sábado, 26 de febrero de 2011

The Smashing Pumpkins - Adore (1998)

En los años 90 eclosionó una banda liderada en sus días de mayor éxito por un chico con la cabeza afeitada, los cuáles estaban considerados como una de las principales promesas del rock venidas de Norteamérica. A día de hoy, resulta bastante desolador el lugar que han terminado por ocupar The Smashing Pumpkins o Smashing Pumpkins (sin el “The” en su nombre) dentro de la historia de la música.

La banda liderada por Billy Corgan, que en sus días de más repercusión se acompañaba de Jimmy Chamberlin a la batería, D’arcy Wretzky al bajo y James Iha a la guitarra, comenzó a despuntar con su disco “Siamese Dream” de 1993. No obstante sería su gran obra, el álbum doble “Mellon Collie And The Infinite Sadness”, el que terminaría por ponerles en la 1ª fila del rock independiente de mediados de los 90, suponiendo la alternativa más clara en el plano internacional a propuestas musicales derivadas del brit pop.

1995 por tanto, sería el año en el que The Smashing Pumpkins alcanzarían su momento más álgido, no exento de golpes duros como el incidente del batería Jimmy Chamberlin con uno de los músicos del directo del grupo, en el que resultó fallecido aquel componente tras una sesión de drogas duras con el batería de la formación. Aquello derivó en la 1ª ruptura de la alineación de la banda, con la expulsión de Chamberlin de The Smashing Pumpkins. También en aquellos días fue cuando Corgan se quedaría sin su repeinado pelo con raya al lado, para comenzar a afeitarse completamente la cabeza, pasando a ser uno de los calvos más famosos del mundo de la música.

Sin Chamberlin y tras un duro proceso de reconversión, Corgan, Iha y D’arcy se encontraban en una encrucijada 3 años después a la hora de editar lo que sería su siguiente disco de estudio, que vendría a titularse “Adore”, el cuál a la larga no terminó de agradar por completo a los seguidores de la banda. Partimos de la base de que “Mellon Collie And The Infinite Sadness” es un disco doble y por mucho que “Adore” sea extenso (16 temas), no puede tener una concepción semejante. No es, desde mi óptica personal, una mala obra, y es el disco que protagoniza el post de esta semana.

Ya de por sí te puedes quedar algo contrariado cuando lo primero que escuchas es la delicada canción “To Sheyla”. Una balada casi acústica, muy bonita, pero que dista mucho de tantos y tantos momentos de rabia, texturas agrias y dolor que Corgan y los suyos habían ofrecido en temas como “Bullet with butterfly wings” o “X.Y.U.” de su anterior disco. El álbum se avanzó con el single de adelanto “Ava adore”, que en parte le concedía el título, con ese peculiar videoclip, con ese desafiante, reptante y siniestro Billy Corgan. Esta canción, 2ª en el orden del disco, está más acorde con el sonido previo de los Smashing Pumpkins y de hecho es muy lógico que se escogiera como single de adelanto para no perderse mucho. Contundencia rockera, tintada con ciertos retazos de épica en el estribillo, en el que Corgan se esfuerza en gritar “Nunca debemos estar separados”. Otro single, y que llega justo a continuación, fue “Perfect” y quizás dentro de un disco de 16 temas no debería haberse situado pegado a “Ava adore”, debiéndose haber guardado para la 2ª mitad de la obra, para descargar el contenido más público y nivelar la obra. En parte nos puede suponer un paralelismo con “1979”, en su sonido relajado y llevadero, aunque en esta ocasión si cabe es más optimista y luminosa que el citado clásico del anterior disco del grupo. “Daphne descends” es una de esas composiciones angustiosas, llenas de intensidad, que tan solemnemente sabe confeccionar Corgan. Su melodía, adornada sutilmente de ciertos elementos clásicos sobre el sonido aguerrido de sus guitarras, aporta el justo oscurantismo y melancolía, que nos muestra a los Smashing Pumpkins en sus mejores labores instrumentales dentro de su estilo. Para mi gusto, de las joyas ocultas de esta obra y que a su vez viene a confirmar un cuarteto de inicio genial y muy variado como podrán escuchar. “Once upon a time” busca ofrecernos un punto de sonido de ensoñación, que no destaca en exceso, para posteriormente sumergirnos en una marea de melancolía y sonido poco amable, muy amarga, llamada “Tear”, que como curiosidad tiene una parte inicial muy acústica. “Crestfallen” nos devuelve a la calma y mesura, algo poco habitual en los Pumpkins y que sin embargo en “Adore” nos encontraremos de forma más marcada en muchas composiciones, sobre todo en la 2ª mitad del mismo. Acto seguido, resulta interesante la latente y animada base que contiene “Appels + oranjes”. Estamos ante una composición de tintes oscuros, con un uso razonable de la electrónica, y que es paradigmática del sonido del rock independiente más comercial de aquellos días (véanse Garbage, por ejemplo); no está mal, de hecho creo que Corgan y los suyos dominaban muy bien estos tiempos musicales y melódicos y con el tiempo resulta muy llevadero escucharla.“Pug” resulta más anodina y olvidable. Este tema alterna partes farragosas y de sonido retorcido, con otros momentos más calmados, sobre todo debido a los instrumentos y acordes que se utilizan en las secciones. Puede ser que uno de los fallos de “Adore” estribe en la mala distribución de las canciones. Reitero que quizás haber dispuesto “Perfect” más tarde hubiera sido lo más correcto, y más aún en un disco que supera los 14 temas de listado. “The tale of Dusty and Pistol Pete” se mueve nuevamente en terrenos sonoros amables, nada estridentes, dentro de un pop/rock suave y mediano, con algunos buenos detalles muy puntuales, pero sin suponer ningún momento especial. “Annie-dog” si cabe es más relajada y por primera vez en la obra el grupo encadena 2 temas de factura sobria y contenida. Ya les advertí de esta característica de “Adore” y ahora lo están pudiendo comprobar, ya que en “Shame” Corgan demuestra que se encuentra a gusto en estos medios tiempos, de lenta decadencia y melancolía, quizás intentando emular a un reflexivo Robert Smith de The Cure en ciertas composiciones de “Faith” o “Seventeen Seconds”. La principal crítica que le hago a “Shame” es que habiéndola recortado 2 minutos de duración resultaría más ligera y no hubiera perdido gran cosa. Con “Behold! The night mare” se vuelve a hacer uso de la electrónica para reforzar los matices de la composición y conseguir crear una envoltura de canción crepuscular, con una cierta angustia reflejada nuevamente en ciertos momentos de la interpretación vocal de Billy Corgan. Al principio de “Adore” Sheyla era la protagonista; ahora es el turno de Martha en la delicada pieza “For Martha”, con una interesante introducción de piano clásico, que nos da la bienvenida a una pieza de 8 minutos que rubrica la 2ª parte tan calmada y de lenta melancolía que ofrece “Adore”. No obstante, durante más de 8 minutos hay tiempo para interesantes ejercicios de guitarra eléctrica, sobre todo en torno a los 5 minutos; hay que apuntar que quizás su último minuto y medio instrumental no viene a aportar nada. “Blank page” comienza de la misma forma que “For Martha”, con notas de piano, sobre las que Corgan se pronuncia casi de forma susurrante. En esta pieza ciertos matices electrónicos, creando efecto de lejanía en algunos momentos, son lo que más personalidad y validez conceden a la canción. Se termina con un epílogo de unos segundos, titulado “17”, que en sí es lo que dura en segundos la perogrullada instrumental que se anota Corgan y compañía para poner el cierre a la obra.

“Adore” tuvo en su día una tibia acogida. Aquellos que esperaban un disco al nivel de “Mellon Collie And The Infinite Sadness” se vieron decepcionados. No obstante, esperar algo así era ser un poco iluso, ya que tras una obra de ese calado y teniendo en cuenta las circunstancias internas de la banda tras la promoción de aquel disco, era complicado repetir triunfo con este disco de oscura y gótica portada con esa foto cenital de una siniestra dama de negro.

Recuerdo en aquellos días de 1998 en los que contaba vía parabólica con la presencia de la cadena de tv alemana Viva Zwei, que “Adore”, al menos en Alemania y Centroeuropa, tuvo una repercusión mucho más notable de la que tuvo en nuestro país; de hecho, creo recordar que los singles de “Machina: The Machines Of God”, el siguiente trabajo de Smashing Pumpkins, tuvieron mucha mayor difusión y calado en nuestro país que temas como “Ava adore” o “Perfect”. Sin embargo, tengo guardado en la memoria el hecho de que el video de “Ava adore” y en menor medida el de “Perfect” eran objeto de redifusión constante en la citada cadena alemana y también incluso dentro de un programa de conciertos que se llamaba Overdrive, se emitió varias veces una actuación al aire libre de Corgan y los suyos en una plaza de una ciudad teutona.

Nuevamente, tras este disco, se volvieron a producir desavenencias. Se materializó la marcha de D’arcy Wretzky, con el consecuente mazazo personal que supuso a Corgan, todo ello motivado en parte por el regreso al redil del expulsado batería Jimmy Chamberlin. La baja se suplió con otra bajista mediática, en este caso Melissa Auf Der Maur de la banda de Courtney Love, la viuda de Kurt Cobain, Hole, que por aquellos días vivía sus días de mayor éxito discográfico gracias a su disco “Celebrity Skin”.

Ya trataremos en el futuro nuevamente a los Smashing Pumpkins, bien en su época posterior, con la nada relevante reunión de 2007 con “Zeitgeist” o por otro lado abordando sus días previos a “Adore” con el grandioso “Mellon Collie And The Infinite Sadness” o “Siamese Dream”, por ejemplo. Creo que “Adore” es un disco aceptable, con un par de singles apañados, y con otras canciones interesantes en su interior como “Daphne descends” o “Appels + oranjes”. Está claro que en su momento no hizo demasiada gracia a los seguidores del grupo la falta de fuerza o arreones en la obra, no calándoles en exceso esa melancolía relajada que impregna en su mayor parte a “Adore”.

Puede ser que el punto más flaco del álbum es que gran parte de las canciones que incluye tienen una duración un poco extendida, que puede generar una impresión de obra densa. Quizás el paso del tiempo ha terminado por ser el mejor aliado de “Adore”; en su día, ser el sucesor de “Mellon Collie And The Infinite Sadness” no le vino nada, pero que nada bien.

En lo referente a la radio para esta semana que llega, tras 2 intentos fallidos (uno por retraso voluntario de su emisión por mi parte y otro por un fallo en la automatización de nuestro servidor), sonará en RUAH el miércoles a las 23.00h el especial sobre Morrissey y su disco “Vauxhall And I”; en parte, nos hemos comportado con Mozza como él ha hecho en algunas ocasiones con los festivales o conciertos en España y en otros lugares… En &radio tienen disponible el planning de la semana en nuestro rincón dentro de la web de dicha radio: http://laradioabierta.com/discos-música-reflexiones/ Si tienen tiempo, échenle un vistazo a nuestro apartado dentro de la web de &radio y ya si se animan dejen un comentario y todo.
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sábado, 19 de febrero de 2011

Kool And The Gang - Emergency (1984)

El genero del funky es probablemente uno de los géneros que menos hemos tratado en lo que llevamos de andadura del blog. Las únicas excepciones ocurridas, y no siendo las mismas ejemplos puros de este estilo musical, fueron cuando analizamos el funky blanco de “The Lexicon Of Love” de ABC (el cual se aprecia solamente en algunos temas de la obra) y cuando revisamos el “By The Way” de Red Hot Chili Peppers, y también hay que advertir que allá por 2002 la banda de Anthony Kiedis no estaba en sus días de mayor devoción y práctica del funk.

Sin embargo, hoy con el análisis de esta obra de Kool And The Gang, estimo que cumplimos de forma sobrada con la deuda que teníamos contraída. De su dilatada trayectoria me he decantado por un disco que aúna de forma correcta los sonidos pop de los años 80 con el funky inherente a esta formación, que allá por 1984 llevaba sobradamente más de una década en marcha.

Los 80 no obstante quizás fueron los días de mayor éxito global para esta formación liderada en aquellos años por el vocalista T.J. Taylor y su bajista, el verdadero Kool y miembro fundador de la banda. A comienzos de década fue “Celebrate!” el disco que hizo que Kool And The Gang se hicieran con un nombre de peso dentro del panorama internacional musical. Precisamente la etapa más gloriosa fue la que abarcó desde el citado “Celebrate!” hasta el lp protagonista del post de esta semana, “Emergency”, su disco de 1984.

El comienzo del disco es inmejorable. Se abre fuego con la canción que da el título a la obra. Un tema con ciertos toques de rock (debido a ciertos riffs de guitarra), pop (por algunas notas de teclado que incluye) y en definitiva funky del bueno, con un ritmo emocional más que importante en el estribillo. Las partes fuera del estribillo son más marcadas, graves y contundentes, para así romper con un registro más alto y luminoso en el estribillo. Dispongo de un disco de la banda en directo, el cuál me regaló hace unos 8 años mi abuelo en el extinto Crisol de Islas Filipinas de Madrid, en el cual la versión de “Emergency” es increíble. Sin embargo, “Emergency” no es de los temas más conocidos de Kool And The Gang; por el contrario, la siguiente pieza “Fresh” sí que es un tema mítico dentro de la discografía de Kool And The Gang, que por la mayoría de la memoria colectiva es recordada por ese videoclip del que dispuso, en el que se recreaba la historia de La Cenicienta. Un tema funky pop genuino, llenapistas en su día, basado en una melodía de ensoñación, muy delicada, con su inconfundible y necesaria base rítmica funky. “Misled”, la 3ª pista de la obra, dispone de un sonido más rockero, principalmente por esos arreos de guitarra eléctrica tan aguerridos que contiene. En parte podría haber sido un tema al uso de los que Michael Jackson firmaba en aquellos días. Es un tema aceptable, lo que pasa es que tras la sobresaliente canción título que abrió el disco y el gran single de la obra, tiende a quedarse en el olvido, al menos durante las primeras escuchas que le das al disco.Otra canción reconocible que está incluida en “Emergency” es la delicada balada “Cherish”. Particularmente no es una canción que me guste en exceso, y no es por su formato o estilo, ya que otros temas de Kool And The Gang como es “Joanna” me parecen espectaculares. Sin embargo, “Cherish” cumple su papel como momento de calma tras los dos cálidos ejercicios de ritmo frenético que nos hemos encontrado en los 2 primeros temas de la obra. “Surrender” puede ser el rival más débil de “Emergency” hasta el momento. Las bases funky actualizadas al momento y a los sonidos de aquellos días es lo más reseñable de esta pieza, que tiene incorporados unos teclados algo chirriantes en lo que a textura se refiere. “Surrender” ofrece ritmo pero con mucho menos gracia y gancho que “Fresh”, “Emergency” e incluso “Misled”. “Bad woman” es la otra balada de la obra, que a ratos resulta totalmente irresistible con esos coros tan ligeros y delicados que incluye. Quizás sea una aberración que afirme lo siguiente, pero personalmente me gusta más que “Cherish”. Quizás sea que “Cherish” la tengo demasiado trillada y “Bad woman” siempre que la escucho me sorprende más con sus relajadas notas y con la mesura vocal que T.J. Taylor supone en esta pequeña joya oculta dentro de “Emergency”, que no escatima en el apartado instrumental de unas partes de saxofón que le ponen la rúbrica de elegancia y sensualidad justas. “You’re the one” es un tema pop animoso que mejora notoriamente la experiencia anterior que nos ofreció “Surrender”. Tampoco se trata de un tema con excesivos alardes, pero estimo que la electrónica está muy bien empleada, con unos sintetizadores y teclados muy moviditos y en definitiva una melodía llevadera y muy correcta para finalizar el disco y terminar de paso con un buen sabor de boca. Por sacarle alguna pega, podríamos echarle en cara que se pasa algo de duración.

La portada de la obra, con los componentes de la banda en pleno baile y posturas que transmiten fuerte movimiento, sobre ese fondo morado, está acorde no solo con el sonido que se presenta principalmente a lo largo de sus 7 cortes, sino también con los tiempos que se vivían allá por 1984. “Emergency” es de los trabajos que mejor resultado ofrecieron a Kool And The Gang, continuando la tradición de “Celebration”. Hay que remarcar que “Fresh” como single tuvo buena parte de culpa en la buena percepción de la obra al completo.

Aunque Kool And The Gang siguen en activo a día de hoy, y no hace mucho hemos tenido ocasión de verles actuar en los Veranos De La Villa de Madrid, “Emergency” fue quizás su canto del cisne, es decir, su último momento de gran repercusión comercial y de presencia en las ondas con tratamiento de actualidad. Desde “Emergency” el grupo fue acusando bajas de miembros, entre las que destaca principalmente la de su vocalista clásico T.J. Taylor, lo cual es una pérdida sustancial dentro del conjunto.

Parte de la importancia de Kool And The Gang reside en que durante las 2 últimas décadas han sido un referente o influencia básica en muchos nuevos artistas del funk, hip hop y rap. En este aspecto, y con total merecimiento, Kool And The Gang son una formación a la que se le tiene un gran respeto.

Kool And The Gang firmaron un excelente disco con tan solo 7 temas. En aquel día no había duda de que era considerado un lp; a día de hoy alguno diría que es un maxi single o algo por el estilo. Con las piezas justas bien conjuntadas esta formación inmortal del sonido funky más genial nos ofrecieron un disco que nos regala una generosa variedad de estados de ánimo y que salvo “Cherish”, transmite mucho ritmo y energía, lo cual es siempre de agradecer. Por temas como “Celebration”, “Get down on it” y “Fresh”, incluida en el disco que hoy hemos propuesto, Kool And The Gang tienen su nombre grabado con letras doradas en la historia de la música pop con total merecimiento. “Emergency” es una obra respetable, y hay que tenerlo siempre muy en cuenta.

Finalizamos con el apartado radiofónico de nuestro blog y lo referido a su programa de radio durante los próximos 7 días. Esta semana podrán escuchar el miércoles tanto en &radio como en RUAH el programa que dedicaremos a Kraftwerk y su disco “Trans-Europe Express”. En ambas frecuencias o emisiones on-line el miércoles 23 a las 23.00h. También en &radio podrán escuchar el lunes a la misma hora el programa sobre Men At Work y su álbum “Two Hearts” (que esta semana sustituyó de última hora a Morrissey y su “Vauxhall And I”, el cual se pospondrá unas semanas aún) y el martes también en &radio y a la misma hora se podrán entretener con el análisis que realizamos sobre “The Fame Monster” de Lady Gaga. No olviden que esta tarde a las 19.00h en RUAH pueden escuchar nuevamente el programa de Men At Work. Ahora no tienen escucha para al menos encontrar un hueco a lo largo de la semana para escucharnos en directo en alguna de las redifusiones… ¡Alguno se quejará y todo!
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domingo, 13 de febrero de 2011

Discos, música y reflexiones se emitirá en &radio

Nuestro programa de radio ha dado un paso importante a la hora de obtener una mayor difusión. Desde este lunes 14 de febrero a las 23.00h nuestro espacio de revisiones de discos de bandas o artistas se emitirá también en el dial de &radio en el 92.2 FM o a través de su emisión on-line en su web http://www.laradioabierta.com/; y no solamente será los lunes, sino que los martes y miércoles en el mismo horario también se emitirá nuestro programa.

&radio surge de la reconversión de lo que hasta no hace mucho era Radio Sensación, emisora sita en Torrejón de Ardoz, y que emitía prácticamente en el mismo dial (92.1 FM), siendo una radio que tuvo una gran importancia dentro de los medios locales de comunicación de la zona del Corredor del Henares.

Un nuevo equipo, con renovadas ganas y mucha ilusión ha retomado la infraestructura existente de Radio Sensación, la cual llevaba en “stand-by” un tiempo, para en esta ocasión con una nueva denominación más dinámica como es &radio y con una parrilla muy renovada, va a apostar por devolver a las ondas una programación más humana, alejándose lo máximo posible de la fría y autómata radiofórmula que desde comienzos de la pasada década ha ido propiciando la depauperación de los programas que tratan la música a fondo.

En la parrilla encontraremos programas de música de sesiones dance, programas temáticos sobre el hip hop (género imperante y muy arraigado en Torrejón de Ardoz) y otra serie de programas de otra índole como el genial programa preexistente de deportes “La Jugada”, que trata sobre el mundo del deporte de Torrejón de Ardoz.

Con esto, nuestro programa, un espacio en el que intentamos presentar los discos a fondo, más allá de sus singles promocionales machacados (o no) en las radiofórmulas, y en el que entre canción y canción intento comentarles alguna curiosidad que otra sobre el grupo o cantante que nos ocupe, encaja perfectamente en esta nueva emisora &radio, que aboga por los contenidos de calidad y humanizados.

