martes, 4 de agosto de 2015

Concierto Jenny And The Mexicats. Madrid (30-07-2015)

Se prometía fiesta en la sala Independance Live con el concierto de Jenny And The Mexicats del pasado jueves 30 de julio de 2015 y se cumplió con dicha promesa. El cuarteto oficial, conformado en sexteto en el directo, se presentaron en Madrid con energía y ganas de defender con soltura y ritmo su último disco “Ritmo Frenético”, que compila el material de sus 2 álbum editados hasta la fecha en México. Y es que también es muy cierto el título del disco, ya que el grupo, si pretendemos ser sintéticos, se podrían definir como ritmo frenético; pero ya saben que aquí no somos parcos en palabras y solemos extendernos. Pues tras esta introducción, continuemos.
Nos preparamos de forma algo rara para el concierto, ya que pasamos la tarde rindiendo tributo al malogrado Javier Krahe, el cual nos dejó hace un par de semanas (y que me ha quedado como asignatura pendiente de por vida disfrutar in situ de su directo, cosa que de forma muy reprochable fui dejando y dejando con una seguridad de cogerle algún día en la sala Galileo). Estuve viendo entrevistas al gran Krahe y no me dio por recuperar el material del grupo que iba a ver, cosa que sí hice las tardes anteriores.
Menos mal que me dio por ver una última vez la dirección actual del club Independance Live, viendo que está situado en la acera de enfrente de los cines Ideal, en el nº 1 de la calle doctor Cortezo. La última vez que acudí a dicha sala, su emplazamiento era en la calle Santa Engracia. A la hora acordada estábamos en la nutrida cola que sorteaban los andamios de remozado de la fachada del teatro que hace esquina con la plaza de Jacinto Benavente situado al lado de la sala de marras. Poco después de las 21.30h accedimos al recinto y nos situamos delante de la columna más alejada de la puerta, la cual disponía de un poyo que nos servía de alivio puntual. Nos sorprendió una sesión exclusiva de Depeche Mode como previo al show, cosa que como sabrán los más viejos del lugar me agradó sobremanera. Cuando bajábamos las escaleras sonaba “Just can’t get enough” y hubo tiempo para que sonara en la sala “Everything counts”, “Enjoy the silence”, “See you”, “It’s no good”, “Shake the disease”, “Suffer well” o “Dream on” de los de Basildon hasta que Jenny, Pantera, Icho, David y sus 2 acompañantes para el directo salieran a escena.
Comandados por la bellísima Jenny Ball y por el enérgico Pantera (Alfonso Acosta), que son claramente los líderes a vistas del público, The Mexicats comenzaron con potencia en los primeros compases. Y empezaron con una canción de título apropiado como es “Starting something”, la cual nos fue introduciendo poco a poco en el show, con su ritmo relajado y algo hedonista. El ritmo comenzó a desbordarse en el tramo final de esta pieza, donde las notas de la trompeta de Jenny comenzaron a fluir. El grupo se presentó a grito pelado de Pantera en la 2ª canción “Me voy a ir”, tal como mandan los cánones y tal como suena en estudio. Con esta canción el grupo no quiso terminar de despegar aprovechando la inercia del final de “Starting something” y se movieron en la cadencia llevadera de las notas de esta canción. “On the hill” fue subiendo el ritmo, obligando por su melodía más saltarina a que la gente se moviera más y más, cediendo el turno a la versión del bolero “No dejes de quererme” que concedió otro de los momentos relajados de la noche.
Jenny se quejó de no disponer de un palo de micro y tener que apañarse como buenamente pudo entre micrófono y su trompeta. Es curioso como esta rubia pasaba de dirigirse al público en español a hacerlo en inglés en la misma disertación; al respecto Pantera soltó alguna broma. Como el ir y venir de las olas en una playa en la que está subiendo la marea, cada cierto tiempo se iba subiendo el ritmo y con “I will go” se echó más leña al fuego, sobre todo gracias a las notas de trompeta de Jenny que sin duda animan mucho los temas del grupo cuando suenan.
Vean a Pantera a los pies de Jenny en la foto superior. El concierto tuvo sus matices, aunque se abundara en el ritmo y baile, apostando mucho por la mezcla de sonidos de rock independiente con cumbia e incluso otros momentos que se acercaban a la bossa nova; también hubo algún momento de acierto en el que el reggae hizo acto de presencia de la mano de “Me and my man”, con una introducción a cargo de Jenny en donde nos confesó sus avatares a la hora de preguntar al público de sus conciertos si les gusta el reggae.
