sábado, 13 de diciembre de 2014

Spandau Ballet - Parade (1984)

ANTECEDENTES E INTRODUCCIÓN.
Es un tremendo gusto volver a abordar una de mis bandas preferidas (con certeza en mi top 10, aunque no en el podium reservado a The Cure, Depeche Mode y The Smiths) de todos los tiempos. Y además, ahora que se rumorea por ahí que Spandau Ballet iban a sacar un disco nuevo tras mucho tiempo (si bien lo que parecer ser al final es que es un “Grandes Éxitos” con 3 temas nuevos), creo que la ocasión la pintan calva.

Celebro que haya actividad nueva alrededor del quinteto compuesto por los hermanos Gary y Martin Kemp, Tony Hadley (uno de los mejores cantantes del pop de todos los tiempos), Steve Norman y John Keeble. Cuando comencé a interesarme por el grupo en el año 2000 o 2001 jamás pensé que en 2009 se irían a reunir tras tantos malos rollos para poder verles en inigualable conciertazo en marzo de 2010. Y más cariacontecido me veo cuando veo que el grupo está en labores compositivas y temas como “This is the love” no suenan nada mal.

No obstante, viajamos atrás a los 80, a sus días de máxima gloria, para analizar un disco que este año está cumpliendo su trigésimo aniversario. “Parade” fue un disco que tomó el relevo del masivo “True”. Una obra en la que el quinteto depuró o pulió el diamante más aún, dando lugar a una continuación de “True”, pero mucho más perfecta o refinada en sus formas.

Podríamos decir que “Parade” sea el disco más elegante de todos los editados por Spandau Ballet. Es un trabajo conciso, de 8 temas y 40 minutos de duración, que va al grano y que ofrece pocos puntos débiles. Veamos sus 8 canciones paso a paso y luego, en las conclusiones o reflexiones finales, hoy me extenderé un poco más de lo que viene siendo habitual últimamente.

ANÁLISIS DEL DISCO.
1. “Only when you leave”: Comenzamos el disco con quizás la 3ª canción en discordia del grupo de su historia en lo que a grandeza se refiere. Y de hecho “Only when you leave” llegó al nº 3 (“Gold” al 2 y “True” al 1) en los singles charts de UK. Es una canción donde solamente chirrían algunos tecladitos desafinados, pero donde los riffs cálidos y directos de las guitarras son una maravilla. La batería acompasada y firme de John también funciona bien, al igual que otro maravilloso solo de saxo de Steve. Hadley se muestra galante al micrófono, con toda la fuerza de su vozarrón, brillando intensamente en su irresistible y delicioso estribillo. El videoclip, grabado en un plató con poca escenografía, destaca sobre todo por la elegancia de Tony Hadley, en las tomas con traje de raya diplomática negro, con el pelo algo más largo de lo que tenía en el disco anterior. Por ahí aparece una mujer, la conquista de Tony, a la que le dan vahídos a la par que desprecia los obsequios que le mandan los admiradores. Gran canción, que trata de la brevedad del amor y el no aprovechar los momentos, echándose en cara no haber aprovechado los mismos cuando tocaba, donde Spandau Ballet demostraban el momento de inspiración que atravesaban por entonces. Soul blanco del muy bueno.

2. “Highly strung”: Fue single también, pero de menor relumbrón. Y es que “Highly strung”, aún conservando las delicadas y refinadas formas del disco, recuerda en sus líneas de guitarra eléctrica momentos más nuevaoleros del grupo de su primer disco. Con menos saxo y más teclados, todo a cargo de Steve, se hubiera colado sin problema en el “Journeys To Glory”. Intensa y a ratos malencarada, con momentos de buena entrega en las voces de Tony.

3. “I’ll fly for you”: El disco comienza arrollador, ya que sus 3 primeros capítulos son singles. Con “I’ll fly for you” el grupo remonta el vuelo (nunca mejor dicho). Es quizás el 2º single por estatus dentro de “Parade”. Es una balada bonita y lenta, con momentos de mucha intensidad sentimental en el estribillo. Se muestra sinuosa en sus estrofas iniciales y me da por pensar que esta canción es una evolución de la estructura o idea que el grupo plasmaron en la maravillosa “Code of love” de “True”, canción que no fue single y que es una de esas joyas ocultas que nosotros siempre advertimos. Buena canción, con buen desarrollo, de menos a más, con la que se sigue destilando un disco de elegancia absoluta en la producción y formas; Steve Norman y su trabajo al saxo tiene mucho que ver en ello.

4. “Nature of the beast”: El final de la cara “a”, no podemos dejar de lado que este disco principalmente se concibió como un lp de vinilo, viene de la mano de “Nature of the beast”. Muy estratégicamente se deja un tema “no single” para cerrar esta cara. Estamos ante una pieza que nuevamente nos puede recordar el deje nuevaolero de la banda. Hay muchos más teclados, un menor protagonismo del saxo y una melodía que se acelera por momentos tras una intro latente. Buena canción que ofrece una buena dosis de intensidad, pero todo ello dentro de la producción elegante que impregna a “Parade”. 
5. “Revenge for love”: La cara “b” empieza con fuerza, ya que “Revenge for love” destaca por ser muy directa. Curiosamente en el estribillo es donde se relaja más la melodía. Es en las estrofas donde se aprecia su mayor intensidad, con buena economía de medios, con las notas justas de guitarras y una batería de mucho aplomo de parte de John Keeble. Es una de las joyas ocultas de este disco, una canción que más allá de los singles ennoblece a “Parade”.