De esta forma, ahora tendrán una nueva oportunidad para escucharnos. Corrijo: serán 3 oportunidades nuevas que tendrán. Recuerden, serán los lunes, martes y miércoles a las 23h en el 92.2 FM si viven en Torrejón de Ardoz, zona del Corredor del Henares e incluso en Madrid ciudad en la zona este de la misma (San Blas, Moratalaz, Hortaleza, Campo de las Naciones e incluso Av. América) o en http://www.laradioabierta.com/.

Por si se ha generado alguna duda, decir que el programa que se emita será el mismo que se emite en Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH); es decir, no va a ser un contenido distinto y un material independiente. Lo que sí probablemente suceda en nuestra 3ª temporada (a partir de septiembre) es que introduzcamos novedades puntualmente para hacer un programa más ameno. No obstante, este último aspecto está en proceso embrionario dentro de mi mente y para llevarlo a cabo quedan varios meses; ya se lo explicaré a su debido tiempo. De momento, lo principal es apuntar la novedad de que “Discos, música y reflexiones” avanza y a partir de este lunes, dicho día de la semana y también los martes y miércoles, nuestro espacio se emitirá en 2 radios en lugar de en una, lo cual para mi es un paso importante.
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sábado, 12 de febrero de 2011

El Aviador Dro Y Sus Obreros Especializados - Cromosomas Salvajes (1985)

Abordamos hoy uno de los grupos más longevos en activo del panorama nacional. Una banda con una propuesta muy distinta a la mayoría de las que nos hemos podido encontrar en nuestro país, tanto en el apartado de la estética como en lo referido a lo musical. Hablamos del proyecto liderado por Servando Carballar, alias Biovac N, el mítico grupo El Aviador Dro Y Sus Obreros Especializados.

Tengo la percepción de que quizás los años de mayor gloria o la etapa más genuina del grupo es la que abarca sus 3 primeros lp’s, con sus correspondientes singles y maxis entre medias, que igualmente coinciden con la presencia en la formación de su vocalista Fox Cycloide. No obstante, a pesar de que Cycloide fuera el correctísimo cantante principal, Biovac N era, es y será el líder espiritual del grupo. Los días en los que se lanzó al mercado “Cromosomas Salvajes”, protagonista de esta semana, fueron aquellos en los que el grupo estaba con su formación más nutrida. Aparte de Biovac N y Fox Cycloide, estaban otros componentes clásicos como Arcoiris, X, Derflex Tipo IARR, Metalina 2, Cyberjet, CTA 102 y Placa Tumbler.

Esta formación siempre ha dejado claro su mensaje radical en pro del proletariado y del mundo obrero y su apoyo a las energías nucleares y visión futurista desde sus primeros pasos con himnos como el “Nuclear, sí”. Allá por 1985 el grupo ya estaba establecido y había editado 2 discos magnos como eran “Alas Sobre El Mundo” y su gran obra conceptual “Síntesis: La Producción Al Poder”. Éste su último lp antes de “Cromosomas Salvajes”, es un disco radicalmente opuesto en su concepción y mensaje, ya que “Síntesis” es una obra tremendamente oscura y con un mensaje ideológico sumamente radical y crudo, sobre todo en su 2ª parte de nombre “Antítesis” con temas como “La arenga de los sindicatos futuristas” o “Intolerancia”. La primera mitad, de nombre “Tesis”, era más accesible con temas techno pop como “Vortex” y otros, que aunque no dejaban de lado su mensaje, sí que eran más accesibles musicalmente como “Baila la guerra”. En esa 1ª parte no podemos obviar otro himno del grupo como es “Néstor el cyborg”.

Sin embargo, en 1985 El Aviador Dro Y Sus Obreros Especializados editarían un álbum mucho más compacto y aparentemente más ligero o menos agreste, con 7 temas y una concepción más bailable, menos oscura y con unas melodías mucho más trabajadas que las lúgubres y oscuras programaciones que mostraron en muchos cortes que formaban parte del a priori complicado (pero magnífico después de todo) “Síntesis: La Producción Al Poder”. “Cromosomas Salvajes” sería el título de este nuevo trabajo, con el que El Aviador Dro Y Sus Obreros Especializados mediaban la década de los 80.

Uno de los motivos por los que esta obra es nuevamente un ítem importantísimo dentro de la trayectoria de El Aviador Dro Y Sus Obreros Especializados, es que en los 2 primeros lugares del álbum se van a situar 2 clásicos sin discusión de la formación. Comenzamos con el “Himno aéreo”, que es una especie de homenaje a uno de los conceptos más básicos que se pueden extraer del mismo nombre del grupo. Ya en la melodía podemos ver que el entramado de melodías, teclados, sintetizadores, bases de percusión son mucho más elaboradas que las frías y cáusticas piezas que se encontraban en “Antítesis”. Tras la intro instrumental de más de 2 minutos, llegamos a las voces con ese marcado “Himno a-é-reo”, definiendo perfectamente las vocales de “aéreo”, que tanto dinamismo concede a la canción. El resto de la letra se compone básicamente de enumeración de lugares a los que se realizará visita aérea y con la potente sentencia “demasiado alto para ver los muertos” que tan impactante puede resultar. Gran tema, dinámico, con fuerza y futurista, y además con una mayor elaboración instrumental, que roza la perfección. Pero si en “Himno aéreo” hablamos de mejora en el entramado de melodías e instrumentos, en la siguiente composición y nueva canción inmortal de El Aviador Dro Y Sus Obreros Especializados “La ciudad en movimiento”, esas características las vamos a ver si cabe de forma más marcada. Sobre una instrumentación laboriosa, rítmica, con infinidad de elementos y con unas notas que destacan sobre otras para crear el efecto que perdure, se nos presenta una visión futurista de la ciudad, que ya desde su propio título nos transmite el dinamismo que El Aviador Dro Y Sus Obreros Especializados aportaban en la mayoría de sus composiciones. Quizás “La ciudad en movimiento” pueda ser una de las mejores canciones del grupo, tanto por su parte instrumental, como por su letra, la cual en esta ocasión no resulta exagerada y alegórica o tan personal como en otras ocasiones. Tras estos 2 temazos sin posibilidad de discusión, cualquier cosa nos parecerá poco. En este aspecto “Cromosomas salvajes” cumplirá el expediente y al menos se le concede la importancia de ceder el título a la obra. El estribillo con un efecto lejano y coral de las voces es lo que más define a este corte, que quizás regresa en ciertos momentos de la melodía a sonidos parecidos a los encontrados en algunas partes de “Síntesis: La Producción Al Poder”.Otro clásico nos encontraremos mediada la obra con “El color de tus ojos al bailar”. El tema más ligero de la obra, más pop en sentido estricto, en el que Fox Cycloide se vale de acompañamiento femenino para la interpretación de gran parte de la canción, lo cual viene a sumar a su carácter desenfadado. Un tema este “El color de tus ojos al bailar” que sin duda descargará tensión cuando escuchen el disco al completo del tirón. “Aterriza en mi” tiene una menor carga electrónica e incluso ciertos sonidos nos pueden parecer como de armónica, con un extraño regusto a canción del oeste. El símil para hablar del intento de seducir a alguien viene de la mano de la metáfora entre lugar de aterrizaje y la nave en cuestión: “Yo soy el planeta y tú eres la nave, amor”. “Aelita” es casi como una continuación de “Néstor el cyborg”, en el que El Aviador Dro Y Sus Obreros Especializados nos presenta a otro personaje mitad humano, mitad máquina, describiendo su aspecto, su cuerpo, su mecanismo y su comportamiento. En el plano musical, resultan un poco extraños esos vítores que se sueltan a la protagonista, casi en plan de ánimo “¡Aelita! ¡Aelita”. Una canción curiosa, pero creo que resulta mucho mejor la más agresiva y acelerada canción de cierre “Autoduelo”. Un tema acelerado desde los sonidos o efectos de coches que suenan, hasta la melodía tan rítmica y vibrante que tiene. Fox Cycloide, para mi gusto personal, se muestra mejor que en ningún momento de la obra al micrófono. La letra, que viene a narrar un pique entre coches, con sus justas dosis de violencia, es de las más agresivas que encontramos en el disco. Hay por ahí un videoclip que el grupo grabó para un programa de televisión de esta canción más que apañado, que les recomiendo ver. El final, con esos efectos de cristales rotos y choque con algo, te deja sin posibilidad de articular palabra cuando el silencio se apodera del lugar donde has estado escuchando el disco.

El resultado de “Cromosomas Salvajes”, dentro de lo que una propuesta como la de El Aviador Dro Y Sus Obreros Especializados puede conseguir, fue bueno. Canciones como “Himno aéreo” y “El color de tus ojos al bailar” estuvieron en aquellos días bastante presentes en la televisión del momento, e incluso para “Himno aéreo” se grabó un videoclip dentro de las producciones asociadas al mítico especio juvenil “La Bola De Cristal”; todavía no entiendo por qué motivo en el volumen 6 de la colección que salió hace un tiempo sale cortado ese video, reducido a solo 2 minutos.

Sin embargo, a pesar de la buena aceptación del lp, al poco tiempo su vocalista principal Fox Cycloide decidiría abandonar el grupo, pasando Biovac N a encargarse definitivamente de las voces, aunque ya puntualmente había cantando varias canciones hasta el momento. En lo que a voz se refiere, la diferencia no se notó mucho, pero Servando/Biovac, teniendo en cuenta que toca los teclados y sintetizadores en las actuaciones, tiene menos capacidad de moverse como hacía el nervioso Fox Cycloide cuando actuaba con el grupo, con esos bailes espasmódicos. Además, Fox Cycloide era un tipo con una presencia muy importante sobre el escenario, por lo que su pérdida se notó en otros aspectos distintos al plano vocal estrictamente, donde Servando cumple el papel igual de correcto.El Aviador Dro Y Sus Obreros Especializados han sufrido idas y venidas de componentes, como el caso de Genocyder F-15 (en realidad Mario Gil, televisivo músico, excomponente de La Mode y parte también de Un Pingüino En Mi Ascensor) y a día de hoy siguen en activo. Con cierta periodicidad nos van llegando entregas como el último disco de nuevas versiones de clásicos como es “Yo, Cyborg” y nuevos discos de estudio como “Candidato Futurista”, que en parte fue un regreso casi 25 años después a temas tratados en “Síntesis: La Producción Al Poder”; de hecho, con motivo de una actuación de la banda en Fnac Callao promocionando el disco, tuve ocasión de conocer en persona a Biovac N y a Arcoiris. Abajo les dejo la foto que me hice con ambos y arriba un momento de la enérgica actuación del grupo, con un Servando Carballar completamente entregado.La propuesta de estos 7 días es teletransportarse a mitad de los años 80 para experimentar la sensación de escuchar la obra que El Aviador Dro Y Sus Obreros Especializados editaron en su momentos de mayor auge. “Cromosomas Salvajes” es su trabajo más accesible, pero no por ello deja de ser atrevido y novedoso en sus propuestas y temas tratados, como sucedía en discos que le preceden. A día de hoy sigue sonando actual y si no hagan la prueba. Son 7 canciones, pero algunas de ellas como “Himno aéreo” o “La ciudad en movimiento” alcanzan una duración más que importante. Siempre es interesante escuchar un disco de El Aviador Dro Y Sus Obreros Especializados. Lo que está claro es que no te dejará indiferente.

Respecto a nuestro programa de radio, invitarles a escuchar nuestro especial sobre “The Fame Monster” de Lady Gaga esta tarde a las 19.00h en http://www.ruah.es/online.html y el miércoles, por fin, el programa sobre “Vauxhall And I” de Morrissey. Avisarles que habrá novedades sobre la radio en los próximos días. Permanezcan atentos al blog, puesto que les mantendré informados.
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sábado, 5 de febrero de 2011

Men At Work - Two Hearts (1985)

Hace ya mucho tiempo que les hablé del disco de debut de esta banda australiana tan carismática que eran Men At Work. Aquel lp “Business As Usual”, que incluye 2 clásicos del pop de comienzos de los años 80 de la talla de “Who can it be now?” y “Down Under”. Estimo hoy presentarles el que fuera 3er. y último trabajo de la formación liderada por el cantante y guitarrista Colin James Hay.

Este disco fue el trabajo con el que inauguré mi era 2.0 musical. Me explico, fue el 1er. disco que me descargué utilizando el programa P2P Ares en septiembre de 2007 en un centro de acceso público que frecuenté durante 5 años más o menos. No obstante, no tengo cargo de conciencia alguno, debido a que este trabajo es imposible de encontrar en las tiendas, estando en la actualidad completamente descatalogado. Los otros 2 discos del grupo los tengo en formato cd original y no duden que si este “Two Hearts” hiciera acto de presencia en la serie media en alguna remasterización algún día, me haría con él.

Después del masivo “Business As Usual”, Men At Work mantuvieron el nivel más que sobradamente con la edición de “Cargo”, su 2º disco de estudio, que ofreció otra serie de buenos temas, destacando los sencillos “It’s a mistake” y “Overkill”. Tras la correspondiente gira de este disco, el grupo se veía muy presionado por su casa de discos para editar un nuevo lp que continuara la exitosa tradición. Allá por 1985 comenzarían las tensiones dentro del grupo, con el consecuente abandono de algunos de sus miembros. Finalmente la banda terminaría editando su ansiado nuevo álbum, que algunos indican que es un mal disco, pero personalmente yo, como suele ser habitual, no estoy de acuerdo con esas afirmaciones. Vamos a ver qué es lo que nos aporta “Two Hearts” de Men At Work.

