sábado, 24 de abril de 2010

22-04-2010 Concierto Second. Madrid

Es una suerte que podamos disponer en la actualidad en nuestro país de una banda de la calidad de Second. Creo que esto mismo, o algunas palabras parecidas ya dije hace unos meses atrás cuando revisamos el último trabajo de los chicos de Murcia “Fracciones De Un Segundo”, pero es que se da el caso de que estos 5 muchachos saben trasladar al directo de forma excelente lo que plasman en sus discos cuando se meten en el estudio.

La cita, y no digan que no se lo advertimos, estaba fijada desde hacía ya mucho tiempo. Figuraba marcado con mayúsculas en el calendario el final de la gira “Rodamos” en Madrid en la sala Joy Eslava el jueves 22 de abril de 2010, en un lugar más que adecuado para ofrecer conciertos. Un espacio a mitad de camino entre lo íntimo y multitudinario; algo que no se puede conseguir en ningún otro recinto de la capital.

Nos presentamos con tiempo en la sala, para conseguir situarnos en un lugar más o menos apañado. Pudimos conseguir primera fila, pero me contenté con mi zona habitual, hacia la izquierda del centro del escenario según miras al mismo y una 3ª fila en esta ocasión. El público terminó de abarrotar la sala, copando los distintos niveles que ofrece, aunque en esta ocasión la llegada fue escalonada y no había una gran cola haciendo guardia en las puertas de la sala.No se advertía telonero alguno y no esperábamos más entretenimiento hasta las 21.30h que ver la primera imagen en pausa del videoclip de “Rodamos”, que estaba proyectado sobre un telón blanco en la parte trasera del escenario. Sin embargo a eso de unos minutos antes de las 21h, contra todo pronóstico y de forma sorpresiva, apareció Sean Frutos (dio la casualidad de que cuando tuvimos al cantante de Second en nuestro espacio radiofónico y en el blog, estaba recién “reautobautizado” como Sean, dejando de lado su nombre compuesto José Ángel) para ofrecernos la actuación previa de uno de los artistas invitados para el concierto, Fernando Rubio. Este músico nos ofreció unas cuantas canciones de su repertorio en acústico y acompañado de otro músico. Esto nos hizo más llevadera la espera del plato fuerte. Arriba Sean introduciendo a Fernando y abajo un fragmento de la actuación de Fernando Rubio.A las 21.30h y de forma puntual, se daba al “play” y comenzaba a reproducirse el video de “Rodamos”. Es la 1ª vez que un concierto se empezaba con la proyección y estreno oficial del video de un grupo y he de afirmarles que fue una estupenda forma de calentar motores. El hecho de ver un videoclip tan bien rodado y directo como es el que nos ocupa, creaba una sensación de ansia por poder ver ya en persona a los protagonistas del mismo, teniendo la certeza que eso era cuestión de segundos (vaya juego de palabras).Se levantó el telón y la iluminación se volvió tenue con luces verdes y moradas, junto a ese sonido melancólico y envolvente que da apertura a “Rincón exquisito”. Primero apareció Fran Guirao, que se sentó a la batería, posteriormente Javi Vox y Nando Robles, seguidos del que considero “2º de a bordo moral” del grupo, Jorge Guirao, y finalmente Sean Frutos, que ahora sí levantó un buen griterío a medida que se acercaba al micro; cosa que no pasó cuando salió unos minutos antes a presentar a Fernando Rubio, creo que en parte por la gran sorpresa que supuso. También he de apuntar que no había visto hasta la fecha que un artista principal se digne a presentar el telonero. Una excelente prueba de humildad y cercanía por otro lado a favor de Second y de Sean en particular.Second no quisieron especular y tras ofrecernos 4 minutos de la mejor música de nuestro panorama de los últimos años, concretada en el 2º single de su último disco, se dio paso al otro bombazo mediático que fue el que en su día tomó el pulso de la opinión pública y la audiencia musical al editarse “Fracciones De Un Segundo”, “Palabras”. Creo que en próximas giras “Rincón exquisito” pasará a ocupar un lugar dentro de la parte final del concierto, que es donde me parece que mejor quedaría; se entiende que como es el tema estrella de la actualidad ocupe el primer lugar dentro del set list, pero ya saben ustedes de mi gusto por el riesgo (algo les comenté sobre The Killers y “Human” dispuesta como apertura de su concierto del año pasado). Casi no hubo sitio para mediar interacción con el público en los primeros compases más allá de algún mensaje emocionado y sincero por parte de Frutos, concretado en que estaban muy contentos de volver a tocar en Madrid. Y más intensidad, en este caso asociada a la canción que dio título a su 3er. disco de estudio y uno de los primeros temas que tuvieron cierta repercusión del grupo. “Invisible” se apoyó con fuerza en esos “¿por qué no?” tan marcados, que además colmaban las pantallas planas que estaban repartidas a lo largo del escenario. Uno de los momentos más fuertes e intensos de la noche, en lo que vino a completar un inicio de concierto arrollador. Abajo Jorge, Nando y Fran en plena actuación.No se podía seguir así, y más aún cuando Second, no solo es intensidad, sino también melancolía y sentimiento. A pesar del epílogo de esta parte que supuso “A las 10”, otro de los temas que se van redescubriendo de “Fracciones De Un Segundo” a medida que ya has interiorizado bien a fondo las más inmediatas, canciones como “Nuevos secretos” y “Nada te dirige” vinieron a abundar en la parte suave y delicada del repertorio.No se tardaría en volver a la fuerza y energía con “Rodamos”, ahora sí en directo interpretada por la banda, más allá de ese estupendo aperitivo en forma de videoclip que se nos sirvió. En las proyecciones llegué a percatarme de algunas imágenes subidas de tono, que para la mayoría del público pasaron desapercibidas.Si hablamos de los platos fuerte de la noche se podrían citar los momentos que supusieron canciones como “Más suerte”, la cuál se interpretó justo antes de los bises con una iluminación de rayos de luz blanca en la oscuridad de lo más resultona, la fuerte empatía que hubo por parte del público hacia la versión de “Sin aliento” de Danza Invisible y los minutos que nos regaló “Conocerte” con Fernando Rubio a la armónica. A pesar de que esta canción la esperaba como agua de mayo, Second tienen la habilidad de dejarme fácilmente en fuera de juego (como ya me pasó con esa grabación del video multitudinario en la Gran Vía de Murcia, que se lo asignaba por asociación de ideas a “Todas las cosas”), ya que esperaba una colaboración distinta. Me explico: hay un video circulando por youtube en el que Second interpreta en un festival en Salamanca esta canción con Zahara. El audio no es muy bueno y a Zahara se le escucha medio mal (¿fallo en las mezclas?), pero el caso es que el rollito y la complicidad entre Frutos y esta cantante en el video, la cual observa a Sean con una mirada que dice todo, es inigualable. Esperaba un dueto vocal, no fue así, pero como dijo Sean, Fernando hizo un estupendo trabajo en la armónica, ayudando a conformar uno de los momentos más excelsos de la noche, desde mi gusto personal y punto de vista. Arriba de este párrafo pueden ver una imagen justo antes de que comenzaran a sonar los acordes de “Conocerte”.Ya que estamos hablando de las sorpresas del concierto en forma de colaboraciones, mencionaremos que las otras invitadas fueron por un lado Alondra Bentley, que canto junto a Frutos “Different levels”, haciendo gala de su estupenda voz, y por otro lado la hermana del cantante Maryan Frutos, que cantó si no recuerdo mal “Tu inocencia intacta”. En ese momento se vivió el momento más familiar del concierto en el que los padres de Sean se convirtieron en los protagonistas de la sala al dedicarles sus buenos hijos esa interpretación. Arriba de este párrafo Sean y Alondra y abajo Sean y su hermana Maryan.Esta última colaboración ya formó parte de los bises en los que se incluyeron piezas delicadas como “Algo” de “Invisible”. Brilló con fuerza, como no, la celebración final que supone siempre “Todas las cosas” con una buena cantidad de público en el escenario y con un final arrollador en el que tanto Sean como Jorge se metieron entre el público; en nuestro caso tuvimos a Jorge al lado tocando con fuerza su guitarra, mientras que el cantante fue cediendo el micro a varias personas del público, destacando un murciano que vitoreó a su provincia de origen y la del grupo (había varias banderas de la Región de Murcia por la sala, como curiosidad a comentar). A continuación, una imagen de Second interpretando “Más suerte”.También en los bises se incluyó un adelanto del siguiente disco, titulada “Demasiado soñadores”, que sonó muy intensa y eléctrica. Es difícil quedarte con la melodía tras escuchar una pista una única vez, pero me llamó especialmente la atención la línea del bajo de Nando, la cuál sonaba con mucha fuerza en gran parte de este nuevo tema.Tras la ya mencionada y comentada “Todas las cosas” (este párrafo está flanqueado de sendas imágenes de la intepretación de dicha canción) se ponía punto y final a casi 2 horas de excelente concierto. Second vinieron a confirmar las sensaciones que nos despertaron cuando les conocimos a través de una retransmisión radiofónica de un concierto suyo: tienen un directo sobresaliente. Aparte de tratarse de una de las bandas con más calidad en la música que componen de la actualidad, destacan por ofrecer unos sensacionales conciertos. Y todo esto por 12 euros. ¿Qué más se puede pedir? ¿Que cojas al vuelo una de las baquetas que Fran Guirao tiró al aire al final del concierto? Pues sea entonces.