sábado, 30 de junio de 2012

Danza Invisible - Maratón (1985)

Ya cuando estuve con Javier Ojeda hace un par de semanas atrás en el backstage del concierto del sábado de las fiestas populares de Torrejón de Ardoz del que tomó parte, le mencioné las intenciones que tenía de volver al universo de Danza Invisible. Y es que a pesar de que en nuestra 2ª temporada compartimos aquel impagable programa de radio en el que revisamos “Música De Contrabando”, la verdad es que del artículo escrito de aquel disco y de la crónica del concierto de Alcalá de Henares ha pasado ya demasiado tiempo (casi 4 años).

Y si el primer disco que analizamos fue el citado “Música De Contrabando”, sigo abundando en los Danza Invisible pre-“Sabor de amor” para dar un saltito atrás y analizar uno de esos denominados mini-lps que incluye 7 canciones y varios clásicos de la historia del grupo. Es muy importante “Maratón” de 1985 dentro de la historia de Danza Invisible, ya que el grupo venía algo rebotado de sus anteriores experiencias discográficas (por lo visto no les gustó mucho el trabajo de producción de Julián Ruiz). Con Peter McNamee se quitaron los males y sellaron un interesante trabajo que concretarían en el posterior “Música De Contrabando”.

Que en el repertorio de Danza Invisible en directo se incluyan 3 canciones fijas de este disco que hoy nos ocupa, e incluso a veces 4, da fe clara y fidedigna de lo bien que funcionan esas canciones y de su potencial. Resulta igualmente muy adecuado para estas fechas de calores y mucho sol, ya que invita al optimismo e imprime energía para sacar provecho a esta época del año. Comprobémoslo.

La gran joya oculta “El pintor y la modelo” y que es la 4ª canción mencionada en discordia que de cuando en cuando últimamente recupera el grupo en directo (o al menos hace un par de veranos así hicieron) se encarga de abrir fuego. Quizás choca algo la cierta arritmia del estribillo, pero lo sinuoso que suena la melodía vocal de la letra en la boca de Javier Ojeda con frases como “Vuélvete hacia mi, tu imagen emerge del blanco del lienzo” son sencillamente fenomenales. Las guitarras de Antonio Luís Gil y Manolo Rubio también sellan un papel impagable, con alternancia de momentos aguerridos en el estribillo y otras líneas más melódicas en las estrofas intermedias. Muy buena y reitero que estimo que es la gran joya oculta del disco, que de forma acertada el grupo en los últimos tiempos ha reivindicado con inteligencia (creo que incluso como apertura de los conciertos). No escatima el disco de inicio, ya que en 2º lugar se dispone la avalancha de ritmos y el atropello de adrenalina musical que es “El club del alcohol”. Clásico irremediable del repertorio de los malagueños, que el gran público (es decir, aquellos que conocen “Sabor de amor” y poco más) desconoce, pero que a buen seguro hacen suya si van un pelín más allá dentro de la historia y el universo de Danza Invisible. Oda a la alegría, con unos riffs de guitarras desbordantes, un Javier Ojeda completamente desaforado (en directo ya ni les cuento, por las 4 veces que les he visto en concierto) y un trabajo básico por parte de Chris Navas y su bajo para concederle el vértigo necesario a este chute de energía musical que Danza Invisible nos regala en este “Maratón” y que suele ser parte de los últimos minutos de los conciertos que sigue dando el grupo. En la letra y melodía, hay cambios de ritmo muy buenos, o al menos que personalmente me encantan como son esas partes que dicen “las lágrimas se ahogan en alcohol (las risas flotarán), el hielo funde cualquier inquietud, que el vaho hace sentir”. Recuerdo que yo la descubrí primero en directo, en el disco “Al Compás De La Banda” de mediados de los 90, cuando me lo compré hará cosa de 10 años o así. Desde entonces forma parte de mi podium personal de temas favoritos de Danza Invisible junto a “Sin aliento” y “Agua sin sueño”. Pero el arreón inicial de “Maratón” no termina aquí. Se prosigue con la corrosiva y algo agria, “El ángel caído”. Estamos ante una composición que se aleja de la alegría que destilan las 2 primeras composiciones, pero no por ese cambio de cariz nos encontramos ante algo que nos corte el rollo, ya que es una composición de gran fuerza, con una letra llena de miedos y fantasmas realmente buena y elaborada y una estructura que por ahí he leído que pudo influir mucho en el estilo de los primerizos Héroes Del Silencio (ahí es nada). Normalmente suele forma parte de los conciertos del grupo y ese “¡Jamás!” del final del estribillo, impresiona muchísimo escuchárselo a Javier Ojeda. Con “El ángel caído” se completa un trío de apertura de disco insuperable y antes de pasar a comentar la siguiente canción, les comentaré que ésta es otra de las canciones preferidas de los seguidores de largo de Danza Invisible. “¡Deprisa!” supone el mismo efecto que cuando un elefante entra en una cacharrería. Aunque “Maratón” es un disco efectivamente muy a la carrera, acelerado (más propio de una prueba de los 100 metros lisos que de una maratón), la 4º composición puede ser el momento más contundente de la obra, en clara lucha frente a “El club del alcohol”. Este disco que hoy tratamos es un ejemplo de álbum que no tiene ni un solo momento de descanso (quizás sí, pero levemente “A veces el campo”).
Tras una intro algo calmada, resulta muy acelerada “Por la fuerza”, y destaca por unas notas muy marcadas y saltarinas del bajo de Navas. En la letra Javier Ojeda de ríe de quien protagoniza la letra, que por lo visto puede comprar a medio Madrid o incluso a la humanidad. En definitiva es otro ejemplo del buen hacer instrumental de la formación a la hora de volver a confeccionar una estructura de melodías de cuerdas fabulosas. “A veces el campo” se mueve por líneas parecidas al sonido de “El ángel caído”, aunque con una letra que no tiene nada que ver. Es muy interesante la sincronía de la maquinaria sonora de “Danza Invisible” a la hora de seguir conformando ese sonido tan característico de esos días, en el que podemos encontrar cierto paralelismo entre los Danza y los Soda Stereo argentinos, grupo que un compañero de trabajo me recomendó y que al menos en su disco “Nada Personal”, se asemeja mucho al sonido de los de Málaga. Se termina con “En guerra”, otro tema que no suelen olvidar los chicos en sus repertorios de conciertos y del que ya les hablamos en “Música De Contrabando”, ya que es un tema compartido entre ambos trabajos.

Este “Maratón” de 1985 permitió a Danza Invisible principalmente sentar las bases de su futuro y comenzar el camino hacia el éxito. Tras este mini-lp, aunque yo lo considero disco principal a todos los efectos (ya he hablado varias veces de este aspecto), el siguiente paso fue el igualmente bueno “Música De Contrabando”, ya como lp principal sin posibilidad de discusión alguna y el ascenso a la cima con “A Tu Alcance” y “Catalina”.

Este trabajo tiene su relevancia dentro de la historia del grupo en tanto a que guarda en su interior una serie de piezas clásicas y de las más valoradas por los auténticos seguidores de Danza Invisible y también porque es paradigma del sonido de la primera etapa discográfica de esta formación. Supone un ejemplo de disco muy rítmico, acelerado y rebosante de energía. Su portada a franjas, con una imagen que podría ser vista a través de uno de esas cortinas de metacrilato a bandas, aunque muy simple, me gusta.

Me da la impresión de que quizás he repetido muchos adjetivos a la hora de comentar el disco, relacionados con el ritmo, aceleración, velocidad, etc. Pero es que es así. “Maratón” les imprimirá las fuerzas necesarias como para incluso levemente levantarse de sus asientos mientras que lo están escuchando, para tímidamente moverse o incluso enloquecer parcialmente una vez que te has dejado seducir por la fuerza y potencia de sus temas. Si Danza Invisible tocan cerca de sus casas, no dejen de ir a verles y estén bien atentos a los momentos del set list que se encarguen de recuperar este muy acertado trabajo que estos chavalotes de Málaga editaron a mediados de los años 80 y que sería premonitorio del éxito que alcanzarían unos años más tarde los Danza Invisible, que en los tiempos de este disco estaban en liza con su formación clásica, aquella integrada por Javier Ojeda como vocalista, Chris Navas al bajo, Antonio Luís Gil a la guitarra, Manolo Rubio a teclados y guitarras y Ricardo Texidó en la batería.

En nuestro programa de radio tendremos el lujazo de contar con unos invitados muy especiales, y además contemporáneos de los Danza Invisible (seguro que más de una vez se verían por el Rockola). Se lo desvelaremos mañana. De momento, esta tarde a las 16.00h en RUAH podrán escuchar la repetición del Especial The Cure sobre “Pornography”. En &radio ya no emitimos los fines de semana hasta después del verano, pero sí seguiremos los miércoles a las 23.59h hasta que a priori el 18 de julio terminemos con la temporada.
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jueves, 28 de junio de 2012

Discos, música y reflexiones cumple 4 años

¿Me creerán si les digo que este año hasta hace 2 días no caí en la cuenta de que hoy “Discos, música y reflexiones” cumple 4 años? Esto se debe en parte a la vorágine de entrevistas a realizar que estamos llevando en el final de nuestra 3ª temporada de radio, pero de eso ya les hablaré en el post de final de temporada de radio que publicaré en unas semanas.

En el plano del blog, este 3er. año ha sido el de la estabilidad. No ha habido grandes cambios, por no decir ninguno: misma apariencia, mismo estilo, misma organización en columnas, permanencia en las redes sociales… Quizás el único cambio ha venido asociado a que los artículos son ahora ligeramente más cortos, no sé si por querer ser algo más inmediato o por ciertas fases de desgaste por las que uno irremediablemente atraviesa.