“Man of two hearts”, que de alguna forma es la pista que da el título al lp, nos puede evocar algo a “Dr. Heckyll y Mr. Jive”. Se puede ver que las marcas sonoras de Men At Work siguen presentes, gracias a esta animosa canción que da comienzo a la obra. Fue escogida como single, pero el tema no consiguió entrar en los charts, quizás de forma algo injusta, ya que estimo que como poco uno de los últimos puestos de la lista podría haber ocupado. Como apertura del disco no está nada mal, creo que juega perfectamente su papel y supone una bienvenida correcta. “Giving up” es un medio tiempo, con unos marcados acordes de la guitarra eléctrica en sentido ascendente en la parte del estribillo, que a la par vienen a ser su principal signo distintivo, de la que se encarga Greg Ham al micrófono. Mejor supone la balada “Everything I need”, que fue single, y aunque no llegara muy alto en los charts, como sí habían hecho los sencillos de los discos anteriores del grupo, es un buen tema, que viene a mostrarnos a los Men At Work en un territorio que no habían pisado hasta el momento. “Everything I need” es la canción más sentida que editaron Men At Work en su triada de discos de estudio y sin duda es un clásico menor dentro de su obra. Siempre me supone una cálida satisfacción escuchar esta canción, bien sea en su versión de estudio o en la acertadísima toma en directo del posterior lp en vivo “Brazil” de mediados de los 90. “Sail to you” es la pista más insanamente loca de “Two Hearts”. Puede resultar algo estridente, motivado ello sobre todo por los chirriantes sintetizadores que incluye, pero no deja de ser curioso escuchar a Colin Hay moverse en sus registros vocales más agudos y exagerados, sobre todo en el estribillo sostenido que contiene. Es una pieza, que para bien o para mal no te deja indiferente. A mi personalmente me gusta, tanto por su ritmo saltarín, como por esas disonantes notas electrónicas que aporta, y también por el revolucionado Colin Hay a las voces. En 5º lugar encontramos una canción interesante por los sintetizadores tan acusados que tiene, pero que tiene un enfoque distinto a la predecesora “Sail to you”. Hablamos de “Children on parade”. Tiene un toque o carácter algo derrotista en su melodía, o más bien conformista, que será denominador común en bastantes de los temas que forman parte de “Two Hearts”. Como curiosidad de nuestro programa de radio, apuntarles que fue parte de las canciones de fondo que utilizamos en nuestra 1ª temporada.“Maria” es quizás la canción que menos gracia me hace del disco. No es que sea mala, pero en todo caso se trata de una canción pop demasiado inofensiva y sin ningún elemento que la haga destacar en algún sentido. Cumple el expediente, pero sin alardes. Su mayor interés es que nos viene a mostrar en gran parte las formas que adoptará Colin Hay en varias de sus composiciones de su carrera en solitario que comenzaría tras la disolución del grupo. “Stay at home” es otro momento cedido a Greg Ham como vocalista y que en todo caso mejora su anterior presentación a las voces, que como recordarán fue el 2º corte “Giving up”. Para mi gusto, 2 de las mejores composiciones se van a situar entre las últimas 3 piezas que contiene “Two Hearts”. La primera de ellas es la trabajosa “Hard luck story”, de la cual destaco esos sonidos de saxofón tan sesudos que incluye el estribillo a modo de adorno y que en parte nos evoca a ciertas gloriosas secciones de “Business As Usual”, como era la monumental composición “Touching the untouchables”. La otra será la desesperanzada canción “Still life”, que será en definitiva el cierre de la obra, pero antes nos encontraremos con “Snake and ladders”, la cual por el simple hecho de situarse entre “Hard luck story” y “Still life” adolece de un fuerte agravio comparativo, presentándose como una canción pop de fácil olvido. “Still life” es de las que más suelen gustar a la gente que han tenido opción de escuchar el disco. Como final de álbum queda que ni pintada, con ese sonido vagamente oriental que tiene su melodía. Viene a demostrar que las apariciones de Greg Ham como vocalista han ido en sentido ascendente en lo que a calidad y acierto se refieren; ¿qué hubiera pasado si el disco hubiera tenido 14 canciones? Si hubiera seguido esa tendencia, probablemente Ham hubiera terminado cantando una obra maestra. Aquí Colin Hay aporta unos coros bastante apropiados para escudar a su buen amigo Greg en la parte del estribillo, el cual es estupendo con ese reproche de su letra “amarte podría haber sido tan fácil, pero hay algo que no entiendes”; de alguna forma parece ser un mensaje lanzado por el grupo frente a la incomprensión que algunos sectores de la crítica tenían hacia la banda.

“Two Hearts” fue un enorme fracaso y sus singles correspondientes, menos “Everything I need” (y de forma muy tímida), fueron igual de desastrosos en el aspecto comercial y mediático. Si antes de que se empezara a ensamblar el disco ya se habían marchado (o creo que incluso habían sido echados por la compañía) el bajista John Rees y el batería Jerry Speiser (y durante la grabación fue el guitarrista Ron Strykert quien se dio el bote, aunque la foto que les he puesto como encabezamiento todavía muestre al quinteto original; no he encontrado fotos de la época del disco del dúo Hay-Ham), tras el batacazo de la obra, el grupo se disgregó definitivamente.

Colin Hay comenzaría una aceptable trayectoria en solitario, con momentos puntuales de cierto éxito como su primer disco “Looking For Jack” y con piezas individuales muy meritorias como la genial composición pop “Into my life”, perteneciente a su disco de 1990 “Wayfaring Sons”.

Lo mejor se produjo en 1996, cuando Hay y Ham se reunieron con otros músicos para revivir Men At Work en una serie de conciertos por Brasil (lugar donde la banda fue y sigue siendo muy popular), de cuyos shows se grabó el notable disco en directo “Brazil”. El sonido es excelente, el ambiente que se nota en la grabación es inmejorable y en las versiones de las canciones se puede comprobar que la banda estaba con una buenísima disposición. Desde esa puntual reunión, Colin Hay y Greg Ham se han juntado puntualmente, como por ejemplo cuando en la ceremonia de clausura de los JJOO de 2000 de Sydney se marcaron la interpretación de “Down Under”.

Creo que “Two Hearts” es un disco aceptable. En conjunto no difiere tanto respecto a “Business As Usual” o “Cargo”, salvo por la menor presencia del saxofón. Lo que sí es evidente es que carece de un single clásico de la talla de un “Down Under” (recientemente acusada de forma ridícula de plagio de una canción infantil) o “It’s a mistake”. En todo caso, estimo que lo que fue la última obra de estudio de Men At Work es un álbum muy agradable de escuchar. Jamás entenderé a todos aquellos que critican o ridiculizan de forma tan sangrante a Men At Work; está muy bien eso de tomarse en serio la música (de hecho yo creo que así me la tomo), pero a veces conviene relajarse y pasarlo bien, y creo que en ese terreno Men At Work realmente funcionan.

El pasado miércoles falló nuestro servidor de Radio Universitaria de Alcalá de Henares y no sonó el nuevo programa que se iba a emitir dedicado a “Vauxhall And I” de Morrissey, sonando por error nuevamente el espacio dedicado a OMD y su “The Pacific Age” de la semana anterior. Confío en que este miércoles puedan escuchar a Mozzer y la revisión en nuestra hora de radio de su gran disco de 1994. Si lo desean, esta tarde a las 19h pueden volver a escuchar a Orchestral Manoeuvres In The Dark.
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