¿Se puede sacar algún “pero” al concierto? En sentido estricto no lo creo. El resultado fue altamente satisfactorio. Simplemente se puede citar alguna que otra sutileza como la que menciono sobre ese dueto vocal frustrado que podría haberse hecho en “Conocerte” e incluir algún otro tema como “Behind the pose”, que me pareció leer en el blog del grupo que sí que iba a caer, o “Living in London”. Pero lo dicho, esto son pequeñeces y ganas de sacar pegas de donde difícilmente las hay.Analizando el papel de los componentes de la banda, digamos que Sean no rebajó la intensidad en ningún momento. Estuvo entregado desde el primer momento y no se le apreciaron bajones en todo lo que duró la actuación. Sus poses, movimientos y ese encanto glam, que como ya hemos comentado tan bien desprende Sean, confirmaron su valía como frontman. Hubo un tremendo duelo en las guitarras entre Javi Vox y Jorge Guirao, por ver cuál de las 2 sonaba más y mejor. Dicha competencia hizo que la fuerza que desprendía la máquina sonora de Second fuera abrumadora. Javi igualmente dispuso momentos de gloria en sus teclados (arriba le ven tocando la guitarra al rojo vivo) y Jorge tuvo instantes ciertamente épicos, con tremendas poses, entre las que destacó aquella al final de “Más suerte” de rodillas junto a Sean en el centro del escenario. Abajo, aunque no muy nítida, la prueba.Nando defendió de forma más que correcta el bajo y también se dirigió a la audiencia para invitarnos a la fiesta post-concierto en la sala Independence. Fran en la batería destacó por la elegancia. No solo en su correcto uniforme (el más elegante con distancia de los 5, con ese impecable chaleco negro y su corbata), sino por su correcta forma de tocar, cercana casi a baterías de grupos de jazz, irradiando eso, elegancia, además de sonar bastante bien y llevar correctamente la base rítmica junto al bajo de Nando.Tras el concierto tuvimos la oportunidad de realizar una entrevista precisamente a Fran Guirao, el cual amablemente nos atendió en exclusiva durante 10 minutos, a pesar de que los amigos y fans más cercanos a la banda le reclamaban una y otra vez para que se incorporara a la dinámica del backstage. Quisimos tantear las sensaciones internas del batería de Second, preguntándole principalmente por el resultado de la gira y por las sensaciones a flor de piel que tenía tras tan señalado espectáculo. Fran se mostró muy satisfecho por la gira, destacando que en lugares como Bilbao hubiera muy buena aceptación y también haciendo mención especial al concierto celebrado en Málaga, donde Second sí que pudo contar con la presencia de Javi Ojeda de Danza Invisible para cantar “Sin aliento” (en la Joy Eslava no pudo estar debido a un viaje a Varsovia que mencionó Sean en el concierto), y confirmándolo como el segundo mejor momento de la gira, tras lo que se acababa de vivir en la sala unos minutos atrás. Igualmente quisimos preguntar a Fran por los planes de grabación del nuevo disco y cómo iba de avanzado el trabajo. Se nos confirmó por parte del batería que el nuevo lp está ya prácticamente perfilado a falta de detalles de última hora que pudieran surgir, y que en esta ocasión no contarán con Carlos Jean en las labores de producción. A Fran se le notaba satisfecho, rebosante de felicidad, tras ver como tras tanto tiempo de trabajo Second va llegando cada vez más alto. En ese aspecto nos comentó que a priori tenían cierto temor de que no se llegara a llenar la sala, cosa que por fortuna finalmente no ocurrió, registrándose un lleno total en Joy Eslava. A continuación les dejamos la foto que nos sacamos con Fran para inmortalizar la ocasión.Posteriormente nos adentramos en las entrañas de la sala Joy Eslava, para llegar al núcleo del backstage, donde estaban el resto de componentes. De forma más informal y desordenada pudimos también hablar con Sean, Jorge, Javi y algo más con Nando, al que también preguntamos por sus labores en la fiesta post-concierto como dj. Al igual que a Fran, vimos al resto de componentes muy contentos, ilusionados y sobre todo con una actitud sencilla. Cercanos, amables y con los pies en el suelo, a pesar del riesgo en las actitudes que puede suponer alcanzar mayores cotas de popularidad.Tras abandonar Joy Eslava fuimos peregrinando por las calles de Madrid a la sala donde se celebraba la fiesta post-concierto, aunque tampoco pudimos quedarnos mucho tiempo debido a cuestiones laborales del día siguiente. Allí no pudimos hablar más con los miembros de Second, puesto que además de por el alto nivel sonoro de la música de una sala o discoteca, que imposibilita hablar de una forma distinta a gritar en el oído, los chicos de Second estaban compartiendo esos momentos con su gente más cercana y no era plan de incordiar más al respecto. Nos fuimos tan pronto que para entonces Sean ni siquiera había llegado a la sala.Llegando a conclusiones podemos afirmar que Second es un valor al alza. Siempre lo han sido, puesto que desde comenzaron han ido siempre subiendo poco a poco. La gira “Rodamos” ha sido un éxito (impresión compartida por los 5 componentes tras preguntarles al respecto) y será el 5º disco el que termine de consagrar a esta banda. También les pregunté a Fran y al resto por el reto que supone el 5º disco después de un resultado tan potente y excelente por parte de “Fracciones De Un Segundo”. Ahí también la respuesta fue al unísono: no hubo ni sudores ni titubeos, simplemente se ve como un bonito reto, pero no se aprecia presión alguna en la banda. Del escaso minuto de conversación que compartimos con Jorge Guirao, se me quedó en el recuerdo principalmente la pregunta que le hice en tanto a si esperaban una respuesta tan positiva con “Fracciones De Un Segundo”. Jorge respondió en afirmativo, diciendo que se esperaba dar un paso más adelante. No obstante, no vean en eso una actitud soberbia, sino simplemente seguridad. Second sabe muy bien por donde quieren llevar su historia y el despliegue ofrecido el jueves en Joy Eslava hace que estemos deseando escuchar lo siguiente que venga y volver a ver al grupo encima del escenario. No será por ocasiones, ya que se han ampliado fechas a lo largo del verano y algunas incluso gratuitas. Tomen nota y anímense si les cogen cerca de donde residen.La impresión principal es que pudimos ver a una banda en su mejor momento, en un gran estado de forma, que disfruta de forma más que evidente cuando se suben al escenario, transmitiendo de esta forma las mismas buenas vibraciones a la gente que acude al show. El sacrificio personal que me supuso perderme una semifinal europea de mi maltrecho Atlético de Madrid, mereció de sobra la pena. Second es actualmente una banda feliz y satisfecha, tras comprobar que los buenos resultados llegan finalmente. Bravo por ellos.Quisiera finalizar agradeciendo personalmente todas las atenciones prestadas a la inestimable responsable de comunicación de Second, Mónica Caballero de Promociones Sin Fronteras, la cuál nos trató excelentemente y nos facilitó sobremanera nuestra labor de difusión del concierto y todo lo relacionado con la banda que ha habido recientemente.
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1986 Talk Talk - The Colour Of Spring