Los grupos o artistas nuevos que van apareciendo por el blog cada vez son menos y cada vez tratamos más sobre bandas o cantantes que ya han pasado por aquí. Salvo algún bandazo derivado de mi heterogeneidad en el gusto (o la falta del mismo, podrán decir algunos), ya se sabe de qué pié cojeo.

En el plano de concursos mantuvimos el podio obtenido en el año anterior en los Premios 20Blogs, quedando en un meritorio 3er. lugar, pero con la sensación de que como diría Chiquetete en una de sus grandes canciones la victoria en ese concurso “no espero nunca poderla alcanzar”, ni siquiera en la categoría específica de música.

Lo más positivo ha venido en el apartado de “Crónicas de eventos”, ya que este año hemos sido acreditados como medio de comunicación para eventos tan importantes como el Fnac Music Festival o el concierto que From The Jam, con Bruce Foxton a la cabeza, dieron en Madrid el pasado mes deoctubre de 2011. Los artículos de conciertos han subido mucho en el blog y ya contamos con un buen cuaderno de bitácora en el que podrían echar la vista atrás y recordar actuaciones tan memorables como las últimas en Madrid hasta la fecha de Franz Ferdinand, The Killers o Depeche Mode.

Aún creo que tenemos mecha para rato y en mayor o menor medida, con artículos de revisión de discos más o menos largos, cada semana les traeremos una propuesta discográfica para que se sumerjan en ella a fondo y buceen en la misma encontrándose con canciones que valgan realmente la pena. Soplamos las 4 velitas, nos despedimos por hoy en este tradicional post de balance anual y nos vemos el sábado en el post semanal tradicional. Por cierto, la foto que he escogido este año para ilustrar este post, corresponde a una vista de la carpeta en la que guardo los documentos de word donde escribo los artículos que escribo; no se me ocurría nada mejor.
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sábado, 23 de junio de 2012

Wax - Magnetic Heaven (1986)

Sí, es muy posible que el proyecto que inició Graham Gouldman cuando se finiquitaron los 10cc en la primera mitad de los años 80 junto al cantante Andrew Gold, que vino a llamarse Wax, puedan ser considerados unos “one-hit wonder”, ya que de su, también, corta trayectoria solamente se recuerda ese gran bombazo de adrenalina y buenas vibraciones que es la canción “Right between the eyes”.

Encontrar el disco es tarea difícil y yo tuve que tirar de software de intercambio de archivos para dar con el álbum del año 1986 donde se encuentra el tema de marras, porque ya saben: si “Discos, música y reflexiones” existe es para ir más allá de los singles y grandes éxitos y ver si dentro de los lp’s hay temas que no fueron single que merezcan la pena.

Pues no se crean que en el p2p es fácil también de localizar. Primero conseguí una especie de rippeado “afritangado” extraído de lo que sería un vinilo y tras mucho y mucho insistir, di con uno que sería una remaster en cd que se escuchaba bastante bien. Ya lo he hablado con alguno de mis colaboradores, pero el caso es que estoy de acuerdo con él (me estoy refiriendo a nuestro contertulio de los coloquios de nuestro programa de radio Óscar Cañas) en que de primeras “Magnetic Heaven” cuesta cogérsele el truco. Ahora bien, es un trabajo que merece mucho la pena tras darle las generosas y abundantes escuchas que se merece. Si a la 5ª vez que lo escuchan no les ha entrado, háganme caso y procedan a darle unas cuentas audiciones más.

Por lo que fuera, recuerdo que no sé si el año pasado o el anterior 2010 estuve escuchándolo mucho en esta época del año por las mañanas camino del trabajo. Y la verdad es que es muy apropiado ya que me resultó como banda sonora inmejorable para estos días en los que el camino a la oficina se hace ya de día con el sol brillando en todo lo alto.

Tradicionalmente en los 80, era muy común meter en el primer lugar del disco el mayor atractivo, y aquí no nos encontramos ante una excepción. “Right between the eyes” apertura del disco con sus dosis enérgicas de teclados, sus cálidos riffs de guitarra y ese estribillo tan potente y que tanto ánimo destila. El videoclip es también muy común de aquellos días, en el que se intercalan imágenes de modelos y de cine mudo en blanco y negro sobre la presencia del grupo tocando. Es una de esas canciones carne de M80 o Kiss Fm y que las nuevas generaciones tradicionalmente no conocen, pero que suenan irremediablemente bien y, salvo su videoclip (que verlo en youtube es algo ridículo), ha asumido muy bien el paso del tiempo. “Hear no evil”, segunda canción de “Magnetic Heaven” tiene ciertas estrofas dispuestas sobre las notas de teclado más suaves, que son realmente acertadas. Tiene una base rítmica dominada por un paso medio marcial de la batería y quizás el estribillo es el punto más flaco de su total, pero en definitiva y con el paso de las escuchas termina por no desentonar. Quizás uno de los momentos de pop más azucarado o accesible sea la siguiente “Shadows of love”, tanto por su melodía de teclados delicados, como de ciertos agudos que se marca Gold en el micrófono. No está mal, pero no está entre mis favoritas del disco, aunque no me disguste para nada pasar por su escucha al darle un repaso a este “Magnetic Heaven”. Una especie de medio tiempo y que incluso creo que fue single es esa oda a “Marie Clarie”, la cual se presenta suave y casi coral en su parte del estribillo. Rotunda e interesante es “Ball and chain”, la cual sitúo en el grupo de composiciones que más me llaman la atención de este disco de Wax. Las notas de teclado son marcadas y acusadas y la melodía muestra un vigor cuanto menos interesante, todo ello en el núcleo del estribillo, y que se nota mucho más tras las 2 últimas composiciones.
Personalmente no me resulta demasiado memorable “Systematic”, que se encargaba y tenía el honor de abrir la cara “b” del vinilo. Quizás algo estridentes los teclados de su estructura y un estribillo demasiado plano, consistente básicamente en la repetición de la palabra que le concede el título y poco más. “Breakout” sí que llega con mayores ganas y ritmo en sus sintetizadores tan característicos de mediados de la década de los 80 y sobre todo se ve el ímpetu en la fuerza que ofrece el estribillo de la misma. Contrasta mucho, eso sí, con la siguiente “Only a visitor”, que se perfila como la pista con mayor misterio, calma, languidez y mesura de “Magnetic Heaven”. Es quizás una de las joyas ocultas del álbum y les garantizo que mientras escribo estas líneas, y tras escucharla tumbado en mi cama a las 14.22h de un soleado primer sábado de verano, queda muy pero que muy bien para obtener un correcto clima de relax y deleite musical. Buena es también “Rise up”, algo exótica en sus notas y formas y que además nos pueden recordar vagamente a ciertas maneras que Toto mostraban en su casi contemporáneo (bueno, 4 años antes) “Toto IV”, aquel que incluía “Africa”. Se termina con la instrumental canción título, que añade misterio y experimentalismo al disco a partes iguales, con una cadencia de medio tiempo e interesantes matices en sus notas.

El éxito del disco se asoció principalmente a “Right between the eyes”. Eso es innegable. Permitió a Wax conseguir una buena repercusión a mediados de los 80, pero que no se mantuvo con demasiada fuerza en sus siguientes pasos, lo que propició que como conjunto no durara mucho.

Este disco, de portada que incluye un retrato boceto de las dos cabezas visibles de la formación, Graham Gouldman y Andrew Gold, más allá del gran éxito de la historia del pop que incluye que es “Right between the eyes”, ofrece más de una composición añadida que resulta acertada; es más, tras varias escuchas les garantizo que se le termina de coger muy bien el punto y sus 10 temas de listado hace que no se haga nada pesado, durando lo justo.

Es siempre interesante pararse a escuchar “Only a visitor” o moverse algo con “Rise up”. Reitero lo que les he comentado en la introducción, es decir, que puede que de primeras no les termine de entrar y vean una diferencia abismal entre su primera canción y el resto. Yo durante mucho tiempo lo pensé, pero como sucede en muchas ocasiones, llega una escucha en la que algo hace “clic” y ves todo de otra manera. Es bueno este “Magnetic Heaven” de Wax y además viene pintiparado para estos primeros días de verano. Ya saben que no menciono mucho a los productores, pero hoy hay que terminar reseñando que este disco fue otro excelente trabajo de Phil Thornalley en la producción, como otros tantos que ha realizado durante su dilatada trayectoria.

