sábado, 23 de agosto de 2008

1984 Talk Talk - It’s My Life

Antes de nada, decirles que voy a dejar de hacer predicciones sobre la fecha de publicación de las revisiones (visto lo visto), y simplemente me limitaré a asegurarles que intentaré que todos los sábados haya una nueva entrada. Si algún sábado no hay novedad, se deberá a causas de fuerza mayor. Bueno, al grano.

Se creerán, por lo analizado hasta la fecha, que esto va a ser un blog musical monográfico de discos de los años 80. He de reconocer que es mi época favorita, no obstante habrá tiempo también para los 70, 90 y 00, pero eso sí, en menor medida. De momento seguimos estancados en la mal llamada por algunos “década de la decadencia”.

He de advertirles previamente: pocos discos en mi vida han llegado a impresionarme de primera escucha en su conjunto, hasta la fecha 3 en concreto. Uno de ellos ya lo hemos revisado: “The Queen Is Dead” de The Smiths, otro fue un recopilatorio (sí, recopilatorio, aunque casero) de los volúmenes Jazzmaster de Paul Hardcastle y el último fue el que hoy tengo el gusto de presentarles.

La historia de cómo llegué a Talk Talk y a este disco no deja de ser curiosa. Era la primavera de 2002, quizás el mes de marzo, y me acerqué al centro de Madrid a comprar un disco, creo recordar que de Peter Gabriel o Talking Heads, no sabría concretar. Ojeando discos por la zona donde están los Talking Heads, justo pegados siempre me encontraba a Talk Talk. Era un grupo del cual conocía únicamente la canción título del disco escogido para hoy, y más concretamente a través de su videoclip promocional al haberlo visto en la Vh1. Dirigido por el socio de Robert Smith de The Cure, Tim Pope, el clip se compone de imágenes dignas de documentales de la sobremesa de La 2 de animales viviendo en su hábitat natural, conjugadas con otras de un hierático y mudo Mark Hollis, cantante y líder de la banda, en un zoológico. Pude ver que 2 de sus discos estaban de oferta y que el precio eran 1395 pesetas, unos 8,38 eur. Con mi situación personal y económica de aquel momento, trabajando fines de semana mientras acababa la carrera universitaria y siendo sustentado al 100% por mis padres, me di un capricho y acepté el reto de comprarme un disco del grupo. En este caso opté por “It’s My Life”, que era el que contenía la única canción que conocía hasta la fecha (aunque creo que también había escuchado “Life is what you make it” del otro disco que había, igualmente viendo su videoclip, también grabado en un ambiente nocturno de jungla, pero en aquel momento no me hacía tanta gracia). Compré dicho álbum arriesgando, ya que sólo conocía una canción que me agradara y el resto era una incógnita.

Días más tarde desprecinté la caja, puse el disco y la escucha me sorprendió sobremanera ante la elaboración, experimentalismo y misterio que impregnaban las canciones que el disco contenía. Todo esto, combinado con la lánguida voz del cantante, daba un resultado muy particular y personal, que hasta la fecha no había escuchado. El disco abre con un quinteto de canciones excepcional, que ahora mismo comenzaremos a analizar, que por sí solas ya valen el disco en su totalidad. Son las 1395 pesetas o 8,38 eur. que quizás mejor he gastado en música, teniendo en cuenta la relación de lo que esperas (en este caso una canción que te agrada y alguna sorpresilla más) y lo que encuentras (un disco excelente).

Talk Talk era una banda que en 1984 ya había conseguido un relativo éxito tras el lanzamiento de su primer álbum, “The Party Is Over”. Curiosamente habían sido lanzados como grupo gemelo a Duran Duran. La estética quizás si que era parecida, sobre todo en el videoclip de la canción que da nombre al grupo. No obstante, cualquier parecido real con el grupo de los Taylor, Nick Rhodes y Simon Le Bon es pura casualidad. Analizando en conjunto el sonido global de la trayectoria de la banda, yo me atrevo, con mucha valentía por cierto, a decir que Talk Talk puede sonar a una mezcla de Pink Floyd (por el experimentalismo, toques de psicodelia y elaboración instrumental), Depeche Mode (por cierto carácter techno-pop que incluyen sus canciones y alguna semejanza en el pesimismo que tienen las canciones parecidas a algunas de Martin Gore) y Joy Division (por la melancolía que destilan), por raro que todo esto parezca.

