domingo, 2 de septiembre de 2018

Concierto Phoenix. Madrid (26-07-2018)

Quizás fuimos demasiado optimistas al pensar que nos iban a conceder la acreditación. El caso es que de las 5 solicitudes que realizamos al festival, solamente conseguimos la del día de Simple Minds, cuyo trabajo reportamos por aquí oficialmente. Lo que sucedió es que nuestro contacto de la organización nos informó 3 días antes que lamentablemente no podían acreditarnos para informar de Phoenix y ya no quedaban entradas para entonces.
No soy amigo de reventas, y aunque no es lo mismo que estar dentro opté, como en otras tantas ocasiones previas, en asistir a los aledaños para disfrutar del audio del concierto, cosa que ya hice con Kraftwerk, que fue otro de los capítulos que solicitamos y no nos fueron concedidos; está claro: “DMR” somos un medio humilde y Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH), donde nos encuadramos, también lo es; esto hizo que nos quedáramos en un resultado de 1 de 5, que menos da una piedra, de lo que igualmente estamos agradecidos a la organización y esperamos que nuestra crónica informativa (al igual que el programa de radio temático que hicimos sobre el festival) haya sido de su agrado.
Al grano. A eso de las 21:45h estábamos en el perímetro del recinto Mariano González (véanle arriba en su palco) y servidor para proceder a la escucha de lo que los Phoenix iban a ofrecer. Hubo teloneros, que incluso hicieron una notable versión de “Lobo-hombre en París” de La Unión, con un cantante de voz potente y grave, que no sabría ponerles nombre. No les escuché demasiado, ya que antes de que empezaran Phoenix, por motivos personales, me di un garbeo por el campus de la Universidad Complutense. Aquí, lógicamente, no les vamos a poder narrar los movimientos de Thomas Mars o Christian Mazzalai en escenario. Con algo de retraso, a eso de las 22:15h arrancaba el show, con una intro muy graciosa (sampleada del videoclip de “J-boy”). Y el concierto arrancó brutal. Tenía 6 canciones anotadas en mi lista de “debes” y 4 de ellas se situaron seguiditas tras la apertura con la también disfrutable “J-boy” de su último lp “Ti Amo”.
Desfilaron por este orden “Lasso”, “Entertainment”, “Lizstomania” y “Trying to be cool”. No podía salir de mi asombro. Ya solamente me quedarían “If I ever feel better” y “1901”, que se reservaron para el tramo final del concierto e incluso los bises. De esta forma, con estos 4 gigantes de su discografía, Phoenix enloqueció al recinto (se oían los bramidos de las masas muy agitadas) y se quitaron presión para comenzar a bucear por otros territorios de su último disco y dando un tremendo protagonismo a “Wolfgang Amadeus Phoenix”, del que sonaron prácticamente todas las piezas (incluso las 2 partes de “Love like a sunset”).
En este último particular, de su disco de 2009 brilló mucho “Armistice”, o al menos así me lo pareció. En el tramo final de la actuación aparecieron “If I ever feel better” (previa a los bises) y un poco antes la rutilante, obsesiva y divertida “Ti amo”. A propósito, mientras que Thomas Mars (que se dirigió al público lo justo y debido, pero con acierto) nos introducía a “If I ever feel better”, una pareja que se iba del concierto, al vernos ahí escuchando, nos dieron sus entradas, ya que no iban a volver (se perdían los 15 minutos de bises y el ya comentado hit de sus inicios).
Fui a la puerta yo solo (a Mariano González no le iba a darse el paseo sin saber si nos iban a dejar pasar) y tras explicar la situación a un chavalito imberbe de la organización de la puerta y a un rudo segurata con acento del este, me mandaron a paseo con viento fresco; se empeñaron en pasar las entradas por el lector, cuando ya les advertí que eran 2 tickets de gente que había estado dentro. En fin, con estos colectivos de merluzos mejor no rechistar. Regresé con Mariano a nuestra posición para escuchar los bises, ya que no me dejaron verlos.
Y con “1901”, alguna baladita más en los bises (“Fior di latte”) y con el ejercicio de mayor obsesión sonora con “Ti amo di piu”, Phoenix ponían el punto y final a algo menos de hora y media de show, que no se hizo nada corto. Tocaron mucho, con un repertorio realmente solvente. Posteriormente completé la experiencia viendo en Youtube un concierto de la gira que está colgado con el mismo setlist (o casi) y así me pude hacer una idea de lo visual (desde nuestra posición se veía mínimamente la esquina superior derecha de la pantalla del fondo).
La próxima vez que aparezcan Phoenix por Madrid, me sacaré la entrada, para evitar decepciones de última hora. Bueno, salvo que para entonces estemos en un medio de comunicación más grande (tipo M-80 o Radio 3) o que “DMR” hayamos conseguido un posicionamiento cercano a Jenesaispop o Muzikalia que nos garantice un mayor nivel de éxito al solicitar acreditación para eventos de este tipo. Aún así, reiteramos lo dicho antes: agradecemos a la organización del festival que sí contaran al menos con “DMR” para la gran noche que ofrecieron Simple Minds el 30 de junio.
De lo que Phoenix dieron de sí no podemos contarles mucho más. Nos dio la impresión de gran concierto y la verdad es que disfrutamos mucho del audio, el cual me pareció un hilo musical perfecto para el entorno del campus universitario; seguramente mucho estudiante habrá paseado con música de los de Versalles en sus reproductores musicales camino de las facultades.

No hay comentarios: