viernes, 7 de febrero de 2014

Console - Rocket In The Pocket (1998)

ANTECEDENTES E INTRODUCCIÓN.
Tras 2 semanas sin artículo de revisión de disco, ante la excepcional periodicidad semanal de programa de radio que hemos tenido en nuestra 5ª temporada en las ondas (programa-coloquio sobre “Delta Machine” de Depeche Mode y programa-entrevista con el grupo Kuve), volvemos a tener un viernes/sábado con artículo dedicado a un disco en profundidad. La próxima semana sucederá lo mismo, ya que nuestro ritmo alterado en la radio hará que hasta el sábado día 22 de febrero a las 16.00h no haya programa nuevo en directo; a medida que se acerque la fecha les informaremos sobre qué tratará, aunque les anticipamos que retomaremos el brit pop de los años 90.

Centrémonos. Esta semana rizamos el rizo en lo indie y poco conocido, al menos en nuestro territorio patrio. De hecho, tengamos muy en cuenta que los orígenes del género de la música independiente radican en la década de los 90 y ahí es a donde nos vamos. Lo que pasa es que nos vamos en esta ocasión a Alemania y a tratar, no sobre un grupo indie en cuestión, sino al proyecto paralelo de uno de sus componentes; de ahí lo de rizar el rizo.

The Notwist es una interesante formación de la nación germánica, de cuya discografía les cito por ejemplo el destacable y arriesgado “Shrink” de 1998 (que algún día comentaremos por estas tierras). En esta banda había un hombre inquieto llamado Martin Gretschmann, que, bajo el nombre artístico de Console, decidió probar suerte en solitario. “Rocket In The Pocket”, obra que hemos escogido, fue su 2º disco de Console.

Muchas veces les he hablado de las bondades que me permitieron conocer mi acceso a la cadena Viva Zwei a finales de los 90. The Notwist y Console son uno de esos ejemplos y recuerdo que en verano de 1999 el videoclip del single de adelanto “14 zero zero” se repetía hasta la saciedad. Un tema en sí tampoco demasiado accesible, pero que es el que quizás más lo sea dentro del conjunto del lp “Rocket In The Pocket”.

Les advierto que esta semana nos encontramos ante un disco en su mayoría instrumental y de música electrónica. A muchos les podrá resultar un soberano tostón detenerse a escuchar la propuesta del señor Gretschmann y no en vano les reconoceré que a ratos puede resultar un disco bastante denso. Sin embargo, estimo que ofrece una serie de composiciones realmente aprovechables, entre las que está la citada “14 zero zero”. Paso a comentarles tema a tema las sensaciones que cada uno me transmite y el intrigado complejo de sus melodías.

ANÁLISIS DEL DISCO.
1. “My dog eats beats”: En muchas ocasiones “Rocket In The Pocket” de Console es oscuro o bastante oscuro. Con el tema de apertura, “My dog eats beats”, compuesto con unas notables bases rítmicas marcadas y unas sugerentes melodías sintéticas, Martin Gretschmann pone sobre la mesa una pista de cierto misterio y oscuridad que funciona bastante bien a la hora de llamar la atención de inicio. El juego de palabras en el título está muy acorde con lo que se podría extrapolar del resultado instrumental, ya que los beats aparecen de forma inconexa, como si la mascota de Martin hubiera hecho de las suyas.

2. “14 zero zero”: Hubiera sido quizás muy evidente situar a “14 zero zero” como tema de apertura. Mejor en 2º lugar, como así aparece. Esta canción es la única “vocal” del disco en sí. Aunque haya piezas en las que parece que la parte vocal salga sola (tampoco muchas), es solamente en este single donde el vocoder (de ahí el entrecomillado anterior) les ayudará a digerir el resultado. Es un tema pop, de melodía alegre, que progresa bastante bien entre teclados de notas agudas y juguetonas. Recuerdo el videoclip, muy entrañable, con un robotito-profesor, que hacía sus experimentos con un Martin al que tenía representado en plastilina, haciéndole bailar con joystick de videoconsola. Durante un momento el muñeco de Gretschmann parecía morir, con el drama que le suponía a su dueño robotito, pero posteriormente, milagrosamente se recuperaba y proseguía los bailes, para júbilo del robotito. El video terminaba viéndose a Martin libre de apósitos en la cara, saludando al simpático protagonista del clip. Una buena canción, que funcionó bastante bien a nivel mediático en Alemania en aquel verano de 1999. En lo personal marca mi tránsito del instituto a la universidad, una época en definitiva. La tengo bastante cariño.

3. “Gulls galore”: Hablaba al comenzar a comentar los temas del disco, que “Rocket In The Pocket” a ratos resulta muy oscuro. “Gulls galore” es uno de los temas de ese perfil. De hecho, sus primeros sonidos lo son en demasía, para luego dulcificarse algo. Su sonido resulta muy marcado, con una base ruda de sintetizador, sobre la cual entran otras melodías, que no terminan de ponerse amables del todo.

4. “Dolphin dos”: Con “Dolphin dos” estamos ante una de las composiciones más bailables del disco. Su base, dotada de muchos e inquietos beats, sirve para las superpuestas melodías sintéticas, con momentos bastante notables. Los sintetizadores superpuestos más acertados son quizás los que encontramos en el sector inicial de la pista, muy de factura ambient.