Con las ventas moderadas y aceptables generadas por su primer disco y los singles que se editaron, Talk Talk habían conseguido ganarse cierta confianza por parte de su casa de discos. Antes de lanzar el 2º álbum hubo un single de transición llamado “My foolish friend” que suena realmente bien. Con este panorama, las expectativas centradas en la explosión de la banda y la consecución de un gran éxito, hacían que en la discográfica de turno se frotaran las manos viendo el posible horizonte que esperaba a la banda.

“It’s My Life” abre fuego con uno de los singles extraídos. La juguetona “Dum Dum Girl” nos da la bienvenida de forma amable para que no nos asustemos en exceso. En la misma los muros de sonido creados por la distorsión de alguna que otra guitarra que conjugadas con los teclados y sonidos inocentes dan un resultado excepcional en las partes instrumentales. Decir que en este grupo las guitarras aparecían ocasionalmente y muy concentradas en partes de canciones, ya que el sonido principal se basaba en los teclados, el bajo de Paul Webb y la batería de Lee Harris. La canción está formada por subidas y bajadas de la intensidad y tras alcanzar un punto álgido, la calma vuelve de la mano de Mark Hollis susurrando el título de la canción. Tras este más que aceptable inicio de disco, se da paso al primer tema que demuestra realmente la elaboración y refinamiento de la formación que hoy tributamos. “Such a shame” fue igualmente single del disco, pero a diferencia de “Dum Dum Girl” y junto a la canción título del álbum, es el que supone uno de los momentos imprescindibles y memorables de la historia de la banda, extraídos de la genialidad de lp que hoy analizamos. El corte comienza con un minuto instrumental compuesto a base de una latente y sencilla percusión acústica, sobre la cual revolotean misteriosos sintetizadores y sonidos de teclados, a ratos enrevesados, que generan una tremenda aureola de misterio. Tras esta excepcional intro, Mark entra con su abatida voz para entonar un tema bastante pesimista líricamente hablando. Las programaciones y teclados utilizados en esta canción, superpuestos unos a otros, crean un complicado y elaborado tejido de sonido al alcance muy pocos grupos techno de la época. Igualmente, el dúo rítmico formado por Harris y Webb, con su batería y bajo respectivamente, da fuerza y corpulencia a las canciones de la banda, desempeñando un papel muy importante, sobre todo en lo referido a sus 3 primeros discos. “Renée” continúa el disco. Esta canción es uno de los temas más lentos que se incluyen. Muy destacable es la melodía creada en el estribillo a base de unos agudos teclados. La languidez tan característica de la voz de Hollis, tiene aquí uno de sus mejores ejemplos. La desesperanza transmitida por la personal voz de Hollis, está muy acompasada nuevamente en la letra. Mark se dirige a la protagonista de la canción, haciéndole ver como malgasta su vida en la actualidad, visto en frases tales como “como mueren las semanas” o como la ha ido desperdiciando desde su juventud: “Nena, fue la mejor parte de tu juventud una sensación, sí, es un cambio, nunca pensé que acabaría engañándote”. Actualmente Renée “vive en sueños desvanecidos”. El final de la canción es tremendamente decadente, quedando únicamente el, en esta ocasión, lento bajo de Paul y una sencilla percusión de Lee que ayudan a un Mark Hollis que termina el corte diciendo “me estoy burlando de ti”. Los teclados utilizados de corte melancólico, ayudan a que nos encontremos con una de las canciones más introspectivas de los primeros discos de la banda y nos enseña el camino que el grupo seguiría en sus últimas obras. Me permito advertirles que estamos ante una de esas “joyas ocultas” que yo suelo decir. Tras “Renée” y la calma y decadencia que nos ha dejado, se da paso al clásico por excelencia del disco y que con mucho acierto titula la obra. “It’s my