viernes, 5 de octubre de 2018

Yelle - Pop Up! (2007)

ANTECEDENTES E INTRODUCCIÓN.
Tenía ganas hace tiempo de dedicar un artículo a uno de mis descubrimientos de la década pasada a nivel de electro pop francés. Se trata de Yelle, un grupo que casi nadie se tomó en su día en serio; aún siguen sin hacerlo, pero poco a poco ha ido tejiendo una carrera que alcanza ya a tres álbumes y lo que es más importante, haber conseguido traspasar las fronteras de su Francia natal. Yelle puede permitirse tocar por numerosos países europeos (un gran ejemplo fue su concierto en la sala Bad de Madrid hace unos años con lleno total) y recorrerse Estados Unidos obteniendo un éxito considerable, con el mérito de por el momento negarse a cantar en inglés por el simple motivo de considerar que sus canciones perderían fuerza y credibilidad con forzadas traducciones; además la tarea no sería fácil teniendo en cuenta la buena cantidad de argot que contienen las letras del grupo.

Yelle se empieza a gestar al principio de la década pasada con el encuentro del Dj Grand Marnier y la cantante Julie Budet. Eligen el nombre Yelle como las siglas de “You Enjoy Life” es decir YEL, pero al final deciden feminizarlo y quedaría como Yelle, lo que ha dado a identificar el proyecto básicamente con Julie Budet, a pesar de tratarse de un grupo y no de un proyecto en solitario.

A finales de 2005 son descubiertos en el hoy olvidado Myspace, auténtica plataforma para darse a conocer en esa época, gracias al tema “Je veux te voir” y la popularidad del grupo va en aumento durante 2006. La originalidad del grupo mezclando electro, pop, rap y diversos samplers elegidos con muy buen tino, no deja indiferente, además de un sentido del humor e ironía poco habituales en el terreno musical francés. Finalmente al proyecto se une el productor y músico Tepr (Tanguy Destable), otro enamorado de la electrónica y el hip hop, transformándose Yelle en un trio y preparando su debut en forma de álbum mientras empiezan a dar numerosos conciertos en Francia.

Como muestra del sentido del humor tan propio del grupo, no es extraño que fueran invitados por el comediante Michael Youn (alias Fatal Bazoka) a participar como invitados en su single “Parle à ma main”, que consigue una enorme popularidad llegando al número uno en Francia y Bélgica, lo que ayudaría a la popularidad del grupo.

Finalmente hubo que esperar a septiembre de 2007 para ver por fin publicado el primer álbum de Yelle, al cual titularon “Pop Up!” un título efusivo y alegre que transmite perfectamente el contenido de este debut que pasamos a analizar.

ANÁLISIS DEL DISCO.
1. “Ce jeu”: El disco comienza de manera curiosa con unos silbidos electrónicos bastante coloristas acompañados de palmadas y una pequeña línea rítmica de bajo para inmediatamente meter un descarado sampler del “Let me go” de Heaven 17, el cual no abandonan durante toda la canción, hasta el punto de que pareciera una nueva versión de “Let me go” con otra letra. En cuanto a la misma se trata de un juego de reproches entre una pareja que parece bastante cansada de una situación que no termina de avanzar. Se trata de una canción un tanto inocente que encuentra su contrapunto en los potentes bajos de “Let me go”. La canción contaría con un colorido video clip donde Yelle despliegan toda su imaginería retro y kitsch, un montón de cambios de vestuario que estarían muy presentes en sus shows y que le sacan mucho partido a Julie Budet. En cuanto a Heaven 17 parece que no les gustó mucho “este juego” básicamente porque jamás fueron consultados para el uso de este sampler y es que parece ser que Yelle le echaron bastante morro ejerciendo como sinvergüenzas sin fronteras.

