Nada nuevo con respecto a nuestra costumbre. Paramos un par de semanitas para coger fuerzas para afrontar el tramo final de la temporada 17 de radio y el resto de actividad hasta mediados de junio. Además, hay que prestar atención a la familia y a otros quehaceres durante estos días. Que ustedes lo disfruten también.
viernes, 27 de marzo de 2026
viernes, 20 de marzo de 2026
Soft Cell - The Art Of Falling Apart (1984)
ANTECEDENTES E INTRODUCCIÓN.
No es la primera vez que pasa Soft Cell por este espacio dedicado a música de todo tipo. Ya analizamos su grandioso debut “Non-Stop Erotic Cabaret” (1981), así como su último álbum “Happynness Not Included” (2022) que vino a raíz de una segunda reunión del dúo.
El repaso del segundo álbum de Ball y Almond me parece algo obligado y siempre lo tuve en mente por la importancia que tiene en la carrera de la banda. Sin embargo, la tristísima noticia de la muerte de Dave Ball ha hecho que desempolvara los apuntes que tenía sobre este segundo disco y me pusiera a la tarea de ordenar todas esas ideas para dar forma a un repaso canción por canción de un álbum que cambiara completamente la trayectoria de Soft Cell, siendo uno de los discos más importantes de los 80 y que finalmente puso un rumbo claro a la disolución que se produciría en 1984.
Ya solo titular un álbum “The Art Of Falling Apart” nos dice mucho sobre lo conscientes que eran respecto al precio a pagar por este cambio de dirección que se proponían hacer.
Poniéndonos en contexto, Soft Cell estaban viviendo un momento de éxito total y absoluto, entre 1981 y 1982 habían colocado cinco singles en top 5 británico. Tras el archiconocido “Tainted love” llegaron esa vuelta de tuerca de las miserias cotidianas que fue “Bedsitter”, la balada electrónica “Say hello wave goodbye” que hoy en día es un clásico imperecedero, la poderosa “Torch” que a punto estuvo de darles otro número 1 quedándose en el numero 2 británico y que no está incluida en ningún álbum de estudio del grupo y para finalizar una versión de un clásico del northern soul que fue “What!” que sería otro éxito masivo.
En 1982, aprovechando el momento de fama, lanzan un álbum de remezclas titulado “Non-stop Ecstatic Dancing” con seis temas entre los que se encontraba el ultimo single “What!”. Un álbum de remixes bastante innovador para la época y que optaba por las elecciones menos obvias como temas para remezclar, así encontramos por ejemplo una muy destacable remezcla del single “Memorabila”, que es quizás la mejor versión del tema.
Sin embargo, después de esta primera etapa, el dúo tenía otras intenciones musicales y pretendían dar giro más que notable a su música que lo iba a llevar a territorios mucho más oscuros a los que nos tenían acostumbrados.
No nos entretengamos más y pasemos al análisis de este álbum que ya podemos considerar clásico.
ANÁLISIS DEL DISCO.
1. “Forever the same”: El álbum comienza con tema bastante contundente que tiene como protagonista a un joven frustrado cuyo presente y futuro se antoja bastante negro, y cuya vida es una repetición de acciones que solo le llevan a la insatisfacción, desde luego un tema que no ha pasado para nada de moda. Esta canción tiene una base muy potente donde unas siniestras trompetas tienen un papel principal contribuyendo a crear una atmosfera desapacible que contrasta claramente con otras composiciones más pop del pasado. Aquí la combinación creada por Dave Ball de sintetizadores y metales crean 5 minutos de una perfecta banda sonora para la historia que nos quiere contar Almond.
2. “Where the heart is”: Fue el single de presentación del álbum y si bien posee un riff de sintetizador bastante pegadizo y con pretensiones orquestales, su letra sobre un muchacho que tiene que convivir con una familia disfuncional no era la mejor carta de presentación para tener un single de éxito. En todo caso se trata de una gran canción que ha quedado como uno de los grandes momentos de la banda. El single estuvo respaldado por un sencillo video clip realizado por Tim Pope que tampoco ayudaría mucho. Con todo llego al número 21 de la lista de singles del Reino Unido que, aunque no era un mal resultado quedaba muy lejos de los éxitos anteriores.
3. “Numbers”: Como segundo single, y en un claro caso de suicidio comercial eligieron esta canción con ritmo irregular, pocas partes melódicas y sonidos de sintetizador bastante experimentales que trata sobre una persona tremendamente promiscua que viene a tratar a sus parejas sexuales como si fueran kleenex, la letra es bastante dura y es una especie de conversación entre Almond y el protagonista de esta historia que va contando el número de personas con las que tiene sexo, terminando por convertirse el mismo en un numero para otros. El tema era ciertamente polémico, más aún en un año 1983 donde la crisis del VIH/SIDA estaba empezando a hacer estragos. Una curiosa historia ocurriría en relación con la publicación de este single. La discográfica Phonogram tenía tan pocas expectativas de ventas que no se le ocurrió otra cosa que regalar una copia de “tainted love” con cada copia de “Numbers”. Al enterarse de la maniobra comercial Marc Almond y su manager Stevo asaltaron las dependencias de la discográfica en Londres destruyendo parte del mobiliario que incluía discos de oro y platino de diversos artistas. En el videoclip del single “Soul inside” publicado a finales del 83 se reían de este acontecimiento recreando la escena de la destrucción acontecida en Phonogram. Finalmente, las famosas copias de regalo fueron retiradas A pesar de todo “Numbers” alcanzaría la posición 25 en UK.
4. “Heat”: El ambiente oscuro y decadente continua en el siguiente tema, aunque más melódica me “Numbers” los sintetizadores de Ball consiguen construir una atmosfera bastante lugubre y hasta cierto punto siniestra, lo cual cuadra perfectamente con una letra que vuelve a explorar el sexo de usar y tirar, así como la decadencia física y mental, en seis minutos de intensidad electrónica. Es realmente destacable la pasión que aporta Almond en su interpretación, dejando claro que estaba avanzando notablemente como cantante.
5. “Kitchen sink drama”: Podemos decir que en este segundo álbum de Soft Cell hay un par de temas más amables que conectan hasta cierto punto con su álbum de debut, este sería uno de ellos. Marc Almond se estaba convirtiendo en un excelente narrador de historias y aquí nos relata la vida de una clásica ama de casa que lleva una vida totalmente aburrida y predecible pero que cada vez que viene el joven repartidor de periódicos fantasea con tener una historia con él, de hecho, el titulo primigenio de la canción era “Fantasy”. Dave Ball por su parte hace un excelente trabajo con la melodía de piano y sobre todo con esos poderosos toques orquestales que envuelven toda la canción. De alguna forma actúa como toque simpático entre tantas canciones sobre personalidades atormentadas.
6. “Baby doll”: Quizás el tema más oscuro y retorcido del disco con una introducción instrumental que ya va avisando con su carácter minimalista y los juegos con detalles corales pero utilizados de manera que contribuyen notablemente al sonido sórdido de la canción. Sonido que se hace más agresivo cuando Almond nos cuenta la terrible historia de una bailarina de striptease que tiene que recurrir a la prostitución con algunos clientes para poder salir adelante. Sin duda un tema muy crudo y sin adornos, donde Soft Cell vuelven a arriesgar. Baby doll es todo un triunfo y uno de los favoritos de los fans del grupo. Una canción tan dura que el propio Almond reconoce que es complicada de interpretar.