6. “Always on the back of my mind”: “Always on the back of my mind” quizás sea la canción menos buena del disco, principalmente por su estribillo consistente en el título de la canción, donde claramente pierde gancho. En el resto de su duración hay una melodía algo saltarina, tipo “Communication”, que no funciona mal, pero que pierde su fuelle en el estribillo plano. De hecho, tras la escucha del disco, no se sabe bien por qué maniobra psicológica, te queda la sensación de que es una canción lenta, probablemente por la falta de pegada del estribillo. No desentona dentro de “Parade”, pero está lejos de los momentos álgidos de la obra que hoy nos ocupa.

7. “With the pride”: Remonta no, lo siguiente Spandau Ballet con “With the pride”. Por ahí leí una vez una entrevista a Gary Kemp que hablaba de esta canción como su favorita de todas las que ha compuesto. Y razón no le falta. Probablemente, de primeras escuchas, piensen que tanto su autor como yo estamos locos, pero con el paso de las escuchas verán que no. En directo, desde la gira del siguiente disco, la suelen hacer en acústico. Les queda igualmente bien, pero gusta de cuando en cuando escuchar la versión de estudio. Es un medio tiempo en formato balada, con Tony Hadley nuevamente en sus mejores momentos vocales del disco. No falla nada, ni en lo instrumental, con los golpes de batería y arreones melódicos cuando tocan y con perfección tanto en estribillo como en estrofas. Canción sublime, joya oculta dentro de “Parade” y una de las mejores pistas de Spandau Ballet. Como ven, estoy muy de acuerdo con Gary Kemp y su valoración sobre esta composición suya.

8. “Round and round”: Una de las cosas que me parecen reprochables a “Parade” es un listado ordenado del track list. Yo hubiera permutado “Round and round” por “With the pride” y tendríamos un disco de 10. El que se termine con este single menor, muy emotivo y cuco, hace que le restemos solemnidad a este disco fenomenal. La canción brilló en el concierto de 2010 en Madrid por la proyección de un video de imágenes antiguas de los componentes del grupo. Es un buen single y que además es representativo del sonido global de “Parade”. No obstante, más allá de ello, creo que no le pega el papel de última canción.

RESULTADO, CONCLUSIONES Y REFLEXIONES.
Con “Parade”, disco cuya portada representa más una manifestación que un desfile (traducción literal del título), Spandau Ballet mantuvo el nivel de exigencia de “True”. De hecho, el disco formalmente es mejor en conjunto que “True”. Es un disco de producción tremendamente cuidada y elegante. La obra más perfumada y refinada de una banda que ya de por sí siempre lo es. Una crítica poco amable del disco por ahí que leí decía que es un disco de banda sonora de anuncios de perfumes. De acuerdo, pero me parece un trabajo muy acertado, con buenos singles y buenos capítulos desconocidos que regalan más de una joya oculta.

De hecho, una pregunta, tras escucharlo de principio a fin, cuando están escuchando “Round and round”, ¿se acuerdan de la gloriosa “Only when you leave”? Yo no. Eso es sinónimo de que el disco está lejos de cojear y no echa mucho de menos a su gran estandarte.

Después vendría el más rockero y menos cuidado (como si no estuviera cuidado) “Through The Barricades”, otro disco más que acertado y que es muy apropiado para las fechas navideñas que se acercan; “Parade” no me evoca tanto a esta época del año, pero me apetecía volver hoy a hablar de Spandau Ballet. Hace ya unos años sí que hablé de “Through The Barricades” por estas fechas con mucha intención.

El grupo vivía sus mejores momentos, que se extenderían hasta la gira de “Through The Barricades”, de la que años más tarde editarían el acertado disco en directo “Live From The NEC”. Después vendría el decaimiento con el correcto “Heart Like A Sky”, la travesía por el desierto de muchos años y la reconciliación y reunión de los 5 componentes para giras y de momentos recopilatorios con algunos temas nuevos por ahí. Solamente nos queda comentar por aquí, a nivel de discos de estudio, los 2 primeros trabajos del grupo. Esperemos que editen un nuevo lp nuevo de cabo a rabo. No tardaríamos en comentárselo por estas tierras.

De nuestro programa de radio, estamos en semana de repetición del programa-entrevista con Bauer. Podrán escucharlo este miércoles a las 23.00h en la sintonía de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH) si es que no lo hacen en breves minutos en la tarde de hoy en la misma sintonía a las 16.00h. La próxima semana, nuevo coloquio en directo el sábado 20 de diciembre a las 16.00h. Les iremos informando esta próxima semana.