De nuestro programa de radio, informarles que este miércoles en nuestros horarios de emisión (vean arriba los banners informativos si tienen dudas), se emitirá el Especial The Cure sobre “Pornography” que hicimos en directo aquel 21 de abril del presente año. La 3ª temporada de radio de “Discos, música y reflexiones” se va a alargar más que las otras y terminaremos a mediados de julio, con lo que aún creo que podremos deleitarles con alguna sorpresilla más… Permanezcan atentos. Por cierto, el Especial Love Of Lesbian con la entrevista a Santi Balmes se emite esta tarde a las 16.00h en RUAH y mañana a la misma hora en &radio, en esas repeticiones que tenemos los fines de semana. Lo subiremos a nuestro perfil de Ivoox en la próxima semana.
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jueves, 21 de junio de 2012

Concierto Bruce Springsteen. Madrid (17-06-2012)

Esto no es una crónica al uso, pero es una experiencia curiosa, la cual además en estos días de crisis y recortes de bolsillo puede serles de utilidad en caso de que se la apliquen para otras ocasiones. Lo que sucedió es que cuando salieron las entradas a la venta para ver a Bruce Springsteen en Madrid el 17 de junio del presente año, a las pocas horas se agotaron aquellas de la zona de pie de pista. La primera vez que fui a ver a Bruce, en el 2003 en La Peineta, aunque cogí una de grada, que prácticamente estaba situada en la zona de la curva superior de la grada, conseguí meterme a la 6ª canción del set list en el terreno de juego y verlo medianamente cerca (mitad de pista).
Sin embargo, en el 2008 y en el mismo sitio donde tocó este pasado domingo, también solamente pude aspirar a comprar una de grada (porque también se agotó el pie de pista), pero ahí ya sí que fue imposible avanzar zonas camino abajo, para situarse en una mejor posición, únicamente consiguiendo situarnos algo más cerca del escenario, pero a una distancia gigantesca (vean la foto que les dejo a continuación sin zoom y la de arriba del párrafo con zoom para que se hagan una idea). Con estas fotos, en parte compenso aquel post de la crónica de ese concierto de los comienzos del blog, en los que aún no introducía imágenes. En la foto de arriba, les explico, en el centro de la imagen están frente al micro Bruce y Van Zadt, en la esquina inferior derecha la mujer del Boss Patty Scialfa, y también pueden ver a Weinberg a la batería y a Lofgren y Tallent.
Entonces, viendo que no iba a poder ver al Boss cerca del escenario y aunque en esta ocasión, todo el que hubiera querido hubiera podido comprar entradas de graderío hasta el último momento en las taquillas del estadio situado en la Castellana donde se celebró el concierto, decidí hacer una cosa parecida a lo que hice con Morrissey en aquel Saturday Night Fiber del 2008, curiosamente en unos días cercanos a la última vez en la que vi a Springsteen. Aquella vez estimamos que ante la volatilidad mental del ex-líder de The Smiths, siendo muy posible que a última hora no viniera al evento y que luego a la hora de reclamar los 69 euros que costaba aquello, nos dijera la organización que porque un único artista no viniera no era motivo para que se reintegrara el importe, ir a los alrededores del recinto a escuchar el concierto, tras previamente comprobar que en las taquillas no se había aminorado el importe del evento, aunque ya hubiera transcurrido parte del mismo.

En la parte trasera del auditorio del parque Juan Carlos I nos situamos y escuchamos a la perfección el concierto. Con esto y viendo que el pie de pista de Springsteen se había agotado, estimé pasarme el domingo por la noche por las inmediaciones del estadio a escuchar el repertorio del Boss. Primero decidimos tomárnoslo a la ligera e intentamos comprobar si en esos poyetes aledaños a la Castellana, en ese mini parque en el que está escondida una de las bocas de metro se podría escuchar los ecos del concierto; malamente, error, ya que el tráfico rodado hacía imposible distinguir la cosa como se merecía.

Tan pronto comenzamos a escuchar rugir el estadio, suponiendo la salida de cada uno de los componentes de la E-Street Band, nos dirigimos hacia el fondo norte y las 2 primeras canciones, el trallazo de “Badlands” y “No surrender” las vimos desde unas puertas que estaban abiertas y desde las que se veían las pantallas e incluso parte del escenario. Aguantamos hasta la 4ª canción y nos dispusimos a irnos al fondo contrario a un burguer a pillarnos la cena, la cual nos la tomamos ya en el lateral del estadio que da al paseo de la Castellana, sentados apoyando la espalda en una de las puertas de acceso cerradas, desde donde la acústica era excelente y daba la impresión de que estabas escuchando un disco en directo de Bruce Springsteen a todo trapo en la minicadena de tu habitación. Ahí se fueron sucediendo sobre todo canciones de su último trabajo “Wrecking Ball” y alguna sorpresita de los 90 como fue ese “Murder incorporated”, entonado hacia la mitad de la actuación.

Bendito fue el momento en el que me levanté de mi posición sentada e intenté ver si a través de los cuadraditos que rompían la opacidad de la puerta de hierro se veía algo. Y para sorpresa mía, a través de unos agujeros se veía perfectamente la parte frontal del escenario desde su perfil izquierdo; no obstante, esos agujeros estaban situados a una altura que solamente puede alcanzar un tío con 2 metros de estatura como soy yo, o alguien que dispusiera de un cajón o taburete para alzarse unos necesarios centímetros.

Y ya de ahí no me bajé. Sacrifiqué la comodidad de estar sentado por estar de pie y ver relativamente muy bien la actuación, teniendo en cuenta que en el vomitorio a través del cual veía la actuación, de poco en poco aparecían una groupies borrachas que taponaban lo que se veía y algún que otro empleado de seguridad y limpieza para la ocasión. Por 0 euros, sería de capullo redomado el quejarse lo más mínimamente de esos hechos. Abajo una foto en la que más allá de las groupies se ve el escenario; la calidad de mi cámara de fotos del móvil es malísima y no tiene zoom, pero les aseguro que se veía mejor o al menos igual que en las fotos del concierto de hace 4 años que vi dentro del recinto.
Y ahí pude disfrutar de más o menos la mitad de la actuación, ya que creo que en “Working on the highway” de su “Born In The U.S.A.” ya me había percatado de esa suerte. Normalmente veía en fila a todos los músicos de la E-Street Band, donde se veía perfectamente a Steven Van Zadt con su pañuelo en la cabeza y su cada vez más oronda figura y, como no, a Springsteen, el cual hizo mucha gala de la pose de tocar con la guitarra en alto. No obstante, la visión no era completa y algunas cosas las intuía, como por ejemplo ese momento en el que me pareció escuchar la voz de un niño en mitad de la correcta “Waiting on a sunny day” de “The Rising”. Pero, con todo, he de decir que 4 años atrás y pagando 70 euros por la causa, no se crean que vi la cosa mucho mejor desde la altura del 3er. anfiteatro y situado más o menos sobre la misma vertical en la que estaba en esta ocasión.

Llegó ese pasaje tan comentado en los medios de comunicación de dedicar el tema a ese malogrado seguidor, Nacho, que sin duda fue un pasaje muy emocionante, con luces muy tenues y con una interpretación de “The river” que dejó en silencio sepulcral al recinto, hasta que llegó el turno de romper en una fuerte ovación al término de la misma. Lo mejor fue que después, justo cuando todavía estaría más de uno y una secándose las lágrimas de emoción de “The river”, llegó el trallazo y la épica de “Because the night”, que hizo las delicias de muchos de los que estábamos en las inmediaciones en plan oyentes de facultad de la actuación de Bruce.

De ahí en adelante, se afrontó la parte final y los bises, que casi no fueron tales ya que no sé si la banda llegó a marcharse del todo del escenario. “Thunder road” siguió echando leña al núcleo más emocionado del set list que el jefe dispuso para esta noche mágica en la capital de España y la propia “The rising” también se ganó los galones de situarse en esa recta final antes de los supuestos bises. En la foto de abajo, fíjense, al lado de la pierna derecha del empleado de limpieza situado a la izquierda del vomitorio, podrán apreciar en pequeño la silueta de Bruce frente al micrófono; reitero, es una foto sin zoom y la calidad es infinitamente inferior a como yo lo pude ver con mis propios ojos. Estimo tontería ponerles más fotos que las 2 que he puesto de esta ocasión (más la de encabezamiento del post) y las 2 anteriores del año 2008, ya que la calidad en ambos casos deja mucho que desear.
En los bises la cosa alcanzó un éxtasis de desparrame y delirio sin límite. Entre otras cosas, ni más ni menos que se le ocurrió a Bruce tocar seguidas las 2 canciones míticas de su discografía que incluyen un “Born” en el título. Primero fue la épica y mítica “Born to run” la que puso al estadio patas arriba, creo que ya con las luces encendidas, que parecía que intentaban decirle al jefe que se fuera largando, que su tiempo ya había pasado y luego se atrevió con el “Born in the U.S.A.”, que tampoco es un tema muy común en los repertorio de Springsteen, o al menos durante mucho tiempo estuvo en el olvido de sus actuaciones. Lo de las luces no le afectó al jefe, que para algo es en efecto el jefe y siguió con un par de cojones durante al menos 25 minutos más, para casi alcanzar las 4 horas de actuación. Cuando le vi la 1ª vez en La Peineta tocó 3 horas y 15 minutos; hace 4 años en el mismo lugar que el domingo pasado tocó 3 horas exactas; para esta ocasión no hubiera apostado por una duración superior, pero Bruce quería demostrar que a pesar de sus 62 años, tiene fuerza para muchísimo. Realmente el precio que cobra, teniendo en cuenta el tiempo que está sobre el escenario, es razonable, ya que si un grupo normal que esté de moda te cobra 45 euros por hora y media, que Bruce te cobre 70 por 4 horas prácticamente está tirado.

Había hueco en esos últimos compases para deleitarnos con “Hungry heart”, y ante la ya perenne presencia de los focos del estadio iluminados a tope, nos hacía pensar que esto se acababa ya. Pero no. Faltaba ese momento pop y de baile que es “Dancing in the dark”, en el que me pareció que una mujer rubia subió a bailar al estilo que Courteney Cox hacía en el videoclip de la canción; yo, por mi parte, me atreví a simular al Boss en la puerta del estadio, ya abierta, pero sin posibilidad de que nos dejaran pasar aunque fuera a ver un par de canciones, bailando a su estilo y semejanza.

Ya con “Dancing in the dark” sí que apostaba por el final y de hecho comenzamos a desfilar, puesto que era la una y pico de la madrugada y aunque yo descansaba al día siguiente, quien me acompañaba tenía que ponerse en pie al día siguiente a las 7. Sin embargo, la cosa no terminaba. “Tenth avenue freeze-out” del “Born To Run” se mostraba jaranera mientras que íbamos subiendo la cuesta de la calle de Concha Espina y luego, ya casi a la altura del colegio alemán de la misma calle, podíamos escuchar los ecos de lo que parecía una versión de los Beatles (en efecto era el “Twist and shout”). Y ahí parece que terminó la cosa. 4 horas de concierto, menos 10 minutos; con un par bien puestos. ¡Viva Springsteen y viva la E-Street Band! A mi peculiar manera que les he comentado, puedo decir que con todo he quedado muy satisfecho del 3er. concierto de Bruce Springsteen al que he acudido en mi vida y esta vez sin gastarme un duro, que la cosa está chunga. Lo que pasa es que me fui con una sensación rara: por un lado contento de habérmelo pasado en grande y haber visto razonablemente bien el show y por otro lado algo contrariado de haber pagado hace 4 años casi 80 euros para ver más o menos el concierto en las mismas condiciones que lo vi el otro día. ¿Qué más da? Eso sí: espero que la próxima vez que Bruce vuelva a Madrid (que alguna que otra le queda seguro) consiga al fin el pie de pista y le pueda ver a una distancia razonable en la que pueda detenerme a ver cuántas arrugas o marcas de la edad tiene el jefe de la E-Street Band en su rostro.

Eso sí, me parece que esa actuación de The Killers en septiembre en el D-Code Festival tiene todas las trazas de otra sesión de oyente en las inmediaciones del recinto en la universidad Complutense, ya que servidor de ustedes no paga 80 euros (yo y mis “adorados” festivales… Les hablaré más a fondo de ello en un intercambio de colaboraciones, de esos que alguna vez hemos hecho, que volveremos a realizar en unas semanas).
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lunes, 18 de junio de 2012

Concierto Homenaje Al Festival “Locos X Los 80”. Torrejón de Ardoz (16-06-2012)

Personalmente en lo musical, el cartel de las fiestas populares de Torrejón de Ardoz de este 2012 no me llegaba. No obstante, sí que había un resquicio para asistir y cumplir con el rigor de hacer acto de presencia por la zona del recinto ferial al menos una vez, y eso fue gracias a que para el sábado de fiestas se programó una especie de revival de los años 80, que a su vez era un guiño a un festival de bombo y platillo del municipio que la crisis se llevó por delante, en el que se incluían varios nombres de mi agrado. Tras pasar previamente por la caseta de la peña de los 80 y participar en el especial en directo que &radio estaba realizando desde allí, me dispuse a ponerme en la cola eterna y burocrática que hay que soportar para acceder al recinto de conciertos de Torrejón de Ardoz desde hace ya unos 3 años.
El simpático Dj El Pulpo andaba metido en el ajo. He de reconocerlo, de primeras me causaba algo de sopor, ya que le he visto en otras ocasiones y tal, pero una vez que El Pulpo anda inmerso en lo suyo, hay que reconocerle el mérito de meter a la gente en el ambiente y es increíble como todo el mundo sigue sus indicaciones al pié de la letra: que si que griten las chicas, pues las chicas gritan; que si hacemos la ola, todo el mundo hace la ola; que si ahora me saco una foto para mi Facebook, que si tal que si cual. Es un torbellino este muchacho. Casi en broma, pensaba para mis adentros, que por la de veces que ha venido por aquí, tendría que tener un convenio con el ayuntamiento (teoría que cobró peso cuando El Pulpo se encargó de amenizar el triunfo de Rajoy en la calle Génova hace unos meses), pero es que ya reconoció en mitad de su actuación que por lo visto tiene buena amistad con Pedro Rollán, alcalde de nuestro municipio. Bueno, pues lo dicho, que El Pulpo animó a base de bien a los torrejoneros con sus arengas, y repertorio de canciones que pinchó, empezando con Maroon 5 y su masivo “Move like Jagger”, y pasando por cosas como el “Waka waka” de Shakira, el “no sé qué te pego” de un tal Michel Telo (creo), dosis de los Tequila y hasta se marcó una interpretación de la sintonía de “Campeones”. Arriba del párrafo verán a El Pulpo liado con sus platos de mezclas y vestido de rojo.
2 eran los motivos principales de mi asistencia y uno de ellos llegaría a continuación de El Pulpo: Un Pingüino En Mi Ascensor, necesario grupo hilarante de techno pop animado y letras surrealistas en muchos casos, compuesto por José Luís Moro y el mítico Mario Gil. Salieron a escena con sus teclados y sintetizadores y el sr. Moro de primeras con su frac pingüinero, que por los rigores de la noche calurosa no tardó el quitarse (en la foto de arriba de este párrafo le verán aún con él y en la de abajo ya liberado de la prenda de marras). Para mi gustazo, estuvieron un razonable tiempo en escena, aunque muy alejado en duración de un concierto al uso de los que hace el grupo de cuando en cuando en salas o aquel que vimos en las Fiestas de la Melonera del distrito de Arganzuela de hace 4 años, donde José Luís y Mario tuvieron hora y media por delante para deleitarnos con su simpático y animado repertorio.
Hubo lugar para sus más antiguos clásicos, ya que en el tramo final no faltó ese “Atrapados en el ascensor” o “Espiando a mi vecina”, pero antes aparecieron piezas como la corrosiva y sangrienta “El balneario”, la oda al paté de merendola típico de los años 80 “Foie gras, foie gras” (que no deja de ser una revisión/adaptación del “Voyage, voyage” de Desireless) y alguna pieza nueva como un tema dedicado al insigne Iñaki Urdangarín (el cual es a su vez una readaptación del “Rasputín” de Boney M; ¡ahí queda eso!). Estimo que fue un descomunal y gran momento esa oda al sexo masivo y descontrolado llevado a los extremos “En la variedad está la diversión”, que se editó en esos días difíciles de mediados de los 90 para cualquier formación que partía de la década anterior, que permitió que la mayoría del público se lo pasara en grande con esa letra algo subida de tono, en la que solamente falta meterse en el campo de la necrofilia.
Pero si por algo se pueden reconocer las actuaciones de Un Pingüino En Mi Ascensor es por ese halo de recuerdo de las épocas pasadas, pero con ciertas socarronería y cachondeo, que puede causar la misma sensación que acudir a esa obra de teatro de Eduardo Aldán “Espinete No Existe”. Y por ello ese “Foie gras, foie gras”, mencionado a esos patés de tapa negra de marca con nombre de manada de cerditos, nos evoca claramente a esos días de helicópteros de “Tulipán” landeando por parques y colegios y otras cosas. En este sector fue impagable esa recuperación de la banda sonora del anuncio de la colonia “Chispas”, que se marcaron José Luís Moro y Mario Gil en la parte final de su actuación. Solamente eché en falta “CAMP”, que en este mismo apartado es una oda a otro momento publicitario mítico de los 80 con ese Manuel Luque y su “busque, compare y si encuentra otro mejor, ¡cómprelo!”. Y es que José Luís Moro, no podemos perder de vista que es publicista de formación y eso se nota mucho en la temática de la discografía de Un Pingüino En Mi Ascensor.
Como esperábamos nada y menos en tanto a número de canciones a tocar de Un Pingüino En Mi Ascensor, el hecho de que al menos cayera una decena de sus temas, me hizo quedarme más que satisfecho en tanto a lo que esperaba. Luego llegaría el turno de un Manuel España de La Guardia, que más bien parecía un Fernando Márquez “El Zurdo” de esa La Mode de la que formó parte precisamente Mario Gil, por su delgadez y su peinado con tupido flequillo, ataviado con gafas de sol (en la foto inmediatamente superior a estas líneas lo podrán comprobar). No faltó el “Cuando brille el sol”, que hizo las delicias de los allí asistentes y otras 2 canciones más que permitieron a este granadino darse un baño de multitudes frente al público que abarrotaba el recinto ferial de Torrejón de Ardoz a esas horas del pasado sábado.
Y tras Manuel España llegaba el turno del otro acicate que me movió a asistir al evento, que no era otro, ni más ni menos, que Javier Ojeda de Danza Invisible. Este inquieto malagueño, amigo de “Discos, música y reflexiones” por su participación en aquel programa entrevista que dedicamos en nuestra 2ª temporada a “Música De Contrabando” de Danza Invisible, salió al escenario como siempre con el depósito de gasolina a tope, para no parar ni un solo instante de los 4 temas que dispuso para la actuación. A saber, cayeron “No quiero bailar” del último disco de Danza Invisible “Tía Lucía”, “Sin aliento” del ya mencionado “Música De Contrabando” y del mítico “A Tu Alcance” no podía faltar “Sabor de amor” y “A este lado de la carretera”. Lo dicho, Javier no paró de moverse por el escenario y de bailar a medida que nos regalaba la interpretación de un repertorio muy bien escogido.
Y cuando salieron Modestia Aparte y sonaba el “Mi generación”, llegó mi buen amigo y director de &radio Francisco José Bujalance, el cual me comentó que teníamos acreditaciones como prensa facilitadas por el ayuntamiento, para acceder a la zona de detrás del escenario y poder hacer alguna entrevista a los artistas; pues para allá que nos fuimos. Una vez adentrados en el backstage, pudimos hablar con Mario Gil en primer término y hacerle una pequeña entrevista, la cual tan pronto tenga se la subiré a nuestro perfil de Ivoox para que la puedan escuchar. Aproveché para lanzarle la propuesta de participar en un especial sobre La Mode y su “El Eterno Femenino” la próxima temporada y no nos puso mala cara (confío en que lo podamos llevar a cabo). También pudimos hablar sobre anécdotas y otras cosas de su trayectoria. Para mi un honor poder hablar con este personaje que en tantos grupos que admiro ha estado (Paraíso, La Mode, El Aviador Dro Y Sus Obreros Especializados, Un Pingüino En Mi Ascensor) y que forma parte de la memoria televisiva colectiva con su papel en el mítico “El Informal” y para los más antiguos del lugar, aquel programa futbolero llamado “El Friki”, que presentaba Juanma López Iturriaga en Telemadrid, en los días en los que “friki” servía para denominar un gol de falta directa y no a un tipo raro o de gustos extravagantes. La imagen de aquí abajo muestra a los Modestia Aparte en el comienzo de su actuación.
A Javier Ojeda también pudimos verle y cierto es que salvo un par de veces anteriores (una en julio de 2006 y otra en septiembre de 2008) que le había visto de pasada y había intercambiado un par de frases, no había hablado con él después de aquel programa que hicimos en “Discos, música y reflexiones” con él hace ya un tiempo. Cuando me identifiqué, me dio un abrazo e incluso comentó a Mario Gil que en aquella ocasión le hicimos una buenísima entrevista; como entenderán, quedé orgulloso de escuchar ese juicio de valor por parte de Javier Ojeda. Con él pudimos estar algo más y la verdad es que nos comentó varias opiniones suyas sobre la música actual, el mundillo indie muy interesantes y alguna anécdota antigua que resultó desternillante (especialmente una que incluía pasta de dientes untada en pomos de las puertas de un hotel y Fernando Márquez “El Zurdo” por ahí en medio diciendo que los pomos tenían miel impregnada; hilarante). Véannos junto a Mario Gil en la puerta de los camerinos del recinto ferial de Torrejón de Ardoz.
Mientras tanto sonaban más y más cantantes. Hasta vimos a Dylan Ferro, el cual se nos escapó y subió a su momento de actuación antes de que pudiéramos entrevistarle. Lo que sí que nos hizo amablemente el líder de Taxi y los antiguos Melón Diesel, fue la foto que Francisco José Bujalance y un servidor nos hicimos con Javier Ojeda y cuyo resultado les dejamos aquí abajo.
Cuando nos marchamos vimos a Dylan Ferro que estaba ya en su turno interpretando temas de Melón Diesel, Taxi y hasta se atrevió con una cover de “With or without you” de U2. Fue una buena noche de música y además como siempre fue un placer poder compartir algunos minutos de charla con gente tan interesante como Mario Gil o Javier Ojeda, ya que nos contaron algunas cosas o anécdotas que los muy aficionados a esto realmente apreciamos. Y hasta aquí nuestra experiencia anual en las fiestas populares de Torrejón de Ardoz. El próximo año, más (supongo).
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domingo, 17 de junio de 2012

Discos, música y reflexiones entrevistó a Love Of Lesbian

Llevábamos mucho tiempo en esta 3ª temporada detrás de Love Of Lesbian para realizar un programa entrevista con Santi Balmes, dedicado a esa obra magna que es “1999 (O Cómo Generar Incendios De Nieve Con Una Lupa Enfocando A La Luna)”. Parecía durante un tiempo que no iba a ser posible (ni siquiera Balmes, el cual es muy activo en Twitter, respondía a las menciones que le hacíamos en la red social) y hasta llegué a dar la cosa por perdida/imposible. Sin embargo, gracias a Carme Tasias de Music Bus, el objetivo fue posible y esta pasada semana llevamos a cabo la grabación del programa.

Santi Balmes fue muy amable al atendernos en lo que parecía que fue un día interminable de entrevistas, en mitad de esta época de vorágine que el grupo está viviendo con motivo del lanzamiento de su último trabajo “La Noche Eterna/Los Días No Vividos”, que hace un par de semanas ha sido ni más ni menos que nº 1 en la lista de álbumes más vendidos de nuestro país.

Sin embargo, y desafiando a una batería de Iphone en estado crítico, lo que llevamos a cabo vía telefónica con Santi fue una especie de colofón o “nochevieja periodística” del anterior disco ya citado, “1999 (O Cómo Generar Incendios De Nieve Con Una Lupa Enfocando A La Luna)”. La idea era inicialmente haber realizado una entrevista a dúo con mi amigo y colaborador en nuestros coloquios musicales Mariano González, experto y seguidor de recorrido de Love Of Lesbian; hubiera sido una especie de programa por la radio al estilo del antiguo “Lo +Plus”, pero más serio. Sin embargo no fue posible y para más detalles, pinchen aquí. Con lo que yo solito fui quien compartió la hora de programa con Santi Balmes.

¿Pecaré de presumido al asegurar que nos quedó un excelente programa? Me da lo mismo, la verdad, ya que lo más objetivamente posible lo estimo así. Evidentemente no solo dimos tratamiento a “1999 (O Cómo Generar Incendios De Nieve Con Una Lupa Enfocando A La Luna)”, sino que también hubo lugar para tratar el presente y conceder una parte de la entrevista a este último disco “La Noche Eterna/Los Días No Vividos”, que es también realmente bueno.

La cita, como siempre, será este miércoles 20 de junio a las 23.00h en Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH) y una hora más tarde en &radio de Torrejón de Ardoz. ¡No se lo pierdan! Además, será un buen aperitivo para ir calentando motores de cara al concierto que el grupo dará el próximo sábado en las instalaciones del Matadero de Madrid como cabezas de cartel del Día De La Música. Love Of Lesbian son uno de los grupos del momento y es un honor que hayan tomado parte de nuestro programa; por ello, sinceros agradecimientos a Santi Balmes por su paciencia y a Carme Tasias de Music Bus por su inestimable ayuda.

Recuerden, este miércoles 20 de junio:
A las 23.00h en RUAH: http://www.ruah.es/online.html
A las 23.59h en &radio: http://laradioabierta.com/en-directo

Link del evento creado en Facebook: http://www.facebook.com/events/383713398352793/
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Najwa - Donde Rugen Los Volcanes (2012)

Por problemas técnicos nos fue imposible publicar esta semana el sábado como es tradicional, cosa que subsanamos a primera hora del domingo, lo antes que la tecnología nos lo ha permitido. Bueno, al tema. A Najwa siempre le ha gustado experimentar y eso es algo que hace que su carrera musical resulte interesante en la gran mayoría de los casos. Quizás en parte del insuperable “Mayday” y en “Walkabout” fue donde menos riesgo tomó y más cercana al pop accesible se movió, pero sin perder de vista el matiz electrónico de las composiciones.

Tras el intenso “El Último Primate”, primero compuesto en su totalidad en castellano, Najwa repite idioma, pero no propuesta musical, ya que el anterior trabajo, a pesar de su malditismo y potencia, era orgánico. Ahora Najwa apuesta nuevamente con fuerza por lo sintético y electrónico y qué mejor manera para volver a las inquietudes electrónicas que de la mano del productor con el que estimo mejor ha funcionado en su trayectoria, Raúl Santos, que además da un paso adelante desde el fondo del asunto para acompañar a Najwa en el directo decididamente y también en las fotos promocionales del disco.

El resultado es un disco a ratos bastante experimental y que en algunos momentos nos puede evocar lejanamente a “Carefully” de 2001, cosa que me confirmó en parte el propio Raúl Santos en aquella reunión con los medios que Najwa realizó hace unas semanas. No obstante, no todo es tan fácil, ya que aparte de la diferencia evidente del inglés en el que estaba compuesto “Carefully”, el sonido no es exactamente igual y Najwa y Raúl se han valido de nuevos elementos para sumar a la obra un carácter novedoso.