5. “Pigeon party”: El sonido se endurece con “Pigeon party” a la par que también se hace un poco psicodélico, incluso anticipando sonidos que Mirwais junto a Madonna popularizaría no mucho después. Un tema que incluye variaciones en su melodía y sonido de bastante contraste sobre todo hacia su tramo final.
6. “Delay dackel”: “Delay dackel” retorna a la mayor delicadeza, con un sonido más amable e incluso clásico. Es quizás la pieza más armónica, melódicamente hablando, de “Rocket In The Pocket”. Un ejemplo de instrumentalidad llevadera y de no muy complicado encaje, a pesar de que termine de forma un poco abrupta, pareciendo que su sonido se descompusiera.

7. “Crabcraft”: Con bases marcadas de percusión, se presenta “Crabcraft”, un tema que evoluciona muy favorablemente en su desarrollo. Va incorporando sonidos distintos, todo ello envuelto en un halo de efecto ambiental que le confiere mucha elegancia. Desprende nocturnidad e intimidad a partes iguales, o al menos eso es lo que me evoca a mí. En definitiva, otra composición bastante válida que incluye “Rocket In The Pocket”; con todo, lo que nos viene a continuación, lo mejora.

8. “Rocket in the pocket”: A ratos me parece que la mejor composición del disco es la propia canción título. Muchas veces no entiendo por qué a un disco le titulan de la misma forma que a una de sus canciones más flojas, pero en esta ocasión sucede todo lo contrario. “Rocket in the pocket” es un ejemplo de canción que superpone melodías e hilvana las mismas con la misma genialidad (o muy parecida) a lo que Depeche Mode hicieron en la instrumental “Nothing to fear” del álbum “A Broken Frame”. Me gustan muchos esos sonidos de sintetizador que podrían asemejarse al sonido de una bocina lejana y que son algo asonantes. Buenas bases, muy acertadas evoluciones melódicas y también un ritmo bailable bastante logrado.

09. “Bee-queen”: Llegando al tramo final “Bee-queen” nos ofrece nuevamente un pasaje de extremo relajo. En el disco se ha podido comprobar que Gretschmann sabe muy bien equilibrar los momentos más animados con otros de mayor calma. “Bee-queen” es muy suave y ayuda a compensar el buen ritmo que nos imprimió la previa canción título.

10 a 26. “Walk like a worm”: Gretschmann decide finalizar con una cosa bastante común a finales de los 90, que era la de disponer varias piezas diminutas para terminar un cd (aún recuerdo los cortes numerosos que HIM hicieron en su primer disco para llegar al número de 66). “Walk like a worm” se compone de varias micropiezas de 5/6 segundos. Estamos ante una pieza de factura oscura, pero calmada, que nos aplaca la luminosidad y ritmo animado que ofrecía la canción título. Un final de disco a modo de epílogo, que termina en perfil bajo.

RESULTADO, CONCLUSIONES Y REFLEXIONES.
Hipster españoles del universo sonoro, he aquí un ejemplo para ustedes. Nadie o casi nadie sabrán quién o quiénes son Console. Si son de gustos electrónicos, les vendrá como anillo al dedo. Digo esto, ya que “Rocket In The Pocket”, disco de portada con imagen borrosa del propio Martin paseando por un parque, no pasó de ser un correcto ejercicio experimental de Martin Gretschmann al margen de los Notwist, que más allá de Alemania pasó sin pena ni gloria y que aún así en su país de origen gustó en sectores muy específicos.

De hecho, como a los pocos años me quedé sin Viva Zwei, a muchos grupos o proyectos les perdí la pista. Console y The Notwist fueron uno de esos ejemplos y como con motivo de este artículo he merodeado por la red para enterarme les puedo comentar que el bueno de Martin no ha cesado su proyecto, ni mucho menos, y ha tenido una generosa discografía desde que me quedé sin señal de Viva Zwei. Revisaré lo que ha estado haciendo, a ver si hay algún disco tan aprovechable como el que hoy les hemos propuesto. Por otro lado, creo que el último disco de The Notwist ya data de 4 o 5 años atrás.

“Rocket In The Pocket” es un disco fenomenal para escuchar en casa en este tramo del invierno a esas horas donde ya ha desaparecido la luz solar. Perfecto para estos días de viento, frío intenso, lluvia o todo a la vez a las 20.00h aproximadamente. A ratos resulta muy acertado sumergirse en sus melodías y en los distintos pasajes que ofrece. Alterna momentos menos amables u oscuros con otros más bailables y seductores a nivel rítmico. No es apto para todos los públicos, también se lo advierto.

La próxima semana, como ya hemos comentado al comienzo del post, habrá nuevo artículo de revisión de disco. Esta semana podrán escuchar el sábado a las 16.00h y el miércoles a las 23.00h la repetición del programa entrevista a Kuve sobre su disco de debut “Regresión”. Habrá nuevo contenido radiofónico, recordamos, el sábado 22 de febrero. Todo ello, como siempre, en la sintonía de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH).