lunes, 30 de junio de 2014

Concierto Adesso. Torrejón de Ardoz (23-06-2014)

Este año hemos ido bastante a las fiestas de nuestro municipio. Yo, iniciado en el mundo de la música clásica, en lo que a la ópera se refiere, cumpliendo mi 2º año como abonado del Teatro Real, tenía curiosidad por ver a Adesso, los 3 tenores de Torrejón de Ardoz. Creo que en el año anterior también actuaron, pero por lo que fuera no pude asistir. Este pasado lunes 23 de junio, en el que la noche amenazaba tormenta, me fui a la plaza mayor del pueblo a sentarme en las incomodísimas sillas de madera que dispone el ayuntamiento para las actuaciones de allí, en las que el público es algo más talludito que el que va al recinto ferial. 
Los 3 tenores, a saber José Antonio Moreno, Víctor Diaz y Carlos Solano, ofrecieron como una hora y media de actuación, repleta de bonitas canciones melódicas de claro corte clásico, en cuyo repertorio incluso incluyeron algunos fragmentos de ópera, en los que brilló sobremanera el veterano del trío José Antonio Moreno (que por cierto, no solamente se parece en el apellido a otro ilustre del mundo del espectáculo de nombre José Luis). Es claramente el más dotado de voz de los 3, aunque Víctor Diaz le fue a la zaga en algún momento dándole solvente réplica en el esfuerzo vocal. Carlos Solano dispone de un registro distinto, más melódico. Arriba del párrafo, José Antonio Moreno, abajo Víctor Diaz.
Los 3 cantaron a trío y también tuvieron sus momentos de interpretación en solitario. La banda que les acompaña toca muy bien, por cierto. También dichos músicos tuvieron sus momentos de tocar temas instrumentales, como por ejemplo al inicio del espectáculo y en un momento que se concedieron de descanso estos 3 grandes cantantes. La lluvia quiso joder un poco al final del show, pero al final funcionó hasta bien la cosa, ya que la gente se aglomeró frente al escenario, buscando cubrirse, lo cual supuso que el bis que supuso “Granada” tuviera un toque más épico e intenso por la disposición de la gente. La siguiente imagen muestra a Carlos Solano.
Estos cantantes y músicos tienen un buen nivel y prueba de ello es que van a ir de gira por Japón en este año. El público ovacionó en todo momento cada una de las canciones, con especial mención a José Antonio Moreno, tras la acongojante interpretación de un tema (que ahora no recuerdo bien) que es emblema de la leyenda del gran Carusso. Mereció la pena irse a la plaza del pueblo y afrontar otro día de poco sueño en esta semana en la que hemos tenido tantas y tan variadas experiencias de concierto que van desde el hip hop de Frank T al lirismo de Adesso, pasando por el experimentalismo electrónico de Najwa o la oscuridad (también electrónica) de Fangoria. Ahora nos toca descansar un poco de conciertos, que desde que empezó la primavera apenas hemos parado. 
Suerte a Adesso en su periplo por Japón; al contrario de lo que injustamente le pasó a Frank T con la asistencia al recinto ferial, Adesso sí que fueron profetas en su tierra, ya que las incómodas butacas se ocuparon en su totalidad y había también mucha gente no sentada en los alrededores deleitándose con estos 3 cantantes y sus notables músicos acompañantes.
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domingo, 29 de junio de 2014

Concierto Fangoria. Torrejón de Ardoz (22-06-2014)

Como verán, el fin de semana del 20 al 22 de junio de este 2014 ha sido muy intenso a nivel de conciertos. Y es que teniendo en cuenta que son las fiestas mayores de nuestro municipio de toda la vida, pues es lógico que a nada que se nos junte algo más, la actividad sea desbordante. Sarna con gusto no pica y prueba de ello es que en un siempre jodido domingo (para mi, que trabajo en Madrid capital, no es festivo el lunes como todo aquel que curra en Torrejón) me animé a ir al recinto ferial a ver a Fangoria. 
Cierto es que Fangoria ha venido 3 veces en los últimos 7 años a nuestro pueblo (el señor Vaquerizo, consorte de Alaska y representante del grupo, debe haber sacado un bono-concierto de 10 bolos o algo así), pero el interés en lo que hacen Canut y Alaska sobre un escenario nunca se apaga en mí. De alguna manera, son ya como de la familia. Además, se daba el curioso caso de que comenzamos el curso escolar o la temporada con un concierto de Fangoria en la otra punta de la comunidad autónoma en Alcorcón y de esta forma era como cerrar el ciclo o el curso lectivo con ellos; ha pasado tantas cosas a nivel personal entre concierto y concierto que me da vértigo… Por cierto, el concierto dispuso de pantallas gigantes en los lados del escenario y la foto superior muestra a Fangoria en una de las mismas en plena actuación. 
Bien, pues a las 22.45h ya estábamos en buena situación, a la derecha del escenario mirando al mismo en una 7ª fila, justo enfrente de donde en teoría se situaría la siempre guapísima guitarrista de Fangoria Ikerne (aunque Olvido la llamó al final de la actuación de otra forma que ahora no recuerdo bien); se pensarán ustedes que vamos a ser tontos, ¿no? Lo que pasa es que antes, siendo este el concierto ya clásico de homenaje al ya extinto festival “Locos X Los 80”, tocaba tomarnos una ración de Pulpo a la salud del consistorio municipal. Y es que El Pulpo, dj de larga tradición en la radio, al igual que Fangoria también ha de tener un bono-concierto y no falta en las fiestas populares de Torrejón de Ardoz. Es algo así como nuestro Ramón García de las campanadas de fin de año de nuestras fiestas.
Y ahí estuvo El Pulpo, con sus dotes para animar al personal, forzando la máquina al máximo. Salió con una peluca afro, que luego permutó por sus clásicas orejitas tipo Shreck. Alternó algún tema actual con clásicos ochenteros y se hizo él solito un book de fotos del público, soltando algún que otro bulo como los supuestos tropecientos mil “me gusta” que en Facebook ya tenían las fotos que va subiendo en mitad de la actuación. También dijo una cosa de que estaban grabando un programa para Tele 5, que veremos, y lo que nadie se creyó (quizás algún iluso) es que Telemadrid va a cortar la proyección del Megahit de la semana para conectar con la gente haciendo el gañán ante las animosas ordenes de baile del Pulpo. El día que no esté, le echaremos de menos. Se lo garantizo. Por mucho que hubiera algunos seguidores de Fangoria algo hastiados justo detrás mía, esperando que Olvido y Nacho salieran a escena junto a su ballet y al bueno de Xabi Alonso, emmm, quiero decir Rafa Spunky y la rubia Ikerne. Arriba de este párrafo, El Pulpo haciendo fotos con su smartphone. 
Y sobre las 23.40h llegaban los Fangoria. Nacho y Alaska estaban muy coloridos, acorde con el campo artístico del último disco, mientras que Rafa Spunky iba con traje de solapas de lentejuelas negras y corbata e Ikerne con un vestido negro, con un look menos rockero del que la vimos en Alcorcón a comienzos de la temporada 2013-2014. Comenzó el repertorio con “No sé qué me das”, que sin ser el mayor hit de la era dorada de Fangoria, es un single que funcionó bien y es reconocible bastante por el público generalista que pobla estos conciertos junto a los devotos de Fangoria. 
Fue un concierto más para fans acérrimos que para los nostálgicos curiosos. Me explico: el set list estuvo cargadísimo de cosas de “Cuatricomía”, que salvo los 2 singles, el resto de la gente “no fan a tope” no conocen demasiado. Destacaron mucho “Dramas y comedias” y “Desfachatez”, que nuevamente tardaron bastante en sonar dentro de la noche. 
Lo de que fue un concierto muy para fans se puede apreciar en detalles tales como que el grupo se metiera con “Hombres” de “Naturaleza Muerta”, un tema que hacía mucho tiempo que al grupo no le escuchaba interpretar en directo (creo que en 2007 fue la última). Los grandes singles de los últimos tiempos también estuvieron, como por ejemplo “Absolutamente”, “Criticar por criticar” y la imprescindible “Retorciendo palabras”, que quizás sea mi favorita de Fangoria en toda su trayectoria (amén de que en el video salga Elsa Pataky en su mejor momento). En el plano revival sonaron con fuerza “Perlas ensangrentadas”, que es uno de los grandes momentos de los conciertos de las últimas giras del grupo o el “Ni tú ni nadie”. Sin embargo, hubo poco más en ese sentido, aparte del “¿A quién le importa?”. Yo eché de menos el “Cómo pudiste hacerme esto a mi” y por ejemplo que el “Bailando” sonara enlatado mientras que Nacho y Alaska se cambiaban de ropa y dejaban en escena al cuerpo de baile, que estuvo liderado por la siempre despampanante y espectacular Susana Reche. Abajo vemos precisamente al cuerpo de baile en el comentado momento en el que se quedaron al mando del show. 
Alaska estuvo solvente y bien en el terreno vocal. Se cambió hasta en 3 ocasiones de vestuario y en esta gira ha optado por un estilismo más elegante y de mejor gusto que el “vedettismo” de giras anteriores. Canut ha dejado la elegancia a Spunky y él ha optado por los polos coloridos y unas boinas parisinas que no le quedan muy allá, la verdad. En lo musical se movió algo más de lo habitual y tocó a modo xilófono en varias ocasiones. Rafa Spunky tomó la guitarra en alguna ocasión (menos de lo que lo hizo en Alcorcón meses atrás) y tuvo un protagonismo reducido en los coros y voces. Estuvo demasiado discreto. E Ikerne, como ya hemos dicho dejó de lado su look rockero para intentar estar algo más elegante, y sus guitarras se notaron cuando tenían que notarse dentro de las mezclas de las canciones. El cuerpo de baile hizo un gran trabajo de coreografías siempre que salieron al escenario. 
La cosa se extendió hasta las 01.20h más o menos. Algo más de hora y media para un show que viví de forma más lúcida que el borroso (por mi situación personal) de Alcorcón, pero que me pareció más funcionarial y menos emocionante que ocasiones previas. Quizás el de 2011 en el mismo lugar haya sido el mejor que he visto a Alaska y cia.. El de Alcorcón tampoco estuvo mal, y le tengo cariño porque fue una experiencia curiosa, con todo lo que suponen esos viajes en transporte público a tierras tan lejanas para ver estas actuaciones. 
El concierto de Fangoria en Torrejón de Ardoz fue un éxito de audiencia, con el recinto a tope y con la gente disfrutando bastante de lo que se estaba viendo en el escenario. Eché en falta a muchos seguidores de toda la vida, que aludieron a lo jodido que es meterse en un plan de estos en un domingo que antecede a un lunes de madrugón; poco que objetar. ¿Cuánto tardarán en regresar a Torrejón de Ardoz Fangoria? Veremos. Algo me dice que quizás no tarde mucho en volver a ver al grupo, pero a lo mejor me equivoco. En todo caso, volveríamos a contarles.
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sábado, 28 de junio de 2014

Discos, música y reflexiones cumple 6 años

Queda ya muy lejos 2008 (parece mentira). Allí comenzamos con esta propuesta bloguera. Cumplimos 6 años y esta última anualidad, que pretendía una menor actividad por dificultad de mantener el ritmo por motivos personales, por un lado no ha tenido una actividad tan reducida, pero quizás ha sido la más inmovilista de todas. De alguna manera, “DMR”, tanto en el formato blog como en formato radiofónico, está en punto muerto, salvo por pequeños detalles.

Ya avisamos antes de retornar a la actividad tras las necesarias vacaciones veraniegas que nos venimos tomando desde hace unos años, que nuestro ritmo de publicación de artículos de fin de semana con revisión de disco (que al fin y al cabo es el germen de todo esto), se vería alternada en semanas de programa de radio en directo con artículos promocionales de dichos programas para darle más relevancia a nuestra vertiente en las ondas. De esa forma, si había programa de radio un sábado, el viernes anterior no habría artículo de disco, sino post informando de lo que haríamos al día siguiente en la radio.

Eso, claramente, suponía una reducción de la actividad (recordemos que hace 3 años nuestro programa de radio no era bisemanal, sino semanal y que todos los sábados, aparte, estaba el artículo de revisión de disco de rigor). Sin embargo, donde se ha compensado la carga de trabajo ha sido en el apartado de “crónicas de eventos”, es decir, de los conciertos a los que acudimos y de los que posteriormente hacemos artículo detallado (amén del artículo previo informativo del evento).

Este apartado, que por un lado nos ha sumado carga de trabajo, ha sido lo más positivo del año. Ver que muchas promotoras se interesan de nuestro trabajo en ese sentido y solicitan nuestra participación en muchos conciertos para informar sobre los mismos. Vamos, que dentro de este 6º año, han tenido lugar los 2 meses de más artículos publicados (este mes de junio, cuando finalice, tendrá 15 artículos, destrozando el récord que batimos en noviembre con 13).

En lo que a las estadísticas se refieren (la imagen que ilustra el post es una captura de pantalla de nuestra interfaz de blogger en ese apartado; vean la imagen y cotilleen algo si quieren), hay que apuntar una bajada de visitas en general, que no deja de ser algo preocupante en lo que al interés que genere el blog se refiere; y es que un blog que nadie lee o visita no tendría mucho más sentido más allá del onanismo escritor 2.0 de cada uno. No obstante, nosotros tampoco hemos sido un blog masivo en visitas diarias y la caída no es tan pronunciada o acusada.

Por lo demás, en este año que comenzamos, confío en darle un lavado de imagen al blog (que ya toca) e intentar hacer más atractiva la página. En lo que a radio se refiere, no sé si continuáremos con una 6ª temporada. Es la intención, pero no puedo confirmar. La frecuencia de publicación seguirá siendo la misma que en la última actualización. Y en el apartado de comentarios que ustedes dejan por aquí, tengo presente que tengo que responder a muchos desde hace mucho tiempo, cosa que haré cuando solucione mi problema de acceso a internet desde mi domicilio (cosa que no tardará).

Pues poco más. Con este post de balance de lo que ha sido este año, celebramos estas 6 anualidades que llevamos de existencia. Esperemos que sigan interesándose por lo que hablamos por aquí y nos sigan visitando.
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viernes, 27 de junio de 2014

Seal - Seal IV (2003)

ANTECEDENTES E INTRODUCCIÓN.
A Seal se le recuerda mucho por su carrera en los 80 y quizás sobre todo en los 90, donde alcanzó un estatus de mucho respeto y aceptación. Sin embargo, yo, quizás lo personal me influya mucho, me quedo con distancia con el que fuera su 4º disco de estudio, editado ya en el siglo XXI, concretamente en 2003.

Fue una época aquella que recuerdo con cierto cariño y este “Seal IV” que hoy nos ocupa fue banda sonora de aquellos días. Recuerdo mucho a Julián Ruiz promocionando al disco en “Plásticos Y Decibelios”, poniendo a “Get it together” y “Love’s divine” como números 1 de su personal lista de éxitos del momento. Yo estaba muy de acuerdo, ya que el potencial de las canciones, cada una en su estilo, era innegable.

El disco desde su portada, con un primer plano del cicatrizado rostro de Seal mirando al infinito sobre fondo gris, demostraba ambición y cierta pretenciosidad. Cuando lo de dentro decepciona, la cosa da risa, pero cuando lo de dentro es de buen nivel, el envoltorio si cabe lo hace más grande. “Seal IV” es de los segundos casos. Es un disco que aunque tiene los tintes personales del soul que profesa Seal, es fácilmente asimilable y disfrutable por cualquiera. Vamos con él.

ANÁLISIS DEL DISCO.
1. “Get it together”: Quizás el gran single del disco fue “Get it together” y con ella inicia el disco Seal. Fue una canción que supuso un triunfo para Seal y que tuvo bastante repercusión y ayudó a lanzar bien el disco. Es un tema de soul animado, muy bailable. Su estribillo es directísimo y entra sin necesidad de lubricantes. Una gran canción que es abanderada con justicia de un disco realmente fabuloso.

2. “Love’s divine”: Llega otro de los singles del disco. En 2º lugar se sitúa “Love’s divine”, que quizás es la balada más delicada y bonita de Seal en toda su carrera; y esto es decir mucho. Las bases de rithm ‘n’ blues se notan, pero los teclados suavecitos y cristalinos, aunque no luchan por acaparar la atención, marcan la pauta delicada de la pieza. Seal está fabuloso en el micrófono, muy sentido y cálido, ayudando a la envoltura de una maravillosa canción y uno de los motivos por los que el 4º disco de Seal es un trabajo muy a tener en cuenta.

3. “Waiting for you”: En lo personal es inevitable para mi no asociar a “Waiting for you” con nuestro programa de radio. En aquella primera temporada en las ondas, cuando el programa era un espacio de una hora lleno de música, con la única locución por mi parte (no había el formato actual de coloquio), esta canción fue una de las que me servía de música de fondo. Es una canción de difícil categorización de ánimo, ya que a ratos parece animada y a ratos algo amarga. En todo caso, se aprecia elegancia soul por todos los lados y su estructura y desarrollo son de un nivel de alta exigencia.

4. “My vision”: Con evidentes recuerdos del pasado discográfico de Seal, llega “My vision” que hasta el momento es el tema que más ritmo y vértigo ofrece. No obstante, es una canción de perfil discreto, que no rompe en registros altos y en la que lo latente de su ritmo y el cierto nerviosismo de sus bases son las características más relevantes. Es muy directa, con un estribillo que no vacila y tiene claras las intenciones de inmediatez. Ayuda por un lado a ofrecer una apertura de disco con temas de distinto sentir y en todo caso a mantener una media de nivel de nota elevada.

5. “Don’t make me wait”: Llega ahora el turno de una balada, pero radicalmente opuesta a la melancólica en sonido y melodía “Love’s divine”. “Don’t make me wait” es orquestal, clásica y luminosa. Ofrece unos parones o silencios en su estructura que la ponen de relevancia y le ofrecen si cabe una mayor solemnidad. Seguimos a buen nivel.

6. “Let me roll”: Soul genuino ahora con “Let me roll”. Quizás esta pieza, con su estilo, es lo que más podría definir la trayectoria de Seal. Personalmente a mi me encanta una parte en la que hay una variación en torno a los 2 minutos. Seal se mueve como pez en el agua en esta canción de matices sensuales y moviditos.

7. “Touch”: Volvemos a las baladas y ahora toca mucha intimidad y sensibilidad. “Touch” sí que ofrece un momento de registros altos en el estribillo. Es una pieza lenta y sigilosa, muy cálida y bonita. Sorprende a estas alturas de obra lo bien que Seal se está sabiendo mover sin sobresaltos de un estilo a otro. Yo creo que a estas alturas cualquiera puede valorar “Seal IV” como un lp más que agradable. Aún nos queda algo más. 
8. “Where there’s gold”: Bueno, siempre hay momentos algo menos excelsos y creo que “Where there’s gold” baja algo el nivel del disco, sin ser mala canción. Quizás su mezcla de teclado de una sola nota y el bajo marcado no conjugan demasiado bien. Se mejora el resultado en estribillo y puente, pero creo que es la composición que en general menos nos ha podido agradar hasta el momento. También se inserta un momento de rapeo que tampoco sé muy bien a qué viene.

9. “Loneliest star”: Turno para más baladas. “Loneliest star” es una discreta y medida balada, en la que lo directo e inmediato no son las características principales de la misma. Es una pista muy elaborada, llena de matices instrumentales que merecen mucho la pena de prestarles atención, donde Seal también marca una estructura de letra y voz con muchos recovecos y giros muy interesantes.

10. “Heavenly... (good feeling)”: Es curioso que “Heavenly... (good feeling)” tuvo su repercusión en su día, pero el caso es que es una canción que a mi no me llama mucho la atención. Tiene hechuras de single y hay que reconocerlo, sobre todo al escuchar su estribillo. Es una pieza soul, no muy movida, donde hay cierto toque nocturno y a ratos misterioso (y eso suele gustarme), pero que en esta ocasión no me transmite mucho y más en comparación con todos los grandes momentos que el disco nos ha ofrecido hasta ahora.

11. “Tinsel town”: Con “Tinsel town” Seal nos ofrece un tema de recogimiento, que viene a confirmar una 2ª mitad de disco menos frenética y más íntima. Esta canción es quizás la más nocturna de todo el disco. Tiene momentos en los que Seal sube a los tonos vocales más altos que tiene, pero por lo general, “Tinsel town” intenta no chirriar y ofrecer ahora sí un toque de misterio mucho mejor que el intento anterior que se esbozaba en “Heavenly”.

12. “Get it together (reprise)”: “Seal IV” finaliza realmente con “Tinsel town”, ya que el reprise de “Get it together”, aunque nos permite irnos con un buen sabor de boca, realmente no aporta más que un lacito como cierre de una obra de notable alto.

13. “Love’s divine (deepsky club mix)”: Con el remix de “Love’s divine”, que en esta ocasión sí que se le da una buena vuelta al original, se terminan los apéndices y el disco definitivamente. Resulta curioso este remix, pero no supera ni de lejos a la excelsa toma inicial.

RESULTADO, CONCLUSIONES Y REFLEXIONES.
Con su 4º disco de estudio Seal consiguió pisar con pie firme en el siglo XXI. El disco tuvo una repercusión, que si no fue masiva, sí que fue remarcable o palpable. Posteriormente a este disco Seal editaría “System”, que ya tuvo un menor calado y luego pasó un periodo en el que era más relevante su noviazgo con Heidi Klum que otra cosa.

La gran voz de Seal brilla como en sus mejores momentos en “Seal IV”. Cierto es que es un disco que quizás flojeé algo en el 2º sector, pero con todo se mantiene una media de calidad de lo más válida. La 1ª mitad del disco no ofrece posibilidad de discusión alguna, ya que es un ejemplo de un conjunto de canciones de distinto sentir, pero que a la par están ensambladas bajo una producción muy elegante. Soul accesible para todos. Cualquiera se puede atrever con él y a nada que se tenga algo de gusto terminará la escucha con la firme idea de haber escuchado un buen disco.

Ya terminamos nuestra temporada de radio. Esta semana subiremos a Ivoox el audio del programa sobre Pulp y publicaremos su correspondiente artículo. Tras ello, llegará el habitual post de balance de final de la 5ª temporada.
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miércoles, 25 de junio de 2014

Concierto Festival DDM (Día De La Música) 2014. Madrid (21-06-2014)

Ya hemos avisado que por motivos personales estamos sin internet a mano desde hace varios meses y cuesta sobremanera llevar la actividad habitual de nuestra página y programa de radio. Consecuencia de ello es que del presente evento que les informamos, el DDM 2014, que fue a la par la celebración del 25º aniversario de la ya mítica discográfica Subterfuge, solamente les podamos hablar de lo que aconteció en el 2º de los días y solamente de las 2 últimas actuaciones.

El caso es que hasta las 21h del día 21 no nos pudimos enterar de que estábamos acreditados desde el viernes 20 por la mañana para poder informarles de todo el cartel del evento, el cual estaba plagado de buenos nombres, con artistas sensación del momento actual como por ejemplo Anni B Sweet y recuperaciones de años atrás, con nombres que podrían sorprender a estas alturas como Australian Blonde, Los Fresones Rebeldes o Sexy Sadie. A nosotros nos llamaba poderosamente la atención lo referido a Najwa, la cual iba con Carlos Jean en Najwajean y también en solitario a defender su último disco “Rat Race”. Al menos, como Najwa era el fin de fiesta a las 1.55h del ya día 22 de junio, pudimos vivir ese evento y a los anteriores Mercromina, grupo que al igual que otros citados anteriormente, eran notorios en el cartel por llevar un tiempo que no se sabía mucho de ellos.

Bueno, pues a las 21h estábamos visitando a nuestro impedido amigo y tertuliano de nuestro programa de radio Mariano González en su domicilio. Accedimos a nuestro correo a través de su portátil y nos dimos de frente con el mensaje afirmativo por parte de la organización del festival el viernes a primera hora de la mañana. El jueves por la tarde habíamos entrado en nuestro e-mail, pero al no haber recibido en aquel momento aún la contestación, habíamos dado por sentado que no se había atendido nuestra petición de cobertura mediática.

Entramos en la web de DDM 2014, a la par que en Radio 3 escuchábamos a Australian Blonde y a Vinila Von Bismark en directo, con la locución del señor Julio Ruiz y nos dimos cuenta al ver los horarios que aún nos daba tiempo a llegar para ver a Najwa, que quizás era nuestro principal interés a priori y a Mercromina. Se nos dio relativamente bien el metro y sus consecuentes trasbordos, llegando a Matadero en Legazpi sobre las 00.40h. Unos guardias de seguridad en los accesos, sumamente amables (y no hablo en ironía por mucho que algunos puedan pensarlo) y un chico de las taquillas fueron muy colaboradores con nosotros y aunque a priori no daban con nuestra acreditación, finalmente nos permitieron acceder al recinto para poder informarles de lo que, ya por fin (tras este rollo de introducción para justificar lo poquito que podemos informarles), vivimos.

Nunca había estado en las instalaciones del Matadero y realmente me sorprendió sobremanera lo bien que están. Teniendo en cuenta lo tétrico que tuvo que ser un su día, el trabajo de remozado y restauración que se llevó a cabo ya hace varios años, ha dejado lugar a un espacio realmente increíble. El escenario del DDM estaba en la plaza central, y decidimos irnos por el lateral del fondo, según mirabas al escenario a la izquierda, consiguiendo una posición más o menos apañada, aunque (debido a la falta de previsión) íbamos sin cámara de fotos o móvil, con lo que tras mucho tiempo volvemos a comentar una actuación sin una sola foto de lo sucedido (lo sentimos, ya que el texto plano sin nada visual puede resultarles algo coñazo y plúmbeo).

Justo llegamos en los momentos en los que un siempre efusivo Julio Ruiz presentaba a Mercromina. Esta formación, que ya llevaba un tiempo fuera del primer plano, fueron de los que más tiempo disfrutaron en su actuación. La mayoría de los grupos tenían 25 o 30 minutos y este grupo de nutridas y consistentes guitarras tuvieron a su disposición unos 3 cuartos de hora. En ese tiempo ofrecieron al menos 8 canciones, comenzando de forma más íntima y sigilosa (discúlpenme que no cite canciones, pero no conozco mucho la discografía de la banda), para ir poco a poco metiendo mucha más caña y potencia en los siguientes temas.

El grupo terminó con sus temas más celebrados de su trayectoria (a tenor de la respuesta por parte de la gente que abarrotaba el recinto, ya que, repito, no soy muy experto en la historia de Mercromina) y puso el punto final con la colaboración de Irantzu Valencia de La Buena Vida, que al respecto Julio Ruiz ya avisó que habría algo de eso en su introducción previa a que las cuerdas de Mercromina comenzaran a afilar sus sonidos. Desconociendo al 95% a Mercromina y su bagaje, siendo la primera vez que les veía, y si tenemos en cuenta la falta de actividad que venían arrastrando en conjunto desde mucho tiempo (por lo visto), las sensaciones que recibí fueron muy positivas. Sonaron muy bien y ofrecieron un repertorio más que apañado. A pesar de que fueran de los que más tiempo tuvieron sobre el escenario, 45 minutos es poco, pero Mercromina con esos minutos transmitieron la sensación de concierto grande. Por tanto, podemos considerarles como uno de los grupos ganadores del festival y la respuesta por parte de la gente así lo corroboró.

Sin apenas solución de continuidad, el escenario se disponía para la diva que es Najwa, tal como apuntó acertadamente quien la introdujo (esta vez no era Julio Ruiz). Y es que Najwa es diva en el celuloide y más si cabe en la música. Ya sabrán ustedes que nosotros somos de los que pensamos que es una cantante o compositora antes que actriz y de hecho creo que ella también se considera de esa forma. En contra de pregonar nuestra devoción por Najwa, irá que les confiese que aún no hemos escuchado “Rat Race”. En nuestra defensa, nuevamente me escudaré en el año de caos que atravesamos, que entre otras cosas tiene como factores nuestro no-acceso fácil a internet (completada la mudanza en breves semanas, pondremos remedio al fin en breve).

Por ello, y sabiendo que Najwa es de las que no mira atrás en sus actuaciones, por mucho que quizás al ser un evento de celebración de Subterfuge, hubiera estado apañado que hubiera recuperado alguno de sus singles de mejor resultado comercial, suponía que la sorpresa sería absoluta y el impacto total al enfrentarme por primera vez al contenido de “Rat Race”. Pero Najwa es como es y me quiso llevar la contraria, marcándose una sorprendente interpretación del “So often” de “Walkabout” en el 2º lugar del set list.

Najwa se presentó con peluca de melena corta rubia (la cual se quitó en el tramo final de la actuación, para terminar completamente despeinada) y con camisa, mallas y deportivos. Las gafas de sol le ayudaron a incorporar misterio a su actuación, cosa que siempre es marca de la casa de esta mujer. En el set list de unos 40 minutos que nos ofreció Najwa a las 2 de la madrugada, en lo que era una excelente noche en la capital, salvo la sorpresa de “So often”, el resto en efecto fue contenido de “Rat Race”. Y la impresión no fue mala. Cierto es que hubo algunos temas agrestes dentro de la actuación, de esos que cuestan digerir y en los que además Najwa entrar en trance repitiendo frases marcadas como “no quiero morir” o preguntarse “¿estoy perdida?” (todo esto en inglés) curiosamente antes de meterse con “So often” (puede que sí estuviera perdida, por lo comentado de no recuperar temas de discos que no sean el último que haya editado).

Se notaron sobremanera ya entrada Najwa en la 2ª mitad de su actuación el single “Feed us” y también la canción título “Rat race”. Pero a mi me gustó una muy saltarina y bailonga en la que se quedaban marcadas a juego la palabras “habitación, cama y pijama”. Y es que con “Pijama” la gente que aún quedaba inmóvil frente a los envites de baile que Najwa y sus músicos colaboradores actuales lanzaban desde el segundo 1 de su concierto, terminaron por comenzar a moverse embelesados por el buen ritmo de esta canción.

A Najwa se la veía cómoda en el escenario y dijo en varios momentos que no quería irse. Sin embargo, a las 2.35h, con tremenda puntualidad, se puso punto y final al DDM 2014, con el broche de oro que siempre ofrece Najwa, la cual no dispone un rollo tan falto de luz como en su anterior gira, sino que con los rayos láser verdes viniendo del fondo del escenario y con el telón de fondo con su nombre constantemente apareciendo en distintas fuentes de letra, ayuda a romper el minimalismo y oscuridad de la gira de “Donde Rugen Los Volcanes”. A los que ya conocemos y apreciamos a Najwa, nos volvió a gustar el asunto. El que no conociera a la Nimri en el escenario, como siempre, quedaría un poco flasheado y quizás tarde en asimilar todo.

Terminado esto, tomamos las de Villadiego rápidamente para intentar retornar en no sé qué búho a Cibeles y de ahí movernos a tierras o distritos que conocemos mejor que Arganzuela. Cogimos en el paseo de delicias un N-13 que se puso hasta los topes, aunque al menos nos pudimos sentar debido a ser de los primeros que llegamos a la marquesina.

Pues sí, vimos poco del DDM 2014 por todo lo descrito anteriormente. Y fue una tremenda lástima, ya que por todo el cartel que había preparado, creo que esta fiesta de celebración de Subterfuge y su 25º aniversario tuvo que merecer mucho la pena. Najwa y Mercromina, estuvieron muy bien y lo que escuchamos de Vinila y Australian Blonde por la radio también tuvo que ser notable de ver y vivir allí en persona. La idea de festival fue muy acertada, con actuaciones cortas y dinámicas y además con un rápido cambio de escenario y disposiciones para evitar esperas interminables entre actuación y actuación. La gente respondió en masa y de hecho el recinto permaneció con sensación de lleno hasta la última hora del festival. Felicitamos desde aquí a Subterfuge, deseando que celebren muchos más cumpleaños y lo hagan de forma tan acertada, agradecemos muchísimo a Gema del Valle de Subterfuge y a Mónica Caballero de Promociones Sin Fronteras sus gestiones para acreditar a “DMR” para este evento y lamentamos horrores nuestra situación actual, que no nos permitió poder informar de la totalidad de este evento como se hubiera merecido. Esperamos que al menos con este poquito que aquí les hemos contado, hayamos salvado algo los muebles.
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martes, 24 de junio de 2014

Concierto Frank T. Torrejón de Ardoz (20-06-2014)

Vaya por delante que el que aquí escribe, es un ignorante bastante grande en lo referido al género del rap y hip hop y lo que conoce es por pura inercia al haber vivido en Torrejón de Ardoz durante casi 33 años, un municipio donde este género musical es más que un género músical: una religión. Con todo, igual que en su tiempo, quien hubiera tenido la ocasión de ir a ver a Camarón actuar, aún sin ser aficionado al flamenco, debería haber ido para ver al más grande de los cantaores, personalmente estimé que había que ir al concierto que este mito del hip hop nacional iba a dar en el que es su municipio de vecindad de casi toda su vida. Además, con Frank T también hay cierta cercanía por mi parte, básicamente por el hecho de que también dispone de un programa de radio, si bien hay que apuntar que en una emisora mucho más grande que Radio Universitaria de Alcalá de Henares (si algún directivo de Radio 3 lee esto, apuntamos que estamos abiertos a escuchar ofertas). En la siguiente foto vemos a María Ayo, que fue una de las voces de la noche del viernes en el recinto ferial, homenajeada por ser del municipio y haber participado en un concurso televisivo de repercusión.
Bueno, pues ni corto ni perezoso me di la rigurosa caminata de 25 minutos que hay desde mi casa al recinto de conciertos y me propuse llegar sobre las 22h como muy tarde, ya que antes tenía lugar el festival Torremusic y me suscitaba alguna curiosidad. Cuando llegamos al gigantesco (y muy bien acondicionado) emplazamiento de los conciertos del Recinto Ferial de Torrejón de Ardoz, estaban un par de chicos en escena, que para más señas dan forma al grupo Duck Side, improvisando con sus guitarras en modo instrumental.
Posteriormente tuvo lugar la primera sorpresa de la noche, ya que salió a escena un grupo que lideraba alguien que me sonaba. Su cantante, en efecto, era Javier Bermejo alias “Pocholo”, un músico de mi urbanización que lleva una dilatada carrera musical en otras bandas y que afrontaba como vocalista y frontman una intensa actuación que unas 6 o 7 canciones. Su actuación al frente del grupo que lidera actualmente (no me quedé con el nombre del grupo y eso que lo dijo en 2 ocasiones; por fortuna, el folleto de las fiestas es muy completo y al leerlo recordé que sí, el grupo se llama Silvana Mangano), fue quizás lo mejor de la noche tras el plato principal de Frank T. Tuvo una actitud rockera y descarada, apoyada desde el gentío por muchos otros vecinos, los cuales vestidos de peñistas, jalearon a Javier. Aunque nunca he tenido un trato cercano con él, me alegró mucho ver la vitalidad que desprendió este hombre sobre las tablas, ya que me llegaron noticias hace unos meses de que personalmente ha atravesado una situación que podríamos calificar de lo siguiente a muy jodida. Por cierto, las fotos de la actuación de Frank T, de algo mejor calidad, son de mi cámara de fotos. Las del resto de artistas son de mi móvil de hace 7 años, pero es que apenas tenía batería de mi cámara de fotos y había que conservarla para el artista principal. Pido disculpas si alguno de los otros artistas y ve este artículo y se molesta por ello. 
Bueno, pues tras Pocholo y su apabullante media hora de rock al frente de los Silvana Mangano, llegó el turno de homenajear a cantantes de nuestro municipio que han participado en los programas de Tele 5 “La Voz” y “La Voz Kids”. Primero salió la benjamina (foto arriba), que quizás fue la que mejor voz de todos tenía. No sigo esos programas, pero intuyo que esta adolescente sería Laura Serrano. Al igual que sus compañeros de la edición de mayores, tuvo ocasión para 2 temas que intepretó en inglés. Luego salió Alejandro Udó (ahí no hay duda, tras leer el folleto), que se encargó de 2 temas más ligeritos, menos pop y más aflamencados. A este cantante le jugó mala pasada la mezcla de la mesa con los instrumentos, ya que se le comían la voz completamente. Debajo de este párrafo, una foto de Alejandro. Luego salió, creo María Ayo, que también hizo gala de muy buena voz; y es que ya sabemos que la raza negra supera al resto en muchas cosas y una de ellas es en tener unas muy buenas voces para el canto. 
Tras los cantantes del municipio que han formado parte de los citados programas de tv, era turno de ir metiéndonos en el género protagonista de la noche y por tanto endurecer la cosa. Por ello, salieron unos cuantos raperos, que acompañados de otro compañero en los platos que ponía las mezclas, rimaron con entusiasmo y destreza para ir calentando motores para recibir a esa leyenda en activo que es Frank T. 
Se cumplió bien el horario y T apareció sobre la media noche en escena. Con su inseparable gorra y con camiseta negra con dibujo de no sé si una letra del alfabeto chino en blanco y pantalón también negro, Frank T se presentaba acompañado de una banda llamada La Tostadora Sound Corporation. Sus músicos, bajista, teclista, guitarra y batería, se encargaron de crear las bases y ritmos de forma perfecta para que T no fallara prácticamente en ningún momento a la hora de soltar su efectiva y contundente lírica. Muchos a lo mejor no valoraron este aspecto y pensaron que al igual que los raperos teloneros con un tío a los platos mezclando, debería ser suficiente. Aquí es donde se ve la grandeza de un tío como Frank T, que más que pinchar la música grabada, sabe valorar lo que es hacer todo que fluya en escena. Eso es de agradecer. 
Repito que soy poco más que un ignorante de esto del hip hop y en consecuencia de Frank T principalmente conocía previamente “La gran obra maestra”, una soberbia canción, muy efectiva, que data de finales de los 90 (creo recordar). No faltó, lo que pasa es que en esta ocasión Frank T dispuso hacer una versión instrumental algo distinta, aprovechando el apoyo de La Tostadora Sound Corporation. Y, por supuesto, la introdujo como su gran éxito, junto a 1 o 2 más. En su repertorio, T rescató incluso una pieza escrita en 1992 para una competición. 
Otros momentos memorables de la noche fueron los más contundentes o ácidos en las letras. Ahí destacó la pieza antifascista que Frank T dispuso no a mucho tardar, en la que más que nunca soltó verdades como efectivos puños: “Si eres fascista es que eres tonto”. En el lado más subversivo estuvo en el tramo final una pieza dedicada a Francisco Franco, en la que Frank T se imagina que, tirando de esa frase hecha que algunos dicen de “Si Franco levantara la cabeza”, nuestro Paco (como así le llama T) sería alguien radicalmente distinto, que confesaría que las 5 primeras copas de Europa del R. Madrid serían compradas y se haría del Barça o que por ejemplo fumaría buenos canutos entre sus nuevas aficiones. Sin duda, como dijo Frank, mucho más enrollado y nos caería mejor. 
Frank T no dispuso apenas de fallos técnicos. Su voz, rotunda y potente, sonó a la perfección y dentro de su destreza vocal que engarza versos a ritmos a ratos realmente endiablados, se le entendió perfectamente hasta la última palabra de sus letras. La Tostadora Sound Corporation le escudó bien y fue parte del éxito musical de la actuación. T incluso salió con airosidad de las siempre duras artes de un amiguete mío del barrio que estaba en primera fila y que le gusta dialogar con los artistas en mitad de las actuaciones; al respecto le tuve que decir que se cortara un poquito, porque me da la impresión de que a Frank T es un tío al que mejor no cabrear, aunque apunto que sobre el escenario se le vio de un buen rollo más que notable y contento de abrir los conciertos de las fiestas mayores de su municipio en este año. Agradeció en algún momento al ayuntamiento esa oportunidad y creo que ahí acertó el consistorio, haciendo justicia con este personaje culturalmente tan relevante de nuestro pueblo. Estuvo muy interactivo con el público, agradecido de recibir su amor y contando alguna historia de su infancia, cuando confesó que no le agradaba nada jugar a la serie “Vacaciones En El Mar” (aquella con un capitán de barco que era igual que Arrigo Sacchi, ex-entrenador del mítico A.C. Milán de Van Basten) y encarnar al camarero negro que no se comía ni un rosco. 
Ahora bien, el público… Permítanme que meta aquí un severo rapapolvo a la gente. Cierto es que el recinto de actuaciones es enorme, pero Frank T se merecía un aforo mucho mayor y más teniendo en cuenta lo que él es. Justo antes de la actuación, la asistencia era muy reducida. Por fortuna, a medida que fue avanzando el concierto, fue entrando más gente, pero creo que siguió siendo insuficiente. Me pongo yo como ejemplo y remarco la idea que defiendo al inicio del artículo: puede que no te guste un género o no seas muy afín, pero siempre es interesante ver a uno de sus máximos exponentes, ya que el arte siempre se reconoce. Y Frank T lo hizo más que bien.
Me gustaría saber dónde coño estaban todos aquellos amigos míos, de la misma quinta, que en los años de instituto (de 1995 a 1999) me daban la barrila con CPV o VKR. Muy bien. Pues algunos estaban bebiendo a más no poder en la pradera del estanque, haciendo un feo muy grande a uno de sus ídolos de juventud. Yo descubrí a The Cure en 1996 y a día de hoy si Robert Smith viene por Madrid con su banda, les digo que no me lo pierdo. Y Smith cobrará buena entrada. Frank T era uno de los conciertos gratuitos de las fiestas. Creo que el público torrejonero debería haber arropado más a este artista. Por algo, se suele decir que uno no es profeta en su tierra. Y termino diciendo que no es que aquello estuviera vacío. No. Lo que digo es que Frank T debería haber tenido una asistencia mucho mayor. 
A mi, repito ignorante del género del hip hop, me gustó mucho el show que nos regaló Frank T. Fue hora y 20 minutos llena de arte o “flow”, como creo que se dice entre los entendidos, ¿no? Tras su actuación prosiguieron las actuaciones de hip hop, con más raperos que siguieron la estela del maestro y a los que incluso Frank T invitó a colaborar en una de las canciones finales de su repertorio. La banda se llama KMC. Precisamente, la foto superior a este párrafo muestra a T con los KMC. Yo vi un ratito más, y luego decidí marcharme a hacer vida social durante unos minutos; con lo que no contaba es que luego me embaucaran de mala manera para obtener como resultado acostarme a las 6 de la madrugada; pero bueno, eso ya es otra historia que aquí no ha cabida. 
Frank T comenzó el concierto con uno de sus temas que decía en su tramo de estribillo más reconocible “siempre hay alguien más grande que tú”. Sinceramente y a modo de reconocimiento, en el género del hip hop de España, más grande que Frank T: muy pocos.
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viernes, 20 de junio de 2014

Johnny Hates Jazz - Turn Back The Clock (1988)

ANTECEDENTES E INTRODUCCIÓN.
A Johnny Hates Jazz se les recuerda básicamente por 2 cosas. La primera por “Shattered dreams”, canción abanderada (si la canción-título lo permite) del disco que hoy nos ocupa y la segunda por ser la banda de la que más activamente tomó parte el famoso productor Phil Thornalley  en dichas tareas y como músico o componente. Es importante y lógico destacar que la banda estaba formada en sí por Mike Nocito en guitarra y bajo, Calvin Hayes en batería y teclados y Clark Datchler como gran vocalista, aparte de también llevar asuntos de teclados.

Se trató de una banda de un pop, con leve aire soul, que podrían evocar a unos Spandau Ballet menos románticos o épicos, con un deje más relajado y en definitiva más pop. Su duración fue corta, pero intensa. Su disco “Turn Back The Clock”, protagonista de este post, es un compendio de 10 temas que en conjunto funcionan bastante bien y que quizás sean banda sonora perfecta para estos días del mes de junio (ya saben ustedes que aquí solemos tener muy en cuenta la idoneidad de la época del año para escuchar un disco, siempre basándonos en nuestro criterio personal).

Antes de meterme a hablarles del disco tema a tema, les comentaré la única anécdota personal que tengo con este grupo, la cual me lleva a viajar ya 11 años atrás. Fue en 2003 cuando tuve ocasión de entrar a trabajar en una enorme cadena de grandes almacenes y en el mes de septiembre de aquel ya lejano (y para mí entrañable) 2003 era cuando estaba inmerso en el curso de formación previo a entrar en tiendas. El profesor que tuvimos era un gran fan de música ochentera y congeniamos no a mucho tardar. Con él hablé más de una vez sobre Johnny Hates Jazz y sobre el hecho de que era difícil encontrar material discográfico en las tiendas. A ello, yo le comenté que en Madrid Rock había visto un recopilatorio y el hoy homenajeado “Turn Back The Clock” en serie media en una reedición de la discográfica Disky.

A los pocos meses, cuando entré en tienda (se me asignó con buen criterio el departamento de música, en el que tuve ocasión de conocer como cliente a Luis Felipe Novalvos, tertuliano de valor de nuestra vertiente radiofónica), localicé en otros centros los discos (junto al “Songs From The Big Chair” de Tears For Fears, que en aquellos días también era algo poco disponible en tiendas de discos) y solicité su traslado a nuestra tienda para vendérselos a nuestro tutor de formación. Le llamé, pero jamás se pasó por la tienda a visitarme y a llevárselos. Bueno, pues vamos al grano.

ANÁLISIS DEL DISCO.
1. “Shattered dreams”: El disco abre de forma arrolladora con quizás la canción emblema de Johnny Hates Jazz. “Shattered dreams” es un tema pop, de cristalinos teclados y bonita melodía. Estribillo sesudo, con buena dirección vocal, la cual ofrece buenas secciones y cambios de entonación acertados. Tuvo un videoclip, algo mítico, con la historia recurrente de idealizar a alguien que no conoces en persona, en este caso una modelo publicitaria, con el consecuente desencanto final. Es curioso ver que esta canción, que a priori puede parecer un tema de fácil consumo y deshecho, pasan los años y no termina de aburrirme. Sinónimo de buen pop.

2. “Heart of gold”: Se baja algo el nivel en “Heart of gold”, pero no hay que rasgarse las vestiduras. Quizás los coros que acompañan son algo petarderos, al igual que ciertas notas. Puede que debido a eso te transmita una menor sensación de cuidado y elegancia, lo cual es signo distintivo de la banda y su corta discografía. Sin embargo, tras prestar mucha atención y varias escuchas, podemos encontrar partes y giros melódicos que no están mal. Mantiene el tipo, pero le hace un flaco favor su situación en el track list justo en medio de los 2 clásicos de la historia de Johnny Hates Jazz.

3. “Turn back the clock”: Es curioso que cuando comencé a indagar en la historia de Johnny Hates Jazz, en los mentideros se comentaba mucho sobre la canción título de este disco y realmente no me sonaba de haberla escuchado. Cuando posteriormente la escuché, quizás me vino a la memoria alguna escucha lejana en la radio en mi infancia, pero muy de lejos. En todo caso, “Turn back the clock” es otro de los grandes activos del disco que titula. Un tema de pop, con una melancolía luminosa en el sentir que transmite. Nuevamente apreciamos mucha elegancia en sus formas. Quizás sea mi favorita del disco a día de hoy, aunque por su factura es lógico que antes haya quedado en el colectivo “Shattered dreams”, mucho más directo, que la leve decadencia, pero reitero que muy luminosa, que transmite esta joya pop.

4. “Don’t say it’s love”: Bueno, espero que no se me pongan exquisitos, ya que si bien es cierto que no vayamos a llegar al nivel de excelencia de “Turn back the clock”, hay otros capítulos que funcionarán a buen nivel. Ejemplo de ello es “Don’t say it’s love”, una canción que mantiene el tipo. Tiene buenas estrofas y buen estribillo. Cierto es que tiene algún puente que varía el ritmo contra natura, pero en general es un tema digno. En el pop importa muchas veces la inmediatez y en esta canción el estribillo se queda fácilmente en la memoria.

5. “What other reason”: Del pop pasamos a la balada más íntima hasta el momento de la obra. Es cierto que la canción título es una balada, pero no en el sentido de “What other reason”. Se baja el ritmo y la melodía. En lo vocal entran unos coros agudos acompañando a la voz principal cuando toca. Uno de los aspectos que más destacaría de Johnny Hates Jazz es el adorno puntual de las canciones con leves notas de teclados perfectamente insertadas. Aquí podemos encontrar esa característica en ciertos momentos. Una canción que llama la atención por romper el ritmo tan luminoso en general del lp hasta el momento, pero que quizás les tarde en agradar. Yo, tras mucho tiempo, me arriesgaría a decirles que es una pequeña joya oculta.
6. “I don’t want to be a hero”: Si hablamos en clave vinilo, comenzamos con la cara “b”. Y para ello, nada mejor que un tema pop directo, donde destacan los teclados poperitos. Nuevamente nos encontramos ante una canción de estribillo potente y directo. Sin duda es uno de los temas de pop más accesible de “Turn Back The Clock”. No obstante, salvo algún detalle en cierto cambio melódico, personalmente la considero demasiado hueca y vacía.

7. “Listen”: “Listen” es una canción que baja las emociones, o más bien la sobrecarga de producción y teclados, y afronta un medio tiempo pop discreto. En esta canción Johnny Hates Jazz vuelven a ofrecer principalmente suavidad y elegancia en las formas. En las voces notamos un tono más hedonista, sin llegar a extremos, que funciona bastante bien.

8. “Different reason”: Turno ahora para otra balada. “Different reason” quizás no sea quizás el mejor capítulo de este perfil del disco, pero en la melodía la verdad es que nos encontramos con unos sectores realmente muy válidos. Quizás lo más previsible sea su letra y entonación, que se pasa de pasteleo por momentos. Sin embargo, reitero la idea personal de que la melodía nivela la balanza y termina por dar lugar a un tema satisfactorio para seguir completando un lp de buena nota global.

9. “Don’t let it end this way”: Con “Don’t let it end this way” nos encontramos ante una pieza exótica dentro del disco. Y es que esta canción es una pieza que tiene un ritmo y cadencia muy distintos a lo que se ha ido ofreciendo hasta el momento. La base de percusión y batería es lo que marca el cambio y en las voces estamos ante una interpretación nuevamente algo hedonista, pero con un registro que repunta en el estribillo de cierta manera. Considero que los adornos instrumentales vuelven a jugar a favor del resultado de la canción, terreno en el que durante casi todo el disco, en muchas de sus canciones, Johnny Hates Jazz aciertan con dichos matices.

10. “Foolish heart”: Quizás “Foolish heart” no sea una canción muy adecuada para un final de álbum. Puede que sea la gran joya oculta del disco y una de sus mejores canciones, por ello, no es muy normal guardarse un as para este momento. No obstante, si lo vemos desde otro punto de visto, es una forma de terminar el disco en un altísimo nivel. Tiene un estribillo emocionante y una melodía delicada, con una melodía de notas de teclado-flautín muy características. Gran canción, aunque quizás sea más lógico terminar con un tema de factura o perfil más bajo que una pieza de este nivel. De alguna forma y salvando las enormes diferencias, es como el final del “Artpop” de Lady Gaga a cargo de “Applause”. De lo buena que es, no da la sensación de final de disco y te imaginas que va a haber más. Pues no. Suficiente.

RESULTADO, CONCLUSIONES Y REFLEXIONES.
Aunque a día de hoy a este disco y a este grupo, en ciertos sectores, se les considera un grupo pop de cierto culto, la verdad general es que a “Turn Back The Clock” y a Johnny Hates Jazz se les recuerda poco o nada. Los 2 grandes himnos, en formato single de radiofórmula, siguen funcionando; es decir, que no es raro que por ahí escuchen de cuando a cuando “Turn back the clock” o “Shattered dreams”.

Sin embargo, mucha gente no pasa de considerar a este grupo un “one hit wonder” y poco más. Siendo justos, sentenciamos que Johnny Hates Jazz no descubrieron América musicalmente, y ni mucho menos su aportación al mundo de la música es relevante. Pero, también siendo justos, hay que tener la cabeza sobre los hombros y ser conscientes de que no todos los grupos tienen ese rol en la música y a muchas bandas solamente hay que estarles agradecidos por haber conjugado bien elementos en un buen puñado de canciones para confeccionar un lp que nos haga pasar un buen rato escuchándolo.

Y en ese sentido, a Johnny Hates Jazz hay que agradecerles este disco. “Turn Back The Clock” es un disco realmente agradable. Dispone de un conjunto de 10 canciones bien medidas y equilibradas, entre cuyos capítulos tenemos opción de escuchar bastante variedad, de baladas a temas pop, pasando por medios tiempos resultones. La portada, con fotografía sobre fondo blanco de sus 3 componentes, va muy en boga con las que tenían artistas o grupos del estilo, como por ejemplo Rick Astley, contemporáneo de estos y que se llevó la palma unos meses antes con su “Whenever You Need Somebody”, jugando con unos temas que buscaban más la épica y la emoción, en lugar de la calma, los matices y la elegancia que perseguían Johnny Hates Jazz.

En su día, salvo los singles, no les fue muy bien la cosa al grupo y duraron poco más. Phil Thornalley siguió a lo suyo y en sus labores de producción continuó teniendo éxito en los 90, siendo uno de los más notables el que alcanzó junto a la bellísima Natalie Imbruglia con su disco de debut “Left Of The Middle”. Bien, pues lo que ya les he dicho durante el post: este “Turn Back The Clock” de Johnny Hates Jazz viene pintiparado para estos días del mes de junio.

De nuestro programa de radio, recordarles que ya finalizamos nuestra temporada de radio y este sábado a las 16.00h y el próximo miércoles a las 23.00h en la sintonía de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH) podrán escuchar el último programa que dedicamos a Pulp y “This Is Hardcore”. No a mucho tardar publicaremos el tradicional post de resumen de la temporada.
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jueves, 19 de junio de 2014

Programa Nicolás Pastoriza “Poetas & Motocicletas” (Temporada 5/ Programa 15)

Tras llevar a cabo la emisión en directo del programa sobre Hall & Oates y su “Big Bam Boom”, rematamos aquella tarde de 10 de mayo de 2014 sobre las 17.30h estableciendo contacto telefónico con el músico Nicolás Pastoriza. En compañía de Nicolás realizamos un programa-entrevista, el último de la temporada nº 5 de “DMR” en las ondas de este formato, que versó principalmente sobre su último disco “Poetas & Motocicletas”.

Aparte de escuchar varias buenas canciones que incluye este disco y comentar las mismas con Nicolás, pudimos charlar sobre varios aspectos generales de la música y la cultura en general con este músico, sobre los cuales aportó interesantes y válidas reflexiones. Por cierto, la foto me muestra a mi en “modo selfie”, y de fondo el ordenador del estudio de nuestra emisora Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH), con la imagen de la portada del lp protagonista de este programa en aquella tarde del pasado mes de mayo.

Si no pudieron escuchar el programa en las generosas y numerosas repeticiones que hubo tras su primera emisión el 24 de mayo a las 16.00h en la sintonía de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH) (se emitió los miércoles 28 de mayo, 4 de junio y 11 de junio a las 23.00h y los sábados 31 de mayo y 7 de junio a las 16.00h en la misma sintonía), aquí les dejamos insertado el reproductor para que ustedes lo escuche sin moverse de esta página.

Quisiera agradecer a Pablo Arribas sus gestiones para poder llevar a cabo este programa y, como no, al bueno de Nicolás Pastoriza su paciencia de estar al teléfono atendiéndonos casi una hora de reloj. Les dejamos justo a continuación también el link a Ivoox por si desean descargarse este programa: http://www.ivoox.com/dmr-5-15-audios-mp3_rf_3219394_1.html
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viernes, 13 de junio de 2014

Temporada 5/ Programa 16: Pulp y “This Is Hardcore” (1998)

Se termina. Se acaba. Finaliza nuestra 5ª temporada este sábado 14 de junio de 2014 a las 16.00h en la sintonía de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH). Y lo hacemos con un broche de oro, de la mano de mi banda favorita del brit pop de los años 90: Pulp. Ha sido un año en el que el póker de bandas del brit pop han tenido su programa y con Jarvis Cocker y los suyos no podíamos hacer menos que dejarles el honor de ser el plato final.

Su disco de 1998 está a la altura de genialidad de los 2 anteriores, aunque quizás sus hits comerciales no sean tan altos. Un tremendo disco que personalmente me marcó mucho y con el que nos despediremos de ustedes. En principio será hasta el mes de octubre, cuando debería empezar la 6ª temporada de radio de “DMR”, pero ya veremos. Queda mucho aún para eso.

De momento, les esperamos este sábado para que nos ayuden con su compañía a celebrar el final de esta temporada, de la cual haremos balance en las siguientes semanas.

Links de interés:
Emisión on-line RUAH: http://www.ruah.es/online.html
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lunes, 9 de junio de 2014

Concierto Department. Madrid (05-06-2014)

Llegamos a la sala El Sol como siempre. Es decir, antes de la hora fijada del comienzo de la actuación, que eran las 22h. Como siempre, y no nos terminamos de enterar, esa hora termina siendo la de la apertura de puertas y por tanto hasta las 22.40h o así no pudimos ver que se apagaran las luces y que salieran los Department a defender su material en directo. Después de bajar las escaleras de la sala y ver que han sustituido el cartel del 25º aniversario (con los gloriosos nombres de Loquillo y Hugh Cornwell en el mismo) por el del 30º aniversario del recinto, comenzamos a escuchar el “Life on Mars?” de Bowie, lo cual sin duda era un presagio de un buen augurio. 
Y eso se confirmó, ya que Department no decepcionaron y salieron con solvencia de la prueba de fuego que supone un concierto de este tipo como el que ellos propusieron el pasado jueves en tan mítico lugar. El cuarteto, liderado por Matthias Freund, entró con fuerza en todos los sentidos en los primeros compases. Y es que “Force”, tema que hace honor a su propio título por la notable contundencia que ofrece, fue la encargada de iniciar la hora y 10 minutos, más o menos, que Department habían preparado. 
Comenzamos así de directos porque en esta ocasión de no había teloneros. Entre el público pudimos ver a varios rostros conocidos, como por ejemplo a Tomás Hernández de Tom’s Cabin, Maryan Frutos de Kuve y a Fran Gómez, apocalíptico frontman de los interesantes The Noises, al cual ya vimos bien acompañado en la puerta de la sala antes de que se pudiera acceder al interior. Tras este breve escrutinio de algunos de los rostros relevantes que habían entre el público y certificar que hubo un aforo más que notable para ver a Department, continuemos con el repaso sonoro del concierto. 
“Force” no fue un caso aislado de rotundidad y potencia, ya que las 2 siguientes canciones “You don’t wanna be mine” y “Now that I know” también fueron entregas de poderosas bases y melodías, las cuales recibieron efusiva respuesta por parte de los seguidores más ardientes que se situaban en las primeras filas. Sin embargo, el concierto no fue una sacudida de inicio a final y ahora tocaba moverse entre los medios tiempos y temas de otra factura. En este combo se presentaron “Today” y “What it feels like”. Particularmente nos agradó mucho la “What it feels like”, un tema de factura muy elegante que no estaría muy lejano de los Faith No More liderados por Mike Patton en composiciones tales como su “Evidence”. Al término del concierto, Mónica Caballero de Promociones Sin Fronteras, me comentó que había una historia real compleja y sorprendente detrás de la letra de esta canción, que quizás fue la que más nos gustó de la actuación; tengan en cuenta que al igual que la semana anterior nos pasó con Bauer, esta vez también íbamos sin haber escuchado el disco, aunque al menos con Department sí que pudimos catar antes “This time”. 
“This time” llegó precisamente en el tramo final del concierto. Antes, los Department se habían vuelto a acelerar con otras de sus canciones, aunque también despacharon “Everyday”, la cual introdujo Matthias Freund antes de ponerse con ella como una canción “bonica”, tal como decimos los españoles. Matthias Freund es alemán, por cierto. Y en efecto “Everyday” no sonó mal, mostrando nuevamente la cara más relajada de Department, pero fue eclipsada por el single “This time”, que puso a toda la sala El Sol a botar, gracias a su estribillo de coros tan efectivos. Un plano del bajista Juanjo Reig a continuación.
Hubo tiempo para poco más. El grupo tocó otra canción más tras “This time” y retornarían para el único bis de la noche que se lo anotó la canción “Coming and going”, la cual permitió que el concierto terminara en los niveles de alta intensidad, que quizás fueron la nota más predominante o la característica principal de esta actuación, al margen de que Department demostraran en este concierto en más de una ocasión que no todo ha de ser agitación, potencia y ritmo frenético. 
Quizás el sonido no fue el mejor aliado de Department, ya que no salvo en algún tema, la mezcla estaba muy diluida y algo farragosa. La cosa no fue para rajarse las venas, pero pudo ser mejorable (y no será por la sala El Sol, donde hemos acudido otras veces donde todo sonó realmente bien). No sabemos a qué se debería. Sus componentes, no obstante, se entregaron en cuerpo y alma con una actitud puramente rock and roll. Quizás su guitarrista Juan Acebo y el batería Cristian Velásquez son los más coordinados en imagen, con su pelo largo. Matthias Freund, el cantante de Department a alguno que había por ahí oí escuchar que le recordaba a David Guetta de aspecto. Nos gustó el look del bajista Juanjo Reig, al cual ya conocíamos de su participación en Angelik Acid, con sus gafas de sol y su look al 1, que contrastaba muy bien con el resto de estética de sus compañeros en Department. 
Actuación muy celebrada y vivida de menos a más muy intensamente por gran parte del público que en muchos de los temas del tramo final del set list no pararon de botar como posesos al ritmo de las canciones de Department. Tras terminar el concierto pudimos hablar con Maryan Frutos, la cual nos comentó que Kuve como tal estaba en un proceso de crisis temporal o reinvención por la repentina marcha de Carlos Otero. Maryan nos sacó de nuestro desconocimiento, inexplicable, ya que seguimos al grupo en Twitter. Saludamos a Mónica Caballero de Promociones Sin Fronteras, para agradecerle en persona (al igual que hago ahora aquí) que contara con nosotros para informar de esta actuación, y tiramos para casa, que algunos teníamos que madrugar el viernes. Resumiendo todo esto, concluimos poniendo de manifiesto la buena puesta en escena de los Department en la sala El Sol, lo cual hace ser optimista a cualquiera con el futuro devenir del cuarteto. Lo iremos viendo.
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viernes, 6 de junio de 2014

The Stranglers - La Folie (1981)

ANTECEDENTES E INTRODUCCIÓN.
Como esta semana no hay nuevo programa de radio nuevo, toca otra vez revisión de disco. Hace un par de meses atrás, cuando fuimos a ver a The Stranglers en Madrid, caí en la cuenta de que no había comentado ninguno de sus discos y creo que ya es hora de poner remedio a esta ausencia en nuestro blog.

Proviniendo del punk, en 1981 The Stranglers adaptaron sus formas a la nueva ola. Cedieron parte de su ímpetu al ritmo y a los riffs saltarines de guitarra. Aunque hay que apuntar que si cabe la percepción de puertas hacia fuera fue mayor, ya que “Golden brown” como single dio una mayor sensación de cambio. Si bien hay que apuntar que este single, quizás el gran clásico de The Stranglers, es el tema más exótico del disco “La Folie”, protagonista de este post, y que menos tiene que ver con el conjunto de la obra.

The Stranglers estaban en liza con su formación clásica. Hugh Cornwell como guitarra y vocalista principal, poco tiempo después de su paso por la cárcel (con motivo de ello se montó un buen  revuelo o movimiento que clamaba por su liberación), Jean-Jacques Burnel al bajo, Jet Black a la batería y David Greenfield encargándose de los teclados.

El sonido de los teclados de Greenfield fue lo que no varió. Su sonido y producción le daba un toque especial al sonido de The Stranglers, manteniendo las formas sonoras de los 70 en lugar de sucumbir a las nuevas posibilidades de sintetizadores. “La Folie” es rítmico e inmediato. Casi no te das cuenta de su escucha. Los temas avanzan implacables y casi en ningún caso se llega al 4 minuto de duración. Nos metemos con sus 10 temas y los interesantes bonus tracks que incluye una de sus reediciones.