2. “A cause de garçons”: Si el álbum comienza de forma notable y original, la continuación no puede ser más enérgica con un auténtico pepinazo electro lleno de desenfado, que por un lado nos trae a la mente el pop de chicle de cantantes como Lio (“A cause des garçons” no está muy lejos de “Amours solitaires”) y por otro el sonido electroclash minimalista que tanto dio que hablar por esa época. La canción contaría con un curioso video clip donde no aparece ninguno de los miembros de Yelle, sino unos bailarines que se esmeran a fondo mientras suena un remix de la canción.

3. “Dans ta vraie vie”: El álbum no deja descanso y llega uno de los temas más incisivos del mismo. Metales sintetizados y un ambiente que parece querer imitar el hip hop de atmosferas chungas sirven de base para que Yelle realicen una vuelta de tuerca y hagan una radiografía humorística, un tanto despreciativa e irónica de un tipo de sujetos que influenciados por el rap que en ese momento arrasaba en Francia y que tenía a veces una buena carga sexista, llevaban una vida de tipos duros acorde a estas canciones. Yelle se dedica de forma burlona a quitarle el velo a uno de estos personajes y demostrar que bajo esa apariencia se esconden la inseguridad y la timidez.

4. “Tristesse / Joie”: Un bonito comienzo con esos teclados sugerentes son el preámbulo de uno de los temas más pop y elegantes del álbum: producción detallista y brillante y una melodía de esas que permanecen inevitablemente en la cabeza. La incomprensión entre dos personas es el tema de fondo en un juego hábil de frases que aunque naif es muy efectivo. Como ocurría en “A cause des garçons” nuevamente vemos la influencia del pop francés de los 80 pasado por el electro. En suma una canción tan válida para la pista de baile como para una escucha menos agitada en nuestra casita.

5. “Mal poli”: Después de un tema elegante, otro que es casi todo lo contrario. Aquí no hay sutilezas electroclash desnudo, simple y un tanto irritante donde los reproches son continuos “¿quien te ha dado permiso para tutearme? ¿Cuando hemos comido en el mismo plato?” o “tu aliento a borracho me coloca”. La canción es el relato de una noche de discoteca desde el punto de vista de una chica a la que no dejan de molestar los moscones de turno convenientemente colocados y de alguna forma también expresa el desengaño en lo que se refiere a los príncipes azules. Musicalmente no es gran cosa, una canción divertida sin más que ahonda en el sentido del humor del grupo.

6. “Les femmes”: No es casual la posición de esta canción; justo detrás de toda una declaración quejándose de los hombres, llega este guiño lésbico “si los chicos no me abren su corazón, iré a buscar por otro lado”. Más claro imposible. En esta pequeña historia nuestra protagonista se siente atraída por otra chica y se deja llevar a otro mundo donde felicidad y dudas se mezclan. Esta vez el grupo elige crear un tema sugerente, delicado y lleno de matices electrónicos sobre todo al final donde se recrean en una serie de variaciones que benefician al tema. También podemos apreciar la voz de Julie más desnuda al no haber demasiados artificios ahogándola y constatamos lo bonita que suena casi sin ningún soporte.
7. “Tu es beau”: Esta vez el grupo se olvida prácticamente del electro y nos ofrece un tema reposado donde tenemos guitarras marcando el ritmo lento de la canción y saxo que está presente durante toda la canción dando un toque bastante cálido. La canción cuenta la relación entre dos personas que están muy lejos de ser compatibles pero que de alguna manera, van a disfrutar de lo que les depare. Julie suena entre sensual y burlona en un tema que al final casi se les va a los seis minutos sin que lo hayamos notado.

8. “Je veux te voir”: La canción que comenzó todo y quizás la más contundente de todo el álbum, en realidad una respuesta irónica, burlona y despreciativa al hip hop francés de la época y más en concreto al grupo TTC y su cantante Cuizinier. Yelle consideraban las letras de estos grupos absolutamente machistas y no se cortan en ridiculizar a Cuizinier aludiendo al tamaño de su pene o al hecho de que su éxito será efímero o a ser “ridiculizado por una chica que rapea mejor que tu”. Entre el rap, el electro y los constantes golpes de efecto “Je veux te voir” es irresistible y aunque su sonido es muy deudor de esa época aún sigue conservando sus ganchos, sobre todo el potente estribillo, fluido y sarcástico. La canción contaría con un muy logrado vídeo que es toda una auténtica locura donde podemos ver a Julie imitar algunas de las poses más tópicas de los videoclips de hip hop para seguidamente irse a una mega fiesta a darlo todo; es sin duda de esos videos que dibujan una sonrisa.

9. “Amour du sol”: Si en el álbum tenemos varios guiños a la canción francesa de los primeros 80, este “Amour du sol” es el homenaje más claro porque ni siquiera se molestan en tratar el sonido de una forma más actual; de hecho Julie canta “yo canto en francés, de los años 80, no me gusta el pasado pero estaba muy bien”. En cuanto al texto es simplemente una celebración de la juventud, del simple hecho de disfrutar absolutamente de la vida cuando el futuro ni siquiera forma parte del vocabulario. El mérito es que una letra tan simple que incluye algún que otro guiño a la cultura dance, encaje tan a la perfección con esa melodía flexible y ochentera sin perder un ápice de clase.

10. “Mon Meilleur ami”: Aquí nos encontramos con una gamberrada ingeniosa de puro electro donde después de hacer un sentido homenaje al vibrador, contándonos sus más que probadas virtudes: “aprecio la garantía y el placer que me das”, “te hablo como a un hombre dulce y sensible”. Pues bien, finalmente la canción da un giro malicioso e intencionado para descubrir que en realidad se estaba refiriendo al mando de la televisión, un gracioso golpe de efecto. Curiosamente esta canción, a pesar de no ser single, contaría con un curioso video donde vemos a Julie bailando de forma endiablada, en la cama de una habitación con el techo lleno de mini bolas de discoteca.

11. “85ª”: Titular una canción con el número de la talla de sujetador puede resultar algo bastante estrambótico. No lo es tanto cuando se trata de una canción de autoafirmación que reivindica los pechos pequeños, como los de la protagonista, y no está dispuesta a pasar por quirófano. Con un planteamiento como el relatado es normal que nos encontremos con tema de techno bastante acelerado y con un toque de desenfado presente por los apenas dos minutos y medio de canción.

12. “Jogging”: Parece que el tema de la belleza física se impone para acabar el álbum y aquí tenemos un tema de claras influencias house perfecto para la pista de baile y para hacer ejercicio que es de lo que trata esta canción, de hacer ejercicio para ser más atractivo según los cánones de la sociedad actual. Como no podía ser de otra manera, a la canción no le faltan detalles humorísticos como “escalar el Mont Saint-Michel” o “no huelo mal pero más fuerte que la sal del mar” y es así entre ritmos acid muy de los 90 y frases ingeniosas que acaba este debut de Yelle.

RESULTADO, CONCLUSIONES Y REFLEXIONES.
“Pop up!” fue sin duda una bocanada de aire fresco en un pop francés que se había quedado un tanto anquilosado. También significó tener un grupo exportable, y eso que Yelle siempre se negaron a traducir sus canciones al inglés, pero como en el caso de Stromae, no tuvieron problema en hacerse un hueco en Europa y también en Estados Unidos cantando en francés, lo cual es todo un mérito.

Si alguien pensó que Yelle era una anomalía que duraría poco, su álbum “Safari Disco Club” (2011) les consolidaría como uno de los grupos de electro pop francés más interesantes, haciendo gala de ese french touch elegante y refinado.

Su último álbum “Completement fou” (2014) era la constatación de que Yelle tiene una identidad propia, aun producidos por Dr. Luke (Kesha, Katy Perry, Flo Rida) siguen conservando un sonido muy personal. Pronto tendremos un nuevo álbum de Yelle. Ya se han adelantado varios temas como “Ici et maintenant”, “Romeo” o “Interpassion” y la cosa realmente promete, estaremos atentos.

Texto: Alfredo Morales.

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