Puede a lo mejor que por el título resulte algo oportunista hablar a estas alturas del año de lo que fue el 3er. lanzamiento discográfico de la banda Talk Talk, allá mediada la década de los 80. No obstante, igualmente se da la casualidad de que sería más o menos a estas alturas, pero en el año 2002, cuando me compré este disco en formato cd a bastante buen precio (1395 ptas. de la época). Precisamente el día en que lo escuché por 1ª vez fue igual que hoy, un día medio nublado con amenaza ligera de lluvia, a la semana de tenerlo en lista de espera en mi casa.

Hace ya mucho tiempo, en los albores de este blog, cuando hablamos por primera vez de la banda liderada por el carismático Mark Hollis. Fue en verano de 2008 cuando tratamos la revisión de lo que precisamente fue la obra anterior a la que hoy abordamos. Los resultados comerciales de “It’s My Life” tampoco es que se caracterizasen por un enorme éxito y unas cifras redondas en lo que a las ventas se refiere. Abundando en ello, de cara a la discográfica, la cosecha fue más bien escasa.

Quizás “It’s My Life” hubiera merecido una mayor suerte, pero el caso fue que en el momento de su lanzamiento no se dio este hecho. Para la nueva obra, el que había sido productor y miembro de apoyo Tim Friese-Greene pasó a formar parte de Talk Talk como miembro de pleno derecho junto a Hollis, el bajista Paul Webb y el batería Lee Harris.

Este teclista y productor mano a mano con Mark Hollis, dieron forma a uno de los discos de más calidad de los años 80. Una obra pop íntima, melancólica, a ratos experimental y en ciertos momentos de sonido solemne y poderoso, como ocurre en ciertas partes del tema de cierre “Time it’s time”.