ANÁLISIS DEL DISCO.
1. “Non stop”: Lo apuntado del toque de David Greenfield lo vemos desde el segundo 1 del disco. “Non stop” es una bienvenida a “La Folie” que incluye unas buenísimas variaciones melódicas. El aceleramiento en el camino a la desembocadura del estribillo es muy remarcable. Cornwell resulta marcado en las voces desde el inicio, con un tono muy crooner. Buen tema de inicio.

2. “Everybody loves you when you’re dead”: Tópico cierto el que se ve en el título de la 2ª canción del disco. “Everybody loves you when you’re dead” mantiene las sensaciones de “Non stop”, con los teclados de cierto aire retro incluso en aquellos días, aunque aquí hay algunas variaciones algo más atmosféricas. Las guitarras se afilan por momentos mientras que Hugh Cornwell suelta verdades como puños.

3. “Tramp”: Con “Tramp”, The Stranglers introducen un tema de semblante y sensaciones más serias, contrarrestadas solamente por un sector de melodías de teclados algo ingenuas. El resto del tema se dota de estrofas con cadencia lenta y un estribillo muy encendido, pero con un tono que toma distancia del descaro de las 2 canciones iniciales.

4. “Let me introduce you to the family”: Un single que no funcionó (cosa que no entiendo), fue “Let me introduce you to the family”. Estamos ante el tema más nueva olero de The Stranglers. El riff de guitarra es de las cosas más destacables de “La Folie”, pero la cosa no queda ahí, ya que está en perfecto ensamblaje con los teclados de David y el rotundo bajo de Burnel, que toma aquí su instante de mayor lucimiento hasta el instante en la obra. Los coros lúgubres que acompañan a Cornwell en el estribillo son contrapunto a este luminoso y bullanguero tema que destaca mucho en el álbum.

5. “Ain’t nothing to it”: Dentro del disco hay espacio para temas de trabajada melodía sobre los que Hugh Cornwell más bien que cantar advierte. En “Ain’t nothing to it” estamos ante un ejemplo de canción discreta dentro de la historia de The Stranglers, que no destaca básicamente por la calma vocal sobre una melodía que tampoco resulta demasiado abrasiva. Dentro del disco se podría considerar un medio tiempo.

6. “The man they love to hate”: De letra e interpretación vocal muy marcada, “The man they love to hate” es otra de las canciones destacables de “La Folie”. Los teclados de Greenfield son pertinaces y las guitarras eléctricas entrelazan muy buenos acordes o melodías para esta pieza que sin duda termina por hacerse querer dentro del listado de temas de la obra.
7. “The pin-up”: Un tema pop movidito está dedicado a “The pin-up”, esa figura tan recurrente para levantar el ánimo de las tropas, a la que The Stranglers dedican esta oda. Las notas de teclado suenan más juguetonas que nunca en la obra. Ayudan a fortalecer este tramo del disco en sensaciones desenfadadas y muy animadas.

8. “It only takes 2 to tango”: Hay lugar para frivolidades dentro de “La Folie” y The Stranglers suena a los Beach Boys más surferos en “It only takes 2 to tango”. Las voces son en registro alto, por no hablar en sí de los coros. Parece mentira que un tema como éste pueda encontrarse en el mismo corral que algo como “Non stop”, pero así es. Alegría y excesiva luminosidad en un disco de fuertes contrastes como estamos pudiendo comprobar.

9. “Golden brown”: Lo primero que vi de “Golden brown” fue su videoclip. Ahí se pueden ver a The Stranglers muy elegantes cantando en directo para una emisora en un país árabe. El protagonismo de los teclados de Dave Greenfield es lo más destacado de esta melodía elegante y sobria. Existen acordes de cuerda también fabulosos antes de que comiencen los tarareos divagantes de Cornwell del tramo final. Gran canción que poco tiene que ver con The Stranglers e incluso con el resto del disco, pero que en todo caso da igual que así sea.

10. “How to find true love and happiness in the present day”: Con un discurso de voz lánguida y poco destacable se presenta todo un reto ya con el título de la canción. “How to find true love and happiness in the present day” es ejemplo de la variedad sonora de “La Folie” que arriesga nuevamente con este tema de puente a un final formal de obra reseñable.

11. “La folie”: Tremendo final de disco el que se consigue con la canción título. Claramente influenciada por la canción francesa, Cornwell se mete en la piel de ejemplos como Jacques Brel para regalarnos esta pieza elegante e íntima. La melodía es emotiva, leve y preciosa. Estamos ante el tema más largo del disco y creo que no le sobra ni un solo segundo. En cierta forma, tiene un aire decadente encantador que otorga el cierre perfecto a un disco que ha sido muy variado en sonidos y sensaciones. Ahora bien, nos quedan los bonus tracks.

Bonus tracks.
11. “Cruel garden”: Desenfadada, bonita y floreada en su sonido, llega “Cruel garden”. Un tema ligerito que sirve para abrir un sector lleno de interesantes bonus tracks que complementan a este mítico álbum. Tiene unos adornos melódicos muy peculiares esta canción que podríamos tildar de bodevil acústico.

12. “Cocktail Nubiles”: En plan jam sessión, llega “Cocktail Nubiles”. Con 3 intentos o versiones, para afrontar la toma definitiva en último lugar, finalizando con aplausos que derivan en una base rítmica de percusión. Cornwell dice en la letra, claramente dedicada, “me gustaría ser tu superman… Déjame follarte…”, todo ello de una forma muy suave e inofensiva, creando una curiosa sensación de contraste.

13. “Vietnamerica”: Algo descafeinada puede resultar “Vietnamerica”. Claramente tiene un título muy gracioso por su juego de palabras, pero melódicamente nos puede evocar a un final de batalla sin pena ni gloria. Tema de relleno que no aporta demasiado.

14. “Love 30”: Muchos ya saben que me gustan las cosas raras o experimentales. Bien, pues en los bonus tracks se incluye “Love 30”, que se compone de los siguientes elementos: una melodía de aires enigmáticos y oscuros, sonidos de raquetas de tenis y la voz de “Cornwell” gritando en loop de cuando en cuando “Out”. Me gusta mucho, pero entiendo que más de alguno se quede con el gesto torcido al escuchar algo así. Cuestión de gustos.

15. “You hold the key to my love in your hands”: Debería haber sido incluida en el track list por su sonido intenso y nueva olero. “You hold the key to my love in your hands” muestra al Hugh Cornwell más intenso que nunca en lo que llevamos de disco. Canta con rabia en un tema acelerado y que apenas dura un par de minutos.

16. “Strange little girl”: Buscando cerrar los bonus de alguna manera con sensaciones de contraste, como sucedió con la excelsa “La folie” en el listado principal, “Strange little girl” es una balada íntima, casi acústica, muy delicada. De sonido triste en su melodía, sobre todo en las cuerdas de sectores instrumentales, esta pieza rubrica el conjunto extendido de “La folie” terminando con un toque de percusión (no sé si de triángulo) que se pierden en el silencio.

RESULTADO, CONCLUSIONES Y REFLEXIONES.
Hoy hemos prestado atención a un disco que igualmente se encuentra engullido por su gran single. Cosa que se ve claramente al comprobar que el grupo desprecia el resto de temas que forman “La Folie” a la hora de venir a tocar a Madrid por su 40º aniversario en activo. “Golden brown” puso a The Stranglers en la primera fila del pop y descuadró a todo el mundo por el giro estilístico que suponía, cosa que no era para tanto al acceder al disco.

No obstante, sí es cierto que “La Folie”, aunque su sensación principal transmite energía y mucho ritmo de guitarra, con las impagables y personales notas de los teclados de David Greenfield, es un disco ecléctico. Podemos encontrar temas de factura pop muy amigable y luego otros pasajes como el sobresaliente tema que da título a la obra y que le pone el punto y final formal.

The Stranglers no obstante no terminaron de pasar a ser una banda masiva. Conservaron su público, que más o menos supo entender su readaptación a los nuevos tiempos y prueba de ello es que hasta nuestros días siguen con ganas de carretera y editando nuevos disco que vuelven a mostrar su lado más rockero. Cierto es que Hugh Cornwell se marchó en 1990, pero Black, Greenfield y Burnel siguen ahí.

Considero que “La Folie” es uno de los grandes discos del periodo denominado como la nueva ola que tuvo lugar en los 3 primeros años de la década de los 80. Además, el disco dispuso de un single efectivo y muy notable que le permite que, si bien con cierta injusticia, se pueda decir que “La Folie” es el disco donde se incluye “Golden Brown”. “La Folie” es mucho más que eso y espero que con este artículo hayamos dejado bien clara esa idea.

Hablando sobre nuestro programa de radio, informamos que el próximo sábado 14 de junio a las 16.00h en directo en la sintonía de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH), finalizará nuestra 5ª temporada. Ya hemos avisado en las redes sociales sobre qué irá. No obstante, el próximo viernes habrá por aquí un post informándoles del evento. De momento, mañana a las 16.00h y el próximo miércoles a las 23.00h podrán volver a escuchar el programa-entrevista dedicado a Nicolás Pastoriza y su último disco.
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