En los primeros compases ya Najwa nos advierte con “lanzar una moneda al cielo, donde todo puede pasar…” y a la par avanza con la certeza de que “Nada nos puede pasar”. Sobre unas líneas de sintetizadores rotundos e inquietantes nos ofrece esta introducción tan potente a la obra en la que decididamente vuelve al terreno de la electrónica nacional, donde dominó con elegancia en la primera mitad de la primera década del milenio. Tras “Nada nos puede pasar” llega el momento de enfrentarnos a la canción que concede el título a la obra. Aquí Raúl y Najwa apuestan por meter más beats y dotar de un sentido más bailable a la composición frente a la solemnidad de la primera pista de la obra. El videoclip grabado en Lanzarote, con Najwa moviéndose en esos desiertos de rocas volcánicas, con esas cazadoras que incluyen detalles de fuego en su estilismo, estimo que es bastante acertado y casa a la perfección con esta carta de presentación de la obra como su primer single. Una de mis preferidas es “Somos su nuevo invitado”. Esos loops vocales que se introducen como parejas de notas intercaladas, conceden a la pista un encanto especial, sumado a las melodías sintéticas tan rítmicas que sobre todo nos encontramos al final de esta canción que a veces nos muestra ciertas imágenes oníricas o mejor dicho de pesadillas (“Elefantes con patas de araña”). De imágenes oníricas pasamos a sonido orínico en “Mi cama”, y es que el título de este pasaje cuadra perfectamente con el sentir que transmite. Se rebaja la potencia de baile que hemos apreciado y disfrutado en los momentos anteriores para afrontar un ejercicio electrónico más pausado. Sin embargo, acto seguido se da paso a uno de los momentos más obsesivos de la obra, ya visto en el aceleramiento vocal que imprime Najwa al micrófono. “A ver si me das” ahonda en el sector más oscuro de “Donde Rugen Los Volcanes” y tiene la particularidad de insertarse entre la citada “Mi cama” y con el momento quizás más bello y delicado del disco.
Sin duda, la siguiente canción es ya otra de mis debilidades de este último trabajo de Najwa junto a Raúl Santos; “Oigo el zumbido” ofrece unas melodías electrónicas más ambientales, muy formales y cargadas de fuerte sentimiento y emotividad en perfecta concordancia con la letra que nos ofrece Najwa. Ya solamente por esos momentos finales “tocar tu alma, volver a casa contigo, contigo…” y la simbiosis que se alcanza con la música, basta para conseguir que nos emocionemos suficientemente. En la reunión con los medios que Najwa y Raúl Santos tuvieron hace cosa de un mes y pico y a la que asistimos, nos explicaron algunos de los elementos o instrumentos sintéticos con los que están funcionando. Uno de ellos es ese creador de loops vocales o secuenciador de voces, que crea un efecto de trance increíble. Y en “Nunca estuve a salvo”, el momento álgido del malditismo que transmite él álbum, es donde mejor podemos ver esos loops vocales de Najwa, que en directo si cabe llamaban mucho más la atención. Claramente se tratan las carencias afectivas dolorosas en ciertos pasajes de la letra como cuando Najwa habla de ese “padre lejano que le juró amor en vano”. No solo por lo intenso y duro de la letra, sino por su sonido inquietante, estamos ante la canción más agreste de “Donde Rugen Los Volcanes”, pero no por ello deben de dejar de prestarle atención, ya que merece muchísimo la pena. “Lenguaje verde” regresa a parámetros más normalizados y quizás puede ser paradigma del sonido medio que transmite el disco. Nos puede recordar vagamente a la canción título, pero claramente ofrece un menor ritmo en sus melodías. Es curioso que tenga la sensación de que “Pájaros de mal agüero” me da la impresión de que en directo, tanto cuando vimos a Najwa en Joy Eslava, como cuando la interpretaron en la reunión de medios, suena mucho más maldita y oscura. En estudio tiene un sonido muy delicado en sus comienzos, con ese enfoque casi acústico sobre esa línea de percusión. Luego, es cierto que la canción se va enrevesando con esa maraña de melodías electrónicas enrevesadas que le restan ese toque casi ingenuo de sus primeros instantes. Buen epílogo, cercano al trip hop de los mejores Massive Attack, y que nos recuerda a la Najwa de “Carefully” claramente, es “En esta noche”. Lenta cadencia, con un ambiente claramente nocturno, que no solamente se transmite por dejarnos influenciar por su título, sino por el sonido y la envoltura creada muy a propósito.

Con “Donde Rugen Los Volcanes”, cuya imagen de la portada, de muy buen gusto, creo que transmite muy bien lo que te vas a encontrar en su interior, Najwa decide apostar por recuperar su puesto en el olimpo de las grandes figuras de la electrónica de nuestro país, terreno que algunos pueden considerar que nunca debería haber dejado. Realmente Najwa jamás se fue, ya que aunque “Walkabout” puede sonar más orgánico, no se puede afirmar que sea un disco en el que se abrace al género folk ni nada por el estilo. Y, además recuerden aquella adaptación de “El Último Primate” que Najwa nos propuso en el Festival Be Open.

Paso decisivo, como ya hemos dicho en la introducción, ha sido retornar a colaborar con el gran Raúl Santos, figura con la que a su lado ha dado lugar a unas obras de una calidad incontestable. Además, parece que el bueno de Raúl en esta ocasión da un paso adelante para acompañar decididamente a Najwa en la promoción de la obra y también pasa a jugar un papel realmente relevante en el directo, cosa que ya vimos en la Joy Eslava hace no demasiado.

Las uniones que funcionan siempre es un placer que, si no son continuas, sí que al menos se junten de cuando en cuando. “Donde Rugen Los Volcanes” es sinónimo de riesgo, atrevimiento, inquietud y calidad. Es probable que al público generalista no llegue como sí que llegaron en sus días temas como “Capable” o “Go Cain”, pero creo que Najwa y Raúl no tienen esa intención. Es un disco que supongo que los aficionados a la electrónica de buena calidad sabrán apreciar, al igual que todos los que seguimos a Najwa desde hace mucho tiempo. Además, su presentación en directo también promete, por lo que no olviden revisar su agenda. Najwa, al menos a nosotros, nunca nos decepciona.

En nuestro programa de radio, este miércoles a las 23.00h en RUAH y una hora más tarde en &radio, podrán escuchar un nuevo programa especial de entrevistas. Este fin de semana desvelaremos al invitado, pero les aseguro que ha sido un triunfo para nuestro programa y un objetivo cumplido tras llevar razonablemente un tiempo detrás del mismo. Espero que les guste tanto como el Especial Pastora que llevamos a cabo con Dolo Beltrán, programa que pudieron escuchar ayer a las 16.00h en RUAH y que no a mucho tardar tendremos subido en nuestro perfil de Ivoox. No pierdan comba, que este final de temporada promete y luego no regresaremos hasta comienzos o mediados de octubre con nuestra 4ª temporada (con esto ya les confirmamos que al menos seguiremos un año más con nuestro espacio en las ondas, pero ya les comentaré más cosas en el tradicional post de balance que publicaremos al final de la temporada).
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domingo, 10 de junio de 2012

Discos, música y reflexiones entrevistó a Pastora

Teníamos muchas ganas de entrevistar a Pastora en nuestro programa de radio y el pasado viernes cumplimos el objetivo. Pudimos compartir un programa de una hora con su vocalista y letrista Dolo Beltrán, la cual se mostró muy simpática y amable durante toda la entrevista, contribuyendo inestimablemente a conformar uno de los programas más amenos de los que hemos grabado nunca.

El motivo fue hablar y comentar ese disco tan válido que fue “Circuitos De Lujo” editado en 2008, pero como es tradición, no perdimos de vista el presente del grupo y también hablamos del nuevo trabajo de la formación, editado hace unos pocos días, “Una Altra Galáxia” (el primero con la totalidad de sus temas en catalán), además de hablar sobre el anterior “U.V.E.N (Un Viaje En Noria)” y también de los comienzos del grupo.

Será este miércoles, primero a las 23.00h en el dial de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH) y una hora después en la emisión de nuestro programa en &radio de Torrejón de Ardoz cuando podrán escuchar el resultado final. Les aseguro que merecerá la pena, no solo por las excelentes canciones que escogimos de “Circuitos De Lujo” y también de “Una Altra Galáxia”, sino también por el factor humano tan positivo que nos aportó Dolo Beltrán al otro lado del teléfono.

No se lo pierdan. Este final de nuestra 3ª temporada va a ser realmente intenso en lo que a entrevistas se refiere, pero estimo que en esta traca final no hay mejor piedra de toque que este programa especial dedicado a Pastora. Agradecer especialmente a Carme Tasias de Music Bus sus gestiones a la hora de llevar a cabo este programa que realizamos con tanta ilusión.
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sábado, 9 de junio de 2012

The Killers - Day & Age (2008)

¿Es posible que vaya por ahí alardeando que The Killers es uno de mis grupos favoritos actuales y que solamente hayan pasado por aquí un par de veces, y solamente haya revisado uno de sus discos? Aunque los de Las Vegas solamente tienen 3 discos en el mercado, si dejamos de lado el disco en directo en el Royal Albert Hall y el recopilatorio de rarezas y caras “b” “Sawdust”, estimo que es muy poca relevancia para Brandon Flowers, Dave Keuning, Mark Stoermer y Ronnie Vannucci en esta bitácora.

Por ello me decanto esta semana por meterle mano al controvertido último disco de estudio que sacó la banda antes de que hicieran caja con el disco en directo mencionado y se dieran un respiro unos de otros con aventuras en solitario más o menos relevantes o exitosas. Y es que “Day & Age”, editado a finales de 2008, no deja de ser un disco realmente controvertido, ya que es el álbum orquilla que supone pasar a ser un grupo masivo y a la par que los indies que les defendieron en sus inicios, les empiecen a dar palos (¡qué típica historieta!).

Y es que creo que hay que ser justos con “Day & Age” y muy escrupuloso, ya que puede que sea el disco más flojo de los que la banda ha sacado hasta la fecha, pero tampoco es tan horrible como para exorcizarlo de la forma que algunos han hecho. Tiene sus partes aprovechables y sus partes mejorables, tal y como pasaré a desgranarles en unas líneas. No perdamos la óptica que el grupo venía de dar un giro importante en su anterior disco, en el que americanizaron su imagen y sonido, claramente influido por el Springsteen más rockero y genuino, para sellar un trabajo tan interesante y épico como fue “Sam’s Town”.

No obstante, la rudeza se dejó de lado y Brandon decidió afeitarse el mostacho que llevó en los días promocionales de “Sam’s Town” para impregnarse de cierto glam, algo desfasado, con esas hombreras plumíferas que se puso para este disco que hoy nos ocupa. Además el arrollador y masivo single “Human” de claras inquietudes techno pop, hacia ver que el carácter rockero probablemente se dejara al menos en parte de lado en lo siguiente que nos entregarían Flowers y sus 3 compañeros.