“The Colour Of Spring” abre advirtiéndonos que “La felicidad es fácil”. De forma muy esquelética, casi acústica, Hollis se abre paso sobre una canción bastante curiosa. El ritmo de la batería y el bajo de Webb se acompañan de ciertos sonidos de teclado retorcidos y con ese halo de misterio tan personal de la banda que ya habían abordado en el previo “It’s My Life” en canciones como “Tomorrow started”. De hecho, “Happyness is easy” es una canción muy parecida a la citada del disco anterior, pero con un sonido menos trágico y melancólico. A ello ayuda bastante los coros juveniles que apoyan la interpretación vocal de Mark. Una curiosa forma de comenzar la obra, que nos puede hacer intuir la evolución que seguirá Talk Talk en el futuro. Un tema de tintes oscurantistas, pero no tenebristas. No se baja el nivel, sino que se sube incluso en la 2ª pista de “The Colour Of Spring”. La punzante, melancólica e intensa “I don’t believe you” es una excepcional canción de desamor, que destaca por las líneas de teclado tan envolventes y las notas de guitarra que la circundan. Durante mucho tiempo fue mi canción favorita del disco y creo que lo sigue siendo actualmente, o al menos en dura pugna con “Living in another world”. Nos puede recordar nuevamente al carácter de aquel inicio tan soberbio de “It’s My Life”, con sus 5 temas de apertura y en particular a “Renee”, pero con un sonido más claro y en esta ocasión menos experimental y misterioso. Aquí se aborda la melancolía lírica y sonora de forma más que evidente. “I don’t believe you” es una de las joyas de toda la vida del repertorio de Talk Talk. Uno de los temas más experimentales y a la par más nocturno (debido en gran parte a su videoclip) es “Life is what you make it”. El ritmo tan rimbombante de los teclados, ayudado por la línea del bajo de Paul Webb, crean una canción que también destaca por los registros vocales tan altos de Hollis en lo que se podría decir que es el estribillo de la canción, consistente tan solo en el título de la canción. Líricamente se aborda una idea sencilla, pero la contundencia de la base sonora y lo peculiar de su estructura instrumental, fueron sus principales valedores, convirtiéndose con justicia en uno de los singles más exitosos de la banda. “April 5th” es el perfecto ejemplo de pista hacia lo que iba a evolucionar la banda. Luego hablaremos de ello, en la parte de conclusiones, pero apunto que nadie se imaginaba el giro definitivo que daría Talk Talk en su siguiente obra “The Spirit Of Eden”. Esta canción es un tema esquelético, lleno de matices sonoros, pero sobre un ritmo lento y con un Mark Hollis al micrófono que canta de forma sentida, lenta y decadente. Destacan las líneas de los teclados, que es quizás lo que más fuerza aporte a la pista. Una pieza íntima y muy en contraste con otros momentos de la obra.Por otro lado, el enfoque sonoro de la obra solamente se verá sacudido con excesiva, pero maravillosa, fuerza en “Living in another world”. A ratos, también he pensado que esta canción sea mi favorita, no solo del disco, sino de la discografía de Talk Talk en general y no en vano la incluí en el top 10 de canciones que Juan Ceñal/Ordago13 me propuso en el artículo que hice de “Las 10 canciones de “Discos, música y reflexiones””. La forma en la que Mark canta en el estribillo de la canción esas frases: “ayúdame a encontrar un camino en este laberinto, no me valgo por mi mismo…” transmite una desesperación y una intensidad que acongoja. Desde el golpetazo inicial a las teclas del piano, al ritmo del bajo, la batería y sobre todo la armónica desaforada, que se gana un solo increíble en la parte final de la versión del disco, conforman un tema solemne igualmente en lo instrumental. El videoclip con Mark tocando un piano de cola de forma nerviosa y con un efecto de viento huracanado que le despeina brutalmente en la parte del estribillo es sencillo, pero igualmente efectista. Posteriormente en el video se suman Lee y Paul, que se suben a ese piano que comienza a levitar cuál sueño dentro de la película “El Mago De Oz”, y destaco esas especies de bailes que se marca el bajista de la banda frente a Mark, pareciendo que se riese de la desesperación que transmite la letra de la canción. El final del video, con una imagen fija de Mark resoplando, pone el resumen perfecto a lo que te reporta esta pista. Te deja agitado y contra el asiento en el que estás escuchando el disco, si es que estás sentado. En la parte final, destaco cuando Mark al micro ya parece haberse liado la manta a la cabeza y entona de forma distinta esa frase que he citado unas líneas más arriba. Espectacular canción, que por separado tampoco tuvo el éxito que se hubiera merecido. Es remarcable también “Give it up”, aunque con un sonido más directo, apoyado principalmente en las partes del estribillo con algunos puntos muy altos de Hollis en su proceder vocal. Es difícil, pero más o menos mantiene la intensidad tras la contundencia de su predecesora “Living in another world”. Luego curiosamente se presenta otro adelanto de los futuros Talk Talk en “Chameleon day”. Una canción compuesta básicamente de una lenta melodía de piano clásico, sobre la que Mark canta de forma igualmente pausada. Contrasta mucho cuando se pasa al comienzo de lo que será la canción que pone fin a la obra. Para cerrar “The Colour Of Spring” se dispone otro tema monumental, titulado “Time it’s time”. Quizás lo que le resta algo a esta pista, al menos desde mi punto de vista, son los teclados algo floridos del final, que son algo fuera de sitio en un tema tan rotundo como ha sido éste hasta el final instrumental que contiene. Mark de hecho cuando cita el título de la canción en la parte de la letra, para abrir la parte del estribillo, creo que alcanza su registro vocal más grave de su historia. A pesar de esas sutilezas del final, es un estupendo final de obra, al estilo de lo que ya hizo “It’s you” como colofón de “It’s My Life”. Igualmente, la proclama principal dentro de los versos de esta canción, es una cosa que nunca hay que perder de vista: “el tiempo es tiempo para vivir… ahora que se ha ido, deja que descanse tu cabeza”; un principio vital que tan a menudo dejamos de lado.

Quizás no todo lo que debería haber merecido, pero sí en parte, “The Colour Of Spring” reportó bastante éxito y nombre a Talk Talk. Apoyado sobre todo en “Life is what you make it” y también en “Living in another world” (aunque de forma incompresible, en menor medida), el disco vendió moderadamente bien y esto hizo que la discográfica quedara bastante satisfecha con el resultado obtenido.

Esto permitió a Talk Talk disponer de un presupuesto mucho más amplio para la grabación de lo que sería su 4º disco de estudio, cosa que había sucedido a la inversa tras los discretitos resultados comerciales de “It’s My Life” respecto a lo que la casa de discos esperaba de aquella obra. Este hecho propició que “The Colour Of Spring” se grabará con muchas reservas y miedo por parte de la casa discográfica y con bastante menos presupuesto.

Supongo que tras escuchar el resultado tan arriesgado, experimental, minoritario, íntimo y poco accesible de “The Spirit Of Eden”, algún directivo de EMI se suicidaría o al menos haría alguna tentativa. El 4º trabajo del grupo resultó un excelente disco y muy reconocido por la crítica musical a día de hoy, pero para nada comercial. Un descalabro de popularidad y ventas que propiciaría la rescisión del contrato entre la discográfica y el grupo y que desembocaría en la separación definitiva de Talk Talk tras lanzar en Polydor su última obra “Laughing Stock”, que redunda en las formas de “The Spirit Of Eden”; de hecho los considero discos gemelos.

Centrándonos en “The Colour Of Spring”, su éxito propició que el grupo realizara una gira bastante gloriosa en el año 1986, con conciertos en el festival de Montreaux (recientemente editado en dvd), con actuaciones en Salamanca retransmitidas por TVE y también con la rúbrica posterior del disco en directo “London 1986”, que recoge quizás las 8 mejores canciones de “It’s My Life” y “The Colour Of Spring”.

La portada del disco, con esos dibujos de mariposas sobre ese fondo marrón claro, conforma otra portada inolvidable y muy reconocible de este grupo, al igual que ya sucediera con el rostro lloroso de “The Party Is Over” o con esa especie de puzzle marítimo con imágenes de pescadores de “It’s My Life”.

No me explico aún por qué motivo Hollis y compañía se cerraron tanto en banda con “The Spirit Of Eden” e iniciaron ese giro radical hacia el experimentalismo y lo íntimo. Es un disco adelantado a su tiempo y quizás también adelantado dentro de lo que es la trayectoria de un grupo; probablemente hubiera tenido que mediar algún disco más accesible, sobre todo tras la buena aceptación de “The Colour Of Spring”, para que Talk Talk subiera niveles dentro de la carrera de la popularidad de las bandas de pop/rock y así posteriormente realizar esta acrobacia discográfica con el suelo más firme.

En todo caso no fue así, y es una lástima que a día de hoy, como ya mencioné la primera vez que hablamos de Talk Talk, no haya ni rastro del grupo, ni siquiera de Mark en solitario, el cual editó su último trabajo por su cuenta en 1998, redundando en las formas sonoras mostradas en el 4º y 5º lp de Talk Talk. Hace unas semanas hablé de lo que son los llamados grupos de culto. Talk Talk es un grupo de culto, que curiosamente comenzó su devenir con un enfoque comercial fallido por parte de EMI (intentando acercarles a Duran Duran), pero que cada vez que grababan algo, brillaban mucho. Volveremos a ellos en un futuro, ya sea para analizar su debut o sus últimos trabajos tan arriesgados.

Esta semana es un perfecto momento para que disfruten de este gran disco de la 2ª mitad de los 80. Contiene 8 canciones que no tienen desperdicio alguno. Suele ser un habitual en la serie media de la cadena Vips al precio de 6 euros. Les recomiendo que inviertan en él; yo lo compré únicamente conociendo de pasada “Life is what you make it” sin que tampoco me llamara mucho la atención, y básicamente movido por la excelente impresión que me causó “It’s My Life” (tras también haberlo comprado medio a ciegas) y no me arrepiento para nada de la adquisición, sino más bien todo lo contrario. ¿A qué esperan? Si les vale de algo, les afirmo que Talk Talk son de mis bandas preferidas de todos los tiempos.

Hablando sobre la radio, decirles que esta tarde podrán escuchar a las 19.00h en primicia nuestro programa sobre “Like A Virgin” de Madonna. Digo esto puesto que por algún error, no sonó el programa en nuestro dial/emisión on-line el pasado miércoles a las 22.00h. No es que no funcionara la emisión, sino que nuestro programa no se escuchó y en su lugar estuvo nuestra habitual radiofórmula de RUAH. Por cierto, informarles que Radio Universitaria de Alcalá de Henares celebra hoy su 2º aniversario en el campus de Alcalá de Henares, con una fiesta para todo el que se quiera pasar a las 22.00h; habrá conciertos y buen ambiente, lo digo para quien se quiera y pueda pasar. Todos ustedes están invitados. Pues, lo dicho, que esta tarde a las 19.00h ahí tendrán ustedes a Madonna. El podcast aún no lo he subido debido al fallo de emisión que ha hecho que aún no se haya escuchado en las ondas (lo haré mañana y confío en que pronto esté ahí el “DMR 1-16”).

Espero que el próximo miércoles a las 22.00h no haya ningún problema en la emisión de nuestro programa, puesto que les tenemos preparada una sorpresa. Espero que dicho regalo les guste y les vea en directo a la hora de emisión dicho día, por mucho Barça-Inter que haya a esas horas. Total, pueden ver el partido y tener de fondo nuestro programa, ¿o es mucho pedir?
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sábado, 17 de abril de 2010

10-04-2010 Concierto Festival Be Open. Madrid

En 3 días dispusimos en Madrid de la posibilidad de deleitarnos con 2 eventos musicales gratuitos. Ya conocen el concierto de Sôber del pasado jueves día 8, que plasmé como pude en el artículo de la pasada semana. Bueno, pues el sábado 10 desde las 11 hasta las 15h en pleno centro de Madrid, en la plaza de los Cines Luna, una conocida marca de coches organizó un minifestival con actuaciones de varios grupos.

El tiempo acompañó estupendamente, al hacer uno de esos días primaverales maravillosos, con un sol radiante y un cielo azul sin una sola nube; también hay que decir que quizás fuera algo excesivo por la solana que nos caía a las horas centrales del día, pero se aguantaba bien al no soportar temperaturas extremas veraniegas. Eran 5 actuaciones, pero me llamaban especialmente la atención las 3 últimas, que concernían a una de las escisiones de Melón Diesel, Taxi, por otro lado la nueva promesa del folk pop español Anni B Sweet y en último lugar la gran dama de la música electrónica española de los últimos tiempos, Najwa. También hay que mencionar que formaban parte del cartel Lunatique y La Máquina Del Tiempo.

Debido a que por problemas con blogger, (como les comenté temporalmente antes de editar finalmente el artículo eliminando dicho párrafo explicativo, que poca gente vio, en la entrada del concierto de Sôber) me llevó mucho tiempo el 2º post de la pasada semana y también a que algo había que madrugar, llegué al lugar del festival sobre las 13.25h. Pensaba que Taxi aún no habrían actuado, porque suponía algún retraso habitual de estos eventos; pero me equivocaba. Me dio algo de lástima no ver a Dylan Ferro y cia., pero me contenté, porque a los gibraltareños les vi el año pasado en la Semana De La Juventud de Torrejón de Ardoz (aunque no les dejara crónica) y hace más tiempo en las fiestas patronales de mi municipio de octubre de 2001 o 2002 (me confundo con Sôber) cuando aún eran Melón Diesel.
Llegué y los roaddies estaban montando y adaptando los instrumentos al concierto de Anni B Sweet. Acompañada de sus músicos salió esta sensible compositora y cantante, que ha agradado mucho con su ópera prima “Start Restart Undo”, gracias a su voz tan personal y acorde a su acepción de “Dulce” dentro de su nombre artístico.Hubo sitio para su carta de presentación individual “Motorway”, que tan bien ha sonado por los sites más importantes de internet y en programas de televisión como “Buenafuente”. Supe de Anni hace cosa de un año a través de un reportaje en la revista Mondosonoro con motivo del lanzamiento de su disco y a las pocas semanas por casualidad y en una tarde de visita al centro para ver discos etc. con los amigos, nos la encontramos dando un concierto promocional dentro del espacio de discos de El Corte Inglés en la puerta del Sol el 21 de junio, día de la música. Allí pude hablar con ella al final del concierto (al que llegamos a las 2 últimas canciones) y preguntarla por sus gustos musicales y por su proyección musical e ideas. Destaco que me sorprendió y agradó que mencionara a Kate Bush como una de sus cantantes favoritas.Ya hablé con Sean Frutos de Second sobre ella en el programa que tuvimos temático sobre la banda murciana y destacamos ambos el buen hacer de esta chica. También se nos ofreció la íntima y acertada revisión del éxito de A-ha “Take on me”, una canción que no me gusta mucho en realidad, pero que curiosamente me gusta más en la reinterpretación que hace Anni.Anni consiguió durante los 30 minutos de su concierto hacer que la plaza se convirtiera en un lugar íntimo y cercano, a pesar de la dificultad de conseguir abstraerse en ese emplazamiento y con ese sol imperante. Como nota añadida a las características principales de su actuación, destacó su timidez, la cual hizo que intercambiara pocas palabras con el público más allá de algún que otro sincero gracias. Abajo, Anni al final de su actuación cuando se quedó sola en el escenario.Mencionar la rapidez y la puntualidad inglesa a la hora de las actuaciones programadas de este festival, puesto que Najwa salió a actuar a las 14.14h, cuando su actuación estaba programada para las 14.15h. Nos dejó a cuadros y la actriz y cantante bromeó al respecto, su estilismo, consistente en una camiseta de manga corta sobre la cual llevaba una especie de collar rastafari, un pantalón marrón ancho y unas deportivas grises y verdes.Najwa no sé si movida por el ambiente que se respiraba en la plaza, muy alternativo y moderno (alejado del ambiente heavy-metalero de Sôber del otro día), se había fumado algún buen canuto o algo por el estilo antes de salir a escena. El caso es que la cantante no nos dejó indiferentes a ninguno de los que allí acudimos. De Najwa en solitario tengo todos sus discos, a excepción de su última entrega “El Último Primate”.De este último disco había leído que era todo en español, cosa que me hizo pensar que quizás fuera una entrega más pop y más accesible. De hecho Najwa, menos en “Carefully” quizás, se había caracterizado por una electrónica derivada del trip hop más suave y accesible. ¡Cómo me equivocaba!Najwa dedicó sus 35 minutos de actuación en exclusiva a su última entrega, y dicho disco es de lo más experimental, oscuro a ratos y arriesgado. Najwa a veces parecía entrar en trance movida por los sonidos distorsionados electrónicos de los sintetizadores y las guitarras.Najwa estuvo vacilona, a ratos misteriosa, a ratos teatral y, sobre todo, única. Los que estuvimos allí estuvimos en su onda y entendimos su actuación. A mi me sorprendió sobremanera las canciones de su nuevo disco. Me gustó su actuación, me gustaron sus nuevas canciones y también las letras, aunque he de decir que de primeras me chocó algo oír a Najwa en castellano, acostumbrado a escucharla habitualmente en ingles e incluso en francés en la genial “Le tien, le mien” de su disco “Walkabout”.La canción que da título a la obra ni siquiera la había escuchado y fue de las dispuestas en la parte final del concierto. Ese “gritaréeee” me sonó desgarrador e intenso. También hubo lugar para una versión de Portishead en la que Najwa antes de empezar se gastó otra broma diciendo que no se sabía la letra.Por sacar alguna pega a la actuación de Najwa, decir que me hubiera gustado escuchar algún tema perteneciente a sus discos anteriores como “Go Cain”; de hecho algún otro que andaba por allí hasta se atrevió a gritar puntualmente el título de esta canción. Pero no hubo suerte. Najwa tenía otra idea y la verdad es que el resultado final me dejó tan convencido que casi no eché en falta este aspecto tras terminar el festival. Eso dice mucho a favor de Najwa.No había visto aún a Najwa en directo, aunque estuve a punto de cuando se atrevió por fin a hacer directo con motivo del éxito del disco que ya les revisé el verano pasado “Mayday” de 2003. Me gustó mucho el show de Najwa y meditaré muy seriamente ir a verla a algún concierto suyo en exclusiva en alguna sala. Y esto es lo que vivimos el pasado sábado. Lo pasamos bien. Esperemos que haya más iniciativas de estas con el buen tiempo, que siempre se agradecen.
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1984 The Cars - Heartbeat City