Hay que remarcar que ya abandonando el sector de inicio sonó “Head in my heart”, de factura más íntima, en los que la dulzura de la voz de Jenny Ball brilló con la mayor fuerza de la noche. Éste quizás fue mi momento favorito de la actuación. Fue un pasaje de ejecución sonora sublime; es curioso que en un set list que vi por ahí figuraba tachada, como si la hubieran descartado para la actuación. Celebro que rectificaran si iba a ser así. “Heaven knows” nos mantuvo en el reposo y la calma y de alguna manera supuso un punto final a los temas tranquilitos.
Hubo un par de colaboraciones de postín. La primera con Míster Kilombo (vean la foto de aquí arriba), el cual subió a las tablas para devolver el show a terrenos saltarines tras el comentado sector más calmado. “Se viene” fue el tema con el que Míster Kilombo acompañó con energía a Jenny And The Mexicats. Tras este remarcable momento de colaboración llegó la canción “Labios”, que ha sido sin duda uno de los temas que más han sonado del grupo en los últimos tiempos y que el público de la sala Independance celebró como se merecía. Ya hemos advertido que a estas alturas del concierto no habría lugar para momentos pausados, y por tanto siguió la marcha desaforada con “Frenético ritmo”, donde los coros se gritaron de forma bullanguera por toda la sala, con “Sasha y Esteban” o “Llueve en el mar”. Y es que incluso “Duele al caminar”, también sonaba animada ya a estas alturas, básicamente porque la audiencia ya estaba excitada al máximo y hacían de cada acorde y cada palabra cantada por Jenny o coreada por Pantera un jaleo que impulsaba la música.
También se sumó al grupo el productor de la banda Juan García (observen la foto de arriba del presente párrafo), al que cariñosamente llamó “enanito” Jenny al llamarle al escenario para comenzar el tramo final del show. Juan García, se subió al escenario al grito de “¡Viva México cabrones!” para interpretar junto a la banda “Boulevard”. “Flor” y “Verde más allá” (muy apropiada para mí en esa noche en la que hacía unas pocas horas me había despedido de mi trabajo de oficina hasta septiembre), ambos temas del primer disco del grupo, cerraron la parte troncal para pasar a los bises, donde JATM no se hicieron mucho de rogar para salir (Pantera, al igual que un día hizo Carlos Caballero de La Broma Negra, mostró su extrañeza ante la costumbre de los bises de salir para volver a entrar en escena) e interpretar 3 temas más para cerrar en todo lo alto. Destacar que primero salieron Jenny y Pantera y luego se sumarían el resto de componentes. En los bises aparecieron “Amplifier” (muy relajada y divertida), “Even it out” (donde se hizo la presentación de rigor de todos los miembros de la banda) y “The song for the UV house mouse” con la que se añadió una propia extra más, una canción que por lo visto el grupo no tocaba desde hacía tiempo. Aquí abajo Jenny y Pantera en solitario en plenos bises.
Jenny And The Mexicats estuvieron más o menos una hora y media en el escenario frente a un público entregado que disfrutó con cada pasaje musical que se les ofreció. Las ovaciones y los aplausos fueron in crescendo a medida que avanzaba la actuación y por ello el grupo finalizó el show con un bis de 3 canciones que terminó poniendo el lazo perfecto a un concierto que se celebró en una fecha inmejorable; ya saben que nosotros somos mucho de analizar la idoneidad de la época del año con la música que se escucha y creo que Jenny And The Mexicats funcionan muy bien en estas noches de verano. Además, este pasado 30 de julio, que en otro verano madrileño hubiera sido uno de los días más chungos de calores, teniendo en cuenta las semanas de calor excesivo que llevamos, fue un día de respiro en el que salir a la calle (de día o de noche) no suponía una hazaña digna de locos.
Todos nos fuimos satisfechos. El público de haber podido bailar al son de la propuesta, Jenny And The Mexicats por haber ofrecido un concierto muy bueno, en el que solamente algún fallo técnico (que afectó a las voces de Jenny que se perdieron en parte de alguna canción) restó algo de brillo y nosotros por haber sido uno de los medios acreditados para poder informarles de lo sucedido, lo cual para nosotros siempre es un tremendo honor. Agradecemos a Pablo Camuñas de Promociones Sin Fronteras que una vez más contara con “DMR”.

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