life” es el tema pop que nos regaló la banda. Unas sencillas notas de teclados, aunque de sonido ampuloso y solemne es quizás lo que mejor define a esta canción. La línea de bajo de Paul Webb es trepidante a lo largo de toda la canción. En esta ocasión Lee Harris no tiene tanta importancia al mando de la batería y sobre todo se da importancia a las distintas líneas de teclados y programaciones. Mark Hollis canta con rabia dando el perfecto lucimiento a versos como “Me pregunto qué bien haces, me convencí, es mi vida, ¿acaso te olvidas?, es mi vida, nunca termina”. No hará muchos años, el grupo de la señorita Gwen Stefani No Doubt, hizo una más que aceptable versión de esta canción. Si la escucharon y les gustó, les recomiendo que acudan al original y se deleiten como se merece. Como ya he reseñado al comienzo de la revisión, los primeros 5 cortes del álbum son excepcionales y para terminar este combo, se nos presenta “Tomorrow started”. Tengo entendido que en Alemania también fue editada como single, pero no estoy seguro. Estructuralmente la canción se compone de 3 partes gemelas que se repiten cíclicamente y que cuando se da paso de una a otra, al parar todo el sonido de golpe, te da la impresión de que la canción ha terminado, pero en 2 de ellas no es así y simplemente se tratan de falsos finales. En lo que al sonido se refiere, este tema es muy parecido a “Renee”. Nuevamente el abatimiento vocal de Hollis alcanza sus cotas más elevadas, y la melancolía de los teclados utilizados, sumados al ritmo pausado del corte, confieren a la canción de un regusto de tristeza y suave decaimiento que puede convertirse en la banda sonora perfecta para un ocaso del mes de octubre. Líricamente hablando, la canción trata nuevamente, al igual que lo hacía “It’s my life”, de reproches dirigidos a una persona a la que se ha estado vinculado sentimentalmente. El sacrificio de lo de uno en favor del otro visto en versos como “Dije estar equivocado cuando tenía razón y en ocasiones he estado seguro” para que finalmente todo lo que se ha hecho “no parezca servir de nada”. “Tomorrow started” es una canción que viene a demostrar las líneas de sonido que va a continuar el grupo en un futuro, que presentarán una mayor relevancia de las partes instrumentales, ya que en este tema nos encontramos frente a una larga introducción instrumental, que incluso en el disco en directo “London 1986” es mayor si cabe. Tras este espectacular comienzo con el bloque de canciones descrito pasamos a una parte más ecléctica. “The last time” tiene un carácter agridulce conferido principalmente por los teclados que rodean al estribillo “Dejen que el show empiece por última vez”. Esta canción es un nuevo ejemplo de la complejidad en la elaboración instrumental de las canciones y la combinación de varios elementos en la confección del tejido. Igualmente sirve para que la continuación del álbum, materializada en “Call in the night boy” alcance un nivel mayor de intensidad. “Call in the night boy” es como un ejercicio previo o ensayo para la pluscuamperfecta “Living in another world” que formó parte del siguiente disco de estudio y podemos considerarla prima hermana de la misma. Tras este tema, se da paso a la inocente y semiacústica “Does Caroline know?” que nos regala el momento más exótico del disco y quizás menos acorde con el conjunto global de la obra. No obstante, es uno de los instantes de contrapunto que sirve para que el oyente se relaje ante tanta intensidad emocional y enrevesamiento de instrumentos. Mark Hollis habla nuevamente de las relaciones de pareja y de intentar “olvidar nuestros errores y hacerlos dejar atrás”. Para cerrar esta perfecta composición se nos coloca otro tema enérgico. “It’s you” supone un momento de catarsis vocal para Mark Hollis. Se trata de uno de los temas más accesibles del álbum y con unos sonidos menos extraños en lo que a los teclados se refiere.