De gran éxito en Estados Unidos, su país de origen y considerados casi en España por la gran mayoría del público como unos desconocidos, o en el mejor de los casos como unos “one hit wonder”, gracias a “Drive”, lo que es cierto es que la banda encabezada por Rik Ocasek, The Cars, hicieron muy buen papel a finales de los 70 y la 1ª mitad de los años 80.

En parte también recordados por las lisérgicas y alucinógenas portadas de sus discos, en lo referido a la expresión de estar algo puestas por parte de las chicas que protagonizaban la mayoría de las mismas, nos vamos a meter sin embargo en el disco que tenga quizás una portada más vulgar y menos recordable, su obra “Heartbeat City” de 1984, en el que además se incluye “Drive”, lo cuál les hará más fácil su acceso a la banda.

En lo que a su sonido se refiere, The Cars están considerados como uno de los máximos exponentes del sonido de la nueva ola del cambio de década de los 70 a los 80, sobre todo en lo que al otro lado del océano Atlántico se refiere. Su disco de debut y posteriores obras como “Candy-o” y, personalmente para mi, “Panorama”, hicieron que la banda afianzara su posición y se ganaran un buen nombre a nivel internacional, gozando de una popularidad tal en su país, que hasta el líder de The Killers Brandon Flowers reconoce una gran influencia de esta banda en su formación musical.

Quizás “Heartbeat City” sea el disco menos arriesgado, más pop y menos valorado, pero por otro lado es el que tuvo más éxito de toda su trayectoria. Esta es la 3ª vez que mencionaré “Drive” en el post, pero es ineludible decir que esta canción fue el motor que movió el éxito de toda la obra, a pesar de que el resto del disco incluya otros temas igualmente excelentes, que ahora comentaremos.

En aquellos días The Cars estaban compuestos de Rik Ocasek como guitarrista y vocalista, Benjamin Orr al bajo y también vocalista ocasional (de hecho “Drive” se lo apuntó él), David Robinson en la batería, Elliot Easton a la guitarra eléctrica y Greg Hawkes como teclista.