7. “Loving you hating me”: En mi opinión es la canción más comercial del álbum, y eso a pesar de la temática sadomasoquista de la misma. Es un ejemplo de lo que hacían en el primer álbum, tratar temas complicados o sórdidos pero que envueltos en amables sintetizadores pasaban el filtro del gran público. Tiene una melodía muy pegadiza y la novedad de un pequeño punteo de guitarra en el puente de la canción que queda cuanto menos curioso. Este tema fue single en USA pero no en UK, suponemos que después del fiasco de “numbers” la discográfica tenía pocas ganas de más singles, una pena pues tenía un gran potencial para darle al álbum el gran hit que no tendría.
8. “The art of falling apart”: El tema que da título al álbum tiene un estribillo de esos que se quedan a la primera y aun así no es para nada un tema comercial. Volvemos a los ambientes sórdidos y oscuros, una constante en casi todo el álbum. Nos encontramos ante una canción muy dura que trata sobre la autodestrucción de una persona, quizás el propio Almond que no llevaba una vida demasiado sana en esos tiempos. Por un lado, nos describe su decadencia física y mental y por otro es una salvaje celebración de su propia autodestrucción que podemos comprobar en la frase “My friends say I'm dying but I do it so well. Dave Ball consigue la banda sonora perfecta añadiendo una serie de sonidos propios de un film de terror, que combinados con la apabullante base electrónica que opera en el estribillo crea uno de los temas más memorables del dúo, aunque no apto para adolescentes, no vaya a hacer que hicieran locuras. De esta forma acaba el álbum original que son solo 8 temas, pero de una duración similar a su primer álbum. En el Reino Unido y USA con las primeras copias del álbum se regalaba un maxi que incluía el tema “Martin” y una serie de versiones de Jimmy Hendrix bajo el título “Hendrix Medley. Estos curiosos temas fueron añadidos sistemáticamente a todas las reediciones en CD de este álbum, de tal manera que para muchos forman parte del álbum propiamente dicho, aunque esto no sea así. Dada la importancia de estos temas extra haremos un pequeño repaso:
9. “Martin”: Parece que Soft Cell le cogieron el gusto a las películas de terror porque Martin es un homenaje al film del mismo nombre realizado por George A. Romero. Almond nos cuenta la historia de Martin, una persona enferma que se cree un vampiro y escucha voces que le incitan a matar. El tema está dividido en dos partes, una primera donde Almond nos cuenta la historia ayudado por un Ball que aporta una base electrónica ciertamente tenebrosa, aunque también bastante bailable, a la que se añaden golpes orquestales muy cinematográficos que recuerdan a las bandas sonoras de John Barry para James Bond. De hecho, Ball siempre se confesó fan de este compositor. La segunda parte es mayormente instrumental y combina voces fantasmagóricas con unas inquietantes percusiones. Al final el tema se va a los diez minutos que en ningún momento se hacen largos.
10. “Hendrix medley”: Este curioso medley está formado por los temas “Hey Joe”, “Purple haze” y Voodoo child”, que están bastante bien ensamblados y que al final todo el medley supera los diez minutos. Las versiones son bastante creativas sustituyendo riffs de guitarra por riffs de sintetizador, jugando con las bases de percusión y añadiendo algún que otro sonido inesperado. Para nada suena artificial, el tratamiento es bastante orgánico si bien el instrumento principal es el sintetizador. Curiosamente sería bien recibido por los fans de Hendrix que, hartos de las mil versiones que se habían hecho de las canciones del famoso interprete y guitarrista, reconocían que al menos Soft Cell habían intentado algo diferente. Por el contrario, para la mayoría de los fans de Soft Cell, este medley era considerado poco menos que una extravagancia sin sentido.
RESULTADO, CONCLUSIONES Y REFLEXIONES.
“The Art Of Falling Apart” fue un disco arriesgadísimo en un momento donde el dúo podría haberse limitado a repetir la fórmula de su primer álbum y singles de éxito pero decidieron que tenían mucho más que decir, en cierto sentido les hizo crecer mucho como grupo, Dave Ball nos ofrecía ambiciosas atmosferas, casi cinematográficas mientras que Marc Almond además de progresar como cantante, se estaba convirtiendo en un excelente contador de historias de los bajos fondos, bien atento a la sociedad en la que vivía para sacarle todo su jugo a las contradicciones.