No obstante, la apertura no deja de lado el enfoque rockero y ni mucho menos la épica, ya que “Losing touch” es brutal en su estribillo, y sobre todo en su parte final, con ese solo a cargo de Dave Keuning. Fue imperdonable que el grupo la escatimara en el concierto de 2009 en el Palacio de los Deportes y una sorpresa que Brandon la recuperara a su manera para su actuación en La Riviera en otoño de 2010. Me atrevo a decir, con un par de bemoles, que es la mejor canción que han hecho The Killers. Sí, así, tal cual. Me parece que es una composición épica y arrolladora que parte de las fenomenales bases sentadas por composiciones como “Smile like you mean it” del primer disco, basada en la melancolía de las palabras escritas y fenomenalmente cantadas por Flowers. Una gloria y una forma inmejorable de comenzar un disco. En 2º paso nos damos de frente con el tsunami mainstream que supuso para la formación “Human”. Una composición claramente pop, electrónica y bailable, cuya presencia se alargaría con la misma fuerza hasta verano de 2010, cuando Telecinco decidió que fuera la banda sonora de los días de mayor gloria vividos por nuestra selección de fútbol cuando se conquistó el mundial de Sudáfrica. El tema tiene cierta tristeza no obstante en algunas partes de sus letras (no obviemos ese “estoy de rodillas buscando la respuesta” que suelta Brandon) y también mucha emotividad en sus melodías. El grupo se mostró en el videoclip tocando en el desierto, con animalitos salvajes merodeando por la zona, y Brandon haciendo gala de esas controvertidas hombreras ya comentadas antes. “Human” abrió la popularidad del grupo y les permitió hacerse con un nombre clarísimo en el panorama internacional. Algunos se rasgaron las vestiduras con este tema y el disco en su totalidad, pero como dirían en la tierra del grupo, eso son “daños colaterales” de la búsqueda del éxito comercial. No se escatima en el orden del track list y se llega a la acelerada y excesiva (quizás) “Spaceman”, segundo single del disco. El videoclip, con Brandon disfrazado con ropas cósmicas interestelares de tonos rojizos, va subiendo una estructura de torre algo rara en la noche, en la que se suceden cosas igual de raras, en un videoclip que por luces e imágenes hasta me recuerda a aquel de “It’s called a heart” de Depeche Mode. Al tema se le va cogiendo el punto, pero sus excesivas ganas de ímpetu, vistas claramente en esos coros que protagonizan o acaparan la principal atención de la composición, de primeras echan algo para atrás. No obstante, visto lo que vendrá justo a continuación, es una maravilla. Y es que a mi “Joyride”, directamente no me gusta. Es pachanguera, rimbombante y se me antoja como banda sonora de la película de animación “Madagascar” (no me pregunten muy bien el por qué). Es una especie de guiño a los ritmos cálidos a medio tiempo, con coros algo saltarines acompañando a Brandon, envueltos en un instante pop que sí que deja en fuera de juego claramente a todo aquel que seguía el grupo desde entonces. Demasiado hedonismo estimo, pero mal enfocado; Brandon, por el contrario conseguiría adaptarse mejor a estos tiempos en su disco en solitario. Llega el turno de la dolida y sentida balada “A dustland fairytale”, que además se ganó los galones de sencillo extraído de “Day & Age”, con un videoclip de historieta un poco a lo que sucedió con “When you were young” del anterior disco. Brandon nos ofrece un momento épico que va ganando intensidad hasta terminar en una explosión de emotividad que arrolla a cualquiera. Se pueden atisbar retazos o restos del “Sam’s Town”, pero solamente si estás lo suficientemente atento.
Curiosa resulta el medio tiempo que es “This is your life”. No está mal, quizás no es muy del estilo de The Killers, pero en todo caso la afrontan mucho mejor que otros campos o terrenos por los que el grupo no se haya movido hasta la fecha, como por ejemplo pasa en la siguiente “I can’t stay”. Un tema quizás demasiado soso y que junto a “Joy ride” estimo que son los mayores patinazos de la obra y los que la lacran claramente. Se repunta en el tramo final gracias a 3 buenos temas. El primero que nos encontraremos es “Neon tiger”, que más que por su conjunto en global, gusta por ciertos pasajes o cambios de ritmo que tiene en su estructura. The Killers en esta pieza vuelven a ponerse ciertamente contundentes y eso siempre se agradece. Un gran tema pop es el 4º single del disco “The world we live in”. No llegaré al punto de afirmar, como hizo en su día Julián Ruiz (amigo del programa, por el simple hecho de que participara en nuestro Especial Casal del inicio de nuestra 3ª temporada), que es la mejor canción del disco y quizás de la discografía del grupo, pero sí que me posicionaré a su favor. Es un tema luminoso, vitalista (aunque ciertamente conformista en su letra, como pueden comprobar) que tiene la pompa suficiente y deja un buen sabor de boca al escucharlo. Su videoclip, con el grupo andando por parajes desolados, bosques nevados, márgenes de ríos, etc., no es de mucho relumbrón, pero hasta queda bien para la ocasión. Se termina con la oscura y casi me atrevería a decir deprimente “Goodnight, travel well”, en la que se siente el dolor que transmite Brandon cuando con tanta desesperanza entona en esa turbia melodía ese “no hay nada que pueda decir, nada que pueda hacer ahora”. Un final controvertido para un disco que, como habrán podido comprobar, es cuanto menos ecléctico.

Pues es curioso, ya que aunque “Day & Age”, sin ser un mal disco, sí que es el más flojo o menos consistente de los trabajos de estudio de The Killers, ha sido el que más éxito comercial ha tenido para la formación y el que permitió a la formación, sobre todo gracias a “Human”, alcanzar la cima de la música moderna actual y ponerse al nivel de los Coldplay de Chris Martin.

La gira fue un exitazo y como muestra un botón: echen un ojo pinchando aquí a la crónica del concierto que el grupo dio en Madrid en primavera de 2009. Además, recuerdo que fueron cabeza de cartel en el FIB de aquel año, en dura lucha o pugna por los arrolladores Franz Ferdinand. No obstante, tanto éxito, tanta promoción y tanto de todo, hizo que el grupo se tomara un respiro por 1ª vez desde que iniciaron su andadura y que de esa forma rompieran con su tradición de entregar un disco nuevo de estudio cada 2 años (“Hot Fuss” 2004, “Sam’s Town” 2006, “Day & Age” 2008). Parece ser que en este 2012 el grupo sacará su nuevo disco y además estamos de enhorabuena, ya que vendrán a un festival que se celebra en Madrid en septiembre a tocar al recinto deportivo de la Universidad Complutense (me encanta ese lugar para ver un concierto, se lo confieso).

“Day & Age”, de colorida portada, reitero, es irregular y a pesar de solamente ser 10 canciones, carece de empaque o consistencia, y más aún si lo comparamos con su predecesor “Sam’s Town”, el cual tenía una estructura muy bien construida a prueba de bombas. Aseguro que si se hubieran permutado “Joyride” y “I can’t stay” por las caras b “A cripping blow” y “Forget about what I said”, incluidas en la edición japonesa, el resultado hubiera sido mucho mejor. No obstante, por cosas como “Human” (mal que le pese a algún gafapasta fundamentalista), “The world we live in” y sobre todo “Losing touch”, siempre merece la pena escucharlo de cuando en cuando. Veremos si el grupo sube el listón en su nueva entrega, ya que si lo bajan será sin duda una mala señal.

El miércoles a las 23.00h en RUAH y una hora después en &radio, programa especial de entrevista. Habrá post mañana o el lunes sobre ello, ahí les detallaré. De momento esta tarde a las 16.00h en &radio, en unos pocos minutos, en directo tendremos el último coloquio radiofónico de la temporada sobre Vangelis y la banda sonora de “Blade Runner”. Serán 2 horas de programa, pásense un rato al menos.
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sábado, 2 de junio de 2012

McNamara - Rockstation (2000)

Quizás Fabio NcNamara tiene en sí mismo y en su actitud su principal handicap de cara a que se le tome en serio. Esa trasgresión excesiva que ha mostrado desde sus inicios vela cualquier forma de arte de este personaje tan singular, sin el que no se podría entender la Movida Madrileña. Y resulta que en su tanteo tiene anotados unos puntos musicales realmente interesantes, entre los que destacan principalmente aquel impagable “¡Cómo Está El Servicio De Señoras!” a dúo con Pedro Almodóvar y el ítem al que prestamos atención esta semana.

Allá a comienzos de milenio y entrado en los cuarenta, parecía que Fabio todavía no había sufrido las secuelas de los excesos varios de décadas anteriores y se conservaba en un relativo buen estado, nada que ver con su situación actual, en la que es evidente que McNamara está muy desgastado y afectado por toda la tralla que ha asumido en su vida. Por aquellos días, el gran Miguel Bosé tuvo la genial idea de reunir a Pedro Almodóvar y a Fabio para un especial de aquel notable programa “7º De Caballería” en el que volvió a sonar el “Suck it to me” y otras lindezas del ya mencionado disco de este binomio artístico.

Le picó fuerte el gusanillo a Fabio McNamara que, inteligentísimamente, se hizo acompañar del impagable músico Luis Miguélez, el eterno 4º componente de Alaska Y Dinarama y relevante guitarrista de la formación, para dar lugar a un disco que es realmente bueno, divertido, bailable, enérgico y disfrutable. Merece mucho la pena, pero para ello es preciso que le cojan el puntillo y si tienen algo previo contra el bueno de Fabio, que se quiten también de encima sus prejuicios. Comentemos sus 10 pasajes, en la mayoría de los casos hilarantes.