Este disco supone el comienzo de la madurez compositiva de la formación, que alcanzó su cota más elevada en el siguiente disco. Por desgracia, actualmente es casi imposible encontrar en alguna tienda este álbum nuevo a estrenar, ya que si no está descatalogado poco le faltará, aunque de vez en cuando he llegado a ver las remasterizaciones de otros discos de la banda, que cual Guadiana, aparecen por algunas tiendas en unas temporadas y luego desaparecen para volver a aparecer pasado un tiempo.

El bloque duro formado por las 5 primeras canciones, ya he dicho que valen por sí solas el resto del disco, aunque tampoco hay que menospreciar a las 4 restantes. Es un disco que supone una experiencia muy intensa emocionalmente, por el tono melancólico que destila apoyado principalmente en la excelente languidez vocal (nunca me cansaré de repetirlo) de Mark Hollis, y que a la par nos regala un conjunto de canciones ricas en variedad de sonidos y matices conseguidos a través de las posibilidades que dan los teclados. La portada tiene una gran belleza plástica, se compone de dibujos de personajes plasmados en piezas de puzzle que se asemejan a pescadores y un mar de color morado asemejando un atardecer.

“It’s My Life”, para disgusto de la casa de discos, no respondió a las expectativas generadas en tanto a ventas, e hizo que la discográfica mirara con cierta desconfianza al grupo y que tuvieran ciertas reservas de presupuesto para la elaboración del tercer disco de estudio. En 1986 se editó finalmente “The Colour Of Spring”, que tuvo una gran aceptación y que supuso el mayor éxito comercial de la banda. Ante este hecho la compañía de discos se congratuló definitivamente, la cual para el 4º disco de la banda no puso límite de presupuesto. Curiosamente la banda evolucionó a un sonido experimental, jazzistico, del cual ya se habían intuido pequeñas muestras, que estaba fuera del alcance de las grandes masas y que evidentemente supuso un descalabro en ventas. Tras “Spirit of Eden” de 1988, la banda editó en 1991 el disco gemelo del anterior “Laughing Stock” (ya con otra discográfica) y tras este álbum se separaron definitivamente.

En 1998 Mark Hollis editó un disco en solitario que siguió la tradición de las 2 últimas entregas de su banda y que era parte contractual con la última discográfica con la que firmó Talk Talk. Tras el lanzamiento de este disco Mark Hollis se difuminó en el horizonte musical. No tengo ninguna noticia de él o de actividad suya relacionada con la música en los últimos 10 años. Los rumores que se extienden por la red apuntan a que está completamente aislado y retirado del mundo de la música. De Paul Webb, el bajista de la formación, he oído que ha realizado alguna colaboración con algún proyecto musical. De los otros componentes de la banda, el batería Lee Harris o el teclista, productor y componente moral del grupo Tim Friese-Greene, no sé absolutamente nada, al igual que pasa con el frontman de la banda.

Talk Talk son unos grandes desconocidos para el gran público. Es un grupo excelente que no fueron del todo comprendidos en su época y que están injustamente olvidados en la marea más profunda de la historia de la música. Como acicate para algún escéptico a la hora de abordar el disco o cualquier trabajo de la banda, les diré que el genio musical y ex-miembro de Depeche Mode, Alan Wilder, les considera uno de sus grupos favoritos. Igualmente les diré que gente que no es precisamente aficionada a este tipo de música, se han deleitado al escuchar alguna que otra canción de la banda. Espero que todo lo escrito hoy, les anime a hacer lo mismo que hice yo hará ya 6 años y medio y se animen a darle una oportunidad a Talk Talk, ya sea comprando el disco o simplemente utilizando cualquier programa de descarga de música. Me alegraría que les gustara. ¡Ah! Antes de terminar, una última cosa: si alguien ve a Mark Hollis, le rogaría que le salude de mi parte y que le diga que se le echa de menos.

4 comentarios:

cvb dijo...

Mi disco favorito de Talk Talk siempre será con diferencia el primer disco, por su claro enfoque tecnopop con maravillosos temas como los singles "T.Talk","Today", esa maravilla épica "The party's over" (que da título al disco), "Hate", "Have you ever", en fin prácticamente todo el disco.
Como bien dices tuvo un éxito moderado, menor del que debió tener, ahora bien este segundo disco más variado, en mi opinión pese a que hay otros buenos temas, el disco es "engullido" por los sensacionales singles "Such a shame", "It's my life" y en menor medida "Dum dum girl".
Bueno, es cierto que el disco no tuvo éxito en UK ni USA, pero los singles indicados, sobre todo "Such a shame" fue como diría el gran Joaquín Luque, un bombazo atronador y más que merecido en mercados importantísimos como Alemania -tb. Suiza, y creo que Austria- e Italia.
Siguen posteriormente experimentando pero dentro del pop "asequible" y con buen éxito en "Colour of springs", pero su cuarto disco el tan aclamado por la crítica "Spirit of edén" a mí francamente me rebasa un poquito, de tan "art".

Abacab dijo...

cvb, el debut de Talk Talk es muy bueno. Señalo a "The party's over", la canción título, como una de las mejores del repertorio absoluto de la banda, y las otras que mencionas son brutales igualmente. También me permito citar a "Candy". En su día haré su correspondiente artículo sobre este disco.

"Spirit Of Eden" fue un salto al vacío y creo que hubo tortazo en su momento, aunque la crítica lo valore a día de hoy. No obstante, esos Talk Talk poco tienen que ver incluso con su disco de 2 años antes, aunque haya canciones en "The Colour Of Spring" que dieran pistas.

Gracias por escribir.

santiago Carlos lopez peña dijo...

ame este post, muy buena info y explicando tus puntos excelente saludos desde mexico. usare tu info como referencia en blog:D

Abacab dijo...

santiago Carlos lopez peña, sin ningún problema. Puedes utilizar nuestra info para tu blog, lo único que agradecemos que menciones de dónde procede y ya si dejas link sería estupendo ;)

Celebramos que te haya gustado el artículo y gracias por escribir.