¿Es este álbum superior a su debut? No sabría decirlo, cada uno es magnífico en su campo. En este segundo álbum decidieron dejar atrás las melodías amables que envolvían los dramas cotidianos de su debut para hacer esta vez, algo mucho más crudo, de alguna forma se quitaron la máscara y el resultado fue apabullante, cierto que muchos los abandonaron, pero también que se ganaron completamente a la crítica y atrajeron a un público más interesado en los sonidos más oscuros y contundentes.
El disco, a pesar de no contener un single ni de lejos tan exitoso como los primeros, se vendió muy bien gracias a las críticas y a una gira que realmente era la primera propiamente dicha del grupo pues, aunque parezca mentira hasta entonces no habían hecho nada en este sentido verdaderamente organizado, sino conciertos esporádicos muy descontrolados fruto más bien de la locura de su manager Stevo y de la aptitud punk del dúo. Con todo, esta gira también tuvo sus momentos caóticos como su paso por España. En esa época se negaban a tocar “Tainted love” provocando el enfado del público, pero es que lo cierto es que acabaron saturados de esta canción.
Si bien el resultado comercial no fue malo llegando al número 5 en el Reino Unido y siendo disco de oro, sí que quedo bastante alejado de las ventas de “Non-Stop Erotic Cabaret”. Poco parecía importarles, habían conseguido la credibilidad buscada y hoy en día “The Art Of Falling Apart” es reivindicado como un álbum clave de los años 80. Un álbum que fue dificilísimo de grabar por la gran presión que sufría el grupo por parte de la discográfica además de sus propias adicciones. En el estudio la lucha estuvo entre David Ball y el productor Mike Thorne, este último buscando un sonido más limpio, al final esta disputa produciría un resultado excelente. Después llegaría el casi completamente anticomercial y punk “This Last Night In Sodom” (1984) donde despedirían la llamada etapa clásica del grupo tomando cada miembro caminos diferentes que se cruzarían con el tiempo.
Recientemente se ha reeditado este disco en una edición de superlujo que incluye 6 Cds con un montón de rarezas, edición en la que Dave Ball estuvo totalmente involucrado. En los últimos tiempos y ante sus gravísimos problemas de salud Dave se dedicó por un lado al catálogo del grupo y por otro a un nuevo álbum de Soft Cell “Danceteria” que fue completado poco antes de fallecer y que verá la luz en este año a no mucho tardar y será, esta vez sí, el último álbum de Soft Cell.
Sirva este articulo como homenaje a este genio de los sintetizadores que nos ha dejado demasiado pronto.
Texto: Alfredo Morales.
domingo, 15 de marzo de 2026
Programa ABC "Up" (Temporada 17/ Programa 4)
El pasado 28 de febrero de 2026 a las 16.00h en el dial de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH) dedicamos el programa al 5º trabajo de estudio del ya por entonces dúo formado por Martin Fry y Mark White.
Fue nuestro primer programa tras un parón navideño mucho más largo de lo habitual, motivado por las mejoras implementadas en los estudios de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH).
Creemos que fue un interesante programa con el que pusimos en valía un disco que merece mucho la pena, aunque en su día supuso y gran fiasco comercial y en resultados a ABC.
El programa no contó con redifusiones posteriores, con lo que les recomendamos que escuchen aquí mismo el programa o vayan a su enlace en Ivoox para proceder a su descarga y escucharlo cuando y como lo deseen: https://www.ivoox.com/dmr-17-4-abc-up-1989-audios-mp3_rf_170156389_1.html
viernes, 13 de marzo de 2026
Temporada 17/ Programa 5: Extremoduro y “Agila” (1996)
Robe Iniesta se nos fue hace unos meses. No estaba personalmente al corriente de su estado de salud y la verdad es que la noticia me pilló totalmente por sorpresa. Sin duda, la de Robe es una pérdida muy importante dentro de la música española. Por ello, hemos considerado en “DMR”, además por idea de mi amigo Rubén Herráez (fan de Robe y Extremoduro, rendir tributo a su figura.
Lo haremos de la mano de uno de sus discos más relevantes al frente de Extremoduro. “Agila” en 1996 les permitió dar un salto de relevancia y hacerse más notables para un público más amplio.
La cita es este sábado 14 de marzo de 2026 a las 16.00h en el dial de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH). Les esperamos, no nos fallen, háganlo por la memoria de Robe.
Links de interés:
Evento en Facebook: https://www.facebook.com/events/1249924473355631
Emisión on-line RUAH: https://www.ruah.es/emision-online/
viernes, 6 de marzo de 2026
Madonna - Ray Of Light (1998)
ANTECEDENTES E INTRODUCCIÓN.
Hubo una época en que a Madonna se le atribuía siempre la cualidad de la reinvención. A poco que vivieran los 90 recordarán que aquello de “Madonna se reinventa” era una muletilla bastante usual. Casi al nivel de “Los Rolling Stones son incombustibles”. Algo había de cierto en ello, quizá no en las dosis suficientes como para convertirlo en dogma, pero sí que hubo algo. Madonna comenzó fuerte la década de los 90, si incluimos 1990 en dicha década, con el gran éxito de “Vogue”. Todo esto, no lo olvidemos tras el terremoto de “Like A Prayer” (1989).
“Erótica” (1992) fue un disco a caballo entre lo tórrido y lo polémico. Letras de alto voltaje y la edición de forma simultánea de un libro llamado “Sex” que ya pueden suponer que no eran cuentos infantiles, crearon una notoria polémica. Ahí quedaron canciones como ”Deeper and deeper” o la canción título. “Bedtime Stories” (1994) era un disco, sobre todo en lo conceptual, más recatado, pero con signos de búsqueda de nuevos sonidos. Por ejemplo, en la canción título contó con la colaboración, en la composición, de Björk y de gente vinculada con el trip hop como Marius de Vries y Nellee Hooper. En España nos tocó de cerca el single “Take a bow”, por su videoclip rodado en Antequera y su tono taurino.
Otro giro de orientación fue “Something To Remember” (1995) una recopilación de baladas, con unas cuantas que habían aparecido en películas, y que pretendía alejarse algo de la imagen algo sexualizada de anteriores obras. El primer single fue una canción nueva: “You’ll See” y dejó cosas interesantes como la colaboración con Massive Attack para hacer una versión de “I want you” de Marvin Gaye.
Podemos considerar un cambio de tercio total que su siguiente proyecto musical fue cantar en la banda sonora de “Evita” (1996), la película del gran Alan Parker. No fueron pocos los que desconfiaron de las dotes musicales de Madonna para afrontar vocalmente un musical. Consciente de ello Madonna tomó clases de canto y cumplió solventemente con papel de Eva Perón.
Lo que nos ocupa en este artículo es la siguiente referencia: “Ray Of Light” (1998). Madonna, que siempre ha tenido buen olfato para acompañarse de la gente adecuada, contó con la producción de William Orbit. Esto significó una música más basada en atmósferas y ambientes, arreglos sutiles y una mezcolanza de estilos electrónico: house, new age, ambient, trip hop…Las letras y algunos detalles tienen tendencia hacia la mística, cosa que no es de extrañar, pues Madonna estaba fascinada con la Cábala, el hinduismo y el budismo, etc.
Para los estándares de Madonna incluso se puede hablar de disco “experimental”, pero tampoco esperen cantidades masivas de vanguardia, más bien una obra de sonido misterioso, introspectivo e hipnótico. Todo ello sin olvidar que la materia prima es el pop. El disco funcionó de maravilla; fue número uno en diecisiete países y habrá vendido alrededor de dieciséis millones de discos. Con semejantes expectativas lo mejor es pasar ya a analizar la obra.
ANÁLISIS DEL DISCO.
1. “Drowned world/Substitute for love”: El cambio en la dirección del sonido de Madonna se presenta ya de inicio. No es una intro contundente, épica o que sea una patada en la puerta. Al contrario, es una balada ambient, de sutiles bases electrónicas y semejanzas al trip hop. Madonna canta con suavidad, con una candencia acariciante. No es que sea canción usada como introducción, es una señora canción de más de cinco minutos de arreglos ambientales. Y además es bastante bonita. Fue tercer single. En el vídeo Madonna va sorteando agobiada paparazzis hasta llegar a casa y abrazar a su hija. La idea a transmitir es un cambio en el paradigma de celebridad que la cantante estaba buscando. Como refrendo al final de la canción Madonna canta” he cambiado de parecer, esta es mi religión”. También es de notar el impacto del nacimiento de su hija en octubre de 1996. “El mundo sumergido” al que alude el título es una mención a la novela postapocalíptica de J.G. Ballard del mismo nombre Empezamos bastante bien.
2. “Swim”: Más movida es esta canción, que se inicia incluso con algunos acordes de guitarra eléctrica. Y en efecto es un medio tiempo con cierto sentido del ritmo, pero todavía basada en bases electrónicas sutiles. La línea vocal es sobria, pero melodiosa y accesible. Una canción misteriosa, amable y hecha y producida con gusto.
3. “Ray of light”: Y esto, damas y caballeros, es un temazo, un pepino de canción, un hit incontestable. Es un manual de cómo hacer una canción dance de fuertes bases y beats incluyendo un sofisticado toque hipnótico de misterio. Parece como si fuera una canción dirigida tanto a la pista de baile como a la mente. Todo está en su sitio, incluso los leves acordes de guitarra eléctrica hacen su función. Fue segundo single del disco. Su vídeo musical es bastante conocido y amalgama a toda velocidad imágenes cotidianas de varias ciudades del mundo, dando la sensación de estrés moderno. También vemos a Madonna bailar. El tema esencial de la letra es la libertad, conseguida a través de mirar al mundo con diferentes ojos.
4. “Candy perfume girl”: Bajamos un poco las revoluciones con un medio tiempo brioso, pero con unos detalles de guitarras al estilo del rock alternativo de los 90 que sobre todo se notan en el cambio de ritmo hacia el final de la canción, momento en el cual suenan varias distorsiones, Las bases siguen siendo electrónicas, de tal modo que casi podríamos hablar de ¿techno-rock? En cualquier caso, Madonna suena más desafiante que en anteriores canciones. No es de lo más destacado, pero no suena mal.
5. “Skin”: La canción más larga del disco, con más de seis minutos. Hay aspectos del disco que podemos ir destacando. Como el hecho de que la voz de Madonna adopta un tono más bajo que en la mayoría de los discos de su obra hasta entonces. Esto viene bien para canciones como ésta, misteriosa, estilizada, de bases obsesivas y algo oscura. Una canción que, por sus bases, totalmente electrónicas, entra dentro del dance, pero lo adereza con un buen sentido de la atmósfera. Aunque se extienda quizá un poco más de la cuenta, es una de las joyas ocultas del disco.
6. “Nothing really matters”: Empieza como una canción ambiente, pero pronto se convierte en el momento más lúdico del disco. Vendría a ser como una especie de funk electrónico, sencillo y pegadizo, con aportaciones de gran parte de los músicos de los que se hizo acompañar Madonna durante la grabación de “Ray Of Light”: Marius De Vries, William Orbit y Pactrick Leonard. Fue el último single del disco, allá por febrero de 1999. El vídeo musical tenía aires orientales y Madonna lucía bien con un kimono rojo diseñado por Jean Paul Gaultier.