Una de las principales marcas de sonido del disco es el uso recargado de teclados y sintetizadores de corte muy pop, y precisamente eso es lo que nos encontramos en “Hello again”, que es la pista que se nos presenta en primer lugar. En lo que a la interpretación vocal de Rik se refiere, se intenta parecer algo a las estructuras y melodías vocales de sus primeros discos, pero el sonido pop es lo que más nos va a quedar de esta canción. Si cabe, ese enfoque más pop se verá más claramente en la siguiente canción. No sé si lo recordarán del post de Falco y su disco “Falco 3” y de nuestro programa de radio sobre este artista austriaco, pero aquel “Munich girls” del citado disco de Falco era una versión de esta canción de The Cars titulada “Looking for love”. Una composición de sonido fantasioso y edulcorado, pero que no deja de ser un clásico dentro de este disco. “Magic” es otra canción pop y quizás de las de sonido más hinchado de la obra, a lo cual ayudan de forma muy importante los coros del sencillo estribillo que contiene. Como ya he venido citando desde el comienzo del artículo, en Heartbeat City se incluye el tema a través del cual The Cars han pasado a la posteridad de la historia de la música. Esto refiriéndome a “Drive”. Esta preciosa balada, de sonido envolvente, nostálgico y delicado, además se escuda en una acertada letra, en este caso cantada por el bajista Benjamin Orr. Frases como sin lugar a dudas ese estribillo: “no puedes continuar diciendo que no hay nada que esté mal. Oh, no. ¿Quién te va a acercar a casa esta noche?” son simplemente geniales. También el videoclip que se grabó, sin precisar de excesivos adornos, es bastante resultón, con imágenes de Benjamin cantando en un bar vacío sentado en una silla (al estilo del posterior “Hold on my heart” de Genesis) y sobre todo esa secuencia en la que aparece la banda como en figuras de cera y la protagonista del video mirando al grupo. Personalmente el entramado de los suaves teclados y ciertas notas puntuales de los mismos más agudas, son de las melodías más acertadas de la década de los 80. “Drive” es uno de los abonados a las radiofórmulas estatales, con lo que seguro que la habrán escuchado previamente. No obstante, es un tema que nunca pasa de moda y que no te cansas de escuchar. Siempre suele suceder lo mismo, pero tras un tema tan bueno y maravilloso como el que acabamos de escuchar no hay nada que pueda igualarse. Quizás por ello “Stranger eyes”, la cual es una canción más acelerada y rítmica, nos pueda parecer poco. Benjamin sigue llevando en este tema la voz cantante, aunque con maneras más enérgicas que en “Drive”, de forma más que evidente. No obstante, considero que esta canción mantiene bien alto el nivel del disco, habiendo llegado a la mitad del disco.“You might think” es un tema de sonido saltarín y muy alegre. Un tema pop que más que nunca destaca por sus notas de teclado y que sigue contando con un más que reconocible Rik Ocasek al micrófono. Otro de las pistas más clásicas y adoradas por la gente de la obra; de hecho el clip grabado al efecto tuvo algún que otro reconocimiento individualmente. “It’s not the night” vuelve a sostenerse sobre una curiosa base electrónica que se repite de forma cíclica, sobre la que Benjamin vuelve al protagonismo vocal. A pesar del fuerte carácter electrónico de los teclados, mediada la canción entra con fuerza la guitarra eléctrica, la cual alcanza algunos puntos álgidos interesantes, para terminar de perfilar un tema menos luminoso y popero, pasando a un sonido más contundente y menos alegre. “Why can’t I have you” es un tema muy relajado en comparación con su predecesora. Rik canta de forma hedonista fuera de los estribillos, y en esta ocasión los teclados nos hacen experimentar cierto relax sonoro. Quizás de mis favoritas de la parte final del disco. Es un tema perfecto para escuchar en la soledad de tu habitación tumbado en la cama; hagan la prueba. “I refuse” vuelve a una estructura pop más contundente y animada tras el medio tiempo que nos ha reportado “Why can’t I have you”. No obstante, esta canción tampoco supone una melodía demasiado evidente o inmediata. Con algo menos de recargo de teclados nos podría recordar a tiempos pasados de la banda perfectamente. Y se llega al final de la mano de la canción que da título a la obra. La electrónica de base vuelve a estar muy presente para dar forma a una estupenda canción para rubricar este gran lp. Pocas veces se da el caso de que la canción título sea la joya oculta de un disco, pero se da el caso de que “Heartbeat city” es una estupenda canción dispuesta en la última posición de la obra a la que cede el nombre, para así dejarnos un buen sabor de boca. Tiene una envoltura algo nocturna en su sonido y melodía, dejando de lado el pop de matices brillantes y luminosos predominante en el disco, y quizás ese toque más oscuro es su principal activo. Sea como fuere “Heartbeat city” creo que no podría haber cerrado mejor con otra de las canciones que incluye.

Estamos hablando del disco más exitoso de The Cars. En estos días la banda sería uno de los principales atractivos por ejemplo del evento Live Aid en su sucursal de Philadelphia. Pero suele suceder lo de siempre, es decir, que tanta comercialidad normalmente lacra la obra respecto a entregas anteriores de la formación, que quizás fueran más innovadoras o frescas para la música.

Reitero mi opinión de siempre al respecto: si algo suena bien, ¿qué más da que sea comercial? “Heartbeat City” es un conjunto de 10 canciones sublimes, que se escucha muy bien y de forma muy ligera. Lo único que no considero del todo acertado es ese collage pop de portada, aunque un servidor de ustedes tampoco sea muy amigo de portadas tan histriónicas como la de su disco de debut o la de “Shake It Up”; esas tías con cara de estar algo pasadas de vuelas siempre me han causado mal rollito.

El punto de tristeza viene asociado a que tras esta obra pasarían 3 años hasta que The Cars publicaran su nuevo disco. Sin embargo el resultado comercial fue diametralmente opuesto al obtenido por “Heartbeat City” y propició el fin de la formación con la comunicación de su separación oficial. The Cars, en este apartado fueron una de las bandas que no sobrevivieron a la 2ª mitad de los 80, que tan cruel fue con algunas formaciones surgidas de la new wave.

No obstante, no nos pongamos tristes pensando en esto y en hechos posteriores como fue el fallecimiento de Ben Orr en el año 2000. “Heartbeat City” es un disco pop alegre y luminoso en casi todos sus pasajes, y cuando no lo es quizás es cuando alcanza sus mayores cotas de perfección. Creo que es un álbum perfecto para estos días primaverales que estamos viviendo. Estoy seguro de que les gustará a aquellos que no conocieran a la banda más allá de “Drive” (o ni siquiera eso) y que para los que tenían olvidados a Ocasek y cia. les dibujará una sonrisa nostálgica en el rostro al recordar y volver a escuchar estas bonitas canciones.

En la radio el pasado miércoles y esta tarde a las 19.00h se emitió y emite nuevamente el programa que grabamos con Sean Frutos sobre su banda Second y su último disco, con motivo de la cercanía del concierto fin de gira de Second en Madrid este próximo jueves 22 en la sala Joy Eslava. Les recomiendo que no se pierdan ni esta tarde el programa, ni el jueves el concierto. Además, novedades en Radio Universitaria de Alcalá de Henares: ahora también habrá redifusión del programa los martes a las 11.00h y la madrugada del lunes al martes a las 5 de la madrugada, para aquellas almas nocturnas perdidas ociosas.
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sábado, 10 de abril de 2010

