargadas como por ejemplo canciones posteriores; esto hace que, como ya he mencionado antes, el disco destile una carácter sumamente entrañable y una frescura impagable.

Por último, indicarles que este trabajo es uno de los grandes olvidados de la discografía de la banda frente a otras entregas posteriores más populares como “Technique” o su sucesor “Low-Life”. Confesarles que este disco no tiene absolutamente nada que envidiar a esos 2 álbumes posteriores de la banda y que “Power, Corruption & Lies”, podría afirmar que es mi disco preferido de New Order. Espero que mi criterio les sirva para que se animen a acceder al disco o a recuperarlo si es que ya lo conocen.

2 comentarios:

cvb dijo...

Nunca he terminado de entender porque tantos sencillos de N.Order, desde 1981 hasta 1987 incluidos, no figuraban en los álbumes de estudio: "B.Monday", "Confusión","Thieves like us", "Touched by the hand of God", "Shellschock"etc., por suerte el necesario combinatorio "Substancie" pule esa carencia. Pero a la vez hace que resulte inevitable, sobre todo en los fans más tecno-disco del grupo decir que N.Order fue más un grupo de singles que de elepés.
Es verdad, pero sólo en parte. Del primer disco has hecho una perfecta descripción, y yo creo que este "Power, corruption" reseñado es fundamental junto a "Low-Life" en su carrera. Maravillas como "Your silent face" así lo acreditan.
En cambio el posterior "Brotherhood" me defraudó un poco, con una parte demasiado rock, que vence al inmortal "Bizarre love triangle" (versión lp) muy buena, pero mejorada aún con la brutal remezcla de S.Pettibone en "Substancie".
A partir de ahí, tras "Substancie", la banda se normaliza en que cuanto a que la mayor parte de los singles provienen de los elepés siguientes "Tecnique" y "Republic".
Entre medias proyectos de Barney, Peter y los otros dos, y su vuelta en 2001 hasta ahora,que nos ahora objeto de debate.

Abacab dijo...

cvb, la verdad es que en Factory Records ya se sabe que tenían una idea de proyecto musical muy personal y de ahí el asunto singles y álbumes. En este disco hay un buen puñado de temas imprescindibles y menos conocidos por el asunto de no haber sido singles. "Brotherhood" tampoco me gusta demasiado, por lo que ahí coincidimos también.

A día de hoy andan peleados con Hook por su cuenta y veremos si algún día se juntan para hacer nuevamente un gran disco. Tanto "Get Ready" como "Waiting For The Siren's Call" me parecen muy buenos.

Gracias por escribir.