7. “Sky fits heaven”: Vuelve la mezcla de ambient con potentes beats. Es una electrónica que recuerda a “Skin”, aunque con un estribillo menos ensimismado y más épico. Y este toque entre el baile y la hipnosis es lo que le da ese toque tan particular y acertado a este disco. A eso de los tres minutos se insertnr unas guitarras distorsionadas que casi suenan a música industrial, aunque accesible. Me gusta el toque de la canción. Otra joya oculta más- Parte de la letra se inspiró en un escrito del poeta británico Max Bragg.
8. “Shanti/Ashtanghi”: Todos los intereses de Madonna en el hinduismo el budismo y el yoga convergen en esta canción. Partiendo del hecho de que la letra está en sánscrito y está sacada de una oración que se recita antes del yoga, la música coherentemente suena a oriental. Todo ello mezclado, eso sí, con unas reptantes bases electrónicas que van ‘progresando durante la canción. Sí que parece algo así como una letanía, y la melodía vocal de Madonna a medio camino entre lo recitado y lo cantado. El caso es que, aunque suena más o menos mística, la canción por momentos es incluso juguetona.
9. “Frozen”: Me encanta esta canción. Digamos que, si tuviera que hacer una recopilación de 20 o 25 canciones favoritas de los 90, “Frozen” podría estar en ella. Es una afortunadísima muestra de arreglos clásicos de cuerda, sonidos electrónicos atmosféricos, y Madonna cantando de una manera extrañamente sugerente, Los canturreos que dan pie al estribillo son un detalle leve, pero estupendo. Flirtea magistralmente con la electrónica downtempo,el trip hop y los suntuosos arreglos orquestales. El vídeo es también una baza ganadora. Dirigido por Chris Cunningham, tiene atmósfera oscura, casi gótica, pareciendo la propia Madonna una especie de bruja, No sé si viene mucho a cuento decirlo, pero la Madonna de moreno me parece particularmente sexy. El single, allá por febrero de 1998, fue todo un éxito, siendo la carta de presentación de “Ray OF Light”. Que hayan pasado ya 28 años me deprime un poco.
10. “The power of goodbye”: Esta canción es, podríamos decir, el momento melancólico más químicamente puro de la obra. Lo es de forma honesta, causando una genuina sensación de tristeza. Puede que se un tanto obvia, pero es eficiente para lo que se propone, y la producción es más bien electroacústica combinando arreglo de cuerda, guitarras acústicas, y en menor grado de eléctrica, y las consabidas bases electrónicas. Lo más destacable, no obstante, creo que es la bonita melodía vocal de Madonna. Fue cuarto single. En Reino Unido fue una doble cara A junto con “Little star”, de la que ya hablaremos.
11. “To have and not to hold”: Entramos en la parte final del disco, conformada por tres canciones etéreas, flirteando mucho con el ambient y basadas en atmósfera suaves y ensoñadoras. Esta canción sigue los cánones de una balada, pero con arreglos y una ejecución tan introspectiva, que te deja pensando más que conmovido. Los toquecillos ambientales de sintetizador son deliciosos y evocadores. Canción para escuchar a oscuras o a media luz.
12. “Little star”: Podríamos definir esta canción como una nana ambient donde todo es etéreo y al mismo tiempo tiene una ternura naif encantadora. Bonita de una forma distinta a lo usual, pues, aunque sea muy leve en sus formas te quedarías escuchándola un rato más. Suena a nana porque líricamente está atada a Lourdes Leon, la hija de Madonna (“nunca olvides quién eres, pequeña estrella). Como decíamos anteriormente fue doble cara A en Reino Unido, junto con “The power of goodbye”.
13. “Mer girl”: Esto sí que es ambient puro y duro, matizado por la línea vocal de Madonna, que siendo suave la mayor parte del tiempo, a veces cobra más vigor, Instrumentalmente bastan unos leves y atmosféricos toques de sintetizador. Siendo Madonna un ejemplo de pop efervescente, es peculiar el cierre de disco con esta seguidilla de canciones bordeando a veces lo new age.