08-04-2010 Concierto Sôber. Madrid

Antes de nada, decirles que las fotos de este reportaje tienen más valor que ninguna de las realizadas hasta el momento, no por la calidad de las mismas, sino porque en un momento de la noche del jueves las di por perdidas, debido a un fallo de la tarjeta XD a la hora de descargarlas en el ordenador. Desaparecieron de buenas a primeras y me acosté a las 4 de la madrugada para intentar recuperarlas. Tuve que consultar varios foros con comentarios sobre el asunto e instalando uno y mil programas de recuperación de archivos, hasta que uno al fin me permitió el recuperado sin necesidad de clave, ni dinero de por medio. Así que disfrútenlas más que nunca. Hoy, se las voy intercalando desde el principio, puesto que se suma el hecho de que al ser un concierto de menor duración, la crónica no es tan larga como en otras ocasiones.Tiempo de reuniones estos días que nos ocupan. Si hace un par de semanas les dejé por aquí la crónica del concierto de Spandau Ballet en Madrid, tras 2 décadas de desavenencias, hoy, y salvando diferencias más que evidentes en el estilo de música o género que se defiende, tenemos el reportaje sobre la confirmación de la reunificación (podríamos decir más bien finalización de las vacaciones indefinidas que se había concedido) de la impagable banda metalera nacional Sôber.De forma inexplicable y en un movimiento que nunca comprendí, este grupo decidió parar su actividad bruscamente en 2005, cuando estaban en lo más alto de su carrera y popularidad, para crear 2 proyectos independientes surgidos de la unión creativa de 2 parejas formadas por sus 4 componentes. Por un lado Savia, encabezada por el vocalista y bajista Carlos Escobedo y el batería de Sôber Alberto Madrid y por el otro Skizoo liderado por Jorge Escobedo y Antonio Bernardini, junto al vocalista Morti.Por fortuna hace un par de meses me enteré de la reunificación de Sôber, aunque cambiando forzadamente de batería respecto al que formaba parte del grupo antes su separación temporal, puesto que Alberto Madrid se nos fue en un accidente de circulación hace unos años. Manu Reyes ha sido el elegido para suplir dicha carencia, cosa que ya hizo previamente en Savia.Había 2 citas para ver a la banda fijadas desde hace un tiempo. Por un lado son quienes abren boca en el día Heavy del Rock In Rio de este año, antecediendo las actuaciones en su escenario de Motörhead y Metallica. Por cierto, los actuales Marillion de los que les hablé por encima la pasada semana (la formación liderada por el cantante Hogarth) también estará ese martes 14 de junio en este evento.Sin embargo, y gracias a un amigo, me enteré de que Sôber habían tenido a bien dar un concierto gratuito este pasado jueves a las 18.30h en la zona de Colón de Madrid. Yo descubrí al grupo cuando fui a ver a HIM allá por noviembre de 2000. Actuaban como teloneros de la banda de Ville Valo y he de decir que guardo un mejor sabor de boca de los 35 minutos de los hermanos Escobedo y cia. de aquel día, más que de la fría puesta en escena de mi grupo más admirado en aquellos meses, los finlandeses que habían compuesto la maravillosa “Join me” y “Your sweet 666”.Recuerdo con cariño las palabras de un compañero de antaño de conciertos, que me dijo que si yo conocía al grupo, a lo que le respondí negativamente, y él me dijo acto seguido que no le gustaban mucho. Cuando salimos de la sala le pregunté que si era verdad eso de que no le gustaban mucho Sôber. Yo aluciné de la potencia y entrega de la formación; jamás he visto a un tío como Carlos Escobedo atizar unos latigazos tales a su espalda de arriba abajo tocando el bajo y cantando a la vez. Les diré que desde entonces, ese amigo mío les llegó a ver en 8 ocasiones más.Yo sumé a aquella experiencia un concierto gratuito en octubre de 2001 o 2002 en las fiestas patronales de mi municipio. Aquello ya fue un concierto de hora y media y nuevamente el resultado fue brutal. Para entonces Carlos se había quitado ya las gafas que lucía en su concierto de teloneros de HIM y se había dejado crecer la perilla que gasta a día de hoy.He de decirles que Sôber estaban a puntito de pasar por el blog en forma de revisión de disco, que ya tocaba, pero debido a este agradable acontecimiento, primero pasarán en formato de crónica de actuación y en unas semanas aparecerá una revisión de alguno de sus discos de estudio.La hora del concierto estaba prevista para las 18.30h, pero al final se demoró hasta las 19.05h más o menos. Me di un paseo por la plaza de Colón, pero luego descubrí que el concierto se celebraba enfrente cruzando la calle Goya, en la terracita del café Hard Rock. Había un gran número de seguidores a las 18.25h cuando llegué yo, todos ellos de negro, con sus brazos tatuados, sus perillas, y en la mayoría de sus casos con el pelo rapado, siguiendo la estética de la banda.El escenario estaba al mismo nivel que el suelo, con lo que en esta ocasión y más que nunca, me sentí privilegiado de mis 2 metros de estatura. Eso me permitió ver el concierto, ya que otra gente tenía que estar de puntillas para ver algo, sin necesidad de tener a un tío enorme delante como yo.Centrándonos en el concierto, el show vino a demostrar que Sôber no parece que hayan estado separados 5 años. La intensidad de su directo y la fuerza de su música se mostró inquebrantable a pesar del tiempo y la distancia. Se comenzó con “Cientos de preguntas”, una de las mejores piezas de su último trabajo de estudio “Reddo”, que la gente no dudó en corear como se merecía ese estribillo: “Cientos de preguntas hoy retumban en mi cerebro…”. “Lejos” proseguiría la histeria de la decente cantidad de seguidores que allí nos juntamos, aunque la primera muestra de intensidad brutal vino de la mano de “Cubos”, en el que la gente terminó de enardecer, sobre todo en las primeras filas, que eran las que estaban más allá del seto que separaba la terraza de la calle en sí.Tras la fuerza y contundencia de “Cubos” hubo lugar para la curiosa “El hombre de hielo”, con esas partes tan acústicas y dolidas, que por otro lado se alternan con la intensidad del resto de la pista. Fue el último ejemplo de “Reddo” y para mi una pena, pues me hubiera hecho ilusión escuchar “La nube”.De aquí al final de los 45 minutos de concierto, no hubo lugar para parones, al encadenarse “Oxygeno”, “Arrepentido”, “Prisión de placer”, “Diez años” (en la que Carlos aprovechó para agradecer a la gente que siguiera fiel a la banda) y “Loco” para terminar el concierto en todo lo alto. Parece ser que esa afirmación previa al show en la que Carlos Escobedo aseguraba que estarían tocando hasta que les echara la policía, no dejó de ser una bravata. La gente a las 19.50h se mostraba reticente a irse, esperando un bis que nunca llegó.Al final del concierto Carlos emplazó a la gente a la cita en La Riviera de dentro de unas semanas, para poder ver un concierto de larga duración de la banda. Este excelente aperitivo sirvió para muchas cosas. La 1ª para confirmar que Sôber han vuelto, o mejor dicho, que nunca se fueron. La 2ª para seguir demostrando que Carlos Escobedo al menos intenta hacer cosas algo fuera de lo habitual, como cuando con Savia hizo un concierto en la Sala Arena, que se alargó en plan maratoniano; un concierto gratuito en el centro de Madrid es de agradecer y no todo el mundo se arriesga. Bravo por ello Sôber. Y en 3er. lugar, básicamente para ver que la gente no ha olvidado al grupo y que alguno más que yo echaba de menos a la formación.Veremos el devenir de Sôber en esta nueva etapa que han comenzado: los nuevos temas, el éxito de sus conciertos, el reconocimiento de crítica y público que tenían en 2004 etc. En lo que a “Discos, música y reflexiones” se refiere, tendrán nuestro apoyo como antes de que pararan su actividad. Curiosamente, poco antes de enterarme de la reunificación, estaba a puntito de meterme a conocer a fondo la discografía de Savia. Casualidades de la vida.
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