Un disco que se llama “Rockstation” no puede dejar de ser generoso en guitarras y más si Miguélez está en el ajo. Eso se puede apreciar en “Freakshow”, tema jalonado de fuertes riffs de guitarra de Luis Miguélez para ajustar una pieza que a ratos parece una especie de himno, lleno de referencias al glam y con algún guiño o juego de palabras gracioso, marca de la casa McNamara, como es el “mucho guiri, mucho gay, mucho guiri gay”. Una buena piedra de toque para comenzar, que se queda en nada con la potente y entretenida “Boogie movie”. Ya cuando el tema empieza con Fabio diciendo eso de “Defensores de Roma: Coliseo, Senado y pueblo romano, aquí tenemos para todos pan, circo y boogie movie”, adivinas que te vas a encontrar algo interesante. Mucho ritmo y mucho desparrame vocal de Fabio, no solo en sus múltiples partes de la letra llenas de exceso, por citar algunas “eres un Ziggy Starduuust” o “Eres muy terminator, bonita”, sino por como pronuncia y vocaliza, casi dando la impresión de que se está comiendo el micrófono a ratos. Una canción excesiva y curiosamente la que más recuerdo escuchar en los días en los que el disco era actualidad. Quizás mi favorita de la obra, solamente inquietada por algunas otras dudas razonables como será la universal “Gritando amor” que escucharemos más adelante. Quizás la canción que menos me llama la atención es “Yo creo en ti”, la cual ofrece un ritmo más lento y que se caracteriza en su letra por ser un indicativo del giro místico, que a día de hoy yo no sé si es impostado o real, de Fabio McNamara, que sin duda en aquellos días sonaba a coña marinera. Más en la onda del disco y ahondando en la moda reconvertida, se presenta “Chulo latino”, interesante por las distintas texturas de voces que se alternan mientras que enumeran esos elementos de vestir como las “medias del rastro robadas de un escaparate” o “el abrigo de Armani, que no es falso”. Uno de los puntos clave fue el único single extraído, “Mi correo electrónic… Oh!”, que ya en el título muestra esos juegos de palabras muy de Fabio, pero que también se ven en partes como “se trata de ti, se trata de mi, se trata de blancas” y también la alternación de idiomas, jugueteando con el inglés “píntate las uñas, píntate las nails”. En lo musical predomina la electrónica, aunque esos riffs cíclicos y machacones de Miguélez, muy relevantes en el tema, me gustan mucho. Destaca también esa especie de sintonización de señal con el título del disco dicho por ahí de forma salteada. Hay que advertir que en esos días el correo electrónico no estaba tan instaurado en nuestras vidas como lo está ahora, con lo que hay que reconocerle a Fabio el ojo que tuvo a la hora de tratar el tema; lo que pasa es que en ese momento nadie le cogió el punto. Lo de la particular dirección de e-mail de Fabio que menciona en la letra del tema, merece mención aparte y se ha convertido en uno de los momentos más recordados de su discografía en el apartado de letras, sobre todo con ese final “maricon.comtacón”.
Indicativo de cosas que haría Fabio tras este disco en Sarassas Music junto a su amigo y común de Tino Casal Antonio Villa-Toro es “Ultraceñidas”. Realmente se basa en repetir con distintas entonaciones entre sus frases lo que sería la reseña de una noticia en la prensa que contara el suceso de que hubieran encontrado a 2 travestis congeladas muertas en París. Se menciona la ropa que llevarían puesta al ser descubiertas y todo ello sobre la base electrónica más clara y acelerada de “Rockstation”. Esos primeros “se buscan” que espeta Fabio al inicio, parece que están soltados por Los Morancos embutidos en Omaíta. De primeras “Ultraceñidas” te deja a cuadros, pero terminas por cogerle el punto y divertirte con esa sucesión o superposición de descripciones de las travestis congeladas vivas protagonistas de la historia. Tras este momento tan particular y extravagante, se gira por el contrario al pasaje o capítulo más pop, accesible y válido para todos los públicos del disco. “Gritando amor” es un tema que desde primeras escuchas me imaginaba irremediablemente en la voz de Alaska y resulta que hablando con Alfredo Morales, colaborador de nuestro programa de radio y experto en el universo musical de Olvido Gara, me confirmó que Fangoria adoptó este tema en ciertas giras; será que oído no me falta. Y es que aquí podemos ver la influencia que Luis Miguélez podría tener en Alaska Y Dinarama en su día. No me dirán ustedes que esa parte del estribillo que dice “… y entraste tú más rápido que una bala y con la precisión del bisturí de un cirujano plástico…” no es muy de Alaska; pero no, es Fabio McNamara quien se anota su interpretación (gracias a la firma de Luis Miguélez, compositor de la letra y música del tema) y un tanto importante dentro de las mejores canciones pop editadas en la primera década del presente siglo. Imprescindible y un peso importante por si el resto del disco no les convenciera de cara a su escucha. Graciosa resulta la oda a quitarse las penas del amor con una borrachera que Fabio plantea en “Vivir no es Beverly Hills”. Y es que en una melodía no muy lejana de la oscurantista “Yo creo en ti” que hemos escuchado antes, llama poderosamente la atención ese “Si tu novio te ha puesto los cuernos el día de San Valentin, ¡feliz día de San Ballantines!”, como diciendo “pues da igual, agárrate un pedo y palante”. Esa parte de la letra que dice “me paso el día mirando tu fotografía” es más propia de un dueto del Juanes con Nelly Furtado, pero es algo que podemos obviar y perdonar a Fabio teniendo en cuenta el conjunto de la obra. “Placer por el placer”, penúltimo capítulo de “Rockstation” es una oda a colocarse y drogarse a base de bien y es inevitable no quedarse con ese “la coca me vuelve medio loca”. Machacona, algo repetitiva y reminiscente de aquella canción bacalaera de “La cabra” de mediados de los 90, pero que es muy válida dentro de una oda al rock glam que es este disco. Se termina con otro juego de palabras ya en el título con “Ave Fánix”, que es claramente un pasaje autobiográfico y de reafirmación de Fabio McNamara, que en efecto en aquellos días resurgió como ave fénix del olvido que quizás experimentó más allá de la década de los 80. Ese requiebro del “me temo que me meto” con Fabio en plan más locaza que nunca al micro, es indicativo del estilo excesivo y exagerado que siempre ha tenido al cantar.

Yo me atrevo a afirmar que si este disco hubiera sido editado en el extranjero y en otro idioma por Lou Reed, Iggy Pop o Marc Bolan, estaríamos hablando de una obra maestra de la música glam. Lo que pasa es que en España y con el problema asociado a la caricatura que tiene la imagen de Fabio McNamara, el disco no pasó de considerarse como un ejemplo del “frikismo”, cuando todavía en aquellos días no era muy común llamar o adjetivar a alguien o algo de “friki”.

Me parece que “Rockstation” es un disco muy bueno, de portada con fotografía difusa del dúo McNamara-Miguélez (por otro lado son impagables los robotitos de la contraportada), al que inevitablemente hay que cogerle el punto y meterse aunque sea parcialmente en su onda para escucharlo. Se pasa rapidísima su escucha y para nada se hace pesada, todo lo contrario. En su día tuvo notable repercusión y hasta recuerdo que Fabio McNamara y Luís Miguélez acudieron al programa de entrevistas “Lo +Plus” en el que no se me olvida una pregunta o afirmación que le hizo Máximo Pradera a Fabio sobre unas declaraciones del propio Fabio sobre el tamaño del pene de Pedro Almodóvar. Fue hilarante.

Dentro del conjunto hay que destacar el papel apuntalador que Luís Miguélez hizo en la obra, y se nota mucho su mano en varios pasajes, como esos retazos vagamente lejanos de los gloriosos Alaska Y Dinarama de mediados de los 80. Además, aunque el disco se editó bajo el nombre de McNamara, Miguélez aparece compartiendo protagonismo en la portada con Fabio y el videoclip de “Mi correo electrónic… Oh!”, además de acompañar a Fabio a actos promocionales tan importantes como la visita al mencionado extinto programa que co-presentaban Fernando Schwartz y Máximo Pradera.

Tras esto el propio Miguélez se metió en su grupo Glamour To Kill y Fabio siguió a lo suyo con otros proyectos musicales al margen, como el que le ocupa ahora ya mencionado de Sarassas Music con Villa-Toro y dándole a la pintura, que es algo que siempre ha tenido muy presente, influenciado por sus eternas amistades más allá de la vida con las Costus y nuestro querido Tino Casal.

Muchos dirán “esto no lo escucho ni en broma”. De hecho un compañero de trabajo que no traga a McNamara por sus excesos y trasgresión excesiva, y al que he animado a conocer varios artistas de La Movida, gustándole en algunas ocasiones las cosas que le he propuesto (y que a priori seguro que él pensaría que no escucharía ni le gustarían en broma) se ha negado en rotundo en darse un paseo por este disco. Bueno, cada uno que haga lo que quiera, pero termino por hoy, sin ánimo de enrollarme más, afirmando que “Rockstation” merece mucho la pena. Si este es el artículo más largo que he escrito desde hace ya un tiempo, que últimamente me gusta ser más directo y sintético (en la medida de lo posible), por algo será, ¿no?

Respecto a la emisión de nuestro programa de radio el próximo miércoles a las 23.00h en RUAH y una hora más tarde en &radio, permanezcan atentos a nuestras redes sociales (Twitter, Facebook y Tuenti), pues ahí les mantendremos informados de qué sonará. Falta por emitir el Especial The Cure sobre “Pornography”, pero no sé si esta semana será cuando le llegue el turno.
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