RESULTADO, CONCLUSIONES Y REFLEXIONES.
Si me preguntan, “Ray Of Light” podría ser mi disco favorito de Madonna. Sí, es verdad que fue una reinvención en forma y fondo. De un lado abrazando estilos musicales poco obvios y con un origen apartado del mainstream para dar lugar a un disco que, de todos modos, es perfectamente disfrutable por cualquier oyente medio. Del otro lado, Madonna, se interna en temáticas más introspectivas y espirituales, con arreglos evocadores y etéreos. El experimento fue bienvenido y fue un disco exitoso.
Podemos hablar de canciones sueltas que llegaron poco después de “Ray Of Light”. Por ejemplo “Beautiful stranger”, como parte de la banda sonora de “Austin Powers: La Espía Que Me Achuchó”, con un rollo sesentero que no sonaba mal. Yo la tengo asociada, apunte viejuno, a los días de C.O.U. y Selectividad. Otra canción suelta fue la versión de “American pie” de Don Mclean, y también fue para una película: “Algo Casi Perfecto” (2000), que estaba protagonizada por Madonna. Lo de Madonna y el cine lo dejamos para otro día, pero si lo que más se recuerda es la canción (que dicho sea de paso cercena cuatro minutos de la original) imaginen cómo será la película.
Más avanzado el 2000 llegaría “Music”, muy influenciado nuevamente por la electrónica, pero con unos fundamentos estilísticos y estéticos más kitsch y petardos (no en el mal sentido). Para ello reclutó al productor y músico suizo Mirwais, quien poco antes había tenido fortuna con “Disco science”. La canción título fue éxito, y algunas como “Don`t tell me” también sonaros bastante”. Ojo a “What it feels for a girl” en su version single, no de disco, porque es una macarrada importante, acompañada además por un vídeo musical de Guy Ritchie, que por entonces era pareja suya.
En 2002 llegó otra canción para una película: “Die another day”, como tema principal de la película de James Bond del mismo nombre; la última de Pierce Brosnan como 007. Generalmente bien recibida, Menos éxito tuvo su disco “American Life” (2003), líricamente muy marcado por el 11 S, la guerra de Irak y la administración Bush. La crítica fue bastante negativa con la canción título, y los singles posteriores no tuvieron mucho alcance. Así con todo, me gustó “Love profussion” , el último de los sencillos, que es una golosina pop.
Un par de años después Madonna volvería con otro pelotazo. Y es que el disco “Confessio on a dance floor” (2005), traía consigo “Hung up” que con su sampling de Abba y su infecciosa melodía vocal se convirtió en un gran éxito. El álbum en sí, era un homenaje a la música disco, pasada por el filtro del siglo XXI. “Sorry”, el segundo single, también tuvo bastante repercusión.
Tras publicar material en directo, en 2008 llegó “Hard Candy”, con refuerzos como Justin Timberlake y Timbaland. No se puede decir que fuera mal recibido. De hecho, fue número 1 en 20 países, pero la crítica fue más divisiva. A mí personalmente “4 minutes”, p.ej, no me dice gran cosa. En 2009 llegó su recopilatorio “Celebration”, y otro disco en directo. A partir de aquí estrictamente hablando solo hay tres L.P: “MDNA” (2012), cuyo single principal “Give me all your loving” no me gusto casi nada, “Rebel Heart” (2015) y “Madame X” (2019) influenciado por la música latina y que prácticamente no conozco, Lo demás son directos, remezclas y E.Ps.
Madonna reinventándose, o adaptándose, ha ido resistiendo los años. Y ha tenido que competir con artistas, más o menos, herederas suyas. A principios de los 2000 podrían ser Britney Spears y Christina Aguilera. Una década después Lady Gaga o Katy Perry, y ciertamente de unos años a esta parte Madonna no es el evento, por así decirlo, de antes, pero su legado y hoja de servicios es muy extensa y significativa.
Texto: Mariano González.
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